Capitulo: 10
Cenas y asistentes.
Guarida de la Banda de Cooper, 21 de agosto de 2018, 10:35 hs.
Había pasado una semana desde lo que ocurrió en el islote de la Disco Fure-Dable.
Alié Lousteau, su esposo y su ayudante fueron arrestados por Carmelita y mandados a prisión, actualmente están bajo una condena de 20 años por falsificación de bienes, sin embargo Dimitri visita constantemente a su hermana, según él, la relación entre él y ella ahora va mucho mejor después de hablar bien de lo ocurrido y que tienen planeado que ella salga por buen comportamiento.
En cuanto a los otros integrantes, están confinados en solitario por intento de robo masivo a los bancos, al parecer, cuando She-Dimitri fue tras Racoon Thief y Palom Paix, el ayudante de Midson (Mortimer) fue a ayudar a su jefe y lograron hackear a tiempo las antenas para realizar el atraco, y al ver que la banda de Cooper las habían reposicionado a la antena del piso franco, ellos aprovecharon y usaron esa antena en vez del fragmento de la Placa Matriarcus.
Mario al final aunque termino llevando a Marinette a su casa en vez de devolverla con sus amigos en su piyamada, ella no dijo nada al respecto pensando que había hecho algo malo.
Curiosamente, al final fue Mario quien termino disculpándose con Marinette al ver como ella lo hacía, aceptando que tal vez era algo sobreprotector y que debía haberla dejado con sus amigos.
Al final ambos entraron riendo a la casa para dejar a la chica en su hogar, todo perfectamente perdonado y tranquilo… hasta que Marinette se le ocurrió comparar la sobreprotección de su primo con el del padre de Adrien.
"Te pareces mucho en eso al señor Agreste"
Ese día Mario tuvo pesadillas.
En cuanto a Arelle y Adrien, cuando Gabriel se enteró de que su hijo había salido en la noche, Arelle se inculpo diciendo que ella lo había ayudado, al final tras una charla entre padre e hijo, no hubo más problemas y todo quedo perdonado.
En cuanto a la banda, tras recuperar la pieza del Sena, ahora la guardaban en la bóveda del laboratorio de Bentley.
Ya tan solo faltaban 3 piezas para recuperar a Sly.
Pero a pesar de que todo termino siendo un éxito, aún quedaban muchas cosas por hacer…
Pero Mario estaba demasiado cansado para hacer algo siquiera…
Mario estiro sus extremidades por todo el largo y ancho de la cama de su habitación, se había sentido muy bien dormir en aquel lugar después tanto tiempo.
Tras varios reclamos de Arelle, Mario había decidido tomarse un serio descanso y ordenarse un poco, empezando con limpiar por completo su habitación.
Murray apenas si pudo llevar solo toda la basura al contenedor… solo digamos que había demasiados papeles arrugados… y cajas de pizza también.
Tras ir al baño y limpiarse y lavarse los dientes, fue directamente al comedor del edificio donde Bentley y Murray estaban disfrutando de unos ricos hotcakes y café.
-Hola chicos –Dijo Mario vestido con una camiseta blanca, pantaloncillos cortos y unas pantuflas de conejo-
-¡Hola Mario! –Dijo el siempre alegre Murray levantándose de su asiento para darle un fuerte abrazo a su amigo- ¡Qué bueno es ver que hayas venido a desayunar con nosotros!
Y era cierto, en todo ese tiempo que estuvo trabajando en su laboratorio secreto, siempre despertaba ahí y llegaba muy tarde a sus compromisos.
-Si fortachón, me hacía falta tomar un buen desayuno –Dijo Mario sentándose en la silla al lado de Bentley que mientras tomaba su café trabajaba en su ordenador- ¿Qué hay de nuevo Bentley?
-Nada realmente… estoy en pista de un posible comprador pero no hay nada claro… -Dijo Bentley mientras tomaba un sorbo de café- ¿Y tú? ¿Sigues trabajando en tus "cosas secretas"?
-Supongo que ya no es ningún secreto ¿huh? –Dijo Mario mientras comía un pedazo de hotcake con miel-
-Desde que empezaste a desaparecerte por días completos sin dejar pista, mi amigo –Dijo Bentley cerrando su ordenador- Y dime… ¿Algún día nos dirás en que trabajas?
-Como quisiera… pero no es solo una cosa… ando trabajando en muchos proyectos que realmente… prefiero mantenerlo conmigo mismo hasta que decida qué hacer con ellos –Dijo Mario mirando su reflejo en su taza de café- En serio lamento no poder decirles nada…
-No pasa nada Mario –Dijo Murray poniendo su brazo sobre su hombro- Si esto significa mucho para ti y quieres mantenerlo oculto un tiempo más, nosotros no nos interpondremos…
-Gracias chicos… -Dijo Mario agradeciendo sinceramente las palabras del boxeador- De hecho… he estado pensando mucho en algo y… creo que voy a cancelar uno de mis proyectos… pero no sé cómo se lo va a tomar Gabriel…
-¿Tiene algo que ver el señor Agreste en todo eso? –Dijo Bentley levantando la mirada hacia el pelinegro-
-Es algo… que tiene que ver con… Emilie… -Dijo casi en susurros el hombre- Y bueno… le dije muchas cosas sobre eso y… agh… -Dijo para ponerse sus manos en su cabeza y sacudirse el pelo, para luego chocar su rostro contra la mesa… muy al estilo Marinette-
-Seguro que lo entiende… si tú ya no quieres o no puedes trabajar en ese proyecto, él no puede forzarte con culpa… -Dijo el moreno con una sonrisa comprensiva a Mario-
-Tienes razón… -Dijo ahora con una mirada más determinada el ladrón- Hoy hablare con el… pero no directamente…
-¿Qué quieres decir? –Pregunto Murray dejando su comida en el tenedor a medio camino a su boca-
-Que tengo una idea –Dijo el hombre con una sonrisa confianzuda-
Horas más tarde…
Mario se había vestido con su ropa normal, que consistía en su clásico top negro de camisa, pantalones, zapatos y gabardina negros, junto con su clásica corbata roja.
A pesar de la época en la que estaban, una ventisca fría azotaba a Paris como si estuviesen en pleno invierno junto con un cielo gris por las nubes, algo gustoso para el hombre ya que le gustaba los ambientes fríos y las ropas felpudas.
Tras haber desayunado y charlado con su banda, Mario tomo una decisión definitiva la cual tenía que informar ese mismo instante, pero lo haría de una manera para evitar problemas con Gabriel y formar otra escena en la mansión.
Y esa manera se llamaba Nathalie.
Tomo las llaves de su habitación para luego bajar las escaleras despidiéndose de la banda para luego llegar a la cochera, allí estaban la mítica furgoneta, su BMW GT3 y su Dodge Challenger 1970… para ocasiones especiales.
Tomo su BMW y salió raudo y veloz del lugar desde una salida trasera hecha por Bentley para evitar levantar sospechas.
Primero que nada planeaba ir a la panadería a saludar a sus tíos y a su prima… y claro llevar una orden de Croissants de chocolate.
Rápidamente llego a la panadería Dupain-Cheng con su vehículo… claro saltándose una que otra infracción y límite de velocidad.
Sin embargo, lo que no se esperaba fue matar dos pájaros de un tiro al entrar al establecimiento.
-… Y una orden de 1000 croissants, eso sería todo para el próximo evento… -Dijo la mismísima asistente de Gabriel Agreste con su típico semblante serio frente al mostrador con Tom Dupain apuntando el pedido-
-Listo, no se preocupe que lo tendremos listo justo para el evento para que puedan comerlos calientitos –Dijo Tom Dupain con una amplia sonrisa abrazando a su esposa Sabine que estaba en la caja registradora al lado de el- Me alegra saber que alguien tan importante como Gabriel Agreste haya decidido confiar en nuestra repostería para uno de los eventos de su fundación-
-Si… de hecho fue una recomendación del Joven Agreste… nos contó de que la señorita Dupain tenía este lugar y el señor Agreste se decidió a ver si el talento de la señorita venia de familia –Dijo Nathalie aun con su semblante serio, utilizando seguramente las mismas palabras que le habrá dicho su jefe-¿Por cierto como se encuentra la señorita Marinette?
-Se encuentra muy bien, nos alegra que el compañero de Marinette nos haya recomendado –Dijo Sabine con una sonrisa cálida-
A pesar de su profesionalismo, Nathalie tenía que admitir que la calidez y las sonrisas de esas personas eran contagiosas y se estaba reprimiendo de no sonreír.
-¡Mamá, Papá! ¡Iré con Alya al parque y lue… -Dijo Marinette bajando rápidamente por las escaleras para luego reparar en la presencia de la asistente-Oh, disculpe, buenos días señorita… señorita…-
-Nathalie –Dijo la mujer de mechón de pelo rojo- Nathalie…
-Sancoeur… -Dijo una voz masculina desde la puerta de entrada-
Todos giraron para ver a Mario recostado en el marco de la puerta mirando hacia la asistente.
-Buenos días tíos –Saludo Mario entrando al establecimiento-
-Buenos días Mario, ¿quieres lo de siempre?-Pregunto Sabine sacando ya unas pinzas para agarrar pan-
-Claro, vine con antojo de algo delicioso hoy –Dijo el hombre llegando al mostrador para poner su mirada al vitral de los confites y relamerse la boca- Por cierto, hola Nath
-Hola… -Dijo la mujer con tono frio y cortante-
-B-Bueno y-yo ya me voy… -Dijo Marinette terminando de bajar las escaleras y caminando hacia la puerta del local
-Oh! Marinette! Antes de que te vayas… -Dijo Mario rebuscando en los bolsillos de su pantalón para luego sacar una pequeña bolsa de galletitas envueltas en una bolsita transparente con motas negras atada con un lazo rosa- Sé de buena fuente que el Gorila es fácil de engatusar con galletas, dale esto y podrás hablar con Adrien sin interrupciones- Dijo dándole un guiño a la azabache-
-P-P-Pero c-como… -Dijo tartamudeando la chica agarrando la bolsita-
-Solo lo sé, ahora ve –Dijo el hombre palmeando suavemente la espalda de la chica para darle ánimos-
-¡Gracias, primo! –Dijo la chica saliendo corriendo hacia el parque-
El pelinegro solo se quedó viendo hacia la puerta por donde hacia salido la chica para ver cómo casi se tropieza en la acera y salta una luz roja peatonal al cruzar la calle.
Definitivamente ella y Adrien era el uno para el otro.
-… ¿Y tú como sabias que Adrien tenía sesión de fotos en el parque hoy? –Dijo Nathalie a espaldas de Mario dándole un susto de muerte, haciéndolo saltar de donde estaba parado-
-¡Diablos! Ya sé de donde Adrien aprendió eso de aparecer de repente en los lugares –Dijo el hombre que ante el susto se había puesto en una extraña pose defensiva- Pues si tu estas aquí, y el Gorila no está aparcado en frente, sumando que Mari no suele salir cuando hace fresco pues…
-Hmm, bueno no importa, si el pedido ya está listo debo retirarme –Dijo la asistente poniendo sus ojos en la cocina donde estaba Tom Dupain-
-Por supuesto, tendrá su pedido para la fecha acordada –Dijo el corpulento hombre mientras sacaba unos panes del horno desde la cocina-
-Excelente, hasta luego –Dijo la mujer para luego retirarse a paso elegante del sitio… hasta que una voz la detiene-
-Ey Nath… -Dijo Mario rascándose la nuca- ¿Harás algo esta noche?
La mujer casi se desnuca de lo rápido que giro la cabeza hacia el pelinegro.
-¿Disculpe? –Dijo la mujer con una cara de confusión y sorpresa dignas de enmarcar-
-Que si estas libre esta noche… Quería ver si te gustaría salir a cenar –Dijo el hombre con una paz y completa tranquilidad como si del clima se tratara-
La mujer estaba simplemente alucinando.
-B-Bueno… lo lamento pero estaré ocupada esta noche y tengo que volver rápido a la mansión además… -Intento excusarse la mujer con su clásico semblante frio y serio, sin embargo rápidamente el hombre se acercó a ella en un par de zancadas silenciosas poniéndose en frente de ella irrumpiendo levemente en su especio personal-
-Oye… si el Gorila está en el parque con el chico, eso significa que tendrías que caminar hasta allí para que te lleve… porque no la llevo yo que me queda de camino… -Dijo con un tono grave el hombre junto con una amplia sonrisa-
-Y-Yo… -Intento negarse la mujer con un ligero sonrojo, sin embargo cuando miro hacia los ojos del hombre se encontró con una mirada que contradecía por completo su intento de coqueteo-
Ella conocía esa mirada, la había visto miles de veces en los ojos de su jefe y raras veces en los ojos del mismo Mario, nunca con ella obviamente, pero lo había visto.
Significaba "Tenemos que hablar… ahora"
-Está bien, acepto ir con usted –Dijo la mujer con un suspiro recuperando su semblante serio ahora que el mensaje había sido captado-
-Mario tus croissants –Dijo Sabine pasándole una bolsa con el logo de la panadería ajena completamente a la conversación entre el pelinegro y la asistente-
-Gracias tía –Dijo dándole un beso en la mejilla- Vengo en la tarde… ¿Nos vamos madame sans coeur?-Dijo con una reverencia-
-Si… -Dijo la mujer con un tono de voz más cortante que un cuchillo al haber entendido el chiste del pelinegro-
Tras despedirse de sus tíos, Mario y Nathalie subieron al auto del pelinegro, no sin ante mandarle el aviso al Gorila para que no se preocupe.
Cuando empezaron a recorrer las calles de Paris, Nathalie inicio la conversación.
-¿Y bien? –Dijo la asistente-
-¿Y bien qué? –Dijo el hombre con los ojos en el camino-
-Por favor señor Mario, yo no soy muy fanática de estos juegos –Dijo la mujer pellizcándose el puente de la nariz-
-Tú y los cuatro ojos son el uno para el otro –Dijo el hombre en un susurro, pero la mujer alcanzo a escucharlo-
-¿¡QUE?! –Grito la mujer abochornada con su rostro haciéndole competencia a su mechón de pelo rojo-
-Nada, nada –Dijo el hombre entre pequeñas risitas, para luego soltar un suspiro y ponerse serio sin dejar su sonrisa- La verdad quería hablar de un tema… delicado…
-¿Y de que se trataría? –Dijo la asistente sosteniendo su Tablet en la mano mientras revisaba unas cosas-
-Es sobre… el rastreador… pero no creo que sea buena idea tratar este tema ahora… -Dijo el hombre con los ojos en el camino mientras daba un vuelta en U-
-Espere… ¿La proposición de la cena era real? –Dijo la mujer sorprendida fijando la mirada en el conductor-
-Por supuesto –Dijo el hombre- Jamás propondría algo así como un chiste hacia una dama, veras conozco un buen restaurante, quería invitar a Arelle a salir pero se negó por agarro una gripe y quise aprovechar y hablar contigo sin que Gabriel meta sus narices…
-…
Nathalie se quedó mirando fijamente las facciones del pelinegro, según lo que le había contado su jefe, aquel hombre era uno de los mentirosos más grandes que haya existido jamás y que era un actor profesional si de fingir hasta el máximo punto una mentira de tratase, ella trataba de encontrar algún desliz en su rostro, algo que le dijera que era una mentira y que en realidad quería otra cosa con ella, pero lo único que alcanzo a ver fue un semblante preocupado, como si estuviese muy estresado por algo y que estaba muy tensionado y preocupado por ello… y eso era el rastreador que le menciono a su jefe.
Junto con unos ojos que miraban el camino con cierto pesar… y que no iba como loco por las calles en su coche como lo había visto irse miles de veces al salir de la mansión… lo tomo como una buena señal.
Nathalie había decidido creerle al mentiroso más grande de la historia… si era verdad o no, ya no importaba, porque no encontró nada que demuestre lo contrario.
-…Ya llegamos… -Dijo el pelinegro aparcándose en la acera frente a la imponente mansión-
Nathalie despertó de sus pensamientos ante las palabras del hombre, para luego agarrar su tableta y bajarse del vehículo.
Cuando ella bajo, dejo la ventanilla abierta dejando que el hombre tuviese una mínima esperanza de que ella le respondería… y así fue.
Deteniéndose después de tocar el timbre se dio la vuelta mirando al hombre que aun miraba expectante.
-…Acepto ir con usted a la cena… pero solo para hablar sobre su máquina… nada más… -Dijo la mujer con su tono serio pero con la mirada baja para no mirar directamente al hombre-
Pero ante un silencio de 2 segundos ella alzo la cabeza para encontrar al hombre mirándola con una sonrisa leve pero sincera.
-Gracias Nath… te prometo que no te estoy mintiendo… a pesar de lo que seguramente te habrá dicho Gabriel… -Dijo Mario para luego hacer una sonrisa sarcástica y con la mirada hacia algún otro lado como si dijese algo obvio-
-…No es nada- Dijo la asistente para luego entrar a la mansión cuyo portón ya se había abierto por completo-
-¡Vendré a las ocho! –Grito el hombre para que la asistente alcanzara a escucharlo-Ojala y Gabriel no sea tan cruel con ella –Dijo Mario para subir la ventanilla e irse devuelta hacia el parque, Arelle en realidad si estaba resfriada pero la terca se quiso ir con Adrien a la sesión de fotos para acompañarlo en vez de Nathalie… y tenía miedo de que le agarrase fiebre y se desmayase en plena sesión-
Mansión Agreste, misma día, 18:20 hs
-¿Señor Agreste? –Entro revisando la presencia de su jefe en su despacho-
-¿Si, Nathalie? –Dijo Gabriel Agreste concentrado en su ordenador con el ceño fruncido mientras revisaba unos bocetos de vestidos enviados por practicantes de la empresa-
A Nathalie le encantaba ver a su jefe cuando estaba concentrado en algo, ese porte serio junto con su ceño fruncido le parecían ciertamente atractivo.
Ella se sacudió la cabeza ante el pensamiento, no era el momento.
-Vera, tengo un compromiso que debo atender y quería preguntarle si podría retirarme más temprano de mi horario habitual –Dijo la mujer con todo el profesionalismo posible-
-¿Huh? Nunca me habías pedido algo así antes… ¿De qué trata su compromiso? –Dijo el hombre ahora con su atención en su asistente-
-Es… una cena… -Dijo la mujer mientras trataba de mantener su carácter serio lo más que podía para evitar todo un interrogatorio-
-¿Una cena? –Dijo el diseñador con sorpresa y claro una fuerte curiosidad- ¿Algún familiar?
-No… es un conocido… si usted no quiere yo… -Nathalie sabía que mentir sería absurdo contra aquel hombre, pero si mantenía los más lejos posible los detalles mejor-
-¿Un conocido? –Dijo el hombre ahora agarrando un bolígrafo para firmar unos documentos que tenía en su escritorio- ¿Podría saber al menos quién es?
-Es… el señor Mario, señor-Dijo Nathalie manteniendo su semblante serio con todas sus fuerzas-
Gabriel abrió los ojos de sobremanera mientras con su puño partía el bolígrafo sin romper el contenedor de la tinta para evitar manchar su mesa.
-¿Con aquel… ladrón? –Dijo el hombre ahora con un tono más imperativo-
-Si señor… dijo que quería hablar sobre ciertos temas relacionados a su máquina… -Dijo la mujer que se asustó un poco cuando su jefe rompió el bolígrafo… pero tenía que admitir que no había otra mejor reacción que esa-
-¿Y porque no lo hablo conmigo mejor?–Dijo Gabriel con una mirada enojada hacia su asistente-
-B-Bueno… después de lo sucedido la última vez que él estuvo aquí… pues supongo que…- Dijo ahora con una sonrisa nerviosa la asistente-
En ese momento Gabriel entrecerró los ojos como si estuviese buscando algo en la expresión de Nathalie… pero solo atino a ver nervios por la petición… nada más…
-Bien… puedes irte… pero será recortado de tu sueldo… -Dijo el hombre dando la vuelta hacia la ventana observando el jardín trasero de su mansión-
-Es lo justo, gracias señor –Dijo la mujer para luego hacer ademan de retirarse, sin embargo fue retenida por un abrazo sorpresivo de su jefe por la espalda-
-Ten mucho cuidado –Dijo el hombre para luego retirarse de la habitación dejando a una Nathalie tan roja como un tomate maduro, superando al fin el rojo de su mechón de pelo-
Luego el hombre llego a la habitación donde estaba su "ordenador de diseñador" diseñado por Mario y su caja fuerte con el cuadro de su esposa…
De repente, Nooro salió del traje de su portador tras notar una fuerte tensión en este…
-¿Maestro? –Pregunto el tímido kwami-
-No voy a permitir que ese comediante se salga con la suya –Dijo el hombre con un ceño fruncido- No pienses mal Emilie, pero Nathalie es muy preciada para nuestra familia para que se meta con ese mercenario… Nooro… -Dijo al cuadro de su esposa para luego dirigirse hacia su kwami- Hoy Hawkmoth saldrá de su escondite… ¡Nooro, Alas Negras!
Mientras tanto, en otra sala Arelle estaba enojada igual o peor que Gabriel.
Había escuchado la conversación entre la asistente y su jefe, esquivando a Gabriel cuando salió para luego esconderse en el recibidor.
-Ese condenado mujeriego, me la va a pagar, a la mierda el resfriado ¡Whitey, Alas Blancas! –Dijo muy enojada la mujer para luego transformarse en Palom Paix-
Sabía exactamente donde iban a ir…
Un par de horas después…
Mario había optado por ir a descansar y haraganear un poco en la guarida jugando videojuegos con la banda hasta la cena.
Cuando llego la hora, Mario hizo una decisión que lastimo seriamente su orgullo.
Utilizo un traje de la línea Gabriel, recomendado por el mismo Agreste.
Jamás creyó usarlo en su vida, pero cuando el único traje "elegante" que le quedaba a parte de ese, fue ensuciado por restos de pizza recalentada en microondas… no le quedo de otra.
El conjunto realmente no estaba mal, al final era muy parecido a su ropa normal y combinaba bastante con su personalidad, aceptaba que el bastardo era muy bueno en la moda, pero jamás lo haría en público.
Consistía en unos pantalones, camisa y zapatos negros de marca, como los que usaba siempre, pero en vez de su gabardina, ahora usaba un chaleco abotonado y cinturón blancos.
Originalmente tenía una corbata blanca para combinar, pero ni de chiste se pondría otra corbata que no fuera la suya roja.
Al final, era un conjunto monocromático que se revelaba ante las clásicas camisas blancas con chalecos negros y su corbata roja hacia un buen contraste.
Un traje elegante y formal, pero al mismo tiempo rebelde ante los colores comunes… como el mismo… tenía que admitir que le quedaba muy bien.
Eran las 19:30hs y tenía que irse ya, el recorrido entre la guarida y la mansión Agreste no era muy corto que digamos…
-¡Voy a salir! ¡Bentley ya te deje las partes que me pediste, trata de no explotarlas en la cocina! –Dijo el hombre bajando por las escaleras mientras en la sala Bentley trabajaba en un pequeño aparato, solo asintiendo a pesar de que el hombre no lo haya visto- ¡Y que Murray no se coma mis hotdogs! –Dijo por último el pelinegro acomodándose la corbata y salir por la puerta… seguido por un quejido de molestia por parte de Murray-
Subió como un rayo a su BMW y se fue rezando para que el puente levadizo cerca de la estación estuviese aun activado para no meterse en un embotellamiento.
Tras 15 minutos de camino gracias a un atajo y un "salto", llego a la mansión Agreste.
Lastimosamente no conocía la dirección de Nathalie, así que habían acordado verse en frente de la entrada.
-Veo que llegas temprano, que impropio de usted-Dijo Nathalie tras salir del portón de la mansión y encontrándose con el vehículo ya esperándola-
Mario abrió la puerta del vehículo desde dentro, solo para encontrarse con una extraña pero grata sorpresa.
La mujer a diferencia de su apariencia formal habitual, en ese momento traía un look informal con el pelo suelto, su misma ropa exceptuando su chaqueta negra dejando solo su suéter rojo y una ligera capa de maquillaje… junto con que no traía lentes.
Cuando la mujer se acercó al auto para subirse una risa bromista la recibió.
-Que lastima, y yo que me puse elegante para no parecer el chico malo –Dijo el pelinegro resaltando el hecho de que ahora él era el formal y ella la informal-
-Qué pena por usted –Dijo la mujer de forma fría para sentarse, cerrar la puerta y ponerse el cinturón-
-¿Tu cortas tu comida hablando, verdad? –Bromeo el hombre haciendo referencia a la forma cortante con la que hablaba la mujer, para luego poner en marcha el auto y retirarse-
El club Bentley's era un club muy conocido en Paris, se caracterizaba especialmente por su apariencia, ya que a pesar de que se veía un poco como bar de mala muerte, el buen ambiente que ofrecían era simplemente fantástico, además de una comida más que aceptable a comparación a otros lugares de la misma pinta y constantes conciertos de bandas de rock que buscan empezar a abrirse paso a la fama… claro sin antes haber enviado una prueba para dejarles el paso.
A pesar de ser un pub, se tenía unas ciertas reglas en cuanto a consumo de alcohol por consumidor, esto ha llevado al lugar a ser el pub con menos violencia de todo Paris.
Gracias a todo eso y más, junto con un montón de buenos equipos ambientadores y un montón de máquinas árcade, a llevarlo a ser uno de los clubs más respetados y concurridos.
Y por supuesto como buen club que parece un buen lugar para quedar con los amigos y además con un ambiente controlado… tiene sus secretos…
Solo los clientes más asiduos al lugar y amigos de los dueños tienen acceso a las 2 zonas "VIP" del local.
Una de ellas era un sótano donde se encontraba un escenario para música, un montón de máquinas árcade americanas difíciles de encontrar en Europa y claro ¡Un horno capaz de hacer cualquier tipo de pizza en menos de 5 minutos! ¿Qué más quieren?
La ultima era un restaurante de techo abierto hallado en el tercer piso del edificio, a diferencia de este, no necesariamente tienes que ser asiduo, ya que este estaba completamente aislado del bar, incluso el piso y las paredes estaban revestidos con una aleación que impide que cualquier sonido de las fiestas de abajo llegue al lugar.
Este restaurante era un lugar elegante con todas las letras y en mayúscula, ya que ante la poca concurrencia, los finos detalles del establecimiento, junto con una impecable pulcritud y sanidad, la exquisita comida servida y la hermosa vista directa hacia la Torre Eiffel gracias a su altura y la zona con pocos edificios altos, lo hacían seguramente el mejor restaurante de Paris.
Pero lo que lo hacía un lugar así era gracias al dueño, Bentley Wisturtle que tenía toda una tecnología de vigilancia y escaneo de punta junto con un acceso a toda la base de datos de la Interpol que le permitía saber los antecedentes de cada persona que entrase al lugar, ya sea para dejarle o negarle el paso para evitar revuelos.
Pero había excepciones…
La banda de Cooper era propietaria del lugar gracias a una limpieza de antecedentes gracias al acceso libre de Carmelita, allí podían acceder gente limpia antecedentes y ladrones de guante blanco, o sea ser gente que lucha por la justicia desde el otro lado de la ley y roba a los criminales con los que se enfrentan, como la banda de Cooper.
Así entre los miembros se repartían el lugar…
Dimitri Lousteau era propietario del acceso principal del club, él se encargaba de mantener el buen ambiente en el lugar y elegir las bandas para tocar, gracias a él, el club ha mantenido su fama de buen lugar para festejar con los amigos… y de tener mucho estilo también.
Bentley se encarga del sótano, ahí se podían encontrar en su mayoría geeks y frikis que habían obtenido su acceso por haber superado el puntaje máximo en la maquina árcade de la Banda de Cooper en el pub, como si de un videojuego se tratase.
Murray a pesar su personalidad hiperactiva y luchadora, había logrado tener el restaurante de muy buena manera y contratando buenos chefs que servían comida excelente tanto botanas para el bar como comidas elegantes para el restaurante.
Se mantenía un buen equilibrio en el establecimiento.
Por eso Mario había elegido aquel lugar ante cualquier otro, la privacidad del restaurante junto con el acceso libre a todo el local (incluido alguna que otra salida secreta diseñada por Bentley) era el lugar perfecto para hablar de esos temas sin que nadie le molestara ni encontrara.
Rápidamente llegaron al lugar ya que Mario se conocía la dirección y los atajos de memoria.
-¿Un club? –Dijo Nathalie tras llegar al lugar y bajarse-
-Hay más de lo que crees ver, querida Nath –Dijo el hombre en tono jocoso-
Entraron al lugar cruzando la puerta corrediza, solo para que Nathalie mirase sorprendida el lugar.
A mucha diferencia de lo que esperaba, el lugar no estaba abarrotado de gente y de música demasiado fuerte, si no que de hecho había una cantidad moderada de personas, algunas sentadas, otras en los taburetes cerca del bar, mientras sonaba una música Jazz tranquila y las luces purpuras y bajas junto con el sonido de las maquinas árcade inundaba el lugar.
-¿Pensaste que iba a ser un bar lleno de motociclistas renegados, verdad? –Dijo el hombre con una amplia sonrisa maliciosa ya que había atinado exactamente en lo que había pensado la mujer-
Ella solo alzo la barbilla en signo de orgullo.
El pelinegro señalo a la mesa del barman para que Nathalie lo siguiera, una vez allí, fue recibido por un saludo amistoso.
-¡Mario! Cuanto tiempo –Dijo el barman con su típico traje de mesero con corbatín-
-Que gusto verte de nuevo David –Dijo Mario reposándose en la mesa-
El barman se llamaba David, era un buen amigo de Mario y fiel consejero, lo había ayudado de salir de un predicamento mental y emocional más de una vez.
El hombre era corpulento, tenía barba y cabellera castaños y unos lentes de sol que impedían ver sus ojos.
-Buenas noches –Saludo Nathalie cordialmente-
-Vayaaa Marioo, no sabía que tenías una hermana… –Dijo David con un guiño y una ligera sonrisa coqueta-
Mario solo atino a reír, la verdad es que ambos se parecían ligeramente en la forma de vestir y sus gustos por el rojo y el negro, pero nada más de allí.
-Lo siento, no soy pariente de Mario, mi nombre es Nathalie Sancoeur además, señor –Dijo la mujer que por un segundo mostro una expresión de incredulidad al ser relacionada como pariente de aquel sujeto-
-Oh disculpe entonces señorita y por favor no me llame señor que recién voy por los 35, mi nombre es David, soy el barman de este establecimiento y encargado de que este pavo no se pase de ebrio –Dijo el barbudo señalando a Mario-
-Mamon… ¿Acaso no te acuerdas de la "épica batalla" que tuviste con Rodrigo? –Dijo el pelinegro agarrando un vaso de cerveza que le sirvió un mesero-
-Fue culpa del cabrón de Rodri por vestirse de Joker en esa fiesta siendo que yo iba de Batman –Dijo David yéndose a por un vaso y limpiándolo con un trapo-
-Casi le despiden si no fuera por mi… -Le susurro a Nathalie, Mario-
-¡Te escuche, cara anchoa!-Alzo la voz el barman desde el otro lado de la mesa-
La verdad aquella situación le estaba causando gracia a la mujer, era muy distinto a hablar con los socios y "amigos" del señor Agreste.
-Ey David –Dijo Mario acercándose al barman- Necesito pasar al restaurant, ¿le puedes pasar el aviso a Bent? –Dijo el hombre señalando una especie de timbre puesto debajo de la mesa-
-¡Claro! Oye, oye tío ¿te puedo preguntar algo? –Dijo David a lo que Mario respondió asintiendo- Si no es tu hermana, ¿Puedo invitarla? Es muy sexy –Dijo el castaño señalando con la mirada a la asistente que estaba con la vista en las maquinas árcade-
-Ni se te ocurra, esta colada por un amigo mío y él está en negación, si se entera que la descuide me mata-Dijo el hombre haciendo amago con sus manos de que le cortan el cuello-
-¡Ay por favor! ¡Si es una diosa! ¿Has visto su cul… -Intento decir el barman para nada más que Mario le tapase la boca ante la burrada que iba a decir-
-Solo dale el maldito aviso, créeme si te pasas con esta te cortara las bolas-Dijo Mario haciendo una tijeras con sus manos que cortan algo invisible fuertemente-
-Le quitas lo divertido a la vida… -Dijo el barbón- le daré el aviso, váyanse ya al fondo antes que los chicos de las 9 lleguen-
-Gracias Rocket –Dijo el pelinegro despidiéndose-
-¡Ahí me avisas si tiene una amiga! –Le grito David a Mario mientras se dirigía hacia Nathalie, el pelinegro solo asintió a reír-
-¿Y qué paso? Pensé que ya no íbamos a cenar- Dijo la mujer que se hacía esto entreteniendo con su tableta mientras escuchaba la música del establecimiento-
-Solo pedí permiso, vamos por aquí –Señalo el pelinegro hacia la parte del fondo del club-
Mientras tanto, desde las afueras en los techos de Paris, dos pares de ojos desde diferentes posiciones sin darse cuenta de la presencia del otro, observaban a las dos personas desde las ventanas del club.
Porque esto acababa de empezar.
Hola a tod… *Le tiran un tomate*
Si ya se esto apesta un poco, pero estaba de exámenes asi que sorry…
Esto me ha costado bastante ya que me tuve que esforzar bastante para unir varias ideas que tenia y que no podía poner de acuerdo para formar este capitulo… de hecho iba a ser MUCHO mas largo que el anterior de 7 mil palabras si ponía lo que todavía tenia en mente.
Pero bueno…
Aclaraciones:
-"Sans coeur" significa en francés "sin corazón" que es de donde se inspiraron para hacer el apellido de Nathalie, haciendo referencia a su comportamiento frio e incompasible… a pesar de que puramente profesional…sin embargo Mario tiliza muy a menudo ese chiste cuando va a la mansión.
-En el Sly 4 hay un DLC llamado "Bentley's Hack Pack" donde podemos acceder a una especie de club con el nombre Bentley's donde se halla un estante de trofeos con una serie de desafíos que permite acceder a diferentes premios dentro del juego (trajes, boosters, etc.), si se completa todos los desafíos, obtienes todos los trofeos y cumples el puntaje requerido en la maquina arcade, accedes a una escena de créditos muy chulo donde se la banda y Carmelita tocando el tema principal del juego en un escenario muy a lo Heavy Metal.
Se que este capitulo ha sido medio relleno, digo yo realmente no me hallo muy satisfecho con esto, pero si alargo esto mucho mas despues me voy a poner muy exigente conmigo mismo haciendo que haga los capítulos mas largos y entonces estare en un serio problema…
Pero a cambio les dare unos jugosos spoilers…
En el siguiente capitulo veremos muchas explicaciones… ¿Qué son las maquinas que esta trabajando Mario? ¿Qué es el rastreador cronológico? ¿Por qué esta tan estresado con ello?
Ademas… ¿Qué son exactamente las maquinas debajo de la mansión Agreste? ¿Y que tiene que ver Emilie con todo esto?
Y para crear Hype porque soy un cabron, con Hawkmoth afuera del club esperando tener una "conversación" con Racoon Thief.
Aquí habrá un desmadre…
Espero les haya gustado mucho, dejen sus reviews para decirme que tal les parecio y nos vemos luego!
-your mom? too late pal, i already "befriend" your mom last night.
-Sans Undertale. (Deltarune… lo han visto ya? Es alucinante!)
