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Hola, este es el siguiente capítulo y espero que les guste.

Disclaimer: El Tigre: Las aventuras de Manny Rivera no me pertenece, le pertenecen a Jorge R. Gutiérrez y a Sandra Equihua

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La fuerza del bien

Capítulo 11: Unidos

Mientras que la Ciudad Milagro seguía sumergida en un completo caos, la planta mutante cada vez iba creciendo y esta no tardó también en llegar hasta la prisión de la ciudad.

Sus ramas lentamente se iban acercando a su objetivo hasta que llegaron frente a un gran muro de concreto, el cual lo destruyó completamente, provocando que se oyera la alarma de la prisión. Varios policías intentaban encargarse de la planta mutante, pero sólo huían despavoridos y sin control, sin poder hacer nada, lo que aprovecharon los criminales en ese momento para escapar y darse a la fuga.

La prisión quedó desolada mientras que todavía sonaba la sirena de alarma y la planta mutante iba destruyendo todo lo que encontraba. Las celdas quedaron rápidamente vacías, todavía algunos criminales escapaban, de entre ellos El Oso, quien otra vez estaba libre y no se apresuró pronto en escapar, se acercó hacia el gran muro derribado y ahora hecho cenizas, y después observó a la planta mutante avanzar y destruir todo a su paso. Su mirada parecía muy molesta y parecía que estaba intentando recordar cómo es que había llegado otra vez a la cárcel y después sólo escapó.

Después de que El Oso también había aprovechado la huida parecía que ya no había quedado nadie, pero de pronto un brazo robótico se asomó por el muro destruido y entonces salió también el Dr. Chipotle padre, quien miró también por un momento a la planta mutante y luego dirigió su mirada hacia la Ciudad Milagro, mirando muy sorprendido que se encontraba en un terrible caos y después huyó.

Mientras tanto el Dr. Chipotle Jr se encontraba trabajando normalmente en su nuevo laboratorio subterráneo. Sólo una pared de su laboratorio lo había dejado de tierra pues ahí era donde se encontraba la raíz de la planta mutante y que era necesario conservar para que, como todas las plantas, no muriera, parecía como su debilidad.

El Dr. Chipotle Jr aún estaba mejorando su nuevo laboratorio, además tenía a su criatura de guacamole dentro de una cápsula de vidrio que esta se conectaba desde arriba por medio de unos cables hacia varias clases de máquinas para luego empezar a recuperarla, pero por lo pronto se encontraba trabajando, luego tomó un recipiente lleno con totopos y lo colocó en su mesa de trabajo, después tomó un cuchillo y empezó a cortar toda clase de verduras como si estuviera preparando alguna clase de receta especial para luego vaciarlo en una licuadora y finalmente apretó un botón y esperó.

- Con esto y ya casi estará lista – se dijo el Dr. Chipotle Jr, contento -, además, mientras que esos idiotas sigan ocupados con mi malévola planta, aún me quedará tiempo para luego empezar a recuperar a mi monstruo de guacamole, ja, ja, ja, ja, ya no puedo esperar.

En ese momento el Dr. Chipotle Jr sintió que alguien había entrado a su nueva guarida, entonces miró para todos lados pero no encontró a nadie. El detector de intrusos que había estado reparando debió haberse activado pero no fue así, lo cual el Dr. Chipotle Jr comenzó a enfadarse aún más mientras que todavía sentía la presencia de un intruso.

- ¡Ah!, ¡estúpido detector! – se quejó el Dr. Chipotle Jr, muy molesto

Parecía que su plan malévolo estaba en peligro, luego dirigió su mirada hacia donde parecía acercarse aquel intruso y entonces el Dr. Chipotle Jr se preparó por si era necesario pelear. Aunque veía sólo oscuridad, él no bajó la guardia y entonces de pronto salió de entre las sombras aquel intruso que había entrado a su nuevo laboratorio.

- ¿Mijo? – fue lo único que escuchó

Esa voz le era conocida, incluso el Dr. Chipotle Jr se quedó completamente paralizado que casi se quedó con la boca abierta, no lo podía creer. Fue una gran alegría para el Dr. Chipotle Jr el ver que su malvado padre por fin había escapado de la prisión y que ahora estaba en su laboratorio.

Ninguno de ellos se esperaba que se volvieran a ver juntos, sólo padre e hijo. El Dr. Chipotle Jr se quedó estático, sólo sonreía de felicidad ver de nuevo a su padre, quien extendió su brazo robótico y abrazó finalmente a su malévolo hijo, fue un gran encuentro.

- El Dr. Chipotle padre esta tan feliz de verte de nuevo mijo – decía el Dr. Chipotle padre, contento

- Yo también, me alegra ver que por fin hayas escapado otra vez de la prisión – decía el Dr. Chipotle Jr, muy feliz -, pero, ¿cómo le hiciste para escapar? – preguntó por curiosidad

- Simplemente una planta gigante se acercó y destruyó la prisión.

- Oh… ¡esa era mi planta mutante! – exclamó

- ¿Dices que todo el caos que ví en la ciudad era generada por tu planta mutante? – preguntó sorprendido

- Ja, ja, ja, sí, papá, todo como parte de mis planes y también este laboratorio que estás viendo es mío.

- Es tan increíble lo que has hecho mijo que el Dr. Chipotle padre está muy orgulloso de ti.

- ¿De verdad? – preguntó con alegría

- Sí, al fin serás todo un supervillano – y luego se río maliciosamente al igual que su hijo -. Y dime mijo, cuál es ese plan tuyo – preguntó

- Me alegra que lo hayas mencionado – y luego le muestra a su monstruo de guacamole encerrado en una cápsula de vidrio -, esta es mi nueva criatura de guacamole, ja, ja, ja, ja, que acabará con los Rivera para siempre – dijo maliciosamente

- Se parece a otro de esos zombis de guacamole, pero más pequeño.

- Sí, pero sólo hará falta que recupere sus energías para poder continuar con mi plan maligno.

- Ja, ja, ja, ja, excelente – dijo maliciosamente el Dr. Chipotle padre

- Pero eso qué importa, de nuevo podremos continuar con nuestro viejo plan para vengarnos de esos Rivera, ja, ja, ja, ja, ja.

- ¿Nuestro viejo plan? – preguntó

- Sí, ahora que estamos juntos al fin lo podemos continuar. – dijo maliciosamente

- Creo que mejor no.

- ¿No?.

- Así es, el Dr. Chipotle padre ve más posibilidades de vengarnos si seguimos con tu plan mijo.

- Muy bien, ja, ja, ja, ja, ja, entonces será a nuestro modo.

- Sí, juntos nos vengaremos de esa miserable familia y después conquistaremos a la Ciudad Milagro, ja, ja, ja, ja, ja, y mientras que esa planta mutante siga creciendo tarde o temprano conquistaremos el mundo – y se ríe maliciosamente junto con su malvado hijo hasta que un sonidito los interrumpe

- Oh, ya está listo – se dijo el Dr. Chipotle Jr, acercándose a la licuadora que tenía

- Qué haces – preguntó su padre

- Salsa – respondió simplemente con una sonrisa en su rostro

- Ja, ja, ja, muy bien, al Dr. Chipotle padre ya le estaba dando algo de hambre –sonrío-. En la prisión eran muy estrictos con la hora de la comida – habló acercándose para sentarse a la mesa mientras que su hijo preparaba la mesa para comer

- ¿Pimienta? – le preguntó su hijo

- No mijo, como te decía… eh… ¿en qué me quedé? – dijo haciendo memoria

- ¿En la hora de la comida? – le recordó su hijo, mientras arrimaba finalmente la salsa que había preparado para luego sentarse a la mesa junto a su padre

- Ah, sí –continuó-, eran muy estrictos con la hora de la comida y lo poco que daban eran las sobras, bueno, si es que había suerte de que quedara algo que comer, pero extrañamente siempre había sobras y también las guardaban para los otros días.

- Son unos miserables – se refería a la prisión -, lo pagarán muy caro.

- Sí –respondió con comida en la boca -, y eso de que aún no me he referido también a las horas de descanso…

Y así el Dr. Chipotle padre continuo comiendo y hablando con su malvado hijo mientras que disfrutaban de la hora de la comida para luego continuar con su plan maligno.

En fin, mientras tanto Manny, junto a su padre y a su abuelo, se encargaban de salvar a las personas que estaban en peligro por la planta mutante.

Manny aún pensaba de que era necesario ir a atrapar al Dr. Chipotle Jr para terminar con la planta que estaba aterrorizando a la Ciudad Milagro, pero ya sabía que su padre había elegido primero salvar a las personas y luego encargarse de la planta gigante.

Pero extrañamente cuando Manny miraba en su padre sus heridas causadas por golpes, rasguños, espinas y demás, y también cuando lo miraba decidido como todo un superhéroe protegiendo la vida del inocente lo hacían seguir y apoyar a su padre, tal vez tenía razón.

La planta mutante crecía poco a poco y, cuando se enfrentaban a ella, cada uno intentaba con todas sus fuerzas debilitarla; sin embargo, era muy fuerte y las espinas que poseía le ayudaban en algo a protegerse. A veces Manny intentaba cortar con sus garras algunas de sus ramas gigantescas, pero la planta mutante se regeneraba y hacía de nuevo que le crecieran ramas nuevas; White Pantera intentaba debilitar a la planta gigante con sus botas de bronce de la verdad, pero no parecían hacerle daño y sus espinas la protegían; y Puma Loco, aún con lo que quedaba de su traje robótico, la intentó debilitar con algunos de sus misiles, pero sin nada de éxito.

De nuevo en la nueva guarida del Dr. Chipotle Jr, padre e hijo trabajan en su plan maligno. El Dr. Chipotle Jr estaba terminando otra vez de reparar su detector de intrusos para después recuperar a su criatura de guacamole mientras que su padre se encargaba de mejorar aún más el laboratorio.

Después el Dr. Chipotle Jr se preparó finalmente para recuperar a su monstruo, riéndose maliciosamente al igual que su malvado padre, comenzó a apretar una serie de botones del control principal y finalmente apretó un botón verde, mirando maliciosamente a su criatura de guacamole, y entonces empezó a recuperar a su monstruo, lo cual sólo tardó un segundo en recuperarlo.

- Ja, ja, ja, ja, mi criatura de nuevo está lista – dijo maliciosamente el Dr. Chipotle Jr

- Fue más rápido de lo que creí que no tardaremos en vengarnos al fin de los Rivera – río maliciosamente el Dr. Chipotle padre

Y entonces se prepararon de acuerdo a su plan maligno.

Mientras tanto los minutos pasaban en Ciudad Milagro y la planta mutante iba destruyendo todo lo que encontraba.

- Muy bien, creo que ya son todos – habló White Pantera, salvando de un edificio que estaba a punto de colapsarse la vida de otro inocente, mientras que Puma Loco distraía a la planta mutante

- Por suerte llegamos a tiempo – agregó Manny, sin embargo su mirada de pronto cambió a una muy preocupada al ver que su padre necesitaba descansar un poco

- Ya me estoy cansando de esto – dijo Puma Loco, al ver que la planta mutante seguía sin ningún daño -, debe de haber alguna manera de derrotarla o debilitarla por lo menos, después de todo es sólo una planta gigante – y en eso se le ocurre una idea -. Je, je, je, así es, es sólo una planta.

- ¿Sí? qué es lo que piensas hacer – le preguntó Manny a su abuelo

- Quizá haya una manera – se reanimó Puma Loco, entonces activó de su traje robótico un potente lanzallamas, mirando Manny lo que su abuelo pretendía hacerle a la planta

- Oh, ya entiendo – dijo Manny -, intentarás atacarla con…

- ¡Fuego! – completó Puma Loco

Y en ese instante atacó a la planta gigante con un gran lanzallamas y luego se movió por los aires para alcanzar a quemarla lo más que pudiera. Puma Loco se mostraba muy seguro, parecía que ese ataque estaba haciendo efecto sobre la planta y efectivamente así fue, la planta mutante se quedó completamente inmóvil y sus ramas terminaron siendo cenizas, sin embargo olvidaron que podía regenerarse y en eso otra vez le crecieron ramas nuevas, frustrando el intento de Puma Loco.

- ¡No! – exclamó Puma Loco -, creo que es más fuerte de lo que creí.

- Fue un gran intento, Granpapi – intento reanimar Manny

- Sí que lo fue – habló también White Pantera, quien parecía muy débil para continuar, a lo que Manny de nuevo puso atención a la condición de su padre, de seguro ya no le quedaban fuerzas para combatir

- Papá, ¿estás seguro de que puedes continuar? – de nuevo le preguntó Manny, preocupado

Pero en ese momento cuando White Pantera estaba a punto de responderle a su hijo de repente sus ojos comenzaron lentamente a cerrarse, su cuerpo no parecía responderle y después se desvaneció.

Manny y Granpapi se asustaron mucho en ese momento, viendo la condición en que Rodolfo se encontraba, entonces Manny no tardó en reaccionar y se acercó a ayudar pronto a su padre.

- ¡Rodolfo! – sonó Granpapi también preocupado

- ¡Papá, por favor, dime algo! – habló Manny, preocupado ante la situación de su padre

- Ah… ¿Manny? – empezó a recuperarse

- ¿Te encuentras bien? – le preguntó de nuevo

- Sí mijo – le contestó su padre para no preocuparlo aún más -, no te preocupes, sólo es el cansancio, ya pasará.

- Definitivamente necesitas descansar – dijo su hijo -, además tus heridas cada vez son más profundas y…

- Sí, Manny – de nuevo le contestó su padre -, pero eso será más tarde, mientras tanto la Ciudad Milagro nos necesita.

En ese momento Rodolfo intentó ponerse de pie para no preocupar demasiado a su hijo, pero prácticamente no tenía fuerzas ni siquiera para levantarse, estaba muy cansado como para continuar y de nuevo cayó sobre el pavimento. Manny no soportaba ver a su padre de esa manera, aunque lo miraba muy decidido salvar a la ciudad, todo ese cansancio, sus heridas, su sudor, su traje casi despedazado, lo hacían recordar de nuevo en su propia solución para poner fin a todo el caos generado por la planta gigante.

- Papá, entiendo de que aún quieras salvar a la ciudad –habló Manny – pero aún insisto, debemos ir a capturar al responsable de todo este caos, sólo así derrotaremos a la planta mutante.

Manny trató con esa explicación convencer a su padre, pero Rodolfo se quedó por un momento callado, después trató por lo menos hincarse y luego inclinó su cabeza.

- Manny – comenzó a hablar

- ¿Sí? – le preguntó su hijo, muy atento

- Sólo… - luego levanta su cabeza – sólo intento protegerte, no quiero que termines así como yo. Entiendo que aún insistas que es necesario atrapar al culpable, pero eso ya es demasiado peligroso y más con todo este caos, no quiero que te pase nada grave.

- Confía en mí, papá – habló Manny -, sé que intentas sólo protegerme pero si no lo atrapo a tiempo la ciudad Milagro quedará destruida para siempre.

Manny tenía razón, si no hacían algo a tiempo esa planta terminaría por destruir totalmente a la Ciudad Milagro, y por qué no, podría hasta expandirse por el mundo entero. Rodolfo miró que Manny se mostraba muy decidido, incluso veía que su hijo no consideraba los peligros que tal vez se le presentaran con todo este caos hasta que finalmente Rodolfo habló.

- Está bien, Manny – respondió Rodolfo -, pero ten mucho cuidado, sabes que no estaré contigo cuando necesites mi ayuda.

- Sí, papá, lo haré – respondió también su hijo, con una sonrisa

- Prométeme que no te pasará nada malo.

- Lo prometo, papá, y lo derrotaré – dijo Manny, decidido -, pero qué pasará contigo – preguntó de nuevo

- Manny, de eso no te preocupes – respondió su padre, un poco más calmado

- Yo me encargaré de cuidar a Rodolfo – habló Puma Loco

Y entonces Manny sólo contestó con una sonrisa y después se retiró para poder derrotar al responsable de todo, el Dr. Chipotle Jr, hasta que de pronto Frida se atraviesa en su camino.

- ¿Frida? – preguntó Manny, con extrañeza -, ¿no sabes que este lugar es demasiado peligroso para ti?

- Sí, es peligroso – contestó -, pero aún no me ha pasado nada malo – dijo con mucha confianza -, además a dónde te diriges – preguntó

- Sólo le voy a poner a fin a esto – contestó sin muchos detalles

- Bueno, y qué estamos esperando –sonrío

- ¿Frida, no sabes lo riesgoso que son estas situaciones? – preguntó

- Bueno, está bien – contestó un poco convencida

Y Frida sólo acompañó a Manny hasta la guarida del Dr. Chipotle Jr, pero la verdad Manny se dirigió hacia el lugar donde había surgido la planta mutante, hacia aquella alcantarilla de la ciudad, pues no sabía ahora en donde se encontraba el Dr. Chipotle Jr y sólo parecía que había esa pista para poder encontrarlo.

Después de unos minutos Manny y Frida llegaron a su destino. La alcantarilla que Manny esperaba encontrar ya no existía, más bien se encontró con un pozo gigante del cual salían varias ramas de la planta mutante y luego Manny y Frida se acercaron a la orilla de aquel pozo.

- No parece tan profundo – se dijo Manny, y en ese instante se bajó cuidadosamente hasta que llegó a un pasadizo subterráneo

Luego Manny miró a su alrededor si había algún peligro, pero todo parecía que se encontraba bien, hasta que de pronto volteó y miró que Frida, quien se bajaba también cuidadosamente, aún lo seguía.

- Frida, pensé que sólo me seguirías hasta aquí – dijo Manny

- Y eso es lo que hago, Manny – habló Frida

- Me refiero a que esto ya es demasiado peligroso y que es mejor que me esperes afuera – y en eso Manny se encaminó por aquel pasadizo

- Descuida, Manny, nada malo puede pasar – dijo Frida

Y en ese momento Frida intentó acompañarlo como siempre pero fue cuando sintió que algo la estaba siguiendo y entonces miró hacia un lado, después Manny miró a su alrededor, viendo que Frida ya no estaba y entonces continuó su camino, pensando que Frida se había regresado pero la verdad no sabía que ahora su mejor amiga estaba en peligro.

Continuará…

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Y bueno este fue el siguiente capítulo y espero que les haya gustado. Nos vemos/leemos.