Disclamer: Los personajes no me pertenecen le pertenecen ha Masashi Kishimoto yo solo los uso sin fines de lucro y solo para que pasen un agradable rato y salgan de la monotonia de sus vidas.

El trama del ficc le pertenece ha Rainy Lady quien muy amablemente me permitio la adaptacion de este ficc:D


As de Corazones

Capítulo 11. Si juegas con fuego, te quemas.

Sakura POV

Los labios de Sasuke se movían sobre los míos con una pasión desbordante. Sentía mariposas en el estómago con cada roce de su lengua con la mía, pero era imposible darle otro significado que las copas en mi sistema. Sabía que el modo de retarlo había sido idiota, pero no me perdonaría no volver a hacer eso alguna vez.

Desde el momento en que lo vi sentado en el sofá, mirándome detalladamente después de alistarme, comprendí lo que ambos deseábamos. ¿Quién era yo para negarle un poco de diversión o para negármela a mí misma? Sentí mi cuerpo contra la mesa e hice lo posible por desaparecer la ya escasa distancia entre nosotros. Me faltaba aire, pero podía soportar sin él un rato más.

Cuando cortamos el beso, me fijé en sus ojos. Dos preciosas y deseosos ojos azabaches se clavaron en mí, acrecentando el calor en mi cuerpo. No sé si fue el alcohol corriendo por mis venas, o el simple deseo, pero no pude evitar besarle de nuevo cuando su tono arrogante me recibió. Y así pasamos algunos minutos, conociendo nuestras bocas de nuevo, reviviendo algo ocurrido unas cuantas semanas atrás.

-Quiero… Quiero irme.- dije de forma entrecortada al romper el contacto. –Llévame de regreso.- los labios de Sasuke se curvaron en una sonrisa, y pronto llamó a Naruto al celular para decirle que nos íbamos. Antes de lo pensado, nos encontrábamos camino a nuestra habitación, entrando del mismo modo que la noche que cambió nuestras vidas.

-¿Qué…Qué quieres que haga?- me preguntó agitado, mirándome a los ojos directamente. Nos encontrábamos en su cama, con mi cuerpo entre el suyo y el colchón. Sentía mi corazón latir desenfrenadamente y mi pecho subir y bajar, intentando recuperar el aire que me había hecho falta los últimos minutos.

-¿Qué…Qué quieres hacer?- la pregunta sonaba tonta, innecesaria, pero conseguí que una sonrisa cruzara su rostro.

Sentí su lengua pasar por mis labios y deslizarse por mi cuello hasta el inicio de mi blusa. Una de sus manos se coló por mi muslo, rozando la piel bajo mi falda, mientras la otra acariciaba uno de mis pechos. Sentía el calor aumentar dentro de mí, comencé a mover mis caderas conforme su mano presionaba uno de mis senos bajo la blusa. Sus labios alcanzaron los míos de nuevo y nos fundimos en un beso exquisito, ardiente. Estaba deseosa de llegar más lejos, de sentir cosas que no creía posibles.

Y le di total libertad para tocarme, para hacerme sentir todo aquello que deseaba.

Sasuke POV

Las manos de Sakura se deslizaron por mi pecho lentamente, trazando un camino que después fue seguido por sus labios. Escalofríos recorrían mi cuerpo ante su solo roce, brindándome un placer inexplicable. Los ojos esmeraldas de Sakura ardían apasionadamente cada vez que me miraba y sus labios, tan irresistibles, parecían dispuestos a regresarme cada roce propuesto.

Sakura Haruno era la mujer más hermosa y sensual que había conocido, y eso no podía negarlo. Era increíble el modo en que sus curvas parecían adaptarse por completo a la forma de mi cuerpo, como nuestros labios siempre se encontraban, la batalla de nuestras lenguas…

Aunque las últimas dos semanas habíamos vivido un infierno, haciéndonos la vida imposible, todo parecía estar bien ahora. No era capaz de negar mi atracción por Sakura, mi deseo por tocarla, mi anhelo por besarla.

Y esa noche, pude tener todo aquello que deseaba. Pude tenerla a ella.

A la mañana siguiente

Me removí entre las sábanas de nuevo, sintiendo un fuerte dolor en la frente. A pesar de seguir dormido, era capaz de saber lo que ocurría a mí alrededor. Y era capaz de sentir el cuerpo de Sakura acomodado perfectamente junto al mío. Había sido una noche bastante inusual, una en la que mi esposa y yo habíamos acabado durmiendo juntos después de beber más de la cuenta, lo que, sin duda alguna, nos había hecho casarnos dos semanas atrás.

Me vi forzado a abrir los ojos ante el dolor de cabeza, pero la luz en la habitación me obligó a cerrarlos de inmediato. A mi lado, Sakura se movió torpemente y pude sentirla acomodarse de nuevo. Su dolor de cabeza debía ser tan malo como el mío, sino es que peor.

Pasados algunos minutos ambos abrimos los ojos y nos miramos fijamente. Sus mejillas se tiñeron de un suave color carmín, pero en sus ojos no había enfado. Ambos éramos concientes de lo que había sucedido la noche anterior, y ninguno se veía arrepentido por eso.

-Buenos días.- dije suavemente, procurando romper el silencio entre nosotros. Sakura formó una mueca y se llevó una mano a la frente, por lo que decidí levantarme y poner agua para prepararnos un café bien cargado. Mientras me encontraba en la cocina, escuché la puerta de su cuarto cerrarse y, pasado un rato más, la vi salir usando unos shorts de mezclilla azul y una blusa verde. Realmente hermosa.

-Hola, Sasuke.- saludó al sentarse, tomando la taza de café que había puesto ante ella. Su tono mostraba vergüenza, y sus ojos escapaban de mi rostro.

-¿Cómo te sientes?- pregunté estúpidamente, ya que era obvio su estado.

-Como si hubiera bebido demasiado y dormido acompañada.- respondió con sarcasmo, lo que me obligó a fruncir el ceño. –Lo siento.- sus mejillas se tiñeron de carmín.

-No es culpa mía que no sepas beber.- el comentario escapó de mis labios antes de lo pensado, y un balde de agua fría cayó sobre mí al reparar en el error. Una chispa de furia destelló en los orbes esmeraldas de la chica ante mí. Sus labios se curvaron en una sonrisa rota y no pude menos que agachar la cabeza e implorar su perdón, sin obtener respuesta alguna.

SakuraPOV

El resto del día pasó sin novedad alguna. Llamé a Hinata un par de veces, pero no contestó ninguna. Ino traía su móvil apagado y, para qué intentarlo, los chicos no responderían si marcaba. Era lógico que todos se encontraran en la cama, cansados de una larga noche de baile y copas de licor.

Cuando íbamos de fiesta en casa, solíamos quedarnos hasta que el lugar cerraba, en ocasiones cuando el sol salía. Eran esos días de descanso total, donde no te pones de pie ni para ir a comer. Nos manteníamos en la cama todo el día, sino es que todas en la sala. No me sorprendería que estuvieran los cuatro juntos durmiendo en el suelo de la habitación.

Sasuke estaba tomando una ducha. Desde el incidente de la cocina, donde ambos mostramos respuestas pocos corteses al contrario, no nos habíamos dirigido la palabra. Y, para variar un poco, ni siquiera estaba molesta con él. Por extraño que pueda parecer, y vaya que lo parece, no me arrepiento de lo ocurrido anoche, incluso puedo afirmar que me gustó. ¡Vamos! Sasuke es un chico lindo, atractivo y es realmente bueno besando y…en otras cosas. Si debo permanecer dos meses con él, siendo su esposa, puedo gozar de ciertos privilegios.

No es algo que yo haría habitualmente, pero tampoco puedo negar que me gusta sentir su cuerpo presionado al mío o su lengua acariciando mis labios. Soy humana y tengo necesidades, y él es hombre y, por supuesto, tiene las suyas.

Cuando Sasuke acabó con su baño, decidí tomar uno yo. El agua resbalaba por mi piel, y era como sentir las caricias de mi esposo recorrer mi cuerpo del modo que lo había hecho antes. Algo estaba cambiando en mi forma de pensar sobre todo esto y, aún más raro, no me alarmaba. Talvez, con mucha suerte, lo nuestro podría funcionar. Por un momento consideré el divorcio algo absurdo y quise intentarlo, pero luego recordé que Sasuke y yo no sentimos lo mismo o, mejor dicho, no sentiamos nada el uno por el otro. Es imposible que una relación funcione bajo dichas condiciones.

-Sakura…- me giré instintivamente, a pesar de no desear hacerlo. Sasuke me miraba directamente, sujetando la camisa entre sus dedos. –Siento lo que dije.- asentí, incapaz de apartar la mirada de su pecho desnudo.

-No pasa nada, Sasuke.- respondí tan pronto fui capaz de salir de mi propio mundo.

Ambos permanecimos en silencio durante varios minutos que parecieron horas, y luego, cada uno tomó camino a su cuarto...

Fin de Semana…de nuevo

Los siguientes días pasaron sin mayores inconvenientes. La relación con Sasuke seguía igual que al principio, aunque ahora, después de cada pelea, uno de los dos se disculpaba. Fuera del hecho de implorar perdón, nada mejoraba. Ino e Itachi se habían tomado estos días para estar solos, poco dispuestos a pasar tiempo de calidad con el resto de la pandilla. Naruto y Hinata, por otro lado, seguían viendo arreglos para la ceremonia, algo que sin duda debía tener agotado a mi mejor amigo.

No fue hasta la mañana del sábado que Hinata decidió llamar a mi celular. Tenía planeada una salida de amigos a otro club nocturno, uno al que nunca había ido en sus viajes a Kanawana. Estaba aburrida de permanecer tanto tiempo encerrada, así que acepté enseguida. Sasuke tampoco se negó, por lo que pronto nos vimos preparándonos para una noche de diversión desenfrenada. No esperaba que esta salida terminara como el resto, aunque tampoco me molestaría que pasara algo más.

Sasuke POV

La tercera semana de nuestros dos meses parecía comenzar a esfumarse. La relación con Sakura no había mejorado bastante, pero si lo suficiente para saber pedir perdón –y perdonar- después de una riña. Ambos nos estábamos comenzando a comportar como adultos, y eso era gratificante. Tenía la esperanza de poder avanzar lo suficiente para no verme en la necesidad de aceptar un divorcio, debido a que creo posible seguir junto a la chica que se hace llamar mi esposa.

La llamada de Hinata para invitarnos a salir por la noche pareció el detonante perfecto para que el ánimo apareciera en nuestros rostros. Llevábamos desde el domingo dentro de la habitación, sin ganas de salir nosotros solos. Y sin nuestros amigos, como era evidente, nada tenía mucho sentido.

Un club nocturno no parecía algo novedoso en nuestras vacaciones, pero era lo que Hinata ofrecía, talvez con la idea de embriagarnos lo suficiente para acabar en la cama de alguien más. Para variar, y si es que ese era su plan, estaba funcionando. Sakura y yo no habíamos vuelto a tocarnos desde el fin de semana pasado, incluso evitábamos el contacto por más mínimo que fuera. Pero, como era inevitable, no dejaba de mirarla cada oportunidad que me era brindada.

Una parte de mí sabía a la perfección que esa chica me volvía loco, pero la otra se negaba a aceptar que pudiera ser algo más que simple deseo. Y no quería que fuera solo eso… Quería quedarme con Sakura más tiempo, descubrir si lo nuestro (si es que existía algo) podía ser más que un simple error de una noche…

La hora de salir se acercaba con rapidez. Naruto e Itachi pasaron por mí una hora antes de lo indicado, alegando que las chicas querían irse juntas. El lugar al que me llevaron era muy similar a los otros, salvo que el ambiente estaba mucho más encendido.

Ordenamos unas copas y conversamos de cosas sin sentido mientras las chicas aún no estaban.

Sakura POV

Hinata pasó por segunda vez la brocha del rubor sobre mis mejillas. Insistía en que debía verme perfecta para la ocasión. No sabía de qué demonios hablaba, pero era mejor no llevarle la contra.

Cuando Ino giró mi silla, de modo que pudiera verme al espejo, mi boca se abrió por la sorpresa. El maquillaje era más notorio que el habitual, pero me encantó. Mis ojos esmeradas estaban enmarcados por unas espesas y negras pestañas que no eran postizas, ¡eran mías!, algo que nunca había visto. Los labios rojos eran impactantes, me sentía como esas vampiresas de las películas de terror. Sin embargo, me sentía hermosa.

Llegamos a nuestro destino media hora después de lo establecido. El lugar estaba repleto y nos costó un poco de trabajo llegar hasta la barra. Cuando por fin lo hicimos, vimos a los chicos bebiendo de sus copas mientras hablaban con algunas meseras. No pude evitar reírme cuando los labios de Ino y Hinata se torcieron en muecas, pues si algo tenían de defecto ambas era lo celosas.

Ino pasó sus manos por el pecho de Itachi mientras se pegaba a su espalda, mirando con fastidio a la muchacha pelirroja ante ella. Hinata besó a Naruto suavemente, haciendo que la pelinegra que lo miraba diera la vuelta y se marchara. La otra muchacha, de ojos azules me contempló con duda, mirándonos a Sasuke y a mí de forma simultánea. Me encogí de hombros y ella me guiñó un ojo, luego se marchó.

Cruzamos la pista como nos fue posible hasta que, por suerte, encontramos una mesa libre. Nos sentamos por parejas y ordenamos copas para todos. No era costumbre mía beber tan seguido, pero no ofrecían nada que no fue alcohol en esos lugares. Una pequeña sonrisa traviesa cruzó por mi rostro cuando el mesero se acercó y "accidentalmente" rozó mi mano con la copa.

Hinata e Ino trataron de disimular la risa que intentaba escapar de sus labios al ver el rostro de Sasuke, quien no parecía feliz con aquél sujeto a nuestro lado. Muy despacio y, creyendo que nadie se daba cuenta, el mesero pasó un pequeño trozo de papel hasta mí, donde decía su nombre y número de teléfono. Apenas se marchó, estallamos en carcajadas. Todos salvo mi marido.

Pasado un par de horas, los chicos se fueron a bailar, dejándonos a Sasuke y a mí, como de costumbre, solos. No sabía si debía mirarlo, a pesar de que lograba sentir todo el poder de sus orbes azabaches clavadas en mí. Su mano se posó sobre la mía en un gesto suave, algo que nunca antes había ocurrido. Giré el rostro en su dirección y de inmediato me arrepentí, pues en sus labios bailaba aquella sonrisa torcida que disparaba mi pulso desde la última noche que dormimos juntos.

-Sakura, yo…- se interrumpió y cerró los ojos un momento. Pensativo. –Quiero proponerte algo…- en mi rostro debió notarse toda la confusión que se apoderó de mi pensar, pues rápidamente me aseguró que no era nada malo. –Quiero… Deseo que lo intentemos, Sakura. Que probemos antes de decidir si nos divorciamos o no.- en sus ojos se notaba la seriedad con la que hablaba.

-Yo…- me había quedado sin palabras en ese instante. –Yo… Necesito otra copa.- antes que pudiera decirme algo me puse de pie y caminé hacia la barra. Por mi mente pasaban cientos de preguntas y, lo más importante, mi corazón latía desbocado. Quería decirle que si, que lo intentaríamos, pero me negaba a aceptar tal idea.

Antes que reaccionara, había alguien a mi lado en la barra. Un chico de tez clara y ojos color miel. Su sonrisa era muy cordial y me invitó una copa antes que pudiera rechazarla. Conversamos un poco, cosas triviales, nada personal. Y antes de lo pensado, me encontraba bailando con él. Era una persona muy agradable y con una mirada te hipnotizaba. Conocía a los autores de los que le hablaba, oía los mismos grupos que yo, éramos demasiado similares.

Después de varias pistas se ofreció a traerme una bebida, algo que acepté encantada. Escuché que alguien me llamaba y me giré por instinto. Pero no era quien yo hubiera querido.

Unos ojos negros como el carbón me miraban con descaro y otro igual de penetrantes con asco. Y yo, solo pude quedarme ahí petrificada. Eran dos personas que no esperaba encontrarme. Y que, por culpa del destino, ahora tenía frente a mí.


Actualización = Reviews.

Onegaii espero sus hermoso Reviewns recuerden que un ficc feliz es una actualización rapida ;))

Besiitos

Betsy Uchiha Song Hyo Woonk