Mientras, en Acebo...
La gente del pueblo Acebo se veía bastante activa, especialmente al ser otoño, puesto que pronto tendrían que terminar las cosechas para que, cuando llegara el invierno, no hubiera problemas con las provisiones.
Las personas y monstruos ayudaban en la reconstrucción de varios edificios, mientras en las calles niños humanos y niños monstruos corrían, contentos de salir temprano ese día de la escuela.
Recostado en una de las colinas del pueblo, cercana al restaurante de los Valientes, estaba Genki, quien solo tenía puesta su camisa, dormitando tranquilamente sobre el césped.
Solía hacer eso después del horario matutino del restaurante, puesto que, a pesar de ser alguien hiperactivo, le gustaba el aire fresco que se respiraba en el ambiente, junto con la brisa otoñal que brindaba.
Abrió sus ojos café, algo adormilado, por lo que bostezó y se estiró, sintiendo que estaba creciendo aún más al dolerle las piernas. Tomó su atención los manteles colgados cerca del restaurante, los cuales se sacudían al compás de la brisa…
"-No te preocupes Hare. Si tú no se los quieres decir-Genki señaló con el pulgar el restaurante- Respetaré tu decisión, pero te digo al tiro que no estás solo y que puedes confiar en nosotros-y diciendo esto último se recostó en el césped.
Hare lo quedó mirando y empezó a reírse levemente.
-¿Hare? ¿Qué te pasa? ¿Acaso dije algo gracioso?-
-Que va chico, me sorprende que en una noche te hayas dado cuenta de eso, y a los demás ni siquiera se les ocurre algo- y se recostó en el césped igual que Genki y empezaron a ver las nubes."
El recuerdo de su amigo hizo que el joven entrecerrara los ojos, por lo que miró el cielo, tratando de pensar en otra cosa…
"-¡¿No vas a responder?!- gritó Genki, apretando más la bufanda- ¡¿O es que te parece divertido como todos nos preocupamos por ti?! ¡Si nos vas a meter en todos estos líos, mejor déjanos a nosotros derrotar a Zafirest…! ¡Y TÚ LARGATE Y VETE CON TUS AMIGOS QUÉ TANTO EXTRAÑAS!"
Apretó sus puños, enojado…
Sabía que esa no era la razón por la que su amigo ya no estaba con ellos, pero el recordar que él le había dicho semejantes palabras…
Hacia medio año atrás…
-¡¿EEEEEEEEHHHHHH?!-el grito de sorpresa de Genki, Mocchi y Suezo resonó en el restaurante, haciendo que algunos pájaros elevaran vuelo al cielo del día.
Los tres amigos miraban sorprendidos a Holly y a Tiger. La joven se había sentado en una de las sillas vacías del comedor, mirándolos preocupada, con una carta en sus manos, mientras el lobo miraba para otro lado, serio.
-Holly, Tiger. ¿A qué se refieren?-les preguntó Golem, el único que se tomó aquella noticia sin escándalos.
-¡¿CÓMO QUE HARE SE HA IDO?!-exigió saber Suezo, chocando cabeza con Tiger, fastidiándolo- ¡¿QUÉ LE HICISTE ESTA VEZ, TIGER?!-
-¡No me metas a mí!- le gruñó el lobo, empujándolo con su pata- Lo que haga esa comadreja no es asunto mío-sentenció, mirando para otro lado.
-¡P-Pero…! ¡Pero…!- Genki miró sorprendido a Holly, sin entender la información- ¡¿P-Por qué se fue?!- preguntó- A-Acaso… ¡¿Pasó algo malo?!- se preocupó, pero su amiga negó con la cabeza, sonriendo tristemente.
-No, es solo que…- la joven se aferró levemente a la carta, consciente del peso de sus palabras, pero de todas formas se armó de valor, puesto que le había prometido a la liebre café que apoyaría su decisión- Es por su pluma- le informó, tomando su atención como la del resto de sus amigos- Hare se dio cuenta que su poder debe ser entrenado, ahora que él está fusionado con ella, así que… decidió irse a entrenar-cerró los ojos con pesar.
Tiger miró de reojo a su amiga, teniendo conocimiento de que ella no dijo toda la información, pero, en vez de replicar, decidió cerrar sus ojos, serio.
-S-Se fue…- se entristeció Mocchi- P-Pero… t-todos ya estábamos juntos-chii-
Suezo y Golem bajaron la mirada, también tristes al saber que la liebre se había vuelto a ir.
-¡Esto es muy egoísta de su parte!- explotó Suezo, enojado y dolido- ¡¿P-Por qué se ha ido mientras todos dormíamos…?! ¡¿Por qué no habló con nosotros?!-
-Suezo…- se entristeció Holly.
-¿Qué esperabas de esa comadreja?- bufó Tiger, tomando la atención del monstruo de un ojo y de la joven- Solo piensa en él y en nadie más. Además que empezó a tener esa manía de dejarnos a un lado, ¿así que para que extrañarse?-
-¡¿Por qué algo me dice que le hiciste algo para que se fuera?!- pataleó Suezo, mientras Holly miraba tristemente al lobo.
-Yo creo…- murmuró Golem, haciendo que sus amigos lo miraran- Que Hare se fue así, porque no quería despedirse- aseguró, sorprendiéndolos- Él decidió irse para entrenar. Su fuego debe ser muy peligroso, como para posponer el entrenamiento- sugirió con su voz grave, triste.
-… Cierto, Golem- asintió Holly, triste.
Tiger miró para otro lado, frunciendo el ceño, enojado por tener que cubrirle la espalda a esa liebre con puras mentiras.
En eso, Mocchi, triste, se percató que Genki había comenzado a temblar, por lo que lo miró, preocupado.
-¿Genki-chii?- se preocupó, tomando la atención de los demás.
-¿Genki?- Holly miró preocupada a su amigo, hasta darse cuenta que este se mordía el labio, con el cabello tapando sus ojos.
-… E-Entonces, ¿él nunca me lo perdonó?- murmuró Genki, con un hilo de voz, preocupando a sus amigos- Lo que le dije esa vez en el bosque…- recordó con pesar la pelea que había tenido con la liebre- Al final… se fue…- se restregó el rostro con el antebrazo, sin dejar de temblar.
-¡E-Espera, chico! ¡Eso fue por culpa de Zafirest, ¿recuerdas?!- le señaló Suezo, preocupado.
-¡C-Cierto!- Holly se levantó, preocupada- Esa vez, cuando pelearon… No fue tu culpa- intentó asegurarle, nerviosa al recordar la pelea que habían tenido el joven y la liebre.
-Quien golpeó a Hare no fue Genki- le aseguró Golem al joven, serio y preocupado.
-P-Pero…- gimió Genki-¿Por qué… se fue así…?-
-Genki-chii…- se entristeció Mocchi, por lo que se acercó al joven y le abrazó la pierna, en un intento de darle su apoyo.
Tiger observó en silencio como sus amigos trataban de consolar al joven. Frunció el ceño, pensando en que, cuando volviese esa comadreja, le haría pagar los malos ratos por lo que estaban pasando por culpa de sus mentiras…
"Hare…" Genki miró en silencio las nubes que flotaban en el cielo azul…
Sabía que su amigo se había ido a entrenar, pero, aun así… Aun así, le dolía que se fuera sin siquiera decirle…
Y habían pasado tantos meses… Un poco más de medio año, y no tenían noticia alguna de él.
-Ah…- suspiró, sentándose con flojera- Ojalá regrese pronto…- murmuró, estirándose y bostezando.
Sentía que sus piernas y brazos dolían, lo cual debía ser por su entrenamiento diario con Tiger en el bosque.
Sí, durante todo ese tiempo, el joven no solo ayudaba en el restaurante, sino que también se enfrascó en un entrenamiento con Tiger durante la madrugada, para no perder el ritmo. Eran unas sesiones de dos a tres horas en el bosque, por lo que últimamente el joven había aprendido a dormir poco… para su gran pesar.
Se estiró más, preguntándose si debía o no pedirle a Tiger un cese de las sesiones para descansar un poco, pero se quedó quieto al ver una nave de metal surcar los cielos, dirigiéndose, efectivamente… al restaurante…
-¡¿EH?!-se levantó de una, atónito, e instintivamente se tiró al césped cuando la nave pasó cerca del edificio, haciendo que, por la fuerza de la ventisca, los manteles se soltaran y rodaran por el piso.
-¡¿Q-Qué pasó?!- Suezo salió de golpe del restaurante junto a Mocchi, ambos sorprendidos, y más al ver aquella nave en el cielo, la cual dio un giro, aterrizando bruscamente a las afueras del pueblo.
-¡Ave de hierro-chii!- señaló sorprendido Mocchi.
-E-Eso… estuvo cerca…- jadeó Genki, sentándose de a poco, sintiendo como temblaba por haber tenido la impresión de que aquella nave estuvo a punto de aplastarlo.
-¡Genki, muchacho! ¡¿Qué fue lo que pasó?!- Suezo se le acercó junto a Mocchi- ¡¿De quién es esa Ave de Hierro?!-
-N-No l-lo sé…- tartamudeó Genki, aun algo asustado.
-¿Qué hacemos-chii?- se preocupó Mocchi, mirando a lo lejos la nave- Holly, Tiger y Golem aún no regresan-mencionó, recordando que los tres habían ido al bosque en búsqueda de algunos hongos y frutos secos.
-¡En todo caso, debemos ver que pasó!- sentenció el joven, levantándose de una- ¡Vamos!- miró a sus amigos, quienes asintieron y lo siguieron.
Cuando llegaron a la nave, se sorprendieron un poco al percatarse que, a pesar de haber volado de manera loca, se veía que era un Ave de hierro costosa. Su superficie plateada estaba pulida y brillaba elegantemente. Además, en la cabecera de la nave, estaba tallada una elegante "H" con metal dorado.
-¡W-Woa!- se asombraron los tres, ignorando que algunos aldeanos se acercaban, curiosos, puesto que también habían visto aterrizar a la nave.
-¡Ge-Genki!- Rikuto y Souta se acercaron a sus amigos entre la multitud de curiosos.
-Ah, hola chicos- saludó Genki, sin quitar la vista de la nave.
-¡Woa! ¡¿Es de uno de tus amigos?!- le preguntó el niño de pelo castaño, entusiasmado, mientras Souta miraba asombrado la nave.
-No, que yo recuerde…- murmuró el joven, confundido.
-¿Será de Most?- se entusiasmó Mocchi, pero, como los demás, se sobresaltó cuando la compuerta principal de la nave se abrió, reposando el metal en el césped con un fuerte sonido.
-¡ATERRIZAJEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!-de golpe, una pequeña figura sentada en una silla salió de la compuerta, para susto de los presentes, y, sin problema alguno, giró y derrapó.
-¡S-Señorita Daphne…!- un Proto Zero salió gateando de la compuerta, junto a un Harlequin. El monstruo robot y el mamífero se veían bastante mareados.
-¡N-No trate de alejarse tanto…!- le pidió el Harlequin, tratando de recomponerse.
-¡Pero…!- sonrió la niña que contestó al nombre de Daphne, girando su silla de ruedas- ¡Llegamos!- extendió sus brazos, contenta.
Era una niña de 10 años de piel pálida con pecas en las mejillas, y de cabellos finos color naranja de corte recto, que le llegaba a los hombros y le tapaba los ojos. Tenía un cintillo, vestía un suéter rosado, un pantalón negro y medias blancas. En sus piernas reposaba una manta rosado oscuro. Su silla de ruedas era de un color negro, y se podía ver que en uno de los apoya brazos había una manilla para poder direccionar sin problemas.
-S-Sabemos que llegamos, pero no por eso debe salir así. ¿Q-Qué hubiera pasado si se desinfla una de las ruedas?- le indicó el Proto Zero, levantándose junto al Harlequin.
-¡No pasa nada~!- aseguró la niña, yendo de un lugar a otro, sumamente contenta, ignorando la mirada de los extrañados y confundidos aldeanos.
-Zero, ¿por qué la dejaste tomar el mando de la nave?- le gruñó el Harlequin a su compañero, quien bajó la cabeza, apenado.
-¿Q-Qué esperabas, Cynffon? La señorita Daphne puso sus ojitos…- se lamentó el robot.
-¡Casi estrecha la nave!- pataleó Cynffon, hasta quedarse quieto junto a su amigo al notar la mirada de los aldeanos.
-¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO AQUÍ?!- les gritó Suezo, sobresaltando a ambos monstruos, tomando la atención de Daphne, quien dejó de conducir su silla- ¡¿QUIENES SON USTEDES?! ¡CASI NOS DESTRUYEN EL RESTAURANTE!-
-¡R-Realmente lo lamentamos! ¡N-No quisimos causar ningún estrago!- aseguró Zero, apenado.
-Estamos aquí por asuntos que no le interesan a un ojo gordo como tú- aseguró Cynffon, fastidiado, ofendiendo a Suezo- Así que no hay nada que ver aquí, plebeyos. Chu-chu- sacudió las patas como si quisiera espantar una mosca.
Al ser llamados plebeyos, Rikuto y los demás aldeanos los quedaron mirando, sumamente ofendidos.
-¡¿CÓMO NOS LLAMASTE?!- explotaron los adultos y monstruos, comenzando a gritarle al Harlequin, sobresaltándolo junto a Zero.
-¡YA LA HAS HECHO…!-gruñó Suezo, claramente enojado.
-No entiendo que pasa-chii- le dijo Mocchi a Genki, quienes, junto a Rikuto y Souta, eran los únicos que no le gritaban a los recién llegados.
-Yo tampoco, Mocchi- aseguró el joven, rascándose el cuello, hasta notar a la niña de pelo naranja, quien, ignorando el escándalo de los aldeanos, se había quedado mirando la aldea, sonriendo, puesto que, desde esa colina, se podía apreciar perfectamente el pueblo, junto al puerto y el bosque.
Genki sonrió, y se acercó a la niña, seguido de sus tres amigos, quienes estaban confundidos.
-Hola- la llamó, tomando su atención- ¿Fuiste tú quien condujo el Ave de Hierro?- le preguntó, sonriendo.
-Solo para aterrizar. Zero me da clases para conducir vehículos, y sé un poquito~- sonrió la niña, contenta.
-¿Por qué estás en una silla-chii?- le preguntó curioso Mocchi, dándole toques a las ruedas al igual que Souta.
-Es que no sé caminar- sonrió Daphne- Nunca he aprendido, ¡pero con esto me muevo sin cansarme!- aseguró, usando la manilla para retroceder y adelantar, asombrando a los dos pequeños monstruos.
"Y-Ya veo…" eso sorprendió un poco a Genki "A-Aunque, claro. No sería raro que en este mundo hubieran personas que no puedan caminar…"comprendió, algo triste.
-¿Y quién eres?- le preguntó Rikuto a la peli naranja, quien sonrió.
-¡¿Y quién ser vos?!-lo apuntó, sonriendo, sobresaltándolo junto a Genki- Mi papi dice que debo preguntarle a los extraños quienes son- sentenció, orgullosa de sí misma.
-S-Soy Rikuto- se presentó el pelicastaño- Y él es Souta, mi compañero- señaló al pequeño dino, quien olfateaba la silla de ruedas, curioso, mientras Mocchi miraba entusiasmado la manilla de esta.
-¡Soy Genki! ¡Genki el energético!- se presentó Genki, señalándose con el pulgar, haciendo que la niña abriera la boca, atónita- Y él es mi amigo, Mocchi-
-¡Un gusto-chii!- sonrió el pequeño monstruo, hasta que la peli naranja lo agarró de las mejillas, sobresaltándolo junto a los demás.
-… ¿Mocchi…? ¿Genki…?-una sonrisa divertida cursó los labios de la pequeña- ¡Perfecto!- apuntó con un dedo acusador al joven, sobresaltándolo y que retrocediera un paso- ¡Llegaste en el momento perfecto!-sonrió, haciendo sudar un poco a Genki- ¡Zero! ¡Cynffon!- apuntó a sus compañeros, quienes habían tratado de calmar a los enfurecidos aldeanos.
Al escucharla, ambos monstruos se pusieron rígidos, haciendo que los aldeanos parpadearan. Suezo miró extrañado a la niña.
-¡La escuchamos, señorita Daphne!- aseguraron el monstruo robot y el mamífero.
-Jejeje- sonrió la niña, para mirar a Genki- ¡Me llamo Daphne! ¡Daphne Hikari!- se presentó, extrañando al joven y a Mocchi por su sonrisa al decir su apellido, pero Suezo y los demás se quedaron sin habla- ¡Y necesito que reúnas a los Siete Valientes, Genki, el joven de la esperanza!-apuntó al pelicafé.
-…- Genki parpadeó varias veces- ¿Disculpa….? ¿El joven de que…?-se señaló, confundido.
Daphne sonrió, contenta.
Era de medio día, y el carruaje de Scarlett estaba estacionado en una arboleada conectada a un lago. Yeni y Negri, sueltos, estaban tomando agua del lago, mientras Hare estaba recostado a la orilla, al lado de una caña de pescar clavada al césped.
A su lado estaba Aiko, apoyando la espalda en su pelaje, hojeando un libro sobre los números, y una canasta vacía, en donde se suponía debía dejar los peces que atrapara.
Curiosamente, Hare no solo tenía vendada la frente, sino que también los brazos y su pierna derecha por completo, pero parecía no molestarle esos detalles.
-Ese… Dijo que iba a ayudarnos a conseguir el almuerzo…- murmuró enojada Yuki, en otra parte del lago, mirando como Hare parecía bastante relajado al, prácticamente, no hacer nada.
-Vamos, vamos- sonrió Scarlett, sin su capa puesta.
Ambas estaban usando el agua del lago para limpiar los utensilios de cocina, mientras Snowfall y Worm habían ido a recolectar frutos, y Hare pescaba el almuerzo… o se suponía lo hacía.
-¡Oye, estafador! ¡Haz algo o los peces no picarán!- le ordenó Yuki, apuntándolo con una cuchara.
-Los ruidos espantan a los peces, y yo debo ser uno con la naturaleza- recitó Hare, sin siquiera abrir los ojos al disfrutar de la brisa otoñal, hasta que le llegó en la nuca la cuchara- ¡Yuki!- se sentó de una, molesto, mientras su amiga silbaba mirando para otro lado.
-Yuki…- suspiró Scarlett.
-Jejejeje- sonrió divertida Aiko, a lo que Hare le acarició la cabeza-Papi, ¿atraparás muchos pececitos?- le preguntó.
-¡Sí~!- sonrió Hare, haciéndola sonreír.
-Idiota- bufó Yuki, fastidiando a la liebre café.
Cada vez que Aiko le decía Papi a Hare, este no podía evitar sonreír, sumamente contento de ser visto de esa forma por la niña, lo cual solía fastidiar a Yuki, quien comenzaba a soltar comentarios de ese tipo.
-¡Scarlett~!- escucharon, por lo que miraron a Worm regresar junto a Snowfall, quien llevaba en el hocico una cesta parecida a la que estaba junto a Hare- ¡Encontramos muchas bayas!-informó, subiéndose al hombro de su amiga.
-¡Bayas~!- se alegró Aiko, acercándose a Snowfall para apreciar los redondos y jugosos frutos en la cesta.
-¿No se encontraron con un raro?- le preguntó Yuki a la loba blanca-Están abundando últimamente- miró a Hare, quien bajó las orejas, fastidiado.
-N-No- negó Snowfall dejando la cesta en el césped para poder hablar- P-Por cierto, Hare…- miró a su amigo, quien tomó la caña, consciente de que, ahora que había llegado el postre, debía conseguir el almuerzo.
-¿Mm? Soy todo orejas, chica- la miró extrañado la liebre, mientras Negri se acercaba a la cesta con intención de comerse unas bayas, por lo que Aiko le abrazó el hocico, en su tierno intento de impedírselo.
-B-Bueno… S-Se está volviendo a agitar- informó Snowfall, señalando con su cola el carruaje, el cual, curiosamente, comenzaba a sacudirse muy levemente.
Ante eso, Scarlett sonrió, apenada.
-Oh, ya veo…- sonrió Hare- ¡Pues que se siga moviendo!- le reclamó al carruaje, el cual se sacudió más.
-V-Vamos, Hare- le pidió la loba blanca, acercándose a él- E-Estoy segura que Svart debe de tener una razón para, bueno…- intentó explicarse.
-Chica, si me entero que te enamoraste del prisionero, lo ahogo- le aseguró de inmediato Hare, desconfiado.
-¡C-Claro que no!- negó de inmediato Snowfall, apenada.
-¿De verdad…?- Yuki entrecerró los ojos, sin creerle.
-E-Es verdad- suspiró la loba, triste de que ninguno le creyese- Es que, Hare, ¿cuántos días lleva ahí?- le preguntó, preocupada.
-No sé ¿Hace cuántos días pude al fin caminar sin usar muleta?- preguntó Hare, señalando su pierna vendada- Ese sarnoso intentó arrancármela-
-E-Eso fue porque lo quemaste- le indicó Scarlett, apenada, a lo que Hare hizo una mueca.
En efecto, hacía ya más de una semana que fue el incidente con los Weeds, y cuando conocieron a Svart, el lobo negro.
Después de que él declarase que quería asesinar a Tiger, Hare peleó contra él, para sorpresa de Scarlett y los demás, pero no fue un combate de juego. La liebre, a pesar de ganarle al lobo, había terminado con su pierna casi rota por los colmillos de Svart, quien terminó con sus patas quemadas y una fea herida en el hocico.
Scarlett y Yuki habían logrado detener la pelea al sujetar a Hare, quien había estado bastante enojado. Después de calmarlos, y de atender las heridas de ambos monstruos, Hare, sumamente desconfiado y enojado con Svart, terminó por amarrarlo, y tirarlo al compartimiento secreto del carruaje, hasta que este explicase bien las razones que lo motivaban a querer matar a su amigo...
Desde entonces, el carruaje se había convertido en una prisión móvil, lo cual incomodaba bastante a Scarlett y a Snowfall, quienes no pudieron convencer a Hare de sacar al monstruo de ahí, y apenas y les permitía darle de comer…
Hare, definitivamente, detestaba a Svart, quien, en esos momentos, amarrado en aquel compartimiento, se sacudía con fuerzas, con la idea fija de que en el momento justo le arrancaría la pierna al supuesto Valiente.
-¡Bien!- Hare sacudió la caña, sacando del agua un enorme pez, para asombro de Worm y Aiko, quien colgaba del cuello de Negri, el cual olfateaba entusiasmado las bayas, hasta que Scarlett tomó la cesta para evitar que se las comiera.
El pez aterrizó impecablemente a la cesta al lado de Hare, quien miró divertido a Yuki, a lo que ella bufó, sin dejar de limpiar un cuenco de comida.
-En todo caso, chica. Pronto llegaremos a Mandy, y me parece que cerca de ahí hay un Templo, así que pronto podremos conocer al nuevo miembro- le señaló Hare a Scarlett, poniendo otro anzuelo a la caña, mientras la joven trataba de que Negri no intentara comerse las bayas.
-E-Es verdad- sonrió Scarlett, ignorando que Negri le mordía traviesamente el pelo para que ella le diera, al menos, una baya.
Miró el carruaje, consciente de que el Disco Misterioso que Shogun les había entregado reposaba dentro de un bolso, a salvo.
-Ojalá sea niña- sonrió entusiasmada Aiko.
-¿Ah? ¡No más niñas!- negó Worm, amurrado con esa idea, extrañándola junto a Yuki, Snowfall y a Scarlett-¡Todos aquí son niñas menos Hare y yo! ¡No quiero otra niña, quiero un niño!- aseguró, pataleando.
-Vamos, vamos, chicos- sonrió con una gota en la cabeza Hare, notando que parecía una conversación de casados, lo cual lo hacía ver tiernos.
-… ¿Y no pueden ser las dos cosas?- sugirió inocentemente Aiko, haciendo sonreír apenadas a Snowfall y a Scarlett, que Yuki hiciera una mueca, y Hare tratara de sonreír.
La pequeña… era demasiado inocente para ese mundo.
-Niño o niña, adulto o pequeño, lo querremos igual- aseguró Scarlett, a lo que Aiko asintió, de acuerdo con ella, aunque Worm infló una mejilla, amurrado por ello.
Hare sonrió levemente, y se centró en la pesca, mientras Yeni se le acercaba y se recostaba a su lado.
-Este… ¿Hare?- lo llamó Snowfall, algo incomoda, notando que la conversación había tomado otro rumbo.
-El prisionero se quedará en ese compartimiento hasta que no responda a mis preguntas-sentenció de inmediato Hare, sacudiendo un poco la caña para tomar la atención de los peces, haciendo que Snowfall suspirara, deprimida.
-Pero… ¿cómo se responde a algo que no preguntan?- se quedó pensando Aiko, curiosa, haciendo que Hare la quedara mirando, incomodo.
-Buena, pregunta. ¿Qué dices, estafador?- Yuki miró a la liebre café, quien hizo una mueca, notando que Scarlett, Worm y Snowfall también lo quedaron mirando.
-… Bien- suspiró fastidiado Hare, clavando la caña en el césped, tomando el libro de Aiko y levantándose- Chicas, ustedes realmente se aprovechan de mi- les aseguró antes de ir hacia el carruaje, a lo que Scarlett sonrió.
Hare entró al carruaje, y dejó el libro de matemáticas de Aiko dentro de una caja llena de los libros de la pequeña, para después suspirar y mirar desconfiado el piso de madera. Suspiró de nuevo, y, a regañadientes, sacó la tabla que mostraba el compartimiento secreto del carruaje, asomándose a este, para ver a Svart amordazado, quien, al verlo, le gruñó de inmediato.
-Veo que no has cambiado de parecer, ¿no?- sonrió con ironía Hare.
-Eres un…- le gruñó el lobo, divirtiéndolo- ¡No puedo creer que una escoria como tu sea uno de nuestros salvadores!- aseguró, enojado, tratando de pararse pero no le era posible por el espacio y las cuerdas- ¡Cuando salga de aquí…!
-Lo harás cuando dejemos las cosas claras, peludito- aseguró Hare, acomodando los hombros en los bordes del compartimiento, para hablar más cómodamente- ¿Vas a decirme por qué quieres atacar a uno de mis compañeros?- le preguntó, sonriendo.
Svart gruñó, enojado al ver como la liebre sonreía, consciente que hacía ese gesto a propósito para indicarle que, cualquier cosa mal que diga, le iría en su contra.
Era un cobarde, pero un cobarde astuto…
-Ya te he dicho, maldito, que es un asunto entre lobos. Una liebre no tiene por qué meterse en estos temas- le gruñó Svart, mientras Hare se limpiaba la oreja, sin dejar de sonreír.
-Ustedes los lobos pueden llegar a ser tan orgullosos que su juicio los nubla- sonrió Hare, bastante divertido, fastidiando al lobo negro- Si bien, admito que en parte fue mi error el haberte atacado primero cuando nos conocimos, ha sido también tu culpa la situación actual-
-¡¿Q-Qué dices?!- se enfureció Svart.
-Vamos, es obvio que si le dices a alguien que irás por la cabeza de uno de sus compañeros, las cartas no jugarán a tu favor- le indicó Hare, cabreándolo- No me extraña que esos Weeds te hayan capturado. Eres totalmente un cabeza dura-
-¡No quiero que una liebre como tú me hable así!- le gruñó Svart, a lo que Hare lo miró sonriendo, con las cejas alzadas.
-Vamos, vamos. A diferencia de a ti, a mí sí me da el pensar antes de hablar- sonrió con suficiencia la liebre- Así que hagamos esto: me explicas bien tus razones, y dependiendo de tus argumentos dejaré de tenerte como mi prisionero, ¿te parece?- le sugirió Hare.
-No voy a hablar de esto con una liebre- le gruñó Svart- Esperaba que como Valiente fueras un monstruo más noble, pero con tu estúpida actitud…- bufó, enojado, haciendo que la liebre lo mirara haciendo una mueca- Y yo pensaba que los lobos podíamos ser algo salvajes- sonrió con sorna.
-No me compares con lobos de tu calaña, chaval- exigió Hare, sonriendo costosamente.
-¡¿M-Me dijiste chaval?!- gruñó enojado Svart.
-¿Crees que no me he dado cuenta? Tienes el tamaño de un lobo adulto, pero creo que eres un adolescente, ¿me equivoco?- sonrió divertido la liebre, incomodando a Svart, quien le gruñó con más fuerza- Eso explica la razón de que no pienses lo que hables- sentenció, divertido.
-¿Y-Y qué si soy más joven?- gruñó el lobo- ¡Solo sácame de aquí!- exigió.
-Ya te dí mis condiciones- sonrió Hare- Y no tengo problemas en mantenerte aquí por más tiempo-
-…- el joven lobo le gruñó, pero después suspiró, enojado- E-Está bien…- concedió, tomando la atención de Hare- T-Te lo diré-
-Perfecto. Mis orejas están listas para escuchar tus excusas, que espero sean verdaderas- sonrió Hare, divertido al ver que al fin recibiría explicaciones.
-…- Svart lo miró, frunciendo el ceño- No quiero que los demás escuchen- aseguró, fastidiado, intentando ver por detrás de Hare.
-Los demás están fuera- aseguró la liebre, inclinándose un poco- Así que habla, muchacho-
-…- el lobo negro frunció el ceño…
-S-Se está tardando- le mencionó Worm a Snowfall, mientras Scarlett y Yuki comenzaban a secar los utensilios, y Aiko trotaba por el lugar con la cesta de bayas, divertida de que Negri y Yeni la siguieran con la intención de comerse los frutos.
-Ta-Tal vez al fin llegaron a un acuerdo- sonrió Snowfall, esperando que fuera así…
-¡GHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!- se escuchó a Hare, por lo que el grupo entero se sobresaltó y miró al carruaje, el cual comenzó a sacudirse- ¡E-ERES UN…!-
-O-O tal vez no…- suspiró Snowfall, desanimada.
-¿Q-Qué fue…?- parpadeó Yuki, sorprendida, observando que el vehículo de madera se comenzó a sacudir con más fuerza, además de que empezaron a oírse gruñidos.
-¿Papi?- se extrañó Aiko, ignorando que Yeni y Negri habían asomado sus hocicos a la cesta.
Entonces, Hare salió gateando del carruaje para después caer de cara al césped, con algunos arañazos en el pelaje, mientras el vehículo se sacudía aún más.
-¡Ha-Hare!- Scarlett y los demás se le acercaron, sorprendidos de que hubiera terminado así.
-¡E-Ese pulgoso…!- la liebre se sentó, restregándose la cara, asqueado- ¡Me escupió!-
-¡¿EH?!- se sorprendieron todos, mientras Aiko parpadeaba, curiosa.
-¡E-El muy rufián…! ¡Me dijo que me diría la verdad, pero cuando me asomé más para escucharlo no solo me escupió en la cara, sino que trató de arrancármela!- informó enojado Hare, mirando molesto el carruaje, el que comenzaba a sacudirse con más fuerza.
-¡YA VERÁS LA PRÓXIMA VEZ!- aseguró la enojada voz de Svart.
-¡DÉJAME VER SI TE DOY UNA PRÓXIMA VEZ, CACHORRO…!- gruñó enojado Hare.
-V-Vamos, no te enojes- lo intentó calmar Scarlett, mientras Yuki se abrazaba el estómago, riendo sumamente divertida.
-¿Cachorro?- parpadeó Aiko, intercambiando mirada con Worm, mientras Snowfall suspiraba, desanimada al ver que el conflicto seguía.
-S-Sí- asintió la loba blanca, tomando la atención de los dos pequeños- Svart es más alto que yo, pero he notado que es joven. Creo que debe tener entre 15 y 17- admitió, sorprendiendo a Worm.
-¿Eh?- eso tomó la atención de Hare, quien dejó de patalear- Hablando de eso… Chica, ¿cuánto tienes?- eso hizo parpadear a la loba- Siempre he notado que Yuki y tu son más jóvenes que yo- admitió.
-¿Me estás diciendo Bebé?- eso cortó la risa de Yuki, sobresaltando a Hare.
-Yo tengo 23- sonrió Snowfall, moviendo la cola- Yuki tiene 25- miró a su amiga, quien bufó- Y Worm tiene 4- miró al gusanito, quien sonrió.
-Entonces, ¿yo soy el más viejo aquí?- se señaló Hare, algo ofendido, hasta que Aiko lo abrazó.
-¡Igual te quiero, papi!- le sonrió la pelinegra.
-¡A-AIKOOO!- se conmovió Hare, apapachando a la niña, fastidiando a Yuki.
-B-Bueno, Hare. Supongo que nada ha cambiado con respecto a Svart, ¿verdad?- le preguntó Scarlett, notando que las sacudidas habían cesado, pero aun así se podían escuchar los gruñidos del prisionero.
-Hasta que ese lobo no suelte bien la lengua, y deje de intentar hacerse un abrigo con mi pelaje, nada cambiará- sentenció Hare, testarudo, mientras Aiko se acurrucaba en su pecho, a lo que le acarició el cabello.
-Vamos, Hare…- suspiró la joven- Nos meteremos en graves problemas si alguien descubre que usamos el carruaje para esto-
-Al-Al menos la Oficina Mercante no se encuentra en Mandy- admitió Snowfall, algo aliviada por ese detalle.
-¿Oficina?- se extrañó Hare, pero sus orejas notaron el relincho alegre de los caballos, por lo que, como los demás, dirigió su mirada hacia Negri y Yeni, quienes se estaban comiendo las bayas de la cesta tirada en el césped.
-¡L-LAS FRUTAS!- se sobresaltaron las chicas, y miraron de inmediato a Aiko, quien parpadeó.
-Se me cayó la cesta- sonrió la pequeña.
-¡Yeni, Negri! ¡Ese es nuestro postre!- Worm se dirigió hacia los caballos.
-T-Tendremos que ir por más…- se lamentó Snowfall, mientras Yuki se rascaba la sien, fastidiada, hasta notar que la caña de pescar estaba siendo tironeada con fuerza por un pez, y, de golpe, dejó de estar clavada en el césped, cayendo al lago por el pez.
-¡LA CAÑA!-se asustó Hare, dejando a Aiko en el césped y corriendo de inmediato hacia el lago, metiendo la mano en el agua para intentar agarrar el palo.
-Ay, dios...- suspiró Scarlett, observando las situaciones.
-Scarlett- la llamó Aiko, tomando su atención- Tengo hambre- sonrió, señalándose.
-Espera un poco más- le pidió la joven, apenada de todo el desastre.
-Más que almuerzo, tendremos cena- bufó Yuki, fastidiada, a lo que Scarlett y Snowfall bajaron la cabeza, desanimadas.
Acebo.
Varios aldeanos miraban sorprendidos la nave de los Hikari estacionada cerca del restaurante de los Siete Valientes, en el cual, se efectuaba una curiosa reunión.
-¿Y bien?- bufó Tiger. Estaba en el salón junto al resto de sus amigos y aquellos tres extraños huéspedes-¿Qué es lo que quieren?- preguntó, mientras Holly y Golem depositaban en el mesón de atención las canastas con los hongos y semillas recogidas.
-¡Cuida tu lengua!- le exigió Cynffon, mientras Zero intentaba calmarlo y la pequeña Daphne sonreía levemente- ¡¿No sabes a quien te estás dirigiendo?!-
-Solo veo a dos monstruos y una niña en silla de ruedas- bufó fastidiado Tiger, hasta que Suezo le dio un coscorrón con su pedúnculo- ¡¿Pero qué rayos…?!- lo miró enojado.
-¡Co-Controla tu lengua, Tiger!- le pidió enojado Suezo, extrañándolo- ¡E-Ella es una Hikari!-le informó, señalando a Daphne, quien sonrió levemente.
-… ¿Una qué?- parpadearon Genki, Mocchi, Golem y Tiger.
-¡¿Por qué son tan ignorantes?!- se exasperó Suezo.
-C-Creo haber escuchado ese nombre antes…- admitió Holly, pensativa, haciendo que su compañero se cayera de espaldas al ver que ella tampoco sabía mucho.
-Los Hikari son una de las grandes familias nobles de los humanos- explicó Zero, mientras Daphne movía su silla para acercarse a una mesa, y así contemplar los servilleteros de madera- Se centran en el campo del comercio-
-Todas las exportaciones e importaciones de este continente, no, de todo el mundo se basa en los medios de transporte dirigidos por ellos- sonrió Cynffon- Ya sea comida, oro, objetos, información, personas y monstruos. ¡Todo se conecta a los Hikari!-
-¡Woa!- se asombraron Genki y Mocchi.
-Mph- bufó Tiger, ofendiendo a Cynffon- ¿Y qué rayos quiere una princesa con nosotros?-
-No soy una princesa- sonrió Daphne, levantando un servilletero.
-La señorita Daphne es la hija menor de la actual cabeza de los Hikari, el amo Ray Hikari-corrigió Zero.
-¡¿E-Entonces es una noble?!- se sorprendió Genki, mientras Mocchi abría la boca, sorprendido.
-Es gente famosa- murmuró Golem, a lo que Suezo asintió, satisfecho de que al fin sus amigos comprendieran la situación.
-Jeje- sonrió la peli naranja, satisfecha consigo misma.
-O sea, una princesa- se fastidió Tiger.
-¡Que no lo soy!- Daphne sacudió sus brazos, ofendida.
-Vamos, Tiger- le sonrió Holly, a lo que el lobo bufó, mirando para otro lado, desconfiado- Bueno, este, señorita Daphne, ¿qué es lo que busca de nosotros?- se dirigió a la niña, quien sonrió levemente.
-Jejejeje- Daphne sonrió, divertida, pero entonces miró extrañada a los cuatro monstruos-¿Eh? 1, 2, 3, 4…- los contó, para después inflar las mejillas, amurrada- ¿No eran cinco monstruos?-
Al escuchar eso, Mocchi, Golem y Suezo bajaron la mirada, tristes al recordar al faltante. Tiger, en cambio, miró para otro lado, fastidiado.
-¿Eh?- Cynffon se extrañó, y, al igual que Zero, comenzó a contar al grupo, extrañándolos-¡¿Son seis..?!- se indignó- ¡¿N-No se suponen que eran Siete Valientes?!- señaló- ¡¿Por qué falta uno?!-
-Ah, bueno…- se entristeció Holly, a lo que Genki bajó la mirada, sin decir nada.
-…- Zero se percató de ello, y miró Daphne, quien mantenía las mejillas infladas, amurrada- Recuerde que, antes de partir, le conté que había esta posibilidad, señorita- le mencionó, tomando su atención-Se han empezado a propagar rumores sobre un miembro faltante de los Siete Valientes-
-Pero…- se amurró Daphne.
-¿Rumores?- Genki frunció el ceño, preocupado- ¿A-A qué te refieres?- le preguntó a Zero.
-A veces atienden a viajeros, ¿no?- les preguntó Cynffon, a lo que el joven asintió- Bueno, creo que de esa forma se propaga el rumor. Si notan que falta uno de ustedes, se lo comentan a un amigo, este a otro, y así…-
-Tsch. ¿Por qué no se meten en sus vidas?- gruñó por lo bajo Tiger, molesto.
-¿Y quién es el que falta?- preguntó a Daphne.
-Bueno…- se entristeció Holly.
-¡Un momento!- pidió Genki, extrañando a los huéspedes- ¿P-Por qué quieren saberlo?-
-¡Cierto-chii! ¡Es extraño y sospechoso-chii!- aseguró Mocchi.
-¡Muchacho, cuida tu lengua…!- le pidió avergonzado Suezo, pero Golem puso su enorme mano en la cabeza del un ojo, pidiéndole que se callara.
-La señorita Daphne quería conocer a los Siete Valientes- explicó Zero, a lo que la niña asintió- Ella ha estado enferma desde hace unos meses, pero ahora que el médico aseguró que no le haría mal tomar aire fresco, decidió que viajáramos a Acebo para poder encontrarnos con ustedes-
-Vaya, vaya. Mira que somos famosos- sonrió jactanciosamente Suezo, fastidiando a Tiger.
-¿Estuviste enferma?- se preocupó Golem, mirando a la peli naranja.
-Sí, pero eso es normal- sonrió Daphne- ¡Mi salud es muy delicada, así que siempre puede pasarme algo malo!-
Eso preocupó al monstruo de piedra y a Holly, quienes intercambiaron miradas.
-¡Y-Y aun así, la señorita Daphne está llena de energías!- aseguró conmovido Cynffon, restregándose los ojos con su pata.
-¡E-Ella es el claro ejemplo de auto-superación!-gimió Zero, también conmovido.
-¡S-Señorita Daphne!- gimieron conmovidos Genki, Mocchi y Suezo, fastidiando más a Tiger.
-Ustedes se siguen ablandando tan fácilmente…- bufó el lobo, negando con la cabeza.
-Lo lamento mucho, señorita, pero actualmente no estamos todos juntos- se disculpó Holly, agachándose para estar a la altura de la silla de ruedas- Uno de nuestros cámaras está de viaje, en un entrenamiento-
-Ah…- se decepcionó Daphne- Pero si me escapé para verlos…- infló una mejilla.
-¿Eh? ¿S-Se escapó?- parpadeó Holly, para después ver a los dos monstruos que cuidaban de la niña, quienes tosieron, incomodos.
-E-El amo Ryan suele prohibirle a la señorita Daphne que salga de los límites de Salvia- explicó Zero, algo incómodo- Y, bueno, cuando el médico dijo que lo mejor sería que tomara un poco de aire fresco…-
-Ella nos pidió que la trajéramos aquí-Cynffon se rascó la mejilla- Y partimos hace una semana… El amo ya sabe lo que hicimos y ya estamos advertidos de que, cuando regresemos…- suspiró, desanimado.
-N-Nos harán limpiar los establos…- suspiró Zero, también desanimado- ¡P-Pero si la señorita Daphne mantiene una sonrisa con esto, no me importa ensuciar mis engranajes!- sentenció.
-¡Eso lo iba a decir yo!- aseguró Cynffon, incomodándolo.
-¡AY, Y YO PENSANDO QUE ERAN UNOS MONSTRUOS CLASISTAS…!- conmovido a más no poder, Suezo se restregó el ojo con un pañuelo, mientras Genki y Mocchi, aguantando las lágrimas, asintieran, de acuerdo.
Tiger bufó, aun sin confiar en los visitantes, a lo que Holly sonrió, comprendiendo que así era la naturaleza del lobo.
-Sé que es un poco tarde, y no podemos ofrecerte comida de alta calidad- le mencionó la joven a la niña, tomando su atención- Pero, si quieres, podemos servirles el almuerzo- le sonrió.
-¡¿De verdad?!-se alegró Daphne.
-Golem es un gran cocinero- aseguró Genki, señalando al monstruo de piedra, quien asintió, sonriendo.
-Agradecemos su propuesta, pero la señorita Daphne solo puede comer ciertos alimentos- intervino Cynffon, amurrando a la niña-N-No me ponga esa cara…- le pidió a la pequeña, quien infló más las mejillas.
-Ya veo…- sonrió tristemente Holly.
-Pero, si me dices sus ingredientes, podría prepararla- le indicó Golem al monstruo mamífero.
-¿En verdad?- el Harlequin lo miró, no muy seguro.
-No debes dudar de las capacidades de nuestro cocinero- aseguró Suezo, sonriendo con orgullo.
-¡Entonces, mientras ellos cocinan…!- Genki tomó mangos de empuje de la silla de ruedas, haciendo parpadear a Daphne- ¿Qué tal si vamos a dar una vuelta? Ahora que estás fuera debes respirar mucho aire puro, ¿no?- sonrió, divertido.
-…- la niña lo miró, sorprendida y una sonrisa cursó su rostro- ¡Vamos con todo!- y, sin más, movió hacia adelante la manilla de su silla, haciendo que esta se dirigiera con fuerza contra la puerta del restaurante, con Genki aun sujeto a ella, para susto de los presentes.
La silla de ruedas abrió de golpe la puerta, aterrizando sin problemas en el césped, para continuar camino con rapidez por la colina, mientras Genki se sujetaba bien a los mangos de la silla.
-¡G-GENKI-CHII!- se asustó Mocchi, siguiendo la silla de ruedas al igual que Suezo.
-¡S-SEÑORITA DAPHNE!- se asustaron Zero y Cynffon.
-T-Tranquilos, estarán bien- sonrió apenada Holly, mientras Golem asentía, de acuerdo, y Tiger miraba para otro lado- Estarán cansados cuando regresen, ¿qué les parece prepararle a Daphne su almuerzo?- sugirió, juntando sus manos.
-¡Es señorita!- le recordó Cynffon, haciendo bufar al lobo- P-Pero, está bien- respiró hondo, tratando de calmarse- Los ingredientes están en la nave- le indicó a Golem, quien asintió, y, junto a Zero, salieron del restaurante para dirigirse a la nave.
Holly sonrió, contenta al ver que todo iba bien.
-… ¿En serio confías tan rápido en ellos, Holly?-las palabras del lobo tomaron su atención, por lo que lo miró, confundida- Eres demasiado amable-negó con la cabeza.
-Creo en lo que nos han dicho Zero y Cynffon- sonrió la joven- Y sé que también te ha tocado la situación de la pequeña-
-No me caen bien los niños- aseguró Tiger- Son tan llorones y quejumbrosos… Me costó mucho hacer que Gray Wolf dejara de ser tan suave- volvió a negar con la cabeza, fastidiado, haciéndola sonreír.
-Aun así, yo creo que la pequeña Daphne es una buena niña- sentenció Holly, poniéndose detrás de la barra para sacar los utensilios de cocina- Parece que la tiene muy difícil ya a tan corta edad, y veo que trata de disfrutarlo al máximo- sonrió, enternecida- Además, se nota que es nuestra fans- admitió, algo divertida.
-…- Tiger la miró, y después suspiró.
-Sé que estás así porque nos hizo recordar a Hare- le señaló Holly, haciendo que el pelaje de su amigo se erizara de golpe.
-¡¿P-Por qué rayos debería importarme esa estúpida comadreja?!- bufó el lobo, ofendido, haciéndola sonreír-… Quieres que vaya a cuidarlos, ¿verdad?-
-Además de Golem, eres el más sensato- sonrió Holly.
-Está bien, solo porque me lo pides tú- concedió Tiger, y, sin más, salió del restaurante y comenzó a correr con su ya distintiva velocidad.
Holly, sonrió, contenta…
"Hare levantó la mirada cuando notó la mano quemada de su amiga acariciarle la mejilla. Holly, pálida, le sonrió débilmente.
-… Bien…venido-
Hare, sin ser capaz de contenerse, empezó a temblar, mientras varias lágrimas cursaban su rostro, y, cerrando los ojos, dejó que su amiga lo atrajera, abrazándolo, dejando que la liebre descargara toda su tristeza contenida por culpa de Zafirest."
Ese recuerdo hizo que la sonrisa de la joven titubeara, para después aferrarse con algo de fuerza a la olla que acababa de sacar.
"C-Creo que… a mí también me ha afectado un poco…" pensó dolida Holly, quien, al ver como Golem y los dos huéspedes entraban al restaurante, les sonrió, tratando de ocultar el dolor que sentía al recordar lo que había sufrido su amigo…
El cual… ya no estaba con ellos…
En medio del bosque…
-¡Derecha!- Genki chocó cabeza con Suezo, mientras Daphne los miraba, divertida, Mocchi con una gota en la cabeza, y Tiger aburrido.
-¡No, iremos a la Izquierda! ¡Desde ahí podremos ir a un acantilado para que la niña vea la cascada! ¡Es el mejor panorama para mejorar la salud!- aseguró el un ojo.
-¡Si vamos por la derecha nos perderemos las empinadas y los prados!- le señaló Genki- ¡Son los mejores lugares por los que podemos bajar en picada con mis patines!- aseguró, entusiasmado.
-¡Ni siquiera los trajiste!- le indicó Suezo.
-Bueno, puedo sacar una hoja de palma y deslizarme- sonrió el joven, rascándose la nariz.
-Genki-chii, esto no se trata de ti- le indicó Mocchi, haciéndole sonreír, apenado- ¿A dónde quieres ir, Daphne-chii?- miró curioso a la niña, quien sonreía, contenta.
-… ¿No te da un poco de cosa que solo sonría? Digo, si pudiera verle los ojos sería otra cosa- le murmuró Suezo a Genki, puesto que la peli naranja ocultaba sus ojos con el flequillo.
-Tal vez sea su estilo de peinado- opinó el joven.
-¿No podemos ir a ambos lugares?- sugirió Daphne, entusiasmada.
-Tenemos que regresar antes de la hora del almuerzo- le indicó Tiger, amurrandola- Tendrás que escoger una dirección-
-¡¿Por qué escoger una, cuando tengo dos?!- sonrió divertida la niña.
-Para una niña en tu estado, sería imposible ir a ambos lugares- bufó Tiger, ganándose un coscorrón por parte de Suezo- ¡ARG! ¡Suezo!-
-¡Tu lengua está demasiado afilada el día de hoy!- le indicó el monstruo de un ojo, sonriendo enojado, haciendo que el lobo mirara para otro lado, entre ofendido y pensativo, puesto que tal vez hablaba cosas agresivas de más.
-¿Y para ti?- sonrió Daphne, mirando a Tiger, extrañándolo junto al resto- Para un monstruo, ¿sería muy difícil ir a ambos lugares sin perderse la hora de almuerzo?- la sonrisa de la niña se volvió algo irónica.
-… ¿Me estás desafiando?- Tiger no pudo evitar sonreír levemente.
-Desde Salvia hemos escuchado las historias de los Siete Valientes- indicó la niña, sonriendo con suficiencia- Tiger del Viento, un poderoso y astuto lobo, que corre a la par con el viento y el rayo-
-Oh- sonrió Tiger, sin poder evitar sentirse orgulloso al saber que era conocido por el resto del mundo de esa forma.
-…- Suezo, Genki y Mocchi se quedaron mirando un rato al lobo- Hablan de otro- le indicaron a Daphne, cabreando al monstruo azul.
-¡Está bien, acepto el reto!- sentenció Tiger, mirando ofendido a sus amigos- Niña, verás que esos rumores se quedan cortos cuando veas mi potencial- aseguró, sonriendo, haciendo parpadear a la niña, hasta que este se le acercó, mostrándole el lomo.
-¿Eh?- parpadearon Genki, Suezo y Mocchi, confundidos.
-Oh…- en cambio, Daphne sonrió, sumamente entusiasmada- ¡Veamos tu velocidad!- sin problemas, la niña apoyó sus manos en la espalda del lobo, y, dándose un impulso con estos, se sentó en su lomo.
-¡AH! ¡E-Espera, Daphne!- le pidió Suezo, sorprendido de que la niña tuviese tanta fuerza en los brazos.
-¡Sujétate, niña! ¡Verás como corre un rayo!- sonrió levemente Tiger, y, antes de que sus amigos dijeran algo, el lobo emprendió rápidamente el camino hacia las colinas, para asombro de ellos.
-¡E-Espéranos, Tiger…!- le pidió sonriendo Genki, siguiéndolo contento de ver que su amigo se había entusiasmado con la idea.
-¡Vamos-chii!- Mocchi saltó a la espalda del joven, contento, mientras este corría sin problemas, puesto que su contextura atlética no le jugaba en contra.
-¡O-Oigan, chicos!- Suezo los quedó mirando, ofendido al ver que lo dejaron solo- ¡S-Se olvidan de mí!- informó, enojado, y, con su lengua, comenzó a empujar la silla de ruedas, intentando seguir al resto.
-¡G-Genial~!- Daphne, sujetada al cuello de Tiger, sonrió, contenta al sentir la brisa en su rostro haciéndole cosquillas- ¡Los lobos en casa no me dejan estar encima de ellos!-
-Mph- sonrió con suficiencia Tiger, hasta notar que Genki los había alcanzado- Vaya, muchacho, veo que el entrenamiento ha dado sus frutos-
-¡S-Sí! ¡Ya no me canso tanto! ¡Y puedo estar a tu velocidad!- sonrió Genki, señalándose con el pulgar, a lo que Mocchi levantó su mano, sonriendo.
-¿Mi velocidad? ¿Quién dice que esta es toda mi velocidad?-sonrió Tiger, y, ante la sorpresa del joven, el lobo aumentó sin problema su paso, para después saltar hacia la rama de un árbol, y empezar a saltar entre las ramas, para gran entusiasmo de Daphne.
-¡Es rápido-chii!- sonrió Mocchi.
-¡Eso es trampa, Tiger!- indicó Genki, sonriendo contento ante la prueba que le daba el lobo.
Sin más, el joven miró una rama. Saltó hacia el árbol, apoyando su pie en el tronco, para impulsarse y alcanzar la rama, sorprendiendo a Mocchi.
-¡Bien hecho-chii!- alagó el pequeño, mientras Genki se subía a la rama, sonriendo contento.
-Me hubiera gustado traer los patines, ¡pero esto hace más interesante las cosas!- sonrió entusiasmado el joven, y, apoyando las rodillas en la superficie de la rama, se impulsó, saltando a otra, y, así consecutivamente, tomando el ritmo.
-¡W-Woa…!- Daphne miró de reojo como el joven saltaba entre las ramas- ¡G-Genial! ¡O-Ojalá pudiera hacer algo así!- admitió, mirando al frente.
-¿Te gustaría ir a semejante velocidad? Por favor, lo que hace el muchacho es ir como una tortuga- le aseguró Tiger, haciéndola sonreír, divertida.
-¿Y dejarás que una tortuga te alcance?- sugirió, entusiasmada.
-Eres… Je. Actúas como una princesa, pero puedo ver que eres alguien bastante atrevida- le mencionó Tiger.
-No soy una princesa- Daphne infló una mejilla- Y Zero me dice pilla- corrigió, pero se aferró con más fuerza al pelaje del lobo al notar que este aumentó su velocidad, entusiasmándola.
Y, así, tanto Tiger como Genki llegaron en corto tiempo a las colinas, haciendo que Daphne sonriera contenta al ver los prados llenos de flores.
-W-Woa… Hay flores que nunca antes había visto- admitió la niña, mientras Tiger caminaba por el lugar, y Genki se sentaba en el césped, sintiendo que las rodillas le dolían por haber saltado tanto entre las ramas, a lo que Mocchi se bajó de su espalda, sonriendo.
-Son bonitas, ¿verdad-chii?-le señaló Mocchi, haciéndola sonreír, hasta que una leve brisa movió su flequillo, mostrando sus ojos café, a lo que ella se avergonzó y se tapó el rostro.
Ese gesto extrañó a los tres amigos.
-¿Daphne?- parpadeó Genki.
-L-Lo siento…- murmuró apenada la niña, mientras Tiger la miraba, serio- ¿N-No se enojaron por ver m-mi mirada?- preguntó, triste.
-¿Tu mirada?- el lobo frunció el ceño, extrañado.
-S-Sí…- asintió Daphne, apenada, levantándose el flequillo, mostrando sus ojos café.
-Tus ojos son lindos-chii- le sonrió Mocchi, mientras Genki parpadeaba, sin notar nada extraño en los ojos de la niña.
-… A papi no le gustan…- murmuró apenada Daphne, tapándose con el flequillo- D-Dice que tengo los ojos de los traidores- bajó la cabeza, deprimida.
-¿Traidores?- Genki frunció el ceño, serio.
-N-No sé muy bien la historia… E-El señor Visdom una vez me explicó por qué papá se ponía raro cuando me veía… P-Parece que hace años sus hermanos, mis tíos, traicionaron a la familia y se aliaron con los malos- murmuró, triste, sorprendiendo a los tres Valientes- Mi papi los quería mucho, y cuando hicieron eso tan malo…- apretó sus puños, nerviosos- Los Hikari solemos tener cabello naranja. Ni mi papi y ni mi hermano lo tienen así, pero yo sí, y más encima mis ojos son como los de mis tíos… Papá puede ser amable conmigo, pero si empiezo a actuar entusiasmada frente a él, o a sonreír… Le recuerdo a mis tíos…-bajó la cabeza, triste.
Ante lo que acababan de escuchar, Genki frunció el ceño, enojado, mientras Mocchi se entristecía.
-… Eso lo explica-comprendió Tiger, haciendo parpadear a la niña- Eres una niña que vive con la presión de su padre. Por eso tan atrevida y exagerada- bufó, haciendo que ella le mostrara la lengua en son de burla.
-Aun así, es injusto lo que hace tu padre. ¿Te trata mal porque te pareces a tus tíos?- el solo pensar en eso hizo que Genki se enojara.
-Él no es malo conmigo- sonrió Daphne, extrañándolo- Es solo que se pone triste y dolido cuando actúo como sus hermanos. Y quiero mucho a mi papi, así que trato de no entristecerlo-
-Daphne, eres una buena niña-chii- sonrió Mocchi.
-Soy una pilla- sonrió con suficiencia la peli naranja, dándose golpecitos en el pecho, orgullosa- Mi hermano es el problema- se amurró, poniendo mala cara al recordarlo.
-¿Él es el malo?- sugirió Tiger, mientras Mocchi comenzaba a mirar las flores.
-Exactamente- asintió de acuerdo Daphne- S-Solo porque él sí sabe caminar… y nunca se ha enfermado…- se aferró levemente al pelaje del lobo, quien frunció el ceño-… Me deja de lado, tontorrón- infló una mejilla.
-… Parece que los problemas familiares no están excluidos en los ricos- indicó Genki, a lo que la niña asintió varias veces, de acuerdo.
-Mph. Si es ese tipo de humanos, entonces hay algo que te hace superarlo- sentenció Tiger, sonriendo con orgullo, extrañando a la niña.
-¿Qué cosa?-Daphne ladeó la cabeza.
-No le permitiría ir en mi lomo- sentenció Tiger, haciendo que la niña sonriera con ironía ante lo que dijo.
-Tiger…- suspiró sonriendo Genki, notando de nuevo como emergía el orgullo distintivo del lobo.
-Daphne-chii- Mocchi se acercó a la niña con una flor blanca en manos, extrañándola- Mira, mira- se puso de puntillas, y corrió el flequillo de la niña, poniendo la flor en la parte de atrás de su oído, haciéndola parpadear-Te ves mejor así-chii-
Eso dejó sorprendida a la pequeña, quien tocó con sus dedos la flor.
-… Realmente… ¿Está bien mi mirada?- murmuró, sorprendida.
-¡No hay problema!- sonrió Genki, rascándose la nariz con el pulgar.
-¡Chii!- asintió Mocchi, mientras Tiger bufaba, sonriendo levemente.
Daphne abrió levemente la boca, sorprendida…
El escuchar que no había problemas con su mirada… Había crecido tanto queriendo ocultar las similitudes que había heredado por sus tíos, pensando que era horrible que alguien heredara los rasgos de gente mala, y así no hacer entristecer a su padre cada vez que la veía…
Pero… ellos… S-Sin apenas conocerla… Sin conocerla…
Le han dicho… qué están bien sus ojos…
No pudo evitarlo, se mordió el labio, mientras unas lágrimas cursaban sus mejillas con pecas, por lo que se restregó los ojos de inmediato, aunque de todas formas Genki, Tiger y Mocchi se percataron de aquello, pero no dijeron nada porque sabían que la pequeña no quería que se dieran cuenta.
-¡Bien!- Genki saltó, haciendo parpadear a Daphne- ¡Mis piernas están listas para otra ronda, Tiger!- le indicó al lobo, quien bufó sonriendo.
-¡Es hora de ir a la cascada-chii!- le sonrió Mocchi a Daphne, quien sonrió, más contenta.
-Muchacho, esto no cuenta como nuestro entrenamiento diario- le indicó Tiger a Genki- Igual tendremos nuestras sesiones mañana-
-¡¿EH?! ¡P-Pero mañana amaneceré molido…!- se señaló el joven, palideciendo.
-Entonces falta entrenar esa resistencia tuya- sentenció el lobo, antes de comenzar a correr por la dirección en la que habían llegado.
-¡Vamos-chii!- Mocchi se subió a la espalda de su amigo, quien bajó la mirada, deprimido- ¿Genki-chii?-
-¡MUY BIEN!- gritó Genki, extendiendo los brazos, sobresaltando al pequeño- ¡Voy con toda mi energía, Tiger!- sonrió, también empezando a correr.
-U-Uf…- Suezo llegó al lugar casi gateando, empujando con desanimo la silla de ruedas- Y-ya llegué…- le informó a sus amigos, solo para quedarse en blanco al ver que Tiger lo pasaba de largo, seguido por Genki- ¡¿E-EH?! ¡¿Y-Ya se van?!- los miró irse, horrorizado- ¡A-Acabo de llegar…!- gimió, enojado por ver que lo dejaban atrás- ¡E-Espérenme!- agarró la silla con su lengua y comenzó a seguir a sus amigos, sin querer quedarse solo…
En otro lugar…
-¡Gracias por la comida!- recitaron Scarlett y el resto de su grupo, los seis sentados en la fogata, después de que los pescados que Hare había conseguido después de tanto esfuerzo al fin se cocieran.
Cerca del silencioso carruaje, Yeni y Negri comían su comida de caballos, moviendo sus colas, a gusto.
-¡A comer~!- Aiko iba a tomar el pescado, pero se quemó- ¡Ayyy!-
-¡C-Chica, más cuidado!- le pidió Hare, sobresaltándose y tomando las manos de la niña, mientras Scarlett, con cuidado, tomaba dos pescados y los dejaba en dos platos, para que Worm y Snowfall comieran sin problemas- ¡¿T-Te duele mucho?!- miró los dedos de la pequeña, quien parpadeó, curiosa.
-Mira que idiota- bufó Yuki, sacando su pescado y soplándolo.
-¡Tal vez tú seas insensible, pero yo no!- le aseguró indignado Hare, para comenzar a soplar los dedos de Aiko, divirtiéndola.
-Vamos, Hare- sonrió Scarlett, comiendo.
-… Está bien, chica- suspiró Hare, a lo que Aiko sonrió y se dispuso a tomar su pescado, pero se sobresaltó cuando Hare lo tomó antes que ella, haciéndola parpadear, y extrañando al resto- Permíteme, mi pequeña entusiasta- tomó un plato y una cuchilla, comenzando a cortar el pescado y botar a un lado las espinas.
-Hare se tomó muy en serio su papel de padre- sonrió enternecida Snowfall, a lo que Yuki bufó, pero Scarlett y Worm sonrieron, contentos.
-Papi, tengo hambre…- se amurró Aiko.
-Tranquila, mi chica- sonrió Hare, para tenderle un tenedor y el plato con los trocitos de pescado- Ahora, a comer-
-¡Sí~!- sonrió la pelinegra, comenzando a comer, contenta.
-Bien, bien, ahora…- Hare se dispuso a tomar su pescado, para sobresaltarse al ver que se estaba poniendo negro- ¡GHA!- lo agarró y comenzó a soplarlo.
-Eso te pasa por no sacarlo al mismo tiempo que nosotros, idiota- sonrió Yuki, divertida al ver que el pescado de Hare se había quemado por completo.
-P-Pero…- la liebre bajó la cabeza, deprimido, a lo que Worm intentó no reírse.
-T-Tal vez se ve rostizado, pero debe de conservar el sabor- intentó alentarlo Snowfall.
-P-Puede ser…- Hare dio un mordisco al pescado y tragó un poco, para después sacar la lengua, asqueado, haciendo reír a Worm, quien se calló al ver que Scarlett negó con la cabeza.
Hare suspiró, deprimido, pero Aiko le tendió su tenedor con un trozo de pescado, haciéndolo parpadear.
-¿Comemos juntos, papi?- sonrió la niña, enterneciendo a la liebre.
-¡A-AIKOOOOOO!- Hare comenzó a apapacharla, haciéndola sonreír.
-¿P-Por qué es tan idiota?-bufó Yuki, masticando- Un día de estos la va a ahorcar, y por eso yo le daré una buena- sentenció, haciendo sonreír a Scarlett.
-Me golpearías de todas formas, doncella- sentenció Hare, mientras Aiko disfrutaba del abrazo- Eres todo, menos delicada y gentil-
-Vuelve a decir eso y tu pescado no será el único rostizado aquí-gruñó Yuki, asustando a la liebre café.
-Vamos, Yuki- le pidió Scarlett- Recuerda lo que te dijo el fantasma- le mencionó, a lo que su amiga hizo una mueca, recordando la petición de Vida…
-¿Fantasma?- parpadeó Hare, extrañado.
-Tsch. Estos dos son insoportables- bufó Yuki, tragando, haciendo que Hare y Aiko intercambiaran mirada, sin entender.
Acebo.
-¡Me divertí mucho~!- aseguró Daphne, mientras Zero y Cynffon abrían la compuerta de la nave, y Genki y el resto sonreían, contentos- ¡Y la comida también estuvo buena!- aseguró, girando con su silla de ruedas, sobresaltando a sus compañeros.
-La comida de Golem es la mejor, ¿verdad?- sonrió Holly, a lo que su amigo se rascó la cabeza, sonriendo avergonzado.
-¿Se tienen que ir-chii?- se entristeció Mocchi, observando a los visitantes.
-Esto iba a ser una visita corta- se explicó Zero- Además, nos estaríamos aprovechando de su hospitalidad-
-Pueden venir cuanto gusten- aseguró Holly.
-¡Son más que bienvenidos…!- sonrió Suezo- Excepto tú, clasista- miró fastidiado a Cynffon, quien se cruzó de brazos, haciendo sonreír a Daphne.
-Le diré a papá que los Siete Valientes son geniales~- aseguró Daphne, mirando a los cuatro monstruos- ¡Y que eres más veloz que el viento, Tiger!-le prometió al lobo, levantando el pulgar.
-Mph- sonrió levemente el lobo.
-¡Y tú eres genial~!- Daphne miró a Genki, quien se rascó la nariz, sonriendo- ¡Corres mucho, y saltas, y te cuelgas como mono…!- se entusiasmó, sin darse cuenta que al decir lo último Suezo reprimió una risa, avergonzando al pelicafe- ¡¿Te casarías conmigo?!-
-¡¿EH?!- Genki, Zero, Cynffon, Tiger y Suezo la quedaron mirando.
-Cuando sea más grande, claro- aclaró la niña, sonriendo con orgullo.
-V-Vamos, vamos…- sonrió apenado Genki, hasta notar que Holly lo quedó mirando- ¡S-Sería imposible!- tartamudeó, asustado.
-¡E-Exactamente, señorita Daphne!- Cynffon corrió al joven- Usted sabe que, como parte de la rama principal de los Hikari, debe de casarse con alguien de la otra rama, para así mantener la descendencia-le informó, amurrandola.
-T-Te lo tomaste demasiado en serio- suspiró Zero, avergonzado.
-¿De la otra rama-chii?- se extrañó Mocchi, tomando la atención del monstruo robot.
-Efectivamente. Es una tradición humana que ha sigo en generación y generación en las familias más antiguas- le explicó Zero, haciéndolo parpadear- En el caso de los Hikari, los miembros de la familia principal son descendientes directos de sus más antiguos antepasados, y se dice que al parecer ellos mantenían un extraño poder-
-¿Un extraño poder?- murmuró Genki, entusiasmándose al escuchar eso.
-Sí, y, para resguardar aquel poder, los miembros que pertenecen al núcleo familiar se deben de casar con otros nobles, no necesariamente Hikari- indicó el robot.
-En otras palabras, matrimonios arreglados- sentenció Tiger.
-No dan lugar al amor verdadero, ¿verdad?- se entristeció Holly, mirando a la niña, quien se extrañó.
-Al menos los Hikari son más sensatos- aseguró el Harlequin, tomando la atención del grupo- Ellos dejan a los prometidos conocerse durante años para que puedan empezar una relación tranquilamente, pero los Wolf…- silbó, negando con la cabeza- Ellos son otro cuento, ¿verdad?- miró a su compañero, quien asintió, de acuerdo.
-¿Wolf?- parpadearon Genki, Mocchi, Tiger, Holly y Golem, sin entender, mientras Suezo negaba con la cabeza, deprimido al notar que ellos no tenían idea.
-Vamos, Holly. No entres en al grupo de ignorantes- le pidió el un ojo, haciéndola sonreír apenada y ofendiendo a Mocchi y a Genki.
-Los Wolf son otra familia rica- sonrió Daphne, tomando la atención del grupo- Creo que no tiene buenas relaciones con la mía- ladeó la cabeza, sonriendo curiosa.
-B-Bueno, tengo entendido que en el pasado había enemistad entre ambas familias, pero ahora no tanto- aseguró Zero, pensativo- En todo caso, ellos también son nobles y tienen una larga historia, como los Hikari-
-¿También son comerciantes?- preguntó Genki, imaginándose a hombres con cara de lobos llenos de dinero.
-Se centran en la política, o sea, en la administración, así que su oficio se conecta con nuestras familias-asintió Cynffon- Y también tienen noción sobre que sus antepasados mantenían un gran poder-
-Suenan como si fueran descendientes de mago- señaló Genki, divertido.
-Entonces, ¿ellos también escogen a los pretendientes?- comprendió Holly.
-Bueno…- Cynffon y Zero intercambiaron miradas, sin saber que decir.
-Mi papá dice que pueden llegar a ser bárbaros- sonrió Daphne, extrañando a la joven- Pero dice que es porque obligan a los familiares a casarse… ¿Eso es malo?- se quedó pensativa.
-¿E-Es en serio?- se sorprendió Genki.
-Sí, así son ellos- suspiró Cynffon- A diferencia de los Hikari, cuando alguien de la familia cumple los 18 años, lo hacen casarse de inmediato con otro familiar, de la misma edad o mayor, quieran o no- negó con la cabeza- Esos humanos me dan asco-
-Mph. El poder se les subió a la cabeza- murmuró Tiger, frunciendo el ceño- Y creer que tipejos como esos son los cabecillas- negó con la cabeza.
-No me gustan los Wolf- sentenció Golem, a lo que Suezo asintió, de acuerdo.
"¿Matrimonios entre familiares…?" Genki frunció el ceño, serio y pensativo "E-Eso me recuerda… En clases de historia el profesor mencionaba que esa era una tradición antigua para mantener el poder, pero, aun así… Es muy cruel…"
-… ¿Y te casarás conmigo?- le pidió Daphne a Genki, haciendo que los demás casi se cayeran de espaldas.
-¡S-Señorita Daphne!- se escandalizaron Zero y Cynffon, a lo que ella mostró la lengua, divertida.
-Q-que ocurrencias tiene esta niña- Suezo negó con la cabeza, mientras Mocchi sonreía, divertido.
-…- Holly miró a Genki, sobresaltando, y después le sonrió a Daphne, quien parpadeó- Puedes venir cuando quieras, señorita Daphne- le aseguró, alegrándola.
"¡¿Q-QUÉ SIGNIFICA ESO?!" se asustó Genki.
-¡Yupi~!- sonrió contenta Daphne- ¡E-Esperen! ¡Antes de irme…! ¡Me dan sus autógrafos! ¡Así papá me creerá de que los vine a ver~!- pidió, juntando las manos.
-¡Sí!- asintieron Genki y Mocchi, entusiasmados.
-¡Con mucho gusto…!- sonrió con orgullo Suezo, pero Holly negó, dejándolo en blanco.
-Lo siento, señorita Daphne, pero creo que no podremos hacerlo- le sonrió en son de disculpa a la niña, amurrandola- Es que, sería extraño que seis miembros de los Siete Valientes te dieran sus firmas, ¿no crees?- le señaló, sorprendiendo un poco a sus amigos, y haciendo que Daphne hiciera un Oh de sorpresa- Así que, si vienes de nuevo, tal vez nuestro séptimo miembro ya esté con nosotros, y ahí sí podremos darte las firmas, ¿te parece?-
-Mm…- sonrió Daphne, con un poco de ironía- Una excusa que darle a papi para regresar, ¿no?- comprendió, poniendo su mano en su mentón- ¡Me gusta la idea tramposa!- asintió, levantando el pulgar, haciendo sonreír a Holly.
"Cierto…" Genki miró a su amiga y sonrió "Hare no estará fuera para siempre" sonrió, contento "Él regresará en cualquier momento ¡Al fin y al cabo, es nuestro tesorero!"
Y, de esa forma, los invitados se despidieron y entraron a la nave, la cual se elevó mientras el grupo se despedía de ellos, viendo como el Ave de Hierro se perdía en el horizonte.
-Aun así, no sabía que éramos tan famosos- sonrió Genki, mirando el cielo.
-¡Chii!- asintió Mocchi, sonriendo entusiasmado.
-Vamos, muchacho, no era muy obvio- sonrió con orgullo Suezo, tomando la atención de ambos amigos- Hemos salvado este mundo ya tres veces- indicó, con estrellas a su alrededor, fastidiándolos un poco- ¡Es obvio que hasta los nobles son nuestros fans!- se rió a carcajada limpia.
-Eso significa que conoceremos a más gente- indicó Golem, a lo que Holly asintió.
-Mientras no sean peligrosos, por mí no hay problema- sentenció Tiger.
-Al final te encariñaste con Daphne, ¿verdad?- le sonrió la joven, incomodándolo un poco.
-Su osadía puede llegar a sorprender- admitió el lobo, hasta que Genki se sentó de golpe en su lomo- ¡¿Y-Y esto?!-
-¡Yo también soy un humano digno, ¿verdad?!- sonrió el joven, rascándose la nariz con el pulgar.
-Espero que mantengas ese entusiasmo para mañana en la madrugada- sentenció el lobo, dejándolo en blanco- Te cansaste demasiado rápido, así que me aseguraré que las sesiones de resistencia sean más duras- sonrió, a lo que el joven bajó la cabeza, deprimido, haciendo que el resto se riera, divertido.
-¡Genkiiii!- escucharon, y miraron a Rikuto y Souta acercarse, ambos sonriendo- ¡¿AH?! ¡¿Y-Ya se fue la nave?!- se deprimió el joven, mirando para todos lados.
-Era una visita corta- sonrió Golem, a lo que el niño bajó la cabeza.
-¡Adivinen quien regresó!- pidió Souta, sonriendo, sorprendiendo un poco al grupo.
Genki abrió los ojos, sorprendido, y sintió un nudo en el estómago…
Acaso… ¿Hare había…?
- ¡El capitán Horn!-informó el pequeño dino, y se extrañó cuando sus seis amigos suspiraron, deprimidos- ¿Eh?- intercambió mirada con Rikuto, confundido.
-Ah… Que bien- sonrió Genki, deprimido…
Por unos momentos… Por unos momentos pensó que se referían a su amigo Hare…
-¡Niño, tienes que explicarte mejor!- Suezo regañó al pequeño dino, sobresaltándolo- ¡No juegues con nuestros sentimientos!- pataleó, a lo que Golem le dio palmaditas en la cabeza, en un intento de calmarlo.
-¡Sentimientos- chii!- pataleó Mocchi.
-¿El capitán Horn regresó?- se sorprendió Holly, recobrándose de la impresión, e intercambio mirada con Tiger, quien estaba extrañado.
-Parece que viene para acá- mencionó Rikuto, dándose vuelta- ¡Sí!-señaló- ¡Los viene a visitar!-
En efecto. El capitán Horn se acercaba al restaurante, sonriendo y cargando un saco enorme.
-¡Hola, Capitán Horn!- saludó contento Genki.
-¡Hola, marineros de agua dulce!- les sonrió al detenerse frente a ellos.
-Ha pasado tiempo, capitán- saludó Tiger.
-¿Qué traes ahí-chii?- Mocchi miró curioso la bolsa.
-Les traje unas cositas y varias sorpresas- les dijo entusiasmado el Capitán.
-¿S-Serán buenas…?- murmuró Suezo, ofendiendo al monstruo.
-En todo caso, el capitán debe de estar cansado por su viaje- sonrió Holly- ¿Quiere un poco de té?-le ofreció al monstruo azul…
-¡Señorita Holly~!- conmovido, Horn se le iba a abalanzar, pero Suezo se le interpuso.
-¡Distancia, distancia! ¡Te lo dije la última vez que viniste!- le recordó Suezo, gruñendo.
-Disculpa, pero no suelo recordar cosas que no son importantes- sentencio Horn. Ambos monstruos de un ojo empezaron a chocar cabeza.
-No peleen- pidió Golem, separándolos.
-Hoy han tenido puras visitas- sonrió Rikuto, tomando la atención de Genki.
-¿Quieres quedarte?- le sonrió el joven, a lo que el niño asintió.
-Rikuto, tenemos escuela ahora- le señaló Souta, a lo que el pequeño se deprimió.
-¡Tranquilo! ¡Después te cuento todo!- le prometió Genki, entusiasmando al pequeño.
-¡Sí!- asintió Rikuto, contento.
Después de un rato…
-Aquí tiene, capitán- Holly dejó una taza de chocolate caliente y un trozo de pastel en la mesa en la que el Suezo azul se había instalado.
-Ah~ Dulces hechos por la señorita Holly~- sonrió embobado Horn, mientras la joven les dejaba lo mismo a Genki y Mocchi en la misma mesa, quienes miraron con una gota en la cabeza al monstruo.
-Sigo diciendo que el agua salada ya le atrancó el cerebro- murmuró Suezo, al lado de Golem y Tiger.
-¿Qué nos tienes que contar, capitán?- le preguntó Tiger, ignorando a su amigo- Es extraño verte por aquí en esta época-
-Es verdad que Acebo no estaba en mi trayectoria, pero vine a hacer esta visita por un caso especial- sonrió Horn, después de tomar un sorbo de chocolate.
-¿Un caso especial-chii?- parpadeó Mocchi.
-¡Vine a ver a la señorita Holly~!- el monstruo miró encantado a la joven, incomodándola y que los demás se cayeran de espaldas.
-¡Eso no sería raro de ti!- le indicó indignado Suezo, fastidiando al marinero.
-Entonces… ¿y eso?- Genki, masticando pastel, señaló el saco al lado de la silla de Horn, quien sonrió, divertido.
-Ya verán, ya verán, marineros-sonrió Horn, bajándose de la silla y empezando a registrar el saco, ante la mirada curiosa de sus amigos- Les traje unas cositas de mi último viaje- sonrió, queriendo contener su entusiasmo- Genki, grumete- sacó bufanda de lana color naranja, sorprendiendo al joven.
-Woa…- murmuro asombrado Genki, poniéndose la bufanda- ¡Abriga mucho!- sonrió.
Holly sonrió ante la expresión de alivio de su amigo, quien se sonrojó al percatarse de ello.
-Para el pequeño Mochi- Horn sacó una pelota con círculos fosforescentes que brillaban.
-¡Pelota-chii!-Mochi la recibió, entusiasmado.
-Golem, compañero, esto te encantará- el capitán le entregó al monstruo de roca un libro titulado "Comida de Festival. Sorprende a tus amigos con un festival en la cena"
-Gracias, Capitán- agradeció Golem, mirando con interés el libro.
-Holly~ Mi querida Holly~- Horn le entregó a la joven una caja de Set de tejidos color lila con decoraciones doradas.
-Vaya- la joven lo recibió, contenta- Es lo que necesitaba, capitán-sonrió, agradecida.
-¡Señorita~!- se conmovió Horn.
-¡Baja de las nubes!- le gritó Suezo, molestándolos.
-Veamos, para el quisquilloso de un ojo- Horn, fastidiado, le entregó a Suezo una lámpara de lava color celeste, sorprendiéndolo un poco.
-¡Vaya! ¡Perfecto para las fiestas!- Suezo recibió encantado el objeto.
-¡Woa!- se asombraron Genki y Mocchi, observando la lámpara, a lo que Suezo la lució, orgulloso.
-Tiger, marinero- Horn, sonriendo, dejó una caja color morado en frente del lobo, extrañándolo- Esto es perfecto para ti-sentenció, imaginándose lo que era aquel objeto.
Tiger miró más extrañado la caja, mientras los demás parpadeaban, curiosos. Se acercó a olfatear el objeto, y, para su gran sorpresa y susto, la caja se abrió de golpe, saltando mucho confeti y tiras de papel, con una imagen de un payaso que mostraba la lengua burlonamente.
-¡GHAAAAAAAA!- el lobo retrocedió bastante, con el pelaje erizado y claramente asustado.
-¡JUAJUAJUAJUA!- Horn estalló en carcajadas al igual que Suezo y Genki, mientras Holly parpadeaba, sorprendida.
Tiger aún no reaccionaba de la broma, totalmente sorprendido, hasta que uno de los papelitos de la caja aterrizó encima de sus ojos, pudiendo ver claramente la imagen dibujada de una liebre sacándole la lengua burlonamente.
Al ver el dibujo, apretó los colmillos, poniéndose rojo por pura furia.
-¡ERA DE ESPERARSE DE ESA COMADREJA!- explotó, molesto e indignado, moviendo su cabeza, haciendo que el dibujo cayera a sus patas-¡Siempre haciendo este tipo de…! … De…- pero dejó de gruñir, comenzando a ser consciente de la broma, abriendo los ojos, totalmente sorprendido.
Y no fue el único. Genki, Holly, Mochi, Golem y Suezo también abrieron los ojos, sorprendidos.
-¡¿Lo han adivinado?!- sonrió Horn, haciendo que sus amigos lo miraran, sorprendidos- ¡Estas cosas no las he comprado yo! ¡Fue Hare!-informó, contento.
Genki y el resto lo quedaron mirando, sin poder creer lo que acababan de escuchar.
-¡¿HA-HARE?!- lo miraron, atónitos.
-¡E-Explícate!- le pidió atónito Suezo.
-Resulta que, hace como dos o tres semanas, me encontré con Hare en la ciudad Firu-sonrió Horn, contento al ver las expresiones de los Valientes.
-¡¿EN FIRU?!- repitieron atónitos Holly, Suezo, Golem y Tiger.
-¿Dónde queda Firu?- pregunto Genki, mientras Mocchi ladeaba la cabeza, curioso.
-¡Q-Queda muy lejos, chico!- le informó Suezo, totalmente sorprendido-¡Como a tres o cuatro meses de caminata desde aquí!-le aseguró, haciendo que el joven y Mocchi abrieron los ojos, atónitos.
-¡¿T-Tan lejos está?!-se sorprendió Genki.
-Tranquilos, grumetes- sonrió Horn- Le conté a Hare lo preocupados que estaban todos porque no habían tenido noticias de él, así que el marinero quiso comprar unas cosas para ustedes, para que vieran que estaba sano y salvo-informó, sonriendo.
Holly se sentó en una silla, aun sorprendida, y, conmovida, abrazó la caja que le había dado Horn…
Hare estaba a salvo.
-¡¿Y-Y qué hace en una ciudad?!- preguntó Suezo, empezando a molestarse- ¡Él se fue para entrenar! ¡¿Por qué esta en una ciudad?!- repitió.
-Tampoco entiendo muy bien la situación, pero, ¿saben qué?- Horn sacó una carta y se la entregó a Holly, extrañándola- Mejor que la carta de Hare les diga todo-
-¡¿Una carta?!- el grupo se acercó de inmediato a Holly, quien, con dedos temblorosos, la abrió, sacando dos hojas:
"Hola chicos, espero que reciban la carta sin problemas."
"He estado bien, entrenando, claro, y gracias a eso aprendí unos cuantos truquitos de mi pluma, que no uso mucho pero espero me den varias ganancias. Aunque ahora no he estado entrenando, ya que estoy acompañando a un grupo de comerciantes ambulantes hasta Salvia, una ciudad donde tienen que entregar un paquete especial."
"Cuando estaba en Firu me encontré con Horn, y él me contó lo preocupado que han estado por mí, al no tener noticias mías. Dejen de estarlo. Estoy bien. Mi salud ha mejorado bastante, y ya no tengo pesadillas (lo cual, es muy, pero muy reconfortante)"
"He escuchado unos rumores algo extraños sobre nosotros. Algunos relacionados conmigo y mi desaparición, pero otros rumores mencionan nuestra batalla contra Zafirest en el mundo de Genki. No me gusta que se propague tanta información, ¿saben? No es muy bueno volvernos famosos de esa forma."
"Ahora, creo que deberían preocuparse por ustedes, porque hay bandas de ladrones que están empezando a actuar por estos lados, y usando estrategias bastante peligrosas. Pregúntenle al capitán, él les contará lo que pasó en Firu."
"No es que desconfié de ustedes, chicos, pero igual les pido que tengan cuidado. Y QUE A NINGUNO DE USTEDES, MOCCHI, SUEZO, GOLEM Y TIGER, SE LES OCURRA INTENTAR ELDAÑO ESPIRITUAL O ALGO ASÍ PARA QUERER CONTACTARSE CON SUS PLUMAS U OTRA LOCURA. Me enteraré si lo intentan. (Y no les escribiría esto si mi pluma, Vida, me dijera como grabadora mientras escribo que debo decirles todo esto para que estén prevenidos.)"
"Pero ya, cambiando de tema, espero que estén bien. Los extraño, en especial extraño molestar al saco de pelos. Espero que le haya gustado la cajita, así hace algo con ese mal humor suyo; Holly, espero que estés bien, y feliz en tu pueblo; Mocchi, quiero que ayudes en lo que puedas a los demás, no pueden hacer nada sin ti; Suezo, estoy seguro que fuiste tú quien me reemplazó como el Tesorero en el restaurante. Espero que no te enredes con los números, no es tan difícil; Golem, mejora con tu comida, que cuando los vuelva a ver me serviré el menú completo; Tiger, por favor, no tires pelo a la casa. ¿Sabes? Una de mis compañeras con las que viajo es una loba, su nombre es Snowfall, y la estoy entrenando para que aprenda técnicas. Me gustaría pedirte unos cuantos consejos, pero sé que la entreno bien (y deberías aprender de ella a no pelechar. Es una dama comparada contigo) Y Genki, cuídate chico. Eres el jefe, cuídalos a todos, y no permitas que jamás suceda algo malo. Cuento contigo."
"Me gustaría contarles más cosas, y sobre una locura reciente que hice y Horn sabe muy bien de que se trata. Pídanle a él que les diga mi nueva sorpresa"
"Chicos, si me vuelvo a encontrar con algún conocido que pueda mandarles una carta mía, les aseguro que les volveré a escribir una. Y, cuando sea el momento, regresaré. Es una promesa."
"PD-Tiger, ¡hubiera dado casi todo mi oro para ver la cara que pusiste cuando abriste la caja, sarnoso! Pero, no soy tan malo, y para que no me vengas a perseguir y a morder te dejé otra cosa, que espero no la llenes de pelos."
Al terminar de leer la carta, Genki notó que unas lágrimas recorrían sus mejillas, por lo que se las limpió rápidamente.
Hare estaba bien… Estaba vivo.
Se dio cuenta que no fue el único que soltó una lagrima. Golem, Suezo y Mochi tenían los ojos llorosos, Holly se restregaba los ojos, y apretaba la carta contra su pecho. Tiger miraba para otro lado, fastidiado.
-Esa comadreja... Como si fuéramos tan tontos para tratar de acercarnos a nuestras plumas- bufó el lobo, fastidiado, haciendo sonreír a Genki.
-G-Gracias, Capitán Horn- sonrió Holly, mirándolo, agradecida.
-¡Sin problemas, señorita Holly!- sonrió el Suezo, feliz de ver la alegría en el rostro de sus amigos.
-Hare e-está bien- murmuró Suezo, conmovido- ¡Esta es una excelente noticia!-
-Y no está solo- asintió Golem, feliz.
-¡Chii~!- sonrió Mochi, sumamente contento.
-Pero…- Genki recordó parte de la carta-Pero Hare tiene razón. Es extraño que haya escuchado rumores sobre nuestra batalla en mi mundo. ¿Cómo se habrán esparcido?-
-No creo que debamos preocuparnos de eso. Tal vez de esa forma Daphne se enteró de nosotros- mencionó Tiger, a lo que Genki asintió- La comadreja dijo que los ladrones están empezando a actuar, ¿verdad?- miró a Horn.
-Dudo que tengan problemas con ladrones de agua dulce como esos- opinó Horn, contento de que sus amigos estuvieran aliviados.
-¿S-Seguro? Hare mencionó que eran peligrosos- recordó Holly, preocupada.
-Pues-Pues si…-admitió Horn, algo incómodo- Parece ser que la noticia no ha llegado aquí, a Acebo, pero hace unas semanas hubo un atentado fuerte en Firu- informó, sorprendiéndolos- Un grupo grande de ladrones atacó y robaron todos los carruajes de los comerciantes, quemando gran parte de la ciudad y hubieron muchos heridos- recordó, serio.
-¿E-En serio…?- murmuró Suezo, sorprendido.
-Sí, pero Hare los detuvo- comentó Horn, sorprendiendo a sus amigos- A-Aun así… Usó su fuego, grumetes…- negó con la cabeza- No me extraña que se haya ido a entrenar, marinero- miró a Genki- Ese poder suyo casi quemó todo el bosque por descontrolarlo solo un poco-
-¿T-Tanto poder tiene…?- murmuró el joven, mientras Holly y Tiger intercambiaban miradas, preocupados.
"Entonces… ¿Es verdad que ese poder es tan peligroso, Hare...?" Genki no pudo evitar sonreír levemente, aliviado al darse cuenta que su amigo no se había ido por culpa suya…
-Sí, pero no se preocupen. ¡Todo terminó bien!- sonrió Horn.
-Al menos Hare está a salvo- sonrió Golem, a lo que Mocchi y Suezo asintieron, sonriendo.
-De todas formas, habrá que estar alerta- señaló Tiger- No vaya a ser que un grupo de ladrones trate de utilizar el mismo método aquí, en Acebo- a lo que dijo, los monstruos asintieron.
-Bueno, Tiger, marinero. Se te debe entregar lo tuyo- Horn, sonriendo, sacó una enorme almohada verde oscuro y la puso en la esquina donde el lobo solía sentarse para ver a la clientela que entraba al restaurante- Hare dijo que deberías tener algo para tus siestas-
-Que considerado…- murmuró Tiger, con ironía y fastidio, haciendo sonreír a Holly.
-Hare no pierde el toque- sonrió Suezo, mirando la caja de bromas en el suelo- Esa broma ha sido genial…- no dijo nada más, puesto que Tiger acababa de morderle la cabeza- ¡AHH!- empezó a correr por todos lados, con el lobo mordiéndolo.
Sus amigos se rieron ante eso.
-Vamos, Tiger. Deja a Suezo- pidió sonriendo Holly, a lo que el lobo obedeció, no sin antes mirar enojado a su amigo, quien se quejaba, adolorido.
-¿Y qué es esa sorpresa de la que hablaba Hare-chii?- pidió saber Mocchi, mirando a Horn.
-Cierto, ¿a qué se refiere?- se extrañó Genki.
-Jejeje. También me sorprendió, grumetes, pero la liebre no solo piensa en el oro- informó, extrañando al grupo- ¿Qué me dirían si les digo que ha adoptado a una niña?-
-…- los seis amigos parpadearon, sorprendidos- ¡¿Q-QUÉ COSA?!-
-¡¿A-Adoptó a una niña?!- murmuró Genki, sorprendido.
-Y más encima, humana- aclaró Horn, sonriendo.
-¡C-Como si fuera un adulto…!- se molestó un poco Genki, a lo que Mocchi asintió, de acuerdo.
-Pero, Genki. Hare es un adulto- le indicó Golem, sorprendido.
-Ah, cierto- el joven chocó su puño con su palma, recordando ese detalle- E-Es que esa cara que tiene no le da años encima- admitió, avergonzado.
-La suerte de algunos…- suspiró Suezo, molesto por esa injusticia- ¡M-Más bien!- negó con la cabeza, volviendo al tema-¡¿Q-Qué pasa por la cabeza de esa liebre?!- exigió saber, atónito.
"E-Ese tipo…" Tiger frunció el ceño, enojado "¡¿No se supone que te fuiste para protegernos de Zafirest?!" recordó, molesto "¡¿Por qué adoptar a una niña…?! ¡¿Eso no la pone en peligro?!"
-Capitán, ¿por qué Hare hizo algo como eso?- le preguntó Holly, quien pensaba lo mismo que el lobo.
No podía ver la lógica en la decisión de la liebre.
-Es una niña de cinco años, muy inocente- sonrió Horn, sorprendiendo un poco a sus amigos- Ella es parte del grupo con el que viaja, pero estuvo en grave peligro durante el incidente en Firu, por lo que los Oficiales decidieron quitarla de la custodia de la señorita Scarlett, una joven parecida a usted- mencionó, haciendo parpadear a Holly- Fue un golpe duro para ese grupo perder a esa niña. No sé muchos los detalles, pero parece que la pequeña no tiene padres- suspiró, triste- Y es tan inocente…-
-U-Un momento, Horn. ¿Cómo es el grupo que está con Hare?- le preguntó Genki, notando que faltaba ese detalle.
-Es un grupo pequeño de comerciantes. Son la señorita Scarlett, una liebre, una loba, un gusano, y la pequeña Aiko- recordó el comerciante.
-¡M-Minuto! ¡¿E-Ese orejón está viajando rodeado de chicas?! ¡Primero pasó un año siendo atendido por Tama…! ¡¿Y ahora esto?!- se indignó Suezo, pero Golem le dio palmaditas para que se tranquilizara.
-E-Entonces, Hare adoptó a la pequeña, a Aiko, ¿para que siguiera con ellos?- comprendió Holly, comenzando a entender las razones de su amigo.
-Efectivamente. Además, pude ver que nuestro amigo se ha encariñado mucho con la niña- admitió Horn, sonriendo contento al ver que la joven había comprendido rápidamente la situación- Aun así, él sabe que su entrenamiento es peligroso, así que dejó en claro que viajaría con el grupo hasta Salvia, ¿y adivinen que hará después?-sonrió, y más al ver que el grupo negó con la cabeza- ¡Regresará a Acebo!-
-¡¿EH?!- se alegraron todos.
-¡¿D-De verdad, Horn?!-sonrió Genki, entusiasmado.
-Sí, hasta el mismo Hare sabe que es peligroso viajar y entrenar cuidando a una niña-asintió el capitán.
-¡BIEN!- Genki saltó, sumamente contento por la noticia.
-¡Ya quiero conocer a Aiko-chii!- sonrió Mocchi- ¡Significa que hay un miembro más con nosotros, ¿verdad-chii?!- miró sonriente a Holly, quien asintió, emocionada.
-¡Dijiste que estuvo en Firu, ¿verdad?!- le preguntó Suezo a Horn, quien asintió, sonriendo- ¡Golem, un mapa! ¡Debemos ver cuánto se va a demorar en regresar!- le indicó a su amigo, quien sonrió, y se retiraba.
"¿Él… regresará solo por la niña?" Tiger frunció el ceño, serio "¿En qué estás pensando, idiota? ¡¿Siquiera has descubierto algo para sacarte a la maldita de Zafirest…?!" exigió saber, enojado "¡¿Estás tirando todo a la basura…?!"
-Aun así, no creo que su estadía sea larga- admitió Horn, tomando la atención del grupo- Tal vez él regrese para dejar a la pequeña Aiko a salvo, y seguir entrenando- opinó.
-¡¿EH?!- se molestaron Genki, Suezo y Mocchi, mientras Golem regresaba con un mapa- ¡¿P-Por qué?!-
-Ya les dije, grumetes. Ese fuego de la liebre no es cosa de niños- aseguró Horn, serio- Me alegra que él haya aprendido a manejarla un poco, porque si no pudiese hacerlo…- un escalofrío recorrió su cuerpo- Entonces me temo que podría quemar una ciudad entera- admitió.
-¡¿Una ciudad entera-chii?!- se asustó Mocchi.
-B-Bueno, si te pones a pensarlo, Hare tiene el fuego del Fénix- admitió Suezo, pensativo- No me extrañaría que sea tan peligroso-ante eso, Genki asintió, de acuerdo, aunque algo dolido.
"Y-Ya veo…" comprendió Holly, mientras Golem dejaba el mapa en la mesa y los demás, a excepción de ella y Tiger, comenzaban a ver las distancias "Entonces…"
"Regresarías solo para que cuidemos a la niña y te volverías a ir, ¿no?" Tiger frunció el ceño, sin gustarle la idea.
-… No somos niñeras- murmuró el lobo, haciendo sonreír a la joven, quien fue la única que lo escuchó.
-Mm… Veamos…- Suezo midió la distancia con su lengua- Si aquí está Firu… Ahora deberían ir a Mandy, y de ahí…-
-Después de Mandy, si quieren ir a Salvia, tendrán que tomar el paso de las montañas- señaló Horn- Es algo peligroso, pero no creo que deberían tener problemas-
-Hay una villa por aquí- Golem indicó una pequeña villa conectada a un río, algo cerca de Salvia.
-Ah, esa no es una villa, es un pueblo llamado Iron Ore- le indicó el capitán.
-He escuchado de ese lugar- señaló Holly, tomando la atención de sus amigos- Es un pueblo que, al igual que el nuestro, se dedica a extraer Discos Misteriosos-
-Ahora que lo mencionas…- recordó Suezo- Pero tengo entendido que han cesado las excavaciones, ¿no?- miró a Horn, quien asintió.
-Eso fue en los tiempos de Moo, pero, ahora que no está, deberían haber regresado a sus andanzas- admitió Horn, pensativo.
-Capitán, ¿cuánto cree que se tarde Hare y los comerciantes en llegar a Salvia?-le preguntó Genki al marinero, quien meditó.
-Mm… No se me da mucho medir distancias en tierra, pero diría que…- murmuró pensativo Horn- Al menos unos tres o incluso cinco meses-
-¡¿C-Cinco meses?!- Genki y Mocchi lo miraron, atónitos.
-Los trayectos en montaña son largos, grumete- le indicó Horn- Hasta yo sé eso-
-P-Pero cuando viajamos por una montaña, cuando fuimos por el Sensor, no nos demoramos tanto- indicó Genki.
-Muchacho, en aquel momento estábamos viajando sin descanso- le señaló Tiger, tomando su atención- Además, no cruzamos totalmente la cordillera, solo pasamos por una parte-
-Sin contar que ellos son comerciantes y deben de tener un carruaje, ¿verdad?- Holly miró a Horn, quien asintió.
-Ah…- suspiró desanimado Genki- O sea, más el viaje de regreso…- comenzó a contabilizar- ¡¿Ha-Hare se tardará un año en regresar?!-
-No creo que regrese a pie. Más que seguro tomará un barco de lujo, con lo avaricioso que es- señaló Tiger, a lo que los demás se imaginaron a la liebre en una situación parecida, con una de sus típicas risas.
-Sí, en verdad…- asintieron todos, de acuerdo con el lobo.
-Pero Hare pronto regresará-chii- hizo notar Mocchi, contento.
-Sí- asintió Holly, feliz.
-Gracias por traer noticias de Hare- le agradeció Golem al capitán, quien asintió, y miró divertido a Tiger.
-Parece que estás pensando en cómo desquitarte de Hare- comentó el capitán, notando el ceño fruncido del lobo.
-¿No es obvio?- preguntó Tiger, fastidiado de todas las tonterías que hacía la liebre.
-Pues, te diré una cosita que te puede interesar, marinero- sonrió Horn, extrañándolo.
Se le acercó y le susurró algo a Tiger, quien primero frunció el ceño, para después abrir los ojos, totalmente sorprendido.
-¡TIENES QUE ESTAR BROMEANDO!- el lobo miro atónito a Horn, quien se reía.
-¡Esa misma cara puse yo cuando lo vi!- recordó el capitán, sin poder evitar divertirse- Para que sepas que ese marinero se las manda ¡Juajuajua!-
Genki, Holly, Mocchi, Golem y Suezo parpadearon, sumamente extrañados.
-Como me voy a divertir cuando la comadreja vuelva- rió Tiger, puesto que el marinero acababa de contarle que Hare, al parecer, tenía algo con la otra liebre del grupo comerciante.
Le iba a hacer pagar por la broma que le hizo con la caja, y esa información sería la base para escarmentarlo cuando regresase.
-¿De qué hablan-chii?- le preguntó Mochi, curioso.
-De nada- sonrió Tiger, pero de manera tan siniestra que el pequeño tragó saliva, asustado.
-Anda, dinos- pidió Suezo- Cuenta la copucha-
-No sé de qué me hablas- Tiger, contento consigo mismo, miró para otro lado, haciendo que Genki, Mocchi y Suezo lo miraran entrecerrando los ojos, más curiosos todavía.
Golem y Holly intercambiaron miradas, confundidos, mientras Horn sería por lo bajo, aun divertido.
Después de sus intentos frustrados de saber que era lo que le dijo a Tiger, Genki y los demás se despidieron de Horn, puesto que él tenía un itinerario y había hecho un espacio para poder entregarles las noticias de Hare.
Como se hacía tarde, y pronto tendrían que abrir para la hora de cenar, comenzaron a preparar todo, bastante entusiasmados al saber que, pronto, volvería el séptimo miembro del grupo, junto a una nueva amiga.
Genki y Suezo empezaron a lavar los platos, mientras que Mochi ayudaba a Golem a cocinar. Tiger comenzó a tomar siesta encima de la almohada verde oscuro, sin haberse dado cuenta que Genki y Suezo lo miraron divertidos al ver que ocupaba el regalo de Hare. Holly, en cambio, fue a su habitación para ver mejor el regalo de su amigo.
La joven dejó la carta de Hare en su mesita de noche, y miró contenta lo que traía el Set de Tejido, cuando notó que había un papel doblado entre los carretes de tela de muestra. Lo sacó, y vio que en el papel decía "Ábrelo si estás sola" escrito con la letra de Hare.
Sorprendida, Holly desdobló la hoja y leyó:
"Holly, te escribo esto aparte para mantenerte informada sobre Zafirest".
"Ella sigue enjaulada en mi interior, y Vida, mi pluma, la vigila todo el tiempo. Hasta ahora no se ha movido, aunque Vida me ha contado que a veces dice cosas, aunque no me quiso decir cuáles. Tal vez sea mejor así. Cuéntale al viejo peludo, que él también sabe la verdadera razón por la que me fui."
"Holly, solo espero que no estés enojado conmigo. De seguro Horn ya te contó que adopté a una niña humana llamada Aiko. SÉ QUE HA SIDO IMPRUDENTE DE MI PARTE. Me alejé de ustedes para protegerlos de Zafirest, por lo que es ilógico que venga y adopte a una niña, poniéndola en peligro, pero…"
"No podía dejarla sola. Holly, yo… Quiero protegerla. Ella no tiene padres, y al parecer no tiene el mejor de los pasados, y, bueno… Genki me ha enseñado a velar por otros, así que… La adopté"
"Planeo regresar a Acebo después de separarme de Scarlett y el resto. No será fácil, pero como adopté a Aiko podré traerla conmigo. Pero será una visita breve, si es que no obtengo información en Salvia"
"Sí, viajo con los chicos porque parece que en Salvia podría haber información sobre las almas, y eso puede ayudarme con lo de Zafirest. Además, ellos tienen que entregar un envío a los Hikari, ¿los conoces? Son de los grandes de por aquí"
"Me gustaría pedirte consejos sobre crianza pero sé que, aunque quisieras, no me los podrías dar. Aun así, me alegra al menos que alguien de confianza sepa sobre lo que me sucede."
"Cuídate Holly, y cuídalos"
Holly dejó de leer, y se restregó los ojos, sonriendo contenta.
Ahora entendía las razones de Hare de no solo viajar con aquel grupo, sino por qué quiso adoptar a esa pequeña. Además, le aliviaba saber que Zafirest no había hecho un movimiento.
-Un minuto…- Holly recordó que a Daphne y que ella era una Hikari- Jejeje. Al parecer, ella sí podrá conocer al Séptimo Valiente- contuvo una risita, consciente que después tendría que contarle esta información a Tiger- Aunque… Je. Cuando Tama se entere de esto se pondrá muy celosa-
En esos momentos estaba feliz…
Hare estaba bien.
-¡NI SE TE OCURRAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!- resonó la voz de Yuki en el bosque, a lo que Hare la quedó mirando, fastidiado.
-¿Y por qué no?- exigió saber la liebre, quien estaba en cuclillas frente a un enorme bol, aplastando varias bayas con un mortero. A su lado, estaba una bolsa de cuero con azúcar, y varios frascos vacíos.
-¡No tenemos licencia para vender alimentos!- le indicó Yuki, enojada, observada por el resto del grupo, mientras los caballos dormían junto al carruaje- ¡Así que deja de intentar hacer mermelada!-
-¿Disculpa? ¿Intentar?- eso ofendió a Hare, quien siguió aplastando las bayas, observado por los curiosos Aiko y Worm- Para tu información, doncella, tengo vasto conocimiento para hacer alimentos caseros, y no es la primera vez en mi vida que hago mermelada para vender. Y resultan una gran ganancia- informó, sonriendo emocionado y con los ojos con forma de Oro, hasta que Yuki lo agarró de la bufanda, asustándolo.
-¡Escúchame, idiota! ¡Nos pueden llegar a multar si vendemos algo que no está en nuestras restricciones! ¡Existen comerciantes que venden comida, y otros que venden objetos, como nosotros! ¡No intentes hacernos romper las reglas solo por tu avaricia!- le exigió, mirándolo asesinamente.
-Vamos, vamos. Eso es sí se enteran- sonrió Hare- Puedo vender estas mermeladas en otro sector, lejos del carruaje- señaló, intentando persuadir a su amiga.
-¡¿Venderías sin siquiera una autorización?! ¡Esa sería otra multa, tarado!- le indicó Yuki, sintiendo que le ardían las manos por darle un buen puñetazo.
-Y-Yuki, cálmate…- le pidió Snowfall, algo asustada por el genio de su amiga.
-¡Dile algo, Scarlett!- Yuki miró a la joven, sin soltar a la liebre, quien suspiró.
-Hare, no podemos vender objetos comestibles. Nos meteremos en problemas- le dijo la joven, a lo que Hare hizo una mueca.
-Vamos, chica. Unas ventas y ya. Nadie se dará cuenta- le pidió Hare.
-¡Tú…!- Yuki lo miró más enojada, asustándolo- ¡¿No tienes suficiente oro en tu hatillo?!- le indicó, fastidiada- ¡¿Por qué quieres más dinero?!-
-Doncella, el futuro es incierto- sonrió con suficiencia Hare- Nunca se sabrá lo que se aproxima-
-¡PUES YO VEO AQUÍ A UN ESTÚPIDO AVARICIOSO…!- Yuki se dispuso a darle un puñetazo, espantándolo, pero Scarlett y Snowfall lograron detener a la liebre blanca- ¡SUÉLTENME…!-gruñó, mientras sus amigas la empujaban lejos, haciendo que soltara a Hare, quien suspiró, aliviado, haciendo parpadear a Aiko y a Worm.
-Y-Yuki, convenceremos a Hare de que no haga esas ventas, pero, por favor, cálmate- le pidió Snowfall, mirando con una gota en la cabeza la expresión de enfado de su amiga.
-R-Recuerda lo que te pidió su pluma. Deja de intentar golpearlo- suspiró Scarlett, sin soltar a la enfurecida liebre.
-Ah…- suspiró de nuevo Hare- Esta doncella no sabe aprovechar el momento- sentenció, volviendo a la faena de aplastar las bayas.
-¿Son ricas las mermeladas que haces?- le preguntó Worm, mirando como aplastaba los frutos.
-¡Sí! Los clientes siempre ven con buenos ojos lo casero, que lo industrial- Hare sonrió con suficiencia- Por ejemplo, una mermelada de marca conocida siempre tendrá el mismo sabor, no importa en qué lugar la vendan. En cambio, una casera puede tener un sabor más dulce o ácido, y a la gente le atrae lo diferente-
-Woa~-se asombraron los dos pequeños.
-Ojalá tuviéramos pan. Podríamos probar tu mermelada con eso- indicó el gusano, observando como Hare seguía aplastando las bayas.
-¡Papi! ¿Puedo ayudarte?- le pidió Aiko, poniendo ojitos.
-¡Claro~!- sonrió encantado Hare, entregándole el mortero- Solo tienes que aplastar estas bayas con toda tu fuerza, hasta que queden espesas- le indicó, a lo que ella asintió y comenzó a aplastarlas, divertidas.
-¡Oye! ¡Yo también quiero ayudar!- Worm se subió al hombro de Hare.
-Bien, entonces ayúdame a pelar más bayas. La cantidad de ahora solo llenará unos cuantos envases- señaló Hare.
-¡Sí~!- se alegró el pequeño.
Yuki miró la situación, indignada, mientras Snowfall y Scarlett, quienes aún la sujetaban, tragaron saliva al notar que la poca paciencia de la liebre estaba por explotar…
-¡NO LES ENSEÑES TUS ESTUPIDECES, IDIOTAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!-
No, ya explotó.
En medio de una jungla se encontraba una ciudad que contenía parte de la tecnología que en antaño usaban los humanos. Era preservada y cuidada por los Henger, liderados por Tecno Dragon…
En aquellos momentos… la ciudad estaba en llamas…
Una enorme explosión ocurrió en el cielo, cayendo al techo de un edificio un muy mal herido Tecno Dragon, mientras frente a él aterrizaba Soul Diamond, quien miró frunciendo el ceño al dragón robótico.
-M-Maldito…- gruñó Tecno Dragon.
-Tu destino estaba sellado cuando esta ciudad se volvió nuestro objetivo- aseguró el dragón verde diamante y de armadura plateada.
Tecno Dragón lo miró enfurecido, pero, de a poco, sus ojos perdieron su luz, quedándose quieto. Unos momentos después, fue envuelto en energía para ser convertido en un Disco Perdido.
-Mph- escuchó Soul Diamond, por lo que observó como Golden Mask aparecía a su lado- Te tomaste tu tiempo con ese tipo-
-Pensé que era Hit el de los comentarios estúpidos- le indicó el dragón, haciéndole fruncir el ceño- Este monstruo era fuerte, pero no lo suficiente-eso hizo bufar al monstruo de máscara dorada- ¿Ya acabaron con el resto de los soldados?-
-Solo quedan algunos Henger. Hit y Frost se están encargando de ellos- bufó Golden Mask- Pero ese Hit… Es un completo pirómano- miró los techos incendiados- Si perdemos tecnología valiosa que él se haga responsable-
-Es fácil apagar su fuego- aseguró el dragón, fastidiando al ilusionista, quien sacudió su guadaña para apoyarla en su hombro.
Jadeando, Henger se apoyó en un callejón, sintiendo como sonaban sus circuitos al haber perdido su brazo.
El robot miró a su espalda, observando con pesar aquellos Discos Perdidos en la calle central… Sus camaradas muertos.
Apretó su único puño, y, dándose fuerza, siguió caminando, para poder salir de la ciudad…
"N-No tienen el símbolo de Moo… P-Pero, mis sentidos no fallan…" pensó Henger, caminando costosamente "Ellos son malos, estoy seguro… G-Genki tiene que saberlo… D-Durahan tiene que saberlo… El enemigo está retomando fuerza…" sentenció, pensando en su joven amigo…
Pero se quedó quieto al sentir a alguien aterrizar suavemente detrás suyo, por lo que, lentamente, miró hacia atrás, para encontrarse con una liebre de pelaje azul oscuro con un mechón negro, vistiendo una armadura simple.
-¿Creíste que no sentiría tus tornillos rechinar, Henger?- sonrió Hit, mirando divertido al monstruo robot, quien retrocedió un paso, asustado- ¿Eh? ¿Ibas a huir? ¡Ya veo!- comprendió, sin dejar la sonrisa- Pero, si escapas, dirías la alarma de que tratamos de conseguir esta tecnología, ¿verdad?- señaló- Y puede que llegases a decir nuestros aspectos. ¡Al amo Field no le gustaría en absoluto eso, ¿verdad?!- se rió levemente.
-¿P-Por qué…? ¡¿P-Por qué hacen esto?!- exigió saber Henger, asustado.
-Eso depende… ¿por qué quieres escapar, si sabes que esta es tu tumba?- le preguntó Hit, mientras era rodeado de aura blanca y sus ojos negros se volvían rojos, asustando al robot- A eso se le llaman preguntas capciosas, ¿verdad?-informó.
Y, sin más, dio un pisotón, haciendo que, por el impacto, el piso comenzara a desmoronarse, a lo que Henger comenzó a caer, asustado.
"¡G-GENKI…!" el monstruo no pudo evitar pensar en aquel joven, temiendo por él al darse cuenta que… no saldría de esa…
Entonces, el piso del callejón se derrumbó por completo.
-¡Adiós, Henger!- se despidió la liebre, dejando de ser rodeado de esa aura y sus ojos volvían a ser negros.
-¡Hit!- sus orejas se movieron al escuchar a Frost, por lo que vio a su amigo acercarse a él- Necesitamos mantener la mayor parte del lugar intacto ¿En qué piensas al usar tu sistema así?-lo miró serio, haciendo que la liebre se avergonzara al ser regañado por él.
-Sa-Sabes que me gusta pelear, compadre- se disculpó Hit, juntando las manos- Pero tú puedes apagar todo el fuego, ¿verdad?- le indicó, dándole codazos amistosos.
-Solo quieres que limpie tu desastre- suspiró Frost- Está bien- concedió, a lo que la liebre levantó ambos pulgares, contento.
El lobo caminó un poco, para quedar en medio de la calle principal, mientras, de a poco, era rodeado de aura negra, y el ambiente comenzaba a enfriarse.
-Time-Out- murmuró Frost.
Entonces, desde sus patas comenzó a expandirse un hielo que comenzó a congelar los edificios y hasta las propias llamas y el ambiente, sin afectar a Hit, quien silbó, siempre asombrándose de esa técnica.
El hielo se expandió hasta los límites de la ciudad, deteniendo el tiempo de esta.
-Mph- bufó Golden Mask, apreciando el hielo a su alrededor- Frost volvió a salvarle el pellejo a Hit-
-La habilidad de Frost permite congelar el tiempo de todo aquello que no esté vivo-le recordó Soul Diamond, fastidiándolo- Era la mejor opción-
"Tsch" bufó el ilusionista, enojado "Solo porque el Amo Zodiaco le enseñó parte de Time-Out…"
-¡Woa~!- se asombró Hit, observando los Discos Perdidos congelados- Me alegra mucho que no sepas congelar el tiempo de los vivos, sino, ¿cuántas veces me habrías detenido en el tiempo?- le señaló a Frost, pero frunció el ceño al ver que este, al dejar de ser rodeado por el aura oscura, se tambaleara levemente- ¡Ops!- se le acercó de inmediato y lo sujetó a tiempo.
-A-Arg- Frost sacudió la cabeza, cansado- Cada vez es más agotador usar esta técnica- admitió, serio.
-Bueno, se mantiene solo dos horas. Tiempo suficiente para buscar la tecnología- Hit levantó el pulgar.
-… No la habría tenido que usar si alguien no incendia media ciudad- indicó el lobo, levantándose, haciendo sonreír apenado a la liebre.
-¡E-En fin! ¡T-Tenemos una misión que cumplir!- sentenció Hit, comenzando a irse caminando exageradamente.
Frost sonrió levemente, y siguió a su amigo y compañero, ignorando todos aquellos Discos Perdidos esparcidos en la calle…
Ignorando todas esas muertes…
¡Bien, lectores, otro cap^^!
Tenía gran parte del episodio lo tenía terminado, así que solo tuve que agregar unos detalles, y he aquí^^
¿Qué tal? Se explicó qué pasó con Svart y su situación actual^^', además de la introducción de la pequeña Daphne, y la muestra del final de la misión de Hit, Frost, Golden Mask y Soul Diamond.
Este cap lo hice sin mucha acción, porque es un intermedio, por así decirlo^^
¡Ojalá les haya gustado^^!
¡Próximo episodio: La petición de Nina, y la Copa de los Cuatro Mejores!
¡Gracias por leer, y no olviden comentar XD!
PD: disculpen cualquier error ortográfico^^'
