Punto de vista normal

Donny y Naty se encontraban sentados en el sofá de la sala con libretas y lapiceros en frente suyo. Simón y Jeanette se dirigieron delante de ellos con un par de relojes miniatura.

-"Bien chicos"- dijo Jeanette. -"Veamos si la hipnosis funciona"-

-"Tienen la libertad de describir lo que ven con palabras"- dijo Simón. -"Pero si prefieren anótenlo"-

Los dos asintieron y miraron atentamente como el reloj de Jeanette se movía de un lado al otro, Naty poco a poco se empezaba a adormecer, aunque Donny continuaba sin mostrar ningún síntoma.

-"Yo seguiré con Donny, intenta hablar con Naty"- Dijo Simón. Jeanette asintió.

-"Bien Naty, estas en un profundo sueño"- Ella empezó a bostezar. -"¿Tienes algún recuerdo, casa, familia, amigos?"-

Murmuró algo sin sentido.

-"¿Podrías repetirlo, con palabras?"- Susurró Jeanette.

-"Un bosque"- Murmuró.

-"Estas hablando "- expresó. Naty abre los ojos de golpe, sacándola del trance. -"Ay no, lo siento"- Dijo con la cara abajo avergonzada.

-"No te preocupes"- Dijo Simón, aún con el reloj en movimiento. -"Al menos tú si le sacaste algo"-

Donny aún miraba el reloj pero seguía despierto.

-"Creo que deberíamos intentar con otra cosa"-


Los dos visitantes estaban sentados en una mesa repleta de variedades de comida.

-"Entonces tu plan"- Dijo Simón a Teodoro. -"Es que ellos asocien los sabores con algún recuerdo"-

-"Algo así"- Dijo Teodoro con la frente en alto.

-"Bueno, de echo es una buena idea, pero deben dar bocados pequeños para no quedar exhaustos"-

Los platos estaban repletos de pequeños postres de frutas, chocolates, junto con típicos desayunos como waffles y tostadas, también con tazones de granos secos o hervidos, entre otros platos. Naty empezó a inspeccionar cada plato, olfateándolos. Un rato después se dirigió hacia los dos hermanos y escribió en su libreta:

-"Ninguno de estos alimentos me resulta familiar ni especial"-

-"¿En serio, ninguno?"- Preguntó Simón desconcertado. Naty negó con la cabeza.

-"Creo que no fueron suficientes"- Dijo Teodoro triste.

Luego dirigieron sus miradas a Donny que solo se quedaba mirando los alimentos con la boca aguada.

-"Si quieres come"- Dijo Simón. La ardilla de ojos ámbar fue directo al tazón de manís, al probarlos tomó también el pastel de vainilla con crema batida, como si quisiera endulzaros.

-"¿No te viene ningún recuerdo?"- Preguntó Teodoro. La ardilla con la boca llena negó con la cabeza.

-"Esto será más difícil de lo que pensé"- Afirmó Simón enderezando sus gafas.


Las dos ardillas con gafas y las dos robustas se encontraban acostados en el sofá, ya habían intentado con hipnosis, comida, terapia, masajes y juegos, y nada de eso sirvió, sus huéspedes seguían tan vacíos como ayer.

-"No puedo creer que nada haya servido"- Dijo Eleonor.

-"De hecho si pudimos descubrir algunas cosas"- Dijo Simón para levantar el animo. -"Sabemos que Naty estuvo alguna vez en un bosque, a Donny le gusta el maní dulce, y que a los dos no les gusta el masaje y que se aburren con facilidad"-.

-"Pero eso no nos dice nada"- Expresó Eleonor.

-"Tal vez no tenemos que hacer nada"- Dijo Jeanette. -"Tal vez solo tenemos que esperar a que recuerden solos"-

-"Tiene razón"- Afirmó Simón. -"Nosotros no sabemos nada acerca de sus vidas, no somos las personas indicadas para refrescar sus recuerdos, tendremos que ser pacientes y esperar"-

-"Ok"- Asintió Teodoro.

-"De acuerdo"- Asintió Eleonor. -"De todos modos, Alvin y Brittany ya deberían haber llegado, ya son las seis y media"-

En ese momento alguien entra a la casa, era una ardilla de pelaje rojizo con vestido rosa y una chaqueta de cuero negro, que traía consigo unas mini bolsas.

-"Al fin llegaste"- Expresó Jeanette.

-"Lo siento, hubo descuento en las tiendas y nos quedamos hablando"- Dijo Brittany llevándose las bolsas hacia su cuarto.

-"Espera, ¿Sabes algo sobre Alvin?"- Preguntó Teodoro. Brittany frunció el ceño y se fue al pasillo.

-"No se nada de él"- Dijo de lejos.

-"¿Cuando acabará esto?"- Preguntó Teodoro triste.

-"No lo sé hermanito, no lo sé"- Dijo Simón abrazándolo.


Punto de vista de Alvin

Llegué a la casa como a las siete, vi que no estaba el auto de Dave y asumí que podía hacerle creer que llegué una hora antes como lo habíamos acordado. Después de regresar al equipo de football tenía que ponerme al día con mis amistades y con las practicas, aún si tenía que supervisar a un par de chicos que atropelló mi primo.

Al entrar vi que Donny estaba como a dos metros de la puerta mirándome fijamente.

-"Que onda"- Le dije. No hizo nada, se quedaba como estatua observando fijamente. Yo lo miré pensando que estaba loco y continúe con lo mío, fui directo al mesón de la cocina y agarré una manzana de la cesta. Cuando me di cuenta, Donny seguía mirándome desde donde estaba.

-"Toma una foto, duran más"- Dije sarcásticamente. al darme cuenta que no me hacía caso a lo que decía me acerqué con la libreta y el lápiz. -"Bien, tú ganas, si quieres decirme algo, dímelo ahora"-

Él los tomó y empezó a escribir:-"El señor David dijo que tenías que volver a las seis, y son las siete"-

-"Él no lo sabe, y no lo va a saber"- Le dije con una sonrisa traviesa. El chico sobresaltó los ojos y volvió a escribir.

-"No obedeces y vas a mentirle? eso no te asusta?"-

-"No voy a mentirle, solo voy a modificar ligeramente la verdadpor un bien mayor, él no se molesta, yo no me molesto, todo el mundo gana"- Dije tratando de calmarlo.

Frunció el ceño, al parecer era mucho más listo de lo que pensé. Empezó a escribir: -"Tienes suerte que no sea chismoso, pero lo que haces tiene falta de honor o nobleza"-

-"Si, me siento mal por eso"- Le dije bromeando, yendo para mi cuarto. -"Pero ya no hay nada que pueda hacer"-

Honor y nobleza, pss.


Punto de vista de Donny

Me encontraba en el sofá, ya casi era hora de dormir. El Señor David les dijo a los chicos que nos prestaran pijamas para dormir, a mi me dieron una franela suave negra con mangas de rojo carmesí, y a Naty una franela blanca con un pequeño corazón fucsia en el medio.

Estaba recostado en mi lado mirando al techo, estaba pensando en lo que hizo Alvin, me preguntaba si yo era así con mi padre, o si alguna vez tuve un padre o algo parecido, no entendía como alguien miente sin que se diera cuenta, como la señora que fingía haber estudiado enfermería, no parecía natural en mi opinión, pero que sabía yo, solo soy un amnésico sin causa.

-"Donny"- Dijo Naty, sacándome de mis pensamientos.

-"Sí"-

-"Buenas noches"- se agachó y me dio un beso en la mejilla, sonrojándome. Ella me vio y se rascó la nuca. -"Lo siento, pensé-"

-"No no, está bien buenas noches"- Le dije abrazándola. Sabía que aún estando sin recuerdos necesitábamos apoyo emocional como besos y abrazos amistosos, a pesar de que los besos van más allá de la amistad.

Ella se fue caminando hacia el otro extremo del sofá, acurrucándose en las sábanas, como si quisiera dormir como un cachorro. No podía dejar de mirarla, tenía una cara muy inocente, a pesar de todo no parecía quejarse, tal vez eramos de una casa similar a esta, o tal vez disimulaba, esta era una de esas situaciones que deseas saber que hay dentro de su cabeza, cerré lentamente mis ojos, suponiendo que todo mejoraría al día siguiente.