CAPITULOXI

NO TAN SIMPLES PALABRAS

Ya habían pasado cuatro días y el cielo no parecía querer dejar de soltar nieve y Hermione sentía que los días se le iban como agua entre los dedos, las clases con Snape –aunque no lo acepte –llegaron incluso a ser amenas, el profesor no se había limitado únicamente a su materia sino que le había ayudado con historia de la magia –que aunque no necesitará gran cosa por su facilidad para esa materia Snape era de mucha ayuda con algunas dudas. Le hubiese gustado practicar transformaciones y encantamientos pero ni siquiera pensó en pedirlo, ya que era totalmente obvio que por algún extraño motivo en aquella casa no se usaría ninguna clase de magia que no fuese la que Royan necesitaba para aparecer y desaparecer.

Hermione tuvo que esperar para hacer lo que tenía planeado ya que le era imposible salir de casa, y… hay que admitir que no la estaba pasando tan mal, su relación con Snape había mejorado considerablemente, incluso cierta vez que discutían por algún asunto de poca relevancia, Hermione lo llamó Severus, al principio se preocupó por alguna posible reprimenda pero al ver que el profesor seguía con la conversación como si nada pensó en hacerlo más seguido… después de todo no estaban en Howarts y el no estaba ahí en calidad de su Profesor… Además no parecía desagradarle del todo al profesor este hecho.

El sexto día la nieve seso, y para ese entonces la idea de una simple decoración ya no le era suficiente a Hermione.

-Ya no nieva –Avisó Hermione la mañana del martes a su profesor que leía el periódico en el pequeño sofá –Vuelvo en un rato…

-Abrígate y no tardes –Contestó el profesor sin prestar mucha atención –Siempre hace más frío después de una nevada

-Si si –Contestó Hermione también sin prestar atención y salió presurosa de casa

La nieve rebasaba sus tobillos, pero le eran de mucha ayuda las botas que llevaba puestas; resguardó sus manos en los bolsillos de su abrigo y camino contenta, por fin podría llevar a cabo su plan. La verdad es que, ahora que lo pensaba, los seis días pasados no habían estado del todo perdidos ya que le ayudaron a cargarse de ideas para la noche de navidad

-¡Buenos días! –Saludo jovial a Sandra después de entrar en la tienda

-Buenos días Hermione –Contestó esta con una sonrisa

-Sandra… Necesito tu ayuda –Dijo Herms –Espero no ser una molestia…

-Pero claro que no –Sandra le dirigió una amplia sonrisa –Solo dime lo que necesitas y si esta en mis manos con gusto te ayudaré

-¡Gracias!

-Te parece si preparo té para estar más cómodas

-Si! –Hermione tomó asiento –Royan vamos aparece, también necesitare de tu ayuda

El elfo no tardó ni lo de un parpadeo en aparecer. Sandra regreso instantes después con tres tasas de té y la conversación comenzó.

-He pensado que sería buena idea… -Dijo Hermione –Hacer una pequeña celebración el día de navidad

-¿Celebración? –Preguntó un poco confundida Sandra

-Así es –Dijo la joven sonriente –Si voy a estar aquí en navidad, no puedo dejar que pase ese día como otro cualquiera

-Hermione… a Snape no le será muy grata la idea

-Pues no podrá hacer nada, por que yo no pienso tenerle avisado desde antes; tu no le dirás nada ¿verdad?

-No te preocupes… no hablamos mucho… -Dijo Sandra con un poco de amargura

-¡Entonces esta dicho! –Dijo decidida –Pienso avisarle a la señora Martha y a su esposo, también le avisare a alguno de los miembros de…

-¿De que? –Preguntó Sandra

-De mis amigos –Dijo riendo nerviosa –espero que puedan ellos venir a pasar la navidad con nosotros

-entonces dime como quieres que te ayude

-Para la fiesta no en mucho… yo me encargare de los preparativos pero… necesito conseguir cosas para adornar la casa

-¿Adornar? –Dijo frunciendo el ceño

-Si, Luces, un árbol de navidad, escarcha, alguna rama de muérdago…

-Hermione te estas yendo muy lejos –Interrumpió Sandra –Snape jamás te permitirá hacer todo eso

-No hay problema –Dijo la castaña –Yo ya tengo su permiso

-Ya veo… -Dijo pensativa Sandra mientras le daba un sorbo a su tasa

-Solo que… -Hermione se sintió un poco apenada –Yo solo tengo monedas mágicas y pues por aquí no me sirven de mucho

-No te preocupes –le sonrió con amabilidad –Yo me encargo de conseguir todo

-Entonces esta todo listo –Dijo la castaña contenta –Muchas Gracias Sandra

Hermione se despidió quedando de volver mañana por las cosas que ella compraría, para comenzar con el decorado. Cuneado entraron a casa el reloj ya marcaba las dos y al cerrarse la puerta Royan apareció.

-Me apresurare a preparar la… -El elfo callo de repente y comenzó a olfatear curioso y dio unos pasos para alcanzar a mirar el comedor

-Hmm que rico huele –Exclamo la castaña mientras colgaba su abrigo y su bufanda en el perchero y siguió a Royan –Parece que ya no será necesario Royan…

Ante los ojos de la castaña apareció una imagen que le fue de gran agrado, Severus estaba acomodando la bajilla en la mesa, al parecer el se había encargado de la comida esa tarde.

-Ya… llegamos… -Dijo Hermione mirando al profesor absorto en su actividad

-hm… -Murmuró

-¿A preparado usted la comida? –Preguntó la joven

-Valla, a acertado… cinco puntos más para Gryffindor –Dijo sarcásticamente mientras caminaba hacía la cocina

-Siéntese –Dijo Hermione monótonamente, caminando también a la cocina –Yo serviré

Snape la miró, como analizándola por unos segundos y después sin decir más tomó su asiento en la mesa. Hermione hizo lo que dijo, entro en la cocina, vio una olla con una extraña crema de color amarillento que en verdad olía mucho mejor de lo que se veía. Tomó unos guantes, y llevó la olla a la mesa; sirvió en el plato de Royan, después n el de Snape y luego en el suyo.

-¡Que rico! –Exclamó al probarlo –pero… ¿De que es?

-Come… -Dijo secamente el profesor, y al notar la mirada de intriga y duda de Hermione añadió –Aún no trato de matarte

-Hm… el aún es muy tranquilizante… -Dijo Sarcástica mientras seguía comiendo

Snape levantó la mirada, y, mientras la castaña seguía comiendo con la mirada en el plato, se sonrió, le era tan agradable tenerla a su lado y escucharla bromear de aquella manera, le alegraba mucho que aquello estuviese mejorando. Las discusiones, que aunque seguían presentes, ya no eran tan seguidas y fuertes como antes, ahora parecía que los dos disfrutaban de discutir entre ellos. "Me gusta lo que siento cuando me mira" Esas palabras resonaron en su mente haciendo cambiar la sonrisa de su rostro por una expresión analizadora; ¿Por qué le había dicho eso¿En verdad había sido solo un delirio? Aunque… el no era tonto… se había dado cuenta de que cuando el la miraba, ya fuese con en ojo o reprobación, o simplemente la miraba a los ojos durante una platica, la joven volteaba la mirada, se veía un leve rubor en sus mejillas y se le veía un poco intranquila… Será que…

-¿Qué? –Preguntó Hermione un poco confundida y nerviosa, había ya sentido la mirada de su profesor momentos atrás pero prefería ignorarla, sin embargo la simple sensación de verse observada cambio por una un poco más alarmante que ella no se explicaba y se decidió a contestar aquella mirada -¿Por… por que me mira así?

-Yo… -A Snape le costo un poco salir de sus pensamientos pero luego se dio cuenta de que sin querer se había quedado observando a la joven fijamente –Solo miraba… -Dijo con frialdad volviendo la atención a sus alimentos

-¿Qué respuesta es esa? –Las palabras salieron de boca de Hermione sin pedir permiso, y el profesor la miro con esa mirada tan típica de el cuando un alumno osaba apelar alguna decisión suya. Hermione olvido lo que pensaba decir y también volvió su atención a sus alimentos –Espero no haya olvidado… -Dijo sin mirarlo y un poco temerosa -… que me ha permitido adornar la casa

-Y espero que seas prudente y no te excedas

-Solo lo necesario

-Sin excedentes Hermione –Ordenó el profesor, mirándola con severidad

-Si, si… ya sé –Dijo Sonriendo para sus adentros –Si ya terminamos me encargare de recoger los platos –Dijo poniéndose de pie

-Royan lo hará –Dijo el elfo –Mi señor a cocinado y Hermione a servido… Royan recoger y lavar platos

-Gracias Royan –Dijo Sonriente la joven

El profesor se levantó de su asiento y caminó hacia su despacho

-¿No sé fastidia de estar encerrado en ese despacho todo el día? –Preguntó Hermione cada vez más alarmada por la falta de control que comenzaba a demostrar en sus palabras

-y que sugiere… ¿Qué salga a cortar margaritas? –Dijo con vos afectada

-No sería mala idea…, pero hay otras cosas…–Contestó Hermione pensativa –Además… el refrigerador ya se esta vaciando, es necesario ir de compras

-Iré más tarde

-¿Por qué no ahora?

-Hermione si quieres ir de compras solo pídeme dinero, no te andes con rodeos

-No me refiero a eso –Dijo Molesta –Pero haga como quiera, igual no me es un placer acompañarle

-Y ¿quien le ha pedido su compañía?

-Olvídelo –Dijo más molesta aún

Snape, no dijo más, se dirigió a su habitación y instantes después salió con un abrigo puesto y sin decir nada caminó hacia la puerta

-Piensas quedarte ahí parada

-Creo que necesita aprender… -Comenzó a decir Hermione -… a contestar antes de actuar

-Deja de decir tonterías y abrígate –Dijo Snape mientras abría la puerta

Hermione obedeció y salió de casa junto con el…

Comenzaron a caminar hacia el pueblo en completo silencio, Hermione se sentía nerviosa por alguna extraña razón que no "quería" comprender y Severus trataba de ignorar las palpitaciones un poco aceleradas de su pecho y tratar aquella situación como algo normal.

No tardaron en detenerse frente a una tienda, entraron mientras la campanilla de la puerta sonaba…

-¡Hay que bien! –Dijo jovial la muchacha del mostrador –¡Las primeras victimas del muérdago!

-¿Qué? –Preguntaron Hermione y Snape, una confundida y el otro fastidiado

-Miren arriba suyo –Dijo Pícaramente la muchacha

-Hay no… -Murmuro Hermione temerosa

-Tonterías… -Dijo Snape ignorando por completo la situación y entrando por completo a aquel lugar mientras sacudía la nieve de sus zapatos

-Pero si no se besan tendrán mala suerte en su relación –Dijo la joven un poco decepcionada

-No hay maldición si no hay relación –Dijo Hermione

-mmm… y van a decir que entre ustedes dos no hay suficiente tensión sexual como para formar una relación –Dijo una vos familiar que salía de entre los estantes

-No seas entrometida –Reprendió otra vos

-Hola Señora Martha –Dijo Hermione un poco tensa

-Hola Himena… -Saludo la anciana para luego fruncir el seño y decir algo confundida –creí… pensé que tu y el doctor eran…

-no, no –Se apresuro a decir Hermione un poco nerviosa par las miradas que sentía de su profesor –Perdone, ya había olvidado que usted tenía esa idea pero… no, no somos nada más que… -¿Qué qué? Esa era la pregunta… ahora que diría sin levantar sospechas de ningún tipo… -más que…

-¿Más que qué? –Preguntó la muchacha del mostrador, que había estado pendiente de toda la conversación, con ansias de saber más

-El doctor Rickman es mi padrino –Dijo casi tan rápido como llegó esta idea a su mente

-¿Padrino? –Preguntaron las dos mujeres

-Martha esas son cosas que a ti no te interesan –Dijo su marido mientras jalaba a la anciana

-Si –Dijo Hermione con convicción –Es mi padrino… y he venido a pasar las fiestas con el ya que mis padres tuvieron que salir fuera por negocios

-Pues… -Dijo la dependienta -… coincido con lo que dijo Martha… entre ustedes dos fácilmente pudiera haber una relación… además no me negaras que nuestro doctor es todo un galán

-¿Galán? –Preguntó incrédula Hermione

-¡Claro! –Dijo la muchacha –Muchas de por aquí hemos llegado hasta fingir enfermedades por verle un rato –un leve sonrojo apareció en sus mejillas

-Eso es muy cierto Himena –Corroboró la anciana ignorando las miradas de reproche de su marido

-Dios… -Murmuro con algo de exaspero al escuchar lo que creía incoherencias –No digan tonterías… o es que solo yo noto que podría incluso ser mi padre

-Vamos no exageres –Dijo la dependienta –Además eso no importa… no has escuchado el dicho "El amor no tiene edad –Dijo en tono meloso

-Tonterías… -Murmuró molesta

-Himena… -La llamó Snape con frialdad –Piensas ayudarme con las compras o solo has venido a platicar

-voy… -Dijo Hermione aún cavilando la anterior conversación y por ende sintiéndose más nerviosa

Hermione se acerco al profesor que tomaba verduras, las ponía en una bolsa para después colocarlas en el carrito del súper…

-Si solo sigue caminando pensando en tonterías, habrá sido igual a que si te hubieras quedado en casa Granger

-¿Cómo sabes que pienso en tonterías Severus? –Dijo sin pensar que al escucharse a si misma llamarlo por su nombre el nerviosismo se alejaría más de desaparecer

-Sueles poner ese rostro que grita "Pienso en tonterías" –Dijo Snape sin apartar la mirada de los estantes y metiendo de vez en cuando algo al carrito

-Gracioso… -Dijo Hermione con sarcasmo

-No sabe… me partí la cabeza tratando de ser gracioso –Dijo Snape con tal frivolidad y sarcasmo que a Hermione casi le saca una carcajada

-Tampoco hay pan –Dijo Hermione tomando un paquete –Y los emparedados también son parte de la alimentación básica –Dijo sonriéndole a su profesor -También será recomendable una caja de cereal con golosinas –Dijo mientras lo colocaba en el carrito

-Valla… muy sano –la miró algo sorprendido -en especial para la hija de unos dentistas

-Oiga no me reprenda –Dijo Hermione fingiendo enojo –Además no perderé mi dentadura solo por que comeré un poco de chocolate –Dijo mientras tomaba una caja de galletas forradas de chocolates –y si pensamos mejor…-Dijo mientras una bolsa de frituras entraba en el carrito y bajando un poco la vos –Si me están buscando para matarme o hacerme cualquier otra cosa… será horrible que cuando piense en lo que pude haber hecho vengan a mi mente golosinas, que pude haber comido… claro… entre otras cosas –Dijo mientras un bote de helado napolitano se unía a los demás paquetes

-Estas loca si crees que dejare… -Dijo mientras la castaña lo miró como si estuviese esperando que lo dijera -… que estas sean tus ultimas golosinas –Hermione lo miro sorprendida pero el pareció ignorarla

Ya habían llegado al mostrador, sacaron las cosas del carrito y la dependienta comenzó a pasar los artículos por la maquina mientras miraba con una gran sonrisa a la pareja frente a ella.

-veinte libras por favor –Dijo la dependienta aun con una gran sonrisa y una mirada pícara que Snape ignoro olímpicamente

Severus se dispuso a pagar, cada uno tomo dos bolsas, Severus abrió la puerta para dejar salir a Hermione y cuando este se disponía a salir también…

-Vuelven bajo el muérdago… -Dijo la dependienta haciendo que los dos se detuvieran –Quizás les este dando otra oportunidad para evadir su mala suerte

Snape se iba a salir, murmurando nuevamente tonterías, pero Hermione no se movía…

-Piensas quedarte ahí todo el día –Dijo Severus con enfado

La joven le miro y se paro de puntillas y coloco sus labios en la mejilla del desconcertado profesor, que se estremecía al sentir lo que tomaba forma como un beso; Hermione no tardó en separarse y le dijo sonriendo

-No valla a ser que nuestra relación… -Snape la miró confundido -… Profesor/alumno se vea en peores términos de los normales por esta tontería

Hermione emprendió camino y Snape, aunque un poco azorado, también caminó

No tardaron en llegar a casa, Hermione entró en ella tratando de actuar con normalidad; entró a la cocina y colocó ahí las bolsas del mandado, al salir cruzo la puerta al mismo tiempo que Snape entraba con sus bolsas pero fingió no inmutarse.

El reloj de la sala marcaba ya las seis, Hermione sin decir más entro a su habitación, y unos segundos después Snape entro en su despacho.

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Permaneció unos segundo recargado en la puerta tratando de poner en orden tanto sus pensamientos como sus sensaciones, se sintió idiota por caer en aquella vulnerabilidad que tanto odiaba, y es que… como esa mocosa había logrado llegar tan lejos… tantos años esforzándose por crear aquellas paredes de cemento que impidiesen que las personas se acercaran lo suficiente para lastimarlo y… ahora… ahora cualquier movimiento en falso de esa chiquilla conseguiría destruirlo por completo.

Aquel tonto beso que quizás para ella significó solo una tonta jugarreta habían conseguido encerrarlo en aquel despacho con todo ese mar de confusiones, había conseguido acelerar su corazón a mil, hacer que sus manos temblaran y sus rodillas vacilarán… tal cual si fuera un tonto adolescente… solo Lily había logrado eso y nada había terminado bien… ahora… estaba cerca de repetirse la historia… y tenía miedo… Severus Snape tenía miedo…

Se sentó en una de las sillas frente a su escritorio, coloco sus codos en sus rodillas y oculto la cabeza entre sus manos

-Parece habérsele vuelto una costumbre esta soledad en su despacho mi señor –Dijo Royan apareciendo

-Quisiera que no fuera así… Esto ha llegado muy lejos… quizás lo mejor sería…

-Primero: -Interrumpió el Elfo como si fuese a recitar algo –"Paciencia, no pidas algo que tu corazón en verdad no quiere" Palabras Del profesor Dumbledore dichas a Royan para repetir a su señor; Segundo: -Continúo impidiendo que Snape dijese algo –A Royan le parece que el problema no es que esto aya ido muy lejos, Royan creer que el problema es que esto camina pero no va a ningún lado

-hm…-Fue lo que murmuró elevando sus manos a la altura de su frente –No digas tonterías… esto no puede seguir así… me estoy enamorando de ella como un loco y lo detestó… ¡Lo detestó! –Dijo enojado dando un golpe en el escritorio, provocando que cayera al suelo un pequeño portalápices

Snape calló y volvió a sumergir su rostro entre sus manos. La imagen de la joven plantando ese tierno beso en su mejilla no abandonaba su mente… y eso lo hacía sentir un idiota… porque eso solo había sido un beso de una chiquilla temerosa de que su temible profesor de Pociones se volviese más amargado por una tonta maldición aunque… ahora que lo pensaba… Hermione nunca había sido supersticiosa… al contrario llamaba boberías a toda esa clase de cosas… entonces… Por que lo había hecho…

-¿Té mi señor? –Preguntó Royan

-Creo que ahora necesito algo más fuerte… -Dijo sin pensar –Tráeme una copa y la botella de vino

-Pero Royan cree…

-Royan te ordeno que por favor no creas nada y tráeme la botella –Dijo mirando con severidad al elfo

-Royan obedece… -Dijo el Elfo bajando la cabeza un poco acongojado y aunque sabía que no era algo bueno en su raza, también se sentía un poco indignado…

El elfo no tardó en entrar con una botella de licor en una mano y en la otra una copa colocándolas en el escritorio y saliendo del despacho sin mirar ni decir nada al profesor. Severus tomo la copa y la lleno de vino… la miró un momento… esos instantes su mente bloqueo cualquier pensamiento de reproche así mismo y olvido por completo las consecuencias que esto podría traerle…

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Hermione entró en su habitación, cerró la puerta y se aventó con pesar en su cama¡Que tenía en la cabeza¡Como había sido capaz de besar a su profesor de pociones! Se sentía… no sabía como se sentía, su corazón latía muy rápido al mismo tiempo que se oprimía y un hueco se formaba en su pecho… se sentía tonta, infantil, estúpida…

En su mente se repetía la escena sin cesar… y es que después de que la dependienta comentó lo de la segunda oportunidad, se había quedado casi paralizada mientras su corazón le gritaba "Bésalo, bésalo" pero… ¿POR QUÉ! Y aún peor había usado como pretexto una estúpida superstición… Ya no podía seguir ocultándolo, tratar de ignorar y escapar sería inútil… pero… ¿Qué era lo que quería ocultar? Ni ella misma sabía la respuesta… ¿Será que… se estaba enamorando?

-Eso es tonto –Se dio así misma –Como puedo estarme enamorando… quizás… bueno hay que aceptar… que…

"Aunque me pongo nerviosa cuando me mira… me gusta que lo haga, por tonto que parezca… disfrutó de discutir con el… y… ese beso…"

-¡Hay no! –Se reprochó a si misma cubriendo su cara con la almohada -¡Por que es tan complicado! Además…

"Además yo estaba enamorada de Sirius… aunque… ahora que lo pienso… no estoy segura..."

-Maldición –Dijo molesta poniéndose de pie de repente -¡No estoy segura de nada!

Decidió que lo mejor sería olvidarse de eso… sus ojos se fueron entrecerrando asta que se quedo dormida.

Cuando abrió los ojos el reloj ya marcaban las 9 y se alarmo… se miró rápidamente en el espejo coloco su cabellera suelta detrás de las orejas y salió presurosa

-¡Perdón perdón! –Dijo al salir de su cuarto –Me he quedado dormida… ¿Qué cenare…

Interrumpió lo que iba a decir al momento en que miraba en la mesa sentado a Royan cabizbajo y ni rastros del profesor

-Royan… ¿Qué te pasa? –Preguntó -¿Ya han senado¿Dónde está el profesor?

-No… Royan no haber cenado… -Dijo poniéndose de pie –El señor de Royan tampoco… pero si Hermione quiere en este momento le sirvo

-No, no… Royan ¿te ocurre algo? –Hermione se acercó al elfo

-Nada Hermione… A Royan no pasarle nada… solo… Royan esta preocupado por su señor

-¿Por tu señor? –Dijo frunciendo el ceño -¿ha salido? –El Elfo negó con la cabeza -¿Por qué no ha cenado entonces?

-Mi señor ha pedido a Royan que le dejase solo en su despacho –Hermione seguía sin comprender –A Royan preocuparle su señor

-Pero por…

Hermione no pudo terminar su pregunta cuando la puerta del despacho de Snape se abrió de golpe, dejando ver al profesor con los ojos algo rojos, con un aspecto extraño y con una copa en la mano

-¿Le ocurre algo? –Preguntó Hermione que mientras se acercaba a el su nariz percibía un peculiar olor que Hermione temió que sus conclusiones ya formadas fuesen correctas

El profesor cerró los ojos, agachó la cabeza y negó.

-Dios mío… no me diga que ha…

-Y si así fuera que… -Dijo con algo de amargura y recargándose pesadamente en el borde de la puerta de su despacho

-Hay no…

-No me digas que estas preocupada por mi… -Dijo meneando su copa

-Por que lo hizo… -Dijo a modo de reproche –Y ahora que se supone que haga yo

-Nada… -Dijo el mirándola de una manera que jamás había hecho…

La frialdad tan común en aquellas miradas había desaparecido, la miraba con tristeza, amargura… con quien sabe que… lo único que sabía Hermione era que estaba logrando ponerla tan nerviosa como nunca

-Déme la copa –Dijo la castaña caminando hacia el –Por hoy ya fue suficiente

-Eso es algo que a ti no te importa –Dijo alejando la copa de alcance de Hermione

Pero con este movimiento un mareo llegó a su cabeza provocándole perder el equilibrio, Hermione con habilidad logro sostenerlo por el abdomen pero sin poder evitar que la copa cayese al suelo

-Ni siquiera puede mantenerse en pie –Dijo molesta –Esta loco si cree que le dejare tomar otra copa más

-No es algo que te incumba –Dijo torpemente -¡Royan tráeme otra copa!

-Cielos… -exclamo con exaspero –Parece un chiquillo, Royan no hagas caso y si quieres ve as tu recamara yo me encargo

-si… -Dijo el Elfo mientras desaparecía

-Ahora das ordenes –Dijo Snape mirando a la que ahora le servía de recargadera

-Pues si… y más le vale que no objete nada ya que no esta en condiciones

-Sabes que estas rayando en lo irrespetuoso

-Pues mañana que este sobrio me regaña lo que se le antoje –Dijo tratando de encaminarlo a su recamara

-¡Quiero otra copa! –Exigió levantando la vos

-si, si… lo que quiera ahora solo camine –Dijo Hermione ya un poco adolorida de sus hombros

-y ¿me darás otra copa? –Dijo mirándola suplicante

-já… no sé lo pensare… -Dijo Hermione sin poder contener la sonrisa al ver a Snape mirándola como si fuese un niño de cinco años pidiendo un juguete –Vamos camine que no es muy liviano que digamos…

Hermione consiguió a duras penas llegar frente a la puerta de la habitación de su profesor, giró la perilla con un "tonto" nerviosismo y entró casi arrastrando a su profesor.

Literalmente lo empujo haciéndolo caer boca arriba en su cama…

-Podrías ser más amable

-Quizás otro día Severus –Dijo Hermione

Acomodó los pies de Snape sobre la cama y desato las agujetas de los zapatos para quitarlos; Hermione se sentó en un costado de la cama y observo el rostro del hombre vulnerable que tenía frente a ella

-¿Qué miras? –Preguntó más sereno

-Creo que jamás pensé verlo en estas condiciones… -Dijo Hermione sin dejar de mirarlo –siempre es tan difícil acercarse a usted y sin embargo ahora…

-Ahora me ve como a un idiota más ¿no?

-creo que jamás podré verlo como un idiota –Rió Hermione –Quizás como un engreído, gruñón, amargado… pero no… idiota no…

-Que consuelo –riño sarcástico

-Ese sarcasmo indica que su mente no anda tan perdida –Dijo Hermione mientras se ponía de pie

-¿Te vas?

-Iré a prepararle una tasa de café descafeinado… no le quitara el sueño pero si le bajará un poco la borrachera

La joven salió de la habitación dejando a Snape solo, en penumbras, con sus pensamientos; cuando regresó, el profesor ya parecía encontrarse dormido. Hermione lo observó unos instantes, dejo el café en la mesita de noche y se dispuso a salir

-Quédate… -Dijo el profesor sin abrir los ojos aun

-Pensé que dormía…

-Solo dormitaba –Contestó

Hermione regresó a sentarse donde anteriormente se encontraba, se sentía un poco nerviosa pero extrañamente bien, su pulso mantenía su ritmo habitual…

-Por que lo hizo…

-No lo sé… -Dijo –Creo que necesitaba… apartarte de mi mente… -susurro

-¿Qué? –Preguntó Hermione confundida

-Olvídalo… -Dijo apartando su mirada de ella –Estamos a mano ¿No?

-A que se refiere…

-Me refiero que le he hecho una confesión en condiciones deplorables tal y como usted lo hizo la otra noche

-¿Qué?

-Yo he dicho que no puedo sacarte de mi mente… -Ignoró la cara de sorpresa y aturdimiento de Hermione –Y tu… en tu terrible noche de fiebre me has dicho "Me gusta que me mire… me gusta lo que siento cuando me mira…"

-Yo no… -Hermione se aparto un poco apenada

Cuando la joven volvió la mirada Snape ya dormía; ella se quedo ahí en silencio, tenía mucho en que pensar, y sus piernas no parecían tener la suficiente fuerza para llevarla asta su habitación… ahora a ese tan insistente recuerdo del beso en la mejilla venían a complicarlo todo, aquellas palabras "No puedo apartarte de mi mente" ¿Qué pasaba… ¿Qué demonios estaba pasando? Será que Snape sentía algo por ella… o solo era efecto de la borrachera… a también estaba el hecho de las palabras dichas por ella, Como había sido capaz de decirle a Snape que le gustaba que la mirara… y lo peor es que eso era cierto… más de una vez llegó a pensarlo... ¿Entonces eso quería decir que Snape también decía la verdad? Pensará tanto en ella….

Miró una vez más el rostro de su profesor, un impulsó la hizo acariciar su rostro lentamente apartando de su rostro se lacio cabello, desato el laso que sostenía la coleta y desabotono los dos primeros botones de la camisa. Lo miró nuevamente, ya era un hecho… sentía algo muy grande por su profesor¿amor? No lo sabía pero habría tiempo para averiguarlo después…

¡Listo! Perdón por la tardanza! Y se que más de uno me querrá fucilar… y no por la tardanza sino por la siguiente noticia… ¡Me voy de vacaciones! No se cuando regrese… tan puede como regrese el 3 de enero como que regrese asta el 20… así que no tengo ni la remota idea de cuando será la actualización! Pero por favor dejen Reviews! No saben como me animan a escribir más pronto! Además que le diré que la sorpresa que había planeado para este capitulo la he vuelto a posponer pero verán que ha valido la pena

Los quiere la linda

Usagui Kou