BURNING LIKE THE SUN
Hello there! Este es mi primer fic de Doctor Who, una serie a la que me volví adicta.
De todas formas, como de seguro habrá cosas en las que me equivocaré, estoy siempre abierta a sugerencias y/o correcciones.
#La historia se encuentra ubicada siguiendo el fin de la 3era temporada con algunos pequeños cambios por mi parte.
Enjoy it!
*DW-BLTS*
XI
-¿Realmente esperabas otra cosa?
La pregunta de Mickey dejó a Rose sin palabras. Eso era exactamente lo que ella podría haberse imaginado. En realidad, eso era exactamente lo mismo que ella habría hecho de haber estado en la misma situación. La razón de que hubieran salido aquella mañana seguía existiendo; la hermana de Jake se encontraba allí afuera, en algún lado y necesitaba ayuda, así que él no podía quedarse de brazos cruzados. Rose se los había dicho aquel día: si se tratara de Tony, ella no lo dudaría ni un segundo. Pero eso no quitaba el hecho de que estar fuera era peligroso, demasiado, aun más siendo de noche.
-No –respondió finalmente Rose con un suspiro. Todo había sucedido tan rápido que hasta ella y el Doctor aun se encontraban en el suelo. Intentó incorporarse, pero sus energías volvieron a fallar y terminó una vez más sentada en el piso soltando un nuevo suspiro.
-Tu cuerpo acaba de gastar todas sus energías de reserva –dijo el Doctor mientras se ponía de pie y se acercaba a Rose estirando una mano hacia ella. No había sonrisa en su rostro, pero al menos se lo veía tranquilo. Rose estiró su propia mano y dejó que él con cuidado la ayudara a incorporarse. Sus piernas se sentían como gelatina y estaba segura de que ni siquiera iba a poder intentar caminar-. No, ni lo intentes –dijo el Doctor suponiendo por donde iban sus pensamientos.
Y sin ninguna palabra más, la alzó en sus brazos haciendo que sus pies se despegaran del suelo. Fue ahí cuando Rose pude sentir una vez más la misma corriente de energía que había sentido antes recorriendo su cuerpo, partiendo del preciso lugar en donde las manos del Doctor hacían contacto con su piel. Aun callado, pero también sintiéndose raro por esa rara energía, el Doctor llevó a Rose hasta el viejo asiento amarillo cerca de la consola y la recostó allí mostrándole ahora sí una débil sonrisa. Rose estaba segura que de haber podido se habría ruborizado.
Finalmente, sacudiendo la cabeza y tratando de ordenar sus pensamientos, el Doctor se giró hacia los demás quienes seguían observando sin decir nada. Por último se detuvo en Martha.
-Esos fueron más de quince minutos –dijo él provocando que su amiga suspirara y rodara sus ojos-. Bien, como ella dijo –aunque ese ella no se refería a ninguno de los presentes-, tenemos un planeta que salvar, así que manos a la obra.
-Fue ella quien me hizo recordar a Jake –susurró Rose a sus espaldas logrando que todos se voltearan a observarla-. Me dijo que faltaba alguien, lo que cual significa…
-Que probablemente Jake esté en problemas –finalizó el Doctor mientras él y Rose se observaban.
Ella asintió; era exactamente lo que había estado pensando. La Tardis podía ver mucho más allá del tiempo que ellos se encontraban viviendo… quién sabe qué cosa había visto de Jake. Así que el Doctor tenía razón, era momento de poner manos a la obra porque tenían un planeta que salvar, así como muchas vidas en él. ¿Pero por dónde empezar? ¿Por rescatar a Jake?
-¿Cómo nos encontraron? –preguntó Rose de repente, dirigiendo los ojos hacia su padre-. Esta mañana dejamos nuestros localizadores aquí para que no nos encontraran, así que ¿cómo lo hicieron?
Sus ojos se desviaron hacia Mickey por unos segundos, quien la observó con un asentimiento antes de cruzarse de brazos y girarse también hacia Pete.
-Cuando los Sontaran nos encontraron creímos en un principio que quizás tendríamos suerte y algún miembro de Torchwood estuviera patrullando la zona, pero luego los escuchamos decir que no había nadie allí. Además, claramente nos trataban como si fuéramos los únicos que nos encontrábamos por esos lugares –terminó de contar Mickey-. Al final no teníamos muchas esperanzas de que llegaran.
-Las armas –dijo Pete Tyler con un suspiro, luego de terminar de escuchar a Mickey-. Todas las armas especiales tienen un transmisor que envía su localización exacta a nuestras computadoras. Sin embargo no pudimos ser más rápidos porque no teníamos ni idea de que se habían ido.
-¿De verdad? –preguntaron Mickey y Rose a la vez, realmente sorprendidos. No es que fueran del personal más importante dentro de Torchwood, pero raramente los dejaban fuera de vista por mucho tiempo.
Él simplemente asintió.
-Cuando nos dimos cuenta de que ninguno de los tres estaban comenzamos a buscarlos y nos encontramos con que sus localizadores aun estaban dentro del edificio. Pero tres armas faltaban, así que así fue como los encontramos.
-¿Sabes por qué salimos? –preguntó de repente Rose logrando que su padre se centrara sólo en ella. En esta ocasión, sólo sacudió levemente la cabeza-. La hermana de Jake necesitaba ayuda. Es buena con las computadoras, según lo que él nos contó, y logró infiltrarse en la seguridad de Torchwood –se detuvo un segundo bajando la vista al suelo-. Dejó un mensaje diciendo que necesitaba ayuda –repitió y entonces volvió a alzar los ojos hacia su padre-. Pero nadie nos dijo nada. ¿Sabías eso?
Él sólo volvió a negar con la cabeza. No, por supuesto que no lo sabía. Muchas cosas habían estado pasando en Torchwood por debajo de las narices de Pete Tyler. ¿Pero qué se puede hacer cuando eres tan sólo una persona y tienes a casi todos trabajando en tu contra sin siquiera saberlo?
-Un segundo, ¿no eras tú el jefe? –preguntó ahora el Doctor señalando a Pete-. Pete Tyler, jefe de Torchwood, ¿no habíamos quedado en eso?
-Soy sólo una persona, soy quien pone la cara frente a todo y por quien pasan la mayor parte de las decisiones. Pero están pasando muchas cosas últimamente, simplemente no puedo estar pendiente de todo.
-No es sólo eso, y lo sabes –soltó Mickey con un suspiro. Continuó hablando cuando se encontró con la mirada del Doctor en él-. Te lo dije antes, hace mucho que no nos haces una visita. Muchos aquí sólo trabajan por conveniencias propias y estoy seguro de que si tuvieran que vendernos con los Sontaran lo harían sin dudarlo.
-Sí, bueno… razonar con alguno de ellos sería realmente toda una hazaña –comentó el Doctor.
-¿Los conoces? –esta vez fue Martha quien habló.
-¿Yo? Mucho más que eso. Los Sontaran son una raza creada para ser guerreros. Sólo sirven a la guerra. Y la pregunta es, ¿qué hacen aquí? –comenzó a caminar alrededor de la consola-. ¿Lo saben?
-Lo único que sabemos que es que están destrozando todo lo que se cruza en su camino –suspiró Rose-. Y que al parecer están demasiado interesados en saber qué es lo que Torchwood planea contra ellos –agregó dándole una rápida mirada a Mickey y recordando una vez más lo que había sucedido aquella mañana.
-¿Y qué es lo que Torchwood planea contra ellos? –preguntó el Doctor esperando por un segundo obtener una buena respuesta. Sin embargo todo lo que consiguió fue silencio. Fue entonces cuando alzó su mirada para observar a los demás. Martha era la única que mantenía sus ojos en él, mientras que los otros se encontraban todos observando el suelo. Y ahí se iba esa mínima esperanza-. Oh, ya veo. ¿De verdad? ¿Sin planes? ¿Desde cuándo Torchwood no tiene un plan? ¿No fueron ustedes quienes inventaron un dispositivo para moverse a otro universo? ¿Qué ocurrió ahora?
-Intentaron… -Rose suspiró; lavarse las manos no iba a resolver nada aun cuando no fuera precisamente su culpa-. Intentamos ocuparnos de más cosas de las que estaban a nuestro alcance y todo se fue complicando. Tú lo dijiste una vez, Doctor, la tierra día a día se vuelve más ruidosa para quienes están allá arriba. De pronto ya no se trataba de Torchwood tratando de resolver algún problema, sino de Torchwood tratando de lidiar con todo lo que aparecía para hacerle frente. Cuando los Sontaran llegaron no estábamos listos, ni siquiera sabíamos cómo enfrentarlos. En realidad seguimos sin saber cómo hacerlo –Rose volvió a soltar otro suspiro-. Sólo tenemos esas armas que al menos disparan.
-Pero no les hacen nada –comentó Mickey.
-Por supuesto que no –el Doctor volvió a hablar-. Los Sontaran sólo tiene un punto débil aquí –llevó la mano a su nuca y golpeó un par de veces-. Un fuerte golpe los quita del camino por un rato, y un disparo allí… -su voz se perdió al igual que su mirada mientras su mente imaginaba la situación. Matar no era nunca su primera opción, y se estaba preguntando si en esta ocasión tendría otras opciones antes que esa. Pero todavía no era momento para pensar en eso. Así que simplemente acabó sacudiendo la cabeza, volviéndose a sí mismo a la realidad-. Bien, sí, eso también podría funcionar. Como sea, el tiempo corre y tenemos que hacer algo. Así que, Martha, ¿qué es lo que necesitamos?
-Amm… ¿un plan?
-¡Un plan! Sí, tener un plan sería una buena idea. ¿Qué más?
-Encontrar a Jake –esta vez fue Rose quien habló.
El Doctor asintió antes de girarse hacia Pete.
-¿No dijeron que podían rastrear las armas?
-Sí, por supuesto –asintió-, lograremos encontrarlo si aun la tiene consigo.
-Perfecto. Sólo necesitamos una cosa más. ¿Alguien sabe qué es? –preguntó ahora el Doctor con una sonrisa, una de esas que sólo indicaba que alguna idea desquiciada se le estaba cruzando por la cabeza-. Oh, vamos, ¿nadie? ¿Rose? –se giró hacia ella aun con una sonrisa en su rostro y ella no pudo hacer más que decir lo primero que se le vino a la cabeza.
-¿Hacer una visita?
-Hacer una visita –respondió el Doctor con una gran sonrisa.
*DW-BLTS*
-Esto es una locura.
-¿Ahora no crees que vaya a funcionar? –preguntó el Doctor a Rose sin quitar los ojos de todos los aparatos y cables frente a él.
-Nunca antes se probó con humanos… con seres vivos –se corrigió Rose antes de que el Doctor pudiera objetar que él no era precisamente humano. Sin embargo, no podía decir nada con respecto a no ser un ser vivo; en ese caso, tenía más posibilidades ella de estar dentro de esa categoría, que cualquier otra persona que se encontrara en ese edificio, o tal vez en todo el planeta.
Habían salido de la Tardis hacía tan sólo unos pocos minutos, y todos podían ver en los ojos del Doctor que una nueva loca idea estaba tomando forma en su cabeza. Utilizando la misma máquina que había llevado a la Tardis hasta Torchwood, el Doctor planeaba ir hasta el lugar en donde el arma de Jake fuera localizada, y una vez seguros todos de que él se encontraba a salvo, la segunda parte del plan incluía hacerle una visita a los Sontaran en su propia nave. Todo usando el mismo dispositivo.
Todas las cosas que se habían planteado que necesitaban quedaban resueltas con eso. Un plan, rescatar a Jake, y finalmente enfrentar a los Sontaran. Sólo había algo con lo que Rose no estaba muy de acuerdo: la forma. Realmente ella no estaba muy segura de qué tanto confiaba en aquella tecnología. Sus nervios habían estado a flor de piel al trasladar la Tardis, pero estaba segura de que sería mil veces peor si por ejemplo era el Doctor quien lo hacía.
-Bueno… nunca es tarde para hacer un intento –acabó diciendo el Doctor, logrando que Rose soltara un gran suspiro.
Finalmente Rose acabó por girarse hacia los demás, dejando al Doctor seguir jugando con todas las cosas del pequeño "laboratorio", tal como si fuera un pequeño niño en medio de una tienda de juguetes listos para ser usados.
-Él simplemente nunca cambia –murmuró Rose, sujetando su cabeza, cuando llegó junto a Mickey y Martha. Pete se había ido a otro piso a intentar localizar a Jake, mientras que Jackie se encontraba dando vueltas con Tony intentando entretenerlo-. Es como un niño.
Mickey y Martha soltaron una pequeña risa mientras observaban a Rose y al mismo tiempo ambos recordaban la charla que habían tenido hacía un rato. Había muchas formas por las cuales el Doctor podía llegar a parecer un niño aun con sus más de novecientos años de edad.
-¿Crees que vaya a funcionar? –preguntó Martha a Rose sin dejar de observarla. Cuando Rose alzó sus ojos hacia ella simplemente asintió; después de todo, todas las cosas raras que el Doctor solía hacer siempre funcionaban, pero de todas formas sus nervios no desaparecían-. ¿Piensas ir? –Rose volvió a asentir y Martha frunció el ceño un poco sorprendida y confundida al mismo tiempo-. ¿No tienes miedo?
Rose suspiró. ¿Tenía ella miedo de volver a salir a la calle aun después de lo que le había sucedido?
-No –respondió finalmente sin dejar de observarla-. Martha, el Doctor siempre se mete en problemas, no hay forma de que no lo haga. Supongo que desde el primer día que estuviste con él algo malo sucedió –Martha asintió-, sin embargo sigues aquí –Rose alzó una ceja aun con sus ojos en Martha-. ¿Lo dudaste? Quiero decir, ¿en algún momento pensaste que lo mejor era hacerte a un lado porque tenías miedo? –la mirada de Martha cambió; de pronto una sonrisa se encontraba en su rostro mientras ella negaba con la cabeza-. Entonces lo entiendes –Rose también sonrió-. El día que conocí al Doctor, cuando me ofreció viajar con él… bien, digamos que no fue un día fácil, y lo primero que le pregunté fue si era así de peligroso siempre –un risa escapó por los labios de Rose mientras recordaba aquellos momentos-. Y él no me mintió –sus ojos se desviaron hacia Mickey por unos segundos; él también había estado allí en ese momento-. El Doctor me dijo desde un principio que siempre iba a ser peligroso, y quizás aun diez veces más de lo que habíamos vivido aquel día, y aun así yo acepté a ir con él.
Rose no pudo evitar recordar el día en que había conocido a Sarah Jane, la forma totalmente diferente en la que se habían dado las cosas. De un momento a otro ellas dos se encontraban discutiendo sobre quién había visto más, y cuál de las dos conocía más del Doctor. Sin embargo, Rose no sentía la necesidad de hacer una escena frente a Martha, y la única razón para eso era que ella había estado ahí cuando Rose no pudo hacerlo. Sin lugar a dudas Rose jamás habría deseado que el Docto viajara sólo. Tantas cosas para ver, mil cosas que enfrentar, y ella sabía muy bien que él necesitaba alguien que se encontrara ahí al girar la cabeza, alguien que tomara su mano y corriera a su lado, alguien que salvara su vida todas las veces que fuera necesario. Porque esas eran las cosas que Rose tenía pensado hacer por el resto de su vida antes de que tuvieran que separarse. ¿Cómo podía siquiera ponerse celosa de Martha cuando en realidad tenía tanto para agradecerle?
-Nuestra primera…. –se detuvo por un segundo sacudiendo la cabeza. Palabra equivocada. No era momento para decir primera cita tal como solían decir con el Doctor-. El primer viaje, el primer lugar al que el Doctor me llevó fue una plataforma espacial, cinco billones de años en el futuro. El año 5.5/manzana/26 –recitó Rose riéndose por dentro por poder recordarlo-. El día en el que el sol finalmente se expande y la tierra termina siendo sólo rocas flotando en el espacio –aun con sus ojos sobre ella, Rose pudo notar como los ojos de Martha se abrían un poco más con sus palabras-. Sí, exacto, primer viaje y él me llevó a ver el fin del mundo. ¿Fantástico, no?
-Más bien un poco espeluznante –respondió ella sonriendo.
-Sí, exacto –siguió Rose, también entre risas-. Pero… la cosa es que todo volvió a complicarse… como siempre; y cuando finalmente las cosas se resolvieron el Doctor me llevó nuevamente a mi mundo, a la tierra que yo conocía cinco billones de años en el pasado, me dijo que así eran todos sus días, y que iba a volver a estar en peligro. Entonces me preguntó si quería regresar a mi casa.
-¿Y qué le dijiste? –preguntó Martha rápidamente-. Quiero decir, obviamente no regresaste a tu casa, pero… ¿qué le dijiste?
Rose abrió la boca, sonriendo, lista para contestar, pero no llegó a hacerlo antes de que alguien más lo hiciera.
-"Quiero papas. Tú pagas" –dijo el Doctor llegando al lado de Rose y mirándola a los ojos-. Eso fue exactamente lo que dijiste.
-Sí… -respondió Rose riendo-. Pero fui yo quien pagó.
-Sí, bueno… la segunda primera vez fue mejor… un poco… bien, no tanto. Como sea, está todo listo –agregó observando a los demás, y poniendo su mirada seria una vez más-. Sólo necesitamos las coordenadas de Jake.
-¿Estás seguro de que funcionará? –esta vez fue Martha quien habló.
La verdad era que bien sabían que serían ellos cuatro quienes saldrían a la calle, quienes se enfrentarían a todo lo que tuvieran que enfrentarse para que al final de aquella noche todo volviera al lugar en el que debía estar. Y no hacía falta que nadie dijera nada. Porque el Doctor iría, entonces también Rose lo haría, al igual que Martha, porque ellas comprendían que no debían dejarlo solo. Además de que Rose quería encontrar a Jake y asegurarse de que se encontraba bien. Y Mickey… Mickey no iba a quedarse atrás, no si sus amigos estaban metidos en eso, no mientras estuviera en sus manos poder hacer algo.
Entonces por eso mismo todos estaban nerviosos. Necesitaban saber si aquel dispositivo funcionaría con ellos o si simplemente destrozaría sus cuerpos en millones de partículas.
Antes de que el Doctor pudiera contestar, aunque bien no tenía la intención de hacerlo. Pete Tyler entró en la habitación con un papel en su mano; un papel que enseguida y sin palabras entregó al Doctor. Él sin decir nada se separó del pequeño grupo y se acercó una vez más a los controles que había estado manejando antes, seguido por todos.
-Bien, esto es sencillo –comenzó agarrando unos pequeños dispositivos de una mesa-. Cada uno de nosotros tendrá uno de estos –entregó a cada uno un aparatito que tenía el mismo tamaño de una pequeña caja de fósforos, negro y con un botón rojo en el medio-. Y por el momento, yo tendré este –alzó otro aparato parecido a una calculadora, con muchos botones con números y al mismo tiempo letras en él-. Aquí pondremos las coordenadas, luego uno de nosotros aprieta uno de los dispositivos y se supone que nos llevará al lugar que queramos.
-Se supone… -repitieron Rose, Martha y Mickey al mismo tiempo observando los aparatos en sus manos.
-Sí –respondió el Doctor sin decir más al respecto-. El dispositivo de transporte vuelve a funcionar cada vez que apretemos el botón, pero si lo hacemos sin indicar ninguna coordenada nos traerá nuevamente al lugar de origen.
-Aquí –agregó Mickey.
-Exacto. Así que si alguien lo cree preciso, sólo aprieta el botón nuevamente y todos estaremos aquí una vez más. ¿Entendido? –alzó sus ojos para observarlos a todos.
Todos asintieron.
-Doctor… -volvió a hablar Martha, y no continuó hasta que sus ojos estuvieron sólo en ella-. ¿Funcionará?
Sin responder, el Doctor agarró el aparato más grande y puso las coordenadas que se encontraban en el papel que Pete le había dado y luego guardó todo en el bolsillo de su saco.
-Doctor… -esta vez fue Rose quien habló, y al igual que Martha esperó a que él la observara para continuar-. ¿Sí o no?
Con una simple sonrisa, el Doctor alzó su pequeño dispositivo hasta sus ojos, sin dejar de observar a Rose.
-Mejor lo probamos para cerciorarnos, ¿no? –preguntó aun sonriendo, sólo un segundo antes de apretar el botón.
*DW-BLTS*
Hola! Bien, no les voy a mentir… no me pregunten por qué, pero este capítulo fue muy traumático para mi… me refiero el escribirlo, por momentos no sabía qué escribir, qué hacer, cómo continuar, pero al final resulta que me terminó gustando como quedó y muchas cosas se terminaron haciendo claras en mi cabeza.
Lo sé, muchos quieren ver pelea entre Rose & Martha, pero sólo diré algo… La historia todavía no termina. El capítulo no fue nada Rose/Doctor, pero no hubo tiempo para eso! Jaja
Recién desde ayer estoy tratando de pensar como Sontaran, y saben qué, si tienen alguna idea, por favor me dicen! (por favor, se los ruego de rodillas, no me abandonen en esta :c)
Y finalmente…. REVIEWS! El capítulo anterior fue el que más comentarios tuvo y me emocioné :D De verdad, así que los voy a nombrar a todos: diamante-negro, Aura Andy-chan, ImaginaryState, miss romantic2, Paula Wackson (leo e intentaré mirar Torchwood), catypin, burnasun. Y ni hablar también muchas gracias a quienes pusieron la historia en favoritos y a los que la siguen :D
Ya saben: 2 comentarios=sigue la historia (podría pedir más, pero igual no me importa x3)
Y disculpen si me tardo en publicar pero es que tengo que dar un final dentro de unas semanas o días, ya no sé, así que al mismo tiempo que escribo ando estudiando.
Y finalmente, espero que puedan decirme qué es lo que opinan de este capítulo, de cómo va la historia y de qué es lo que esperan a continuación!
Muchas gracias a todos!
