La puerta del Templo se abrió con estrépito y el más alto de los Dragones la cruzó, con Jack Spicer en sus brazos. El fornido vaquero le dio una oscura mirada al genio de la tecnología.

-Debería dejarte caer después de lo que hiciste en el restaurante, Spicer- gruñó –Pero eso puede esperar hasta que estés de nuevo en pie-

Spicer no contestó; su delgado cuerpo estaba exhausto del esquí, la huída y la lucha, sin mencionar el remedio casero para el frío: inmersión en agua más y más caliente hasta que el frío se hubiese ido de su cuerpo. Según Clay, funcionaba bien en terneros prematuros.

Había funcionado bien en Jack, también.

El a veces Genio Maligno estaba envuelto en un suéter cálido, pantalones, y medias. El Dragón de Tierra colocó al joven más pequeño en una cama en la enfermería y se sentó con fatiga a su lado.

-Quizás debería poner tu mano en algo de agua caliente o algo así- se quejó.

-Eres más amable con él de lo que yo sería- dijo Kimiko, entrando en la enfermería –Es difícil de creer que todo esto empezó por esta cosa horrible-

La Dragón de Fuego levantó los feísimos Lentes de Bi Shi.

-¿Has descubierto qué hace esa cosa?- suspiró Clay, apoyándose hacia atrás.

-No, intenté un par de veces afuera y no hicieron nada. Brillaron un poco en rosa, pero nada cambió o lucía diferente. ¡Lentes de Bi Shi!-

Kimiko deslizó los lentes en su cara y miró alrededor del cuarto.

-¿Algo?- preguntó Clay.

-No. ¡Todo luce exactamente…! La japonesa se cortó de repente.

El hombre soltero más guapo que había visto estaba sentado junto a la cama.

La mandíbula de Kimiko se abrieron cuando sus ojos se dieron un festín ante su vista. El hombre era guapo de la forma escabrosa, feroz que sólo puede ser adecuada en tierras indómitas y en las tapas de las novelas románticas de más baja calidad. Una mandíbula tan cincelada que parecía que podía romper piedras delineaba una boca sensual, y ojos azules que brillaban como los pecados de los ángeles. Una frágil cortina de pelo rubio caía sobre un ojo de una forma que hacía que su interior hiciera cositas divertidas, flippity-floppy. Un ligero espolvoreo de pecas cruzaba el puente de su nariz y mejillas agregando un toque de inocencia a ésa magnífica cara pecadora, como si te masticara y te escupiera de una forma que realmente disfrutarías.

Y si la hermosa cara no fuese bastante, el cuerpo que venía estaba tan caliente que se podía cocinar el desayuno en él (1).

Hombros tan anchos como una yarda (2) estaban cruzados por las costuras de una bien usada camisa que él llenaba con puro músculo. Ésos anchos hombros adelgazaban hasta una delgada cintura y las piernas más largas que Kimiko había visto nunca.

La japonesa hubiera apostado todo el dinero que tenía a que tenía una cola completamente deleitable, pero desafortunadamente él estaba sentado en ella por el momento, esas piernas uber(7)-largas estiradas frente a él cruzadas por los tobillos.

-¿Están haciendo algo ahora?- preguntó la visión de masculinidad.

Kimiko sintió su cabeza inclinándose a un lado, con una mirada confusa en sus rasgos. Cierto, mientras miraba ésa extremadamente besable boca trabajar, un fluido de estrógeno bajó la mayoría de las funciones de sus células cerebrales, Super Manga Caliente Vaquero habló con la voz de Clay.

Unas pocas neuronas fuertes de su corteza cerebral se las arreglaron para señalarle que debería abstenerse de saltar al alto trago de agua frente a ella y gritar "¡Quiero tener a tus hijos!" el suficiente tiempo para notar que también estaba usando la ropa de Clay y estaba sentado en la silla de Clay.

-¿C-Clay?-

Una esculpida ceja se alzó y el Dios del Sexo del Oeste le dio una larga mirada de costado que le hizo temblar las rodillas.

-S-í… ¿Quién creías que era, señorita?-

Kimiko tembló peligrosamente ante el uso de ése término afectuoso. Se sacó los Lentes de Bi Shi de los ojos y miró hacia Clay.

Viejo y simple Clay.

-¿Qué hicieron?- preguntó.

Kimiko se quedó mirando el wu en sus manos, y los levantó hasta sus ojos. Calor Tejano Encarnado había vuelto, con sus labios algo apartados en confusión. Kimiko bajó la barbilla, espiando sobre los lentes. El viejo y simple Clay le estaba dando una mirada extraña.

La Dragón de Fuego levantó su barbilla: Maverick Sexiness. Bajó su barbilla: Clay.

-¿Qué estás haciendo?- preguntó Clay.

-Nada- dijo Kimiko con inocencia, inclinando de nuevo la cabeza.

-Déjame ver los lentes- dijo el Dragón de Tierra, con sus cejas empezando a fruncirse.

-No. ¿Podrías levantarte y darte la vuelta por un minuto?-

-¿Para qué?- demandó Clay.

-Compláceme- dijo Kimiko.

Fueron interrumpidos por Omi y Pequeño Chase quienes entraron corriendo a la enfermería. El pequeño había tomado un baño caliente mientras Jack era tratado y ahora estaba usando un juego de los pijamas de Omi.

-¡Papi!- chilló Pequeño Chase, corriendo hacia su padre.

Kimiko miró hacia el más singular y hermoso niño que hubiera visto jamás, sobrepasando el vaquero de la tapa de la novela de romance, corriendo hacia la cama con…

La Dragón del Fuego sintió que sus rodillas temblaban de nuevo.

Si Clay a través los Lentes de Bi Shi era la figura de la masculinidad, Jack Spicer era la figura de la belleza eterna. Piel tan blanca como la luz de la Luna brillando contra las sábanas negras de la cama de la enfermería, con pelo rojo escarlata esparcida por las mantas y la piel blanca, como sangre en nieve y piedra. Los rasgos de la visión pálida eran finos y afilados, elegantes de una forma que Kimiko nunca había considerado antes. Las espesas pestañas negras abanicaban contra la piel pálida como carbón esponjoso. Todo en todo, él lucía como algún tipo de vampiro sexy, trágico.

-¡No llores, pequeño Chase Spicer¡Tu papi estará bien¿O no es así, Kimiko?- dijo Omi, tratando de tranquilizarlo.

Kimiko, renuente, despegó los ojos de la hermosa figura frente a ella para mirar a Omi.

Y, oh Dios, era adorable.

Omi era un querubín un poco redondo, mofletudo con los ojos negros más queribles que ella había visto jamás. Kim estaba superada con el súbito impulso de cocinarle galletitas. Deslizó los Lentes de Bi Shi de su nariz, viendo cómo el brillo rosado que los rodeaba descendía.

-Éste es ahora mi wu favorito- anunció a nadie en particular.

Clay se levantó y cruzó la habitación en dos zancadas.

-Déjame ver los lentes- dijo con sospecha, estirando una larga mano.

Kimiko era afortunada de haber desactivado los Lentes, porque no pensaba que le podría haber dicho que no al Vaquero Sexy.

-Um… no- murmuró, escondiéndolos detrás de su espalda.

Sin dificultad, huyó de la enfermería, con el Dragón de Tierra pisándole los talones

Pequeño Chase se acurrucó bajo las sábanas con Jack, lloriqueando despacio a sí mismo. Ojos escarlata se abrieron de repente cuando Chase se apretujó contra su padre afectivo.

-¿C-Chase?- gruñó Jack.

-¡Papi!-

Jack sonrió, débil, y una mano se alzó para revolver el pelo del guerrero empequeñecido.

-¿Cómo está mi hombrecito¿Estás bien, compañero?- preguntó.

Chase asintió, presionando su cara contra el pecho de Jack para esconder las lágrimas que nadaban en sus ojos.

-L-la bruja te atrapó- sollozó Chase.

-No por mucho- escofinó Jack –Yo la apuñalé en los intestinos con un esquí roto. Ella lo pensará dos veces antes de meterse conmigo de nuevo-

Los ojos de Chase brillaron cuando miró a su padre adoptivo.

-¿Dónde estamos?- preguntó Jack.

-El Templo Xiaolin- reportó Chase –Omi me dio un baño y algo de té-

Jack le dio una mirada de soslayo a su cargo.

-Te gusta Omi¿huh?-

Pequeño Chase asintió.

-Supongo que algunas cosas no cambiarán nunca- gruñó Jack.

-¿Qué?-

-No importa- murmuró Jack –Supongo que podemos quedarnos aquí por unos días. ¿Estás de acuerdo?-

Chase gimoteó bajito.

-Quiero irme a casa-

-Lo haremos- dijo Jack con suavidad –Sólo déjame descansar un poco¿okay? Toma mi teléfono y llama a RJ 13. Te traerá cualquier cosa que necesites-

-Okay- murmuró Chase.

-Ése es mi muchacho- respiró Jack, dejando que sus ojos se cerraran. Minutos después, estaba atrapado en un profundo y reparador sueño.

Chase permaneció hecho un ovillo contra el lado de Jack, dormitando ligeramente. Después de una hora más o menos, se deslizó fuera de la cama y fue a la parte de la enfermería donde habían sido almacenados los efectos personales del genio albino. Sacó el teléfono celular de Jack de un bolsillo y presionó el botón para llamar directamente a los robots de Spicer.

.-.

RoboJack Unidad 13 miró el grupo de Porristabots charlando en un rincón del laboratorio del Maestro Jack. Las Porristabots eran la fuente de vejación constante de RJ 13. Su forma y apariencia lo llamaban, chillaban por su toque y entonces… RJ 13 era el único robot que el Maestro Jack había creado con genitales o unidad de sexo(3).

Intentó convencer a los robots con forma femenina que él podría hacerlas sentir bien, pero no estaban a favor de su forma de experimentación. RJ 13 se volvía a los aparatos cuando tenía que hacerlo, pero un día él se embolsaría una Porristabot.

El robot con forma de muchacho se paseó casualmente por el laboratorio y ofreció una línea poética que metafóricamente indicaba cómo contribuía la belleza de las Porristabots a su estado de excitación.

-Hola, chicas. La expresión genética de su fisonomía y cuerpo tipo soma tienen a mi corteza cerebral enviando señales salvajes a mi glándula hipotálamo-

Había trabajado en ésa línea toda la noche.

Las cuatro Porristabots le dieron una llana, confusa mirada.

-No tenemos genes- dijo Chrissy.

-Y no tienes una corteza cerebral, tonto- secundó Jenny –Tienes un procesador central-

-Sólo está intentando impresionarnos diciéndonos que causamos el patrón neuronal de excitación masculina- suspiró Deidre.

-Era… licencia poética- ofreció RJ 13 –Creí que lo encontrarías halagador-

-¡No caigan con eso!- chilló Amber –Le di el beneficio de la duda el otro día y él intentó meter su lengua en mi boca-

-¡Eeeeewwww!- corearon las otras Porristabots.

-¡Eso es besarse!- protestó RJ 13 –Los humanos lo hacen todo el tiempo; es placentero-

-Eras en verdad extraño¡¿lo sabías?!- dijo Chrissy –Ve a intentar aparearte con la lavadora otra vez-

Las otras Porristabots se rieron como histéricas ante esto, y se encaminaron hacia otra parte del laboratorio, dejando a RJ 13 el solitario lugar para él.

Su procesador central le anunció una llamada entrante. Era en la línea del Maestro Jack, pero del Maestro Chase. RJ 13 escuchó las instrucciones y respondió embotado.

-Sí. Sí, entiendo. Estaré allí en breve… ¿Eso también? Bien; si tú lo dices-

.-.

-Hey, Clay¿has visto a Pequeño Chase?- preguntó Raimundo al gran vaquero mientras se cruzaban en el pasillo.

El Dragón de Tierra hizo una pausa, con los hombros caídos.

-Porque está silencioso en los alrededores y, conociendo a los niños pequeños, eso significa problemas- continuó Rai.

Clay se volvió, sosteniendo su sombrero al revés frente a él.

-No lo he visto desde que esto pasó- dijo el tejano, sombrío.

Raimundo miró lo que contenía el sombrero de cuarenta y cuatro litros y medio(4). Estaba lleno con los juguetes de vaqueros e indios tallados a mano de Clay; o más bien, estaba lleno con las piezas de los juguetes. El dragón del Viento tomó un fragmento de piel de mula y lo estudió.

-¿Éstos son marcas de dientes?- preguntó.

-Pequeño Chase dijo "Vamos a jugar a Fiesta Donner"- gruñó Clay. Con un suspiro se volvió hacia su recámara Si lo encuentras, quédatelo. Tengo cosas que hacer-

Rai hizo una mueca y continuó buscando en el Templo.

Al poco rato encontró al pequeño guerrero, trabajando con diligencia con pegamento y tijeras y cantándose despacio a sí mismo. Podría haber sido adorable si no hubieras escuchado las palabras.

-No soy más que un hombre a la luz del día

¡Pero en la noche soy un amante del infierno!

Sólo soy un dulce travesti

De Transilvanaaaa transexual ¡ha ha!-

Raimuno hizo una mueca. ¿Qué clase de padre era Jack¿Arrastraba a un niño a ver Rocky Horror Picture Show? El chico de seguro iba a crecer desviado. Entonces el joven líder tomó nota de las telas apiladas alrededor de Chase.

La ropa de Kimiko.

La ropa de Kimiko con pequeñas piezas cortadas.

Raimundo respiró hondo.

-¡Oh dios mío pequeño compa¡¿Qué estás haciendo¡Kimiko va a matarte¿Porqué estás cortando su ro…?- Rai paró de hablar de repente.

Chase estaba sosteniendo a Ninja Fred.

Ninja Fred se había ganado un nuevo guardarropa, para no mencionar un nuevo estilo de vida.

Un apretado chaleco de estampado de pitón envolvía el pecho del osito. Guantes de lo mismo envolvían las patas frontales del oso mientras que un par de medibachas (5) de Kimiko habían sido colocadas en las patas traseras. Un collar de simples perlas había sido cortado para hacer un collar, mientras que el juego de maquillaje de la Dragón de Fuego habían aportado rimel, lápiz labial e, incluso, pestañas postizas.

Raimundo estaba seguro que había dejado de respirar por un momento.

-¡OHDIOSMÍO¿quélehiciste¡Pusiste gérmenes homosexuales por todo mi oso!-

-¡Mi oso!- chilló Chase, asiendo el juguete contra su pecho.

-¡No lo es!- protestó Rai. El Dragón del viento salió disparado hacia Chase, sólo para perder su objetivo cuando el pequeño guerrero salió disparado por la puerta con asombrosa velocidad, con Ninja Fred Travestido agarrado con fuerza en sus brazos.

-¡Mi oso¡Mío¡Mío¡Mío¡Mío¡Mío!- gritó el niño pequeño, saliendo disparado hacia el patio.

-¡Al demonio pequeño mocoso¡Devuélveme mi oso!- chilló Rai.

El Dragón del Viento estaba a un centímetro de agarrar al pequeño cuando una oscura figura descendió del cielo. Raimundo se echó hacia atrás, pestañeando confundido.

-¿Jack? Pero tú estabas…- el joven de piel más oscura notó la perfecta simetría innatural de la cara y el número de serie pintado e la mejilla del recién llegado –Oh. Eres un RoboJack-

Pequeño Chase corrió derecho hacia el autómata y se escondió tras el borde de su saco largo. RJ 13 se asomó hacia el niño.

-Maestro Chase, vine como se me instruyó- suspiró RJ 13 mientras el helipack de su espalda se retraía dentro de él mismo.

-¡Después, patético ejemplo de copia fallida¡Le debo a Chibi Chase una paliza por robar y arruinar mi oso!- gruño Rai.

-¿Tu oso¿Eso quiere decir que ya no quieres más a Jack-osito?- preguntó RJ, produciendo el mortal juguete.

Un ojo dorado se asomó entre los pliegues de tela oscura. Un momento después Ninja Fred Travestido era eyectado con fuerza desde debajo del saco de RJ 13 y Pequeño Chase agarró al Jack-osito.

-¡Lo volviste un travestido él-ella y ahora sólo lo tiras¡Aw, carajo, no!- Rai arremetió contra el niño oculto.

Una mano mecánica se cerró alrededor de su muñeca y apretó.

-No lastimarás al Maestreo Chase. Estoy autorizado a usar el barrido Alfa de Precaución de Seguridad para protegerlo- murmuró el robot.

-¡Eso quiere decir que puede matarte!- anunció el niño.

-¡¿Qué?!- Omi apareció en el patio, y parecía impactado por la declaración -¡RoboJack¡No se te permitirá el matar a nadie aquí!-

Con un salto y un giró ágil, el Dragón de Agua aterrizó en una pose de batalla ante el robot.

-Se me permite ejecutar el barrido Alfa de Precaución de Seguridad para proteger al Maestro Chase- repitió RJ 13, tirando a Raimundo lejos de sí.

-Y eso significa que puede matar y lo hará para proteger a Chase- anunció Jack.

El genio albino se apoyo contra la puerta de la enfermería, envuelto con una espesa manta a su alrededor. Jack le echó una mirada a su doble robot.

-Pareces enojado. ¿Qué pasó?- preguntó.

-Porristabots- gruñó RJ 13.

-Ah-

Fuertes pasos hicieron eco en las losas y los dos monjes restantes aparecieron en el patio.

-¿Qué está pasando¡¿Quién mató a quién?!- chilló Kimiko.

-¡Nadie va a matar a nadie!- enfatizó Clay –Sólo vamos a calmarnos y…-

El Dragón de Tierra se cortó en seco cuando vio los Lentes de Bi Shi colocados en al cabeza de Kimiko. Con una velocidad de la que la mayoría no lo creía capaz, el gran tejano tomó el Shen Gong Wu de su compañera de equipo.

-¡Lentes de Bi Shi!-

-¡Clay¡Nooooo!- chilló Kimiko, agarrando al vaquero. No había forma que pudiera subir para separar el wu del guerrero mucho más alto.

Los lentes empezaron a brillar en rosa.

Clay miró a los guerreros desperdigados a su alrededor.

Clay se arrancó los lentes de la cara y los tiró lejos.

-¡Kimiko, pervertida¡Nunca dejaré que estés cerca de mí de nuevo con esto!

Jack parecía no notar el disgusto del vaquero o haberse molestado en preguntarse qué había causado una reacción así. Sólo vio un par de Shen Gong Wu que habían sido tirados literalmente a sus pies. El joven albino medio se estampó, medio se cayó hacia los lentes descartados.

-¡No!- vociferaron Omi, Kimiko y Rai en el mismo aliento.

El dragón del Viento tomó la Espada de la Tormenta.

-¡Deja el Wu, Spicer!- chilló Rai, echándose hacia delante.

Infortunadamente para el líder Shoku, RJ 13 todavía estaba entre Raimundo y Jack y todavía estaba de mal humor. Cuando los finos y torneados músculos propulsaron al joven guerrero hacia delante, RJ 13 sacó una pierna hecha con aleación de titanio e hizo tropezar a Rai.

El monje Xiaolin cayó de cola ante la zancadilla. La Espada de la tormenta voló frente a él, saltando por las losas.

Jack arremetió hacia delante.

Los monjes Xiaolin hicieron lo mismo.

Jack, Raimundo, Kimiko, Omi y Clay terminaron con sus dedos tocando la legendaria espada.

-¡Los desafío a un Duelo Xiaolin!- vociferó Jack.

-Nombra tu juego, Spicer- resopló Clay –Apenas puedes estar de pie, ni hablemos de pelear-

-Sí. ¡Cualquier cosa que elijas de seguro te dará desventaja como alguien sin piernas frente a nosotros! (6)

Jack pestañeó.

¿Sin piernas?

Sin piernas era el término británico para borracho. ¿Y cuáles eran las chances de que cuatro atletas se sentaran a castigar sus hígados cada semana?

-¡Raimundo, Kimiko, Clay, Omi, los desafío a todos a un Duelo Xiaolin de Bebida!-

.-.

.-.

(1) Esto es lo que decía, de forma literal. Una forma más correcta sería "…tan bueno/sexy/guapo que…" pero se perdería el juego de palabras que seguía, así que así quedó.

(2) Es una medida yanqui equivalente a 91 centímetros.

(3) En el original decía "sex drive", lo que quiere decir que es como un disco duro dedicado al sexo.

(4) Diez galones en el original cuarenta y cuatro litros en la traducción.

(5) También llamadas pantymedias.

(6) Traducido de forma literal no transmitía lo que quería decir, por lo que lo traduje así para continuar con el juego de palabras que seguía con "legless", o sea, "sin piernas".

Prose: gracias por leer y dejar comentarios. Si comentan, quieren decir que lo leen y que les gustó, o sea que vale la pena seguir traduciendo. Muchas gracias por tu apoyo.

Kiryu Ozore Aikawa: el fanfic es de RedLioness, la traducción es mía. Muchas gracias por tu apoyo.

L'AruKuSPiCeR: "casi" una violadora, así es. Y no es mi culpa si la autora no actualiza, porque yo traduzco conforme salen los capítulos originales. Y en este capítulo de seguro Jack lució mucho más sexy que anhtes, je, je... Muchas gracias por tu apoyo.

Nightcathybrid: lo mismo digo, que bueno que actualizó, porque me temía que lo dejara inconcluso... Muchas gracias por tu apoyo.

Hiwatari: seeee, esta chica escribe muy bien, y por eso decidí traducirle sus fanfics. La historia se pone cada vez más interesante, y no parece haber final en puerta, así que seguiré traduciendo... cuando RL actualice. Muchas gracias por tu apoyo.

Elena: demoré casi una semana, pero no podía subirlo el mismo sábado porque no me daba el tiempo. Wuya está cambiando, y jack está cambiando mucho, por lo que era de esperarse que la bruja reaccionara de alguna forma. Rai actúa como hermano mayor, aunque no me gustó dle todo su actitud (no debe saber cómo lidiar con niños pequeños). Muchas gracias por tu apoyo.

BlackLady-AoD: y yo igual, muchacha. Espero que la autora actualice pronto. Muchas gracias por tu apoyo.

Este capítulo apareció a fines de la semana pasada, por lo que no me daba el tiempo para subirlo el mismo sábado. Pero yo siempre publico la traducción si la autora actualiza, así que disfruten de este capítulo y a rezar para el siguiente.

Y por cierto, estaba terminando de traducir las últimas páginas de este capítulo, y mi pantalla se murió. Tuve que apagar la máquina –y guardar mi trabajo- a ciegas, pedirle a mamá su pantalla, subir las escaleras (mi pieza está en el piso de arriba) con cuidado para que no se cayera ni la pantalla ni yo, conectarla a mi máquina y volver al trabajo.

Y aquí lo tienen, algo retrasado pero con motivos justificados...

Nos leemos

Nakokun