Hola! Traigo un nuevo capitulo de esta historia para empezar bien la semana, espero les guste y los invito a comentar sus opiniones.
Por otro lado les dejo algunas referencias.
EL SM58 y SM57 son micrófonos dinámicos muy populares (podrían considerarse clásicos) para las presentaciones en vivo, el 55SH es un micrófono con una gran historia por detras, nacio alla por 1939 y estuvo presente en gran parte de la historia mundial, siendo el preferido por muchos cantantes de renombre internacional.
La canción es una adaptación del poema y canción "Mein kleines herz", si quieren escucharla recomiendo la versión interpretada por Katharina Schüttler ya que la tome como inspiración.
Ahora ¿De quien es ese estuche morado? xD
Sin mas los dejo con el capitulo, gracias por leer :D
Si bien mi rutina no había cambiado notablemente me sentía extraña, pasar prácticamente todo el día preparando o atendiendo en la tienda no me molestaba, pero como había sido siempre, no dejaba de ser aburrido por momentos, Umi y Kotori habían entrado a la universidad por lo que prácticamente no nos veíamos porque ellas siempre estaban ocupadas, no me molestaba, pero me sentía un poco sola luego de haber pasado casi toda mi vida pegada a ellas.
- Bienvenido a Homura – salude de forma automática luego de notar que alguien había entrado a la tienda, cuando levante la mirada no pude evitar dar un paso atrás por la sorpresa – b-bienvenida.
- Kousaka-san – una chica alta con una larga cabellera violeta y un lunar debajo de su ojo izquierdo estaba en la entrada de la tienda con un abrigo azul marino hizo una pequea reverencia a modo de saludo - ¿podemos hablar un momento?
…
- Aquí tienes un poco de té – puse una taza con té enfrente de Erena, ella asintió suavemente.
Ella dio un pequeño sorbo, pero no dijo nada, eso me empezó a poner nerviosa, no es que estuviéramos en malos términos, pero sentía que esta visita tenía una razón de ser, una que tal vez preferiría evitar.
- Veo que has empezado tu carrera como solista – dijo por fin dejando la taza en la mesita que nos separaba – felicidades – finalizo con apenas una sonrisa, su tono era serio como de costumbre por lo que no me dejaba ver más allá de eso.
- G-gracias – me había tomado por sorpresa lo que dijo – pero no creo que sea la gran cosa, solamente he grabado algunas cosas con Maki.
Erena levanto ligeramente la ceja.
- ¿Nishikino-san? – yo asentí – ya veo, no creo que sea algo tan pequeño, pero… - hizo una pequeña pausa – no he venido a hablar de eso.
Me lo imaginaba, no dije nada y esperé a que ella continuara, apreté un poco mis puños que estaban descansando en mis piernas e inconscientemente me mordí el labio.
- Recuerdas lo que hablamos aquella vez ¿cierto? – asentí con la cabeza baja – ahora que vuelves al mundo de la música, puede que sea más fácil que se encuentren.
Eso ya lo había pensado, incluso he pensado que indirectamente es uno de los motivos por los que continúe con esto.
- Por lo que espero continúes respetando lo que acordamos ese día – hablo con un tono un poco más suave - no me malinterpretes Kousaka-san, es por el bien de todos, lo entiendes ¿verdad?,
Lo entendía, lamentablemente Erena me lo dijo tan claro que incluso yo pude entenderlo.
Erena
Salí de la casa de Kousaka y me dirigí a la estación, luego de unos minutos de caminar decidí ir hasta mi departamento a pie, quería hacer tiempo hasta que este sentimiento de culpa se calmara, aunque una parte de mi pensaba que era lo correcto, no podía evitar sentirme mal por quitarle esa oportunidad a Tsubasa y a Honoka, pero su destino era demasiado incierto como para arriesgarlo todo y dejarlo a manos de la suerte.
Mi relación con Anju me había ablandado, fue muy difícil mantener la compostura frente Kousaka, me di cuenta de que esta aún conservaba esos sentimientos hacia Tsubasa, al menos eso creí notar en sus ojos.
- Esto es lo correcto ¿verdad? – mire al cielo sin esperar respuesta, había hecho esa pregunta tantas veces que sabía que era inútil.
Llegue a un parque y decidí tomar un descanso ahí, cuando estaba por entrar al lugar pude notar dos figuras, una me pareció extrañamente conocida por lo que me detuve y me limite a escuchar con tal de comprobar mis sospechas.
- ¿Vas a volver algún día hermana? – una voz decía con cierto tono de súplica, se sentía extraño escuchar la voz de una niña mostrando toda esa preocupación y tristeza contenida
- Ya sabes que no es posible Cocoa – una voz parecida pero notablemente mas madura contesto tratando de calmar a la pequeña – las cosas terminaron mal, y esta es la única manera en que puedo ayudar a mamá ahora.
Me asomé un poco y efectivamente la pelinegra de µ's era la más grande, solo que ahora usaba dos coletas bajas, su hermana era pequeña pero sin duda era como una copia de Yazawa, vi como la niña trataba de aguantar sus ganas de decir algo mas, su hermana la abrazo y luego de un momento se separaron.
- Bueno Cocoa – dijo Yazawa que trataba de no hacerle caso a las pequeñas lagrimas que comenzaban a formarse en sus ojos, saco un sobre de su bolso, realmente no era difícil adivinar el contenido – te encargo lo de siempre – termino entregándole el sobre a la menor.
Me sorprendí al comprender la naturaleza de la escena, por otro lado la mayor se veía claramente cansada y daba la imagen de estar un poco enferma, podía imaginarme varios escenarios posibles, pero en vez de saltar a conclusiones precipitadas necesitaba enfocarme en otra cosa.
Luego de que las hermanas se despidieran, vi como la pequeña se alejó del parque, probablemente en dirección a su casa, por otro lado, Yazawa se recargo en el barandal que da hacia el rio que pasa junto al parque y rebusco en su abrigo para terminar encendiendo un cigarrillo.
- Señorita, lo que está haciendo es ilegal – dije de forma autoritaria, tratando de imitar a un policía, la pelinegra dio un salto y se dio la vuelta con pánico, me vio y su expresión se relajó y cambio su semblante a uno claramente molesto – por lo que debería tener mas cuidado – termine mientras terminaba de acercarme – buenas tardes, Yazawa-san.
Nico
Estaba sentada en una de las mesas de un café de un estilo "clásico occidental", una taza de café con leche estaba frente a mi, mientras un Kilimanjaro estaba frente a Erena, quien observaba con cierto interés los cuadros y las pinturas del lugar.
- ¿Y bien?, ¿para que me trajiste hasta aquí? –
- Fuiste tú la que propuso esta pintoresca cafetería Yazawa-san – contesto secamente, Erena siempre había mantenido una actitud seria y "cool" y parece que eso no había cambiado, no dejaba de ser genial, pero ahora me molestaba un poco.
- Me parece que lo que estás haciendo no está bien – soltó luego de probar su café, ¿qué rayos estaba diciendo?
- Lo que haga con mi vida no es de tu incumbencia –
- Ciertamente no lo es, pero a pesar del tiempo aun considero y respeto a todas las chicas de µ's, si veo algo que me preocupa lo diré si tengo la oportunidad – ella me miro impasible y me sentí algo intimidada por sus palabras.
- Bueno… - accedí - ¿qué es lo que te preocupa? – tenía cierto miedo de que me pidiera una amplia explicación de las cosas pues no estaba dispuesta a hablar sobre ello, pero tampoco quería ser grosera, aunque puede que haya sido demasiado tarde.
- ¿No crees que es peligroso darle una suma importante de dinero a una pequeña en un parque? – ella se fue a algo completamente inesperado y cierto, había pasado tanto tiempo, ¿por qué no me había dado cuenta de lo estúpido que era hacer eso?
- Tienes razón – dije apenada y enojada conmigo – pensare en algo la próxima vez – aunque no quería tenía que reconocer que me había abierto los ojos – gracias.
- No es nada – dijo ella sonriendo levemente – nuestros seres queridos son lo más importante ¿no es así Yazawa-san?
Asentí, ciertamente mi familia era lo más preciado que tenía, incluso si yo misma había dañado mi relación con ella, la quería de igual forma.
…
Estaba acostada en el futon viendo el techo, el encuentro con Erena se había convertido en una cena con una larga conversación de tres horas y aunque nunca toco el tema del porque no vivía con mi familia, la conversación de algún modo llego a otro tema sensible, ¿quién diría que Erena sería tan astuta?, absolutamente nadie.
- Es como una Nozomi plana…
Me agarro con la guardia baja y termine contándole sobre mis sentimientos hacia Maki, el incidente de la solicitud de empleo y la forma en que cortamos toda comunicación, por otro lado, dijo un par de cosas que seguramente me dejaran sin dormir algunos días.
- ¿Tal vez fui demasiado infantil en ese entonces? – recordaba la reciente conversación con Erena, abrace mi almohada y me gire – podría haber recuperado al menos la amistad de Maki… si solo la hubiera escuchado.
Nico – El día de la entrevista de trabajo
[…]- Excelente, tenía algunas dudas por la entrevista, pero demostró unas buenas habilidades para el trabajo, necesitaría solamente una pequeña capacitación – dijo el entrevistador – justo como se esperaba de alguien recomendado por los Nishikino.
Escuchar eso me dejo helada ¿qué acababa de decir? ¿recomendada?, me quede a cuadros durante un momento y lo entendí todo, parecía demasiado conveniente, ¡maldita sea!
- ¿Dijo recomendada? – pregunte en voz baja.
- Si, normalmente la mayoría de las personas a las que les enviamos invitaciones para realizar una entrevista de trabajo son gente recomendada por alguno de nuestros socios o personal importante – dijo como si fuera lo más natural del mundo.
No podía creerlo, seguramente Nozomi o Eli habían dicho algo y Maki por compasión o lastima había arreglado esta farsa, luego de todo lo que dijo en la graduación no podía ser de otra manera, que estúpida fui al pensar que era un golpe de suerte […]
Nico
Luego de perderme en esos recuerdos lo siguiente que supe era que el despertador sonaba y tenía que ir a trabajar.
Maki
Honoka estaba alegremente comiendo pan que había comprado en una panadería gourmet, devoraba alegremente una tercera pieza cuando la interrumpí.
- Las canciones han tenido una recepción muy buena – dije tratando de contener la emoción – creo que es una buena oportunidad para tratar de llamar la atención.
- ¿Llamar la atención? – Honoka me miro aun con el pan en la boca e inclino ligeramente la cabeza.
- Si, hay que mostrarle al público casual tu música – dije y ella incluso mas la cabeza y me seguía mirando con cara de no entender nada – me refiero a hacer algo como lo que hicimos con Wonder Zone.
- ¡Ah! Una presentación callejera – asentí, ella se levantó de un salto he hizo su característica pose – ¡Bien!¡Vamos a sorprender a todos!
- Buena actitud – dije mientras cruzaba las piernas y me acomodaba en el sillón – pero recuerda que ahora lo vas a hacer tu sola.
- ¡¿Eh?! – exclamo - ¿no vas a hacerlo conmigo?
Me sonroje ante la idea.
- Imposible – voltee mi rostro hacia otro lado – además ¿cómo se supone que pones un piano en la calle?
- ¿Pero hay unos pequeños no? –
- Esos no son pianos, son teclados – definitivamente tenía que escaparme, algo era cantar en grupo o en un recital, pero en la calle, no, eso no iba a suceder.
- Y… ¿son diferentes? –
- Si, lo son – necesitaba cambiar el tema o iba a empezar a insistir, mi impulsiva amiga no había cambiado mucho, especialmente cuanto se emocionaba – pero dejando eso de lado, tengo algo para ti.
- ¡¿Mas pan?! – dijo emocionada, me provoco una sonrisa.
- No, es algo que necesitaras si sigues con la música – dije – sígueme un momento – me dirigí a mi habitación.
- Uno es para tus presentaciones y el otro es un instrumento que pensé quedaría perfecto con tu estilo e imagen – explique a mi amiga mientras me recargaba en el borde de la puerta y ella veía el montón de cosas que habían en mi mesa de estudio.
Frente a Honoka se encontraba un clásico de los conciertos, un micrófono 58 con sus accesorios incluido otro micro 57 que tenia pensado que fuera para la guitarra, también había un estuche morado donde podría transportar "todo" cómodamente, al lado estaba una guitarra acústica de gran calidad, por supuesto lo que llamo más la atención de mi amiga fue la guitarra, la cual corrió luego de gritar "¡Una guitarra!" para agarrarla y empezar a posar con ella.
- ¿En serio Maki? – miraba todas las cosas – esto es genial, no te preocupes, te lo pagare todo, pediré que me adelanten mi mesada, gracias Maki – decía emocionada mi amiga, me contagio su alegría por lo que me anime a decir.
- No es necesario – me acerque a ella que sea había sentado y hacia el intento de tocar algo en la guitarra – solo espero que continúes creando tu música y me dejes acompañarte de vez en cuando.
Yo no podía dedicarme a la música, mi destino ya estaba escrito y lo había aceptado, pero de alguna forma sentía que apoyando a mi amiga y vivir con ella de cerca todo aquello, podría de alguna forma vivir parte de mi sueño a través de Honoka, suena egoísta pero no era la única razón, sabía que Honoka empezó usando la música para escapar pero ella tenia el potencial, y como amante de la música no podía permitir que eso se perdiera, quería que mi amiga se tomara mas enserio la música y tal vez así las oportunidades surgirían para ella.
- ¡Por supuesto que si Maki! – Honoka se lanzó sobre mí y me abrazo con energía, correspondí un poco su abrazo feliz por las palabras de mi amiga.
Tsubasa
Otro día comenzó como de costumbre, hoy teníamos una reunión para hablar del concepto de nuestro próximo single, ahora que una agencia dirigía gran parte de las acciones del grupo, sentía que perdía libertad, pues ahora se tomaban más en serio otros factores además de nuestra propia inspiración o lo que pensábamos que podría gustarle al público, sin embargo, era solo un pequeño precio a pagar por vivir este sueño, seguíamos siendo populares aunque no ocupábamos los primeros puestos del top por lo que tampoco tenía muchas quejas al respecto, nuestra productora trababa lo mejor posible de apoyar nuestros deseos, aunque no siempre era fácil y me molestaba ser parte del problema.
- Si, si voy a llegar, a las 9 estaré ahí – me levanté de la cama y fui a buscar algo de ropa para vestirme – no tenías por qué hablarme tan temprano
- […]
- Ya veo, tienes razón – suspire pesadamente – lo siento, pero no te preocupes, hoy llegare a tiempo.
Luego de terminar mi llamada con Erena me di una ducha rápida, al salir me vestí y decidí hacerme el desayuno ya que me había levantado más temprano de lo normal y me sobraba tiempo, mientras comía miraba distraída las actualizaciones del día, de pronto una foto me llamo la atención, por lo que no pude evitar regresar a la notica y abrir la nota sin pensarlo demasiado.
La página era un blog de música que fue uno de los primeros en apoyarnos en nuestros tiempos de preparatoria, cuando empezamos con A-Rise, aunque el diseño había mejorado mucho lo importante era el contenido, y ahora ese contenido movería nuevamente los cimientos de mi vida cotidiana, trayéndome de vuelta aquello de lo que tanto huía.
La líder de la leyenda de las School Idols regresa, ¡ahora como solista!
La líder del disuelto grupo de School Idols µ's, Kousaka Honoka, realizo ayer una inesperada aparición en las afueras de la estación JR Akihabara donde ofreció una presentación callejera en la que lucio su voz y sorprendente interpretación, algunas fuentes dicen que al final de la presentación Kousaka Honoka reitero su agradecimiento y invito al público a escuchar su álbum debut.
Nos dimos a la tarea de buscar dicho trabajo que se encuentra disponible aquí, parece que la líder de µ's ha apostado por un estilo diferente pero que ha logrado cautivar a una buena cantidad de fans que aún seguían esperando noticias del legendario grupo.
[...]
El blog también incluía varias fotos donde podía verse claramente a la inconfundible chica de cabello anaranjado cantando en la calle y un video mal grabado…
Tantas cosas pasaron por mi mente que cuando mi teléfono sonó, me di cuenta de que hoy también me regañarían, iba demasiado tarde.
- Rayos… - terminé de un trago el café que me quedaba y salí corriendo, hoy iba a ser un día largo.
Nico
- Yazawa-san, ¿te encuentras bien? – mi senpai me tomo del brazo y evito que cayera, me sentía mareada y no podía enfocar bien, me apoye en ella hasta que la sensación se controló un poco.
- S-si, solo fue un mareo, seguramente se me subió un poco la presión – conteste vagamente – no te preocupes.
Ella me miro con duda, pero decidió dejarme en paz, aun me sentía mal por lo que fui al tocador y me refresqué el rostro para luego apoyarme en el filo de los lavabos.
- Esta bien… todo esta bien
Hice esa nostálgica pose, pero no dije nada.
Maki
- Gracias Omine – dije para luego terminar la llamada – te debo una.
Ni bien termine de hablar cuando marque otro número y espere que contestaran del otro lado, la graduación estaba a la vuelta de la esquina y con ello mi tiempo "libre", ya que sabía que estudiar medicina no sería algo sencillo, necesitaba poder salir de la preparatoria con todos mis asuntos a corto plazo resueltos, uno de ellos era lograr que alguna agencia o disquera buscara a Honoka para así asegurarle un lugar donde pudiera desarrollar todo su potencial sin mi ayuda, ya que no tendría mucho tiempo para apoyarla.
- Hola Maki – contesto una voz conocida con un tono algo apagado, no pensé en ello mucho pues esperaba que mis noticias alegraran un poco a mi amiga.
- Honoka, respira profundo y escucha… ¡haremos un concierto! – no era exactamente eso, pero había que darle emoción al asunto.
Tsubasa
La reunión fue bien a pesar de que llegue media hora tarde, por fin nos dejaron planear la temática y algunos detalles preliminares de las canciones sin muchas quejas o modificaciones, algo que me relajo; normalmente terminaba molesta en estas reuniones por que se la pasaban rechazando nuestras ideas, siendo Erena la que aportaba más, yo normalmente la apoyaba, ya que mis propias ideas me parecían malas, y Anju solo sabía de vestidos así que casi siempre estaba callada sonriendo como de costumbre.
Luego de la reunión, comenzaron las prácticas de canto y baile, luego de llevar algún tiempo con esta rutina ya no me parecía tan cansado, pero hoy estuve muy distraída por lo que las practicas se alargaron bastante por lo que ahora estaba agotada, luego de refrescarme un poco en las regaderas de las instalaciones, me adelanté por mis cosas dejando a la feliz pareja en las duchas, éramos el único grupo que se encontraba en la agencia el día de hoy por lo que tendrían un tiempo a solas, tal vez no hicieran nada, pero Erena no se iba a quedar tranquila.
No tenía razones para llegar temprano a casa y podía ver como una ligera pero constante lluvia caía sobre la ciudad, las grandes ventanas frente a la sala que teníamos para nosotras mostraban el gris y solemne paisaje, me pareció el momento perfecto para tomar un café por lo que tomé un poco de la cafetera del lugar y me senté en el sofá a admirar el paisaje.
- ¿Qué debería hacer? – suspire mientras recordaba lo que había visto en la mañana, recordé vagamente un cuaderno con letras de canciones en el cuarto de cierta chica – supongo que era cuestión de tiempo.
No sabía cómo sentirme con respecto a eso, una parte de mí se alegraba, seguramente tendría mucho éxito, pero mis inquietudes variaban y mis pensamientos se dieron la inútil tarea de pensar escenarios en los que nuestros pasos se volvieran a encontrar ¿qué haría en ese momento?, no lo sabía, si al menos pudiera verla sin que nada cambiara…
Anju
Tsubasa acababa de salir de las regaderas, escuche como claramente también cerró la puerta de los vestidores, lo que quería decir que Erena y yo estábamos solas, y no solo eso, también estábamos desnudas, trague pesadamente saliva y abrí más la llave del agua fría para ver si se llevaba estos pensamientos, si bien cada regadera tenía su propio espacio y no se podía ver "nada", escuchar a mi novia bañándose junto a mí me ponía nerviosa, "Tsubasa ¿lo hiciste a propósito?", me perdí en algunas cuantas fantasías dignas de censura…
- Anju, ¿aun no acabas? – las palabras de Erena me devolvieron a la realidad, ella se había asomado y aunque aparentaba estar seria, sus mejillas sonrojadas la delataban, esto y el hecho de que me estaba viendo también le dieron color a mi rostro, esto no pasó desapercibido a mi enamorada que sonrió y se acercó a mi para recargarme en la pared impidiendo que hiciera cualquier cosa mientras me aprisionaba entre sus brazos.
- ¿O quizás estabas esperando esto? – me dijo al oído, para luego bajar a mi cuello y darle una pequeña mordida, el cosquilleo era irresistible y lo único que podía hacer era esperar con ansias que Erena me hiciera suya…
Tsubasa
Habían pasado dos semanas desde que leí esa noticia, esa nota fue la primera de muchas que siguieron días después, algunas exageradas, otras que solo repetían la información, e incluso algunos rumores que decían que Honoka presentaría algunas de sus canciones en un famoso restaurante, a pesar de que trate de resistir, esas noticias por alguna razón se presentaban ante mi por lo que terminaba cediendo a la tentación, decidí confiar en el rumor y gracias a nuestra productora, confirme el rumor y lo demás es historia.
Entre al restaurante, sin duda alguna este hacia honor a su nombre, las instalaciones eran lujosas y el lugar era amplio, no tenía divisiones y toda la pieza era ocupada por mesas para los comensales, en una parte se encontraba la barra con su habitual presentación y hasta el fondo se podía vislumbrar en una pequeña plataforma donde un piano de cola y un micrófono clásico 55 traían de vuelta el esplendor de la música de otra época.
Me dirigí a la barra, me senté y pedí una cuba libre, di un pequeño sorbo pues mi intención no era tomar mucho, venia por algo mucho más importante.
La velada paso lentamente, esto no era un bar cualquiera así que el tiempo paso tranquilamente sin que nadie me molestara, aunque me comenzaba a impacientar, esta impaciencia solo era causada por una mezcla de expectación y un poco de miedo.
A la hora prometida las luces del recinto bajaron su intensidad y algunos reflectores dieron protagonismo al escenario, mi nerviosismo era evidente, me sudaban las manos mientras miraba intensamente ese espacio, todo se llenó de silencio cuando dos mujeres que lucían unos simples pero hermosos vestidos de noche aparecieron y ofrecieron a los comensales una reverencia para que luego la pelirroja se acomodara frente al piano, mientras que la peli jengibre ocupo el centro del escenario junto al micrófono.
Algunos aplausos ocuparon el lugar por un momento.
- Buenas noches a todos, soy Kousaka Honoka – empezó Honoka con una sonrisa y una pequeña reverencia al presentarse, sentí como mi corazón dio un salto – espero estén pasando una maravillosa velada, muchas gracias por acompañarnos, esta noche me gustaría compartir con ustedes una canción que espero pueda tocar sus corazones – dio un pequeño respiro – esto es "Mi pequeño corazón".
Honoka le hizo un pequeño gesto a Nishikino y ella asintió y poso sus manos sobre las teclas del piano para así empezar a tocar una hermosa, cálida y triste melodía.
Honoka
Respiro profundo y me preparo para dejar salir mis sentimientos por aquella persona, esta canción es para ella, así que empiezo a cantar como si ella estuviera aquí escuchándome.
"Mi pequeño corazón late solo por ti,
contando las horas para vernos de nuevo
y entonces me abraces al fin
Mi pequeño corazón esta soñando felicidad
Esta esperándote en casa
Y sabe que pronto regresaras
Cariñosamente me miras,
Nuestros labios se encuentran suavemente
Y yo se que eres para mi
Mi pequeño corazón no toma descanso,
Me mantiene despierta toda la noche
Y golpea, toc toc
Mi pequeño corazón anhela por ti,
Sabe la respuesta si me preguntas:
Si… yo espero por ti.
Si… yo espero por ti."
Tsubasa-san…
Maki
Termine de tocar la pieza en el momento justo en el que Honoka suelta la última palabra, siento la satisfacción de haber acompañado con mi piano la voz y los sentimientos de mi amiga, puedo sentir como tiemblo ligeramente, no por nerviosismo, sino porque la voz de Honoka atravesó completamente mi ser, pude sentir el amor, la tristeza y el anhelo que su voz transmitió, me hicieron recordar tantas veces que llore en silencio por Nico, unas lágrimas querían escaparse pero las contuve, por otro lado, Honoka no había podido resistir unas tímidas lagrimas que recorrían sus sonrojadas mejillas, nadie lo podía ver pues ella había hecho una pequeña reverencia y tenía la cabeza baja.
Los aplausos continuaban e hice un pequeño gesto a una de las ayudantes y los reflectores se apagaron mientras las luces del salón volvían a la normalidad, eso le dio tiempo suficiente a Honoka de recuperarse, mi amiga sonreía como siempre, opacando cualquier luz que estuviera en el salón.
Nuestra presentación había sido un éxito.
Tsubasa
Sentí un dolor en mi pecho, sentía mi corazón latir fuertemente, había sido maravilloso y dolía, dolía mucho; la persona que más amaba en el mundo estaba a unos metros de mí, acababa de cantar algo que encajaba perfectamente con lo que sentía por ella, pero no podía, no tenía el valor ni el derecho de acercarme, quería gritarlo y que ella me escuchara, pero lo único que podía hacer era contemplar su brillo desde la distancia.
- Honoka, eres la mejor -
"Te amo", al menos podía gritarlo en mi mente, donde nadie salía lastimado.
