Buenooo henos aquíiiiiii….y yo, todavía hablando webadas…un bocha de cosas, pasaron en este ratote!…pero, es mejor, primero lo primero el capi. Es mejor esto, que escuchar mis anécdotas parecidas a las webadas que habla Don Kohta Hirano Sensei XD
A cooomeeeerlaaaaaa!!!!!!!!xDDDD. y si, por que es un cap muuuyyyyyy largooooo….pero, espero que se entienda ^^. Sino, veré si lo hago en dos caps ^^.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
La familia hellsing…parte 9…Recuerden que soy su hermana mayor…La joven heredera hellsing, se hallaba en su cuarto. Mirando con total desprecio, sobre su cama, un traje de conejita playboy.
(N/A: uuuoooOOOO =000 xD).
-aun, no puedo creer que tenga, que hacer esto. Murmuro la heredera, sentándose en su cama, tomando las graciosas orejas blancas y negras.
Procedió, a colocarse el traje negro, que ''casualmente'', encontró en el fondo del armario de su madre, lleno de polvo. Este, parecía muy antiguo, pero era de la misma talla, que la de la joven Dracul, pero le quedaba un poquito más apretado en la delantera. Aunque, sintió nauseas al imaginarse a su madre en esas vestimentas, y mas el solo hecho hacerle de compañía a su padre.
Cancanes negras, ojeras, muñequeras y guantes, hicieron juego con el resto del traje. Zapatos negros, de tacón le hacían ver, sus piernas mas largas y sexys de lo que ya eran. Se miro al espejo, tenia que admitirlo, le quedaba bien. Solo, que el simple hecho de presentarse a toda la población estudiantil, con ese traje. Seria, como perder toda su vida social y respeto. Pero, lo haría todo con ganar la famosa apuesta.
Todos en el colegio, la seguían y hacían sus propias apuestas. John y Peter, eran los jefes de las apuestas, juntando dinero a ver, quien se animaba a vestirse o en el caso de Jessica Islands, desvestirse.
La elegante puerta del cuarto de Cecilia, comenzó a abrirse sin que ella se diera cuenta. Acto seguido, una cámara se hallo allí. Detrás de ella, los gemelos Dracul intentaban enfocar a su hermana. Para, tomar fotografías y venderlas en su colegio. (N/A: ah, mierda. Son re cualquiera, estos locos xP).
Muchos flashes, se hicieron en pocos segundos. Los cuales, Cecilia volteo rápidamente para ver a sus hermanos, sonrojarse y salir huyendo del cuarto. Ella, no dudo ni un solo instante en correr tras ellos, pero no se percato de que tenia puesto, su traje aun.
Para suerte de los tres, sus padres no se hallaban en la mansión. Integra, tuvo que salir del país por cuestiones de trabajo, pero solo por esa noche y volvería a la siguiente. Mientras, que el padre nosferatu, se encontraba en el norte de Inglaterra, exterminando junto con seras y Pip, algunos vampiros. Ósea, que todos los adolescentes quedaron al cuidado de su querido mayordomo. A este, no le molestaba en lo absoluto el tener que cuidarlos, el problema era llamarlos y encontrarlos, cuando era necesario. John, solía esconderse en los sótanos leyendo alguna revista o escuchando música.
Peter, por su parte, siempre iba a los áticos de la mansión. Donde, leía libros muy antiguos o curioseaba cosas, en la web con su notebook. Y Cecilia, solía estar siempre en su cuarto, en los jardines o el la azotea de la casa. Todos, estaban siempre en lo suyo, como cualquier adolescente de su edad. Rara vez, se reunían a hacer algo o ayudarse con los deberes escolares. No, eso lo habían dejado de hacer, desde que Cecilia cumplió sus 13 años.
En la mansión, solo se escuchaban, los gritos histéricos de la joven. Que perseguía aun con tacones, a sus hermanos que corrían a todo lo que daban sus pies humanos. Claro, por alguna razón, ninguno había descubierto sus poderes vampíricos. Eran nosferatus, lo sabían, pero poco les importaba si tenían poderes o no, como sus padres.
-denme, esa cámara malditos idiotas!. Grito la heredera, corriendo a sus hermanos.
-nunca!. Gritaron estos sacándoles la lengua.-esto, es la prueba irrefutable, de que dentro de poco seras humillada frente a toda la comunidad escolar!!.
-ya, verán cuando los atrape!. Los matares y luego los resucitare, para volver a matarlos de nuevo!.
En tantos gritos, el shinigami, quien se encontraba en la oficina de su señora. Archivando, algunos documentos escucho tales gritos. No tuvo, que preguntarse por que era.
-no, otra vez. Murmuro saliendo de la oficina.
Este, se dirigió hasta uno de los pasillos donde provenían insultos, regaños y provocaciones. Atónito quedo Walter, al ver a su señorita vestida de esa forma, abrió su boca sorprendido. Pero, volvió a cerrarla cuando Cecilia, se abalanzo sobre uno de sus hermanos, tratando de quitarle la cámara. Inútilmente, ya que este se la paso al otro hermano quien corrió encerrándose en su cuarto, seguido del otro.
La joven drac hell, quedo tirada boca abajo en el suelo. Murmurando groserías hacia sus hermanos, maldiciendo el por que no fue hija única.
-señorita!. Que ha ocurrido y por que esta vestida, de esta forma?!. Pregunto Walter.
-esos idiotas, me sacaron fotos mientras estaba así. Y lo otro…bueno, es cosa para otro día. Dijo ella, sin levantarse.
-eso, no importa, exijo una explicación. Ya que, a sus padres no les gustara que este así. Replico el mayordomo, acercándose.
-pero…Walter…ARRUINARON MI VIDA!!!. Dijo ella, moviendo sus brazos y piernas, en una crisis de una chica de 16 años.
-señorita, no es para tanto. Dijo Walter, tratando de calmarla.
-NO ES ESO, WALTER!!. ACABARAN MI VIDA SOCIAL!!. ESTOY PERDIDA!! Y ESTARE CONDENADA A SER UNA ÑOÑA EN CLASES DE MATEMÁTICAS!!!!.
Todo esto, duro unos cuantos minutos más. Cuando la joven, aun boca abajo, termino de patalear y suspiro profundamente. Walter, dijo que se levantara pero ella se negó, aunque la petición del shinigami era más que una orden, a una simple petición y/o sugerencia. Tenía mucha flojera, por así decirlo. Como para levantarse y caminar nuevamente, a su cuarto.
Alucard, llegaría en cualquier momento y no le gustaría encontrar así a su niña. Por lo que, el mayordomo decidió pararse, con su piernas abiertas encima de su señorita. Tomándola de su cintura y levantándola como una muñeca. Ella, cerró los ojos y permitió que la levanten.
El, por su parte se sonrojo por completo, cuando levanto a su ama. Claro, desde su pequeña pero excitante aventurilla con ella, nunca mas la vio de la misma forma que antes. Al levantarla, quedo abrazándola por detrás, sujetándola y atrayéndola hacia si. Su largo cabello, hacia cosquillas el los brazos del shinigami. Y su rabo de conejo, haciendo cosquilleo en su entrepierna.
(N/A: o.0).
-esta bien, si me obligan, volveré a mi cuarto. Dijo ella, un tanto fastidiada suspirando.
Al desprenderse de Walter, agacho su cuerpo, haciendo que las manos del mayordomo, recorrieran la cintura, senos y hombros de su señorita. Esto, hiso que se sonrojara aun más. Pero, esto se fue al instante cuando ella lo vio y se marcho.
Pero antes, la joven tras alejarse unos metros, paro de golpe y dio media vuelta. Miro a su mayordomo burlonamente, de pies a cabeza sonriendo pícaramente.
-Walter. Llamo.
-si?.
-me queda bien, este traje?. Pregunto, como si fuera cualquier pregunta.
(N/A: eehhhh???????)
A esto, el mayordomo volvió a sonrojarse, esta vez más aun. Hiso, una mueca de sorprendido y miro a su señorita de pies a cabeza, calculadoramente. Tenia que admitirlo, ese traje le quedaba estupendamente bien, según el y su personalidad en la juventud. Tanto, como para pensar en revivir la ocasión, en su oficina. Pero, no lo haría, no era parte de si, o por lo menos eso pensaba por el momento.
-y, me queda bien o mal, Walter?. Volvió a preguntar, la joven.
-s-si, señorita. Le queda muy bien. Dijo Walter, nervioso y un poco tartamudeando.
Ella, sonrió e hiso una cara, que nadie tenia el privilegio de ver, desde hacia años. Una, que reflejaba su pequeña y angelical sonrisa, iluminando su rostro. Sin mostrar sus colmillos, pero un poco sus dientes. Inclinando un poco su cabeza, con un brillo pequeño en sus ojos. Eso, hacia ver a cualquiera que aun, a pesar se ser una líder de una poderosa y mafiosa pandilla, aun era una joven como cualquier otra.
Procedió, a marcharse y dejar un tanto perturbado a su niñero. Pero, satisfecho por volver a ver, la sonrisa de su señorita. No pensando, que era una mujer sino una niña.
--
Todo, marchaba viento en popa para los hermanos. La apuesta, ya había pasado y solo quedaba disfrutar de su día. A pesar, de que esta no se había concluido.
Resulta, que los herederos pegaron las fotos de su hermana por toda la escuela. Y, mientras Jessica Islands también hiso lo mismo, pero fueron los jugadores del equipo de rugby. Aunque, esto hubiera pasado, ambas quedaron humilladas de por vida. Cada vez que pasaban por los pasillos muchos se burlaban de ellas, pero con una mirada asesina, todos callaban.
En el fondo aun, les preocupaba el asunto de sus padres. Ellos, no querían que se divorcien. Los tres lo notaban, tenían caracteres totalmente opuestos, pero sin duda por alguna razón, se encontraban conectados uno con el otro.
La joven y su amigo de la infancia, se encontraban en los jardines del colegio. Sentados en el césped, uno al lado del otro apoyados en un viejo roble. Ella, le comentaba el asunto de sus padres a Will. El, por su parte al escuchar la noticia, no tuvo intenciones de invitar a salir como una cita, a su amiga. De todas formas, pensaba que se negaría por completo, sin mencionar que no tendría ánimos para la dicha.
-entonces…que piensas hacer?. Pregunto Will, dibujando círculos con un palito, en el césped.
-aun, no lo sabemos con exactitud. Pero, quizás hagamos alguna especie de aniversario, o esas cosas. Dijo ella, recostándose sobre el césped.
-hum…si quieres, podría ayudarte, no conozco mucho el tema. Pero, me encantaría ayudarte en lo que pueda y me permitas. Dijo Will, con una pequeña sonrisa.
Ella, se volvió a sentar y abrazo a su mejor amigo por el cuello. El, siempre encantado por sus abrazos o besos en la frente, nariz y mejillas, la abrazo fuertemente por su cintura, hundiendo su cabeza en su largo y oscuro cabello.
-gracias, Will…verdaderamente, eres muy dulce. Dijo ella, casi en susurro y separándose y quedando a escasos centímetros de sus labios.
-de nada, después de todo nos conocemos hace muchos años. Dijo el en susurro, acercándose mas a los labios de la joven, colocando su frente pegada a la suya.
Ella, por su parte creía que Will estaría nuevamente en una de sus ''llevanzas adolescentes''. Por lo que, alejo su rostro, beso su frente y luego su nariz, dejando marcado su brillo labial. Algo, que a Will no le gusto, ya que se estaba haciendo la ilusión de el, cumpliendo el sueño de besarla en los labios. Pero, tampoco se disgusto con el gesto de su amiga, adoraba su perfume y el delicioso olor a chicle de su brillo labial.
-creo, que mejor nos vamos a clases. Dijo ella, levantándose y acomodando sus jeans y camiseta, tendiendo la mano a Will.
-si, tienes razón. Me pregunto, donde estarán los demás. Dijo Will, tomando su mano y levantándose.
Ambos, siguieron charlando hasta separarse en un pasillo, ya que tenían clases diferentes. Pero, la heredera Dracul miro su reloj. No quería tener matemáticas, la materia mas odiada por ella. Opto, por no ir ese día a la clase y recorrer los jardines del colegio.
Mientras tanto Walter, ahora con 17 años, se encontraba haciendo lo mismo que Cecilia. El, tampoco tenia deseos de volver a clases, en su juventud ya era suficiente, tener que cursar la primaria, secundaria y la universidad. Se encontraba en los jardines acostado sobre una banca de cemento, con un libro en su cabeza, tapando su rostro. Y, a esto quedando dormido.
La heredera hellsing, justamente pasaba por allí. Con un chicle en su boca, haciendo globos y reventándolos, cuando llegaban a una dimensión justa. Miro, al ahora según conocía solo como ''Jake Heisterborg'', mirando sus labios recordó lo que había pasado, después de su reunión. Al hacerlo, toco los suyos sonrojándose ligeramente, haciendo que su chicle caiga. Una muy pequeña sonrisa apareció en su rostro, pero desde aquel momento que no volvió a cruzar, palabra alguna con el. Tampoco cruzaban sus miradas en algún momento. Y cuando lo hacían, en ambos aparecía una pequeña línea rosa en sus blancas mejillas.
Se acerco a el, cuidadosamente, tratando de no despertarlo. Apenas lo conocía y ya se habían besado. Según Nicole, habría sido un ''flechazo'' en ambos, tanto que hiso que ''actuaran'', por así decirlo.
Al agacharse junto a el, tomo su libro, dando a conocer su rostro. Era guapo, tenia que admitirlo, pero seria el indicado?. Pero, antes que alguna respuesta, tendrían que ser amigos, y antes estaba el asunto de sus padres.
Walter, sintió el sol en su rostro, quemando ligeramente su frente, haciendo un suave dolor en la frente. Abrió con un poco de dificultad sus ojos, para divisar a Cecilia junto a el observando la portada de su libro.
-La Luna y Seis Peniques. Murmuro la heredera.
-que…que haces, aquí?. Pregunto el joven, levantándose un poco, aun dormido.
Ambos, levantaron la mirada y sonrojaron completamente. Ella, devolvió el libro y se marcho lo mas rápido que pudo, sin mencionar que lo hiso disimuladamente. El, por su parte se levanto y la siguió hasta tomarla por un hombro, haciendo que volteara.
-lo siento, perdona por haberte despertado. Se disculpo, abrazando sus libros contra su pecho.
-eh…no, te preocupes. Pero, que haces aquí?. No deberías estar en clases?.
-si, ''debería''. Pero, odio matemáticas y más al profesor. Dijo ella, sentándose en una banca.
-si, y yo. Prefiero literatura o historia.
-wow, yo también!. Dijo ella, sorprendida mientras Jake, se sentaba a su lado.
-si, mi favorito es este, ''La Luna y Seis Peniques''. Dijo, mostrándole el libro.
-vaya, es antiguo. Sabes, es el mismo libro que siempre lee mi mayordomo. Dijo Cecilia, mirando fijamente al joven y el libro.
-b-b-bueno…quizás, nos guste el mismo. A varias personas, nos pasa. Dijo Walter joven, tratando de no ser descubierto.
-si, tienes razón. El, parece estar obsesionado con William Maugham, tiene y lee todas sus obras. Comento, devolviendo el ejemplar.
Walter, nunca pensó que pensaría su señorita de el. Por lo que, por mera curiosidad procedió en centrarse en ese tema.
-mayordomo?. No sabia, que tenias sirvientes.
-el, no es un sirviente, es como parte de la familia. Esta allí, desde sus 14 años…creo, no sabría decirlo con exactitud. Pero, solo lo tenemos a el, una vez contratamos personal de limpieza, pero a mi padre no le gusto. Y termino, despidiendo a las mucamas y los otros 2 mayordomos.
-jeje, pareces que lo conoces bien.
-yo?, conocerlo?. Pregunto la heredera, burlona y sorprendida.-el, conoce mas de nuestra familia que nosotros mismos. E incluso, me conoce más que yo mi misma. Y apenas se algunas cosas, nunca habla de el a no ser cuando se lo pedimos.
-no creo, que sea así. Quizás, solo piensa que todos tienen algo mejor que hacer y que, prefiere atender a los demás. Para que se sientan conformes, pero siempre comente sus travesuras. Dijo Walter, recordándose a el mismo, como mayordomo.
-algo mejor que hacer?. Como puedes, decir eso si ni siquiera lo conoces?.
-eh…yo solo decía!. Es decir, mi familia también tenia uno así…y bueno!. Pasaba eso, por lo que pensé que podrían ser muy iguales!. Dijo Walter, nervioso sonrojándose.
-cuando, haya alguien igual a mi mayordomo…será el fin de la tierra. Afirmo la líder del quinto infierno, burlonamente.-simplemente, no hay nadie igual a el, ni siquiera mejor. Todos los mayordomos, hacen su trabajo por dinero, pero el…el, lo hace porque nos quiere.
A esto, Walter como mayordomo, se sintió muy bien consigo mismo. Pensando, que los demás lo querían mucho. Como cuando los herederos, eran solo unos niños y sus padres salían de viaje. El, les contaba anécdotas de vampiros o cosas de la guerra. Las cuales, los niños quedaban con los ojos muy abiertos y con una sonrisa dibujada en sus labios.
-creo, que si se lo dices, hará mejor su trabajo. Dijo el joven, subiendo una pierna y abrazándola, apoyando su cabeza en ella y mirando a la heredera, con una ligera sonrisa.
-No.
-por que?.
-por que, ya sabe lo que siento por el. Y su trabajo, es imposible que lo haga mejor que como lo hace ahora. Dijo ella, sentándose en ''canastitas''.
-lo parecías mucho, verdad?.
-mas que nada en el mundo. Seria, como mi segundo padre y amigo.
-…
-Jake.
-si?.
-quizás…te parezca apresurado, o posiblemente nunca mas en la vida me vuelvas a hablar. Pero…te gustaría…salir conmigo?. Pregunto ella, mirando al suelo y sonrojándose.
El, la miro sorprendido. Pero, cerró sus ojos un momento y apareció el joven Walter de 17 años.
-me gustaría, pero yo tenia que invitarte no tu a mi. Es, como una tradición. Dijo el ahora joven, acercándose a ella. Colocando su brazo en su cintura atrayéndolo hacia si.
El timbre de salida toco, pero ambos seguían pegados uno al otro. Unos 10 min pasaron, en absoluto silencio. Hasta que, la heredera se levanto seguida de Walter.
-entonces, te parece este viernes en la noche?. Pregunto Walter, tomándola por su cintura.
-si, seguro. Respondió ella, aliviada ya que aun faltaba una semana para el desgraciado acontecimiento de sus padres.
-bueno, nos vemos el viernes. Dijo Walter, tomándola por su barbilla, levantándola y besándola suavemente.
Ella, tiro sus libros suavemente, pasando una mano por el alborotado cabello del ahora joven mayordomo. Y la otra, entrelazándola con la mano de Young Walter. Desprendieron sus manos, para que Walter abrace a la joven, por su cintura. Levantándola contra si, y ella abrazándolo por su cuello. Además, de que el ahora joven mayordomo, poso una de sus manos, en los muslos de la joven. Mientras ella, tiraba suavemente de sus cabellos.
Cecilia se desprendió lentamente de el, sonrojada levantando sus libros. El, la ayudo y llevo de la mano hasta el final de los jardines, donde se hallaba la entrada a los pasillos.
-bueno, te veo el viernes. Dijo ella, marchándose pero no sin antes, volver a besar sin saberlo, a su mayordomo.
Walter, se quedo viéndola hipnotizado con su particular belleza, saludándola con la mano y una tonta sonrisa de enamorado. Tocando sus labios y parte de el, deseando que ese beso durara toda la eternidad. 2 min pasaron, cuando volvió su antigua personalidad. Todo el trayecto a la mansión, paso maldiciéndose a si mismo. Pero una parte de el, que no era la de su juventud, se sintió bien por así decirlo. Al, conocer a Cecilia mas que como una señorita a la futura líder hellsing. Sino, como una joven, pero algo en el disfrutaba sus besos y abrazos. Ya, la había abrazado un sinfín de veces, pero nunca de esa manera, ni haberla besado justo en los labios.
La heredera, por su parte, recorrió los pasillos hasta encontrarse con sus hermanos. Ambos, le comentaron su idea para sus padres. Ella, le pareció una estupenda idea, ya que la suya la habían aprobado pero le faltaban algunos detalles importantes.
-entonces, necesitaremos la ayuda de los chicos. Dijo John, mirando a su hermana.
-tienes razón, mejor nos reunimos y los llamamos. Peter, llama a mamá y dile que nos no se preocupe que llegaremos tarde. Dijo la hermana, dándole su celular a Peter.
Por alguna razón, el cabello del heredero hacia ya mas de medio año, se venia haciendo cada vez, mas claro. Nadie lo comprendía, ni siquiera sus padres, Alucard dijo que se estaría pareciendo mucho mas a Integra. Pero, por que seria su cabello?.
Esto, se debía a que el, husmeando en las cosas de su hermana mayor. En un cajón, encontró su tintura para el cabello. Había, muchos colores, blanco, negro, castaño, rubio, rojo, azul, verde, rosa, etc. Jugando con los recipientes, cayó en su cabeza el rubio dorado, el mismo color que su madre. Al querer quitárselo, enjuagando su cabello hiso que la tintura hiciera efecto. Sus otros hermanos, entraron un poco después, descubriendo que Peter tenía el cabello castaño muy claro.
Optaron, por hacerlo rubio de una sola vez. Poniendo en practica, a la peluquera ''chica policía'' Seras. A ella, le encanto como había quedado su pelo. El problema fue, cuando Integra la regaño por ayudar a tapar los errores de sus hijos. Sabiendo, que ellos los tenían que evitar y/o cubrirlos de alguna forma. Aunque, le gusto ya que uno de sus hijos se parecía mas a ella. Sin mencionar, su hija que al parecer tenía un muy parecido carácter al suyo.
Integra, se encontraba en su oficina. Hacia ya, una semana que dormía sola en su cama.
-.-.-.-(N/A: pequeña, conversación entre Alucard e Integra. Durante la noche, hacia una semana)
Alucard, se encontraba apoyado en la pared de su cuarto, esperando a Integra. Quien, llego unos segundos después.
-creo, que habrá que decirles mañana en la noche. Dijo Alucard, bajando la cabeza.
-si, tienes razón. Alucard?. Pregunto Integra, saliendo de su closet en pijama.
-si?.
-si, veras…tu y yo, ya no estaremos juntos. Así que, creo…que es mejor que vuelvas a dormir en…los sótanos. Dijo Integra, sentándose en su cama sin mirar a su casi ex esposo.
-si, tienes razón. Nos vemos, en la mañana, Int…Ama. Corrigió, Alucard desapareciendo en las sombras.
-.-.-.- (fin de la conversación).
El teléfono de su oficina comenzó a sonar. No, tenia ánimos de atender, seguramente Walter lo haría por ella. Y así fue, el shinigami entro corriendo a otra oficina, como el mayordomo que todos conocen, atendió un poco agitado por la ''maratón''.
-familia hellsing. Dijo el mayordomo.
-Walter?. Pregunto Peter.-me, pasas con mi mamá?.
-si, en un momento, Peter. Dijo, Walter parando la llamada y llamando a su señora.
-si?. Que pasa, Walter?. Pregunto Integra, sin ánimos.
-sir, su hijo Peter esta al teléfono. Anuncio el mayordomo, preocupado por como estaba su señora.
-Peter?. Pregunto Integra para si misma, mientras el encargado pasaba la llamada.-que raro, ellos ya tendrían que estar llegando a casa.
-mamá?. Pregunto Peter.
-si, que pasa?.
-bueno, quería decirte que llegaremos tarde a casa. Solo eso.
-como que solo eso?. Pregunto Integra, un poco molesta al no tener ninguna explicación de parte de sus hijos.
-que, solo llegaremos mas tarde. Dijo Peter.
-por qué?. A eso, me refiero.
-eh…es…es que…bueno, resulta que…así!. Con nuestros amigos, nos reuniremos…en la cafetería que se encuentra a una calle del colegio. Dijo Peter, algo nervioso.
-y, piensas que yo te creeré tal mentira, Peter?. Pregunto Integra, arqueando una ceja.
-…
A esto, el teléfono lo tomo el otro heredero. Pero, ninguno de los dos tuvo resultado aparente. Hasta que, después de suplicar por teléfono los tres al mismo tiempo. Integra, permitió que llegaran mas tarde. PERO (n/a: siempre hay peros en todo xD) no tendrían que llegar a mas tardar, a las 21:00 p.m. (N/A: suertudos ¬¬)
Llamadas por llamadas pasaron en 15 min, para ser exactos. Los miembros de Tepes y El Quinto Infierno, se encontraban reunidos en una cafetería, en la otra punta de Londres.
(N/A: bueno…menos mal que, quedaba a una calle de la escuela xD).
-bueno, supongo que todos, ya saben lo del ''asunto''. Dijo Cecilia, que se encontraba sentada a la cabeza de la mesa.
-si. Respondió Nicole.-y, que haremos?.
-algo…que haga que no se divorcien. Dijo John, colocando su cabeza sobre la mesa.
Cecilia, se encontraba pensativa y recordando una película, que vio hacia solo dos días. Golpeo la mesa y llamo la atención de todos.
-HERMANA!. Que diablos te acurre?!. Pregunto Peter, un poco molesto.
-lo tengo!. Chicos, recuerdan la película que vimos hace dos días, atrás?. Pregunto la heredera.
-cierto!. Dijeron los demás.
Todos los adolescentes, planearon un plan infalible. Titulado:
Operación AXI
(N/A: que predecible ¬¬, si se les ocurre un nombre mejor, díganmelo por reviews^^).
Pero, en todo plan, siempre ocurren altercados. El de los hermanos, era que algunos de sus amigos no podrían asistir el viernes a la casa de los hellsing. Por lo que, tendrían que hacer varias cosas, para que estos pudieran asistir.
-chicos, ustedes se van solos, o con nosotros?. Pregunto Cecilia a sus hermanos.
-no, nos vamos con nuestros amigos. Dijo Peter, subiendo junto a su hermano al auto de Los Tepes.
-okey. Dijo, la heredera mientras subía en el asiento del copiloto del auto de Will.
A estos, le siguieron sus amigos. Un largo trayecto por las casas de todos, quedando por ultimo a Cecilia y Will en el auto. El invierno se acercaba, día a día, pero sin ningún efecto en los herederos.
-aun, es temprano. Que quieres hacer?. Pregunto Cecilia, mirando su reloj de mano.
-tienes razón, recién son las 18:00 p.m. hum…si quieres, podemos ir a ver una película. Propuso Will, doblando en una esquina.
-no, ahora no tendríamos tiempo.
-a tomar algo, entonces?.
-no, sabes…hace, mucho que no visitamos el parque, que te parece si vamos allí?. Propuso la heredera, abrochándose su saco, a causa del frio.
-cierto, me gustaría. Dijo Will, mirando hipnotizado a su amiga de la infancia.
Diez minutos pasaron y ambos se encontraban sobre un barandal de una escalera, en algún parque de Londres. Hacían, equilibrio con sus brazos mientras bromeaban entre ellos. Ambos, eran mejores amigos desde hacia mucho. Pero, Will quería algo más que una simple amistad o fraternidad entre ambos.
-y…como piensas aprobar matemáticas?. Pregunto Will, bajándose.
-simple, le pediré a Sophie que me ayude y el resto…y si, el resto desgraciadamente queda por estudiar. Dijo ella, sentándose en el barandal.
-hace unos días, estuve pensando. Comento Will, acercándose a la heredera.
-tu piensas?. Dijo ella, burlonamente con una hermosa sonrisa, que Will adoraba que se dibujaran en sus labios.
-de vez en cuando. Dijo el, acercándose mas quedando entre las piernas de su amiga.
-entonces, dime. En que pensaste?.
-pensé…en que…tu y yo…decía el en susurro, acercándose lentamente a sus labios.
-tu y yo…que?. Pregunto ella en el mismo tono, dejándose llevar por su adolescencia.
-podríamos…ser…mas que simples amigos. Dijo Will, tomándola por su cintura suavemente, acercándose a sus labios.
Estos, apenas rozaron las comisuras, sintiendo el aliento del otro. Pero, Cecilia abrió sus ojos y abrazo por el cuello a su amigo.
-lo siento, Will. Yo…aun no estoy lista para esto. Dijo la heredera en susurro suavemente al oído de Will.
Esas palabras, para el, fueron como una daga en su corazón. Cada palabra lo rompía, la imagen de su amiga se diviso en su mente. Partiéndose como el vidrio, en miles de pedazos como su corazón.
-te entiendo. Dijo Will, abrazándola fuertemente por su cintura, sin permitirle que se aleje de el.
Permanecieron pegados por mucho tiempo, sin separarse ni un solo instante. Ambos, estaban en su mente divagando, pensando como seria algo entre ellos dos. Para Will, seria un sueño hecho realidad, y para la heredera hellsing seria como…aun, no sabia con qué compararlo, ya que se sentía fuertemente atraída. Por el que ahora, todos conocían como Jake.
El se separo y ambos caminaron abrazados hasta llegar al auto. El viaje, fue largo y silencioso, la heredera tenía un gran problema de emociones en su mente. Que preferiría un flechazo de Cupido o un amor partido de una amistad?.
William, paro en el principio de la amplia propiedad de los Hellsing, eran las 21:30 p.m, 30 min después de la hora máxima permitida. Ambos, guardaron silencio absoluto, Cecilia tomo sus libros bajo la cabeza y los presiono contra su pecho. Will, apretó en sus manos el volante, aun con el corazón hecho pedazos por el rechazo de su amiga.
Cecilia, abrió sus ojos lentamente, dejo sus libros un momento. En el cual, tomo a Will bruscamente por su cuello y lo atrajo hacia si. En un apasionado y largo beso, el impresionado por el acto de ella. No dudo ni un instante en seguirle la corriente, tomándola por su cintura devolviendo el beso. Pasando sus manos, por sus piernas. Haciendo, que se siente sobre las suyas, tratando de quitarle su camiseta y acariciando su estomago.
Ella, por su parte sentía la presión y calor incontenible en su cavidad femenina, haciéndola chocar fuertemente con la de Will. Pasando sus manos por su pecho y cuello, dejándose llevar con el dulce beso de su mejor amigo.
Mientras Will, amasaba suavemente uno de sus pechos atreves de su sostén, la heredera lo tomo por los hombros y se alejo bruscamente. Se miraron directamente a los ojos, ambos sorprendidos por la actitud del otro.
''yo… no puedo decirle que lo hice por lastima''. Pensó para sus adentros Cecilia.
''al fin…mi deseo, mas codiciado se cumplió''. Pensó Will, para sus adentros con alegría.
Ella, se sentía terrible por cometer tal acto con su amigo, sabiendo que amaba a otra persona. Se separo rápidamente de el, conteniendo las lagrimas. Tomando sus libros y saliendo del vehículo corriendo hasta llegar a su hogar. Marchándose, rápidamente sin pensar en que le daría, falsas ilusiones a su amigo.
--
Mientras tanto en la mansión Islands. Nicole, estaría por decirle a su padre que se ausentaría por una noche para pasarla en la mansión Hellsing.
-Franchesca Nicola Islands!. Como quieres, que te deje ir con esos jóvenes vampiros?!. Dijo, el padre de Nicole, levantándose de golpe de su silla en su oficina.
-P-Pero padre!. Es, una ocasión especial!. Protesto Nicole, en tono de suplica.
-acaso crees, que una tonta ocasión especial, te hará faltar al cumpleaños de tu abuelo?. Pregunto el padre de ojos verdes y pelo negro.
-yo…yo no quiero faltar, por que quiera!. Es que, me necesitan!.
-para que?. Para morder personas vírgenes?!. Ni siquiera, tienes permitido ir con los Hellsings!.
-eso es injusto!. Ya lo hable, con el abuelo y me dio absoluto permiso!.
-no mientas, Franchesca!.
-y no me llames Franchesca!. Odio ese nombre!. Mi nombre, es Nicole entiéndelo!.
-ya basta de niñerías!. Ve a tu cuarto, ahora!. Dijo el tipo, golpeando su escritorio.
En ese momento, entro a la majestuosa oficina, sir Islands. El, miro a su hijo y a su nieta, ambos con el ceño fruncido y los labios apretados.
-Wagner, que sucede?. Pregunto sir Islands, caminando hasta quedar al lado de su nieta.
-Franchesca, quiere ir a la mansión hellsing. Respondió Wagner, cruzándose de brazos.
-y que tiene de especial?.
-es tu cumpleaños.
-pero, abuelo!. Ya, nosotros lo habíamos hablado, tu aceptaste a los hellsing como mis amigos!. Protesto Nicole, mirando a su abuelo con ojos de borrego a medio morir.
-cierto…tienes razón. Entonces ve, Frankie. Dijo sir Islands, con una pequeña sonrisa colocando su mano sobre la cabeza de Nicole.
-gracias, abuelo!. Dijo Nicole, abrazando a sir Islands.
--
A la mañana siguiente, la joven heredera Dracul, se encontraba en su clase de literatura, su favorita.
-Alicia, fue extinguiéndose en su delirio de anemia, agravado de tarde, pero remitía siempre las primeras horas. Durante el día, no avanzaba su enfermedad, pero cada mañana amanecía lívida, en síncope casi. Leyó, la heredera en frente de la clase.
Textuales palabras, leyó la heredera Dracul frente a la clase. Ella, era la única que asistía a allí, de no ser por personas que solo conocía como compañeros.
-bien leído, hellsing. Dijo la profesora.-bueno, continuemos el análisis del almohadón de plumas, de Horacio Quiroga.
Cecilia tomo asiento, entusiasmada por a literatura. 20 min pasaron y un alumno entro al aula. Este, le dio a la profesora un pequeño papel, ella lo leyó y miro a la heredera.
-Hellsing, la solicitan en la dirección de secundaria. Dijo, mirándola fijamente.
-secundaria?. Pero, pertenezco al colegio superior. Aclaro la heredera sorprendida.
-solo vaya, hay algo que hablaran con usted. Ya que, sus padres no están disponibles.
Ella, se levanto pesadamente preguntándose por que la citarían allí. Un largo camino recorrió, hasta llegar a la escuela secundaria. Al, llegar a dirección diviso fuera de la oficina a sus hermanos menores.
-dios…que hicieron?. Pregunto fastidiada, mirando a sus hermanos.
-nos culpan, de algo que no hicimos. Dijo Peter, sin mirarla.
-ahora, nos quieren expulsar. Dijo John, sin mirarla.
-pero, por que?. Pregunto ella.
Antes de que esa pregunta pudiera ser contestada, la puerta de dirección se abrió. Dando a conocer, a la antes directora del orfanato, Camila Villareal.
-Hellsing.
-si?. Dijo la heredera.
-pase, de inmediato. Ordeno la mujer.
Esta, miro sorprendida a Cecilia, ya que la recordaba cuando era solo una niña y bebé. E incluso, con algo de rencor por interrumpir su ''coqueteo'', con su mayordomo. Ambas, tomaron asiento y se miraron fijamente.
-bueno, que hicieron mis hermanos?. Pregunto Cecilia, rompiendo el silencio.
-han, sido acusados y con pruebas. De tener en su posesión, drogas.
-drogas?!. Pregunto ella, alterada y nerviosa.
-así como lo oye, encontraron en sus mochilas tres paquetes de cocaína. Dijo, poniendo en su escritorio dichos paquetes pequeños.
-es mentira. Dijo ella, firme.
-como lo sabe?. Estas, son pruebas irrefutables y serán expulsados y llevados a un juicio de menores.
-son mis hermanos, se cuando mienten o no. Quien sabe, podrían haberlos acusado injustamente!. Dijo ella, poniéndose de pie.
-señorita hellsing, estas son las suficientes pruebas, como para expulsarlos!. Y sino quiere, ser expulsada también, le sugiero que hable con sus padres!.
-pues, no los expulsaran!. Son mis hermanos, y probare que son inocentes!.
-no los son!. Mire lo que a sido encontrado en sus mochilas!.
-sí, y lo probare!. O qué?, recuerde que si nos expulsa, perderá a unas de las familias más ricas de toda la corona británica. Además, yo cuando quiera, puedo comentar lo que usted hiso, hace años. Sin mencionar, como consiguió su puesto de directora. Dijo, chantajeando a la mujer.
-c—como, sabe eso?. Pregunto, temerosa.
-las paredes tienen oídos, mi querida directora. Quien sabe?. Su lengua se escapo, y quizás…la mía también.
-bien, hellsing. Sus hermanos, no serán expulsados, pero usted tendrá tres amonestaciones por falta de respeto a un profesor.
-los dejara tranquilos?.
-sí.
-bien. Dijo ella, tomando tres papeles del escritorio y marchándose.
Al salir, diviso a sus hermanos en la misma pose que antes, se agacho frente a ellos y los miro, tiernamente.
-vamos tontos, ya no tienen por que temer. Dijo ella, casi en susurro.
-por que?. De todas formas, nos expulsaran. Dijo John.
-no, exactamente.
-que?. Que quieres decir con eso?. Pregunto Peter, levantando la mirada.
-solo, digamos que arregle las cosas. Dijo ella, ocultando las amonestaciones en su bolsillo.
-como?. Pregunto John, levantando la mirada.
-soy su hermana mayor, mi beber es protegerlos. Lo dice, la tradición. Dijo ella, con una pequeña sonrisa.
Estos, sonrieron y abrazaron a su hermana mayor.
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-funciono?. Pregunto una joven a dos jóvenes de 17 años.
-ya no, su hermana ayudo a que no los expulsen, Jessica. Dijo uno.
-maldición!. Dijo Jessica sentándose en un sillón.
-que harás, ahora?.
-no lo se, ustedes averigüen algo de ella. Esperen!. …
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See, ya se que no tenia que terminar ahí. Pero, es que no me gustan los capítulos muy largos. Por que, te pierdes un poco. Así que, para que se entienda lo acorte ^^. Y…en realidad, este no era el cap, sino que era otro. Pero, decidí hacerlo, para que la trama se entienda mucho mejor.
Jejeje, ahora el capitulo es el que me jugare todo por el todo. Ósea, lo mas complicado de escribir, hasta donde se muchos lo han intentado O.o.
PROXIMO CAPITULO: ''CADENA DE FAVORES''.
El titulo, ya lo dice y eso si lo hago bien, ganare. De lo contrario, perderé mi titulo de escritora T.T.
PERO, LO HARE!. POR QUE, ME ESFORZARE MUCHISIMO EN ELLO!!!!!!!. ºΩº SE ME HA METIDO EN LA CABEZA Y NO, ME LO VOY A PODER SACAR HASTA QUE LO HAGA, BIEN COMPLETITO!!!.
AHORA, PARA MÍ ES EL TODO POR EL TODO!. SI GANO, ACTUALIZARE TODO Y PONDRE MAS FICS!. DE LO CONTRARIO, ME IRE DEL PARA SIEMPRE!, POR QUE ME SENTIRE TAN AVERGONZADA QUE NUNCA MAS, LO PODRE VOLVER A PISAR T.T TOT T.T TOT.
Quizás, para ustedes escribirlo sea una reverenda huevada, pero para mi es como LA RE WA!!!. Es decir, escribirlo y que se entienda es…COMO CHAN! ^^.
Por cierto, el fragmento que leyó Ceci es de un cuento de Horacio Quiroga. El almohadón de plumas, una muy buena lectura ^^. Se los recomiendo ^^.
SIR C.J
