Inspirado en la canción skyfall de Adele
Clasificación: T-M
(Don't) Let the sky fall
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No más amenazas
Tsuna abrió la puerta del salón sin mucha delicadeza y fue directo hacia su pupitre el cual estaba caído al igual que su silla, y su mochila estaba colgada en una de las patas del banco y todas sus cosas regadas al rededor. Se quedó de pie mirando lo que sus compañeros hicieron, en realidad estaba tan acostumbrado a eso que no hizo ningún comentario, pero eso no significaba que no le dolía. ¿Por qué todos siempre lo tienen que fastidiar?
―¿Dónde quedó tu valentía de hace unos momentos, dame-Tsuna? ―dijo uno le los muchachos con voz de burla―Te creíste muy valiente solo porque estabas con Gokudera y Yamamoto ¿no es verdad?
Algunos siguieron con las molestias verbales, olvidando el incidente. Tsuna seguía sin moverse y sin apartar la vista de sus cosas. Sentía la necesidad de golpear a alguien. Una bolita de papel le golpeó la cabeza, posteriormente otra más , un borrador, un sacapuntas e incluso una pluma. Los jóvenes estaban burlándose de él como siempre lo habían hecho y el chico no hacía nada para defenderse.
―A la mierda...―pensó el castaño mientras seguía recibiendo todo lo que le aventaban―A la mierda con todo
En eso algo entró rompiendo la ventana del salón y lo siguiente que supieron fue que hubo una cegadora luz.
Enma siguió bajo ese roble pensando en todo lo que Tsuna le había contado. Era algo muy grande y estaba agradecido que hubiera confiado en él. Un par de lágrimas se le escaparon pero de inmediato se las quitó, no quería mostrase triste para cuando Tsuna regresara con sus amigos. Ya quería verlo sonreír otra vez.
―Enma
El pelirrojo alzó la vista ante el llamado. Yamamoto y Gokudera llegaron con un rostro serio.
―¿Has vito a Juudaime?
―Tsuna-kun se fue hace unos momentos a buscarlos. Me dijo que sabía en donde se encontraban.
―¿Cómo supo eso? ―preguntó Yamamoto pero Gokudera le dio un golpe en la cabeza
―A quien le importa eso en estos momentos. Enma, ¿realmente Juudaime nos fue a buscar?
―Sí, dijo que quería hablar con ustedes sobre algo.
Gokudera suspiró
―No hemos visto a Juudaime desde lo que ocurrió en el salón, nosotros también queremos hablar con el
Enma frunció un poco el ceño
― No van a seguirle reprochando por lo que hizo ¿verdad?
―Claro que no―dijo Yamamoto con cierta ofensiva―En realidad queremos arreglar este asunto.
―Bueno, entonces me supongo que Tsuna-kun debe estar en el...
¡Boom!
Los tres chicos se pusieron en alerta al oír algo explotar. Se fijaron que de uno de los edificios estaba saliendo humo.
El salón estaba hecho un completo desastre, lo que había explotado fue una granada aturdidora y normalmente esas no causan un daño letal, pero como se encontraban en un espacio cerrado y gracias al calor que provocó, las ventanas explotaron y causó un poco de humo. Algunos estaban llenos de cortes menores debido a los vidrios y la mayoría todavía no recuperaba del todo su vista.
―¿¡Qué fue eso!? ―gritó una chica sumamente asustada mientras se intentaba ponerse de pie
―¡Hay que salir de aquí! ―chilló otra desesperada
Cuando Tsuna vio que algo más había entrado por la ventana, a mili segundos de que explotara, activo el Mantello di Vongola Primo y se cubrió de los efectos de la granada. Se fijó que todavía ninguno de sus compañeros podía ver, pero de ahí en fuera ninguno estaba herido gravemente y suspiro de alivio. Hubiera sido un problema si alguien resultara herido o que lo vieran con el Mantello.
¡Pium!
―¡Ahh! ―gritó una compañera―¿Eso fue un disparo?
―¡No seas tonta! ―le reprochó otro aún cuando se oía asustado
Tsuna logró cubrirse con el Mantello y la bala no le hizo nada. Comenzó a procesar sobre lo sucedido. Era obvio que esto era dirigido hacia él y hoy no era el mejor día para molestarlo, así que no le importaba quien carajos hizo esto, definitivamente iba a matarlo.
―¡Tsuna-kun/Tsuna/Juudaime!
Enma, Yamamoto y Gokudera entraron al salón junto con profesores para ver lo que había sucedido. Los maestros sacaron a los alumnos rápidamente y sin prestarle atención a nada más, los cuatro jóvenes se quedaron ahí.
―¿Estás bien? ¿No te lastimaste? ―le preguntó Enma verificando que no tuviera ninguna herida
―Descuida Enma, estoy bien.
―¿Seguro, Juudaime?
―¿No quieres ir a la enfermería?
Tsuna les lanzó una mirada fría a sus dos Guardianes, ¿cómo se atrevían a ser hipócritas con él?
―Si―contestó sin emoción alguna.
Ambos Guardianes se miraron entre sí, era visto que no podían hacerle plática y, aunque no era el mejor momento, irían al grano.
―Verá Juudaime, nosotros queremos hablar con usted sobre nuestras actitudes...
―No es necesario―lo interrumpió Tsuna bruscamente, Enma se sorprendió por eso―Ya lo sé
―¿En serio? ―preguntó Yamamoto confundido
―Sí, sé que ustedes están mucho mejor sin mí, así que ya no tienen de que preocuparse. Si quieren hasta hablo con Reborn, si es que se digna a hablarme, para decirle que ya no tienen que ser mis Guardianes.
―¿De qué está hablando, Juudaime?
―¡Los escuché reír en la terraza, maldición! ¡Puedo ver que nada de esto los afecta tanto como a mí, así que mejor olvídense de todo!
―Tsuna, nosotros no reímos por gracia, sucede que...
―¡Las personas ríen por gracia, Yamamoto! Está bien que yo sea un estúpido, pero hasta yo sé eso.
―Juudaime, usted no lo entiende, nosotros solo...
―¡¿Ahora me llamas retardado?! ¿Crees que no puedo entender todo esto?
―Tsuna-kun, tienes que calmarte―intervino Enma poniendo una mano sobre su hombro―Escucha lo que tienen que decir
―¿Te vas a poner de su lado, Enma? ¿Después de todo lo que te dije?
―Claro que no Tsuna-kun, pero sucede que me los encontré antes de venir para el salón y ellos se veían realmente...
Tsuna agarró uno de los borradores que le habían aventado y se lo arrojó a Enma en la cara. ¿Cómo pudo ser tan idiota como para confiar en él? Comenzó a agarrar todo lo que se encontraba y se los estaba arrojando. Ya estaba cansado de todo
―¡Mentiras, mentiras y más mentiras!
Sin fijarse que lo que acababa de agarrar era una pluma, se la arrojó a Yamamoto y le goleó en el ojo. Él de inmediato se cubrió y retrocedió unos pasos. Gokudera y Enma se quedaron boquiabiertos y Tsuna detuvo de arrogar las cosas.
―¡Hey! ¿Estás bien? ―Gokudera se acercó a él e intentó apartarle la mano, pero Yamamoto no se dejó.
―N-no pasa nada―dijo mientras evitaba sonar algo adolorido―Tsuna por favor escúchamos.
―¡Sólo déjenme en paz! ―gritó y salió corriendo del salón
―¡Tsuna-kun! ―Enma se fue detrás de él
―Gokudera, ve tras él, hay que aclarar todo.
El italiano hizo una elección que perjudicaría a futuro.
―Primero te llevo a la enfermería y después por él, además, Enma estará con Juudaime.
Enma persiguió tan rápido como pudo a Tsuna, ¡nunca creyó que corriera tan rápido!
―¡Tsuna-kun, por favor! ―gritó mientras lo tomaba de la mano para que se detuviera. El castaño se paro y el pelirrojo aprovechó para respirar con calma
El joven Vongola estaba llorando.
―E-ellos se estaban riendo―explicó Tsuna entre sollozos―Fui hasta la azotea y ellos se estaban riendo. ¿No lo vez, Enma? Todos están mejor sin mi
―No digas eso Tsuna-kun...
―¡Es la maldita verdad! ¡Nadie me necesita a su lado! Todos están mucho mejor si yo no estoy con ellos
Justo cuando Enma iba a replicar, el sonido de un disparo se hizo presente
―¡Cuidado! ―gritó el pelirrojo.
Comentarios: Pobre Yamamoto, cuando lo escribí me di cuenta que primero fue su nariz y ahora su ojo. ¡Buenas a todos! Espero que hayan tenido un buen fin de semana (presumo que yo si :B) Jaja, oh bueno, aquí otro capítulo algo corto, esperemos que el próximo no lo sea tanto. *Reverencia* ¡Muchísimas gracias de verdad por sus reviews! Lamento mucho que no pueda responderlos pero de verdad que estoy muy agradecida! Creo que ya no tengo nada más que decir. ¡Buena semana!
Saludos~
