Hola!
Aquí dejando el usual OS algo atrasada, pido las disculpas a las que acostumbraban leerme los días sábado, espero que les guste y nos leemos el día de mañana con el último capítulo de Ironía
Serenata
-Te amo
-Emma yo...
El silencio que le siguió a las palabras de la morena fue más de lo que pudo soportar en ese momento Emma
-Creo que será mejor me vaya esta noche
-Emma por favor...
-Tu silencio dice más de lo que puedo soportar Regina - interrumpió colocándose de pie para empezar a vestirse tras la noche que habían tenido
- Emma es tarde, regresa a la cama y hablemos
-No quiero - murmuró tras terminar de colocarse los zapatos
-¿Estas teniendo un berrinche?
-No estoy teniendo un berrinche - soltó la rubia cruzándose de brazos y dando una patada al piso para dar vigor sus palabras
- Emma, entiende que no esperaba esa confesión
- Entonces contéstame
-¿Me estas obligando? - pregunto la morena comenzando a molestarse ante el tono de su novia
-No... Tan sólo quiero saber si los sentimientos que tengo y he expuesto son correspondidos
-Emma, escucha...
-No, sabes que, no quiero saberlo - le volvió a interrumpir tomando su chaqueta - es claro que tú y yo no estamos en la misma página
- Emma detente en este momento - gritó mientras salía de la cama para seguirla hasta la entrada de la mansión
-No quiero
-Maldición Swan, compórtate como el adulto que se supone que eres
- Regina - soltó un suspiro la rubia deteniéndose frente a la puerta - no soy de exponer lo que siento muy seguido
-Lo sé
-Y estoy segura que si no fuera por Gold, probablemente nunca hubiese aceptado lo que hoy siento por ti
-Me pillaste de sorpresa, eso es todo
-Quizás, pero llevamos más de 20 minutos frente a la otra y aun no me has dicho nada
-Si sales por esa puerta no pienses en volver Emma Swan
-Entendido Regina Mills - soltó la rubia antes de dejar la mansión que se había vuelto su lugar preferido el último tiempo
A pesar de la amenaza de la morena hacia la rubia, Regina se había mantenido despierta pasada las 12 de la noche esperando alguna señal de su novia, ella entendía la molestia que había provocado su silencio, la verdad es que su corazón se había congelado tras la palabras de la rubia, la declaración se había dado tras una larga sesión de sexo entre ellas y cuando Emma la había tomado entre sus brazos tras ambas alcanzar el orgasmo se lo había susurrado
-Estúpida sheriff - murmuró entre dientes colocándose ya de pie al ver que eran las 3 de la mañana - más vale que regreses rogando porque te perdone
La morena siguió murmurando amenazas contra su novia por preocuparle sin asumir su cuota de responsabilidad ante toda la discusión que había ocurrido entre ellas.
No había alcanzado el final de las escaleras cuando sintió que golpeaban su puerta, sonrió al saber que la única con valentía para tocar a esas horas era Emma.
Camino con lentitud haciéndose esperar y planeando sus palabras
-¿Qué demonios haces tú en mi puerta? - pregunto sorprendida al ver que no era la rubia
- Le aseguró que a mí me hace la misma gracia que a usted Majestad - respondió con sarcasmo Leroy - pero supuse que usted era la adecuada para lo que mis hermanos sostienen
Regina siguió la mirada del enano hasta dar con una Emma siendo apenas sostenida entre dos enanos quienes luchaban por mantenerla en pie
-Al parecer el sheriff tenía ganas de venir a cantarle a su caliente novia una serenata
La morena cerró los ojos para comenzar a contar hasta 10
-Parecía bastante empecinada en convencer al resto de mis hermanos a que la acompañarán... ¿cómo fue que dijo a todo pulmón en el bar? - se preguntó el enano tocando su barba mientras una sonrisa malvada nacía - la sensual alcaldesa que la hace perder la cabeza
Regina sentía como el contar hasta 100 no la estaba ayudando, más aun cuando Leroy seguía contándole todo lo que había estado hablando Emma con cuanta persona estuviera dispuesta a escucharla aquella noche
-Será mejor que te calles si no quieres convertirte en cenizas enano - amenazó lo suficientemente fuerte para infundir terror entre los que estaban en su jardín - ahora van a entrar a la señorita Swan y no abrirán la boca a menos que quieran recordar viejos tiempos
Tras la amenaza de la morena los enanos no dudaron ni por un segundo en comenzar a batallar con Emma para entrarla a la mansión, acto no sencillo ya que esta luchaba por escapar para ir a confesar su amor eterno a la sexy alcaldesa de un pueblo perdido en medio de la nada
-Vamos arriba Swan - dijo Regina tomando el brazo de su novia para ir subiéndola por la escalera tras la marcha de los enanos
-No, no… quiero – dijo lentamente la rubia tirando de su brazo para no caminar – debo de irmeeee
-Swan, no tengo paciencia para lidiar con tu borrachera – dijo luchando con su novia para entrarla hasta su habitación
-No quierooo - gritó la rubia tratando de escapar - debo ir a su casa
-Swan ven aquí - gruño Regina tomando la de cintura para detener su escape y llevarla hasta la cama
El tira y afloja entre ellas duro unos minutos hasta que por falta de coordinación de la rubia cayeron a la cama en un enredo de piernas y brazos dejando a Regina sobre Emma
-No, suéltame - discutió tratando de salir de entre las piernas de la morena que se había sentado sobre su vientre para detenerla – no quiero estarrrr aquí
-¿Y dónde quiere estar la princesa, si se puede saber? – pregunto tirando de la chaqueta roja de Emma para poder acostarla
-Quieroo estar con mi novia – peleaba la rubia para irse – ella es muchooo más sexy que tú
-No me digas – dijo girando los ojos al ver que su novia estaba más alcoholizada de lo que ella pensaba – cuéntame de ella, princesa
-NO me digas asii, solo ella tiene ese derecho – discutió la rubia luchando para que no le sacaran la camiseta – déjame tranquila, que si ella se entera que me estas tocando te hará pedazos
La morena no pudo evitar mostrar una sonrisa ante las palabras de su novia, a pesar del estado en que estaba se preocupaba de ella
-No la voy a tocar Miss Swan – susurro hasta lograr arrastrarla a la almohada, solo había podido quitarle la chaqueta y los zapatos
-Más te vale – susurro mientras sentía el sueño llevarla – soy una mujer comprometida y enamorada de esa mujer
-¿Qué tan enamorada?
-Mucho, pero shhhh – dijo Emma tropezando con las palabras y sus manos hacían movimientos irregulares – ella es dueña de mi corazón, pero no se lo digas a nadie
-Prometo no decírselo Swan – dijo algo emocionada por las palabras de la rubia
-Ella no me ama de igual manera
-Estoy segura que te ama – susurro Regina llevando su mano hasta el pelo del sheriff y acomodárselo con una caricia
-¿Tú crees?
-Estoy segura que es así – dijo mientras la veía a los ojos que luchaban por permanecer despierta - quizás solo tiene miedo
-Amo a Regina Mills – dijo antes de caer vencida por el sueño
-Yo también te amo Emma Swan
S&Q S&Q S&Q
La mañana siguiente atacó sin piedad el rostro de la sheriff, quien en un intento de escapar de los rayos del sol dio de forma directa contra el piso
-¿Que demonios...? - se preguntó tratando de hacer memoria luego del tercer vaso de whisky la noche anterior
Miró a su alrededor reconociendo el cuarto de Regina aun sin entender el cómo había llegado ahí
-Buenos días Emma - saludo desde la puerta la alcaldesa, tratando de evitar la sonrisa al ver a su novia en el piso enredada entre sus sábanas
-Buenos días Regina - saludo avergonzada ante toda la situación
La morena camino hasta ella con una taza de café en una mano y una pastilla para el dolor en otra.
Se agachó para quedar frente a la rubia y poder verla a los ojos mientras extendía sus ofrendas
-Tú haces corto circuito en mi cabeza, princesa - susurro acercándose
-Lo siento
-No lo hagas - pidió la morena - te amo Emma, no lo dudes nunca
La rubia sonrió antes de lanzarse contra los labios de su novia, luego le preguntaría que había pasado la noche anterior y por qué tenía la sensación de escuchar a Leroy en su cabeza exigiéndoles los derechos exclusivos de borracho del pueblo
Comentarios?
Cariño, sabes que en fondo reconoces la frase… saludos desde Chile
