.
—¿Se va a escapar? — Rogers miró sobre su hombro al hacer esa pregunta discretamente. Natasha, lo miró de reojo, y el rubio volvió la mirada en ella —. Entonces, Barnes se irá con esa chica, ¿verdad?
—Así es — ella fue discreta también al hablar—. También debemos tener cuidado con "Hawkeye"; al parecer, él le vendió la información a tu amigo, y estamos en un dilema, entre salvarlo, y acusarlo, o detener a Barton.
¡Si que era un dilema!
—¡Muchas gracias, señorita! — dijo en un alemán con un fuerte acento norteamericano a la recepcionista del hotel, tomando las llaves de su habitación, y con un ademán de su mano, invitó a Romanoff acompañarlo, tenía que hacer una fachada para que Clint no sospechara de ellos—. ¿Y entonces, qué haremos, Nat?
Ella lo detuvo cuando estuvieron alejados lo suficiente para poder hablarse por fin de frente, sin reprimirse en absoluto.
—Bueno, no confío en Sccarlett Witch, pero si no hay opción, deberíamos unirnos a ellos, ¿qué crees? — ella lo miró fijo a los ojos, incluso, estaban muy cerca uno del otro, Steve no se contuvo, le besó los labios con suavidad. Ya tenía día y medio que quería besarla nuevamente, porque a pesar de que también se sintió traicionado, y aún cuando había una buena causa para ello, esa mujer le estaba moviendo la estantería completa, y quería darse al menos cinco minutos para aprovecharlo.
Ella le correspondió cuando paso sus brazos por su cuello, poniéndose en puntas de pie para alcanzarlo mejor, aún a pesar de que el hombre se estaba inclinando, se seguía sintiendo la diferencia de altura, pero poco importó al profundizar el beso entre ellos, mientras que sus lenguas jugueteaban entre sus bocas, recorriendolas de punta a punta; sus suspiros se hacían oír, pero la falta de tiempo y de aire, se les presentó, largando gruñidos al aire cuando tuvieron que separarse uno del otro, se miraron fijamente. ¡Querían más!
—Terminemos con esto, porque ya no puedo alejarme de ti, y tú no puedes permitirme eso — confesó finalmente Steve. Ella medio sonrió, estando de acuerdo con eso, por lo que besó castamente sus labios.
—Entonces, hagámoslo — declaró ella, él asintió, y se separaron un poco, para poder planificar lo que harían… arriesgándose a todo o nada.
XXX
Las dos horas que Wanda había declarado pasaron sin pena ni gloria. Barnes estaba seguro que habían pasado, pues la alarma del edificio sonó alertando el peligro inminente, y se sonrió de lado al comprobar que ella decía la verdad, que lo iba a sacar de ahí, pero también pensaba en qué pasaría si esto fracasa.
Seguía con sus manos esposadas sobre la mesa, ruidos en los pasillos de corridas se oían fuertemente, unos cuantos disparos, y la puerta se abrió de golpe, dejando ver a Wanda con un arma en la mano izquierda, se acercó al prisionero, y lo desposó en un instante con un juego de llaves que ya llevaba en la otra mano.
—Pensé que te habías olvidado de mí — comentó sarcástico James cuando se tocó las muñecas, éstas estaban dormidas y marcadas, por lo que necesitaba un momento para sentirlas mejor.
—Para nada cariño, ahora vámonos, antes de que vengan más guardias de seguridad a buscarnos. Tenemos punto de extracción en una hora.
—¡Wow! Hasta organizada… — él sonrió cuando se puso de pie y la miró. Ella devolvió el gesto, poniéndose en guardia con su arma, y le indicó que caminara detrás de ella.
—Sí, toma esto — ella sacó otra arma del liguero de su pierna, y se lo entregó —. Cúbreme, y con suerte, saldremos convidas.
—Déjamelo a mí — su tono de voz fue arrogante y salieron de allí.
XXX
Volvieron al vehículo nuevamente, sonreían como si nada sucediera, ingresaron al mismo, y Clint seguía trabajando en su computadora. Justo el teléfono sonó cuando exclamó a medias:
—¡Se tardaron dos horas…! — atendió con el ceño fruncido —. ¿¡Cómo sucedió eso!? Ya vamos para allá— cortó bastante serio y miró a los otros —. Barnes se escapó con una cómplice, pero no logran identificarla, porque al parecer, alguien de adentro cortó las conexiones de las cámaras de seguridad al momento de su fuga.
El auto aceleró demasiado. Esa era la señal de Steve y Natasha.
—¡Qué mal! ¿Será que tiene cómplices? — comenta Rogers, fingiendo algo de decepción. Clint lo observó desconfiado, y antes de que pudiera emitir algo más, Natasha le golpeó en el cuello, dejándolo knock out por completo.
—¡Ahora, Steve! — le gritó Natasha, mientras amarraba las manos y los pies de Clint Barton en el asiento trasero. El hombre se tiró hacia los asientos de adelante para manipular el volante desmayando en un santiamén al conductor. Steve ni se molestó en querer cambiar lugares con Natasha, por lo que la dejó a cargo de los dos desmayados hasta llegar al punto de extracción—. Tenemos que llegar al punto donde quedamos.
—Sí, quedate tranquila — él la miró por el espejo retrovisor, y notó una sonrisa en ella; ¿se estaba enamorando?
XXX
Aún no llegaban, y no sabían por cuanto podían retener al halcón y al conductor del vehículo. Steve Rogers caminaba de una lado a otro.
—Harás una zanja si continuas así… — se queja Romanoff apoyando su espalda contra el vehículo.
—Estoy un tanto nervioso, porque seré un prófugo de la justicia; y se están tardando mucho. —Steve se detuvo para mirarla, y luego continúa caminando en línea recta de un lado a otro.
Una camioneta con el logo de la CIA llegó a las apuradas, con las ruedas chirriando casi; la puerta corrediza del medio se abrió, dejando ver a Wanda asomarse.
—¡Vamos, suban! Tenemos que irnos pronto — por lo que aquellos dos, sin dudarlo, subieron con algunos bolsos que tenían del coche anterior.
Wanda cerró la puerta, y James arrancó el vehículo a toda marcha. Steve se fue a sentar con él, que éste, estaba vestido con un uniforme militar camuflado. Wanda por su parte, le dio una vestimenta similar a Nat, ya ella estaba disfrazada de la misma manera, y le revoleo otro par a Rogers.
—No puedo creer que el gran Steve Rogers, este cometiendo traición a la patria — Barnes no lo miró, pero sonrió mientras miraba al frente, por lo que su amigo rubio, también lo hizo.
—En realidad, tienes que importarme demasiado para hacer esto— respondió en su defensa.
—Ó te importa ella… — agregó con picardía, ganándose un codazo en su brazo.
—No sabes de lo que estás hablando, además, en ese caso, tú estarías igual — Steve sonó divertido, refiriéndose a Wanda, por lo que James no pudo replicar ésta vez, y solo se río.
En la parte de atrás, las chicas tenían que planear a donde ir ahora que se habían convertido en cómplices de fuga de Barnes, además de que Clint, no tardaría en encontrarlos a todos ellos, por otro lado, Maximoff se encargó de acusarlo antes de fugarse del edificio con James, pero no estaba segura de su proceder.
—De veras, no creí que harías esto — comenta Nat. sentada en el asiento largo de la parte de atrás de la camioneta, mientras ve a Wanda mirando hacia James, ésta le devuelve la mirada un tanto confundida.
—Yo tampoco, pero algo me dijo que tenía que hacer esto, y también… me toma por sorpresa que traiciones a los tuyos… ¿sabes que te ejecutarán si te encuentran, verdad?
Natasha miró a su compañero Steve.
—Antes me importaba…, pero ahora — Nat sonríe, y conecta su mirada con la de su compañera —, ahora ya no.
Las dos asintieron, estando de acuerdo, y planificando la fuga.
XXX
N/A: ¡Muchas gracias por leer! Espero que no me haya quedado corto, tengo muchas cosas para desarrollar en ésta segunda del fic, y espero que me quede bien.
Mucho amor para todos, disfruten de Captain Marvel, y amor a mi #TeamRomanogers.
