Cuando Kanda y Lavi volvieron a la orden de su misión el espadachín estaba muy molesto ya que Lavi no había dejado de hablar en todo el camino, y, Kanda lo único que quería era un poco de paz. Él se fue rápido a su habitación pero cuando llegó vio que Alice le estaba esperando.

-Yuu-kun, te estaba esperando, llevo mucho tiempo queriendo decírtelo pero no he encontrado la ocasión.- Yu, estoy… esperando un hijo, un hijo tuyo y mío.- dice mientras le coge la mano para colocarla en su tripa. El espadachín al instante nota que su tripa había crecido.

Kanda se queda en silencio por unos segundos como si le costara similar toda esa información de golpe.

-(Por eso bakkausagi y Komui estaban tan raros.)- pensó él.

-¿Y bien Yuu?- ¿Qué piensas?

-Pienso que es una locura traer una vida a este mundo de muerte y destrucción, pero, si tú quieres tenerlo lo cuidaremos juntos. – dijo con la cara un poco roja.

-No sabes lo feliz que me haces. –Bueno, me tengo que ir, Komui me ha dicho que cure a Allen ya que mi inocencia ha llegado al 100% se supone que no me costara mucho.

-Ten cuidado, ya que ahora tienes que cuidar de los dos.

Alice fue caminado por los pasillos con mera rapidez ya que quería volver a ver a Allen lo antes posible, cuando llegó se acerco a él lo máximo posible, activé mi inocencia al máximo para dormir a su Noé lo antes posible y que no le haga daño. Sus poderes como siempre funcionaron a la perfección y Allen recuperó su tono blanquecino de piel. La que más contenta estaba de que él hubiese vuelto fue su "novia", (lo pongo así por que Komui aun no lo sabe) Lenalee, que salió corriendo nada más verle a abrazarle.

-Me alegro mucho de que estés de vuelta.- dijo Lavi.

-Bienvenido Allen.- dijeron todos en grupo.

Kanda nada más verle sintió un poco de alivio de que Moyashi estuviese de vuelta pero como de costumbre solo dijo su típico: Tch…

-Kanda, me he enterado de que pronto te va a visitar la cigüeña.- dijo Allen en tono burlón.- Espero que cuides bien de Alice, sino, su tono cambia ahora a perverso cono el de Komui cuando inventa algo, te cortare ese pelo y se lo venderé a los viejos.

-Que pasa Moyashi, acabas de volver y ya quieres pelea.- dice mientras saca su espada.

-Ya basta los dos.- gritó Alice.- Allen, deberías comer e irte a descansar y tu Yu-kun deberías portarte mejor con él que ya sois mayorcitos.

-Vaaale.- dicen al unísono.

-Que bien lo haces Alice-chan, seguro que serás una gran mamá.- dice Lenalee con brillo en los ojos.

-Gracias, pero no es para tanto, es que estos dos siempre se están peleando, pero, en el fondo se llevan muy bien.

-No es verdad.- se escucha a lo lejos.

Y así siguieron pasando los meses, y, llegaba el invierno. La tripa de Alice había crecido mucho. Sus compañeros de la orden no la dejaban hacer nada y ella añoraba los días en los que salía con Yu en misiones peligrosas de las que volvía ilesa. Se acercaba la navidad y también el cumpleaños de su primo Allen y ella intentaba prepararlo todo, pero, cada vez que cogía algo aparecía una persona de la nada y se la quitaba de las manos diciendo: debes descansar, o, falta poco para que nazca y no tienes que hacer esfuerzos, y, eso la cabreaba mucho. Incluso Kanda la trataba como una muñeca de porcelana. Kanda, como de costumbre se estaba entrenando, y lo hizo así por varias horas.

-Yu, deberías de tomarte un descanso ya llevas mucho tiempo entrenando, además, debes ayudar para preparar la fiesta a tiempo.

-Tch, eso no me interesa.

-Pero, es una vez al año deberías disfrutar con todos.- Incluso yo estoy ayudando, y, si no vienes decorare la parte más alta del comedor.- Y quien sabe lo que podría ocurrirme como no tengo a nadie ayudándome.

-Te gusta ponérmelo difícil, eh, brote de trigo.

-Yu, ven rápido.

-¿Qué pasa?- dice mientras sale corriendo.

-Nada es solo que me ha dado una patadita.- Parece que ella también quiere celebrarlo tanto como yo.- dice sonriente -¿Qué pasa Yu?- ¿Por qué tienes esa cara?

-Pensaba que te había ocurrido algo malo.- dice casi susurrándolo.

-Lo siento.

En Nochebuena las chicas de la orden organizaron un concurso para ver quién era el más astuto.

-Escuchadme todos, hemos organizado un concurso para divertirnos un poco.- dice Lenalee.

-Os daremos una pista y el primero que encuentre el objeto gana.- dice Alice.- Pero, atención tanto como los que pierdan como los que no participen tendrán que estar una semana entera vestidos de chica con peluca y maquillaje y se pasearan por toda la orden.

-El ganador podrá elegir a una de nosotras para recibir un beso.- Y, una semana de descanso. –dice Lenalee.

-Atención la pista es: Familia.- dice Alice. Y, nada de peleas sino seréis descalificados.

-Start.- grita Lenalee.

Nada mas oír la señal todos salieron corriendo en busca del dichoso objeto ya que a nadie le gustaría vestirse de chica durante una semana y menos a Kanda que con solo imaginarse con vestido le daban arcadas.

En realidad el juego era solo una broma de las chicas, y, mientras ellas disfrutaban del banquete todos los hombres de la orden seguían buscando el dichoso objeto.

-Ah, donde estará.- dice Allen preocupado mientras entra en la única habitación en la que ninguno se atrevería a entrar, la habitación de Kanda.

Allen abre el segundo cajón ya que el primero estaba cerrado y encuentra un anillo con una nota al lado: "Felicidades, has ganado". Allen muy sigiloso salió de la habitación de Kanda y fue en dirección al comedor. Justo antes de entrar se encuentra con la persona mencionada antes y este le dice:

-Se que lo tienes Moyashi, así que dámelo.- dice enfadado.- Mi orgullo no me permite que todo el mundo me vea vestido de mujer.

-Si claro, como si a mí me apeteciera que me vean con un vestido.

Allen corre directo hacia Kanda y este le intenta coger, pero tropieza y cae al suelo. Las chicas al oír el ruido salen a ver qué ha pasado y ven a Kanda tumbado en el suelo con Allen encima.

-Allen-kun… no me lo puedo creer.

-Ah, Lenalee no es lo que parece.

La competencia había acabado y todos menos Allen tendrían que llevar un vestido y peluca por una semana. Las navidades las pasaron tranquila y no hubo peleas solo Lavi que estaba presumiendo de su vestido pero nadie le hizo caso ya que todos estaban muy avergonzados, hasta Komui y Bookman llevaban vestido pero tenían que sufrir en silencio. Dos días más tarde el inspector Leverrier vino a hacer una inspección. Aparte de Allen todos llevaban vestidos, pelucas y maquillaje y Leverrier no sabía qué hacer pensaba que todos se habían vuelto locos.

-Komui, ¿que significa esto? ¿Por qué todos lleváis vestidos?

-Es porque hemos perdido el concurso de las chicas.

De repente por la puerta aparece Link, con un vestido amarillo chillón que resaltaba sus ojos, junto a Allen que parecía el único normal de toda la orden.

-No puede ser, tú también Link.

-Lo siento señor yo también perdí.

Leverrier se fue un poco enfadado pero no se comparaba con el enfado de Kanda de tener que llevar un vestido, que a pesar de quedarle muy bien le parecía incomodo.

Había pasado una semana y los chicos de la orden estaban muy contentos de poder volver a lucir sus uniformes. Kanda nada mas recuperar sus pantalones saló en una misión solo ya que Alice no podía salir, y esa es la decima misión que ella se perdió, pero en su lugar fue Miranda que iba un poco asustada debido a que Kanda le daba un poco de miedo. La mas decepcionada de la partida de Kanda y Miranda fue Alice ya que estos dos se fueron justo un dia antes de Nochevieja.

-Tened cuidado.- dice Alice.

-Tú también.- dice Miranda.

Mientras que nadie vigilaba a Alice ella se escabullo por la puerta de atrás, solo se había ido un momento a la ciudad, ya que estar encerado tanto tiempo en la orden volvía loco a cualquiera.

-Ay, por fin he salido de esa "cárcel".- Ahora que lo pienso, este pueblo es muy bonito, me gustaría comprar una casa y vivir junto a Yu y nuestra hija, pero, a él no le gustaría ya que yo no sé preparar soba.- piensa ella.

Mientras tanto Lenalee estaba buscando a Alice por toda la orden, y, como no la encontró bajo al pueblo.

-Alice, me has asustado, no deberías salir así sin avisar a nadie puede ser peligroso.- la regaña Lenalee.

-Lo siento Lenalee, pero no aguantaba estar más encerada.

-Sabes que es peligroso, Alice en tu estado no deberías…

-¡No estoy invalida!- Estoy embarazada, y puedo hacer todo como quiera.- Entiendo que debo tener cuidado, pero puedo cuidar de mi misma.

Nada más terminar esas palabras notó que debajo de ella había aparecido un charco y empezaron las contracciones.

-Lenalee, ya viene.- dice agonizando.

-Inocencia activada.- Yo te llevo, Alice.

-Gracias.

La joven china la cogió en brazos y activó su inocencia, a pesar del esfuerzo consiguió llegar con Alice a la orden en donde fue atendida inmediatamente por las enfermeras, mientras que algunos exorcistas, científicos y buscadores más cercanos a ella esperaban fuera.

La espera se hacía eterna y todos se ponían cada vez más nerviosos. Komui intentó contactar con Kanda y Miranda para que se dieran prisa pero sus golems habían sido destruidos en la batalla.

Ya eran las 11 de la noche de nochevieja y la bebé estaba en brazos de su madre, todos se reunieron alrededor suyo para poder verla, ella tenía el pelo de su padre negro azulado y los ojos como su madre, la tierna niña miraba alrededor con mucha curiosidad y todos le sonreían.

-¿Cómo la vas a llamar?

-Yuki Kanda.

-¡BIENVENIDA YUKI!- gritan todos.

La niña responde aplaudiendo con sus diminutas manos.

A la mañana siguiente Komui fue a visitar a la mamá.

-Buenos días Alice-san, Yuki-chan.- ¿Cómo están?

-Buenos días Komui, estamos bien.

-Alice, lo malo es que justo cuando Yuki-chan nacía Heblaska sintió una energía como si ella fuese compatible con una de las inocencias que tiene.- Así que me gustaría comprobarlo. – Tú sabes muy bien que si Yuki-chan no es compatible no podrá vivir en la orden.

-Lo sé.

Al cabo de varios minutos llegaron Kanda y Miranda con la inocencia, por las heridas que traían había sido muy duro conseguirla. Alice estaba ya de nuevo con su uniforme de exorcista y su radiante cabello llevando en brazos a su pequeña Yuki mientras se dirigía hacia donde se encontraba Heblaska.

-No le vas ha hacer daño, ¿verdad?

-No solo la voy a examinar.- Heblaska se queda un rato examinándola y si tenia algún poder.- Lo que yo pensaba, Yuki-chan es compatible con la inocencia, será una exorcista igual que sus padres.

Mientras Alice volvia a su cuarto vió que al otro lado del pasillo se encontraba Miranda hablando con Krory, y, se dirigió rápidamente al cuarto de Yu.

-Yu, tengo una sorpresa para ti.- Saluda a la pequeña Yuki-chan.- dice Alice mientras coloca a la pequeña en sus brazos.- ¿A que es muy mona? Se parece mucho a ti.

Kanda se quedó sorprendido con lo frágil que era Yuki y la sostuvo con cuidado temiendo un poco hacerle daño, pero, la niña nada mas saber que no estaba en los brazos de su madre no lloró, sino empezó a reir muy feliz.

-Se va ha llamar Yuki, si a ti no te importa.- Yu, Yu, ¿estas bien?.

-Si, esta bien llamala como quieras.

-Jo, Kanda, parecía que estabas en otro mundo.- De ahora en adelante tendras que ser mas amable y sonreir mas ya que ella imitara todo lo que hagamos.

En el próximo capitulo La infancia de Yuki.