Ya habían pasado cinco días desde la fiesta de Hathaway, y algo estaba pasando con Candy, la chica apenas y le dirigía la palabra Terry, hacia todo lo posible por evitarlo, se despertaba muy de mañana y acompañaba a la señora Hudson en sus quehaceres y cuando era la hora en la que Terry se despertaba Candy simplemente se evaporaba de la casa, se iba a vagabundear por el jardín o hacia compañía a otros empleados de la casa, casualmente siempre elegía a quien más retirado de la presencia de Terry estuviera, había momentos en los que era forzoso estar cerca de Terry como la hora de la comida y cena, pero Candy estaba procurando aun en esos momentos tomar distancia con Terry, solo hablaba lo necesario, sin embargo Candy era libre de admitir que sentía un punzada de dolor en el pecho por que su relación con Terry se volviendo cortante, el motivo era que se sentía algo defraudada por el chico, Candy no entendía por la había dejado ahí en medio del salón baile, eso más que herir su ego hirió una parte muy sensible de su corazón
Claro que Terry había notado la conducta de Candy, pero no estaba seguro de que la causaba, tal vez era porque se le habían pasado las copas y se sentía algo avergonzada, y en lo demás Terry no quería ni pensar había guardado una pequeña esperanza de que Candy recordara lo que le había dicho, pero al perecer Candy no era consciente de sus propias palabras, y luego estaba el asunto con Susana otro asunto en el chico no quería ni poner una neurona, y es que según Karen, Terry había cometido un error muy parecido al que termino por alejarlo de Candy, había puesto los asuntos de Susana por encima de Candy, Grandchester sentía la necesidad de decirle a Candy que solo había ido a poner unas cosas en claro con Susana nada mas, pero con la actitud de Candy Terry no había tenido ni la oportunidad, y raramente tampoco tenía el valor para hablar de ese tema con la rubia, pero ya había dejado pasar cinco días y no estaba dispuesto a que un día mas se le escapara
El chico estaba recostado en un sillón de su estudio, con un libro sobre su pecho, había abandonado su lectura, otra vez Candy no lo dejaba concentrarse en las letras que contenían esas páginas, el hecho era que reflexionando en los días pasados no le gustaba para nada el rumbo que estaba tomando su relación con Candy, cada día se sentía más alejado de ella, había silencios mas prolongados, se dio cuenta que no estaba dispuesto a permitir que nada lo alejara de nuevo de su pecosa, así se levanto casi de un brinco del sillón donde estaba y casi corriendo llego al vestíbulo
-Bessi- Terry llamo a una empleada, últimamente Candy anda muy amiga de ella
-señor-
-me puedes indicar donde esta Candy
-la señorita Candy - se lo pensó un momento – así ella está con Bruno – la chica chasqueo los dedos al recordarlo
- ¿y dónde está Bruno?
-en el jardín
- si – dijo Terry rayando los límites de su paciencia -¿en que parte del jardín?
- bueno señor Bruno dijo que al parecer los arboles de la entrada necesitaban ser podados, así que supongo que esta por haya
Terry agradeció a Bessi la información y salió para buscar a Candy, acercándose a los arboles de la entrada el chico pudo distinguir la melena rubia de Candy entre las ramas mas altas, ante tal visión, sonrio el tiempo que negaba con la cabeza
-señor – saludo el jardinero a Terry
- Bruno, ¿la señorita lleva mucho tiempo arriba?
- no mucho señor – dijo el empleado preocupado – no la pude persuadir para que no subiera, ahora me preocupa si podrá bajarse
- bajara – contesto Terry en noto divertido
- creo ya esta bajar, señor – el jardinero advirtió que indicaba que Candy ya estaba bajando y al fin cuando ya estaba suficientemente cerca del suelo pego un salto
- veo que los malos habito no mueren ¿eh?
-no es un mal habito Terry – replico Candy
- tal vez no pero es un poco peligroso
Candy se encogió de hombros como respuesta, y un silencio incomodo se instalo en el ambiente
-¿y esos pantalones? – pregunto Terry a Candy, quien portaba unos pantalones bien desgastados
-a estos me los presto Bruno
- uno de mis hijos – corrigió el aludido
- ¿quieres ir a dar la vuelta? – pregunto Terry
Candy estuvo a punto de rechazar la invitación, pero la verdad era que extrañaba estar con él, así que acepto la invitación – no te importa que vaya vestida así
-solo vamos a caminar por el jardín, adamas, tu siempre estas perfecta
Candy sonrió ante el cumplido de Terry y un tenue rubor cubrió sus mejillas – vamos entonces, nos vemos Bruno – se despidió Candy – mañana le devuelvo esto – Candy se refirió a los pantalones, Bruno solo asintió
Ya llevaban un buen tramo avanzado y ninguno de los dos había hecho un intento por conversar, así que Terry pensó que le correspondía a el empezar con algo lo que fuera
-así que te gustan los jardineros – Terry sonrió burlón
-me gusta su trabajo – asintió Candy – pero hoy solo quería pensar
-por eso subiste al árbol – afirmo Terry - ¿y en que pensabas?
Caminaron otros tantos pasos y Candy no contestaba, pero Terry se prometió ser paciente y esta dispuesto a demostrarlo
-un poco en ti y otro tanto mas en mi – soltó Candy reuniendo valor para hacerlo
-pensabas en nosotros – Terry tomo la mano de Candy para detenerla y la jalo suavemente hacia la sombra de un árbol
- si en nosotros – asintió Candy
Terry se sentó bajo el árbol y después invito a la chica a sentarse, Candy lo hizo
Eran tan fácil como veía Terry las cosas, mientras para Candy era un complicado, tú y yo, para Terry era un nosotros.
-yo también eh pensado en nosotros – suspiro Terry
-¿Y en piensas?
-¿sobre nosotros?
- si sobre nosotros
Terry volvió a soltar otro suspiro – en todo el tiempo que se nos ha escapado y que se nos sigue escapando, pienso en que tal vez ya tendríamos por lo menos un hijo, en lo mucho que te amo, en como eh soportado tanto tiempo lejos de ti, sin besarte, sin tocarte, ansiando mas que cualquier cosa tus caricias – Terry esbozo un sonrisa en su rostro, pero era una de esas sonrisas melancólicas, de esas que llevan algo de tristeza en los ojos, que reflejan algo parecido a la derrota, Candy noto eso en los ojos de Terry, sintió como se le apachurraba el corazón, Terry de verdad estaba sufriendo, lo ocultaba bien de tras de esa mascara arrogante, sufría sin ella igual que ella sufría sin él, pero su seguridad para hablar sobre sus sentimientos con Terry estaba minada, no era el momento para hacerlo.
-es muy bonita – dijo Candy cambiando por completo el tema de el que Terry quería hablar, pero se repitió una vez mas que tenia que ser paciente, y así siguió el hilo de la conversación de Candy
-¿Qué?- pregunto Terry curioso, por el rumbo que tomaba la conversación
- tu casa – se habían sentado en un sitio que les permitía ver gran parte de aquella casa, los grandes ventanales, las fuertes columnas que sostenían sus muros, el lugar era elegante pero parecía tan fuerte - ¿tu sueldo como actor paga esto?
- Terry sonrió – no Candy, esta casa es un… regalo de bodas de parte de Richard
- ¿de tu padre? – Candy sintió curiosidad, pero también un gran alivio, si el duque había hecho un regalo así a Terry eso indicaba que su relación estaba mejor eso alegro mucho a la rubia
-sí, de mi padre, dios sabe cómo se entero de mis planes de matrimonio, se tomo su tiempo, vino hablamos de cosas que jamás habíamos hablado, y al parecer llegamos a entendernos un poco, luego me ofreció esta propiedad como regalo de bodas, hubiera preferido no aceptar, pero la verdad me encanta este lugar
-entonces esta casa también es de Susana
- no
- si porque, fue un regalo de tu padre para los dos
- no, pecas, veras, cuando Richard se entero de mi compromiso él pensó que me casaría contigo
- no lo entiendo – dijo Candy frunciendo el ceño - ¿Por qué pensaría eso?
- no lo sé pero cuando le conté mi situación con Susana, me dijo que la casa era para ti, pero que yo la podía conservar, me dejo bien claro que tenia que aprender de sus errores, me aconsejo buscarte, pero yo le dije que te había hecho una promesa, y que no podía faltar a ella, después me dijo algo que no podre olvidar – Terry hizo una pausa - dijo que cuando las promesas no se hacen de aquí - una de las manos de Candy y condujo a su pecho, junto a su corazón – no se pueden cumplir
- es cierto – Candy suspiro – hay promesas que hacemos tontamente pensando que podemos cumplir, que podemos someter a voluntad nuestro corazón, pero el corazón es muy terco, o por lo menos es mío lo es
Terry beso la palma de la mano de Candy antes de soltarla –si ya lo eh notado – suspiro sobre la palma de Candy
Hubo un silencio, pero no era un silencio incomodo, era un silencio de los buenos, de esos que trasmiten mas que las palabras de cientos de libros, de los que solo puedes tener con personas especiales
-te amo – soltó Terry, lo dijo una vez mas, tenía la esperanza que Candy le dijera mas mismas palabras, ya lo había dicho, pero no estaba del todo consiente cuando lo hizo y él dudaba mucho que Candy recordara haberlo dicho
Y en parte era cierto esa noche estaba algo borrosa en la cabeza de la chica, despues de que Terry la había llevado a casa recordaba en verdad muy poco, tenía el recuerdo de un beso, pero la sensación había sido tan deliciosa que Candy dudaba que eso hubiera sucedido así que atribuyo tal sensación a un sueño, un muy hermoso sueño.
-lo siento – musito Candy ¿era una disculpa? Si lo era, porque aunque Candy deseaba decir esas mismas palabras algo en su interior de la obligaba a callar y Candy había llegado a la conclusión de que era eso que la amordazaba, era la inseguridad, y no en los sentimientos de Terry, Candy estaba segura de su amor, de lo que dudaba, lo que la hacía sentirse insegura era la fuerza de esa unión, que tanta fuerza tenían para mantenerse juntos, ya una vez habían estado juntos y habían fracasado como pareja, eran heridas que aun dolían, ambos seguían sufriendo aquel error y solo estaba en ellos ponerle fin a dicho sufrir, tenía que hacer caso a Karen, debía dar un paso hacia Terry, hablar lo mas claro posible sobre sus sentimientos, si la rubia quería un furo con Terry tendría que tirar sus miedos sujetarse del amor mutuo que se tenían, confiar plenamente en el hombre que ella sabía era el amor de su vida, sintió un pánico enorme como si tuviera que saltar un gran abismo, pero tomo valor y lo hizo era el momento de despejar cualquier duda así que después de musitar aquella disculpa, guando silencio, solo el necesario para pensar bien que tenía que decirle a Terry
- sé lo que siento por ti Terry – dijo midiendo sus palabras – estoy segura de ello – suspiro para tomar fuerza – de lo que sientes por mi, no tengo duda respecto a tus sentimientos, pero – Candy pauso, trago saliva, esta era la parte difícil – no quisiera volver a pasar… no quisiera volver a sentir que te pierdo – cerro fuerte los ojos al tiempo que negaba con la cabeza, había momentos en los Candy sentía como se la abría el corazón al recordar esa noche
- Candy, eso no volverá a pasar – aseguro Terry
- no Terry, no volverá a pasar – Candy dejo ir un suspiro – pero hace días, sentí que pasaba de nuevo, yo… - se le quebró la voz – solo me descuide un poco, solo un poco
Terry la miro ceñudo, nunca había visto a Candy así, le estaba dejando ver su lado mas vulnerable - ¿Qué descuídate Candy?
Candy se puso de pie, con las manos apretadas contra los costados, le tembló la voz cuando tuvo que contestarle a Terry – los muros Terry, descuide los muros que construí para no volver a sufrir por ti – Candy se echo a correr hacia la casa, Terry se quedo sentado, no acababa de entender muy bien lo que Candy le había dicho, lo que si tenía claro era que ella sufría, sufría tanto como él.
hola... como andan? que tal el capitulo? les gusto?... yo se que algunas lo odiaron, mi intención era mejorar la relación de nuestros rebeldes, pero la historia me guio por este camino y yo lo seguí, a veces pasa, los que son escritores entenderán, los personajes a veces te dicen que es lo necesitan y en este caso eso sucedió... espero lo entiendan... dejen reviews veamos si alcanzamos los 100, ok
gracias por leer... y por apoyarme con eso de mis ánimos bajitos y demás, gracias
prometo recompensar con el siguiente capitulo ok... hasta entonces, ya saben los quiero mucho!
