TSUKI NO NAMIDA (La lagrima de la luna)

RoyxEdward

11 Capitulo: Al borde del abismo

"Ya hace rato que te has ido y Kimbley y yo vamos camino a Central, miro su espalda delante de mi y no se que es lo que me impide lanzarme encima y darle una paliza.

Me quedaría muy a gusto pero seguro que eso arruinaría tú sueño de ser Fhurer, ¿Cuánto mas va a durar esto? ¿Me va a utilizar hasta que se canse? ¿Roy me va a odiar para siempre? Debería de contarle lo que hace Kimbley al menos así no me miraría con esos ojos llenos de desprecio, aun que entonces, eso lo estropearía todo.

¿Es que no hay ninguna manera de terminar con esto sin que Roy se entere?"

-¿No ha sido divertido la cara que ha puesto Mustang? – Dijo con burla Kimbley mientras se detenía y miraba a Ed.

-Cállate – Giro la cabeza, su labio inferior estaba temblando.

-¿Sabes? Me hace pensar que Mustang y tú tenéis algún tipo de relación aparte de Taisa-subordinado. – Ed levanto la mirada sorprendido. – Así que es verdad eh.

-Eso… eso es im-imposible – Volvió a desviar la mirada apretando los puños con fuerza.

-Vaya, vaya así que Mustang y tu… – Con una sonrisa maliciosa se acercaba a Ed - Nunca me lo hubiera imaginado. – Cojiendole de la barbilla.

-Te-te equivocas – Seguía sin mirarlo a los ojos.

-Imagínate que diría el Fhurer de esto, podrían acusar a Mustang de acoso sexual a un menor – Dijo con veneno en su mirada, ahora Ed le miro con miedo.

-No tienes pruebas de nada – Dijo apartándole la mano

-Oh! No me hacen falta pequeño – Lo acorralo en la pared quedando sus rostros muy cerca. – Solo tendrás de hacer una cosa por mí

-¿Q-que? – Algo asustado. Mientras la mano de Kimbley se deslizo por debajo de los pantalones de Ed. – No-no me toques!!!

-Lo que quiero de ti es tu cuerpo, eso es todo – La mano que estaba dentro de los pantalones de Ed empezó a moverse haciendo que Edward se estremeciera.

-Ya-ya basta bastardo!!!!!!! – Intento pegarle pero con la otra mano Kimbley apresó la de Ed con fuerza.

-Esa cara no tiene precio – Dijo mirando como el rostro de Ed se ruborizaba, su respiración se entrecortaba y con el ceño fruncido.

-SU-SUELTAME DE UNA VEZ – Dijo moviéndose para sacarse de encima al General.

-Ahora entiendo el por que Mustang te utiliza – Susurrándole al oído

-Suéltame ya desgraciado – Logró soltarse del agarre de Kimbley y lo empujo.

-Je. Así será más interesante – Mirándolo de arriba abajo.

-… - No dijo nada y salió corriendo sin darse cuenta que alguien los había visto.

Ed corrió sin mirar atrás queriendo alejarse de ese hombre lo más rápido posible. Llegó al parque cerca de casa de Roy y metió la cabeza debajo de la fuente deshaciéndole su trenza.

Noto como el agua mojaba su cabello y cara y le relajo un poco, después volvió a caminar hasta la casa de Mustang, a estas horas aún no debería de haber nadie. Pero allí estaba, sentado en el sofá mirando la tele con una mirada indiferente. Ed se acercó lentamente queriendo explicarle lo que ha pasado antes.

-Roy… antes… yo - Pero Mustang apago la tele y se levanto sin hacerle el menor caso. Paso por su lado sin ni siquiera mirarlo. – Roy escúchame – Le cogio del brazo esperando a que se quedara pero Roy solo le regalo una mirada fría llena de rencor.

-No tienes por que darme explicaciones, tu y yo no somos nada – Le dijo con despreció.

-… - No dijo nada solo bajo la mirada.

-Suéltame, ahora – Dijo con autoridad en la voz

-No – Le miro decidido.

-Bien – Empujo a Ed al sofá poniéndose encima de el, no le dio tiempo a reaccionar ya que le beso sin aviso alguno. Un beso salvaje el cual Ed no podía seguir. – ¿Quién lo hace mejor? – Dijo con burla

-¿Qué?

-¿Yo o Kimbley? – Rozando sus labios.

-¿A que viene esa pregunta? – Dijo con duda.

-¿Qué te ha prometido? ¿Que te subirá el sueldo si te acuestas con el? – Susurrándole en la oreja.

-Bastardo – Ed lo empujo y le pegó un puñetazo haciéndolo sangrar.

-Je… - Sonrió de medio lado mientras Ed se subía a sus caderas.

-Tú no sabes nada – Pegándole otro puñetazo.

-Será mejor que dejes de hacer… - Ahora Ed le pegaba pequeños golpes en el pecho mientras bajaba la mirada y sus cabellos caían como una cascada encima de Roy.

-No entiendes nada…

-Estas… - Ed levanto la mirada y pudo ver que un mar de lagrimas bañaban su pequeño rostro. Mustang abrió los ojos sorprendido, nunca lo había visto llorar de esta forma. – Ed… - Cuando su mano toco su mejilla Ed se levanto de golpe y se fue corriendo.

Roy se quedo en el suelo mirando como subía las escaleras y cerraba la puerta de su cuarto.

"¿Por qué estaba llorando? Puede que me haya pasado un poco con el… pero es que cuando lo vi con Kimbley algo dentro de mi reventó, como si me hubieran quitado algo que me pertenece.

No puedo ni imaginarme que Ed este ahora con Kimbley, cuando lo pienso… Me duele, miro en mi reflejo y ya no me reconozco entre los trozos rotos de mi alma…

Cuando estoy con Edward, poco a poco esos trozos se van juntando volviendo a la forma que era antes pero… No puedo… no debe de nacer ningún sentimiento por el… Ninguno.

Pero desgraciadamente, ese sentimiento nació antes de que me diera cuenta, ¿Por qué la gente necesita algo a lo que aferrarse? Algo o alguien que les de una razón para continuar… Simplemente es una tontería en la que siempre caemos sin remedio alguno"

Ed cerró la puerta de mala gana y se estiro en la cama intentando secar las lágrimas que por más que secara seguían saliendo como si todo su dolor pudiera desaparecer.

"Estúpido Mustang… ¿Por qué tiene de echarme en cara lo que estoy haciendo por él? Simplemente lo hago por el, para que su sueño no se desvanezca, para que no caiga en un abismo sin salida…… A quien quiero engañar lo hago por que le quiero, por que es cuando estoy con el cuando mas alegre me siento, pero también es cuando estoy con el cuando mas me duele.

Envy tenía razón, la única manera de olvidarle es encontrando un nuevo amor pero… Siento que no estoy preparado para eso, mi cuerpo esta lleno de la fragancia de Roy"

Cuando Edward se despertó, el sol ya había salido, se paso casi toda la noche pensando en que hacer respecto a Roy y Kimbley, de alguna manera debía decirle lo que… "Pero ¿y si pienso que lo hago por mi? Para que me tenga compasión y así estar conmigo… Mierda no hago más que comerme la cabeza, se lo diré por la tarde pero… ¿Quién me dice que no va a ir con Kimbley y lo lleve directo al hospital? Mierdaaaaa"

Cogiendose de los cabellos como un desesperado en eso Roy abrió la puerta viendo como Ed decía cosas raras mientras se arrancaba los pelos de la cabeza (Literalmente ¬¬ El cabello de mi Ed //////)

-Eh… Eeed – Dijo con una mano hacía el como si fuera un caso perdido. Este al oír la voz de Roy se para de golpe en el borde de la cama y se cae al suelo.

-Itai… - Dijo sobandose la cabeza, una vez sentado en el suelo no se atrevía a mirar a Roy a la cara después de lo de ayer.

-Nosotros nos vamos, tienes el desayuno en la cocina – Dicho esto dio media vuelta y se fue.

-Mierda… ¿Solo ha venido para decirme esa gilipollez? – Cogiendose las rodillas y poniendo su cabeza en ellas (Ya se entiende la forma de bola XD) – Bueno así es mejor, si sigue comportándose de esta forma conmigo será mas fácil olvidarle – Se levanta se da una corta ducha y baja a desayunar.

De camino a Central, siguió pensando en lo que paso con Kimbley, ese hombre estaba llegando demasiado lejos, tenía miedo que un día de estos le obligara a hacer… Cosas a un nivel superior.

Ya delante de la puerta de Kimbley como las últimas veces pico a la puerta pero nadie contestaba por lo que extrañado abrió un poco la puerta y vio de reojo como no había nadie así que abrió la puerta del todo y entro sentándose en la silla.

Ya había pasado una hora y no habían noticias de Kimbley, Ed llevaba rato dando vueltas por toda la oficina mordiéndose las uñas.

Harto de esperar salio fuera y se dirigió al baño para mojarse un poco la cara pero al entrar se encontró con dos militares y hablaban sobre Kimbley.

-¿Has oído que han trasladado a Kimbley? – Dijo con hombre con aspecto simpático.

-Si, si se ve que ha sido esta mañana temprano – Contesto el otro hombre con na gran barba.

Ed al escuchar eso se fue corriendo a la oficina de Roy, se paro delante de la puerta dispuesto a entrar pero paro de golpe con la mano en pomo, ¿Qué le diría? ¿Por qué habían trasladado a Kimbley? No le importaba era mas importante saber que pasaba así que entro.

-R… Taisa – Dijo acercándose a la mesa.

-Hagane – Mirándolo algo sorprendido - ¿Qué pasa?

-Esto… ¿Es cierto que han trasladado a Kimbley? – No pudo evitar poner cierto tono de emoción.

-¿Trasladado? – Se apoyo en su sillón.

-Eh… He oído a dos militares decirlo – Bajando la mirada.

-La verdad… - Apoyo sus codos en la mesa y su cabeza en sus manos – El General Kimbley desapareció ayer entrada la noche.

-¿Qué? ¿Cómo que desapareció? – Dijo sorprendido poniendo las manos encima de la mesa.

-Aún no lo sabemos del todo – Se levanto yendo hacía Ed

-Así que desapareció eh – No pudo evitar sonreír

-¿Por qué sonríes? – Cojiendole de la barbilla

-No me gustaba trabajar para él

-Parecía que te lo pasabas bien "Mierda no quería decir eso, se supone que tenía de disculparme por lo de ayer" – Se giro dándole la espalda – Perdona.

-¿Eh? – Se quedo congelado al oír esa palabra del Taisa. Se puso delante de el y le toco el labio – Yo si lo siento, - Bajo la mirada – No debí haberte pegado.

-No pasa nada, fue como la picada de un mosquito – Poniendo su mano en la cabeza de Ed.

-ò.ó ¿ME ESTAS DICIENDO QUE SOY TAN PEQUEÑO QUE HASTA UN MOSQUITO LE COSTARIA VERME?¿?¿?¿?

-Si, eso mismo – En ese momento entró el General Hakuro.

-Buenos días Coronel Mustang.

-General Hakuro – Haciendo el saludo – Buenos Días.

-Me gustaría hacerle unas preguntas a Edward Elric – Mirándolo seriamente.

-¿A mi? – Pregunto dudoso.

Se sentaron en las sillas delante de la mesa de Roy, este estaba presente por "orden" del General.

-Muy bien Elric, Fuiste el ultimo en ver al General Kimbley ¿verdad?

-Si, íbamos a una misión de búsqueda – Dijo tranquilamente.

-A mi no me consta que el General Kimbley tuviera ninguna misión

-¿Cómo que no? A mi me dijo claramente que a las 5 teníamos una misión de búsqueda.

-¿Paso algo antes de que te fueras? – Dijo con mirada penetrante.

-¿Algo? – Pensando en lo que paso – Recuerdo que dijo que se nos habían adelantado y que podía irme. – Dijo firmemente.

-Mm – Como si no se lo creyera. – Eres la ultima persona que lo vio, y tenias motivos para deshacerte de el.

-¿Motivos? – Dijo algo temeroso.

-Je… - Amplió su sonrisa. – El te chantajeaba ¿Verdad?

-¿Qué? No… Eso no es verdad – Estaba empezando a ponerse nervioso Pero ¿Cómo podía saberlo?

-… - Roy miraba de reojo a Ed, su mirada no cambio pero dentro de su cabeza miles de pensamientos pasaban al oírlo. Si eso era verdad ahora entendía lo que hizo Edward ayer.

-Igualmente sabemos que no fuiste tu, en la escena del "crimen" encontramos sangre del General y otra sangre que no sabemos de quien es, también encontramos unos cabellos de color verde

-… - Ed se paralizó al escuchar esas palabras.

-¿Crees que aun sigue con vida? – Pregunto Roy.

-No estamos seguros, era poca sangre.

-¿No han pedido ningún rescate ni nada por el estilo?

-Dudamos que lo hayan secuestrado, pero es una posibilidad – Se levanto dirigiéndose hacía la puerta – Le mantendré informado.

-… - Ed estaba con la mirada baja, temblaba de arriba abajo, no podía ser que el…

-Ed, ¿Qué pasa? – Dijo agachándose para llegar a su altura.

-No… no puede ser – Lo miro a los ojos, su mirada era de miedo.

-¿El que no puede ser? – Cojiendole por los hombros.

-Envy… El no podría…

-¿Envy? ¿Quieres decir tu amigo? ¿Crees que ha sido el?

-No… no lo se – Puso sus manos en el pecho de Roy – Ha dicho que han encontrado cabellos verdes.

-Pero no tiene por que ser Envy – Mirándolo a los ojos con confianza

-Si… no tiene por que – Roy lo abrazo con fuerza. No podía ser que Envy hubiera echo eso, ni si quiera conocía a Kimbley tendría de encontrarlo para hablar con el.

Era la hora de comer y Roy seguía con sus papeles sin poder descansar siquiera, Ed aburrido de estar allí sin hacer nada le dijo que salía a comer.

Estuvo dando vueltas intentando encontrar a Envy sin ningún resultado, el siempre aparecía de la nada y desaparecía sin dejar rastro. Cansado de buscar se sentó en un banco cerca de Central, estiro su cabeza hacía atrás en señal de cansancio cerrando los ojos, entonces sintió unas cosquillas en su cara.

-Kyaaa ¿Pero que… - Al levantarse y girarse vio a la persona que tanto estaba buscando. – Envy…

-Ei chibi – Le saludo sin moverse. Ed tampoco se movía le estaba mirando seriamente como esperando a que le dijera algo

-Tu… Esto…

-¿Quieres saberlo? – Se acerco lentamente quedando a las espaldas de Ed, de pronto lo abrazo apoyando su cabeza en su hombro.

-¿Saber el que? – No podía mentirse estaba muy nervioso, Envy estaba actuando de una manera muy rara y esa voz le daba miedo.

-Saber donde se encuentra tu General – Le susurro al oído apretando el abrazo.

-¿Eh? – Así que si que fue el, ¿Pero por que? ¿Qué motivos tenía para hacerlo? No lo conocía. - ¿Por-por que? – Pregunto esperando que le quitara esa duda.

-Simplemente estaba en mi camino – Poco a poco giro el cuerpo de Edward quedando cara a cara, sus rostros estaban muy cerca.

-¿Por eso le has ma… - No termino la frase, el dedo de Envy se poso en sus labios.

-No, no lo he matado, solo le dije un par de cosas para que te dejara en paz – Dijo con una mirada mas calmada.

-¿Qué? ¿Para que me dejara en paz? ¿Cómo sabias que…? – Otra vez el dedo de Envy silencio a Ed.

-El otro día os vi, como te amenazaba con lo de Roy – Abrazo a Ed apoyándole su cabeza en su propio pecho.

-¿Y solo por mi has hecho eso? Los militares están buscándote – Se separo un poco, ahora los nervios estaban comiéndolo por dentro.

-No pasa nada, no hay nada que los lleve hasta mi, ni si quiera ese Kimbley me vio la cara. – Dijo con una sonrisa, Ed se relajo al oír esas palabras.

-Envy… no se como agradecerte esto – Le miro algo apenado.

-¿Pero que dices? No podía dejar que ese bastardo molestara a mi pequeño Ed, no, no.

-Peque… ENVY!!!!!!! – Corrió detrás de el un buen rato hasta que se canso, Envy se paro delante de el.

-Venga que te acompaño a Central. – Dándole la mano para ayudarle a levantar.

Lo llevo hasta allí y le vio subir las escaleras, una sonrisa apareció en los labios de Envy mientras veía como la silueta de Ed iba desapareciendo.

-No tengas prisa Ed, todo a su tiempo…