Hola a todos otra vez!!!

Bueno desde la ultimo capi… donde dije q no estaba poniendo mucho énfasis en los pensamientos de Draco… se me ha metido la idea de hacer un capi especial donde describa un poco de lo que siente nuestro querido rubiecito por Harry… y que mejor momento que ahora que no esta en su territorio (wa-ha-ha-ha) y les daré un poco de gusto a todos aquellos que quieren un Draco medio perturbado mental jeje bueno en fin, no hay mas que decir en cuanto a este capi… solo que sigo pensando en quien maldita sea va a ser uke… por q los 2 son tan semes… y tan ukes algunas veces… creo que mi propio finc se pone en contra mía… bueno ya ni modo así que vallamos directo al capi!!!

--------------------

Cap. #11 Humanos.

Draco Malfoy apenas si podía disimular un poco la total muesca de asco que tenia tatuada en el rostro, con una falsa sonrisa; porque para Draco de el peor de los suplicios que podía haber en el mundo, la peor de sus pesadillas mas aterradoras y sus miedos mas grandes… se parecían enormemente a este preciso momento... Miro a Harry nervioso aun con esa sonrisa plástica mientras lo presentaba orgulloso y alardeando quien sabe que tanta palabrería y estupidez con sus empleados, juraba que por más que intentara no podía escuchar claramente ni concentrarse en lo que decía, la antipatía que recorría su mente le cegaba por completo todos y cada uno de sus sentidos.

Miro a su novio con una sonrisa de superioridad tatuada en el rostro… Al menos Potter se divertía… presentando a Draco con cada jodida enfermera, doctor y persona con la que se cruzaban. Sentía en sus manos una sensación repugnante después de haber estrechado más manos en este día que en los anteriores 7 años al menos, como si hubiese metido las manos en una asquerosa fosa séptica… incluso llego a pensar que prefería meter las manos ahí que seguir en este maldito lugar.

Mataría a Harry… solo esperaba dar un paso afuera del hospital para reprocharle al moreno el haberlo traído aquí… le miraba fijamente intentando pensar en todas las posibles palabras para regañarle por haber pasado todo este tiempo aquí entre tantos molestos…

-¿Draco?

-¿Hem? – sacudió su cabeza sintiendo como había le habían descubierto. – Lo siento Harry… no puedo dejar de mirarte – se excuso en cuestión de segundos como todo buen Malfoy mostrando su perfecta e impecable sonrisa. Frente a él escucho el largo suspiro que dejaron salir ese grupo de enfermeras que Potter le había presentado hace ya unos minutos, había estado pensando más de lo cordialmente permitido…

-No puedo enojarme si dices cosas así – le regaño su novio dándole un beso en la mejilla.

-Hoo Dr. Potter que suerte ha tenido de encontrar a un hombre como el Sr. Malfoy – suspiro la más joven de las enfermeras con ojos soñadores mientras todo su grupo seguía con su camino.

-¿En que estabas pensando Malfoy? – apenas y las enfermeras estaban a una distancia prudente vino inmediatamente el reclamo por parte de Harry.

-Ho Dr. Potter – suspiro justo como lo había hecho la chica – es que con solo verlo con bata y estetoscopio me la ha puesto dura – se fingió burlar esperando que Harry olvidara el pequeño percance de momentos atrás.

-¿Y era yo el fetichista? – pregunto sarcástico… a lo que Draco suspiro aliviado por haber logrado distraerlo.

Uno tras otro todo el personal del hospital le conoció, alago y reverencio como su fuese un maldito rey del sexo, hacían estúpidas bromas en alusión a su belleza, a su buen cuerpo o a lo maravilloso mozo que era… cualquier otra persona se sentiría alagada por este tipo de atenciones que estaba recibiendo… pero no un Malfoy… el sabía bien que debajo de toda ese amabilidad que estaba recibiendo, un ligero gesto en el rostro les delataba… llenos de celos, envidia y prepotencia; diciendo toda esa clase de boberías para quedar bien con ellos… eso era lo que más detestaba, por eso mismo se había hecho veterinario… si había algo que Draco Malfoy odiaba en la vida… si había algo que le desesperaba y le sacaba de sus casillas en cuestión de segundos… eran los humanos, la gente… las personas era lo más que destostaba en el mundo, ese maldito Potter le estaba torturando de la peor forma posible y el ingrato ni siquiera se percataba de ello… solo sonreía como un idiota ante todos los presentes.

Pero lo peor estaba solo por venir… el más grande tormento tan solo estaba por venir… ese jodido colega de Potter… se había pasado todo el maldito tiempo en el que se presento viéndolo como si fuese un vil trozo de carne, el viejo tenía sus ojos clavados en su cuerpo destilando de su asqueroso cuerpo lujuria y depravación… mientras él, impotente se dedicaba a sonreír y mirarlo por encima del hombro.

-Me has recordado la razón por la cual me hice veterinario – mascullo molesto inmediatamente después de haber entrado al consultorio del ojiverde, a lo que este solo lo miro interrogante. – Por gente como tus… empleados y colegas prefiero tratar con animales.

Desde pequeño… siempre se había sentido de esa manera, desconfiado ante todo ser humano que no fuese él mismo, para Draco nadie era digno de su confianza, por eso… cuando su padre le ordeno estudiar medicina o continuar con el "negocio" familiar; Draco hizo todo lo posible por que su padre no se enterara de que había escogido medicina… veterinaria por supuesto, no seria capaz de tratar a las personas siquiera por 5 min. antes de perder la cabeza. Ese era una de las mayores razones por las que Draco miraba al resto del mundo con superioridad, como si ninguno de ellos mereciera siquiera una mirada interesada de él… y también era por eso que Harry Potter le atraía de esa manera.

-Vamos Draco no son tan malos. – intento defenderlos.

-Con animales sabes a lo que te atienes… como actuar y como moverte… si recibes un mordisco o eres atacado… siempre uno tiene la culpa… con ellos no – dijo escupiendo la última frase con desprecio.

Harry alzo una ceja misteriosamente… -Entonces… ¿Por qué rayos estás conmigo? – pregunto dando en el clavo a lo que Draco siempre había temido que preguntara, suspiro resignado ante la acusadora mirada de su amante… lo que le aseguraba que no tendría salida.

-Porque tú eres más un león que un ser humano – se acerco muy lentamente susurrándole al oído – eres tan intenso y… salvaje… que me fascinas – dijo simplemente alzando los hombros como si hubiera dicho cualquier alago.

-¿Estas diciéndome animal? – el tono de Harry parecía indignado… eso era un detonante de su próximo peligro, así que era mejor ir con bastante cuidado si no quería salir herido.

-No, no podrías ser cualquier animal… solo un sensual, apasionado, intenso y muy deseable león – hablo pausadamente susurrándole al oído mientras sus manos resbalaban desde los costados hasta llegar lentamente a sus caderas introduciendo sus manos dentro de la bata.

Draco era completamente sincero con su chico… no era la parte humana la que le atraía de él… si no su parte animal, cuando sus instintos desbordaban su mente y le dejaban de la forma más natural en la que un humano podría estar, tan primitivo e impulsivo… eso era lo que amaba… Harry era un dulce gatito en un traje de león… salvaje, implacable, severo, feroz y orgulloso ante todas las personas que le rodeaban… sabia de su poder e inteligencia y lo demuestra ante todos sus subordinados; pero cuando él lo acorralaba contra una pared, una puerta o contra su cuerpo, se convertía en el mas adorable y dócil de los mininos, que se restregaba contra sus piernas deseoso de intención, ronroneando para él justo cuando deslizaba sus manos o sus labios por las partes más erógenas de su cuerpo… justo como ahora… que con solo un par de besos y roces Potter ya estaba soltando de sus hermosos labios pequeños y adorables gemiditos que tanto excitaban a Draco; porque él… y solo él… conocía los secretos para domar la bestia que existía en Harry Potter, ambos lo sabían… y Draco lo aprovechaba al máximo.

-Código azul!!!! - escucho una voz femenina gritar desde afuera del consultorio.

- Infarto al miocardio – suspiro su gatito decepcionado antes de salir corriendo.

Malfoy maldijo mentalmente esperando que quien fuese que tuviera ese infarto estuviera sufriendo… horriblemente.

Salió lentamente de la sala… harto de estar en este lugar… se dirigió a la cafetería… tal vez un café o una soda bien fría calmaría sus ansias; aunque muy a pesar de Draco… si ya no todos a su paso le saludaban y presentaban… si la gran mayoría le miraba fijamente, algunos solo con un cordial saludo, otros con celos, indiferencia… y algún otro desadaptado le miraba sensualmente mientras le insinuaban con la mirada que les acompañara a algún sitio más apartado… claro que rechazó a todos y cada uno de ellos... fue directo a una de las maquinas de sodas… miraba atentamente perdido en sus pensamientos.

Cuando de repente supuso que Harry ya había regresado de su viaje para salvar vidas, puesto que recibió una fuerte y seca nalgada en su expuesto y respingón culo, por cierto n golpe significativamente más fuerte de los que solía recibir cortesía de su ojiverde, se volvió sobre sus talones tan rápidamente que cuando observo Harry a lo lejos… lanzo al aire la lata de soda reconociendo al causante de aquel intimo golpe en su parte trasera… pero incluso mas rápido que la fuerza de gravedad Potter llego hasta ellos antes de que la lata tocara el suelo. Solo parpadeo por unos segundos… cuando el enclenque cuerpo de Harry se abalanzó sobre el inmensamente mas corpulento de Blaise Zabini, reconocido medico neurocirujano, ejemplar personaje de la sociedad… y ex novio de Draco Malfoy…

Incuso siendo un Malfoy… jamás en su vida había pensado siquiera en que algo como sus peculiares gustos podrían tener un resultado tan devastador… porque a pesar de que Draco Malfoy no había tenido una infinidad de parejas impersonales… las pocas relaciones en las que se haba inmiscuido involucraban hombres con algo en común… esa magia animal… que era muy similar al de Harry, y la verdad es que jamás había pensado en que ambos amores de su vida se encontraran entre si… y precisamente ellos… hubiera sido mucho mejor que se encontrara con Nott… pero al parecer el destino no lo favorecería esta vez…

Porque si para Malfoy, Harry Potter era un león, en su tiempo Zabini Blaise, había sido un toro en la vida de Draco. Joder, el mundo sabia que esos dos hombres especialmente salvajes no debieron haberse encontrado nunca…

Harry era al menos 2 cabezas mas pequeño que Blaise, sin contar con los al menos 20 kilos extra de puro musculo que se cargaba el mayor… quien miraba divertido la furia incontrolable del ojiverde sosteniéndolo de las muñecas inmovilizándolo mientras reía burlón. Sujeto a su novio por la cintura alejándolo de la pelea entre gritos y reclamaciones.

-Contrólate Potter – exigió con tono imponente el rubio con apenas fuerzas para detenerlo.

-Te ha tocado!!!- gritaba retorciéndose en los brazos que le sujetaban con fuerza.

-Si pretendes atacarme al menos asegúrate de tener la fuerza suficiente para mantener la batalla… si no es así… mejor ni lo intentes. – la voz de Zabini era grave, tosca, y gruesa, pero infinitamente sensual… aunque Harry no lo quisiera ese sonido provoco un escalofrió en por su espalda… de miedo y expectación.

-Cállate Blaise!!- fueron las primeras palabras que el rubio le dirigió a su ex.

-------------------

Bueno este capi es algo más corto lo sé, pero solo para no dejar como incógnita todo lo que piensa Draco jejeje así que espero que les haya gustado… que dejen sus coment… y creo que eso es todo así que con esto ultimo me despido… nos vemos en el próximo capi jiji

Adiós y sean felices.