Capítulo 8

Ahora te/le pertenezco – Segunda Parte

Notas del Autor: Bueno continuamos con el capítulo que sigue, espero y les guste nwn dedicado aún a mi buen Ray Wolf Aran, porque le encanta éste par como pareja xD Así que seguiremos viendo qué cosas les ocurren en éste capítulo. ¡Disfrútenlo!


Ha pasado un día por lo menos, y cada vez se acerca el día en que la madre de Xiriv regresará a casa, por lo pronto éste par sigue llevando una relación un tanto normal pero las situaciones muchas veces se voltean o se confunden.


En la mañana:

Xiriv esta lavándose los dientes, y a un costado suyo esta Bari cepillándose los cuernos, la chica volteo a verle e hizo un comentario:

-Ahm… - Expresó

Bari le vio de reojo - ¿Qué? – con su típico tono de voz

-Nada… Es solo que… Es la primera vez que veo haciéndote eso.-

-¿Ah? Oh, cierto los estoy afilando.-

-¡Uhm! Lo sé. – Le sonrió tiernamente que Bari se sonrojo y avergonzó a la vez. – Oye… - Le miro de una manera diferente – ¿Me dejas tocarlos? –

Bari se ruborizo aun más y dijo nervioso – Ah… Este, s-sí. Solo deja término con esto.- La chica Aldrich le miro

-¡Deja de verme!-

-Ay, perdón… – Se lavo las manos y salió del baño, no sin antes voltear en dirección a Bari lanzándole una mirada un tanto seductora diciendo – Te espero en la habitación…Vincent –

El mamodo se estremeció que hasta se le cayo el cepillo y volteo de inmediato a Xiriv gritándole – ¡No me fastidies! –

Xiriv corrió riendo – ¡Ha, ha, ha! ¡Es divertido ver cómo reaccionas! –

Bari salió del baño siguiéndola hasta las escaleras y grito molesto – ¡Para mi no es nada gracioso! ¡Ven aquí! –Xiriv seguía riendo y tropezó con lo que estaba tirado en el piso. La alcanzo hasta llegar a su cuarto.

-¡Aahg! – Expresó Xiriv, tirada en el suelo, y se dio la vuelta para levantarse pero en eso Bari tropezó con ella en la entrada y le cayó encima. El mamodo se detuvo apoyándose en sus manos ambos se miran a los ojos sonrojándose a la vez, pero más aun Bari, en cambio Xiriv tiene unos pensamientos, mueve la cabeza a un costado pensando en algo que le dijo Sherry cuando estaban en el mundo intermedio:

Flashback

"-Entonces… ¿Qué es lo que sientes hacia él? ¿Eh? Ya te haz puesto a pensar en lo que él siente hacia a ti, pero ¿y tu? –

-Este… - Se pone a meditar en las preguntas que le lanzó Sherry - Lo que yo siento hacía a Brago… No es igual… No como con Dufort… mucho menos con lo de Vincent… Es… es algo…-

-No es necesario que contestes, solo ponte a pensar."

Fin del Flashback

-Realmente… ¿Le gusto? No. Esa no es la pregunta… Sino que… ¿él me gusta? …Definitivamente no es lo mismo…- Bari le interrumpe los pensamientos tomándola de la barbilla, la gira para verle a los ojos, él se acercó poco a poco a su rostro. Xiriv se dio cuenta, y lo trato de detener diciendo nerviosa -¿Q-qué haces…?-

Bari responde mientras le mira fijamente - ¿No es obvio? – Le sonrió a la chica mientras se acerca a sus labios diciendo – Solo… obséquiame esto… Es lo único que deseo…-

Xiriv se sonrojo y no evito el sentirse diferente ante el mamodo que la sedujo, hasta que se dieron un beso, el cual pareció durar un buen momento. Cuando se separaron Xiriv pensó en lo que sintió por aquel beso se dijo así misma:

-Definitivamente me atrae…- Mostrándose un poco de ruborizada. Bari se puso de pie en seguida, y luego ayudo a Xiriv a levantarse, ella le veía y luego él se sintió avergonzado tomo distancia entre ella diciendo:

-No… No me mires…así-

¿Eh? – Expresó Xiriv confundida

Mientras Bari salió de la habitación para irse a la suya, Xiriv le siguió de igual forma y él le azoto la puerta en la cara, la chica se quedo perpleja y dijo – Vincent… No te avergüences… Este… No hiciste nada malo…-

Bari le grito del otro lado de la puerta - ¡Déjame! –

-Ah… No es necesario que grites… Te oigo perfectamente.- Dijo Xiriv en un tono suave y tranquilo.

- Ah… ¡Perdón…! ¡Es que…! Es que… nunca… había besado a una chica…-

-Oh… Creo que ya entiendo… - Sonrió Xiriv, y en su pensar se dijo - Así que me obsequiaste tu primer beso…- Volvió a sonreír, mostrando un poco de rubor en sus mejillas, luego opto por tomar la perilla de la puerta y la giro lentamente, abrió despacio y miro al mamodo sentado en el piso viendo hacia ella, pareciendo molesto, hasta cierto punto frustrado.

Xiriv sonreía se llevo ambas manos echas puño a sus caderas diciéndole – Ay Vincent… ¿Qué haré contigo? –

El mamodo sonrió un poco y dijo – Ven… Siéntate…- Xiriv se acercó y tomo asiento justo frente a él, el mamodo aun se sentía un poco incómodo y dijo:

-Yo… Ah… ¿Sabes? siempre pensé que mi deseo de ser el rey mamodo, era lo mejor… lo primordial, pero me equivoque tremendamente… Desde que te conocí esas ideas cambiaron, y finalmente comprendí. Ahora con el simple hecho de estar a tu lado me siento… bien y… ése titulo no me interesa mas ahora, solo quiero permanecer así lo mas que se pueda.- Dijo Bari mientras sigue sentado frente a Xiriv.

-Vincent… Ah…- Bari se acercó pegando su frente con la de ella muy delicadamente diciendo:

-Solo quédate así… un poco más…- Llevo su mano derecha acariciándole del rostro, mientras que al mismo tiempo se veían a los ojos.

Xiriv se conmovió, pensó por un momento, y opto por tomar el rostro del mamodo con ambas manos, y le obsequio un beso, en la mejilla. Esto tomo a Bari por sorpresa, cuando Xiriv termino le miro sonriente diciendo – No sé exactamente lo que debo decir… - Agacho la mirada – Ah…- En su mente dudo - ¿Debería decirlo? ¿…Debería? …No estoy segura de lo que siento ahora… - Mientras que por fuera se le nota que pelea consigo misma por se dio cuenta y de cierta manera se afligió al ver que a la chica se le dificultaba decir las palabras. El mamodo soltó un suspiro y dijo cortándole sus pensamientos:

-Está bien, no te preocupes… - Se puso de pie, la chica se le quedo viendo sorprendida.

-¿Eh? - Expresó Xiriv - ¡Espera! Le tomo de la mano diciendo – Es que… - Ambos se vieron, pero las palabras de Xiriv no salían… -Es que… Tengo tantas cosas en mi cabeza…Hmm…- Le soltó y se llevo las manos a su boca como si se callara ella misma y agacho su mirada.

-Déjalo así…- Dijo Bari, en un tono desanimado.

La chica Aldrich quedo inconforme, pero retuvo las palabras, y se sintió frustrada por no ser lo suficientemente sincera con ella, igual la incertidumbre se apodera de ella cada vez que trata de imaginarse algo más allá que solo compañeros…


Un par de días después:

La relación de Bari como de Xiriv va mejorando, y se van conociendo como son en realidad, poco a poco, la chica Aldrich intenta hacerle algo a Bari que vio en internet…

En la cocina de la casa Aldrich:

-¿Quieres comer de lo que hizo mi mamá?- Pregunta Xiriv con cierta intención, esperando haber qué le responde el mamodo azul.

-Ah… pues sí, sí quiero. ¿Qué cosa?-

Xiriv le ve sonriente y lanzándole una mirada un poco insinuante -¿Seguro que lo quieres?-

-¿Ah? – Camina a la mesa y toma asiento diciendo – Ya te respondí.-

Xiriv se acerca a él viéndole de la misma forma le sonrió, y se sentó en la mesa diciendo:

-Ya esta servido.-

Bari se puso rojo al instante que escucho esas palabras, su imaginación se soltó poniendo una sonrisita en esos labios, y más cuando la chica Aldrich se acostó en la mesa tomando una postura un tanto tierna y provocativa a la vez, pues subió la falda hasta los muslos, mostrando las medias oscuras con encaje que suele usar debajo, un secreto revelado para el mamodo. Bari se sintió demasiado atraído por el banquete, e intento dominar sus deseos, logro negarse diciendo:

-Aah… ah… N-no hablas en serio.-

-¿Tu qué crees? – Le miro muy sonriente la chica sin perder la sensualidad en la mirada.

Bari, agachando la vista tratando de responderle -Ah… No… No podría…-

De repente Xiriv lo interrumpe riendo -¡Ha, ha, ha, ha! Pues claro, eres un caballero después de todo. – Se puso de pie diciendo - Solo bromeaba. Deja te sirvo de comer – Se dirige al refrigerador y lo abre buscando algo, Bari soltó un suspiro aliviado.

Xiriv le dice – Por cierto… - Volteó en dirección al mamodo con algo en sus manos – ¡Toma! – Le lanza una bolsita de hielo.-

Bari perplejo dice - ¿Y esto, para qué…? –

Xiriv dice bajando la mirada poco a poco – Ahm… Parece que a alguien le gusto la bromita de hace un rato…- Se avergonzó y se ruborizo a la vez.

Bari se avergonzó y grito – ¡Aaaaah! ¡Déjame! – Se acercó hasta ella diciendo -¡Soy un hombre qué esperabas! Cómo no iba a reaccionar al… verte… así…- Recordó cuando se acostó en la mesa y la mirada que tenía – ¡Aaaah…! - se sonrojo nuevamente.

Xiriv le interrumpe con una ligera sonrisa -Vincent… ¿Todavía sigues pensando en eso? –

-¡Tch! ¡Déjame! – Le dio la espalda a la chica y salió de la cocina diciendo – Voy a darme una ducha rápida.-

-Ah… Bien, mientras te preparó la comida. No esperaba que reaccionara así… ¡Je, je, je!-

Mientras Bari se quitaba la ropa que usa para estar en la casa, y dejarlas en el cesto de ropa sucia, entro enseguida a la regadera y abrió la llave de agua caliente, espero un momento mientras seguía acomodándola para que estuviera solo tibia, el vapor inundo el baño, cerro sus ojos para saborear el momento. De repente se le vino nuevamente la escena que hace rato Xiriv le presentó, éste se sonrojo y de nueva cuenta se excitó, pues aunque fue solo momentáneo, guardo cada detalle de la chica Aldrich en ése instante, sin tener la intención de hacerlo, llevo su mano derecha hasta su entrepierna y comenzó a tocarse, satisfaciendo su fantasía.

Mientras en la cocina, Xiriv esta apunto de terminar con la comida, llama a Bari:

-¡Vincent! ¡Ya está listo…! - Sale de la cocina y se dirige al baño diciendo - ¿¡Vincent!? ¿No me oyes o qué? Hmm… – Se detuvo en la puerta y solo oía el agua correr hasta que de pronto escucho unos sonidos un poco inquietantes. – ¿Ah? Pero qué…- Dice extrañada la chica -¿Vincent? – Sigue hablando Xiriv, mientras Bari está apunto de terminar, Xiriv toma la perilla de la puerta y nota que esta abierta, escucha un grito por parte del mamodo que no pudo evitar ahogar. Xiriv se espanta de cierta manera y entra sin pensarlo - ¡Vincent! –

Bari, voltea poco a poco a verla ya que entró un poco alarmada, Xiriv le miro un par de segundos, y bajo la mirada dándose cuenta en seguida de todo. Puso una cara de espanto y se sonrojo a más no poder, Bari se volteo dando la espalda, gritando:

-¡¿Q-qué haces…?! Aun…–

Xiriv se acercó repentinamente a él, dándole una bofetada fuertísima que tiro a Bari al piso, se veía muy apena y grito molesta -¡¿Por qué rayos no le pones seguro a la puerta?! ¡Maldición! – El agua seguía corriendo por el piso del baño, Bari se quedo perplejo, y Xiriv se dio la vuelta pero antes de salir cae de espaldas por el suelo mojado que estaba, Bari se pone de pie, tomando la toalla que esta a un lado de la regadera, y va hacia la chica, la cual apenas y se esta incorporando.

-Hey… ¿Estás bien? – Dice Bari acercándose a ella, la toma del antebrazo y se nota que esta avergonzada que ni lo voltea a ver.

-Sí, estoy bien… ¡Ah! – Se resbala nuevamente, e hizo que Bari perdiera el equilibrio cayendo a la pared húmeda del baño, Xiriv cayo encima de él, quedando sentada muy cerca en la parte del mamodo, también quedo ligeramente abierta de piernas, la falda se lo permitía, quedo recargada en el pecho de Bari, y escuchó a la perfección que los latidos del corazón eran más rápidos, hizo un movimiento con sus piernas y noto que Bari respiro más agitado, y en seguida sintió ella, algo moverse abajo.

-Eeeck…- Expresó Xiriv sonrojada nuevamente, pues ya tenía idea de lo que estaba provocándole al mamodo, el cual intento quedarse quieto y no pensar en nada, Xiriv lo noto al verle, pero incluso el más mínimo roce le provocaba.

-Aaahh… Eh… este… I-intentaré le-levantarme…- Pero incluso si se movía ella sentía esa parte cada vez mas dura, y se le dificultaba ponerse de pie debido al agua, sus manos se resbalaban de la pared con la que inútilmente intentaba apoyarse, además de que estaba temblorosa pues trato de no estimular más de lo debido al mamodo. Por un intento de levantarse se cayó nuevamente aplastándole, Bari lloraba por dentro y solo se quejaba por fuera:

-Pe-perdón… es que… n-no puedo…- se ruborizo.

-Más… n-no puedo yo… - Dijo Bari de repente, Xiriv volteó atónita a verle, y él la tomo con una mano de las muñecas y la alzó un poco sin despegarla mucho del piso, la miro a los ojos y la tomo de la cabeza con su mano libre y le beso presionando muy fuerte, Xiriv se sorprendió más y aun que no quisiera admitirlo ya estaba excitada desde hace un rato su mismo cuerpo la delataba. Bari la soltó para que se rompiera el beso y cayera despacio encima de él, de nuevo. Xiriv respiro muy agitada sintiendo aquello bajo la toalla húmeda, y caliente, dijo:

-¿P-por qué lo hiciste? –

-Ya no me puedo aguantar…- Dijo Bari, tratando de contenerse.

-¿Eh? – Expresó la chica con sorpresa.

Bari le tomo de las piernas y le levanto la falda sin que se le viera la ropa interior solo hasta esas medias oscuras, con encaje y colocó sus manos en ellas, Xiriv se avergonzó pero no lo detuvo, él de nuevo la beso y le tomo de la cintura pegándola a su cuerpo. Xiriv respondió rodeándolo con sus brazos alrededor del cuello, después separó sus labios diciendo apenada:

-Basta… N-no, no puedo hacer esto…-

Bari le miro sensualmente y Xiriv evitaba esa mirada – Ya… no me veas así… No sé si yo también soportaré… Nunca he estado en una situación así…-

-Entonces…- Se le acerco a su oído y le susurro delicadamente - ¿Quieres que siga…?-

-Ah…- Expresó, Xiriv, respiro más rápido, y no lo pensó mucho, tomo de los hombros al mamodo, el cual bajo sus manos al trasero de la chica, mientras ella le beso, y él le respondió un poco brusco, incluso comenzó a mover su cadera con la intención de que la chica sintiera lo que él.

- Hmmn… Ghaa… Aaahg….- Expresó Xiriv separándose de los labios del mamodo, Bari la miro y se le hizo tan linda y sexy en ése momento, se excito más al oírla quejarse, pero igual le pregunto:

-¿Te lastimo? –

-Aah… Este…- Sin verle a los ojos – Hmm… -

Bari al no tener respuesta, le tomo de la barbilla y la beso, Xiriv soltó unos quejidos pequeños y se separó de él diciendo – Detente… no… no mas… Basta… - Se tapo la cara con ambas manos diciendo - Déjame levantarme…-

Bari le miro un tanto sorprendido y luego puso una cara seria como de costumbre, el sonrojo desapareció, y sin decir nada, obedeció a la chica, la cargo como si nada y la coloco a un lado de él, pero se puso de pie de inmediato saliendo el mamodo primero del baño. Xiriv se quedo sentada mientras el agua de la regadera aun corría, y el ligero vapor se dispersaba por la puerta abierta, se puso a meditar acerca de lo ocurrido.

-¿Y todo esto por una simple broma…? Aahh… - Llevo su mano izquierda a su cienes y se dijo – No puedo creerlo… Y… ¿si no lo hubiera detenido? – Pensó en voz alta – ¡Ah! ¡No! No lo imagines… Aah…- Se escucha de fondo la regadera, Xiriv la miro fijamente y cerró la llave con su poder.

Después de un rato salió del cuarto de baño, una vez que termino de ordenarlo un poco, se topo con Bari en las escaleras, ella se secaba el cabello con una toalla, cruzaron miradas pero ninguno dijo nada, y Xiriv subió a su alcoba, Bari fue a la cocina, había notado algo diferente en ella, su cabello estaba ondulado en vez de liso como la chica lo usa. Dejo de pensar y opto por servir lo que había de comida.

Pasaron unas horas, y Xirv bajo, mientras Bari estaba viendo la televisión en su cuarto. La chica Aldrich salió al patio de atrás para regar las flores que tiene plantadas alrededor de la barda de ladrillos.

Bari le miro desde su ventana y siguió pensando en lo de hace un rato, no evito el sentirse de esa manera, incluso teme que la chica no le hable más. Xiriv tomo unas margaritas blancas, para luego colocarlas en la sala. Para cuando entró, Bari se le atravesó y dijo un poco nervioso:

-P-perdón…-

Xiriv le miro avergonzada y dijo – Está bien… después de todo… yo también tengo la culpa… - Camino pasando a Bari y luego dijo – Finjamos que no sucedió…-

Bari se dio la media vuelta sorprendido - ¿Estás segura…?-

Xiriv camino hasta llegar a la sala y acomodar las flores en la mesa de centro y dijo:

-Pues… sí…-

-Es que lo que paso… yo… me siento un poco arrepentido y mas si tu… tienes novio… -

Xiriv abrió mas sus ojos y le miro diciendo – De eso no te preocupes… Ya terminamos…-

Bari mostro un rostro perplejo pues no lo sabía y luego Xiriv sonrió diciendo:

-¿Y cómo que solo te sientes un poco arrepentido eh?-

-Ah… Es que…- Se puso rojo y agacho la mirada.

Xiriv se acercó hasta llegar a él diciendo -Bien, ya entendí… Después de todo eres un hombre, entiendo.- Sonrió – Déjemoslo así.

Bari un poco descontento asintió con la cabeza – Bien, como tú quieras.-

-¡Gracias! Bueno, ayúdame, quiero hornear un pastel.-

-¿Me necesitas? – Dijo en su típico tono.

-Sí, anda - Le tomo de la mano jalándolo a la cocina. – Necesito que lo pruebes cuando lo termine. –

-Pero…-

-Nada de "peros"… ¡Ja, ja, ja!

…Continuará…

Notas del Autor:

Bien un capítulo mas terminado. ¡Oooohh! Sí, yo sé que me salió raro, pero bueno. Espero que haya sido de su agrado, gracias por seguir leyendo éste Fic ¡Saludos y Bendiciones!