Pareja: CharaHina.

Género: Romance; Humor; Vida escolar;

Cantidad de capítulos: 12, serie de drabbles.

...Y también poseerla

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Antiguamente.

Charasuke jamás tenía compasión en la cama.

- ¡OH! ¡Sí Charasuke, mas hondo! - gritó la pelirroja de ojos azules enredando aun mas sus piernas en las caderas del moreno.

Él obedeció el mandato de esa mujer casada que lo llamaba a su casa por tercera vez en esa semana.

La cama sufría el impacto de los movimientos bruscos y feroces del moreno.

Esa día estaba de pésimo humor ya que había encontrado a su hermano justo en el momento que tenía la mano bajo la falda de Hinata y la boca en el enorme seno por sobre la ropa, lo único que lo dejaba mejor era saber que ella lo había detenido de ir mas lejos como todas las otras veces, pero estaba seguro que en algún momento llegaría la hora que ella se entregaría a Itachi y eso lo enfurecía.

Cosa que aprovechaba para desahogar en esa clase de mujeres que tenía bajo él.

No le importaba mas que desahogarse y era mejor para él no tener que lidiar momentos de delicadezas.

[...]

Actualmente.

Su piel sabía deliciosa a cada centímetro que lamía.

Sus besos eran un dulce que viciaban hasta a alguien como él que odiaba los dulces.

Su olor era embriagante y su piel cálida era abrasadora, ardía a cada toque que le daba.

Sus gemidos eran la mejor melodía que podía pedir.

Era tan hermosa cuando estando completamente desnuda frente a él que Charasuke contuvo las ganas quedarse observándola embobado y parecer un idiota.

Su pelo había crecido aun mas y estaba mas oscuro y largo, bellamente esparcido por la sábana blanca, contrastando con su color de piel, su tez pálida le había atraído tanto que no pudo evitar mordisquear y chupar cada centímetro por donde pasó, ahora estaba llena de moretones y marcas de dientes, cosa que el Uchiha adoró, se sentía en el cielo tenerla así bajo él.

Desnuda, embriagada, extasiada.

Acercó su nariz al cuello de ella y suspiró, bajando por su piel y rozando su aliento caliente mientras descendía, lento, como si estuviera grabando cada momento, sosteniendo sus muslos suavemente mientras bajaba, ahora en sus pechos, sintiendo como ella estremecía, momentos después en su ombligo, sintiendo como ella temblaba de expectación, se detuvo a centímetros de llegar a su intimidad, sintió la tensión que emanaba de ella.

El aroma de su empapada entrepierna era tan embriagante como la imagen que tuvo segundos antes de Hinata mientras se corría.

Era lo mas glorioso y excitante que había visto en su vida.

- Cha-Charasuke...hazlo ya - ella tartamudeó nerviosa y ya impaciente, él había estado recorriendo su cuerpo por mucho tiempo, torturándola, haciéndola temblar de expectación y estremeciéndola de placer cuando la chupó con hambre.

Charasuke se sentía drogado en la peliazul, era tan deliciosa e intoxicante, cada parte de su piel le daba ganas de quedarse enredado y pegado en esa ojiperla por una eternidad. Se apoyó sobre sus manos alzándose sobre la Hyuga para estar cara a cara.

Sus brazos soportando su peso estaban expuestos y permitían que Hinata analizará perfectamente sus torneados músculos, de ante-brazos, de su torso, de su abdomen, lo único que él llevaba puesto era el collar Uchiha en su cuello pendiendo hacia abajo, ambos estaban ruborizados y con la piel en llamas, ambos con los ojos nublados y grises, con la fuerte necesidad de unir sus cuerpos.

- ¿Estás segura? - preguntó aunque estuviera mas que excitado y ansioso de poder fundirse entre sus caderas.

Pero con Hinata siempre se preocuparía de que era lo que ella deseaba...

Ella le mostró una cara de angustia, como si ya no pudiera esperar mas, cosa que demostró atrayéndolo a un beso mojado y necesitado, atrapándolo con los brazos y rodeando su cuello, Charasuke correspondió con mas ansiedad, pegando su miembro húmedo a la entrada de Hinata, gimiendo junto a ella en medio al beso a causa del roce de sus intimidades.

Hinata suspiró contra su boca cuando se separaron unos centímetros conectándose aun por un hilo de saliva brillante.

- ...Sí - susurró chocando sus perlas ofuscadas contra los ojos negros lujuriosos y envolviéndolo con sus largas piernas para atraerlo mas hacía ella. Charasuke soltó un jadeo placentero y no necesitó contenerse mas tiempo.

La penetró deslizándose en su interior y siendo recibido por una enorme calidez y estrechez.

¡Dios! ¡Era la pura gloria!

- ¡Ahh! - apoyando su cabeza contra cuello sudado de la ojiperla mientras guiaba su miembro a su apretado interior dejó escapar un ahogado gemido junto a Hinata cuando se sintió completamente adentro, cerró completamente los ojos frunciendo el ceño con una mueca de dolor pero que contradecía el infinito placer que sentía al ser rodeado por su empapada y aliente vagina.

Esa noche terminó con moretones, mordidas y arañazos en todo su cuerpo que había recibido cuando hizo un vaivén hambriento contra las caderas de Hinata.

Marcas que él consideró el mejor trofeo recibido en toda su vida.

...Por Hinata esperaría el tiempo que ella necesitará, sin importar cuanto fuera.