CAPÍTULO 11: CELOS
POV NORMAL
Habían pasado unos días y Yui se comportaba cada vez más fría y distante con todos, lo que hacía enojar a los vampiros, pero por más cosas que le hacían y le decían, nada cambiaba, era frustrante.
Además, como ella se hizo parte del comité de alumnos del colegio, de vez en cuando la invitaban a reunirse con ellos después de las clases, y en fines de semana, la invitaban a salir, ella les agradecía por la invitación, pero sabía que no podía asistir después de todo estaba siendo vigilada todo el tiempo desde el momento que regresó a la mansión. Pero uno de esos días, la rubia trató de convencer a Reiji para que la deje salir:
Yui: Reiji – san, le pido que me su permiso para salir por un momento…
Reiji: Huh!, ¿estás pidiéndome permiso para salir después de que te habías escapado y de cómo te comportas con nosotros ahora?... – dijo el azabache medio molesto-
Yui: Sé bien eso, pero no es una salida cualquiera, dos miembros del comité de alumnos quieren conversar conmigo sobre unos asuntos pendientes de la escuela, así que, por favor le pido su permiso para dejarme salir, o ¿prefiere hacerlos venir a la casa?...-contestó la rubia un poco desafiante-…
Reiji: De acuerdo… - contestó aproximándose a la rubia-…te dejaré ir, pero haré que el personal te escolte y te espere hasta que termines tus asuntos, después de todo, no confío en lo que puedas hacer, ¿está bien?
Yui: Sí, muchas gracias…- contestó la rubia haciendo una venia para luego retirarse
La rubia estaba alegre, al fin un tiempo fuera de esa mansión sin ver las mortificantes caras de esos chupasangres que tanto daño le hacen. Entró a su cuarto y empezó a alistarse, se puso un top de manga larga fucsia y una falda negra, un collar largo dorado y sus botines marrones, eso junto con su pelo largo y ondulado, la hacía ver muy bonita.
Cuando estaba entrando a la limosina, notó que Raito y Ayato la vieron yéndose, tenían una cara de preocupación que fueron a preguntarle a Reiji qué estaba pasando.
Reiji: La dejé salir, tiene que reunirse con dos miembros del comité de alumnos.
Ayato: Ah?! ¿Estás demente? Cómo la dejaste salir! Va a escaparse
Reiji: El personal la está acompañando, no cometeré el mismo error dos veces…
Raito: No debiste darle permiso a Bitch – chan, además, de tan arreglada que se iba, es posible que la invitación sea de dos hombres, y si es así…
Ayato: Tch, iré por ella.
EN LA CAFETERÍA
Yui había llegado, ya la estaban esperando, efectivamente como había supuesto Raito, los miembros del comité eran dos chicos, uno de ellos era el presidente del consejo de alumnos y el otro era el vicepresidente, quienes al ver a Yui no dudaron en adularla por su aspecto.
Pdte: Yui – san, Buenas – tardes, luce increíblemente bella.
Vpdte: Concuerdo con el presidente, luce muy bien Yui – san, era que me vista más elegante para la ocasión… - contestó sarcásticamente
Yui: Nn-no, nada de eso, les agradezco por eso, pero… - contestó la rubia con sonrojo - … yo creo que el presidente y el vicepresidente también lucen muy bien…
Psdte: Arigatou, Yui – san, ahora, pasemos a sentarnos para iniciar con esta reunión.
Mientras ellos ya se encontraban discutiendo sus planes para la escuela, Raito y Ayato ya se encontraban cerca, pero se toparon con personas molestas:
Yuma: Oe, qué están haciendo ustedes aquí? lastiman mi vista
Ayato: Esa es mi línea, ¿qué vienen a hacer aquí?
Kou: Yuma – kun vino a comprar cosas para su huerto y yo acabo de terminar con una firma de autógrafos, y ustedes? Pensé que estarían cuidando a Mneko – chan.
Raito: Eso estamos haciendo, ha salido para reunirse con unos miembros del comité de alumnos, en esa cafetería.
Kou: Qué?! Le dieron permiso?! Ustedes sí que son tontos
Ayato: Tch, fue Reiji, yo sólo vengo a reclamar lo que es mío.
Yuma: Tch, vamos a ver lo que esa cerda está haciendo…
Los vampiros se escondieron detrás de unos arbustos desde donde podían observar a la rubia conversando feliz y contenta con esos alumnos, pero lo que más les fastidiaba no era sólo porque eran hombres, sino también porque ella se veía sonriente, amable y educada, lo que los ponía más rabiosos a todos.
Raito: Eh? Bitch – chan está muy cerca de ellos no creen?
Yuma: Si, y parece que a esos idiotas les gustara la cerda
Kou: Para ser una simple humana, es increíble lo furioso que me pone al verla así…
Ayato: Demonios, yo voy por ella…- dijo levantándose para aproximarse a la puerta principal.
Raito: Espera, Ayato – kun, hay que seguir observando un poco más, tal vez no suceda nada malo.
Por otro lado, el presidente y el vicepresidente, le mencionaban a Yui que pronto iba a ser el festival interno del colegio, las olimpiadas internas, entre otras actividades, por lo que necesitaban ponerse de acuerdo para planificar todo ello. Una vez que todo quedó acordado el presidente agarró las dos manos de Yui agradeciéndole por todo:
Psdte: Arigatou, Yui – san, ya tengo una idea para el festival, haremos que cada salón participe en una actividad distinta, te agradeceré incondicionalmente tu apoyo.
Yui: No, no es nada, muchas gracias a ustedes por confiar en mí y servirles de apoyo… - contestó sonriente.
Vpsdte: De verdad que nos has servido de ayuda, ah! Es cierto Yui – san… - dijo aproximándose a su rostro-… ¿tienes novio?
Yui: Eh? Ah, no, no por el momento… - contestó con sonrojo y mirando en otra dirección
Vpsdte: Eh? En serio? Una chica tan hermosa como tú es difícil de creer que no tenga un novio, debe ser por ello que los Sakamaki y los Mukami están tras tuyo…
Por otro lado, Ayato, Kou, Yuma y Raito estaban al borde de la desesperación, tan irritados al ver como esos hombres se le aproximaban tanto a la rubia, pero Ayato por más que quería ir a hacer un escándalo, los otros no lo dejaban, esos sentimiento que los dejaban intranquilos, eran tan molestos y únicamente culpaban a la rubia de ello.
Yui: No, no es nada de eso…-contestó más nerviosa que nunca y apretando fuertemente su cartera-… ellos son sólo mis familiares, por lo que es normal que se preocupen así por mí.
Psdte: Eh? Familiares? Yo pensaba que salías con Ayato – san, después de todo, siempre te veía con él y era lo que comentaban en el colegio…
Vpsdte: Ayato – san? No, yo creí que salías con Kou – san, ya que escuché una vez a sus fans comentando sobre eso, se notaban un poco molestas.
Yui: No, yo no salgo con ninguno de ellos…- contestó firmemente y con seriedad - … simplemente me hice cercana, podría decirse que es una… relación complicada.
Psdte: Ya veo, bueno, discúlpanos Yui – san, estamos entrometiéndonos en tu vida privada.
Yui: Está bien, no se preocupen, al menos ahora conozco lo que se comenta en el colegio, jajaja…
Vpsdte: Bueno, yo me retiro, tengo unos asuntos pendientes, nuevamente, gracias Yui – san, nos veremos en el colegio.
Psdte: Yo igual, no vemos Yui – san, nosotros pagamos su cuenta, como invitación, nos vemos en el colegio.
Yui: Muchas gracias, presidente, vicepresidente, nos vemos en el colegio!
Los dos muchachos se retiraron del establecimiento, seguidos por las miradas celosas de ciertos vampiros, esperaban a que la rubia saliera para poder abordarla, pero Yui seguía sentada tomando su café, se tomaba todo el tiempo del mundo, pues no quería regresar aún a su prisión. Ayato estaba dispuesto a entrar, ya no iba a esperar más, después de todo ella ya se encontraba sola, igual los demás y justo cuando ya estaba por aproximarse a la puerta, el vicepresidente apareció nuevamente, los había visto a esos chupasangre todo el tiempo, y sabía que sentían algo por la rubia, sólo los miró y entró de prisa al establecimiento otra vez.
Vpsdte: Yui – san, se me olvidaba
Yui: Eh? Qué cosa?
En eso el vicepresidente le estampó un beso en el cachete a la rubia, quien se puso más roja que un tomate y ante las miradas atónitas y molestas de los vampiros…
Vpsdte: Me olvidaba despedirme y decirte que…- acercándose al oído de la rubia-… tus "familiares" se encuentran esperándote detrás de unos arbustos…
Yui: Qué?! Qué cosa?!
Vpsdte: Eso es todo Yui – san, nos vemos, chaito!
El vicepresidente salió, se subió a su auto y se fue. Yui estaba totalmente enojada, su rostro se había puesto de mal humor, pero no les daba la cara, se dispuso a salir, y se subió rápidamente a la limosina, cuando iba a cerrarla, alguien sujetó la puerta antes de que eso sucediera…
Yui: Ayato – kun…
Raito: ¿Te ibas a ir sin nosotros, Bitch – chan?... – mencionó molesto el ojiverde
Kou: Parece que M neko – chan ya se ha divertido suficiente, nos toca a nosotros, ¿no crees?
Ayato: Tch… - dijo empujándola al interior de la limosina - … desconozco la actitud que tienes con nosotros ahora, pero necesitas un castigo por habernos hecho pasar por esto…
Yuma: Sí! Él tiene razón, reuniéndote con más hombres ¿acaso ninguno de nosotros te satisface lo suficiente?
Yui: No, no lo hace… - contestó la rubia, quien desprendía una mirada malévola hacia los vampiros - … para su información, eran asuntos del colegio, eso era todo, pero ¿quién les manda a entrometerse? Ustedes mismos dijeron que sólo era una presa, y ¿para qué enterarse de la vida personal de una presa? No comprendo su enojo
Raito: Bitch – chan, nosotros hemos cambiado, lo quieras creer o no… - dijo acercándose al rostro de la rubia- … pero hacerme sentir de esta manera, querer romperle la cara al maldito que te besó en el cachete, eso está bien?
Yui: Bueno, si tanto les molesta, entonces qué piensan hacer?
Ayato: No es obvio, chichinashi? Esta noche, me toca divertirme, ya basta de juegos.
Yuma: Oe, la cerda se irá después con nosotros, recuerda eso, también necesitamos divertirnos… - dijo alejándose del lugar junto a Kou, quien seguía enfurecido.
EN LA MANSIÓN
Los Sakamaki llegaron a la mansión, pero en el trayecto ya habían avanzado con su castigo, entre Ayato y Raito, habían estado mordiendo a la rubia de todo lado, inclusive besándola en las caderas, torso, sobre los pechos, piernas y obviamente, en el cuello, pero Yui quería evitar excitarse o decir algo, los odiaba por hacerle eso, pero en el fondo, le empezaba a gustar cómo lo hacían, y antes que la situación se vuelva más intensa, pues los vampiros prácticamente estaban desnudándose, llegaron a la mansión rápidamente, Yui bajó corriendo de la limosina, pero el brazo de Ayato la agarró inmediatamente, y la hizo acercarse a su abdomen.
Ayato: ¿A dónde crees que vas? Aún no hemos acabado.
Yui: Quiero ir al baño, déjame ir!... – dijo la rubia agobiada y un poco excitada, no lo quería reconocer, pero era cierto-…
Raito: Eh? Nfu, Bitch – chan, quiere ir al baño?...- dijo el ojiverde mirándola deseosa-… no sería un mal lugar para continuar con este grandioso castigo, no crees, Ayato – kun?
Ayato: Sí, es verdad, hay que avisarle a Kanato también, iremos contigo al baño... – dijo sonriendo malévolamente…
Yui: No se atrevan, déjenme tranquila, no me toquen!
Ayato: Resistirse es imposible, chichinashi, te haré mía antes que cualquiera
Para cuando Ayato terminó de hablar cargó a Yui entre brazos y se dispuso a entrar junto a Raito a la mansión, pero alguien los detuvo antes de que eso sucediera…
Sora: Maldito chupasangre, suéltala ¡!...- dijo el castaño disparándole cerca del brazo-… ¿cómo se atreven a hacerle esas cosas? Los mataré en un abrir y cerrar de ojos…
Yui: Sora – kun! Viniste! … - dijo emocionada la rubia-
Sora: Yui – san, disculpa la demora, pero ahora mismo te rescataré.
Raito: Ehhh? Por qué vienes a fastidiar, humano?
Ayato: Ja, esto se pondrá bueno, acabemos con esto de una vez….
El castaño vino al rescate de Yui, pero ¿podrá lograrlo? Ya que eran 6 hermanos chupasangre, contra un aniquilador de vampiros, ¿qué es lo que pasará con Yui y con Sora de ahora en adelante?
Continuará…
