Disclaimer: Los personajes mencionados a lo largo de la historia son de S. Meyer, la historia y la personalidad de ellos es mía.
El misterio de Forks
...
Capítulo beteado por Sol Onuma, Beta de Élite Fanfiction.
( www facebook com/ groups/ elite. Fanfiction )
...
Epílogo
Es increíble la manera en que puede cambiar tu vida. Un día te encuentras festejando la alegría de ser prontamente graduada de Medicina, junto a tres maravillosas amigas. Pero... de pronto, aparece una nube gris que nubla tu maravilloso sol.
Pasó un mes desde que perdí a mi mejor amiga.
Pasaron dos semanas desde que confirmé su muerte.
Pasaron dos semanas desde que había descubierto al asesino.
Pasaron dos semanas desde que murieron Alec y Victoria. Dos personas inocentes.
Y pasaron siete minutos desde que descubrí que estaba embarazada.
Bajé lentamente la prueba de embarazo y miré fijamente mi reflejo en el espejo; unos ojos marrones tristes y una chica con piel pálida me regresaron la mirada. Aún no me recuperaba de los secesos que tuvieron lugar dos semanas atrás. Algo normal, ¿no?
Después de que mi vista se pusiera oscura, no fue por desmayo si no por las fuertes emociones que viví, cuando salimos de la casa toda mi familia estaba allí. Mis padres, Alice y algunos vecinos de Forks, entre ellos Sue.
.
.
.
Mis padres aferraron sus brazos a los míos en cuanto me alejé de donde los paramédicos atendían a Carlisle. Estaba muy herido, pero sobre todo alterado. Había intentado regresar dentro, pues sus dos hijos se estaban peleando a muerte y con fuego de por medio.
Egoístamente, esperaba que el desgraciado de Edward se quemara en las llamas del infierno. Se lo merecía, había matado a muchos inocentes.
—¡Es urgente que todos se alejen lo más que puedan de aquí! —gritó un policía.
No ubicaba bien lo que sucedía, pero sentí que mis padres me alejaban de la casa de Edward. Carlisle se había puesto histérico, así que lo sedaron y lo subieron a una de las ambulancias.
Cuando paramédicos y policías se acercaron a mí, me alejé rápidamente, refugiándome en mis padres. No quería saber nada de Forks en lo que quedaba de mi vida. Me quería ir cuanto antes de aquí.
Miré a mis padres.
—¡Sáquenme de aquí! —exclamé y mi mamá se acercó a abrazarme.
—Vamos, te llevaremos a casa, no te hace bien ver es... —Su voz se cortó tras la fuerte explosión que se escuchó, por lo que pareció, en todo el pueblo. Di la vuelta y vi cómo la casa había explotado y todo caía alrededor.
Negué con mi cabeza.
—¡Lo que quiero es que me saques de este mugroso pueblo! ¡Me quiero ir ya! —Las lágrimas salieron de mis ojos, mojando mis mejillas—. ¡Sácame de aquí, papá!
Él me refugió en sus brazos y besó el tope de mi cabeza.
—Lo haré. —Prometió con firmeza.
.
.
.
Sí, lo hizo.
Me sacó después de dos días de agonía. No lo pudo hacer más rápido, debido las estúpidas declaraciones que tenía que hacer. No entendía por qué me obligaron a hablar, Edward fue declarado muerto al igual que Alec. Ambos quemados.
Jasper, por fortuna, había podido sobrevivir, pero tenía quemaduras de segundo grado en su brazo y parte de su pierna derecha. Había confirmado la muerte de su propio hermano y en sus palabras hubo dolor.
Mi mente aún estaba tratando de hacerse a la idea de que Edward Cullen había muerto y no volvería jamás. Ya no me iba a volver a tener atada a una pared mientras deliraba sobre todas las mujeres y hombres que asesinó. Las pesadillas aún no disminuían, seguían cada noche y por lo mismo, comencé a ir a terapia dos veces por semana con una colega de mi madre.
Ahora que estaba embarazada, no sabía cómo iban a reaccionar. Mi hijo y nieto de mis padres, era también hijo del asesino de Rosalie y de otras personas inocentes. Tenía miedo de que lo rechazaran por ello.
¿Yo lo rechazaba? No. Definitivamente no, era mi hijo y yo me encargaría de que jamás fuera igual a su padre. Jamás se mencionaría a ese monstruo.
—Nunca se mencionará ese animal —afirmé con los dientes apretados.
Me acosté en la cama de nuevo, mirando hacia la ventana, observando cómo los arboles se mecían alrededor. Tristemente, ni siquiera en Seattle me sentía cómoda... Era como si fuera Forks, pero con más habitantes y grande.
La puerta de mi habitación se abrió, dejando ver a Alice.
—¿Cómo te sientes? —preguntó y me encogí de hombros.
—Supongo que bien.
Ella caminó hacia mi tocador y tomó la prueba de embarazo, antes de mirarme con la boca abierta. Mi expresión era neutra, no tenía absolutamente nada que decir. Todo estaba dicho en esa prueba con dos rayitas rosas.
—¿Estás embarazada? ¿De...? —Levanté mi mano, impidiéndole decir el nombre de ese.
—Sí, estoy embarazada y a partir de este momento, prohíbo el nombre de ese asesino —siseé.
Parpadeó varias veces y después de asentir, me miró de manera penetrante.
—¿Vas a... abortar?
—¡Sabes que no! —contesté horrorizada ante la idea de abortar a este pequeño—. Tú... Tú me conoces desde siempre como para preguntar algo así. Sabes que no sería capaz de hacerlo.
—Lo siento. —Se dirigió hacia mi cama y se sentó a mi lado, tomando mi mano—. Siempre estaré contigo, amiga. Pero, ¿qué harás con un bebé?
—Lo que todas hacen, tenerlo y cuidarlo —contesté—. No será nada fácil, pero lo intentaré.
—Siempre te apoyaré, en lo que sea. —Le sonreí en agradecimiento.
—No me quedaré en Seattle, necesito salir de aquí. —Frunció el ceño.
—Y, ¿a dónde iremos? —Cuestionó y casi sonreí cuando dijo iremos, era una gran amiga.
—Londres.
Londres. Tenía que ser un nuevo comienzo.
.
.
.
¡Estúpido y maldito Jasper!
Mi cuerpo estaba demasiado quemado, me ardía como el infierno mientras me arrastraba por la tierra del bosque en busca de ayuda. Sabía que solo una persona en todo este estúpido pueblo me ayudaría, después de todo el escándalo que se armó y ella era Sue, mi tía.
Continué arrastrándome siseando de dolor, mientras sentía cómo mis piernas se sentían como gelatina. Ambas me eran inútiles en este momento, pero en un futuro me servirían de mucho.
Volvería. Era claro que volvería.
Había muchas cuentas que saldar. Bella me volvería a ver más pronto de lo que se imaginaba.
—¡Aquí estás, muchacho del demonio! —exclamó en un susurro la voz que llevaba años escuchando con regaños, pero que jamás me traicionaría—. Sabía que no morirías. Aún no ha llegado tu tiempo...
—¡Calla—Cállate y... ayúdame! —Jadeé por el dolor y estiré mis manos hacia ella.
—Sí, mi niño, te ayudaré, pero será la última vez. —Suspiró—. Ya has hecho mucho daño, Edward, más que mi hermana Esme.
Rechiné los dientes y dejé caer mi cabeza contra la tierra.
—Quie… quiero... —Tomé aire—. ¡Ven—Venganza!
Volvería muy pronto. Aún estaba vivo y faltaba mucha sangre por ser derramada.
.
.
.
Fin... Por ahora.
¡Y se termino! Bueno, les agradezco muchisimo a cada una de ustedes por tomarse el tiempo de leer esta locura. Agradezco de todo corazon a Sol, por revisar cada capítulo y por darme cada susto con sus supocisiones (y la mayoria resulto verdadera).
¿Habra secuela? Si, la habra. A pesar de que no soy fan de las secuelas hare una de esta historia. Se llamara: El retorno del cazador. Estara en mi perfil apartir del 25 de febrero. Mientras que el 1 de enero los espero con un pequeños os.
Muchas gracias y que pasen una hermosa navidad :**
