Naruto y sus personajes pertenecen a Masashi Kishimoto.
Fuera de la residencia Uzumaki tres chicas se preparaban para salir, sería una noche de chicas, en ese momento vieron a un rubio que cargaba un cuerpo vestido de Kimono azul.
- ¡Naruto! – Expreso Kurotsuchi preocupada al ver a Naruto sin camisa con los pantalones desgarrados y varias heridas
- ¿Qué paso Naruto? – Pregunto Samui preocupada
- Una pelea con uno de los miembros más fuertes de Akatsuki, pero no te preocupes – Respondió el rubio fingiendo una sonrisa
En ese momento el rubio acostó el cuerpo del joven de kimono azul y luego él también se acostó.
- ¿Les puedo pedir un favor? – Pregunto Naruto seriamente
- ¿Nos podrían curar? – Dijo el rubio débilmente
- Claro, claro los curaremos, por cierto… ¿Quién es el Naruto? – Pregunto Fu mientras asistía a Naruto, Samui y Kurotsuchi fueron por el equipo médico dentro de su casa.
- No sé cómo se llama, solo sé que es el Jinchuriki del rokubi – Respondió Naruto débilmente
En ese momento Kurotsuchi y Samui llegaron y con mucho cuidado curaron las heridas del pecho y de los brazos del rubio, también curaron las heridas en la cabeza y en pecho que tenía el joven de Kimono azul, gracias al poder de las bestias con colas el joven que lanza burbujas con una pipa y el rubio estaban curados y junto con las chicas comían tranquilamente cerca de una fogata.
- ¿Cómo te llamas? – Pregunto Naruto seriamente
- Me llamo Utakata… ¿Y tú? Por cierto Gracias por salvarme pero… ¿Por qué lo hiciste? – Pregunto el joven de cabello negro
- Yo soy Naruto, espero que no te enojes por lo que te voy a decir pero te salve porque no quiero que Akatsuki obtenga otro biju, el mundo corre peligro si esos malnacidos obtienen poder – Respondió el rubio seriamente
- Ya veo, aunque tus motivos son razonables, estoy agradecido por haber sido salvado, así que cuando necesites un favor solo dilo – Expreso Utakata tranquilamente
- Ya veremos, por ahora me gustaría que te quedaras, se que eres un ninja renegado no se qué crimen cometiste en Kirigakure, pero siento que es mejor que te quedes aquí – Expreso el rubio seriamente
- No me gustaría quedarme tanto tiempo, estuve a punto de morir, y eso ha hecho replantearme varias cosas, no quiero echar a perder esta segunda oportunidad para estar con alguien que aprecio mucho – Expreso Utakata con una sonrisa
- ¿De qué se trata Utakata-san? ¿Hay alguien afuera que lo espera? – Pregunto Fu con una sonrisa
- ¿Es una chica verdad? – Pregunto Naruto tranquilamente
- Así es, es una chica – Expreso Utakata con una sonrisa
- Ya veo entonces comprendo tu sentimiento cuando estoy lejos de mis chicas estoy ansioso por volver con ellas – Expreso Naruto con una sonrisa mientras miraba a Samui, Fu y Kurotsuchi.
- ¿Chicas? ¿No me digas que todas ellas son…? – Pregunto Utakata sorprendido
- Así es, son mis novias, voy a restablecer mi clan por lo tanto si quiero tener éxito debo estar con un gran número de chicas, sé que no es algo correcto pero un clan no puede ser de solo cinco o diez personas – Expreso el rubio con una sonrisa
- Entiendo… - Respondió Utakata nervioso
- Puedes salir del país del remolino si quieres, volver con tu chica y establecerte aquí, es un buen lugar, Akatsuki no te encontrara – Expreso el rubio con una sonrisa
- ¿Estás seguro? – Pregunto Utakata confundido
- Claro que estoy seguro, no solo quiero restablecer mi clan también quiero reconstruir este país y debes recordar que un país no está conformado de un solo clan, necesito habitantes, gente que trabaje estas tierras para hacer que prospere, admiren esta calma y esta sensación de soledad porque dentro de un tiempo solo serán cosas del pasado, algún día este solitario lugar estará lleno de gente – Dijo el rubio emocionado
- Ya veo, entonces debo darte las gracias por la invitación, en unos días partiré y regresare para establecerme aquí – Dijo Utakata con una sonrisa
- Está bien, mientras más seamos es mejor, puedes construir tu casa donde creas conveniente, estoy seguro que serás de gran ayuda Utakata – Expreso el rubio con una sonrisa antes de darle la mano a su nuevo amigo
- Gracias Naruto – Dijo Utakata contento
Los días siguientes Naruto se la paso serio se la paso meditando de vez en cuando se divertía con sus chicas, con ellas el rubio se sentía feliz, se sentía diferente a cuando se encontraba solo, en los momentos en los que él se quedaba solo, el rubio se la pasaba reflexionando sobre la vida, luego de una semana decidió que ya era hora de superar el pasado y seguir adelante, en ese tiempo que Utakata estuvo en el país del remolino aprendió la técnica de tele-transporte la cual es necesaria para entrar y salir, después de una semana de haber derrotado a Kisame el rubio se preparaba para ir a su nuevo destino, Kirigakure, en el país del agua Utakata salió del país del remolino con ayuda de su biju, la babosa de seis colas y Naruto partió con el barco que compro cuando llego por primera vez claro no sin antes despedirse de sus chicas, luego de unas cuantas horas el rubio llego al país del agua, no fue difícil solo era cuestión de ir por el este desde el país del remolino, al llegar el rubio regreso el barco de vuelta con ayuda de un clon y luego saco de su mochila una foto, al parecer el rubio tenía otros planes antes de llegar a Kirigakure.
- Itachi, sé que esto no es correcto pero realmente tu madre es muy guapa, y si debo protegerla de Sasuke, ella debe estar cerca de mi ¿no? Ahora debo buscar una forma de acercarme a ella, ella vive en un bosque que se encuentra antes de llegar a Kirigakure – Pensó el rubio seriamente
Después de unas horas caminando el rubio llego al bosque donde estaba señalada la dirección de la madre de Itachi, el rubio espero hasta que faltara poco para el anochecer antes de aplicar su plan.
- TOC TOC – sonaba la puerta de una cabaña de madera
- Enseguida voy – Contesto una mujer con una dulce voz
Antes de que la mujer saliera el rubio comenzó a fingir cansancio.
- ¿En qué puedo ayudarte joven? – Pregunto una mujer vestida con zapatos negros, un vestido largo azul marino, un delantal amarillo, de ojos y cabello negros como la noche, una figura ideal, curvas bien definidas, pechos de gran tamaño y se podría decir que incluso un trasero de un tamaño muy agradable.
El rubio tenía el pensamiento bloqueado, el sabia que la mujer era linda pero no tanto, el rubio después de un rato volvió y con voz débil le dijo a la mujer.
- Disculpe… me podría regalar un vaso de agua… es que llevo días perdido en este bosque – Fingió el rubio
- Oh pobre muchacho pasa y toma un poco de agua – Dijo la mujer de cabello negro preocupada
- Gracias – Respondió el rubio entrando con calma
Luego de tomar un poco de agua la mujer comenzó a hablar.
- ¿Llevas días perdido verdad? ¿Quieres comer algo? – Pregunto la mujer mayor en la mesa mientras comía
- No, no me gustaría ser una molestia para una señorita tan bella como tu – Dijo el rubio un poco más tranquilo
- ¿Señorita? – Pensó la mujer sonrojada
- Te equivocas joven, ya no soy una señorita y sobre la comida no debes preocuparte para mí no es una molestia – Dijo la mujer con una pequeña sonrisa
- Se sonrojo – Pensó el rubio con una sonrisa
- Gracias por todo, prometo que se lo pagare – Agrego el rubio
- Por cierto no le he preguntado su nombre, yo soy Naruto - Dijo el rubio con una sonrisa
- Yo me llamo Mikoto – Respondió la mujer con una sonrisa mientras le servía un poco de comida al rubio
En ese momento un plato cayó al suelo y cerca de ahí se encontraba la mujer de cabello negro
- ¿Qué sucede Mikoto-san? – Pregunto Naruto mientras auxiliaba
- Los escucho nuevamente, esos gritos, ese dolor, esa terrible noche – Expreso la mujer con las manos en su rostro
- Tranquila, todo estará bien – Expreso el rubio mientras abrazaba a la mujer
- No tengas miedo, esos gritos solo son parte de tu imaginación, eso es algo que no existió – Expreso el rubio mientras trataba de hacer sentir mejor a Mikoto
- Naruto… perdón por dejar que me veas así – Dijo Mikoto mientras limpiaba las lagrimas de su rostro
- No te preocupes Mikoto yo hare que superes ese miedo… alguien me envió para protegerte, no sé si lo conozcas, la persona que me envió a protegerte se llama Itachi – Dijo el rubio logrando sorprender a Mikoto
- ¿Itachi? ¿Por qué te envió a ti? – Pregunto Mikoto confundida
- Porque él fue asesinado por su propio hermano – Respondió el rubio mientras abrazaba a Mikoto
- Que mal… me hubiera gustado verlo por última vez – Expreso Mikoto triste
- Tranquila todo va a estar bien, yo cumpliré con la misión que Itachi me dejo, yo te protegeré – Expreso el rubio con una sonrisa
- Gracias – Respondió Mikoto refugiándose en el pecho del rubio
Luego de comer, Mikoto le dijo a Naruto que tenía miedo por lo tanto el rubio durmió con la mujer de cabello negro antes de dormir el rubio le dijo algo a Mikoto.
- ¿Sabes algo Mikoto? Yo creo que serias una gran madre – Respondió el rubio antes de quedar dormido
Mikoto se sonrojo y luego se durmió, los días siguientes el rubio ayudo a Mikoto en las labores del hogar, convivía con ella, coqueteaba con ella, rápidamente creó un vinculo con ella y una noche cuando Mikoto estaba a punto de preparar la cena fue detenida por Naruto el cual la tomaba de su cintura por detrás, al quedar sonrojada y no oponer resistencia el rubio pensó.
- Vaya, así que es el tipo de mujer que necesita cariño, me alegro – Pensó el rubio con una sonrisa
- Mikoto hoy no hagas nada para cenar, mejor aprovecha ese tiempo y ponte más guapa de lo que ya estas, porque hoy te invitare a cenar fuera – Dijo Naruto mientras agarraba a Mikoto de su cintura desde atrás
- ¿En serio? – Pregunto la mujer de cabello negro sorprendida
- Así es, hoy es turno de consentirte – Dijo el rubio mientras abrazaba a Mikoto por detrás
- Naruto… ¿Qué es lo que quieres de mí? – Pregunto Mikoto preocupada
- ¿Quieres que sea sincero? Lo único que me gustaría en este momento es un beso tuyo… - Respondió el rubio sin completar su frase debido a que fue callado por los labios de Mikoto
- Se que con ese beso he sido muy apresurada pero… me alegra pensar que tal vez podamos sentir lo mismo – Dijo Mikoto tímidamente
- Iré a cambiarme – Dijo Mikoto sonrojada antes de marcharse
- Espera Mikoto… ¿Es enserio lo que dices? – Pregunto Naruto confundido
- Claro que si Naruto-kun, si tú me vas a proteger siento que debo hacer algo por ti, no me molesta corresponder tus sentimientos porque siento algo extraño dentro de mí y creo que no es mala idea darte una oportunidad… Seamos realistas… ¿Cuántos hombres se fijarían en una mujer mayor? Eres un chico muy guapo, especial y pareces buena persona, sería una tonta si te dejara ir, ya veremos que sucede esta noche – Dijo Mikoto con una sonrisa
- Gracias linda… ahora ve a ponerte mas guapa – Dijo el rubio mientras acariciaba la barbilla de Mikoto
La mujer solo dio una respuesta afirmativa al rubio y se fue a cambiar, el rubio también hizo lo mismo, luego de unas horas se encontraron, el rubio con su típico pantalón y una playera negra mientras que Mikoto se puso un vestido negro que solo cubría hasta un poco arriba de la rodilla, unas zapatillas de tacón negras, lo que sin duda destacaba eran sus labios rojos, enseguida el rubio tomo a Mikoto de la mano logrando que la peli-negra se sonrojara en seguida el rubio se transporto junto con Mikoto a una de los pueblos por los que paso el rubio, luego de buscar mucho encontró un restaurante donde el comió ramen y Mikoto Sushi, mientras comían, la pareja que era observada por toda la gente del restaurante ya que rara vez se ve una pareja formada por una mujer mayor y un hombre joven, la pareja platicaba, reía, Naruto a veces le hacía cumplidos a Mikoto la cual se sonrojaba y Naruto también a veces se apenaba.
Después de pagar la cuenta, el rubio y la peli-negra regresaron a la casa de la mujer la cual se dirigía a su habitación con una sonrisa mientras llevaba a Naruto de la mano.
- Espera aquí – Le dijo Mikoto al rubio mientras ella entraba al cuarto
Luego de unos minutos Mikoto invito al rubio a que pasara a su cuarto, el rubio obedeció y cuando entro se sorprendió por lo que veía, ahí estaba en la cama esperándolo una Mikoto vestida con una especie de blusa ligera llamada "baby doll" la cual es de color rojo y unas pantaletas muy ligeras del mismo color.
- Naruto… por favor hazme tuya – Expreso Mikoto tímidamente, en ese momento el rubio se deshizo de sus pantalones y de su camisa luego se acerco a Mikoto y comenzó a besarla apasionadamente mientras metía las manos debajo de la prenda de la peli-negra.
En ese momento el rubio jugaba con los senos de la tímida Mikoto mientras la besaba, ella no oponía resistencia alguna, el rubio rápidamente se deshizo de la prenda grande y comenzó a chupar los pechos de la peli-negra la cual gemía de placer, luego de un rato Mikoto cambio su rostro tímido por uno muy feliz, enseguida le pidió al rubio que se levantara y en ese momento la mujer se deshizo del bóxer del rubio y al ver su miembro solo dijo.
- Que grande es Naruto-kun – Expreso Mikoto sonrojada mientras observaba el miembro del rubio
- Chúpalo Miko-chan – Dijo el rubio excitado
En ese momento la pelinegra comenzó a dar pequeños besos al miembro del rubio y poco a poco comenzó a meterlo en su boca.
- ¿Te gusta Miko-chan? – Pregunto el rubio muy excitado
- Claro que si Naruto-kun, es delicioso – Dijo Mikoto mientras sus manos jugaban con el miembro del rubio
- Pues disfrútalo porque esta noche será solo tuyo – Dijo el rubio antes de levantar a Mikoto y llevársela a la cama, lentamente se deshizo de sus pantaletas y comenzó a chupar la intimidad de Mikoto la cual abrazaba la cabeza del rubio con sus piernas mientras le pedía que no se detuviera, la técnica del rubio era buena jugaba con su lengua en el interior de la peli-negra, después de un rato Mikoto comenzó a moverse.
- ¡Naruto-kun! – Gritaba la mujer mientras tenía un orgasmo
- Ahora viene lo mejor, mi preciosa Miko-chan – Dijo el rubio antes de ponerse sobre Mikoto
Sobre Mikoto el rubio penetraba a la pelinegra mientras la besaba, la intimidad de Mikoto se sentía diferente a las de las otras chicas, se sentía apretada a Naruto le encantaba esa sensación a Mikoto también le gustaba el miembro del rubio, era grande y lleno de vitalidad, la peli-negra trataba de gemir de placer pero siempre era callada por los besos del rubio, en este juego de placer los dos amantes no tardaron en tener otro orgasmo, compartiendo sus líquidos, el rubio definitivamente dejo una gran cantidad de su semilla dentro de la peli-negra.
- Si que dejaste mucho Naruto-kun – Expreso Mikoto sorprendida
- Bueno… es tu culpa Miko-chan estaba muy apretado ahí adentro, pero ahora no te preocupes por eso – Dijo el rubio haciendo sonrojar a Mikoto
Luego de esa platica el rubio le planto un gran beso a la peli-negra mientras metía unos dedos dentro de su intimidad, luego de jugar un poco con ella, el rubio la puso en cuatro y con un poco de saliva en la mano el rubio lubrico la entrada trasera de Mikoto, una vez hecho eso el rubio agarro a Mikoto de sus pechos y comenzó a penetrarla lentamente.
- Por favor… se gentil Naruto-kun – Dijo la peli-negra tímidamente
Después de un rato el miembro del rubio entro completamente dentro de la entrada trasera de Mikoto la cual gemía y gritaba el nombre de Naruto con placer mientras este manoseaba sus pechos y la besaba en la espalda y en sus hombros luego de aumentar el ritmo los dos tuvieron otro orgasmo de los muchos que disfrutaron esa noche, después de unas horas, empapados de sudor y respirando rápidamente los amantes hablaban.
- Naruto-kun… ¿enserio crees que sería una buena madre? – Pregunto Mikoto mientras jugaba con el pecho del rubio con su dedo índice
- Claro que si Miko-chan, confió en que serás una buena madre porque te voy a dar muchos hijos – Dijo el rubio mientras abrazaba a la peli-negra
Mikoto solo se sonrojo por el hecho de pensar como lucirían sus hijos después de eso lo dos durmieron.
Al día siguiente a las ocho de la mañana Naruto se preparaba para salir.
- Miko-chan… volveré por ti después, tengo unos asuntos que resolver en Kirigakure, espero no tardar más de una semana – Dijo el rubio con una sonrisa
- Ya veo, yo te esperare, ve con cuidado y toma, ten esto para entrar a mi casa cuando quieras – Dijo Mikoto mientras le entregaba una llave al rubio
- Gracias Miko-chan – Dijo el rubio antes de darle un gran beso de despedida a la peli-negra
Luego de ese dulce beso el rubio corrió a toda velocidad y unas horas más tarde el camino poco a poco comenzaba a llenarse de Niebla, el rubio estaba a punto de llegar a Kirigakure cuando escucho algo.
- ¡Detente! – Grito alguien
¿Quién ha gritado? ¿Qué encontrara Naruto en Kirigakure? Esto y más en el próximo capítulo.
Naruto por fin ha visitado a la linda Mikoto y no opuso mucha resistencia, ¿Acaso el rubio se está volviendo un imán con las mujeres? Gracias por leer este capítulo, nos leemos en el siguiente.
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