CACHORRO


Papá permaneció junto a mí hasta que Terrence se fue, no tenía ánimo de mirarle a la cara, sabía que me esperaba una fuerte reprimenda, porque llegué tarde, llegué con un chico que mis padres no conocían, que yo casi no conocía, mayor que yo al menos cinco años, luego los gritos de Terrence y John… y para colmo que mi ex insinuara que estaba revolcándome como prostituta con alguien más… agradezco que Terry haya escuchado mi plegaria silenciosa que no se hiciera de golpes con John… si no se hubiera contenido, me iría peor.

– Al despacho Candice.

–Papá… no es lo que parece…

–Al despacho…

–Ya no soy una niña, pronto cumpliré 21 y por tanto la mayoría de edad….–No fue necesario gritar, mi tono de voz era desafiante.

–Pues te trataré como adulto si eso es lo que te complace… en esta casa existen reglas inquebrantables y eso lo sabes muy bien, no se te niegan los permisos pero no solaparé ningún tipo de atrevimiento ni insolencia de tu parte, si dijiste que llegabas a una hora, respeta tu palabra… ¡cúmplela!...

–Papá… reconozco que no medí el tiempo, te ruego una disculpa, no hice nada malo, salí con tres amigos… Annie Britter estaba conmigo…–Apelé a Annie porque mis padres conocían a los suyos.

–No te estoy cuestionando con quién saliste, sino por qué llegas a esta hora… y haces una escena a la puerta de esta casa… ninguna de tus hermanas ha dado jamás tal espectáculo… no me parece correcto que la reputación de mi hija esté siendo puesta en tela de juicio… –Mientras papá gritaba, mamá descendía las escalinatas y mis hermanas estaban en el umbral de sus puertas escuchando, papá tenía razón, jamás habíamos montado algún escándalo en casa menos en la calle… moría de pena y de coraje…Maldito John. Si algún día lloré por él ahora lo odiaba. Si dudé en algún momento con brindarle una segunda oportunidad con esto estaba más que segura que mi decisión era la correcta: No, nunca volvería con él.

–Candy… ¿Con quienes fuiste a cenar? Quiero la verdad.

–Mamá, salí con Annie Briter y… dos amigos del trabajo…

–Nombres…

–Mamá… ¿Por qué? ¿Qué importa con quién salí? –En ese momento mi móvil sonó y lo apagué sin contestar….

–Candice, si no me dices los nombres en este momento… mañana mismo darás las gracias y dejarás de asistir a la empresa en donde haces tus prácticas…

Mi corazón aceleró ante lo drástico que estaba girando la situación y de la decisión de mamá. –No me puedes hacer esto mamá, ustedes siempre me han enseñado a ser responsable con mis compromisos y eso es lo que intento hacer… pese a que estoy en… –Estuve a punto de echarme de cabeza que estoy en el comedor y no en mi especialidad… –en la presidencia… de Granchester: Asesores financieros.

–Somos tus padres y aún eres hija de familia, el día que decidas por ti harás lo que quieras…pero no será mientras vivas en esta casa. –Mis hermanas siempre se han portado bien, yo también… creo que debimos dar más problemas para que ellos no reaccionaran tan radicalmente.

–Estás orillándome a tomar decisiones que no quiero… solamente porque un hijo de puta no comprende que no quiero nada más con él y porque me ha montado una escena de celos en la puerta de la casa, eso no significa que me esté revolcando con Terrence…

–Mide tus palabras señorita, en esta casa se te ha enseñado a hablar de la forma correcta… Candice… error tras error por tratar de ocultar algo… ¿Qué escondes? ¿En dónde estabas y con quién? Son casi las tres de la madrugada y nadie ha dormido por esperarte…

Me exasperé y grité más. – Tengo un maldito móvil, ¿Por qué diablos no me llamaron si estaban tan preocupados? … si para tomar mis decisiones es necesario ser libre, pues me largo de su maldita casa, me largo para hacer de mi puta vida lo que se me dé la gana, llorara por quien yo quiera, revolcarme con quien yo quiera… si no puedo encontrar el apoyo en ustedes ¿Entonces en quién? ¿Pueden pensar de mí lo que se les ocurra en su jodido cerebro? –Reconozco que me pasé de límite con mis padres, pero me cansé de ser la niña buena, la princesita de papá… de las tres yo era la mejor portada, siempre recatada, siempre educada… no merecía el trato que estaba recibiendo.

–Si das un paso fuera de esta casa, es mejor que no regreses…

–No me da miedo, mamá… y antes de irme quiero que sepas que no estuve haciendo nada malo, salí con tres amigos: Annie Britter, Archie y Terrence Grandchester los hijos de sus amigos Richard y Eleonor… Fuimos a Constanzza… el tiempo pasó muy rápido y Terrence se ofreció a traerme a casa, en la puerta vimos a John y papá presenció todo, Terrence sólo me defendió de los comentarios mordaces de mi ex. No hice nada malo y me hiere que ustedes piensen de la manera incorrecta sobre mí… ¿No confían en la educación que me dieron?

–Tranquilízate Rose y cálmate Candy –Intervino papá.

–Terrence no es de fiar, mamá–Levanté mi mirada para ver a Susy hablar mientras ella se recargaba en el posa mano –Él y yo fuimos novios en el colegio. –Si había sido fuerte eso me derrumbó…

–Es mentira –Gritó Karen intentando contrarrestar la ira de mis padres ante lo que Susy había mencionado–Él no fue tu novio, tú siempre le buscaste, lo acosabas, fuiste una especie de amiga con derecho porque tú así lo propusiste.

–Eso es una mentira Karen, no intentes ayudar a Candy, si Terry se acerca a ella seguro es por mí.

En las escasas veces que habíamos hablado, Terrence nunca me insinuó que conocía a alguna de mis hermanas, las palabras de Susy tenían mucha lógica, ella era de la edad de él, Karen de Archie: 25, 23 y yo por cumplir 21 –No es verdad Candy, si Terrence se ha acercado a ti es probablemente porque sí son amigos –Karen intentó consolarme, mi estado emocional no estaba nada bien. Ella descendió hasta posicionarse a un lado de mí y rodearme con un brazo. –Él nunca se dispuso a acompañar a Susy a casa, él jamás puso un pie aquí por ella, si vino y te defendió de John es porque ha cambiado, todos hemos cambiado.

–Karen–Dijo papá muy serio–a tu habitación, Susana, lo mismo por favor. Y tú… –Me señaló amenazadoramente, jamás había visto a mis padres tan enojados y que su disgusto fuera para mí –desaparece de mi vista… AHORA!

–No… ustedes me han juzgado de una forma que no merezco. Mamá exigió la verdad y ahora que la he dicho no pueden seguir haciéndome sentir fatal…

–No seas insolente con tu padre…

–Ni ustedes conmigo…Me iré de su casa, no puedo permanecer ni un minuto más en un lugar en donde se dude de mí. Amé a John y jamás me entregué a él, ¿Qué les hace pensar que me podía entregar por despecho? YO NO SOY ASÍ…No soy una jodida puta.

–Basta de una vez, –Mamá me golpeó en la mejilla izquierda –No tienes por qué gritar y a tu habitación…–Me quedé inmóvil en mi lugar, desafiando a mis padres como nunca lo había hecho… John me había lastimado y ofendido, mis padres me habían herido y ofendido con sus dudas y mamá con su golpe firme y doloroso, Terrence también había sido ofensivo conmigo en algunos momentos, Susy también me ha lastimado… ¿nadie puede ofrecerme una disculpa?

–No iré a ningún lado hasta que reconozcan que se han equivocado conmigo. –Recordé que no tenía auto para ir a cualquier lugar, pero seguía tentando al destino–Alguien por una maldita vez debe ofrecerme una disculpa. Yo pedí una al reconocer mi falta al llegar tarde, ustedes me han juzgado mal dudando de mi reputación por las palabras de alguien que está dolido y que tampoco es mi culpa…

–Insistes Candice… Si nosotros que te conocemos ponemos en duda tu palabra porque tus acciones refuerzan la causa, ¿Qué pensarán nuestros vecinos de ti?

–Me vale mierda lo que piensen los demás… incluso lo que piensen ustedes de mí… me largo…

–A tu habitación jovencita, por la mañana seguiremos con esta charla… te veremos en el despacho en punto de las 6:00 a.m. antes que te prepares para la facultad.

–Lo que quieras decir dilo ahora, porque he dicho que me largo y no sé si quiera volver a verlos…

–Candy–Mamá se acercó y yo me alejé, creí que golpearía de nuevo. –nunca te habías portado de esta manera, ¿Qué está pasando contigo? Comprendemos que estés dolida por tu relación infructuosa con ese muchacho, pero tu depresión no debe orillarte a hacer cosas de las cuales te vas a arrepentir…

–Mamá, han pasado algunas horas que terminamos John y yo y no me estoy cortando las venas por él, sencillamente le di vuelta a la página para seguir con mi vida, no tengo ninguna relación amorosa con Terrence Grandchester y no la tendré, menos porque él fue novio de mi hermana, –Si él tenía código con sus hermanos, yo tendría el mío– ya expliqué por qué llegué tarde y la verdad no entiendo su reprensión tan exagerada… nunca les he dado motivos para reprenderme, siempre he sido responsable…

–Es para que lo pienses dos veces la próxima vez…

–He decidido irme de casa… hoy…en verdad. Que los vecinos hablen todo lo que quieran, ustedes piensen todo lo que quieran, no estaré para que me afecte.

–Si has decidido eso… no te lo impediremos, pero dejarás de contar con nuestra ayuda y apoyo –Dentro de la educación que nos dieron nos hicieron personas previstas y ahorradoras, no significa que yo quisiera irme de casa ni por qué lo estaba provocando y sosteniéndome en esta actitud… pero ¡diablos! Estallé, tal vez nunca fui buena chica y tenía un lado oscuro que golpeaba para salir.

–Lo sé papá, no te preocupes… gracias por todo, gracias por la oportunidad de hacerme fuerte y de brindarme el apoyo para obtener mi ingeniería… ahora comprendo por qué tomé la mejor decisión de no seguir con el mismo camino que todos ustedes, simplemente soy diferente.

Subí las escalinatas hasta mi habitación, al cerrar la puerta me deslicé como días atrás lo había hecho en el ascensor, no tenía ánimo de llorar, pero aun así lo hice, –¿Qué te duele Candice? –Me pregunté –¿Te duele dejar la casa en la que has vivido toda tu vida? ¿Te duele la incredulidad de tus padres? ¿Las palabras de Susy? ¿Las palabras de John?... No, me duele que Susy y Terrence fueron novios… –Él tenía su código yo tenía dignidad.

Limpié mis lágrimas y cogí una valija, abrí mi armario y comencé a acomodar lo que podía llevarme, sabía que si les decía a mis padres que no quería irme me dejarían quedar… entonces ¿por qué diablos no decía nada? El reloj sobre la mesa de noche indicaba las 4:57 a.m. Saqué el móvil y lo activé, llamaría a la última persona que intentó ponerse en contacto conmigo… no me importaba si lo despertaba o no.

Marqué y detrás de la línea contestó, entre dormido entre despierto, con la voz ronca.

–¿Candy? Era Terrence, ¿Cómo tenía mi número, si nunca se lo di?

–¡Ah! Eras tú quien llamó…

–¿Todo está bien? Me quedé con un poco de preocupación… Tus padres…

–Nada está bien… ahora más que nunca me hace falta mi auto… ¿Cómo diablos tienes mi número?

Estaba más dormido que despierto –Te escucho enfadada, y en cuanto a tu número lo tomé de tu hoja de vida… ¿Qué pasó?

–Pasó que eres un jodido mentiroso, un malnacido y te quiero fuera de mi vida…

–Candy…Me interrumpió – ¿Qué pasó? ¿Qué hice?

–Escucha bien Terrence Grandchester… nunca en tu miserable vida te vuelvas a acercar a mí… me hablaste de tu jodido código con tus hermanos y a ti no te importó que fuiste el novio de mi hermana SU-SA-NA y me dijiste que me conquistarías… eres…

–Candy, ¿Susana White es tu hermana? Maldita sea… no es lo que piensas… ella nunca fue mi novia…Escuché del otro lado de la línea como golpeaba fuerte contra algo sólido.

–No quiero escuchar más… eres un maldito mentiroso… Lo mismo hiciste con Eliza, me juraste conquistar y te besabas con ella… sólo querías divertirte conmigo… pues bien… se te acabó el juguetito–Eso me dolió, porque sabía que era verdad.

Déjame explicarte… estábamos en el colegio, era la preparatoria… ella... No, no, y no quiero jugar contigo… me interesas, en verdad me interesas.

–¡Ya! no quiero saber nada, pero sí quiero dejarte en claro que no me MOLESTES más…y no pases por mí para llevarme a la universidad, que ésta ya no es más mi casa…

–Candy…Terminé la llamada dejándolo con la palabra en la boca. Cerré la valija con mis pertenencias, me puse una chamarra y llamé un taxi…

Jamás en mi vida escolar había faltado tanto a clases, solicité al chofer del taxi que me llevara a un hotel del centro, por la mañana me dispuse a conseguir un pequeño departamento, no tenía muchos ahorros y sabía que papá cancelaría mis tarjetas, me apremiaba tomar un trabajo de medio tiempo y olvidarme del jodido juego de Prácticas Profesionales, nada de lo que estuviera haciendo me valdría para nada… enseñar a Richard… que lo haga su maldito hijo, y no soy chef para desgastar mi vida en un comedor industrial. No pertenecía a ninguna fraternidad así que tampoco podía pedir asilo temporal por los dos meses antes de la graduación…

¿Por qué no pude aceptar mi reprensión en silencio como otras veces?

Era media mañana y moría de sueño, no había dormido nada… –Hola, mi nombre es Candice y llamo para pedir informes del departamento en la zona D del oeste…

–Hola Candice, mi nombre es Anthonie… ¿Tienes tiempo para visitarlo?

–¿Anthonie? Anthonie ¿Brown? –¿Por qué diablos relacioné el nombre con el chico que conocí en la reunión de Richard?

–¿Candy? Sí, soy Anthonie… nos conocimos en la reunión en Grandchester: Asesores Financieros

–Sí, te recuerdo… –Precisa Candy, por lo que llamaste –¿Tu eres gestor?

–No, el dueño, solamente que mi asistente no se presentó hoy a trabajar… ¿En dónde te recojo para que puedas verlo?

–Estoy en el centro, podemos vernos en una hora más o menos en el lado oeste…

–No, si no te ofende o no interrumpo puedo recogerte y llevarte, me queda de camino.

Suspiré, todo lo que estaba haciendo confirmaba lo que mamá había dicho: con mis actos afianzaba los rumores o algo así… –Está bien… Emm... Anthonie ¿Está amueblado?

–Los del oeste no, ¿Quieres amueblado?

–Sí.

–Los del sur… –La zona sur, era mucho mejor que la oeste….

–Ok, ¿Pasarás de todas maneras por mí? Son las once y necesito regresar para ir al trabajo… es decir, para mis prácticas…

–Paso por ti en menos tiempo… en una media hora… Candy, ¿Tienes planes? ¿Te puedo invitar a comer?

–Mmm, mi único plan es encontrar en dónde vivir y después al trabajo… podemos ir a comer… entonces ¿puedes recogerme en una hora? Me arreglo un poquito más para que de ahí vaya al trabajo.

–Ok. Así quedamos… te veo en una hora linda.

Linda… así me decía mamá cuando era más pequeña… ahora piensa que soy una zorra.

Me encantó el departamento, Anthonie me ofreció trabajo, flirteó conmigo y yo se lo permití, no le conté por lo que estaba pasando ni por qué estaba buscando en dónde vivir. Quedamos de salir a cenar en otro día…

Descendí de su lujoso auto deportivo color negro aperlado con interiores de piel. Sam y Diana estaban en la recepción… sentí que había cambiado… pero no sabía a qué magnitud…

–Candy, ¿por qué no te presentaste a la Universidad?

–Hola también, qué gusto verlas… –Ironicé, no quería verlas.

–Candy, amiga, estamos preocupadas por ti… John nos contó el altercado que tuvieron anoche –Al oír que lo mencionaron mis cejas se juntaron… –¿Ese chico es con quien te vio John?

–No, y no me importa lo que John les haya contado… me puso en un gran aprieto con mis padres –Vi que se miraron una a la otra en cuanto mencioné a mis progenitores–¿No tienen prácticas? Yo apenas tengo tiempo para llegar puntual… si no les importa…. –Comencé a caminar sin importarme que se quedaran estáticas.

–Candy –Dianna me alcanzó y se posicionó delante de mí, de tal forma que daba la espalda a la entrada –John y tú deben hablar, están muy dolidos y se están haciendo daño.

–Si han venido hasta aquí para hablarme de él… pueden marcharse… no quiero saber de él, de ustedes… de nadie… dejen de joderme la existencia….

–Entonces es verdad…Te marchaste de tu casa… ¿Te fuiste a vivir con quien te trajo?

–Sí–Yo y mi insistencia de estar en problemas. Si la gente quería escuchar de mi… les haría feliz al decirles lo que querían oír… estaba cansada. –Anthonie y yo vivimos juntos a partir de hoy.

Mi brazo sintió el arrebato fuerte y me colocó de frente a él, a Terrence–¿Qué diablos estás diciendo? Repite lo que has dicho

–No te incumbe y fui muy clara al decirte que me dejaras en paz, igual ustedes… déjenme en paz. –Tiré de mi brazo y caminé con la frente en alto.

No miré para ver a mis mejores amigas marcharse.

Subió conmigo al ascensor y pulsó el botón de seguridad –Merezco una explicación…

–Yo merecía una disculpa y nadie me la dio…

–Candy, estoy muy confundido con lo que me dijiste por la mañana… fui por ti a la universidad y no te presentaste y no puedo creer lo que acabas de mencionar…

–Pues escuchaste bien… Me fui a vivir con Anthonie, a él no lo conocen mis hermanas, él no tiene códigos con sus hermanos… ah… no tiene hermanos así que no vivirá con celos… él no me ha mentido… tú sí… –No me fui a vivir con Anthonie, pero él también vivía en la zona sur, no precisamente en los apartamentos, él tenía casa.

–Candy, Susy y yo no fuimos novios… y con Eliza, con ella estuve comprometido por una apuesta con mis hermanos… lo anuncié en casa con mi familia presente pero no pasó a más porque sólo pagué una apuesta con Stear en la cual tenía que decir a mis padres que me casaría. Lo que viste en mi oficina, fue una estupidez de mi parte… ella y yo nos veíamos de vez en vez para satisfacernos… compréndeme soy hombre y tengo una naturaleza… he terminado en definitiva con ella…por ti.

–Entonces era tu novia…

–No, solamente éramos… emm… fornicábamos… es todo… sin ningún compromiso...

–Perverso de tu parte… pero no me interesa.

–Pensé que habíamos avanzado… que tenía una oportunidad… lo que pasó ayer me hizo creer eso.

–En lo que culminó toda mi mierda de ayer… me ha hecho diferente hoy… me fui de casa, vengo firme para agradecer a tu padre la oportunidad que me dio… e irme… y esperar a Anthonie en casa.

Me encerró entre sus fuertes brazos y la pared metálica del ascensor –¿Por qué lo hiciste?

–No te queda claro, para que me dejes en paz…

–No, no es verdad… estás mintiendo.

–Claro que no… aquí el único mentiroso eres tú.

La piel de su cuello se movió al momento de pasar saliva –Candy… ¿Por qué?

Levanté la ceja y esbocé una sonrisa irónica –Porque me cansé de ser la niña buena… a la que todos han lastimado, a la que tú has lastimado… me mentiste y me obligaste a vivir un infierno para cancelar una cita con tu hermano ¿y de qué sirvió? Tú si tuviste a mi hermana, no en una cita, en tus brazos, le diste tus besos, tus caricias…

–Candy, eso pasó hace mucho tiempo y Susana no era mi novia, éramos amigos con derecho…

–¿La besaste como acostumbras? ¿Cómo a mí o como a Eliza?

–Candy, no…

–Dime… vamos contesta, ¿Fornicabas también con ella? ¿Eso esperabas de mí?

Sus ojos destellaban mientras me miraban, lo estaba irritando… encabronando en contra mía…había desafiado a mis padres qué me importaba desafiarlo a él.

–No Candy… tú en verdad me interesas… yo no fui novio de tu hermana.

Vi la sinceridad en su mirada, no podía ser tan maldita con él, no sé si estaba sufriendo o no pero yo no era la zorra de nadie así que sentí la necesidad de aclararlo… –No vivo con Anthonie pero sí estoy viviendo sola, y lo que te dije de dejarme en paz sí es algo que quiero que cumplas… por favor.

–No… te he prometido conquistar…

–He decidido no salir con nadie y el día que lo haga será con Anthonie y no contigo… ¿quieres una White? Susana está disponible… yo no.

Pulsé el botón para ascender y me abrazó fuerte, no lo pude rechazar, no lo quise rechazar… pero tampoco lo quiero cerca de mí, ¿Por qué diablos no recordó a Susana? Me hubiera sido más fácil escucharlo de sus labios y no de los de mi hermana.

Respondí a su abrazo y me aferré a él –Te va a costar el doble Terrence, porque tengo un jodido corazón hecho polvo.

–Lo haré… te lo prometo y no tendré más secretos contigo.

–No te prometo nada, Terrence…y esto es porque me defendiste de John y dijiste cosas hermosas de mí, solamente es por eso.

–Candy, no quiero que cambies… me gustas tierna, dulce y tranquila… tal como eres… por favor…

–No puedo, mis padres no creyeron en mí y me transformé en no sé qué, porque yo misma me desconocí.

Llegamos al piso 15 y él me acompañó hasta el despacho de su padre, abrí la puerta y Richard sonrió de lado y levantó la ceja… ¿Dónde he visto ese gesto? Ah! Por supuesto en Terrence, sólo que en él se ve más hermoso…–¿Por fin?

–No es lo que estás pensando Richard…

–Sí es lo que piensas papá. Tarde o temprano ella será mi novia…

–¡Hey! Por supuesto que no Richard, lo encontré de casualidad en el ascensor y se veía tan solito y triste que me compadecí de él… pero ya se va…

Me abrazó por la cintura y descansó su mentón en mi hombro izquierdo –¿Cómo nos vemos papá? ¿Hacemos bonita pareja? –Richard solamente río.

–Candy, tómate el día para que mi hijo te lleve a algún lado… anda…

–No es necesario Richard… Terrence ya se va.

–Vendrá tu padre… habló conmigo–La sonrisa que tenía en mi rostro se desvaneció…

–¡Maldición! ¿Qué te dijo?

–Todo lo que pasó en la madrugada. Eres hábil Candy, muy hábil… has logrado desquiciar a William White… el hombre mayor dominio propio que he conocido.

–Richard en verdad yo sólo venía a darte las gracias… por todo… necesito un trabajo por las tardes…

–Te dije que no era necesario.

–No te quiero involucrar en mis problemas. –Terrence se mantenía expectante ante la confianza que le tenía a su padre–y está por demás que intente huir, me encontrará y no salí de casa sin avisarle… es más dijo que cuando pusiera un pie fuera de casa me retiraría toda su ayuda y apoyo…

–¿Por qué te fuiste de casa? ¿Y a dónde?

–Me fui de casa porque mis padres no me creyeron que entre tu hijo y yo no ha pasado nada, y por otras cosas que me lastimaron… y no te puedo decir a dónde porque te enfadarás conmigo.

–Candy… te he brindado mi confianza ¿No tengo la tuya?

–En los condominios de Brown…

–¿Se lo pondrás más difícil?

–Sí, eso intento… pero es muy perseverante.

–¿Están hablando de mí? –Terrence nos interrumpió con el ceño fruncido

–Sí –Respondió Richard, mis mejillas ardieron de pena.

–Papá… ¿Ustedes han hablado de mí? Entonces ¿tú me das largas por el consejo de mi padre? –Intentó retirarse enojado sintiéndose indignado.

–Si das un paso más… perderás… quedas fuera… tu padre y yo no tenemos ningún acuerdo, simplemente él… Richard… –Le supliqué con la mirada que me ayudara.

–Sí Terrence, he intentado que esta señorita se fije en ti y …

–¿No crees que puedo ser capaz de conquistarla que tienes que ayudarme?

–Exactamente ella opina lo mismo… que tendrás que esforzarte el doble…

–Bien, no discutiré mi vida amorosa con padre e hijo… nos vemos Richard… –Me dirigí a la puerta y Terrence me bloqueó la salida…

–Esto no me lo dijiste… No eres sincera… –Sus ojos estaban fijos sobre mí.

–Terrence, Richard sólo me ha hablado maravillas de ti… y yo le he dicho la verdad. No me has tratado nada bien… no he mentido.

–Yo he sido sincero contigo y tú no. –No sé si estaba dolido o no.

–Richard, te dije que esto no saldría nada bien…

–Saldrá bien pequeña… tú no conoces a mi cachorros

–¿Cachorro? –Richard rió y Terrence se enfureció

–Ven –Tiró de mi mano hacia él – si lo has hablado con mi padre es porque no te soy indiferente, no entiendo por qué te sigues resistiendo –Me besó delante de su padre, de una manera apasionada, febril, y escuché cuando Richard salió porque oí el golpe de la puerta cuando cerró. –Me encantas Candy, quiero las cosas bien contigo y tú te empeñas en ponérmelo difícil… –Siguió besándome y yo dejé de resistirme.

Si no tuviera el maldito corazón roto por todo lo que ha pasado en los últimos dos días, Terrence no necesitaría 340 para conquistarme, hubiera caído redondita a sus pies. Pero me siento confundida con él. Me encanta su esencia, pero me siento insegura a su lado, no sé cómo se portará conmigo cada maldito segundo, si entregué mi corazón a John que se asemejaba al príncipe azul que siempre soñé y salí herida, ¿Cómo me irá con Terrence que es tan impredecible? Saldría sin corazón… porque él se lo quedaría completito.


GRACIAS POR SUS PALABRAS Y BUENOS DECEOS... TAMBIÉN POR SUS CONSEJITOS PARA MEJORAR MI SALUD =)

DICEN QUE ES POR EL STRESS ... LO WENO QUE YA ES FIN DE SEMANA Y ES QUINCENA...

BUENO... EL CAP. DE HOY ESPERO LES GUSTE...

UN SALUDITO Y ABRACITOS

LES QUIERE SU AMIGA

ABBY