DISCLAMER: todos los personajes son propiedad de la maravillosa, talentosa y UNICA J.K Rowlin.
los demás personajes desconocidos son producto de mi loca cabecita.
hola! disculpen la tardanza, pero no habia podido subir la actualizacion antes
espero que les guste, y en compensacion es un poco mas largo que los anteriores
please! dejen comentarios, criticas o lo que quieran
besos
CAPITULO 11
PERDON
Pasaron las semanas y Cath todos los días esperaba la respuesta de Jack, pero este no le contestaba. El último día de clases antes de las vacaciones de Navidad, obtuvo la respuesta. Esta había aparecido en la página principal del Profeta, el artículo decía…
NUEVA LEGISLACION ACERCA DE LOS HOMBRES-LOBO, APUNTO DE SER APROBADA
Esta mañana el señor Jack MacFadden, el impulsor de la nueva legislación sobre los hombres-lobo, declaro esta mañana que…"esta legislación será una nueva forma de darles a los hombres-lobo, una vida igual a la de los demás magos. Hay que recordar que la mayoría no decidieron ser así, si no que fue por accidentes que se convirtieron en lo que son."
La legislación pretende dar una oportunidad a los hombres-lobo, la oportunidad de conseguir trabajos y demás prestaciones.
Hay que recordar que esta legislación ya fue aprobada en cinco países europeos, y con el apoyo del señor MacFadden planea que se apruebe ahora en Inglaterra.
Para ver el reportaje completo en las páginas 15 a 20.
-así que por esto no me ha contestado-dijo en un susurro Cath.
-¿no creen que deberíamos de traer a Jess a comer con nosotros?-dijo Hermione mientras observaba a Jess comiendo sola en la mesa de Ravenclaw.
-no creo que quiera venir-dijo Luna- se lo pregunte hace rato, pero no quiere.
-no podemos dejarla sola-dijo Ron.
-iré a hablar con ella-dijo Gwen mientras se levantaba-tal vez pueda convencerla que venga con nosotros-se dirigió a la mesa de Ravenclaw y se sentó en frente de su amiga-Jess, ¿por qué no vienes con nosotros?
-gracias, pero no Gwen. No quiero estar donde este Cath.
-tienen que arreglar esto, no pueden dejar las cosas así como así.
-lo siento Gwen, pero no hay nada que arreglar.
En ese momento Gwen no le dijo nada más, pero se dio cuenta de que Zabini no dejaba de observarla desde su mesa aunque la verdad llevaba viéndola más de 30 minutos.
-¿sabías que Zabini te está viendo desde hace rato?
-lo sé.
-es lindo. ¿Se conocen de antes?
-creí conocerlo cuando éramos niños, pero ya no es el mismo de antes.
-bueno, supongo que tu tampoco eres la misma de antes.
Gwen se levanto de la mesa y regreso a la suya, dejando a Jess pensando en lo que le había dicho. Poco tiempo después ella también se levanto y salió del comedor para ir a su cuarto, había olvidado su libro de Adivinación y su clase comenzaría en 20 minutos.
Cuando Jess iba subiendo las escaleras alguien la llamo…
-¿cuándo vas a querer hablar conmigo?-le pregunto Zabini desde el pie de las escaleras.
-¿de qué quieres que hablemos?-contesto cansinamente – tú y yo no tenemos nada de qué hablar.
-Jess, tienes que hablar de lo que paso hace un par de semanas.
-¿y tú crees que voy a hablar contigo?-dijo Jess mientras se volteaba para verlo a la cara.
-si-contesto Zabini con rotundidad-porque con ninguno de tus amigos has hablado.
-¿y eso a ti qué?
-yo todavía te considero mi amiga,-dijo finalmente Zabini-vamos, demos un paseo.
Jess no supo porque lo hizo, pero bajo las escaleras y siguió a Zabini hasta los jardines del colegio; que por esos días estaban llenos de nieve, el lago se había congelado creando una pista de patinaje para los alumnos.
Estuvieron caminando toda la mañana, Jess había olvidado que tenía clase, pero le pareció tan buena idea salir a caminar que no le importo mucho. Mientras la mañana iba avanzando esta se iba haciendo mucho más fría, la pelirroja había olvidado tomar su abrigo cuando bajo a desayunar, Zabini se dio cuenta de ello y…
-toma, no quiero que te enfermes-dijo Zabini mientras se quitaba el abrigo.
-no te preocupes, estoy bien.
-en serio, tómalo. Lo necesitas más que yo.
-está bien-dijo al fin y lo tomo.
Zabini le ayudo a ponérselo, en ese momento se dieron cuenta de que no habían ido a sus clases y decidieron regresar al castillo. Jess tenía que subir por su mochila para poder ir a almorzar y después ir a sus clases de la tarde. Pero se enfrentaban a un pequeño problema, entrar al castillo y subir a la torre de Ravenclaw, sin que Filch o la Sra. Norris los descubriera.
Decidieron subir por los pasadizos ocultos, para evitar ser vistos, cuando estaban a punto de llegar a la torre (dos pisos más abajo) se toparon con la Sra. Norris , en cuanto esta desapareció por las escaleras, Jess y Zabini subieron corriendo, esperando que Filch se encontrar muy lejos de ellos cuando…
-vamos cielo mío, hay que atrapar a esos mocosos-oían como decía el señor Filch mientras subía las escaleras.
-corre Jess, corre-decía en susurros Zabini, mientras corría detrás de esta.
Habían llegado al pasillo donde se encontraba la entrada a la sala común de Ravenclaw, pero no alcanzaron a llegar porque en ese momento Filch llegaba al final de la escalera. Lo único que pudieron hacer fue entrar en un armario de limpieza que había cerca y esconderse.
Oían que Filch estaba al otro lado de la puerta buscándolos. Jess y Zabini estaban tan apretados dentro de ese armario, que sus caras estaban a unos centímetros uno del otro. En ese momento Zabini no pudo evitar besarla, Jess estaba sorprendida pero acepto el beso y le correspondió. Después de unos segundos se separaron y se alejaron un poco. Se quedaron encerrados unos minutos, hasta que estuvieron seguros de que Filch se había marchado.
Cuando salieron del armario, Jess se acerco a la entrada de su sala común, Zabini iba detrás de ella.
-muchas gracias Zabini-dijo de pronto Jess fríamente.
-no fue problema, ¿quieres que te acompañe?
-no, gracias.
-pero…
-aclaremos las cosas, lo que paso ahí no paso-dijo evitando ponerse roja.
-¿qué no paso? ¿Qué te besara?¿ O qué tú me correspondieras?
-ninguna de las dos. Además eso no cambia las cosas entre tú y yo.
-Jess,¿cuando me vas a perdonar?
-¿qué es exactamente lo que quieres que te perdone? ¿Que te hayas olvidado de mi? ¿O que me trataras como a una cualquiera?
-no fue mi intención. Pero me sorprendió mucho cuando te volví a ver y fue lo único que pude hacer. Tengo una reputación y además nunca les había hablado de ti a mis amigos.
-claro, así debes actuar siempre, como un completo idiota.-dijo Jess dolida-Me lastimaste. Y por si no lo sabes la única que siempre lo supo fue Cath.
-lo sé y nunca me voy a cansar de pedirte perdón-Jess seguía escuchando todo lo que el decía. Ella evitaba lanzase a sus brazo y abrazarlo de nuevo (la verdad era su único defecto: su orgullo), Zabini se dio cuenta de que todo lo que estaba haciendo no daría resultado-¿sabes una cosa? Ya no puedo seguir pidiéndote perdón, lo he hecho desde que regresaste y si tú no quieres mis disculpas, bien. No te molestare más-dijo finalmente, conteniendo las lágrimas que asomaban en sus ojos color avellana, dejando parada a Jess sin saber que decir.
Cuando Zabini comenzó a caminar de regreso a las escaleras, se dio media vuelta y dijo…
-¿sabes? Eso es lo que más odio de ti. Tu maldito orgullo, estas a punto de volver a perder a tu mejor amigo y no haces nada- Zabini comenzó a caminar hacia donde estaba Jess y sin pensarlo dos veces la tomo de la cara y…
Antes de sentir como los labios suaves, húmedos y delgados del moreno presionaron los suyos, ella abrió un poco más la boca y cerró los ojos con fuerza. En su vida se imagino que Blaise Zabini, su amigo de la infancia, estuviera besándola de una manera tierna y que le gustara al sentir como rozaba sus labios una y otra vez, hasta que la soltó.
-estoy enamorado de ti-dijo tímidamente, con las mejillas ruborizadas.
Como única respuesta, Jess continuo besándolo, con la misma ternura e intensidad. Ambos estaban en terreno peligroso. Ese beso con el moreno le confirmo algo que sabia desde hacia tiempo, estaba enamorada de Zabini.
Se separaron por un momento con la respiración entrecortada y Jess con un acto de total espontaneidad, tomo al moreno de la mano y lo llevo hasta su habitación, subieron las escaleras y cuando llegaron siguieron besándose con pasión, de alguna manera pusieron el cerrojo y un hechizo silenciador por si llegaba alguien a la torre antes de tiempo.
Zabini la rodeo por la cintura y continuo besándola, lentamente comenzó a bajar a su cuello, la ropa comenzó a estorbar. Le quito el abrigo que le había prestado y pudo sentir un poco más el calor de su piel.
Jess por su parte comenzó a quitarle el suéter, le desabotono la camisa dejando ver un muy marcado dorso, Zabini la pego contra la puerta y siguiendo su ejemplo también le desabrocho la blusa y comenzó a acariciar sus senos mientras que ella le desabrochaba el pantalón. El moreno la levanto de tal manera para que ella se abrazara a su cintura con las piernas y la llevo a la cama.
Se relajaron un poco mas mientras continuaban repartiéndose caricias y besos desde el cuello hasta el abdomen. Pero un momento después Zabini se separo bruscamente.
-no, no podemos hacer esto. No puedo Jess, no así.
Habiendo dicho esto el moreno tomo su ropa y salió de la habitación, dejando a una Jess muy confundida. Unos minutos más tarde ella volvió a vestirse y bajo a la sala común dispuesta a olvidar lo que "casi" había pasado.
Abajo en las mazmorras...
-¿pero qué has hecho?-se decía a si mismo el moreno-¿en qué demonios estabas pensando?
-ve el lado positivo, no paso nada-contesto una pequeña voz en su cabeza.
-pero la deje ahí, sin decirle nada; sin explicarle.
-pues tendrás que hablar con ella. Explícaselo.
Explicarlo. Zabini sabía que eso no iba a ser nada sencillo, pero tendría que intentarlo, haría que esta vez lo entendiera así tuviera que encerrarla en algún salón para hablar con ella. No planeaba volver a perderla ni sacarla de su vida.
Esperando que funcionara y rogando que las cosas se compusieran y se dejaran de complicar. Pero claro siempre habrá quien ayude a complicar más las cosas.
Y dos de esas personas eran la madre de Zabini y Eulit Robinson.
Eulit Robinson era alumna de Slytherin, era lo más cercano a la mejor amiga de Pansy. Tenía la piel clara, cabello castaño y ojos negros y una personalidad bastante posesiva en lo respectivo a Zabini.
En la opinión de la madre de Zabini, Laura, ella era la única opción viable para su único hijo en cuanto al matrimonio. Provenía de una familia rica y sobre todo de sangre pura. La boda estaba siendo planeada desde hacía varios meses.
El único que no estaba de acuerdo con esta locura era Zabini, y para fortuna de él, también su abuela Maggie. Ella era la albacea de la herencia del moreno, la pequeña fortuna que su padre le había dejado al morir, y que solo ella podría entregarle el oro a Zabini cuando se casara siempre y cuando Maggie aprobara la boda y el moreno lo hiciera por amor y no por presión. Si a ella no le convencía la decisión de su nieto, se quedaría con el dinero y cuando muriera el dinero seria entregado a obras benéficas o lo que ella decidiera.
Horas después Zabini subió al Gran Comedor y lo primero que hizo fue recorrer con la vista las mesas de Ravenclaw y de Gryffindor buscando a Jess, tenia que hablar con ella, pero no la encontró. Así que sin más se fue a sentar a su mesa y se sentó frente a su amigo.
-hasta que apareces, ¿me puedes decir dónde estabas?-dijo a manera de saludo el rubio.
-estaba con Jess, pero creo que arruine todo-dijo lamentándose el moreno.
-¿con Jess? ¿Qué fue lo que paso?
Zabini le conto todo lo que había pasado desde que en la mañana había salido detrás de Jess y sobre todo lo que estuvo a punto de pasar en su habitación.
-¿me estás diciendo que "casi" te acostaste con ella y no paso nada?-pregunto incrédulo Draco.
-así como lo oyes, no pude hacerlo-dijo mientras se dejaba caer dramáticamente sobre la mesa-no quiero que sea cosa de una noche y ya.
-¿Qué es lo que no quieres que sea cosa de una noche, Blaise?-pregunto una voz detrás de él.
-Eulit, eso a ti no te importa, además deberías dejar de imitar a Pansy-contesto Draco.
-me interesa todo lo que tenga que ver con mi NOVIO-dijo Eulit dulcemente.
-¿tu novio? ¿Desde cuándo?-pregunto molesto Zabini.
-sencillo, desde que tu madre y yo estamos planeando la boda.
-olvídalo Eulit, no me voy a casar y menos contigo.
-lastima mi amor, tu madre ya dio su aprobación, solo falta fijar la fecha y listo.
-¿sí? Pero creo que estas olvidando que Maggie tiene que aprobarlo y dudo que lo haga, no te soporta-contesto finalmente Draco.
Cuando el rubio dijo esto Eulit, se alejo de ellos mientras se sentaba con su gran amiga. Esta mini conversación dejo más confundido a Zabini. Durante la comida estuvo a que Jess apareciera pero nunca se apareció por el Comedor.
Justo cuando Jess iba bajando al comedor, esta vez con todas sus cosas, se encontró a una de sus amigas. Gwen llevaba un plato con comida tapado con una servilleta.
-Jess, que bueno que te encuentro, debes estar hambrienta-dijo mientras le enseñaba el plato.
-yo…gracias Gwen-contesto la pelirroja un tanto nerviosa.
-¿estás bien? Te ves un poco preocupada.
-necesito hablar con alguien o voy a volverme loca.
-¿qué sucede?
Jess y Gwen salieron a los jardines, fueron hasta donde se encontraba un enorme árbol cerca del lago. Se sentaron y Jess comenzó a comer a una velocidad de miedo, solo se detuvo para tomar un poco de aire y para contarle a su amiga que había pasado esa mañana.
-¿estas consciente de lo que estuviste a punto de hacer?-preguntó sutilmente Gwen.
-sí, pero él no quiso. Solo se fue, no me dijo nada y no sé porque-dijo tristemente Jess.
-Pues yo creo que lo que hizo, fue correcto-dijo la castaña mientras su amiga la veía con cara de incredulidad-lo más seguro es que no quiere que sea cosa de una sola noche.
-¿sabes? A lo mejor tienes razón. Pero no sé cuando pueda volver a verlo a los ojos.
-no creo que haya problema, además parece que las cosas entre ustedes ya se solucionaron.
-lo único malo, es que no podre hablar con él hasta después de las vacaciones. Mañana se irá a casa de su abuela.
El resto del día transcurrió con tranquilidad, y ya que se había saltado las clases de la mañana, Jess decidió saltarse la cena y se quedo en su habitación.
A la mañana siguiente la mayoría de los alumnos bajaron al vestíbulo con sus maletas para irse con sus familias a pasar las fiestas. Jess era de las pocas que se quedarían en el colegio y con el trabajo de su padre iba a ser un tanto difícil verlo. De alguna manera lo prefería así, estado lejos de sus padres se evitaba el interrogatorio sobre lo sucedido con Cath, quería estar sola para las fiestas.
Zabini la estuvo esperando toda la mañana antes de que se fuera, pero la pelirroja nunca bajo, quería hablar con ella pero tendría que hacerlo cuando volviera.
