fin de la primera tempestad

2010

Tanya POV

-Eres un tonto Edward, Bella ha intentado matarme con esa mirada durante estos días y todo por tu inepta culpa –

-No mires el lado malo Tanya, fue por una buena causa y en cuanto sepa que tú escogiste el regalo todo se aclarará –

Habían pasado dos semanas desde que Bella decidió hacerme sentir culpable con esas miradas suyas, el lado bueno es que hoy me iba de regreso a Canadá y el malo es que la novia de mi mejor amigo me odia completamente, es una buena chica, Edward saca lo mejor de ella y por lo que dice Alice, la actitud que toma conmigo no es la normal, solo espero que la próxima vez que la vea ella tenga muy en claro que yo no soy su enemiga. En cuanto al pulso, Edward pensaba dárselo cuando llegaran al instituto, según lo que me contó, ella estaba algo resentida con él, esperaba que todo valiera la pena por el dichoso regalito, Esme casi mató a Edward cuando se enteró del dinero que le invirtió a ese presente.

Después de desayunar todos juntos a petición de Esme como mi despedida, me dispuse a dar un paseo por el sendero del bosque, ese lugar me traía tantos recuerdos. Me demoraba más de lo debido acariciando la corteza de varios árboles, viendo como el tiempo los ha vuelto más fuertes y los ha tupido mas con esa capa verdosa, justo cuando me disponía a tocar las finas hojas de un pino pequeño que estaba situado a los pies de un enorme árbol comencé a escuchar murmullos, una muy conocida voz y a la vez temible para mí se encontraba viajando a través de la atmosfera.

-no puedo creerlo Renée, ¿enserio no la recuerdas?, siempre me reñías en la cara sobre las "chicas de sociedad", ella es una de tus modelos a seguir o por lo menos eso creo... Renée claro que ella puede hacer con Edward lo que quiera… no, si Edward se da cuenta que ella es lo que quiere yo no me pondré a luchar como una niña malcriada… claro que no me interesa su patrimonio, este no es otro de sus negocios Renée, estamos hablando de mi novio, yo no busco interés ¿sabes?...olvídalo "mamá" si te hable de ella fue porque pensé que la recordarías no te llamé para que me dieras tus "consejos maternales" hasta luego "mami"-

Isabella platicaba con su madre por móvil acerca ¿de mi?, ¿que a caso no entendía el concepto de "no somos nada más que amigos"? ¿Por qué se empeña en buscar algo donde no lo hay? Se acabo, este juego de los celos no podía continuar, dándome un fuerte apretón en mis manos y cerrando los ojos di unos cuantos pasos para salir de mi escondite, pensé que se daría cuenta de mi parecencia pero no, cuando abrí mis ojos la miré tendida bajo el cobijo de un árbol con sus manos cerradas en puños como si estuvieran pegadas a su frente, no se movía ni un milímetro ni siquiera se notaba si respiraba, entonces fue cuando lo noté, entre sus piernas bajo la tersa nieve se veían macas más profundas en forma de círculos las cuales eran provocadas por las silenciosas lagrimas que emanaban de sus ojos. Me acerque un poco mas y para llamar su atención aclaré mi garganta, vi como un ligero espasmo la recorrió cuando se dio cuenta que no estaba sola, sus ojos me observaron por entre sus dedos, rápidamente se aclaró la garganta y con dos pases de su suéter bajo sus ojos bastaron para "disfrazar" las manchas de sus lagrimas hace unos momentos sustituyéndolas por el rojo del tallón producido por la tela. Se levantó de forma ágil aunque su estado no le permitía verse tan amenazante como antes.

-¿Qué haces aquí? –

Su voz sonaba muy diferente, intentaba esconder su estado pero seriamente no podía, ahora entendía cuando Alice y Edward me decían que era tan vulnerable, en verdad si lo era.

-pues, yo, salí a caminar por el sendero un poco – no sabía cómo continuar, sentía que en cualquier momento se arrojaría sobre mí de manera atacante por haber escuchado platicas ajenas.

-disfrutaste del espectáculo, porque no se volverá a repetir –

Sus palabras me hicieron rabiar, yo venía dispuesta a hablar con ella, levanté la mirada y por primera vez le demostré cuan dañina y penetrante puede ser mi mirada, su gesto de superioridad se fue desmoronando hasta que su rostro de melancolía quedó al descubierto, sus manos comenzaron a temblar pero no se veía dispuesta a doblegarse, el orgullo ante todo como siempre.

-¿Por qué esa hostilidad hacia mi Bella? Es decir, por dios, yo no te he hecho nada –

-Nada, tal vez tengas razón pero si has hecho algo, te has ganado el cariño de Edward de todas las formas posibles mientras yo solo puedo llenarlo en un aspecto, uno que tú ya habías ocupado antes –

-así que ¿eso es lo que te molesta, que Edward pueda seguir enamorado de mi? Creo que las dos estamos lo suficiente grandecitas para saber que eso no es cierto, Bella yo tengo novio y LO AMO, el te tiene a ti y por lo que se él también te ama de cierta forma –

Bella intentó decir algo pero simplemente se quedó con su mano alzada y la mirada pedida, me di cuenta que las dos respirábamos con dificultad, ambas habíamos derrochado muestras palabras tan arduamente que el aire no llegaba bien a nuestros pulmones. Después de lo que parecieron minutos Bella bajó sus manos a sus costados y dejo su mirada caer antes de susurrar…

-¿Por qué? –

-¿Por qué?... –Enserio no entendía su cuestionamiento

-¿Por qué una persona como tú, que vivió lo mismo que yo, si pudo encontrar a la familia perfecta, a ese sustento que toda persona necesita para crecer, porque tu solo vives el desentendimiento de tus padres pero aun así tienes a Carlisle y Esme, tienes a Alice y a Edward, inclusive tienes a Emmett, Jasper y Rosalie, yo pasé por todo esto sola, mis mejores amigos eran mis nanas y mi abuela, en cambio tu tenias un refugio al cual acudir cuando las cosas iban mal, por qué? –

-Eso… es algo que yo tampoco se –

Las palabras se agolparon en mi mente, todos esos ¿Por qué? No tenían para mi solución, aun no, fue tanta la información que me recargue en la corteza para poder esperar el siguiente golpe. Pero este no sucedió, Bella cedió el paso a los espasmos y se arrodillo en la nieve, su tembloroso cuerpo no dejaba de mirarme con reproche pero en el fondo con arrepentimiento, mis mejillas comenzaron a sentirse heladas debido a las lágrimas que cubrían la superficie de ellas.

-No tengo respuesta a tus preguntas pero algo si se, le estaré eternamente agradecida a esta familia por ayudarme, es cierto lo que tú dices Bella , no es justo que una persona pasé por lo que tú has pasado, y yo tuve apoyo sí, pero no por eso fue mas sencillo, ¿acaso crees que es lindo que tus padres no te hagan el menor caso?, por más que traté de sustituirlos, Esme y Carlisle no son mis padres Isabella – mi voz cayó en la histeria, me senté a lado de ella y posé mis manos en sus hombros – ellos saben por lo que tú has pasado, ellos te están acogiendo como lo hicieron conmigo en su momento, te aseguro Bella que si los hubieras conocido como yo los conocí ellos te tratarían como yo fui tratada, aquí no hay ¿Por qué? , el único porque que puede ser contestado es que tu no encontraste a esa familia antes por que la acabas de encontrar, Bella ellos te están ayudando, apenas comienzas a vivir y que mejor que hacerlo al lado de una familia que en verdad te aprecia, ¿sabes por qué lo hacen? –

-por compasión, todo siempre es por compasión, "pobre niña, ¿Cómo podemos hacer su vida menos miserable?" –

-¡Ho Basta Isabella!, ellos lo hacen porque tú les has devuelto a Edward, el tenia tiempo sin verse tan radiante como ahora, tampoco hacia locuras como las que hizo –

-¿Qué locuras?-

- bien, se supone que yo no debía decir nada pero no me puedo ir sin dejarte en claro que yo no te quiero de enemiga y que Edward de verdad te quiere- Bella me miraba confusa, yo limpié mis lagrimas mientras Bella solo se impacientaba mas, me reí un poco y ella solo empeoraba –estoy segura que recuerdas el día del centro comercial, el día de tu "transformación" como decidió llamarlo Alice – sus mejillas se sonrosaron, la había descubierto, ella no era como había aparentado las últimas semanas – ese día casi nos matas a mí y a Edward por estar los dos afuera de la joyería –

-yo… lo siento –

-descuida, yo ya estaba enterada de tu carácter, sabía que a ti te afectaba vernos juntos pero, conoces a Edward, todo esto tiene una explicación, ese día se me salió sin querer decirle acerca del pulso que te habías probado y a tu novio se le metió la loca idea de comprarlo – los ojos de Bella se abrieron demasiado .

- por favor dime que no hizo semejante locura, costaba demasiado, prácticamente se podría pagar dos semestres de su carrera con ese dinero –

Hice una mueca antes de contestar – yo intenté explicarle que tu entenderías que por el precio era muy poco inaccesible pero ya conoces a Edward –

-Ho, dios le he dicho que no me agrada que me compre regalos costosos, y ¿Dónde está si lo compró? –

-según tengo entendido, lo recogerá unos días antes de irse a Nueva York, quiere dártelo cuando regresen al colegio dijo algo del día que te conoció –

- hay, Edward, la gente normal se regala cosas cuando se cumplen aniversarios, no cuando se cumplen seis meses de haberse conocido –

-así que es de haberse conocido, yo pensé que sería de noviazgo, aunque llevan muy poco, bueno la verdad, Edward solo busca un pretexto para dártelo y el más cercano es el día que se conocieron, así que, como podrás haber notado, el día del centro comercial tu novio y yo estuvimos en una joyería peleando por el costo de la pieza pero él como siempre ganó –

-¿de dónde sacó tanto dinero? –

-Es obvio que sus padres no se lo dieron, Esme casi pensó que era una broma, él pagó con sus ahorros y algo de tarjetas de crédito, le dijo a Esme que se lo pagaría poco a poco y que prefería no discutir pues ya lo había hecho -

-Tanya, querida, el Taxi llegó por ti –

La sonrisa de Bella se oscureció cuando ambas escuchamos a Esme llamarme, creo que ambas nos arrepentíamos de haber aclarado las cosas el último día de mi estadía en la mansión Cullen. Me levanté lentamente y ayudé a Bella, la mano que manteníamos entrelazada la utilicé para acercarla a mí y poder abrazarla. Me sentí extraña envuelta en sus brazos, los cuales demostraban lo arrepentida que estaba por no haber hecho esto desde el principio.

-espero y me logres perdonar por mi comportamiento Tanya –

- no hay nada que perdonar, solo prométeme que intentaras ser feliz sin restricciones –

Sentí su rostro asentir al mismo tiempo que nos separábamos, pasé un brazo por sus hombros y caminamos hacia la mansión, sabía que este era un paso importante pero solo era el principio, Bella tenía que trabajar mucho en su persona, bajarle dos rayitas al orgullo y aprender a aceptar su porvenir. Veamos el lado bueno, ya no soy tan amenazante para ella como lo era hace cinco minutos.

-Tanya ¿de qué te ríes? –

-estaba pensando como las cosas cambian en cuestión de segundos –

-ya lo creo, jamás pensé que lograría estar tan cerca de ti sin querer provocarte daño –

Las mejillas de Bella se tiñeron de rojo y lo hicieron aun mas cuando vio a Edward en la entrada, divague entre sus miradas, primero Bella luego Edward después Bella de nuevo, entonces comencé a reír y a señalarlos

-ustedes dos sí que son cursis –

Edward me miró divertido mientras Bella solo me golpeo quedamente el hombro. Esta de más decir que Edward estaba sorprendido con el comportamiento de Bella hacia mí pero creo que eso se lo aclararía ella después.

Edward me ayudó con la maleta mientras yo me despedía de los presentes, cuando llegué hasta Bella la volví a abrazar efusivamente, demostrándole que todo estaría bien.

-Buena suerte Bella, espero la próxima vez que nos veamos podamos pasar un buen tiempo, me debes unas vacaciones de invierno en Canadá –

-descuida, conociendo a Alice es seguro que planeé todo para el próximo año –

Le di un suave apretón de hombros, después de avanzar tres pasos recordé algo y voltee a verla –Bella, no te peles con él, y yo no he dicho nada entiendes – ella asintió demostrando que había entendido que me refería al obsequio que Edward le daría.

Edward se encontraba sosteniendo la puerta del taxi, lo rodee con mis brazos y dejé mi cabeza descansar en su hombro, el dudo un poco en abrazarme pero termino por hacerlo. Cuando me alejé unos centímetros de él lo vi sonreír.

-creo que después de todo si ayudaste aquí –

-Solo charlamos Edward, cosas de chicas- intercambié una fugaz mirada con Bella y le sonreí – en verdad ella te ama Edward, no se te ocurra dejarla ir jamás –

- creí que ella te "odiaría" como tu decías –

- si bueno, creo que lo ha entendido, ella te lo explicara después, si es que quiere hacerlo, pero no se te ocurra criticarla sobre su comportamiento este invierno –

Edward pellizcó mi mejilla y después dejó un beso en ese lugar –Cuídate mucho, ya sabes que se te quiere aquí –

-tú también cuídate, y cuida a esa mujer por el amor de dios, ella necesita tus atenciones y espero que tú se las des –

Cuando el taxi emprendió marcha vi a los Cullen reunidos en el jardín despidiéndome, Bella se encontraba en los Brazos de Edward ambos agitaban su mano, creo que después de todo había hecho un buen trabajo con esos dos, tan siquiera Bella yo no me sentía como una amenaza, solo espero que esto haga las cosas más sencillas.

2019

Abrí mis ojos lentamente, Realmente yo había logrado hacer un avance en Bella, logré tener esa platica que en su momento me había acobardado a elaborar por el miedo que le tenía a ella. Después de mover mis articulaciones un poco miré a Jasper, se encontraba extasiado con el resultado tanto que no encontraba las palabras en su mente.

-Creo que mi trabajo ha terminado aquí Jasper–

-Has hecho un trabajo excelente, tal vez ese fue el núcleo del problema, esa plática –

- sí, ese fue el núcleo de ¡nuestro! Problema, pero Bella no solo pasó por uno, ella aun tiene cosas que hacer –

-en eso tienes razón, pero en definitiva esto mejora las cosas –

Cuando salí del laboratorio y me encontraba en las calles tomé una decisión, creo que ver a Bella y platicar no estaría nada mal, rápidamente tomé la siguiente salida al norte de la ciudad.

Bella POV

-Sal de aquí Edward –

-Bella, solo quiero ver por qué gritaste hace unos momentos –

-no me pasó nada, espérame en la sala okey –

Mi cuerpo seguía empujando la puerta de mi habitación rezando por qué no cediera el paso tan fácilmente, gracias a dios Edward se rindió y pude cerrar la puerta con cerrojo. Me apresuré al cajón de la mesita de noche y busque con una mano la caja con banditas adhesivas, cuando por fin la encontré me senté en la alfombra, coloque la caja entre mis piernas y con mi mano libre tiré de la tapa para poder sacar una, después de colocarla sobre la pequeña cortada en mi dedo pulgar suspire. Si de por si mis manos se veían extrañas con esas leves cicatrices moradas, ahora se veían horribles con esa bandita, parecía que había tomado mal un par de tijeras.

Se preguntaran ¿Por qué mi comportamiento hace un rato?, pues me encontraba envolviendo el regalo de Edward, ya que mañana es su cumpleaños, no recordaba cuando había sido la última vez que le había regalado algo y este regalo me estaba costando mucho trabajo, primero en conseguirlo, después en adquirirlo y ahora en envolverlo, justo cuando estaba forrando la caja con papel de regalo, una de las esquinas provocó un corte en mi dedo pulgar y gracias al grito que promané tuve que enfrentarme en una guerra campal con Edward para que no lograra entrar a mi habitación. Entonces mi mente me estremeció, demonios Edward, le dije que iría a la sala y si no lo hago volverá.

Me levanté torpemente, algo demasiado común en mi persona, y salí hacia mi destino. Edward estaba sentado frente al televisor haciendo zapping en los canales sin prestar mucha atención, de pronto paso por mi mente la idea de sorprenderlo, comencé a caminar silenciosamente, Estaba a punto de colocar mis manos en sus hombros cuando mi estúpido pie chocó con la orilla del sillón.

-hijo de… -

Rápidamente tomé mi pie con ambas manos y comencé a saltar, Edward se levantó de su lugar solo para verme saltar y así comenzar a burlarse de mí, cuando le envié una mirada encolerizada el disfrazó sus rizas con carraspeos.

-vete al infierno Cullen –

El solo giró sus ojos y me tomó en sus brazos, por más que me debatía para que me bajara el no la haría así que solo me dedique a observar mi enrojecido pie. Vi que nos adentramos en su habitación, nuestra habitación antes, me recostó en la cama mientras él me quitaba las manos de mi adolorido pie y comenzaba a examinarlo, justo cuando presionó la parte baja de mis dedos sentí una ola de dolor, soportable, pero agudo dolor.

-Eso te pasa por tratar de asustar a las personas –

-no me hagas maldecirte de nuevo - el volvió a presionar el mismo punto –Demonios Edward –

-lo siento es que me encanta cuando te enojas –

-cuida tus palabras, por qué se puede hacer una costumbre-

Cuando lo señalé vi que su mirada observaba detenidamente mi mano, rápidamente supe porque, deje de apuntarlo para esconder mi mano entre mi cabello pero era demasiado tarde, Edward había notado la bandita, me hice la desentendida cuando tendió su mano hacia mí, lo cual provocó que Edward Volviera a presionar mi pie.

-¡Deja de hacer eso! –

-muéstrame tu mano – comencé a extender mi mano opuesta, todavía desentendiéndome del asunto – Bella, no me hagas volver a lastimarte –rindiéndome, le tendí mi mano -¿esto es lo que ocultabas en tu habitación? –

-sí, y como dije, no es nada grave, todas las personas se cortan –

-El asunto es ¿Qué estabas haciendo tú para cortarte?-

-Cosas, cosas que no tengo por qué decirte –

Vi como las manos de Edward iban hacia sus cabellos, eso lo hacía cuando se exasperaba, rápidamente me arrepentí de mis palabras, sin pensarlo dos veces tomé sus manos alejándolas de su cabello y las coloqué alrededor de mi cintura para así poder abrazarlo, escondí mi rostro en la curvatura de su cuello y dejé un corto beso.

-perdón, no quise decir eso – sentí como su agarré en mi se volvía más seguro y besaba mi cabello provocando que yo volviera a dejar un beso, pero esta vez en su hombro – agradezco que intentes cuidarme de todo pero, soy humana, a las personas le suceden estas cosas y te juro que no fue intencional.

Edward no dijo nada, no estoy segura cuanto tiempo estuvimos abrazados, podría hasta creer que Edward se había dormido pero sus caricias me dejaban en claro que no había sido así, por ultimo besó mis manos al retirarlas y me miró a los ojos con ese brillo que lo caracteriza.

-tu pie necesita algo de hielo, vamos a la sala para que puedas estar más cómoda –

Volvió a tomarme en brazos con mucha más delicadeza que la primera vez, yo también quise que se sintiera bien así que rodee su cuello con mis manos y dejé mi cabeza descansar en su pecho, cuando llegamos a la sala, él me sentó con sumo cuidado y acercó un poco la mesa para poder apoyar mi pierna, pronto volvió de la cocina con un tazón y una bolsa de hielo, después de acomodar las cosas en mi parte afectada, Edward se sentó a mi lado y sin poder evitarlo nos volvimos a abrazar. Hace tanto tiempo que no teníamos este tipo de momentos, los dos disfrutando el uno del otro.

-Bella, El doctor dijo que tus manos habían mejorado y que ya podías dejar de usar las vendas –

-eso ya lo sé Edward, todo el día de hoy he tenido mis manos libres-

-yo… te había dicho que estaría contigo en el departamento mientras te curabas…-

Creo que ya había entendido su punto, efectivamente él había dicho eso, y yo ya me encontraba bien, entonces ¿Edward se iría? Me apreté a su cuerpo, no permitiría que él se volviera a ir, no puedo soportar verlo traspasar esa puerta con sus cosas de nuevo.

-No puedo –

-¿Qué dices? –

-no puedo Edward ¡no puedo! – escuche mi voz quebrarse y mi vista comenzó a nublarse por las lagrimas. Edward me acerco más a él tratando de consolarme –No lo soportaría Edward –

-Bella –

-No quiero perderte, no de nuevo, si el problema soy yo, si de verdad te quieres ir, dímelo pero yo no te lo pediré -

-Gracias Bella, solo necesitaba escuchar que tú me querías aquí para tener el valor de pedírtelo, quiero regresar al apartamento permanentemente, estos días me han sabido a gloria, aunque también han sido mi acabose, tenerte tan cerca y a la vez tan lejos… -

-¿Edward quieres ser mi novio? – mis palabras salieron atropelladas unas tras otras pero yo sabía que él lo había entendido pues su cuerpo y sus palabras se habían detenido abruptamente, el cuerpo de Edward comenzó a temblar bajo mi agarre.

-¿no se supone que tú y yo ya éramos pareja?-

-Sí, digo, no, es decir, técnicamente no porque… bueno tu y yo habíamos terminado y no volvimos oficialmente, una cosa es como nos comportamos pero… -

-está bien-

-¿está bien qué? – el tomó mi rostro en sus manos y me obligo a míralo, su sonrisa era la misma que usaba cuando ganaba algo que él en verdad deseaba.

-Está bien, si quiero ser tu novio, de nuevo –

Lo vi acercarse a mí decidido a besarme, dios sabe que también lo deseaba pero antes tenía que jugar un poco con él, no me gustaba que se sintiera triunfante siempre. Hice ademan de empujarlo, claro que no tenía la fuerza para moverlo pero él lo hizo por sí solo, su mirada mostraba desconcierto mientras yo lo miraba.

-¿eso es todo?, un simple "esta bien", creí que me amabas Edward Cullen –

-Mejor cállate Swan- me tomó de nuevo el rostro –sabes que te amo, no gastes saliva en reproches, tengo una mejor idea de cómo gastarla – mi sonrisa debería ser la de una idiota cuando nuestros labios se unieron, por dios este hombre sabia a gloria, sin importarme nada me senté a horcadas sobre el regazo de Edward, pude sentir como sus risas se ahogaban en mi boca -¿Qué pasó con tu pie lastimado? –

-al diablo con mi pie, tengo cosas más interesantes que hacer – tiré de su camisa para acercarlo mas pero antes de besarlo él decidió hablar – acabas de maldecir a tu propio pie –

-¿creí que habías dicho adorar verme así, Cullen?-

Edward me tomó por las caderas y nos giró para sí poder quedar sobre mí en el sillón, estampó sus labios con los míos por una milésima de segundo –creo que adoro mas verte así Swan –lo jalé de nuevo hacia mí y enredé mis piernas en su torso para obligarlo a bajar, nuestros labios danzaban como solo ellos lo sabían hacer, al diablo la abstinencia de Edward, esto no podía hacerme mal ni a mí ni a mi pasado, dejé a mis manos viajar por su pecho mientas nuestro beso se profundizaba, estaba planeando como despojarlo de esa camisa cuando el timbre sonó, miré a Edward por unos segundo tanteando la idea de seguir en lo nuestro pero luego me di cuenta que eso estaba mal, deje mis piernas caer al mismo tiempo que palmeaba el pecho de mi novio.

-Tú abres Edward –

-quien quiera que sea espero que tenga una buena razón para haber acabado con esto –

-¿Quién dijo que habíamos terminado? –

Besé a Edward un poco antes de tomar el tazón con los hielos y llevarlos a la cocina cuando lo escuche… -¿Edward que haces aquí? – Tanya estaba en MI departamento, repentinamente no entendía el por qué pero tenía muchas ganas de verla. Cuando volví a la sala, Tanya se encontraba en sentada en el sofá, en cuanto me vio se levantó y extendió sus brazos, yo instintivamente corrí hacia ella y la abracé.

-Gracias Tanya –

No sabía porque pero sospechaba que ella tenia algo que ver con lo que hace unos minutos Edward y yo estábamos haciendo, tal vez algo se ha solucionado.

Hola

Perdón por la tardanza, pero valió la pena no creen, Edward y Bella están mejorando n.n aunque sé que me quieren matar, no les quiero dar pretextos pero si tuve razones muy fuertes para no haber podido subir, lo que les puedo decir es que ya estoy aquí y por fin de vacaciones, por eso estoy dispuesta a dedicarle mi tiempo a mi fic así como a la creación de una adaptación, se trata de una novela que amo en verdad y que se ustedes la adoraran pero eso será más adelante.

Acerca de los años, recuerden que en el pasado están en invierno, mientras haya pasan las cosas en meses en el 2019 pasan en un día así que por eso uno dice 2010 y otro sigue siendo 2019

Espero sus reviews aunque sean reclamando la tardanza u.u los comprendo, uff este fic cada vez se pone mejor jajá

Besos y karikusaludos