Sálvalo

En la habitación de un hotel se encuentra Ranma acostado boca arriba en la cama, usando su brazo derecho como almohada. El pelinegro espera a su esposa que entro al baño hace unos minutos y solo viste unos bóxer. Están en su luna de miel así que quiso adelantar las cosas quitándose el traje de novio.

Como según la familia ellos ya adelantaron su luna de miel no salieron de Nerima, pero para pasar su noche de bodas fueron a un hotel para no ser interrumpidos por la familia, cabe de resaltar que se tuvieron que escapar con la ayuda del par de demonios amigos suyos quienes también se ofrecieron o más bien Emi se ofreció para cuidar a Kenji.

La puerta del baño se abre haciendo que el pelinegro mire a está y tuvo un derrame nasal al ver a su esposa vistiendo solo un sensual babydoll de encaje color rosa, con la parte de arriba teniendo un escote en forma de corazón, ciñéndose en los senos y suelto a partir de abajo de los senos donde la tela y se transparenta dejando ver esas pequeñísimas y sexys bragas rosas.

Akane tiene sus mejillas sonrojadas y no se atreve a alzar la mirad por pena. Nabiki fue quien le dio como reglo esa prenda para su noche de bodas y ella se atrevió a ponérsela porque quería sorprender a su y esposo.

- Akane. –la llama sorprendido y dejando ver lo ronca que se puso su voz.

L peli-azul alza un poco su mirada topándose con la embobada de su esposo y notando el derrame nasal, cosa que la divertido, al ver que le gusto como se vistió para su noche de bodas se sintió más confiada y camino hacia él.

Ranma no pierde detalle alguno de los movimientos de su esposa. Akane se subió en la cama dejando sus rodillas en el costado del cuerpo de él.

- Eres un bobo. –comenta divertid, tomando un pañuelo del buro y guindola a la nariz de su esposo, limpiándole la sangre.

- ¡Jum! –exclama ofendido, pero sin apartar los ojos de ella, también teniendo sus mejillas sonrojas, e inconscientemente lleva sus manos a la cintura de su esposa queriendo acercar más a él, su cuerpo anhela tener contacto con el cuerpo de ella. –te… te ves muy guapa. –la alaga penado.

- Gracias. –Akane le sonríe de esa forma que lo dejó más bobo de lo normal.

- Akane. –la llama con suavidad, mirándola de una forma que intenta trasmitir todo lo que siente.

La peli-azul tomo el rostro de él entre sus manos y acerco el suyo lentamente mientras sus ojos se cierran y Ranma también cierra los suyos, esperando el contacto de los labios de ella con los suyos.

Entonces los sintió, esos suaves y delicados labios sobre los suyos moverse y él también movió los suyos. Poco a poco el beso fue subiendo de intensidad, volviéndose ms fogoso al grado que sus lenguas empezaron a participar en una salvaje danza donde ambos quieren tomar el control debido al carácter fuerte de ambos.

Entre el beso Ranma la cerco más a su cuerpo haciendo que la peli-azul sienta la erección del chico chocar con su vientre, cosa que la hizo gemir entre el beso.

La falta de aire hace que ambos rompan el beso, separando levemente sus rostros dejando que sus labios solo sean unidos por un delgado hilo de saliba.

Al abrir sus ojos se topan con la mirada del otro, acuosa por el deseo. Los dos tienen las mejillas sonrojadas, labios entre abiertos y respiración acelerada.

Akane le dio un suave beso en los labios, para después dejar otro en la barbilla e ir bajando dando besos hasta el cuello del chico que inclino levemente su cabeza hacia atrás disfrutando los mimos.

Akane lo hizo acostarse boca arriba en la cama mientras ella siguió repartiendo besos estando ahora en el torso de él que no solo besa sino que también acaricia pasando sus manos, acariciándolo.

- …Kane. –gime ronco, disfrutando lo que su esposa está haciendo, dejándola llevar el control en este momento.

Ranma se tenso cuando ella llego a su estomago donde comenzó a lamer, pasando su lengua por alrededor de su ombligo. La peli-azul siguió bajando hasta que se topo con el molesto elástico de la prenda que usa su prometido, por lo que lo tomo entre sus manos y lo fue bajando poco a poco.

Ranma alzo su cadera permitiéndole a ella que baje el bóxer todo lo que quiera. Cuando la imponente erección del pelinegro fue liberada Akane la tomo entre sus manos notando como su esposo se tensa.

Ranma gimió ronco cuando sintió la respiración de su esposa en la punta mojada de su pene y arqueo su espalda cuando ella metió el pene en su boca, lamiendo a lo largo, para después comenzar a meterlo y sacarlo usando su lengua en el proceso.

Ranma lleva una de sus manos a la nuca de su prometida, acariciándosela, disfrutando como su pene penetra la húmeda boca de ella, disfrutando esa suave lengua acariciar su pene. Sintiendo como se pone más duro, como palpita mas. Inconscientemente mueve sus caderas hacia adelante, queriendo llegar más profundo.

Ranma se sentó de golpe, si las cosas siguen así no tardara en correrse y no quiere hacerlo, no aun cuando la noche es joven y tiene muchas cosas por hacer.

Con suavidad tomo de las mejillas a su esposa y la aparto haciendo que esta lo mire curiosa, notando la sonrisa juguetona que este le dedica.

- También quiero jugar. –le dice con mofa, haciéndola sonrojar mas.

- Idiota. –le dice ladeando su rostro a un lado, pero gime sorprendida cuando siente las manos de su prometido tomarle los senos. – ¡Pervertido! –exclama ofendida y Ranma alza la mirada de los senos de ella para mirarla divertido.

- Creo que eso quedaba más que claro. –le dice con burla, haciéndola sonrojar mas. –Y no soy el único pervertido en esta habitación. –Ranma le saca la lengua juguetón.

Mas sonrojada y abochornada esta por contestarle unos cuantos insultos a ese idiota que todo se toma a juego, pero gimió fuerte cuando Ranma tomo sus pezones duros y erectos sobre la tela y los estiro sin ser muy brusco.

Ranma le soltó los pezones para después bajarle los tirantes del babydoll y lo bajo un poco solo dejando al descubierto los senos de su esposa, deleitándose al ver ese par de esponjosas montañas que poseen como adorno esos pezones rosados que ahorita están alzados y duros ante la excitación de ella.

El pelinegro cerco su rostro a ellos, con una mano tomo uno, masajeándolo mientras su nariz rosa el otro pezón haciendo que la chica se tense.

- Me encantan tus tetas Akane. –dice ronco.

- Idiota perver… ¡ah! –gime con fuerza cuando él metió el pezón en su boca y comenzó a succionar, lamiéndolo. –Y me encanta como sabe el alimento de mi hijo. –una sonrisa socarrona adorna su rostro, encanta avergonzarla y hacerla sonrojar.

- ¡Ranma! –exclama más avergonzada y con reproche, pero Ranma no la dejo que se queje o lo mande a volar con sus golpes por pasarse de pervertido, y volvió a tomar el pezón y succiono haciéndola que arque su espalda e inclinar su cabeza hacia atrás, sus pezones son demasiado sensibles y él lo sabe.

Sin dejar de estimular los senos de ella el pelinegro le tomo un mano y la guio hacia abajo, en la entrepierna de ella, adentrándola en las bragas. Akane entendió que quiere que haga y no se hizo del rogar, ella también quiere tocarse siente como su sexo palpita y arde en busca de atención.

Así que con dos de sus dedos comenzó a masajearse el clítoris, haciendo que su respiración se haga más pesada y sus gemidos inunden la habitación.

- Hay algo que me d curiosidad hacer. –Ranma travieso se separa un poco de ella y se hinca ante la mirada curiosa de la peli-azul, que no deja de tocarse su clítoris.

El pelinegro se puso de pie sobre la cama haciendo que su pene quede a la altura del rostro de la peli-azul que con su mano libre lo tomo y lo guio sus labios comenzando a lamerlo, con solo verlo se le antojo hacerlo.

- Y dices que el pervertido soy yo. –susurra ronco, entrecerrando sus ojos ante el placer que está sintiendo en sentir la lengua de ella en su pene. –pero eso no es lo que buscaba. –Ranma aleja su pene de ella y Akane frunce el seño.

Rnma se inclino y tomo los senos de ella entre sus manos, alzándolos más y juntándolos, sacándole un fuerte jadeo, entonces coloco su pene en medio de ellos, juntándolos más y comenzó mover su cadera, masturbándose con los senos de Akane quien ha entrecerrado sus ojos y ahora mete sus dedos a su sexo, auto-penetrándose ella, el cómo su pervertido esposo se masturba usando los senos de ella es algo tan erótico.

Ranma gruñe ronco, no pensó que se sintiera tan bien el masturbarse con los senos de ella, hace tiempo que tenía curiosidad de hacerlo desde que lo vio en uno de las revistas pornográficas que lee Happossai, sin contar que la vista es tan erótica.

Akane inclino su cabeza hacia abajo y saco su lengua, lamiendo la punta del pene de su esposo el cual gimió ronco.

- Ambos estamos hechos unos pervertidos. –Ranma no puede evitarse mostrarse divertido ante sus pensamientos, por mucho que lo niegue su ahora esposa, ambos cuando andan calientes hacen muchas guarradas en el sexo.

Akane dejo de lamerle la punta del pene y alza su rostro mostrando sus mejillas mas sonrojadas, ojos mas acuosos y expresión que hace que a cualquiera le entren ganas de violarla y Ranma no es la excepción.

- Ranma ya lo quiero dentro. –le dice con voz orgásmica haciéndolo ensanchar los ojos.

- ¡Joder! –exclama separándose de ella.

Akane sabiendo que ya lo hizo perder el control sonríe triunfante, su esposo podrá ser más fuerte que ella pero siempre ella lo va a controlar si sabe cómo hacerlo.

Así que en una gesto travieso se deja caer acostada en la cama en una pose provocativa, abriendo lentamente sus piernas mientras quita su mano de su sexo.

Y es todo lo que pudo soportar Ranma quien rápidamente se dejo caer de rodillas en medio de las piernas de ella las cuales le abrió mas y entonces entro en una fuerte y sola estocada haciéndola a ella gritar de placer y que el gima ronco y con fuerza.

El pelinegro le alzo las piernas para que las apoye en sus hombros, sintiendo como ella aprieta mas su sexo, provocándole una deliciosa tortura. Se inclino hacia adelante y comenzó a dar fuertes, profundas y salvajes estocadas entrando lo más que puede en ella.

A Akane le encanta esa posición, estando con las piernas alzadas hacia arriba y su cuerpo flexionado, siente como si Ranma entra más profundo en ella.

Los gemidos, jadeos y gruñidos invaden la habitación de los esposos los cuales apenas están empezando su noche de bodas.


Akane con algo de dificultad se para de la cama no importándole su desnudez. Su cabello esta despeinado, parece un nido de pájaros, su cuello, senos, estomago y hombros están llenos de marcas morada—chupetones—,la razón por la que se pone de pie con tanta dificultad es porque le duele mucho su entrepierna e incluso su culo, sin contar que su cuerpo le duele peor que si hubiera entrenado todo el día.

- Maldito bruto salvaje, me dejo hecha polvo. –Akane mira con reproche su esposo que está plácidamente dormido en l cm, todo desparramado y destapado, dejando ver su desnudez.

Una vena se hincha en la frente de la peli-azul que sin contemplación le dio un fuerte golpe que lo saco de la cama, despertándolo sobresaltado.

- ¿Qué cojones te pasa Akane? –pregunta ofendido, sobándose la mejilla donde la tiene hinchada, su cuerpo también está lleno de marcas moradas.

- ¡Te lo mereces por bruto, me dejaste toda adolorida! –le dice molesta.

- Anoche no te oí quejándote, al contrario te oía decir: ¡mas Ranma, dame mas fuerte! –dice haciendo voz mariconada y una vena se hincha en la frente de Akane. –Además no te quejes que a mí también me dejaste adolorido.

- ¡Jum! –Akane muy digna y ocultando su sonrojo camina hacia el baño.

Ranma con el seño fruncido la mira hasta que la puerta del baño se estampo al cerrarse, para después sonreír travieso.

- ¡Espérame Akane, también quiero bañarme! –grita poniéndose de pie de un brinco y corriendo hacia el baño que no tiene seguro, dejando ver que a ambos les encanta el pedo.


La molesta luz hace que Ukyo comience a abrir los ojos haciendo una mueca de dolor al sentir la fuerte pulsada en su cabeza, además que la molesta luz le sigue dando en la cara, había olvidado cerrar las cortinas.

Llevando una mano a su frente la chica se sienta en el futón haciendo que la sabana resbale revelando su desnudez. Al sentir frio baja la mirada sorprendiéndose al ver sus senos desnudos, pero sintió algo moverse a su lado por lo que voltea, ensanchando los ojos con horror al ver a Ryoga dormido a su lado estando también desnudo.

Por su cabeza comenzó a pasar las escenas de ella y él comenzando a besarse después de haber bebido mucho licor, el cómo se empezaron a quitar la ropa, como sus manos acariciaban sus cuerpos desnudos, y los besos aumentaban, besándose por todos lados. Recordó como él con ternura se hundía en ella y limpiaba sus lagrimas con besos, como cuando ella tuvo su orgasmo dijo el nombre de Ranma justo cuando él se corría dentro de ella nombrando a Akane.

- ¡Kya…! –grita horrorizada haciendo que Ryoga se siente en la cama, despertándose asustado por el grito y mirando hacia Ukyo.

Entonces los ojos de Ryoga se ensancharon recordando lo mismo que ella, la suavidad de su cuerpo, su aroma revuelto con sake, como cuando tuvo su orgasmo su mente le jugó una mala jugada imaginándose que se corría dentro de su amada Akane.

Entonces sus ojos bajaron viendo los senos desnudos de ella, esos pezones rosados le hizo recordar como anoche estaban erectos y él los lamio, toco y jugó con ellos haciendo que tenga un derrame nasal.

Ukyo al ver donde la mira le dio una fuerte bofetada que le volteo el rostro y le dejo la mano marcada y la castaña rápidamente cruzo sus manos frente a sus senos.

- Vete. –le dice amenazante.

Ryoga no sabe qué hacer y lo único que se le ocurrió fue obedecerla, recordó que él fue el primero, como él la hizo mujer siendo su primer hombre y ella su primera mujer, haciéndolo sonrojar más y que su corazón palpite con más fuerza.

El pelinegro rápidamente se puso de pie, tomo su ropa y salió corriendo de la habitación.

- ¿Qué hiciste Ukyo? –se dice a sí misma, revolviéndose el cabello frustrada.

Sabe que la culpa fue de ambos, estaban tomados y dolidos que buscaron consuelo en brazos de otro. Y aunque ella al llegar a su orgasmo haya dicho el nombre de su amado ya que deseaba fuera él, le dolió que Ryoga también nombrara a otra mujer. Lo que más le duele es haber entregado su virginidad a alguien que ama a otra y que deseo que fuera otra y no ella.


Después de ese excitante baño Ranma y Akane tuvieron que regresar a casa, puesto que habían dejado a su pequeño Kenji. Al llegar tuvieron que aguantarse los comentarios de doble sentido y curiosos de Nabiki, las felicitaciones de los viejos, la curiosidad de Nodoka por si su retoño se porto como todo un hombre haciéndolos desear regresar a China.

Akane se vio arrastrada por Nodoka y Kasumi para enseñarle a como ser mejor esposa y Ranma decidió dar un pase con su hijo para enseñarle Nerima, es hora que su hijo la vaya conociendo.

Ranma va caminando por la malla que rodea el canal, teniendo en brazos a su pequeño hijo. El mayor viste sus tradicionales ropas chinas mientras que el pequeño Kenji viste un mameluco rojo y sobre su cabecita trae puesta una gorrita con orejas de osito, dejando que solo unos mechones rebeldes caigan en su frente.

Ranma detiene de pronto su paso al ver que de frente viene Ryoga todo sucio, cansado y usando un bastón para apoyarse al caminar, una escena muy común.


- Soy un maldito bastardo, tome la inocencia de Ukyo… aunque estuviera ebrio y buscara consuelo no debí hacer eso. No tengo perdón. –un aura desolada rodea a Ryoga que se siente el peor de los hombres. –Jamás imagine que Ukyo fuera tan femenina, la vi tan guapa con su sonrojo, su piel tan suave, sus labios tan apetitosos… —Ryoga agita su cabeza intentando sacar esas ideas de su cabeza.

- ¡Pero que sorpresa verte P-chan!

A Ryoga casi se le sale un pedo del susto y Ranma sonríe travieso estando en cuclillas sobre la malla justo alado de Ryoga.

- ¡No me digas P-chan! –grita furioso volteando hacia Ranma, pero ensancha los ojos al verlo con un infante.

Ranma amplía su sonrisa al ver que Ryoga mira curioso al infante.

- Kenji te presento a P-chan, la mascota de mamá. P-chan te presento a Kenji, mi hijo. –dice con orgullo.

Ryoga ensancha mas los ojos, esas palabras retumban en su cabeza, y empieza a notar el parecido del niño con Ranma y Akane. La cabeza del chico se inclino hacia abajo y un aura sombría comienza a rodearlo.

- Tu bastardo… —Ranma alza ambas cejas. – ¡te atreviste a aprovecharte de Akane-san! –Ryoga alza su rostro mostrándose furioso y Ranma roda los ojos, pero tuvo que saltar hacia la calle para esquivar el puñetazo de Ryoga – ¡ya veo porque acepto casarse contigo y la boda tan repentina! –dice tétrico, volteando todo su rostro hacia él.

- Cálmate Ryoga. –Ranma sonríe nervioso.

- ¡Eres un maldito pervertido que abuso de Akane-san y ella tuvo que casarse contigo para defender su honra! –Ryoga se muestra más furioso y comienza a atacar a Ranma con su paraguas.

Ranma solo lo esquiva, no puede ni golpearlo ni bloquear por tener en brazos a su hijo que acurruco en su pecho, protegiéndolo.

- ¡Te matare, defenderé el honor de Akane-san!

- ¡Cálmate Ryoga! –grita exasperado. –Para empezar nadie abuso de nadie. Yo jamás forzaría a Akane y si nos casamos fue porque quisimos no por Kenji que por cierto había nacido mucho antes. –Ranma se agacho esquivando varios paliacates y abrazo con más fuerza a su hijo. – ¡Joder que te detengas, si le haces un solo rasguño a mi hijo te mato! –exclama ya furioso, saltando para enterrarle su pie en la cara a Ryoga que cayó de lleno hacia atrás. –Ya cálmate de una vez. Akane y yo nos amamos y por eso nos casamos. –le dice firme y Ryoga lleva un brazo hacia sus ojos, tapándolos y Ranma suspira con pesadez al ver como lagrimas escurren por las mejillas de Ryoga, porque sabe que ya lo entendió, que ya lo sabía y ese ataque de furia fue porque no quería aceptarlo y el oír lo que ya sabe le dolió mas.


Sentados en unas bancas del parque están Ryoga y Ranma, el primero tiene un refresco en las manos el cual aprieta sin llegar a doblar la lata y tiene su cabeza inclinada hacia abajo.

Ryoga mira de reojo hacia donde esta Ranma quien ha dejado su lata de refresco a un lado y alza a su hijo una y otra vez divirtiéndolo mientras él le sonríe de forma paternal y el niño sonríe emocionado.

- Debo admitir que me es difícil verte como padre. –Ryoga decide hablar y Ranma lo mira de reojo. –Tiene la sonrisa de ella. –no pudo decir su nombre, le resulto doloroso.

- Si. –Ranma sonríe con sinceridad posando sus ojos en su hijo que sonríe de oreja a oreja viéndose feliz por el jugueteo, ya había notado que su sonrisa es tan hermosa y brillosa como la de Akane, por eso le gusta mucho hacerlo sonreír. –También tiene su cabello. –Ranma le quita el gorrito para que lo vea y se lo acaricia con la misma mano que sostiene el gorrito. –el lo demás se parece a mí. –dice con orgullo.

- Al menos se ve sano que es lo que importa. –Ryoga le sonríe con burla y Ranma lo mira indignado.

- No le hagas caso Kenji que solo te envidia porque sabes que eres tan guapo como papá. –Ranma le habla con arrogancia a su hijo que se muestra curioso.

- Solo espero que no sea un arrogante como tú. –Ryoga entrecierra los ojos y Ranma voltea hacia él, sacándole la lengua. –Madura por Dios que ya eres un hombre casado y con un hijo. –dice rodando los ojos.

- Soy un padre y esposo joven, apenas tengo dieciocho. –dice como si eso respondiera todo.

- Eso si maldito pervertido que no se pudo esperar. –le dice con rencor.

- ¿Envidia? –Ranma sonríe con mofa.

- Qué suerte tienes Kenji-kun, tienes dos mamis, una pelirroja fea y una hermosa peli-azul. –dice burlón mirando al infante que ahora lo mira curioso.

Una vena se hincha en la frente de Ranma que sin contemplación le da un coscorrón en la nuca a Ryoga.

- ¿Qué cojones te pasa imbécil? –se queja molesto, sobándose la nuca.

- Eso te ganas por estúpido. –Ranma lo mira retador y Ryoga lo mira igual.

- No te hago nada solo porque traes a Kenji-kun, pero nada más deja te vea sin él. –le dice entre dientes.

- Como si te tuviera miedo. –Ranma lo mira con superioridad y una vena se hincha en la frente de Ryoga.

- Déjalo. No tengo ganas de pelear. –Ryoga se calma y ladea su rostro a un lado, quitando furia de su expresión.

- ¿Te sientes bien P-chan? –Ranma lo mira preocupado y la vena se vuelve a hinchar en la frente de Ryoga.

- No me provoques imbécil que por tu culpa hice algo muy malo. –Ryoga aprieta los puños con fuerza.

- Siempre culpándome de todo y yo ni se dé que cojones hablas. Responsabilízate de tus actos P-chan. –le dice con reproche pero se sobresalta cuando Ryoga lo toma de las solapas y lo mira amenazante.

- ¡No hables imbécil, siempre eres la piedra en mi zapato! –le dice molesto.

- ¿Y ahora de que me culpas idiota? –Ranma lo mira con fastidio.

- ¡Te culpo de casarte con Akane-san! –le dice con rencor y Ranma suspira exasperado.

- Soy culpable de eso ya supéralo.

- Tu no entiendes, por tu culpa yo… yo… —Ryoga lo suelta e inclina la cabeza. –yo… yo… ¡te odio Ranma! –Ryoga se pone de pie y se va corriendo ante la mirada incrédula de Ranma.

- Y ese es otro de los locos en Nerima, Kenji. –le dice Ranma a su hijo que alzo a la altura de su rostro y este se muestra curioso.


- ¡Estoy en casa! –Ranma entra a casa después de quitarse las zapatillas, pero alza la mirada al oír unos acelerados pasos viendo como Akane corre hacia ellos, para después arrebatarle a Kenji haciendo que una gota de sudor resbale por la nuca de Ranma.

- ¡Mami te extraño Ken-chan! –dice meloso para después alzarlo a la altura de su rostro. – ¿Cómo te fue en el paseo con papi? –Kenji sonríe emocionado y mueve sus manitas a los lados de forma enérgica.

- Nos fue de maravilla. –responde Ranma, acercándose a ella e inclinándose, posando sus labios sobre los de ella haciéndola sonrojar.

Un carraspeo hace que ambos sonrojados se separen viendo a Nodoka sonreírles divertida y Kasumi desviando la mirada apenada.

- ¡Iré a buscar a Kuro para que entrenemos en el dojo! –dice rápidamente Ranma, huyendo prácticamente de ahí, es que su cuñada y madre lo hayan visto en un momento de ternura con su esposa le dio mucha vergüenza.

- Cobarde. –murmura indignada Akane viendo como su esposo salió huyendo dejándola a ella con la vergüenza.

- Akane-chan iremos al mercado a comprar las cosas para la comida… ¿vienes con nosotros? –Kasumi le sonríe a su hermana.

- ¡Si, y llevamos a Kenji para presumirlo en el mercado, para que vean la monada varonil de nieto que tengo! –exclama emocionada Nodoka y Akane le sonríe divertida, ni como negársele ella también quiere presumir a su hijo.

- Otra vez saldrá a conocer más de Nerima, Ken-chan. –dice divertida mirando a su hijo que rio con emoción.


Sasuke se encuentra en la azotea de una casa mirando algunas fotografías que pasa.

- Cuando Tatewaki-sama y Kodashi-sama vean esto me van a felicitar. –dice para sí mismo emocionado viendo la fotografía que acaba de revelar dónde salen Ryoga y Ranma sentados en la banca de un parque, el segundo alzando a Kenji y sonriéndole mientras el infante agita sus bracitos divertido.

- ¿Ver qué?

El ninja se tensa al oír esa tétrica voz y al sentir esa aura siniestra, de forma robótica voltea viendo a la sensual amazona con expresión sombría y aura asesina.

- Enseñar a Shampoo también. –ordena extendiendo su mano hacia él.

Sasuke por el bien de su integridad física le entrega una de las fotografías y Shampoo se la arrebata momento que el ninja aprovecho para huir de ahí, no quiere ser víctima de la furia de la amazona.

Shampoo ensancho los ojos al ver al fotografía, sus ojos están puestos en Ranma y en el infante, no es idiota, puede notar el parecido sin contar que ella sabe que Ranma no es de los de andar cuidando niños ajenos, no tiene la paciencia, sin contar que noto el parecido que el niño tiene con Ranma y ese cabello azul le hizo saber quién es la madre.

- Ahora Shampoo entender. Chica violenta lograr metérsele en la cama a Ranma y embarazarse a propósito, para conseguir casarse con él… y lo consiguió. Esa bruja jugar más sucio que Shampoo. –la amazona arruga la fotografía y su aura sombría aumento más, lo que le da más coraje es que Akane haya conseguido seducir a Ranma en la cama siendo que ella lleva intentándolo desde que lo conoce más nunca consiguió nada más que ponerlo nervioso.


Ukyo camina por el mercado con un aura sombría rodeándola y toda encorvada. No solo tiene una cruda de muerte sino que no deja de pensar en lo que paso, en recordar las manos grandes y duras de Ryoga recorrer su cuerpo, en sentir sus aroma masculino, en sus labios suaves que la besaban con timidez al principio para después ser apasionados, en su gran pe… la castaña agito su cabeza con brusquedad intentando sacar esas ideas de la cabeza, estando completamente sonrojada.

- Mmm… muy rico ¿verdad Ken-chan?

Ukyo se detiene de golpe al oír esa voz muy conocida para ella seguida de esa risa que hace que Ranma y Ryoga pongan cara de idiotas.


Ukyo alza su rostro viendo a Akane frente a un puesto de frutas dándole un poco de mango a un infante al que sonríe y mira con infinito amor. Los ojos de la castaña se ensancharon mostrando mucho dolor, sabía que algún día ellos… pero no pensó que ya, tan rápido e inesperado.

Nodoka y Kasumi se detuvieron en un puesto de frutas y Akane las imito, cuando la señora del puesto la reconoció y al ver a su hijo no solo lo lleno de mimos sino que le pelo un mango para que se lo de al niño. Así que mientras su hermana y suegra escogen la fruta ella se dispuso a darle la fruta a Kenji.

Oyó algo caerse y voltea hacia donde lo oyó y se sorprende al ver a Ukyo mirándola con ojos muy abiertos y lagrimas saliendo de sus ojos, lo que oyó caer fueron las bolsas del mandado de la castaña que ahora están a sus pies con las verduras tiradas.

Al ver el dolor que refleja Ukyo en sus ojos y expresión Akane se sintió mal por ella, sabe lo que siente y lo doloroso que ha de ser para ella.

- Ukyo. –la llama caminando hacia ella, pero se detiene a medio camino dudando.

- Hola. —Ukyo le sonríe con tristeza sin poder evitar que las lágrimas sigan saliendo de sus ojos. –Tu hijo es muy lindo, se parece mucho a él. –dice mirando con tristeza al infante que está manchado de mango de la carita y sostiene la fruta con sus manos mientras su boquita lame el fruto.

- Gracias. –Akane le sonríe levemente mientras Kasumi y Nodoka que voltearon cuando Akane nombro a Ukyo muestran algo de pena por la chica.

De forma inesperada y sorprendiéndolos a todos un listón salió disparado hacia Akane, enrollando a Kenji, arrebatándoselo de los brazos.

- ¡Ken-chan! –exclama Akane alterada mirando hacia donde se llevaron a su bebé, viendo a Kodashi encima de un tejado con el niño en brazos. – ¡Devuélvemelo Kodashi! –grita furiosa.

- ¡Jojojojo…! ¡Yo cuidare al hijo de Ranma-sama y entonces él se dará cuenta que soy mejor madre y se vendrá conmigo! ¡jojojo…! –dice cargando al niño en sus brazos, el cual soltó el mango entre el jaleo y está llorando.

- ¡Estás loca, solo es un niño, devuélvemelo! –Akane se muestra furiosa, pero teme hacer algún movimiento y que esa loca le haga algo a su hijo mientras Nodoka y Kasumi se tapan la boca horrorizadas.

- ¡Devuélvale el niño a Akane-chan! –ordena molesta Ukyo y Akane se muestra sorprendida.

- ¡No, yo seré la madre de este niño y juntos Ranma-sama y yo tendremos más! ¡jojojojoj…! –sin más la pelinegra se aleja yéndose de tejado en tejado.

- ¡Maldita loca, solo es un bebé! –grita furiosa Ukyo saltando hacia uno de los tejados para salvar el infante y regresarlo a su madre, él no tiene la culpa de nada.

Akana corrió intentando también alcanzar a Kodashi, está furiosa y temerosa por lo que esa loca le puede hacer al niño.

- Tía debemos ir a casa y avisarle a Ranma. –Kasumi mira a su tía que asintió.


En el dojo están entrenando Kuro y Ranma, mientras que Emi algo alejada los mira tranquila, estando sentada en el suelo.

Unos acelerados pasos hacen que Emi voltee y los demás se detengan mirando curiosos viendo a Nodoka y Kasumi agitadas, alteradas y preocupadas acercarse a ellos.

- ¡Ranma, hijo, fuimos al mercado y Kodashi secuestro a Ken-chan! –exclama alterada y Ranma ensancha los ojos.

- Ukyo y Akane-chan fueron tras ella. –anuncia Kasumi también asustada.

Sin más Ranma sale corriendo de dojo, su expresión muestra furia y preocupación. Emi se puso de pie y salió tranquilamente siendo seguida por Kuro que antes de salir hizo una inclinación de respeto hacia ellas.

- Espero no les pase nada. –dice con preocupación Kasumi.

- No te preocupes, mi hijo defenderá a su familia y la protegerá. –Nodoka le sonríe levemente y Kasumi asintió.


Ranma salta los tejados a gran velocidad. En eso divisa a Akane correr por las calles por lo que salta quedando frente a ella y haciéndola detener sorprendida.

- ¡Ranma! –Akane se acerca a él y lo mira con ojos llorosos. –Kodashi…

- Lo sé, me lo dijeron mamá y Kasumi. –Ranma toma el rostro de ella entre sus manos. –Regresa a casa, yo lo traeré de vuelta a tus brazos Akane. –promete con seriedad.

- Pero…

- Confía en mí. Nuestro hijo pronto estará sano y salvo en tus brazos. –Ranma se inclina y posa sus labios sobre los de ella, en un beso de pico, para después dar media vuelta y saltar hacia el tejado, alejándose a gran velocidad.

Akane mira por donde se fue, confía en él, sabe que cumplirá su promesa.


- ¡Detente ahí loca! –grita furiosa Ukyo que casi le está dando alcance a Kodashi y en un intento de hacerla detener le lanza varias espátulas a los pies haciéndola tropezar y la castaña ensancha los ojos con terror al ver que el niño que aun llora sale volando de los brazos de Kodashi la cual cayo de lleno al suelo, dándose en la cara y cayendo noqueada.

Ukyo corrió intentando alcanzar al niño y salvarlo, están en un tejado y el bebé esta por caer a la calle y cuando esta por saltar Kuno que salió de la nada tomo en el aire al infante haciendo suspirar aliviada a Ukyo.

- Kuno dame al niño. –ordena, sino confía en la hermana en el hermano menos.

- No. Le mostrare a Akane lo buen padre que soy entonces ella dejara a Ranma para venir a mis brazos, juntos lo criaremos y tendremos más…

Kuno no termino su monologo heroico y poético ya que una bicicleta cayó encima de su cabeza haciendo que el infante salga volando hacia arriba asustando a Ukyo que estaba por saltar a salvarlo, pero nuevamente alguien se le adelanto tomando en el aire al infante.

Ukyo ve como ese alguien cae de pie sobre una farola y la luz del sol ensombrece su físico, solo dejando ver la sombra d una mujer con el niño en brazos. La castaña frunció el seño, no necesita verla para saber quién es.

- Shampoo entrégame al niño. –le dice amenazante.

- Todos tener mismo plan pero yo saldré triunfadora. No importar que ser hijo de chica violenta, Shampoo cuidarlo como propio hasta que Ranma hacerme más hijos entonces este ya no servir.

- ¡Estás loca! –Ukyo la mira molesta. – ¡Entrégamelo, es solo un bebé y debe estar con su madre!

- ¿Y esa ser tú? –pregunta con burla.

- ¡No, es Akane! ¡Solo acéptalo, perdimos, no solo están casados sino que tienen un hijo! ¡Hagas lo que hagas no conseguirás nada solo harás enojar a Ranma!

- ¡Shampoo jamás perder! –sin más la amazona se aleja yéndose de tejado en tejado.

- ¡Joder esa es la más peligrosa! –exclama Ukyo frustrada, dispuesta a seguirla.

- ¡Ukyo!

Al oír esa voz llamándola su corazón casi se detiene y luego se le oprimió, si mencionar su nombre es doloroso ahora verlo será peor. De forma robótica voltea viendo a Ranma mirándola de una forma que le dolió, muestra odio y furia, entonces a la castaña se le rompió el corazón o se le termino de romper, ya no sabe. Puede ver como él la culpa, él piensa que quiere hacer lo mismo que esos locos y no lo culpa, en el pasado ha estado de acuerdo con esos locos en todo.

- ¿Dónde está mi hijo? –pregunta caminando hacia ella a pasos amenazantes, había visto a Kodashi y Kuno noqueados y solo Ukyo de pie.

- ¡Antes que nada yo no planeo tomar a tu hijo, solo quería recuperarlo para llevarlo con su madre! –grita dolida, con lagrimas en los ojos, no puede permitir que el la odie, que no la ame no lo puede cambiar pero no puede odiarla, eso sería como la muerte para ella. – ¡Perdí, lo sé y no soy tan baja como para utilizar a tu hijo para tenerte, jamás lastimaría a un niño porque sé que no tiene la culpa, menos a tu hijo y el de Akane-chan! –Ranma se detiene sorprendido, puede ver la sinceridad y el dolor en sus ojos que no dejan de derramar lagrimas.

- Si sabes algo dímelo por favor… él es mi hijo y solo es un bebé.

Ukyo pudo notar el miedo en los ojos de él, ese miedo que solo muestra cuando Akane está en peligro, pudo ver lo mucho que ama a ese pequeño y es lógico, es su hijo y de la mujer que ama.

- Alcance a Kodashi y cuando se lo intente quitar llego Kuno, y lo tomo, después llego Shampoo, quitándoselo y ahora ella se lo llevo. –Ranma apretó con fuerza los puños sabe que de esos locos la de temer es Shampoo. –Se fue por allá, apurémonos y la alcanzaremos. –Ranma asintió.

- ¡Gracias U-chan! –Ranma le sonríe levemente y salta hacia la dirección que le dijo su amiga que se sorprendió pero después sonrío, perdió el amor de él o más bien nunca lo gano pero sigue teniendo su amistad y eso es muy importante para ella.


Shampoo está por saltar a otro tejado pero un enorme muro de hielo se alza haciendo que retroceda viendo como el muro desaparece.

- ¡Shampoo!

La chica sonríe emocionada y voltea, nuevamente lo verá después de tanto tiempo y esta ansiosa, pero su sonrisa se borro al ver esa mirada, la última vez que lo vio la miraba igual.

Ranma cayó de pie frente a ella y atrás de él Ukyo.

- Ranma, Shampoo ser mejor mujer, Shampoo será mejor madre para tu…

- Entrégamelo. –dice amenazante, cortando lo que sea que dirá.

- ¡No! ¡Tu abrir ojos y darte cuenta…!

- Entrégame a mi hijo. –dice amenazante y Shampoo frunce el seño, toma de la ropa al niño y pone en la orilla, amenazando con soltarlo.

Ranma mostro terror, oír a su hijo llorar y ver lo que la amazona intenta lo aterro.

- ¡Tu entender que ser de Shampoo! –le dice amenazante a Ranma. – ¡Sino entender Shampoo soltar mocoso! – Shampoo sabe que ya no hay vuelta atrás, él la mira con tanto rencor que sabe que ya no conseguirá su amor, eso la esta cegando.

Ranma se quedo quieto, sin saber qué hacer, esta aterrado y teme que algún movimiento mal hecho o una palabra mal dicha entonces la amazona lo suelte.

- ¡Shampoo no comentas una estupidez y suéltalo! –le grita aterrada Ukyo.

- Ella pedirlo. –Shampoo sonríe burlona, soltando al niño.

- ¡No! –grita aterrado Ranma corriendo y Ukyo se tapa la boca aterrada.

Cuando Ranma está por saltar se detiene cuando Kuro cae de pie frente a él sosteniendo al niño en brazos, el cual no deja de llorar. Ukyo suspiro aliviada, la amazona se mostro sorprendida y Ranma tomo al niño en brazos, abrazándolo con fuerza, escondiendo su cara en el cuerpo del niño, llorando de alivio y felicidad, su hijo está en sus brazos sano y salvo.

- Gracias. –susurra Ranma hacia Kuro sin alzar su rostro y este solo asintió levemente con la cabeza. –Shampoo. –la mencionada se tenso. –Tengo tantas ganas de matarte que lo único que me detiene es que eres una mujer, pero… hazle daño a mi hijo o Akane, ponlos en peligro a ambos y no dudare en matarte. Metete en la cabeza que no te amo, no te amare y jamás estaré con una mujer como tú: capaz de poner en peligro la vida de un bebé, de mi hijo.

Esas palabras fueron como cuchillos para el corazón de la amazona, siente como se clavan, como se hunden y como le duelen. Sus ojos comienza a derramar lágrimas, no pudo tenerlo con embrujos, ni a la fuerza y solo se quedo congelada oyendo las palabras de Ranma una y otra vez, rompiéndole más el corazón. Ukyo la mira con lastima pero se lo merece, llego muy lejos.

Entonces Ranma se alejo, sin permitir que nadie lo vea llorar y con su hijo en su pecho, abrazándolo de forma protectora.

Ukyo hizo una leve inclinación de cabeza hacia Kuro y se fue de ahí, ya no hay nada más que hacer, el niño está a salvo y seguro Ranma lo lleva a los brazos de su madre. Nada más se fueron y Emi salto quedando alado de Kuro.

- Te metiste con Ken-chan, lo asustaste, hiciste llorar y pusiste su vida en peligro así que te daré una lección por eso… asquerosa humana –dice Emi amenazante, con sus ojos brillando en rojo y mostrando una expresión espeluznante que hizo estremecer a la amazona.


Cologane está limpiando las mesas pero al sentir que una sombra tapa la luz del sol que entra por la puerta alza la mirada y se sorprende al ver a Kuro sosteniendo de los cabellos a una herida Shampoo; inconsciente, mallugada y casi moribunda. A su lado esta Emi sonriendo con burla, como jaqueándose de haberlo hecho ella.

- ¡Shampoo! –exclama la anciana aterrada y Kuro le lanza el cuerpo de la chica.

- Esta vez no la mate, pero quiero que te la lleves lejos, regresen a China o lo que sea. Y si esa amazona vuelve a poner un pie en Nerima ahora si la mano. –le dice Emi amenazante a la anciana y sin más da media vuelta con Kuro caminando atrás de ella.

- Te dije que no los provocaras Shampoo. –dice con algo de tristeza la anciana acercándose a su nieta, agradeciendo que no la hayan matado y aun siga viva.


Akane está en su habitación caminando de un lado a otro viéndose preocupada.

- Akane.—se escucha ser llamada y el llanto de un bebé

La peli-azul mira hacia la ventana viendo a Ranma en cuclillas en esta teniendo el rostro inclinado hacia abajo y teniendo en brazos a Kenji que no deja de llorar.

- ¡Ken-chan! –exclama corriendo hacia él y tomándolo en brazos, mirando asustada por todos lados en busca de algún daño.

- Solo está asustado y hambriento. –susurra Ranma y ella logra oírlo.

- Ya cariño, mami esta aquí. –dice amorosa, acercando al niño a su pecho y este dejo de llorar poco a poco acurrucándose más con ella, buscando con su boquita el seno de ella y dando leves manotazos.

Akane se sentó en la cama y se descubrió un seno, al instante el niño lo tomo, amantando con empeño, dejando ver el hambre que tenia.

- Eres tan glotón como tu papá. –le dice divertida, inclinándose y dándole un beso en la frente. – ¡Gracias Ranma! –Akane alza el rostro, sonriéndole pero se le borra la sonrisa al verlo en la misma posición. – ¿Fue muy difícil?—Ranma negó. –Ben Ranma. –obediente Ranma se acerco pero sin alzar el rostro y se puso en cuclillas para quedar a la altura de ella. – ¿Sucede algo? –con una de sus manos le toma una mejilla, alzándole el rostro, sorprendiéndole al verle los ojos llorosos y enrojecidos.

- Tuve mucho miedo. –confiesa, viendo como un pequeño niño tan indefenso como Kenji.

- Pero ya todo pasó. Cumpliste tu promesa y ahora Ken-chan está en mis brazos. –con uno de sus dedos le limpia las lagrimas y le sonríe cálidamente.

- Si no hubiera sido por Kuro, Kenji…

- Tú lo hubieras salvado, lo sé. –Akane se inclina. –Ya todo está bien, el peligro pasó y ahora tengo a Kenji en mis brazos y tus estas aquí conmigo. –Akane une sus labios con los de él en un beso tierno que Ranma respondió con tanta necesidad, sin ella no sabría que haría, ella lo ama, ella está con él, es su amiga, su esposa y su amante, y le dio el mejor regalo de todos, un hijo.

El beso se rompió por falta de aire y Ranma la abrazo, poniendo su cara sobre las piernas de ella. Akane sonrío divertida, acariciándole el cabello mientras con su otro brazo carga a Kenji que sigue comiendo.

- Akane quiero que tengamos otro hijo, una niña ahora. –dice aniñado, apretando mas el abrazo, si es muy codicioso, quiere que ella le de otro hermoso regalo como Kenji.

Akane lo mira incrédula para después mostrar furia.

- ¡Como tú no le sufres, solo la metes y ya! –dice dándole un zape pero Ranma se acurruco mas con ella ignorando el chichón en su cabeza.

- Por favor, quiero una niña que se parezca a ti. –dice berrinchudo como un niño pidiendo algo.

- ¡Jum!... al menos espera que Ken-chan crezca más. – ¿Cómo negarle algo cuando te lo pide así? Akane definitivamente no puede.

Ranma apretó mas el abrazo acurrucándose más con ella no dejándole ver esa sonrisa traviesa, cuando se propone algo no descansa hasta conseguirlo y él quiere una beba que se parezca a ella, ya hasta se la imagino.

Fin

ya yego el final de ste fic, aunke aun falta el epilogo, asi ke esperenlo

disculpe la demora y kiero agradecer a todas y todos akellos ke me han dado su apoyo, enserio ke sus reviews son la motivacion de uno para seguir escribiendo

MUCHAS, PERO MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS

CUIDENSE

BESOS

KRISS