Capitulo 11

Capitulo 11
Por Alisse

Taro caminaba de un lado a otro, pensando... ¿es que su padre había notado que todo era una farsa?, ¿y que con el muchacho que estaba viviendo realmente no era su hijo?... aunque conociéndolo, nunca podría pensar que Taro había cambiado lugares con un hermano que no existía... demás que sólo pensó que estaba enfermo, o algo así
Misaki pensaba que cuando había hablado con su padre, estaba solo, puesto que Alisse le había dicho que iría a su cuarto a buscar quien-sabe-que-cosa... pero la chica no se fue, se quedó, y escuchó que su intención era hablar con Tom
Alisse tenia la intención de volver a su cuarto, pero llamaron a Taro y decidió quedarse a escuchar...

Cuando Tom entró a la casa, y vio que su padre tenia el celular de Taro en sus manos, sabia que estaba en problemas, y quizás muy grandes, porque no sabia como podía reaccionar Ichiro...

-¿Taro?- dijo Ichiro al teléfono, pero este ya había colgado, dándose cuenta que había metido la pata bien feo. Su padre miraba al chico que tenia en frente de él, que se había quedado plasmado y mirándolo
-Eh...
-¿Hay algo que deba saber?- le preguntó Ichiro, dejando el celular sobre la mesa
-Yo...
-Porque tú no eres Taro...- dijo, con cierta desconfianza (a sus palabras, claro) –porque acabo de hablar con él por teléfono mientras tú terminabas de entrar... ¿quién eres?

Tom permaneció en silencio durante bastantes momentos, sin saber como explicar todo
Era verdad, en algún momento tendría que hablarle con la verdad a Ichiro, pero nunca se habría imaginado que fuera tan luego...

-¿Y?...
-Yo...- Tom miró a su alrededor, nervioso
-Mira, sólo quiero saber donde esta mi hijo, y porque estas tú aquí en vez de él... y porque son... prácticamente iguales
-Es que... yo también... soy hijo tuyo

Ichiro se quedó en silencio, mirando al chico, que continuaba de pie cerca de la puerta

-¿Qué dijiste?- le preguntó, pensando que existía la remota posibilidad que hubiera escuchado mal las palabras del joven, cosa que era poco probable (NOTA: no por nada son iguales )
-Que yo soy tú hijo también...- repitió con más seguridad Tom
-¿No es una broma esto?- dijo Ichiro, sentándose
-No lo es...- Tom comenzó a acercarse lentamente a Ichiro, hasta llegar junto a él. Se sentó en frente suyo –se que suena loco, pero...
-¡Por supuesto que suena loco!- lo interrumpió Ichiro –no todos los días llega un joven y te dice que eres su hijo... pero...
-Yo... bueno, es como lógico que soy el gemelo de Taro... mi nombre es Thomas Motosawa
-¿Motosawa?
-Cuando su esposa estaba en el hospital a punto de dar a luz, la señora Rina Motosawa también estaba ahí, pero ella perdió a su bebé... su esposo, Taiki, pensó que debía intentar remediar eso, y sobornó a algunos doctores del hospital, haciendo que separaran a un par de gemelos que habían nacido ese mismo día...
-...- Ichiro miraba a Tom con la boca abierta, sin lograr articular palabra durante unos momentos -¿me estas diciendo que te llevaron cuando naciste?...
-De verdad, si lo hubiera sabido antes...
-¿Cómo te enteraste?
-Mi... digo, Taiki me lo dijo. Murió hace poco, y me lo contó todo antes de morir. Cuando me enteré, me dieron deseos de conocer a mis verdaderos padres...
-¿Cómo es que Taro lo sabe?
-Bueno, una vez que llegué a Japón comencé a buscar la forma de ubicarlo, y me dieron esta dirección. Cuando llegué, fue él quien me recibió y, bueno... el parecido es obvio...
-Bien- dijo Ichiro, suspirando –en caso que haya entendido de lo más bien toda tú explicación de la situación, ¿me quieres decir que haces tú comportándote como Taro?
-Ah, eso tiene una explicación más fácil aún- rió un poco Tom de manera nerviosa –es que... yo quería conocerlo mejor y...
-¿Pensaste que la mejor forma de hacerlo era haciéndote pasar por Taro?
-Si...
-¿Y por qué Taro aceptó algo así?
-Ah... no podría decirle muy bien, pero... él estuvo de acuerdo con que lo hiciéramos, y no ha salido tan mal esto, excepto algunas cosas...
-¿Dónde esta Taro ahora?- preguntó Ichiro
-En el hotel en que estoy registrado- dijo Tom –bueno, como cambiamos papeles, él esta actuando como yo...
-¿Y por qué esta actuando?, ¿acaso viniste con alguien?
-Si, con una amiga, Taro la esta cuidando...- dijo con algo de inocencia Tom, Ichiro lo miró de manera suspicaz
-¿Cuidando?- preguntó, Tom sonrió y se encogió de hombros
-El me dijo que la estaba cuidando...

Ichiro se quedó en silencio durante unos momentos, mirando hacia lo que estaba en frente de él. Tom se sintió incómodo de pronto, puesto que no sabia que hacer ni que decir

-¿Puedes llamarlo, Thomas?- dijo de pronto Ichiro, el muchacho lo miró
-¿A quien?
-A Taro... quiero hablar con los dos...- dijo Ichiro, poniéndose de pie –vengo en un rato...

Tom lo quedó mirando durante unos momentos y luego agarró el celular, y comenzó a marcar...

Antes que sonara el celular de Taro, este había notado que Alisse estaba demasiado extraña con él, y había comenzado a pensar que ella lo sabia de todo
Pero esas sospechas se le olvidaron una vez que llamó a Tom, ya sospechaba que todo se iba prácticamente a las pailas... de seguro en esos mismos momentos Ichiro estaba pidiendo explicaciones a su hermano
En eso sonó su celular...

-¿Si?- preguntó, con cierto nerviosismo

No muy lejos de ahí, Alisse escuchaba atentamente

-Taro... ¿puedes venir a la casa?- le preguntó Tom
-¿A la casa?, ¿por qué?, ¿qué paso con mi papá, Tom?
-Nada... sólo que quiere vernos a los dos, juntos...- dijo Tom, Taro demoró unos momentos en contestar
-¿Y qué le puedo decir a Alisse?- preguntó a su hermano, que lo pensó unos momentos
-Ahh... ve ahí tú
-¿Qué?, Thomas, no me puedes dejar así...
-Sal sin que ella se de cuenta...
-Claro, ¿para que salga y se pierda por Tokio?
-Poco le cuesta tomar un taxi e indicar el nombre del hotel en que se esta quedando. En serio, necesito que estés lo antes posible acá...
-Esta bien, veré que hago

Taro colgó el teléfono, y luego de unos momentos Alisse salió del cuarto y se dirigió con paso rápido al suyo
Misaki caminó al cuarto de Alisse, pero antes de llamar a la puerta, la chica había salido

-¡Tom!- dijo de manera animada -¿sabes que supe?, que la selección de Japón tendrá un partido amistoso, ¡seria genial que pudiéramos ir!, como ahora te gusta el fútbol, de un día para otro, no creo que haya inconveniente...

Misaki demoró en contestar, principalmente porque no sabia que decir...

-Eh... Alisse, después vemos eso...- dijo nervioso
-Como quieras, pero espero que aceptes, no quiero perderme algún partido entretenido- sonrió ella –lo que si, no se que tengas que hacer, pero yo voy al cine ahora
-¿Al cine?, ¿sola?
-¿Qué tiene de malo?- le preguntó ella, sonriendo –supongo que no tendrás problemas de que te deje libre durante un rato
-¡Para nada!- sonrió ampliamente Misaki, todo eso le venia como anillo al dedo –puedes ir tranquila, justamente yo debía... salir a ver unos... negocios...
-Ah, que casualidad- dijo Alisse -¿me puedes ir a dejar a algún cine, por favor
-Claro

Los dos chicos salieron del hotel. Misaki notó que Alisse nuevamente había cambiado su genio, ahora se notaba tan alegre como lo había sido los días anteriores... no lograba comprender a esa chica...
Por otra parte, Alisse intentaba mostrarse lo más alegre que pudiera... y al parecer, no le estaba yendo tan mal. Había decidido seguir a Misaki, puesto que había oído, cuando hablaba con Tom, que tendría que ir a su casa... ¿y qué mejor forma de descubrirlos y decirles a ambos unas cuantas verdades cuando estuvieran juntos?

-Oye, Tom- dijo de pronto Alisse -¿saliste alguna vez con esa tal Sylvia?
-Eh...- Taro quedó mirando unos momentos a Alisse, antes de contestarle –yo... no, claro que no...
-Entonces, me parece extraño que esos chicos de ayer te hayan dicho que saliste con ella... ¿no crees?
-Ya te dije que ellos se confundieron...
-Pero, ¿cómo se van a confundir?. ¿Sabes?, recordé algo hace un rato, que esa chica que ayer "te confundió" estaba el otro día en el lugar al que te fui a buscar. Sabia que su cara me recordaba a alguien, pero no habia podido relacionarlo... en ese caso, me parece extraño que se haya equivocado de persona, sin contar que tú también los reconociste, y no puedes negarlo porque te conozco...
-¿Qué tratas de decir?- le dijo Taro, con el ceño fruncido
-Que quizás tengas un doble- le dijo Alisse. Taro no supo que decir, hasta que Alisse soltó la carcajada, divertida -¿no me digas que te la creíste?
-Eh... claro que no, jejeje...- Misaki rió a penas

Llegaron a un cine y Alisse compró una entrada

-¿Estas segura que puedes llegar al hotel sola?- le preguntó Taro, con algo de preocupación
-Por supuesto, si no soy tan tonta...
-No lo decía por eso...
-Nah, ya mejor ándate, que te vaya bien...

Alisse se alejó de él y Misaki se quedó de pie unos momentos. ¡Que manera de cambiar de ánimo esa chica!, parecía que volvía a estar enojada
Alisse esperó a que Taro se alejara un poco para comenzar a seguirlo. El tomó un taxi y ella otro, diciéndole al chofer que lo siguiera...

Ichiro había vuelto con Tom, que estaba sentado a la mesa

-¿Ya le hablaste a Taro?- le preguntó su padre
-Si...- contestó Tom, de manera desanimada. Sentía que su padre no estaba del todo cómodo con él en la casa

Ichiro se sentó al lado de él, mirando al frente

-Cuando Taro nació, con Yumiko sabíamos que ella esperaba gemelos...- dijo de pronto él, Tom lo miró, sin saber que decirle –pero esa noche nos dijeron que el bebé había muerto en el vientre de Yumiko... para serte sincero... yo nunca pude creerlo, ni Yumiko tampoco. Nuestros amigos nos decían que era porque no habíamos aceptado su muerte, pero ahora... ahora veo que no nos equivocábamos- Ichiro sonrió, mirando a Tom, que también lo hizo
-Ese era el hijo de los Motosawa...

Ichiro se quedó en silencio unos momentos, luego sonrió levemente

-Con... con Yumiko te queríamos poner... Keiji- dijo, Tom lo miró tristemente –era verdad que teníamos a Taro, pero aún así eso no aplacaba el dolor de la pérdida del otro niño... por eso... decidimos que nunca se lo diríamos a Taro...

Tom se quedó en silencio unos momentos, pensando

-Cuando mi papá Taiki me contó todo, no pude enojarme con él, en parte lo había comprendido... pero ahora... que lo veo a usted y lo escucho... me da rabia
-Pero bueno... igual es una sorpresa que estés aquí, con nosotros... además, veo que los Motosawa no hicieron mal trabajo contigo
-Pues no... pero aún así...
-Lo se... lo entiendo... pero aún no entiendo como se te ocurrió eso de cambiarte con Taro, no había necesidad
-Bueno... fue principalmente porque no sabia como ibas a reaccionar...
-Pero... aún así... debiste pensar mejor las cosas, puesto que me da la impresión que todo se les esta yendo de las manos
-Eh... no fue con mala intención- dijo Tom, poniéndose algo colorado
-Quizás no... pero ya lo hablaremos. Ahora, cuando llegue Taro, hablaremos los tres tranquilamente y nos pondremos al día... ¡ah!, también hay que avisarle a Yumiko... ¡ya veo la cara de sorpresa que va a poner!

Tom miraba a Ichiro con una sonrisa, de pronto se había animado muchísimo, y se le veía muy feliz

-A todo esto, ¿por qué te llamó Tsubasa ayer y tuviste que salir casi corriendo?
-Ah, eso... verás...
-¿Se les esta complicando las cosas, no?

Parecía que Ichiro sabia muy bien las cosas, demasiado bien...

-¿Cómo... lo sabe?- le preguntó Thomas. Ichiro rió un poco
-Es muy fácil de saber, por la cara que pusiste cuando llegaste y hoy y porque Taro colgó el teléfono lo más rápido que pudo... siempre ha sido malo disimulando...
-Ah, jejejeje
-¿Y qué paso con Tsubasa?- le volvió a preguntar. Tom pensó que ya no sacaba nada de mentirle a su padre. Si las cosas seguían su curso, terminaría por enterarse de todo, tarde o temprano
-Bueno... tú... tú sabes que ayer invité a salir a Sylvia...
-¿Ella cree que tú eres Taro?- lo interrumpió. Tom asintió –continúa...
-Bueno, la cosa es que Tsubasa y su novia le dijeron que me habían visto en el templo con otra chica...

Ichiro miró a Tom con algo de confusión...

-Al que vieron fue a Taro, no a mi- continuó Tom
-¿Y de qué chica hablan?- le preguntó Ichiro
-De una amiga mía, que me acompañó desde Inglaterra...
-¿Y ella cree que Taro eres tú?
-Si...

Ichiro se quedó en silencio por un rato algo largo, pensando...

-Supongo que a ti Sylvia te gusta, aunque sea un poco...- dijo él
-Eh... si, debo admitirlo, jejeje
-Bien... ¿y Taro?
-¿Qué hay con él?- preguntó
-Si siente algo por la chica
-Ah, la verdad es que no lo se... le dije que la mantuviera ocupada y que saliera con ella...

En ese momento, tocaron el timbre

-Debe ser Taro- dijo Tom, poniéndose de pie para ir a abrir
-¿Taro?, pero si él tiene llaves de la casa...
-Si, pero me las entregó
-Ah, Tom...- dijo Ichiro, y el chico lo miró
-Me alegra mucho que estés aquí

Tom sonrió abiertamente y asintió, luego, fue a abrir rápidamente, y en efecto, era Taro quien estaba esperando afuera

-Hola- le dijo Tom animadamente, con una sonrisa
-¿Cómo están las cosas?- preguntó inmediatamente Taro, sonriendo con algo de nerviosismo. Lo que más pedía en su interior era que su padre no se fuera a enojar con él
-Podría ser peor- contestó Tom, abriendo la puerta -¿qué paso con Alisse?
-Quiso ir al cine- contestó Taro, entrando, y luego ambos entraron a la casa

No muy lejos de ahí, Alisse los observaba, y sentía la rabia crecer en su interior
Por un momento, tuvo la tentación de ir y armarles un gran escándalo a los dos... cuando lo iba a hacer, vio a una chica que caminaba a la casa, y al reconoció

-¡Oye!- la llamó, acercándose a ella. Por supuesto, Sylvia también la reconoció inmediatamente –necesito hablar contigo...
-¿Qué haces aquí?- le preguntó molesta la otra
-Necesito hablarte, en serio- le dijo Alisse –es urgente que te diga algo... ¿vas donde Taro Misaki?
-Por supuesto, él es mi novio y quedamos en que nos veríamos hoy aquí
-Es sobre él lo que te tengo que decir- dijo Farfán –en serio... no es justo lo que él esta haciendo contigo también
-¿De que hablas?- le preguntó Sylvia, mirándola
-Te están mintiendo a ti también... por favor, hablemos... ¿no has notado a Taro actuar distinto estos últimos días?
-Pues si...
-¿Ves?, vamos, no serán más de diez minutos

Sylvia dudó unos momentos, pero terminó por aceptar. Ella tenia también bastantes dudas... e intuía que Alisse podía darle las respuestas a algunas de ellas