Capítulo 11: El cruce hacia la Dimensión de las Unloud había comenzado, ésto no iba a ser como aquella vez que habían viajado junto con Saori y Shun con los niños de Springfield para salvar a Seiya de la "Maldición de la Espada de Hades", no, esto era algo totalmente distinto, pero también se lo podía comparar con respecto a aquel viaje hacia el Siglo XVIII, hacia aquella parte de la Historia donde estaba por comenzar aquella Guerra Santa del Pasado y en donde se tuvieron que enfrentar a muchos peligros, no solo en aquellos tiempos, sino también en el Presente por la amenaza que representaba el Olimpo y su deseo de exterminar a Seiya junto con la Resurrección del 13* Santo de Oro Maldito, el Legendario Oddyseus de Ofiuco, el cual había tenido la osadía de creerse un Dios, superando al Olimpo y despertando su furia, siendo castigado por su Pecado y que luego volvería para reclamar lo suyo.
Aquí no estaba Oddyseus ni Abel, no, esto era algo totalmente distinto, además que Chronos y Athena habían dado esa segunda oportunidad, eliminando aquella repugnante y horrenda mañana donde todo había comenzado, donde la Muerte había tomado protagonismo en la Casa Loud y que llevó a toda una serie de desgracias, el día en que Lynn había culpado a Lincoln de tener mala suerte había sido borrado de las mentes de todos ellos, jamás lo recordarían y a su vez, Abel volvería al Siglo XVIII para volver a desempeñar su papel como el Caballero Dorado de la Casa de Géminis, el Templo de los Gemelos junto con su hermano Caín y así reconstruir aquel orgullosos título que había sido manchado por la sangre inocente y derramada, por culpa del odio, la manipulación y los sentimientos negativos que afloraron en más de una persona en toda Royal Woods.
El viaje por aquel Portal ejercía una gran presión sobre todos ellos, mientras que hacían el mayor esfuerzo por permanecer todos juntos y caer en cualquier otra parte, Lincoln comenzaba a sentir, junto con los demás integrantes, una gran pesadez en su cuerpo, como si fuera aplastado por una enorme roca que se desprendía de las Montañas y caía encima de él, sepultándolo e impidiéndole salir de allí.
- ¡SEÑOR HADES, SEÑOR HADES, NO CAIGA EN EL SUEÑO, SEÑOR HADES!. Le llamaba Lucy, quien también sufrió lo mismo que todos los demás, pronto todo el escenario quedó cubierto bajo una tensa calma, la cual podía helar la sangre de cualquier persona y hasta erizar sus cabellos.
Sitio Desconocido: - "¿En dónde estoy? ¿Qué es esto? ¿De qué trata todo este lugar? ¿Acaso...acaso...acaso estoy muerto?": Pensaba Lincoln, quien abrió sus ojos y se halló flotando en un Oscuro Vacío, toda una capa de tinieblas había caído sobre él, sin poder averiguar sobre si estaba soñando o había caído finalmente por algún truco oculto.
- Jajajaja, no, no lo estás, simplemente has perdido la consciencia, pero yo me pregunto esto: ¿Quieres despertar, Lincoln?. Preguntó una misteriosa voz, la cual no tenía cuerpo, no era una persona de carne y hueso, solo una voz que flotaba en el Vacío Infinito.
- ¡¿Quién eres?!. Preguntó Lincoln hacia esa "persona", la cual no aparecía por ninguna parte.
- No puedes ver por qué yo estoy en tu mente, soy...¿cómo decirlo?. Soy dime "Lucero". Le dio su "nombre" al chico.
- ¿Tú sabes que estás ante el Emperador del Inframundo?. Preguntó el peli negro con seriedad.
- Oh, lo siento mucho, "Su Alteza", pero ¿acaso no eras también el niño que se sobrepasó con sus hermanas? Y hablo en el sentido de que les hiciste vivir un Infierno en...¡Ops! Creo que me equivoqué de otro Lincoln, jajajajaja, nos volveremos a ver, te dejaré con esta duda que te carcomerá como los gusanos a la carne putrefacta. Adiós, Lincoln, digo, Señor Hades. Se despidió "Lucero" del Emperador e inmediatamente todo quedó en la calma más absoluta.
- ¡NO TE ESCAPES, COBARDE, SAL Y DIME LA VERDAD. YO JAMÁS LE HARÍA ALGO ASÍ A MIS HERMANAS, LAS AMO, ENTIENDO QUE ES INCESTO ESTO PERO LAS AMO COMO ELLAS ME AMAN A MÍ, PERO JAMÁS ABUSARÍA DE ELLAS, SI ES A ESO POR LO QUE TE ESTÁS REFIRIENDO! ¡SAL AHORA, SOLO ERES UN MALDITO LLORÓN, UN HIJO DE PUTA QUE ME TEME Y SE OCULTA EN LAS SOMBRAS!. Gritaba el muchacho a todo pulmón, quería que "Lucero" saliera de su escondite pero no hubo respuestas, solo lo dejó con las dudas y la furia que crecía dentro de él.
En ese momento, en medio de sus gritos y maldiciones hacia esa "persona", una luz blanca apareció en aquel sitio.
- Lincoln, ¡Lincoln, vamos, chico, despierta!. Escuchó una voz y de ahí, comenzó a ir hacia ella.
Fuera del sitio desconocido: Lincoln se movía muy violentamente, quería tomar su Espada Imperial y darle su merecido a ese "Lucero", quería matarlo, darle una lección por haberle hecho eso y burlarse, pero cuando escuchó la voz de alguien, él abrió los ojos y se encontró con Milo de Escorpio, el cual lo estaba sujetando con fuerza junto con Camus de Acuario.
- ¿Qué? ¿Qué me pasó?. Preguntó el Emperador del Inframundo.
- Te quedaste inconsciente debido a la presión del Portal. Le dijo Camus, tras haber examinado al joven y tras su diagnóstico, no encontró ningún problema en él.
- ¿En dónde está?. Miró Lincoln por todas partes.
- ¿Quién?. Preguntó Milo.
- Lucero, ¿dónde está?. Fue la pregunta que le dirigió a los Santos de Acuario y Escorpio, pero ambos se miraron confundidos, si estaban ellos tres allí, en un extraño lugar con los Cielos limpios pero con una extraña sensación de que estaban siendo vigilados por algún ente desconocido.
- Lincoln, no hemos visto a nadie del que nos cuentas, es más, solo estamos nosotros tres. Le contó Camus y al oír esa noticia, el peli negro se levantó del suelo, tomó su Espada Imperial y miró hacia todos lados.
- No...no...¡NO! ¡¿Dónde están?! ¡Lucy, Leni, Luan, Luna, Lori, Chloe, Rick, Morty, Summer, Alexander! ¡¿Dónde están?!. Preguntó el chico desesperado y queriendo bajar por aquellas colinas en donde se encontraban pero Milo lo detuvo.
- ¡Espera! ¡¿Acaso estás loco o qué?! ¿Qué no sabes que estamos en territorio enemigo?. No podemos confiar en este ambiente. Dijo el griego, sabiendo que presentía que el peligro acechaba como una bestia hambrienta y desde las sombras.
El sitio era una enorme extensión rodeada de cordones serranos, enormes, impenetrables para los que no tuvieran encima un plan, peligrosos por lo que guardarían encima y en las cimas, ¿quién sabía lo que les estaría esperando en esos páramos tan desolados?. Podía verse también campos verdes y con tonalidades amarillas por las cosechas, pequeñas a lo lejos junto con unas extrañas estructuras y el Astro Rey que estaba sobre sus cabezas.
- ¿En dónde estarán todos?. Preguntó Lincoln.
- No lo sé, no puede sentir el Cosmos de Mu, Shaka, Aldebaran, Máscara de la Muerte y los demás, es como si hubieran sido tragados por la tierra. Respondió Camus, quien dio su informe de la situación, manteniendo la frialdad sobre sus emociones.
- ¿Qué crees que pudo haber pasado?. Preguntó Milo, mientras que apoyaba su pie derecho sobre una roca y observaba hacia el Horizonte.
- El Portal ejercía una fuerte presión sobre nosotros, eso nos llevó a que nos separáramos de los demás, pero me extraña que este sitio no sea Royal Woods, es tan idéntico a Grecia. Dijo Camus, quien observaba todo el sitio, hasta que en ese momento, Lincoln se acercó hacia el Santo del Templo del Escorpión Celestial, mientras que el francés montaba guardia.
- ¿Te preocupa algo, Lincoln?. Preguntó Milo, cosa que tomó por sorpresa al Emperador del Inframundo.
El muchacho permaneció pensativo, callado, con la vista clavada en el Horizonte.
- Sí, de hecho mi preocupación es...Iba a decirle el peli negro, cuando en ese momento, Camus dio un aviso.
- Viene alguien, a sus puestos. Ordenó el Caballero de Acuario y de ahí tanto él como su amigo y Lincoln se prepararon y tomaron posiciones de combate.
Estaban a la espera de que una batalla comenzara, a lo lejos, en el sendero que llevaba hacia esa zona, se podía ver que avanzaba una mancha bastante extensa, podrían ser "Los Plagados" que estaban a la espera de que llegaran y así vengar a sus Camaradas caídos en los combates, podían ser las Unloud o los "Gladiadores", pero en ese momento, mientras que la tensión iba subiendo y el peligro de que estallara un combate contra esos posibles enemigos, Lincoln se acercó más para ver quiénes eran.
- ¡Oigan, no ataquen, somos nosotros!. Exclamó una de las voces.
- Es Dohko. Dijo Milo y bajó su "Aguja Escarlata".
- Menos mal. Agregó Camus y volvió a bajar sus brazos, con los cuales iba a lanzar su "Ejecución de Aurora".
- ¡Lincoln, Dios, estábamos asustadas!. Gritó Lynn y corrió para abrazar a su hermano con fuerza junto con las demás de las chicas Loud, además de que llegaban Rick, Morty, Summer, Chloe, Bobby, Ronnie Anne y Alexander con los demás grupos.
- Témpanos, ¿qué fue lo que nos pasó?. Terminamos alejados del punto de encuentro. Quiso saber Skips en ese momento.
- No hubo punto de encuentro. Dijo Brady de Caballo Marino.
- ¿Cómo?. Preguntó Yeti al General Marino de cabellos rubios.
- En este sitio no lo había, no hace falta, uno aterriza donde le toca aterrizar pero ese momento, en el que todos quedamos inconscientes, creo que esto no fue más que un truco para intentar atacarnos por la espalda. Alegó el muchacho, cosa que eso despertó preocupación en el grupo.
- ¿Crees que las Unloud nos quisieron hacer eso?. Preguntó Mavis a su novio.
- Puede ser, como también puede ser que alguien más nos quería jugar una broma. Fueron las teorías que Brady sacó a la luz.
Se pusieron a pensar algunos, ¿quién más podía estar en alerta y así atacarlos? ¿acaso fue un ataque a traición?. No había tiempo para eso, ese paisaje bello guardaba mucho de qué hablar, pero a su vez, algo no parecía estar en su sitio y eso lo sabían todos ellos, en especial los Caballeros Dorados del Santuario.
- Supuestamente este sitio debería ser Royal Woods, como dijo Martin cuando peleó junto con Shura contra Lancelot, pero no lo es. Mencionó Lori de Wyvern.
- Es obvio que no lo es, esto es muy abierto, muy expansivo, la geografía de Michigan está compuesta, principalmente, por lagos, ya que pertenece a la región de los "Grandes Lagos", la cual comparte junto con Illinois y otros Estados más del Medio Oeste, además de poseer penínsulas, playas, un estrecho, pero este lugar, puedo asegurarles, Caballeros, no es Royal Woods, esto tiene más bien un toque...[Dijo Lisa con sus explicaciones científicas, cosa que parecía aburrir a sus hermanas y hasta llevarlas a dormir, pero Camus, Mu y Rick estaban bastante concentrados] europeo. Finalizó ella, tras hacer una pequeña prueba sobre el suelo y sus compuestos.
- Ahora que lo dices, es cierto, este lugar suena bastante a Grecia, en especial por las montañas. Observó Aldebaran, quien apoyó a Lisa en su teoría.
- Sí esto llegara a ser Grecia, tenemos que ir al Santuario y ver si hay gente que nos pueda ayudar, con más personas podremos aplastar a las Unloud. Sugirió Luna a ellos.
- Ya somos suficientes, ¿para qué ir?. Quiso saber Máscara de la Muerte, quien tenía razón, superaban al enemigo, solo hacía falta ir, dar la pelea y listo.
- No nos fiemos del enemigo, Máscara de la Muerte, en este sitio puedo sentir el pútrido olor de muerte y sangre, hasta las propias flores lo dicen. Dijo Afrodita, quien sentía esa presencia maligna en el ambiente.
- ¿Qué hacemos entonces? Vamos, viejo, vinimos hasta aquí, nos quedamos inconscientes y ni siquiera hemos visto a ningún enemigo. Insistió Rigby en que hicieran algo, tanta tranquilidad parecía alborotar la tensión.
- No nos podemos fiar del terreno ni de lo que nos encontremos en el camino, Mapache, recuerda, lo acaba de decir Afrodita y tiene razón, también puedo sentirlo, da escalofríos esta presencia. Defendió Mordecai al sueco.
- Ahora que lo dices, hasta yo también lo estoy sintiendo, Dios, ¿qué clase de enemigos nos deparará el camino?. Preguntó Rigby.
- Las Unloud, pero solo vimos a una sola: A UnLucy. Dijo Nube y en ese momento, Máscara de la Muerte apretó los puños con fuerza.
- ¿Estás bien?. Preguntó Lucy al italiano.
- No te preocupes, lo estoy, andando. Ordenó el peli gris y éste se puso en marcha, mientras que todos los demás hacían lo mismo.
- ¡Oigan, pero ¿adónde vamos?!. Preguntó Eileen, viendo que todos se dirigían hacia el Sur, bajando por los senderos de las formaciones serranas.
- Creo que saben el camino los Caballeros de Athena. Alegó Leni, quien le dijo eso a la novia de Rigby y de ahí fue hasta donde estaba Alexander, a quien le tomó de las manos, mirándolo de forma de sonrojada y él le pasaba lo mismo, ya que sentía la calidez de la rubia Loud en su antiguo ser frío.
En medio de esos caminos tan empinados, el enorme grupo bajaba despacio, sus pasos movían aquellas pequeñas piedras y guijarros, restos con una historia de hace millones de años, el viento que movía sus cabellos, además de que no portaban sus Armaduras en esos momentos, extrañamente estaban con ropas civiles, pero eso serviría para evitar que el enemigo se enterara si encendían sus Cosmos o los veían con esos Ropajes Sagrados.
- Este camino lleva al Sur, ¿están seguros de que quieren ir por allí?. Se les acercó Bobby Santiago a Mu y Saga.
- Sí, esto nos llevará hacia el Santuario y como dijo Luna, allí podríamos encontrar a más gente y enfrentar al enemigo, créeme, es mejor contar con todos los Guerreros posibles y además de que el poder de las Unloud, aunque no lo vimos, yo puedo sentirlo y es bastante agresivo, mucho peor que los Dioses Guerreros de Andreas. Mencionó Mu en aquellos momentos.
- Sí, no me extrañaría que esas personas nos estén por tender una trampa. Alegó Bobby.
- Sean quienes sean, yo estoy lista para darles su merecido, conmigo no podrán. Dijo Ronnie Anne, mientras que se hacía crujir los dedos, lista para pelear.
- Mientras que estemos todos juntos, nadie podrá con nosotros, ¿no es así, Lori?. Preguntó Bobby a su novia Loud, la cual se le quedó pegada a su pecho, mientras que caminaban juntos.
- Tú lo has dicho, Osito Bubu. Le dio Lori su apoyo al mexicano, cosa que desagradó a Ronnie Anne, la cual hizo una mueca de que quería vomitar.
- Con tanta dulzura, me va a dar ganas vomitar hasta el desayuno de la semana pasada. Dios, qué cursis que son. Resopló ella por lo bajo.
- Jajajaja, te entiendo, estamos igual. Le dio Máscara de la Muerte su apoyo y ambos chocaron los cinco.
- Oigan, debí haber traído comida, con esta Guerra Santa y ni siquiera traje nada para comer y ahora podría comerme hasta un caballo. Respondió Rigby, cosa que causó risa en algunos de los Caballeros, menos en Camus y Saga, los cuales estaban guiando al grupo hacia el Sur.
- Jajajaja, tú nunca cambies, Rigby. Defendió Mordecai a su amigo, mientras que iban llegando a mitad del camino de descenso.
Por su parte, Kanon, quien portaba la Armadura de Dragón Marino, se detuvo y miró hacia lo que parecían ser unas extrañas estructuras blancas o negras, no podía distinguirse bien por la lejanía, cosa que le llamaba la atención.
- ¿Qué pasó, Kanon?. Preguntó Saga a su hermano gemelo, quien se giró para verlo.
- Creí haber visto gente allí abajo, pero no sé, debemos tener cuidado, no me fío de esa zona. Señaló el peli azul hacia aquellas estructuras, cosa que llevó a Saga a verlas.
- Mmmm, por lo que veo parecen ser molinos, aunque no detecto ninguna presencia. Vamos. Dijo el peli violeta, para luego reanudar la marcha.
Mientras que continuaban con el descenso, el viento seguía soplando fuerte y fresco, moviendo sus cabellos al compás de la "música".
- Es viento del Mar Egeo, lo puedo sentir. Dijo Lisa.
- Tienes razón, yo también, estamos cerca del Santuario, estoy seguro. Alegó Milo, quien apoyaba la idea de Luna de que ese sitio podría estar con ellos.
- Oigan, Lisa, Milo, no se detengan, vamos. Pidió Rick de Wyvern, quien llamó a aquellas dos personas y éstas volvieron con el grupo.
Finalmente terminaron de descender por el camino pedregoso, dando lugar a una zona totalmente plana, unos extensos campos, tonalidades verdes por sectores, los cuales se hacían redondos, árboles, flores de diversos colores y los arbustos y matorrales.
- Esperen, eso es...Dijo Lola y cuando se acercó hasta las misteriosas estructuras, las cuales se materializaron y resultaron ser unos enormes molinos blancos, la mayoría de ellos habían sido derribados y otros tenían las marcas del fuego, quedando total o parcialmente ennegrecidos.
- Dios. Dijo Mu con sorpresa.
- No se pueden reparar, el daño es total. Le anunció Lana.
- Sí, es una desgracia y...[Mu quedó callado al ver más en el fondo lo que parecían ser restos de una aldea de campesinos, la cual estaba completamente arrasada, habían manchas de sangre por doquier pero seca, roja y negra. Inmediatamente se arrodilló ante aquel líquido y lo palpó]. Esto fue hace mucho, al parecer, por los rastros de destrucción, lucharon los civiles con alguna fuerza importante, tal vez antiguamente Caballeros contra "Los Plagados" y todo terminó en una masacre sin precedentes. Detalló Mu cada paso de lo ocurrido en aquel sitio.
- Esta tierra ha sido masacrada junto con la gente inocente, las flores lo dicen, puedo sentir en ellas la putrefacción de esta sangre, la cual ha contaminado su delicado y dulce perfume. Agregó Afrodita, sintiendo esa desgracia sobre ellos.
- La pregunta aquí es: ¿Quiénes fueron? ¿Las Unloud o los "Plagados"?. Lanzó Lisa su comienzo de investigación.
- No hace falta serlo, hermana, es obvio que fueron esas locas, pero juro que en cuanto las veamos, les pondremos fin. Juró Lucy, mientras que se acercaba a la científica y observaban todo el daño ocurrido.
Era devastador, daño total, todo estaba arrasado como si hubiera ocurrido una guerra, las manchas de sangre en el suelo y en las paredes de lo fueron casas, pequeños edificios y negocios, mostraban el lúgubre destino al cual habían sido sentenciados los civiles de aquel pueblo.
- Será mejor irnos y seguir con el camino hacia el Sur, ¿ese no era el plan?. Sugirió Rigby y todos lo escucharon.
- Sí, vamos. Ordenó Lincoln y redoblaron la marcha.
Recorrieron esos paisajes desolados, atravesando campos y aldeas que habían sido destruidas y los civiles masacrados, por donde uno mirara, solo había esa maldita estela de muerte y destrucción, ¿qué había pasado allí? ¿dónde estaban las Fuerzas Militares...? ¿Fuerzas militares?, a esas personas, aún en armas y con la mejor tecnología no podrían vencer a ese enemigo invencible, la pregunta, volviendo a hacerla sería: ¿Qué había pasado con los Caballeros de Athena? ¿En dónde estaban?.
(Dance with Night Wind, OST de Silent Hill 3)
- Estos páramos desolados dan miedo, aún estando el Sol, me da mala espina. Dijo Lincoln.
- Sí, es como si nos estuvieran vigilando, los ojos bien abiertos y en alerta. Pidió Aioria a todos.
- ¡Burp! Perdón. Se disculpó Morty tras beberse un poco del vino que llevaba Rick en su cantimplora.
El silencio volvía a caer sobre ellos, en aquellos momentos estaban cruzando una serie de campos que habían sido reducidos a cenizas, la tierra negra junto con las cosechas, parecía como cuando Roma destruyó Cartago, ubicada en el Norte de África y arrojó sal para que las tierras jamás volvieran a ser productivas.
- "¿Este será el poder de las Unloud? ¿Acaso habrán sido ellas las que le hicieron todo esto a la gente?". Pensaba Lincoln, cuando en ese momento se detuvo y por unos momentos, como una si fuera una película con escenario en la Antigua Grecia, pudo ver a toda esa región arder bajo un espantoso ataque, en el cual observó a un grupo de chicas, las cuales eran sus hermanas, pero éstas tenían los ojos rojos, sus características físicas eran distintas y estaban cubiertas de sangre, decapitando, matando, cometiendo horrendos crímenes contra la población civil, la cual imploraba piedad pero no era concedida, solo se limitaban a matarlos de la peor manera.
- ¡Lincoln!. Le llamó Luna y puso sus manos sobre los hombros de su hermano.
- Aquí...aquí estuvieron ellas. Dijo con un tono de miedo.
- ¿Quiénes?. Preguntó Alexander hacia el Emperador.
- Ellas...las Unloud, solo...solo fueron unos segundos pero juré haberlas visto, eran como ustedes pero distintas en lo físico y en su aspecto, daban miedo, créanme, lo daban. Respondió el muchacho.
- Lo que vio Lincoln puede ser cierto, siento aquí una gran presencia maligna que está impregnada en el suelo, es un Cosmo agresivo y lleno de odio. Les dio Mu aquellas noticias.
- Cielos y el Santuario...¡EL SANTUARIO!. Recordó Aioros, ya que conocía muy bien esos páramos e inmediatamente salió volando hacia dicha zona, siguiendo seguido por sus Camaradas y Aliados.
Lo siguieron por un largo camino hacia el Sur y finalmente llegaron hacia lo que parecían ser las puertas de entrada al Santuario, pero el aspecto no era para normal, el sitio estaba repleto de los restos de una feroz batalla, los esqueletos de los caídos por doquier, la mayoría estaban limpios de carne y solo quedaban sus huesos, armaduras y armas, esos eran los Soldados y los que pertenecían a la Guardia del Patriarca junto con los recién llegados que se convertirían en Santos, ahora no quedaba nada de ellos.
- ¡Hermano, Aiolos!. Le llamaba Aioria y en aquellos momentos, cuando cruzaron las puertas, se encontraron con el camino que llevaba hacia las 12 Casas del Zodiaco: Todas estaban completamente destruidas, arrasadas, como si hubiera pasado un bombardeo y no hubiera dejado nada allí, ni piedra sobre piedra, desde la Casa de Aries hasta la de Piscis, todas estaban completamente destruidas, aquellas edificaciones que representaban los Templos que protegían los Santos de Oro, ahora ya no existían.
- Debemos buscar pruebas, iré a Star Hill, hacia la zona donde están los "Registros del Patriarca" y de ahí podremos saber si esto fue obra de las Unloud. Dijo Mu, quien estaba listo para partir, pero en ese momento, alguien les detuvo.
- ¡AMIGOS!. Escucharon el grito de Mordecai, quien había tomado otro camino junto con Nube, Eileen y Rigby, adelantándose y llegando hacia el Palacio de Athena y en donde podía verse toda una panorámica, todo un panóptico de Atenas, la Capital de Grecia.
Mu los llevó hacia allí con su teletransportación, luego iría a por los Registros, ahora necesitaban averiguar el por qué Mordecai y sus amigos los habían llamado, también se reencontraron con Aiolos, el cual estaba frente a la Estatua de Athena.
- ¿Qué pasó, Aiolos? ¿Estás bien?. Preguntó Aioria y para su sorpresa, la cual fue una de las más desagradables, allí estaban un cráneo y en donde podían verse unos largos cabellos, los cuales estaban teñidos por la sangre negra del enemigo.
- Athena...Es Athena...Dijo el Caballero de Sagitario totalmente helado ante semejante hallazgo.
- Athena...no...no puede ser verdad. Se negó Aioria a creerse todo eso, no podía creerlo, nadie, ninguno de ellos daba crédito a lo que sus ojos estaban viendo.
- ¿Quién haría semejante atrocidad? ¡¿Quién?!. Preguntó Milo con la furia elevada en su ser.
- Las Unloud. Respondió Lincoln y todos se voltearon para verlo.
- Pagarán caro lo que han hecho a Athena en este lugar. Juró Aldebaran de Tauro.
- Athena, esperemos que no sea la Señorita Saori la que murió aquí. Rogó Mu, mientras que Lisa hacía un examen forense de aquellos restos óseos.
- Tardaré un poco, pero tendrán su respuesta. Les prometió la pequeña científica y Subjueza del Infierno, quien recibió la ayuda de Chloe Park de Heinstein.
La vista panorámica no era tampoco de las más agradables, desde allí podían ver densas columnas de humo que se elevaban sobre la Ciudad Capital de Grecia, un hedor a putrefacción llenaba las narices de los presentes, era repugnante e incluso podían verse imágenes de los cadáveres pudriéndose en las calles, bajo el Sol, la lluvia, el calor, el frío, las moscas que los asediaban y crecían los gusanos para alimentarse de ese manjar. Las calles estaban repletas de autos, gente que había intentado huir, las Fuerzas Militares habían intentado su mayor esfuerzo por salvarlos pero fue en vano, incluso en los Puertos habían barcos que estaban hundidos por la mitad o completamente.
- Esto es un paisaje de pesadilla. Dijo Camus hacia todos ellos.
- De una pesadilla de la que nadie puede despertar o no logró despertar. Añadió Lucy, quien podía sentir toda esa presencia en su ser, la Muerte, lo mismo Alexander, quien mantenía los ojos cerrados.
- ¿Qué es lo que ves, Ángel de la Muerte?. Preguntó Lori al joven peli blanco-plateado, refiriéndose a él con su apodo que había recibido en los días en que estaba emprendiendo ese viaje para obtener el poder, la eternidad, el deseo de vivir para siempre y convertirse en un Dios, cosa que se terminó por convertir y se ganó ese sobrenombre por sus víctimas.
- Puedo sentir, no, puedo leer la Historia de la Muerte en este sitio, mis ojos ven el Tiempo que corrió sobre toda esa gente, sin posibilidad de salvarse, la única vía de salida era la Muerte. Pero no obtuvieron una pacífica, no, ésta fue todo lo contrario: Atroz, despiadada, sin cuartel. Dijo con aquellas frías palabras, las cuales refutaban la realidad.
- ¿Eso es lo que tienes en mente?. Preguntó Lori de nuevo.
- De pequeño, en esos tiempos en los que era Mortal, tras la muerte de mi familia en Sarajevo, mientras que vivía en los Orfanatos y sufría maltratos, juraba ver la fecha de la Muerte en la gente, sus causas, el por qué: Su Historia y mis ojos no mentían, yo podía ver a la Muerte y aquí se hizo presente, como te dije, no mostró piedad sobre nadie, ni siquiera sobre los más pequeños. Lo van pagarán bien caro. Juró Alexander, quien cerró los puños y apretó los dientes, sintiendo la furia que le invadía por las atrocidades que cometieron las Unloud.
Mientras que el Dios del Tiempo se quedaba observando y "documentaba" toda la historia de lo ocurrido en su mente, Lisa les llamó a todos, ya que tenía los resultados de su análisis forense.
- ¿Quién es entonces?. Preguntó Lucy.
- No es la Señorita Saori. Les comenzó a contar Chloe Park de Heinstein.
- ¿Entonces?. Preguntó Leni.
- Es otra persona, otra chica, básicamente no tiene nombre y a pesar de mi inteligencia, no he podido averiguar nada de ella. Agregó Lisa, quien cerró el caso.
- Entonces, esta chica que murió aquí, siendo Athena y sin nombre, esta mujer será conocida por nosotros como la "Athena Desconocida". Alegó Saga, dando a entender la situación.
- En efecto: La "Athena Desconocida" y de un Siglo desconocido. Finalizó Lisa con Chloe, cerrando el asunto.
Todos quedaron asombrados, en esa "escena del crimen", donde no habían culpables ni sospechosos, todo marcaba a que jamás podrían resolver ese caso, ¿será que las Unlouds los estaban poniendo a prueba?. Sin embargo, en aquellos momentos, los personajes escucharon pasos que venían desde las escaleras que llevaban al Palacio de Athena, donde se quedaron sorprendidos de ver a una misteriosa figura encapuchada, la cual se movía con un bastón.
- ¿Quién será esa persona?. Preguntó Mavis de Sirena.
- No se fíen. Pidió Mordecai, sabiendo que no tenía confianza a aquella persona.
Ésta, al ver bajo la capa que tenía sobre su cabeza, observó a esas personas y sintió pánico, tratando de escaparse de aquel sitio.
- ¡No, por favor, no me hagan daño, se lo suplico, por favor!. Rogó aquella persona, la cual resultó ser un hombre da avanzada edad, quien, a pesar de su tiempo de vida, tenía la fuerza para escaparse corriendo de allí, pero Alexander lo detuvo.
- No le vamos a hacer daño, se lo juro, pero díganos, ¿qué fue lo que pasó aquí? ¿Quién es usted?. Preguntó el chico y a pesar de que ese sujeto tenía miedo, halló una misteriosa calma en el Dios del Tiempo.
- Está bien, está bien, se los diré. Dijo el hombre y se sacó su capucha, revelando su rostro con arrugas y cabellos blancos y largos que eran movidos por el viento.
Esta persona se sentó en unos escombros que habían por allí.
- ¿Quién es usted?. Preguntó Mu.
- ¿Quién soy? Jejejeje, hace mucho tiempo que ni hasta yo recuerdo cómo me llamaba. Lo siento mucho, joven. Se disculpó aquel sujeto, mientras que Lincoln le daba de beber agua que tenía Lynn en una cantimplora.
- ¿Puede decirnos qué ocurrió aquí?. Preguntó el Emperador del Inframundo.
- ¿Qué ocurrió aquí?, Dios, lo que nunca debió haber pasado, pero se los diré: Esas chicas, parecían normales pero cuando mostraron su verdadera Naturaleza, era como si hubieran salido del mismísimo Infierno. Llegaron hasta aquí, destruyendo y matando a todo el que intentara detenerlas, ni siquiera los militares pudieron hacer algo, todos fueron asesinados cruelmente por esas hermanas, las cuales llegaban con sus hordas de "Plagados", los cuales mataron a todos y hasta se devoraban la carne de los caídos. Yo me salvé y ando ahora vagando por este Mundo, hay muy pocas personas que han logrado sobrevivir pero es imposible huir ante el peligro de ellas. Contó el anciano su historia.
- ¿Y qué pasó con Athena y los Caballeros de este Santuario?. Preguntó Mu.
- ¿Eh? Oh, sí, ellos tampoco pudieron salvarse, lucharon valientemente pero la fuerza de esas mujeres era superior, jamás visto, los mataron a todos y a esa pobre chica, que Dios la cuide pero yo vi como la torturaban de la peor manera. Les siguió contando el anciano, mientras que sentía miedo en el aire y se preparaba para irse.
- ¡Espere, ¿adónde va?!. Intentó Saga con detenerlo pero ese hombre ya había salido corriendo hacia las escaleras y de ahí bajó, no sin antes dejarles su advertencia.
- ¡No se queden allí, huyan, no permanezcan aquí!. Pidió el anciano, mientras que todos quedaban sorprendidos y de ahí llegaba la verdad.
- ¡Hay un enemigo cerca, "Herederos", a sus posiciones!. Ordenaron Dipper y Mabel, los Gemelos y portadores de las Armaduras de Syd de Mizar y Bud de Alcor Zeta, los cuales se prepararon para pelear.
- ¡¿Serán las Unloud o "Los Plagados"?!. Preguntó Steven.
- ¡Pase lo que pase, no vayan a bajar la guardia!. Pidió Star junto con Marco.
El aire se sentía tenso, una fuerte presencia en la zona que marcaba que comenzaría una batalla, de golpe, se escuchó un fuerte estruendo como una explosión y en un abrir y cerrar de ojos, un batallón de "Plagados" apareció, cercando a los protagonistas.
- Jajajaja, vaya, vaya pero miren a quiénes tenemos aquí, pero si son los Caballeros Dorados y sus Aliados. Dijo el líder de la tropa.
- ¡Eh, miren!. Ahí está Lincoln, las chicas Unloud se sentirán complacidas de tenerlo aquí. Mencionó uno de los Soldados, pero sus hermanas y amigos lo protegieron.
- Para hacerlo, tendrán que pasar, literalmente, sobre nosotras. Les advirtió Lori.
- ¡Jajajaja, tú lo has pedido, puta, ataquen!. Ordenó el líder de la tropa y de ahí comenzó la pelea.
- ¡No se los permitiré y nadie llama de esa manera a Lori! ¡Reciban esto este ataque del Sucesor de Kagaho de Bennu! ¡"RÁFAGA DE LA CORONA SOLAR"!. Lanzó Bobby su ofensiva, la cual se dirigió hacia los "Plagados", pero éstos las evadieron.
- ¡Ja, ¿crees que un simple nos podrá...?!. Preguntó uno de los enemigos, pero en ese momento fueron alcanzados y calcinados por completo, cayendo al suelo totalmente abatidos.
- Se los dije. Advirtió el moreno, quien se hizo tronar los dedos.
- Con permiso. [Pidió Alexander y se acercó a otro grupo enemigo, el cual avanzaba a toda prisa y estaban listos para destrozarlo a él rápidamente, como fieras hambrientas, sin embargo, aquel joven comenzó a aplaudir, mientras que una sonrisa siniestra se dibujaba en su rostro junto con esos colmillos, los cuales causaron un extraña sensación de incomodidad en el enemigo.
- ¿Qué? ¿Qué nos pasa...por qué? ¿Por qué estamos teniendo miedo de él?. Preguntó otro de los Soldados, viendo que Alexander iba hacia ellos, del interior de su smoking negro sacó un cigarrillo y se lo encendió para luego, exhalar el humo fuera, hacia los rostros de sus enemigos.
- ¿Qué clase de Espectro es este? ¿Acaso...acaso es un Demonio?. Quiso saber un tercer "Plagado", el cual era una mujer, la cual temblaba del miedo.
Esa palabra le hizo girar su vista y clavarla como dagas en el corazón de la mujer, quien intentó escapar pero la detuvieron los suyos.
- ¿Demonio? ¿Me has llamado "Demonio"?. Jejejeje, los Demonios no existen, solo son los Humanos. Dio su respuesta, parecía ser sarcástica, algunos "Plagados" se rieron, parecía ser una obra de teatro, cosa que llamaba la atención de Lincoln.
- "¿Qué estás haciendo, Alex?". Se preguntaba el Emperador, mientras que Leni solo observaba con atención y sonreía al ver a su Ángel de la Muerte tomar su pelea con suma tranquilidad.
- Tú eres la Estrella Celeste del Liderazgo y la Reencarnación del Dios del Tiempo, ¡Alexander de Mefistófeles/Kairos!. Dio el líder del grupo y el joven volvió a fumar su cigarrillo.
- Así es, el hermano menor de Chronos, el Dios del Tiempo en el Olimpo, El Sin Rostro, El Invisible, fue él quien me castigó y obligó a reencarnar en el cuerpo de los Humanos para no morir jamás, ese fue mi castigo. En el Siglo XVIII fui conocido como Youma, ahora estoy en un nuevo cuerpo y ese soy yo, jajaja, ¡JAJAJAJAJAJA!. Sin embargo, ustedes, "Plagados", no son nada más que basura frente a nosotros, solo son Soldados de Línea que van a la Muerte. Respondió el bosnio, mientras que se reía de forma lunática y mostraba esos colmillos.
- ¡¿Cómo te atreves a llamarnos basura, maldito hijo de puta?! ¡Ataquen, muchachos!. Ordenó el jefe y de ahí se lanzaron al asalto, sin importarles el miedo que podía causarles el joven, el cual mantuvo su posición.
- ¡Te destruiremos y nos comeremos tu carne!. Juró uno de ellos.
- ¡Tu alma y la de la tarada que tienes ahí serán nuestros, serán parte de las Unloud!. Agregó otro de ellos.
Cuando estaban por atacarlo y darle el golpe final, escucharon un sonido familiar que resonó en todo el ambiente.
- ¿Qué es eso?. Preguntó Kanon.
- Un Reloj de Bolsillo, pero ¿de dónde viene?. Fue la respuesta de Star, quien miraba por todas partes y de ahí vieron como aquel inmenso dispositivo aparecía delante de ellos.
- ¡¿Qué es eso?!. Gritaron aterrados los "Plagados", los cuales vieron un enorme Reloj, el cual marcaba las 12 en punto.
- Si hay algo que detesto con toda mi alma, es que llamen a mi querida Leni "tarada", eso es algo que me hace hervir la sangre, pero además de eso, no solo la han insultado a ella, sino que también le faltan el respeto, ¡ella es la Sucesora del Gran Juez del Infierno, Minos de Grifos del Siglo XVIII! y ustedes pronto serán juzgados. ¡Leni, Amor Mío, los condenados están listos! Y yo les daré el toque final a esta obra que debemos continuar. Alegó el joven con un tono de teatralidad, igual que Youma en el Siglo XVIII durante la Batalla del Lost Canvas.
- ¡No lo escuchen, es eso solo un idiota, vamos a liquidarlo!. Ordenó el líder y en aquel momento volvieron a prepararse para el ataque.
- Yo se los advertí, ¡despídanse de sus miserables vidas, los reduciré a cenizas, no quedará ni un registro de su historia! ¡"BIO-REVERSA"!. [Finalizó el bosnio, quien les lanzó su ofensiva, la cual era de las más letales, ya que ésta manejaba el Reloj Biológico de aquellos seres, quienes rejuvenecieron hasta quedar reducidos a simples cenizas. En aquel acto, el cual cayó como una bomba, los enemigos gritaron del terror al no poder hacer nada, mientras que Alexander reía malvadamente y de ahí, cuando no quedaron nada más que huesos esparcidos, éstos fueron pisoteados por el muchacho hasta convertirse en cenizas.] Porque no importa lo que suceda en este show, que llamamos "vida", solo podemos continuar actuando. Fueron sus palabras, mirando hacia el Cielo y luego, todo el escenario quedó en calma.
Volvió a su postura normal, tranquila, dirigiéndose hacia Leni, a la cual tomó en sus brazos y dejó que ella recostara su cabeza contra su pecho.
- Es increíble, igual al Espectro y Dios del Tiempo que luchó Aspros de Géminis en el Pasado. Recordó Mu, sabiendo que esas historias las había oído en Jamir, mientras que entrenaba.
- Así es Alexander, pero no tenemos tiempo, debemos salir de aquí, esto creo que fue una emboscada. Pidió Lincoln.
- El chico tiene razón, además, estoy seguro de que no tardarán enviar más refuerzos. Dio Shaka su apoyo, sabiendo que ahora estaban bajo la vigilancia enemiga.
- Vámonos de aquí, ahora. Dio el Emperador del Inframundo la orden de salir del Santuario, pero en aquellos momentos, mientras que empezaban la retirada, fueron cercados por dos misteriosas figuras, las cuales les observaban desde las columnas helénicas y corintias, las cuales eran las únicas que permanecían de pie en esos momentos en los que la Historia había sido borrada de la faz de ese Universo.
Aquellas personas se les quedaron mirando y no se podía ver su aspecto.
- Mierda. Maldijo Lincoln, viendo que habían pasado de la sartén a las brasas calientes y que podía ponerse peor.
Suspenso, ¿quiénes serán estas dos personas que han aparecido en el Santuario? ¿Quién será este "Lucero"?. Como pueden ver, he estado posponiendo el estreno de este capítulo desde el Viernes pasado y todo porque el módem mío estuvo fallando, hoy, finalmente, terminamos con ese problema de una y por todas, sumando a otras actividades como el estudio, me retrasé bastante y sin olvidar que estoy con "Stardust Crusaders", el Arco III de Jojo´s Bizarre Adventure y para los que me pidieron un posible THL-Jojo´s, eso se puede cumplir pero no por ahora.
Yendo al punto principal: Con respecto a mi OC, han habido muchas opiniones de que lo debo mejorar bastante para cambiarlo de ser un Gary Stu y lo admito, hasta a mí me dio molestia tenerlo como "soy el más poderoso, aquí podrán ver esos cambios, pasaré de un Gary Stu a algo más distinto, pero tampoco yéndome a los extremos con flanderizarlo, no eso no.
En el capítulo que viene se llevarán muchas sorpresas, en especial sobre esas dos misteriosas personas recién llegadas, además de que he estado hablando con El Legendario y Banghg para agregar dos nuevos villanos, los cuales son propiedad exclusiva de ambos autores, pero eso lo irán viendo con el correr de la historia.
Espero que les vaya a gustar este capítulo y saludos para todos los seguidores.
Una cosa más y sobre "Saint Simpsons: Omega", ¿por qué no lo estoy continuando?: Por desgracia ese fic quedará completamente suspendido por tiempo indeterminado, viendo cómo es la historia y la gran cantidad de fallas que le hicieron, esperaba algo más bueno pero no eso no ocurrió.
Seguiré con estas historias y en especial los One-Shot de Loudcest que les debo, esos irán apareciendo también de a poco, así que paciencia XD, como diría El Chavo del 8.
Nos estamos viendo y que tengan un buen día Martes de mi parte.
