Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Muchas gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo.

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Capítulo 11 Es por tu bien.

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El pequeño no podía dejar de llorar. Ahora que el hombre de su vida por fin le corresponde, el destino se burla arrebatándole a su abuelo. El dolor es enorme como pocas cosas en el mundo. Y es entonces que la imagen de su amable padre llega a la memoria. ¿Cómo estaría? ¿Qué tan mal recibiría la noticia? El peli azulino respiró hondo e hizo acopio de toda su fuerza de voluntad; destruirse es un lujo que no puede darse. Tiene una gran responsabilidad con los habitantes de los tres reinos. Limpió las gotas saladas con ayuda de sus mangas y sonrió a su novio que tenía rato preocupado.

-Lo siento ojisan, estoy bien.

La mirada escarlata pasó del infante al recién llegado con tal intensidad que bien se podría jurar que le odiaba.

-¿Te parece que es la manera de anunciar una desgracia?

El aludido temblaba sin saber que decir.

-Está nervioso. No seas tan duro con él por favor.

No le quedó más remedio que dejarlo pasar. Para tener un importante trabajo en el cielo, apesta en menesteres diplomáticos.

Judal les miraba sin interés sentado en el suelo recargado en la pared. Ahora que Aladdin ha logrado tranquilizarse, su condición también se estabilizó y ni loco permite que su orgullo se vea quebrantado solo porque su cuerpo haya decidido ser un inútil de primera.

-Entra-el pelirojo al visitante-tienen cosas de que hablar y no puedes pasar todo el tiempo en la puerta.

-Gracias.

Hizo lo dicho. Kouen y Judal les dejaron a solas para volver con Sinbad y revisar su condición. Sin embargo antes de llegar el mayor le cogió de la muñeca y le obligó a mirarle.

-¿Qué?-con brusquedad-Ahora resulta que me estas seduciendo-el joven.

-No te hagas el tonto, sabes muy bien lo que pretendo. ¿Qué ocurrió hace un momento?

-¿Me ponías atención a mi o al enano? Va a llorar de lo lindo cuando sepa que le pones el cuerno.

-Ese argumento podrá servirte con Sinbad, no conmigo así que no me cambies el tema.

-Como eres pesado. Solo fué un leve malestar por los sentimientos caóticos de tu noviecito. Sabes que aunque no me gusten esas cosas soy sensible. ¿O tan rápido te olvidaste de mi?

-No te cambié por Aladdin. Él es la persona que más amo, pero tu siempre ocuparas un lugar importante en mi corazón. Nunca dejaré de preocuparme.

-¿Aún me deseas?-sonrió de forma sugerente-Nunca hicimos el amor. ¿Por qué no aprovechamos que están ocupados?-se abrazó al cuello ajeno con intención de besarle.

Pero en los ojos del contrario no halló amor sino lástima así que se detuvo.

-¿A qué le tienes miedo? Sinbad es un completo imbécil. Nada que hagas le obligará a repudiarte.

-¿Quién dice que lo tengo?-furioso.

-Te conozco, tu rostro no denota pasión. Te aferras a mi recuerdo por terror. El idiota no se irá a ningún lado. En verdad te quiere.

-Te odio-expresó con rabia para luego bajar la mirada y recargar el rostro en el pecho contrario-siempre has sido un patán. Me dices las cosas sin delicadeza, no tomas en cuenta mis sentimientos.

-¿De que hablas?-preocupado.

-No investigues más al creador del infierno.

-¿Por qué? No quiero ser desconsiderado pero creo que merezco una respuesta.

-Eres el peor de todos. No sé ni por qué demonios me enamoré de ti.

-¿Y bien?

-Como jodes.

-Y continuaré hasta sacarte la verdad. Porque algo me dice que es importante.

-No sé porque pero ahora que el enano enloqueció...

-No fué para tanto.

-Como sea. Me sincronizé con algo y me dejó un horrible sentimiento...

-¿Cuál?

-Ese tal Sinbad...creo que yo lo asesiné...y si resulta que mi esposo es el mismo y lo recuerda...

-¿Crees que querría venganza?

-...

-¿Estarías dispuesto a pagar el precio así fuera tu vida?

-No...no...no lo sé, es probable; no quiero que me deje. No lo...soportaría.

-No estas seguro de que las cosas hayan ocurrido así, suponiendo que pasaron. Bien podría ser un malentendido. Si fuese tu, buscaría la verdad. ¿No has tenido suficiente de secretos? Eso fué lo que nos separó. No soy quien para influir en tu opinión. Pero en mi caso, siempre seré sincero con Aladdin. Lo amo y no podría vivir sin él. ¿No te ocurre lo mismo con Sinbad? Sin mi pudiste continuar. Pero dudo que sea igual ahora.

-Eres un maldito odioso insensible.

-Solo te doy mi punto de vista.

-Nah-se alejó bruscamente-haz lo que se te dé la maldita gana. Total, si me odia solo es cuestión de obligarlo a permanecer a mi lado.-se giró-yo iré a ver como está. Tu pegate al enano que es para lo único que sirves.

-Judal...

-¿Qué?

-Eres un idiota.

-¡Y tu un imbécil! ¡Ya largate!

-Es mi casa.

El peli negro bufó y se retiró echando rayos. Literalmente, sacó su varita y se dispuso a hacer desperfectos, pronto le perdió de vista.

«-Mientras no pierdas esa energía todo estará bien. Esta vez no permitas que te lo arrebaten todo. Debes ser honesto con tu esposo.»

El pelirojo se dirigía a su despacho, desea ir con su novio, pero es un asunto entre seres del cielo, desgraciadamente está de más.

«-Debería seguir el consejo que le di. No hay razón que me impida estar con Aladdin cuando más me necesita.»

Llegó al sitio y se sorprendió de encontrar al par en absoluto silencio. El pequeño temblaba y Ugo apartaba la mirada.

-¿Han terminado de hablar?-confuso.

-Ugo-kun...no me ha dicho nada.

-¿Eh?-se acercó furioso y le tomó de la ropa alzandole-¿Qué no te das cuenta de que tu silencio le hace sufrir? Está tan ansioso que no puede disimular.

-N-no es mi intención...

-Está bien ojisan, puedo esperar a que listo.

-Eres un hombre, ¿o no?-al invitado-actúa como tal.

-La situación es difícil de explicar.

-Trata.

-Mmm...en la mañana estaba haciendo mantenimiento a la barrera del palacio cuando sentí una distorsion en el rukh. Fui inspeccionar lo que ocurría y le encontré en su despacho. Al inicio creí que dormía. Pero es algo poco común que lo haga en ese sitio. Supuse que habría tenido mucho trabajo y aún con el miedo que me dió fui a despertarlo...pero no reaccionó. Me preguntaba si era alguna clase de conjuro así que fui por Solomon y Sheba pero...

-Se dieron cuenta de que había fallecido.

Asintió con la cabeza.

-¿Están seguros? No quiero ser cruel con Aladdin. Pero ese hombre siempre actúa de manera dudosa. Bien podría haber fingido su muerte.

-¿Con qué propósito?

-Hay cosas más fáciles de resolver cuando se está en las sombras.

-¿Es posible?-el peli azulino esperanzado.

-No-emitió cortante el ángel mayor.

-Supongo. Mi abuelo era muy amable después de todo. Es solo que es muy difícil de tratar.

-Necesito que regreses conmigo Aladdin.

-¿Y la misión que tengo?

-Habrá tiempo más tarde. No creo que quieras perderte el funeral.

El niño perdió todo color en el rostro pero no se dejó vencer. Sonrió como solo el sabe.

-Supongo que tengo que avisarle a Alibaba-kun.

-No será necesario.

-¿Eh?

-Solomon ordenó que solo estén presentes los miembros de la familia real. Debe tomar precauciones, después de todo la causa de su muerte al igual que el responsable son aún desconocidos.

-Yo podría ayudar-el pelirojo.

-No quiero ser grosero y sé que posee un título importante en el infierno. Pero en este momento...estamos siendo cautelosos con los demonios.

Kouen sintiéndose insultado estuvo a punto de irsele a golpes, pero se contuvo para no herir más a su pareja.

-Volveré pronto.

-Más te vale.

-No me engañes con Judal-kun, ¿si?

-Tu broma no me parece graciosa.

-No lo es.

-Así que estas celoso.

-¿Esto que siento se llama celos?-ladeó la cabeza-nunca me sentí de está manera. No sabría decirte si lo son.

-¿Por qué todo es tan complicado contigo?

-Ah yo no...

-Tonto-le abrazó-una palabra tuya es una verdad absoluta. A mi si que me preocupa que me engañes.

-¡¿Cómo crees?!

-¿Entonces puedo confiar en ti?

-Si.

-Merezco el mismo trato, ¿no te parece?

-Eres un tramposo.

-Vuelve pronto mocoso.

-Lo prometo.

Se dieron un beso, el mayor aprovechó para tocar con suavidad su mejilla y grabar el tierno rubor en su mirada.

-Cuídate mucho.

-Tu también ojisan. ¿Hay tiempo para que pueda despedirme de Judal-kun?-a Ugo.

-¿Uh? Si, no tenemos prisa.

-Gracias-sonrió y se marchó con rapidez en busca del demonio.

...

Sinbad continuaba tirado en el piso aunque ahora recostado en el regazo de su marido.

-Eres un idiota. Mira que desmayarte por un parto. ¿Qué hubiera sido de nosotros si pudiera embarazarme? Confiable no eres.

-Mmm...¿Judal?

-¿A quién esperabas imbécil? ¿Al enano?

-¿Qué me ocurrió?

-Perdiste el sentido al ver el parto de Arba. De acuerdo fué grotesco porque hasta a mi me dio asco pero no era para tanto exagerado.

«-Mmm recuerdo un malestar en el estómago debido a ello. Pero no creo que fuera la razón. No, fué una energía muy poderosa pero ya no la siento, me abrumó. Fué como si mi cuerpo se protegiera de algo.»

-Ahora estas con tus monólogos internos.

-Oye amor...

-¿Qué?

-¿Vino alguien?

-Un idiota cuatro ojos que no vale la pena. Parece que el abuelo del enano murió.

-¿Eh?

El peli morado sintió una gran punzada en el pecho aunque no supo porque y no pudo contener algunas lágrimas llenas de frustración.

-¡¿Y tú por qué lloras?!

-No...lo sé...

Sentía un enorme vacío en el alma, y tenía la impresión de que no era la primera vez que experimentaba algo así. Se aferró a la cintura ajena provocando que se sonrojara.

-¡¿Qué carajo crees que haces?!

-No te alejes de mi, por favor.

-¿No te parece que soy el que debería decirlo?

-¿Qué quieres decir?

-Quizá, recordé algo. No estoy seguro.

-¿Qué fué?

-Estoy confundido, son más como retazos de algo...supongamos que creo que tu eres el creador del infierno.

-Ajá.

-Si hubiera sido yo quien te asesinó, ¿me odiarías?

El menor se reincorporó y le cogió del mentón con una expresión aterradora. ¿Acaso ya lo sabía?

-No.

-¿Eh?

-¿Por qué siempre parece que tienes miedo de mis reacciones? Me parece que me he portado bien contigo. Bueno, al principio no pero fué culpa de Arba. Me duele que no creas en mi. ¿Qué necesito darte para que lo hagas? ¿Mi corazón? Ahorita mismo voy por un cuchillo y te lo doy.

-Lo dice el hombre que no permite que le hagan un pequeño pinchazo para un ritual.

-Pero tu eres distinto. Por ti haría lo que fuera.

-¿Ah si?-sonrió con maldad-pruébalo.

El oji miel se puso en pie, fue a su escritorio y buscó algo: una navaja que utiliza en sus labores escolares.

-Espero que después de esto me tengas fe.

-¿Qué vas a hacer?-nervioso.

-Te daré mi corazón.

Alzó el filo, hay tanta decisión en su mirada que el demonio se tensa. Sin tiempo para detenerle por si mismo emplea un hechizo y cubre el pectoral ajeno con una gruesa capa de hielo que se quebró ligeramente ante el impacto. Judal destilaba rabia. Sus ojos producían chispas. Se levantó, se acercó a Sinbad y sin más le propinó el más poderoso puñetazo que haya dado en la vida, tanto así que casi se rompió la muñeca.

-¡¿Qué rayos estabas pensando?!

-Me dolió-el otro en el suelo dando alivio a su labio partido por el impacto.

-¡Agradece que no hice más! ¡¿Qué no piensas?! ¡Pudiste haber muerto!

-Tenía la esperanza de que me salvarias.

-¡¿Y si no?!

-Lo hiciste y es lo que cuenta.

-¡Eres el mayor imbécil de todos! ¡De verdad ibas a apuñalarte!

-Al menos estamos a mano.

-¿En qué?

-Bueno, espero que con esto creas que estoy dispuesto a todo por ti. Pero más importante...dices que quizá tomaste mi vida, ¿o no?

-Si, ¿y qué?

-¿No acabas de protegerme? En lo que a mi respecta está todo olvidado. No tiene porque haber rencor.

-¿Se supone que es tu solución?

-¿No es una buena idea?

El peli negro se apróximo con expresión sicopata.

«-Uy, creo que me golpeará de nuevo. ¿Por qué siempre lo hago enojar?»

Cerró los ojos esperando el contacto, aunque este se manifestó de otra manera. Una mucho más sutil cuando el muchacho se recargó sobre su pecho.

-Eres el peor diplomático que he conocido. Si de ti dependiera evitar una guerra, estoy seguro de que incluso se hace más grande.

-Uh...

-Y no sé porque pero me has convencido.

-¿Enserio?-sorprendido.

El otro asintió y luego le miró avergonzado.

-¿Crees que me estoy volviendo cursi? ¿Ridículo?

-No, ¿Pero acaso importa si me haces tan feliz?

-Eso si se escuchó meloso, pero ¿sabes? Me gustas mucho Sinbad. No me dejes.

-Jamás, lo prometo.

Unieron sus labios en un delicado y respetuoso beso que no tenía ni un poco de lujuria. Era cariño completamente puro, porque aunque sea difícil de creer, entre ellos también puede nacer algo así. Sinbad le tomó de la cintura para intensificar la acción cuando cayó en cuenta de que el otro movía su cadera para excitarle y vaya que lo conseguía con una facilidad que tuvo que apartarle muy a su pesar.

-¿Por qué me provocas?

-Soy un demonio después de todo. Es algo natural en mi aún si no tengo la intención y claro que la tengo. No me digas que no tienes ganas de hacer el amor.

-¿Que si no tengo? ¡Cuando haces ese tipo de movimientos me urge!

-¿Y el problema es?-arqueó una ceja.

-Está no es nuestra casa amor. No podemos simplemente revolcarnos en las sábanas de alguien más.

-¿Por qué no? ¿Temes que Kouen te asesine después?

-No, si lo hiciera al menos habría valido la pena.

-¿Entonces?-al límite de su paciencia.

-Porque-tomó la mano ajena, entrelazandolas-hay cosas que solo nos pertenecen a nosotros. Nadie más tiene derecho a ser testigo de lo mucho que te amo.

Judal sintió que el corazón se le subía a la garganta y los colores al rostro. Le fastidia y a la vez le encanta la sencillez con que su marido remueve absolutamente todo en su interior. Le besó con pasión pero no hizo más.

-Entonces vayamos a casa. Más te vale destruirme por completo. No seas hombre de muchas palabras y poca acción.

-Ja ja ja ja lo intentaré.

-Si no me cumples te dejo sin sexo un mes.

El oji miel tragó saliva. Si bien nunca antes fué muy adepto a ese tipo de impulsos desde que le conoció también cayó en la cuenta del líbido sano que tiene. Su pareja es como el más delicioso y adictivo dulce que haya probado en su vida. Un solo día sin probarlo sería como darle el más potente veneno. Le sacaría de combate...aún cuando no pelea con nadie, pero nunca se sabe.

-¡Lo haré!-decidido.

No advirtió que lo dijo en voz alta provocando una tierna risa en el otro.

-Eres tan extraño, pero no cambiaría nada de ti.

Ante tal comentario se ruborizó, pero de manera bastante varonil, en ese instante el otro tuvo la impresión de haberlo mirado de la misma manera hace ya muchísimo tiempo. Quizá no solo es su imaginación y se conocieron y ¿amaron? En el pasado. Es algo que no tiene relevancia. Pues si ocurrió o no, ellos de cualquier manera escribirán su futuro.

-Judal-kun-el pequeño que llegaba apresurado.

-¿Qué ocurre? ¿Tanto te urge ir al baño?-sonrió.

-¡Claro que no!-apenado-Me iré al cielo, necesito asistir al funeral de mi abuelo.

-¿Estarás bien?

-Si, será rápido. Pero...

-¿Qué? Anda, sueltalo.

-¿Podría pedirte que cuides de Kouen-ojisan y Alibaba-kun? Solo la familia real estará presente por lo misterioso de la situación.

-¿Estas seguro de confiarme algo así? Si fuera tu lo dudaría. Podría seducir a tu novio y asesinar a tu amigo.

-Siempre he creído en ti. Somos amigos, ¿o no?

-¿Te das cuenta de que eso es chantaje? Ah, pues ya que. Ahora largate, no quiero ver más tu estúpida cara.

-¡Gracias! Espero que la pasen muy bien ojisan.

Sinbad le cogió de la muñeca y le acercó a él sorprendiendo al par.

-¿O-ojisan?

-¿Estarás bien? Algo me dice que deberías esperar. Dile a Kouen que vaya contigo.

El peli azulino se liberó y sonrió.

-Gracias por preocuparte. Pero Ugo-kun estará conmigo. Es uno de los ángeles más poderosos e inteligentes que hay. No me pasará nada.

-Mmm.-dudoso.

-Pero si te preocupa puedo mandarte una carta o mensaje mágico cuando vuelva.

-Está bien. Pero si necesitas ayuda no dudes en pedirla. Eres mi sobrino después de todo. ¿Eh?-quedó petrificado ante su comentario.

-Lo haré. Ustedes encarguense de tener muchos hijos para cuando regrese-se retiraba con una gran sonrisa.

-¡Soy un hombre enano imbécil! ¡Y a lo mucho será una semana! ¡¿Qué carajo te crees que soy?! ¡¿Un conejo?!

-¡Ja ja ja ja ja ja!

La pareja se quedó en el sitio, pues el humano aún meditaba lo acontecido.

...

Kouen no dejaba de intimidar a Ugo, pues si bien no dijo una sola palabra, no era necesario con el aura que posee y esa cara de pocos amigos. Sin embargo no quiere que salga corriendo puesto que su novio necesita que alguien le haga compañía en su regreso al cielo. Que distraiga su mente para que no piense en la tragedia. Tarde o temprano sucederá, pero ¿qué mejor que posponerlo?

-Ojisan-volvía en niño aún con una sonrisa.

-¿Ya te vas?

-Si.

-Se cuidadoso.

-Ja ja ja ja pero si no voy a la guerra.

-No tienes idea de quienes son tus enemigos. No te confíes.

El menor se acercó hasta colocarse al frente de él.

-Te quiero mucho. Prometo volver pronto. Si bien me va, el viernes estoy aquí. ¿Me guardarás un lugar en tu casa?

-Nuestra querrás decir.

-Pero yo no...

-Es mía, eres mi pareja. No veo porque tengas que negarte. Tu habitación será la misma, no tocaré nada.

-Gracias. Es hora Ugo-kun...

-S-si...

Una luz cegadora les envolvió. En ese instante el demonio tuvo un mal presentimiento así que estiró la mano para detenerles; pero fué demasiado tarde. Aladdin no estaba más.

«-Seguro es mi imaginación. No quería que se fuera. Me hará tanta falta. ¿Cómo es que apenas noté lo mucho que lo amo? No dejo de repetir que Sinbad es un idiota cuando no soy mejor. Compensaré todo lo que no te he dado estos años. Por eso debes volver cuanto antes.»

...

En la salida del cine.

Kouha salía con un enorme bote de palomitas vacío y lo depositó en el cesto de basura con la mayor tranquilidad.

-¿Es enserio?-el rubio.

-¿Qué?

-¡¿Qué no te dió asco tanta sangre?

-¿Bromeas? Es la mejor película que he visto. El espíritu de compañerismo de los soldados del imperio. Ah pero mi parte favorita fue donde le sacan las tripas al perverso pirata.

-¡Eso fué horrible! ¡El pobre suplicaba piedad!

-El se lo buscó. Si no estas dispuesto a pagar el precio por un crimen, simplemente no lo cometas.

-Mmm...supongo que tienes razón...¡aún así es asqueroso!

-El emo tiene razón al decir que siempre te estas quejando.

-¡No es...! Bueno no todo...intentaré hacerlo menos.

-El mundo lo agradecerá.

-¡Kouha-onisama!-la chica agitando la mano a lo lejos.

-¡Oh Kougyoku~!-estaban todos reunidos incluyendo a Hakuryuu-¿qué tal la película?

-Estuvo muy triste.

-Vaya que te gusta el romance emo.

-Muy gracioso Kouha-dono. Al menos no tengo gustos grotescos.

-No sabes de lo que te pierdes.

-Es una lastima que no hayamos podido ver la misma-la peli rosa.

-No quería ver la misma que el-su hermano y el oji celeste.

-Yo quería estar con Kougyoku-Alibaba.

-Pero no me gusta estar solito~.

-¡Me obligaste a ver algo que no es de mi gusto!

-Vaya que cuando quieres eres super odioso-el de orbes fiusha.

-¿Verdad? Por eso Aladdin-dono no le hace caso.

-¡Ya dejen de molestar! ¡Kougyoku ayúdame!

-Pero tienen razón Alibaba-chan.

-Uh.

-Supongo que es hora de volver a casa. Me preocupan En-nii y el niño mugriento.

El grupo asintió, además de continuar juntos terminarán peleando y considerando que todos ellos poseen magia...si, en definitiva es mala idea.

...

En el infierno.

Ithnan continuaba con sus obligaciones con poco sino que nulo entusiasmo. En más de una ocasión se ha preguntado como se encuentra Judal. ¿Estaría bien? ¿La persona que le invocó valdría la pena o le haría sufrir tanto como Kouen?

«-¿Cuántas veces le vi distraído mirando por la ventana? Arba siempre le mantuvo encerrado, hasta hace poco. ¿Por qué? ¿Notó el fastidio que tenía? Cuando el y su prometido terminaron Judal se dejó caer en la desesperación. Creí que moriría y me dió miedo. Pero le dejaron pasear sin problema alguno por el infierno. ¿Acaso evitaban que tomara su vida? Arba no le quiere aquí porque bien podría convertirse en rey. ¿No le sirve más muerto? No entiendo nada de lo que está pasando.»

-¿Has acabado con todo?-Falan.

-Lo más que se puede en una labor eterna.

-¿No estas harto de hacer lo mismo todos los días?

-¿Y tú?

-No es asunto tuyo.

-Lo mismo digo.

-Has cambiado mucho desde que murió Setta.

El de hebras esmeralda le dirigió una mirada fría.

-No deberías tocar temas sensibles. Yo no lo hago.

-Lo que pasa es que eres un amargado. ¿Tanto extrañas a Judal? Si te gusta debiste decírselo.

-No es de mi tipo.

-¿Entonces?

-¿Es un interrogatorio?

-Eres aburrido, ya me voy.

Ithnan miraba con nostalgia el mar de sangre a sus pies y esos despojos que en mejores tiempos fueron humanos.

«-Todo era más fácil de soportar cuando Judal estaba aquí. Pero este sitio terminaría con su existencia tarde o temprano. Es mejor que esté lejos y más aún si encuentra a una persona especial. Protegele con todas tus fuerzas. Porque te aseguro que perderlo es lo peor que puede ocurrirte. Es más, con semejante dolor me pregunto cómo aún continuo con vida. ¿Acaso piensas que aún no es mi momento hermano? Eres cruel, tengo tantas ganas de verte...»

Se giró para tomar un descanso cuando de lejos advirtió a la gobernante. Tenía una sonrisa amable en su rostro. El perfecto disfraz para quien no la conozca. En el averno no hay quien no esté al tanto de la clase de basura que es. Más aún cuando de vez en cuando le da por torturar gente, ¿no tienen suficiente con el castigo eterno? Sus manos están tan manchadas de sangre que da asco.

«-Como las mías. No soy quien para juzgar. ¿El infierno siempre fué un lugar así? Estoy cansado de este podrido sistema. Si Judal tomara el lugar que le corresponde estoy seguro de que todo sería distinto. ¿Qué tanto haces Kouen? ¿No dijiste que la asesinarías? ¿Qué te retrasa? Mi paciencia y cordura tienen límite.»

Suspiró y volvió a lo suyo. Sabe que sus quejas y reclamos no tendrán respuesta. Solo le queda confiar en que tarde o temprano vivirá en un sitio mucho mejor.

...

En el mundo humano.

Sinbad y Judal volvieron a casa mientras el pelirojo se dejaba caer sin más en un sillón. No ha pasado ni hora de que su pareja se fuera y ya le echa de menos. Escuchó el sonido de la puerta y se acomodó correctamente. Tiene una noticia que dar, por lo tanto no puede andar como borracho aún si el animo del que dispone es nulo.

-¡Hola En-nii volvimos~!

-Bienvenidos.

El rubio miraba en todas direcciones.

-¿Y Aladdin?

Vaya que llegaron al momento incómodo más rápido de lo que esperaba.

-Regresó al cielo.

-¿Sin mi?

-Surgió un imprevisto, pero volverá en unos días.

-¡¿Qué puede ser tan importante para dejarme atrás?!-reclamó.

-Solo lo diré una vez porque estoy seguro de que tarde o temprano se entrarán. Pero que te quede algo bien claro. Dijo frente a él una sola vez y date por muerto.

El chico tragó saliva y apretó los puños frustrado, es de esas ocasiones en donde su solo tono le intimida, asintió sin más.

-David, su abuelo murió.

-¡¿Eh?!-todos los recién llegados sorprendidos.

-Pobre niño mugriento, debe estar muy mal. Debemos buscar la manera de distraerlo cuando vuelva.

-Cuentas conmigo-Kougyoku y Hakuryuu al unísono.

Alibaba no decía nada. Se sintió estúpido como nunca. Su pequeño amigo siempre tan fuerte y valiente, seguro que en este momento tiene una enorme sonrisa aún cuando este destruido en el interior. Y él quejándose por que no se despidió.

«-Lamento ser tan desconsiderado. Prometo cambiar. Cuando vuelvas haré todo diferente. Pondré atención a todas y cada una de las cosas que digas sin asfixiarte con mis quejas fuera de lugar. Sé que es injusto pero resiste. Necesitamos platicar muchas cosas, desquita tu dolor. Por una vez en la vida no lo guardes.»

-Supongo que están cansados-Alibaba-¿por qué no toman un baño en lo que preparo la comida?

Absolutamente todos le miraron anonadados, como si fuese un gesto por demás increíble viniendo de él.

-Te ayudaré Alibaba-dono.

-¿Estas seguro?

-Claro, después de todo me gusta.

-Gracias.

Si bien tenía deseos de casi lanzarse a sus brazos y permitir que le consolara, decidió guardarse el pesar para si mismo. Porque no es él quien ha perdido un ser amado.

...

En el cielo.

Ugo revisa algunas fórmulas mágicas en su laboratorio mientras tenía la más bella sonrisa en el rostro cuando llamaron a la puerta.

-Adelante-sin despegar la vista de los documentos.

-¿No crees que deberías tomar un descanso?

-Oh Solomon-alzó la vista y se detuvo-lo siento. Pero ya sabes que cuando se trata de magia olvido todo lo demás.

-No es sano amigo mío.

-Y me lo dice el que no se despega de sus libros. Pobre Sheba, siento pena por ella. Te sigue a todos lados. No estas hecho para el romance.

-Tu tampoco.

-Somos un asco. En fin, ¿qué se te ofrece?

-¿Has visto a Aladdin? Me dijo que iba a una excursión pero no ha vuelto y como siempre platica contigo pensé que quizá te habría dicho algo.

-¿Eh? ¿Qué no se supone que lo enviaste a la tierra a buscar a tu hermano?

El peli azulino abrió los ojos desmesuradamente.

-¿Que hice qué?

-¿Qué no fué tu idea el...?

-Mi padre.

El par salió corriendo a toda prisa al despacho de David y se adentraron sin el menor reparo.

-Es de mala educación no anunciarse.

-¿En dónde está Aladdin?-Solomon.

-Pensé que tardarías en notarlo. Está en la expedición que le encomendaste.

-No hice tal cosa. ¿Qué le dijiste?

-Mmm, solo le comenté que estabas buscando a Sinbad y le dí un poco de dinero a nombre tuyo, que era tu manera de apoyarlo por el favor que te hacía. Después de todo estas muy ocupado con tus obligaciones en el cielo.

El menor azotó las palmas en el escritorio.

-¿Cómo has podido engañarlo? ¿Y si le ocurre algo?

-Su amigo, ese que no recuerdo como se llama le acompaña.

-Eres despreciable. Nunca aceptaré tus métodos.

-Te lo he dicho muchas veces. Tu haces las cosas a tu modo, yo al mío.

-¿Y qué sentido tiene que le busque? Mi hermano ya...

-Está vivo.

-¿Eh?

-Hace poco que siento su energía en la tierra. Pero va y viene sin que pueda localizarlo.

-Debiste decirlo antes de enviar a mi hijo. Iré por él.

-¿Seguro? Es probable que Arba intente atacarnos en cualquier momento, esa mujer es ambiciosa. Puede que no lo creas, pero Aladdin es importante para mi. En la tierra estará a salvo. No quiero que manche sus manos de sangre, no lo soportará. Y es algo que ocurrirá tarde o temprano de permanecer en el cielo.

-¿Entonces tu...?-sorprendido.

-Ahora que te dije en donde está retírate que me haces perder el tiempo. Y Ugo...

-¿Si señor?

-Ponte a trabajar en esa barrera o te encerraré en la mazmorra.

-¡A la orden!

El par se fué y David se levantó para mirar por la ventana con algo de nostalgia.

«-Sé que Solomon tiene problemas para entenderme pero en verdad aprecio a mi nieto. El me hizo entender que la guerra no siempre es la solución, pero con una mujer como Arba no hay más camino, no quiero que contemples algo así. He cometido muchos crímenes, tanto así que bien podía ser un demonio, pero tu sonrisa siempre tranquiliza mi alma. No me importa cuantas almas tenga que destruir. Cuando vuelvas sin duda será a un lugar digno de llamar paraíso.»

Tomó asiento nuevamente y sonrió leyendo algunos documentos:

-"¿Cómo eliminar para siempre el alma de un ángel."

«-¿Quién escribiría algo así? Es una suerte que los haya encontrado, si alguien más los hubiese leído estoy seguro de que tendríamos muchas bajas.»

Incineró el papel sin más y dibujó una sonrisa perversa en su rostro.

-Sin duda tengo mi manera de hacer las cosas. Me encargaré de encontrar al responsable y le haré pagar con su vida. Nadie pone en riesgo el alma de mi familia.

Cogió otro libro, uno que un ángel novato enviado a la tierra le regalo al regresar.

"-¿Cómo provocar el mayor dolor a tu enemigo."

Sin duda el tipo de literatura que encanta al ex rey del cielo. El único ángel cien por ciento perverso.

...

En casa del peli morado.

La pareja llegó sin problemas y continuaron con su rutina hasta que llegó la noche, cuando al fin a solas en su habitación se recostaron en el lecho y no para una sesión extenuante de sexo para variar.

-Desde que el enano se fué tienes esa cara. ¿Qué ocurre?

-Estoy preocupado, mmm como si no volviéramos a verlo.

-No seas exagerado. Es un funeral y ya.

-Supongo.

-Tanta atención me hará pensar que tienes interes en el.

-Es curioso, pero podría decirse que lo veo como a un hijo.

-¿Con todo y que apenas lo conociste?

-Lo sé, pero algo en el me llenó de nostalgia. Como si me hubiera recordado a alguien muy importante.

El demonio gruñó molesto.

-Puede que te estés volviendo loco.

-Quizá.

-O es probable que si seas ese mentado creador del infierno. Tendría sentido porque lo ves así. Es el hijo de tu hermano después de todo.

-¿Cuenta si ya morí y soy otro?

-¿Y yo qué sé? Escuché por ahí que hay gente que al reencarnar tiene memorias de su vida pasada. ¿Podrías decir que no son ellos aún cuando hay pruebas?

-No lo sé. Supongo que es un tema delicado.

-El delicado eres tu cuando te pones en ese plan. Fué un día muy largo, me voy a dormir y más te vale que no me toques porque necesito descansar.

-Hoy no estoy de ánimo. Lo que es una pena porque podría jurar que te vez más sexy.

-No hay nada distinto en mi.

-¿Enserio?-se acercó hasta quedar a centímetros de su rostro-¿qué es eso?

-¿Qué es...mmm?

Sinbad fingió buscar una basura en su ojo, un clásico y le robó un beso.

-Creo que no es nada, que descanses a...

El peli negro le tumbó sobre la cama colocandose encima.

-Ni te creas, ya me calentaste ahora me cumples.

¿Cómo un leve contacto le llevó a eso? Es algo que no se explica pero agradece el resultado. Parece que no solo el día será largo. Sino la noche.

...

A la mañana del día siguiente.

-¡Oh Sinbad! Mmm aaah~.

El mayor cayó fatigado sobre las sábanas al igual que su esposo. Intentaban normalizar su respiración cuando el despertador comenzó a sonar.

-Ah, tengo que ir al colegio. Y no pegamos ojo en toda la madrugada. Estoy hecho polvo.

-Pues te levantas, tomas un baño y nos largamos que le prometí al enano cuidar sus pertenencias.

-Creí que le dabas por su lado.

-Claro que no. Favor se paga con favor. Si un día tengo que viajar quiero que vigile que no me seas infiel.

-No podría.

-Si claro, habla con tu bestia que parece tener vida propia.

-¿Te parece que lo sea?-sintiéndose halagado.

-¿No has escuchado como ruge? ¿O ese eres tu?

Y con una pequeña broma el chico le hizo ponerse pálido. ¿Acaso hace ruidos que no ha notado? ¿Está demasiado entregado a la pasión o se está quedando sordo?

-Apurate o te dejo atrás.

-¿Puedes caminar?

-¿Con esas embestidas de venado? Hasta correr y ahora llegale que me harás enojar.

-¡Enseguida!

Se fué corriendo tan rápido como el viento mientras el otro aprovechó para tumbarse de frente.

«-Cada día es más complicado proteger mi estima. ¡¿Qué no tiene llenadera?! De acuerdo me gustó, lo goce como nunca pero ¡me dejará paralítico! No me duelen las piernas y el trasero ¡si ya ni los siento! Supongo que tendré que usar primeros auxilios con mi magia...aunque pensándolo bien parece cirugía mayor. Eres un bastardo.»

A pesar de ello sonreía. Solo es cuestión de que aprenda a quitarse la máscara del orgullo, porque al fin encontró al ser con el que puede ser auténtico sin temor a que este te juzgue o repudie. Y aunque diga lo contrario acepta cada detalle en el alma de Sinbad, el hombre perfecto.

...

En la mansión Ren.

El pelirojo calificaba algunos exámenes con el ceño fruncido. Le fué imposible dormir por estar preocupado. Esperaba que su novio le mandase un mensaje mágico al llegar solo para que él supiera que estaba sano y salvo pero no ocurrió. Y si bien lo atribuyó a que estaba demasiado ocupado con el funeral no pudo deshechar la ansiedad. Por lo mismo ha sido un poco estricto y sus estudiantes son los que han tenido que pagar los platos rotos. El peor escrito como era de esperar:

-Sinbad.

El mencionar su solo nombre le quema como vil ácido las entrañas. Mueve violentamente la cabeza y finaliza luego de algunos minutos. Se levanta a tomar un baño y alistarse para el colegio. Quién sabe por qué pero tiene ganas de torturar inocentes, sobre todo si estos tienen el pelo morado. A falta de novio con algo debe pasar el tiempo.

...

En algún lugar.

-Mmm...

Un leve quejido de un pequeño que abre de a poco los ojos.

«-¿En dónde estoy? Recuerdo que platicaba con Ugo-kun, ¿y luego? ¿Me desmayé por la noticia de mi abuelo? No creo, pero olvidé que sucedió después.»

Quiso levantarse para ir en busca de respuestas cuando cayó en cuenta de que le tenían encadenado a la pared, entonces se tensó.

«-¿Qué ocurre? ¿Por qué estoy así?»-comenzó a respirar agitadamente-«-Calmante. Lo primero que debo hacer es liberarme para poder escapar. Podría estar metido en una situación peligrosa...bueno, creo que ya lo estoy.»

Concentró su energía y lanzó un hechizo, o eso planeaba pero no ocurrió nada.

-No puedo...usar magia.

-Así es, no permitiría que escaparas.

-¿Por qué me tienes aquí?-molesto.

-Es tu culpa. Cuando estabas solo jamás lo pensé pero ahora que estas con Kouen...no te dejaré volver.

-¿Por qué me haces esto? Creí que éramos amigos.

-Entiende Aladdin, es por tu bien, estoy seguro de que un día me darás las gracias.

-¿Y mi abuelo?

-El está bien, al igual que tu padre, tu madre y Ugo.

-¿Eh? Pero...¿Eh?-confundido-¿entonces quién eres tu?

-¿No me reconoces?-sonrió perversamente.

El niño no tiene una respuesta. ¿Quién es la persona que le mira con expresión maligna? En un principio creyó que era su amigo y tutor pero si le interrogó...¿Lo es? ¿No? ¿Acaso juega con su mente para enloquecerle o...?

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.

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Notas finales.

Bueno, pues anduve casi un mes en cama, sentí que me iba al más allá pero aquí ando XD, solo no me gusta hablar de ello XD. Gracias en serio por la paciencia y ya saben que lento pero seguro, jamás abandono :).

Tyrfing Laevatein.-Hola! Oh si, supongo que uno luego se hace bolas con lo que ocurre en un capítulo a mi me pasa cuando dejo rw XD. Oh si, te entiendo, narrar sentimientos es de lo más difícil que hay pero me gusta mucho. Me hace muy feliz que te haya gustado lo que Kouen siente por Aladdin :), me encanta esta pareja y le descubrí hace bastante poco, quién sabe que me dió pero siento que estuvieran hechos el uno para el otro. Ja ja ja yo también pienso que habrá peleas entre ellos XD, aunque sospecho que Kouen se suma sobre todo si es en contra de Sin XD. Oh si Aladdin es tan inteligente y sexy lo amo! Oh la persona que disfruta del sufrimiento sobre todo de Judal salió en ese mismo capítulo aunque será complicado explicar que con él XD y que tal con David eh? Y Arba, uy si, esa mujer es en verdad perversa pero no he podido narrar algo que quiero ja ja ja ja, si bien me va supongo que será el final del próximo capítulo, es que como que siento que me falta espacio a pesar de ser capítulos largos XD. Oh si, es necesario volver a leer una historia porque uno se hace bolas XD. Oh que bueno que jamás has borrado capítulos y si, ha de ser muy feo si se pierden todos los capítulos, como una historia de terror! Oh gracias por decirme de que va Anohana :) Oh espero muy pronto leer ese SinJu que se me cuesen las habas! Gracias por comentar!

Nos vemos la próxima vez, gracias por el apoyo! :)