Encuentros inesperados

Décimo capitulo

El mundo esta lleno de personas sin corazón, personas que piensan en su propio beneficio antes que en el de las personas con las que llegan a interactuar, este mundo esta inundado por personas a las que no vale la pena dejar vivir...

Suciedad y podredumbre, es lo que constituye el corazón de los humanos, una capa de extenso odio y malicia recorre el mundo, arrasando a su paso a los pocos corazones bondadosos, ¿sigues creyendo en ellos aun sabiendo esto?...

Las mentes sensibles son fácilmente manipulables, si me permitieras impedir que la tuya sufra de las mismas miserias que los demás, serias enormemente gratificado...

Es necesario tratar la escoria con mano dura, devolverles todo el dolor y sufrimiento que han causado en tu camino...hacerles sentir lo que has tratado de esconder todo este tiempo...

Y bien... ¿estas de acuerdo conmigo?.............

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-Madre, ¿estas segura que puede quedarse en casa?, no creo que sea conveniente para él estar sin atención médica después del golpe que tiene en la cabeza-Tsunade dejo la taza de café sobre la mesita frente suyo, clavó sus dorados y serios ojos en el rubio frente a ella, toda la sala estaba en silencio, esperando escuchar lo que la rubia tenía que decir-.

-Minato, si he permitido que llevaras a mi nieto a su antigua habitación, es por que no corre ningún peligro, solamente fue una contusión leve, los nervios del cuero cabelludo son sumamente sensibles, por esa razón sangro de esa manera-Dio un suspiro al ver como su nieta y la amiga de esta se dirigían a las escaleras-Es normal que se hubiera desmayado, si lo que dice Iruka es verdad, su hemofobia se salio de control al ver la sangre en sus manos-Miró al mencionado, quien estaba sentado junto a la chica de cabellos rosados, del otro lado, su esposo e hijo se encontraban recargados en la pared-.

-El de cabellos blancos soltó un suspiro-No puedo creer que después de todos estos años, por fin hayamos podido encontrar a nuestro nieto-Miró al de cabellos castaños con extrema seriedad-No comprendo por que nadie nunca realizo una investigación sobre el chico, todos los orfanatos tienen la obligación de avisar a servicios sociales sobre cualquier chiquillo que encuentren-Iruka lo miró fijamente-.

-No tengo la menor idea...pero le aseguro que todo eso no estuvo en mis manos, siempre trate de ayudarle en lo que me fue posible...si él hubiera confiado en mi sobre su problema, hubiera hecho lo posible por atenderlo-Bajó la cabeza-Y si en mi poder hubiera estado el sacarlo de ese lugar desde hace mucho tiempo, sin dudarlo lo hubiera hecho-.

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-Con pasos lentos e indecisos, tomó la mano de su amiga, y abrió lentamente la puerta de la habitación que estaba junto a la suya, esa habitación que no había sido abierta desde que su hermano gemelo había desaparecido, y en donde en estos momentos, ese mismo muchacho se encontraba descansando, cerró los ojos y entró lentamente, esperaba ver al chico de rubios cabellos profundamente dormido como pocas horas antes, que su abuelo y padre lo habían dejado en ese lugar, abrió los ojos, con la clara intención de acercarse y observarlo, pero se sorprendió al no verlo recostado, si no sentado, abrazando sus rodillas y con el rostro hundido en ellas, soltó un pequeño grito de sorpresa, e inmediatamente sintió como su amiga la soltaba y se acercaba a él, sin embargo, ella no se movió, permaneció en su lugar, viendo el estado de su hermano-Naruto-kun-Escuchó a la ojiperla murmurar el nombre del chico, al mismo tiempo que se sentaba junto a él, trago saliva, intentando acercarse, pero el leve quejido proveniente de su hermano la paralizó, con horror se dio cuenta que el chico se apretaba y hundía más en su ya de por si apretado abrazo-¿Q-qué pasa?-Preguntó su amiga, colocando una mano sobre el hombro del chico, completamente preocupada por lo que sucedía, pero el chico se movió bruscamente, bajando de la cama y alejándose de ellas, sus ojos demostraban un enorme miedo hacia ellas, lo que le estrujo el corazón, miró a Hinata, quien le regreso la mirada-.

-N-Naruto-Comenzó a hablar, al ver como el rubio se dejaba caer en la esquina de aquella habitación, abrazando su cabeza entre sus brazos-I-iré a llamar a mi abuela, quédate con él Hinata-Salió corriendo escaleras abajo, dejando a su amiga sola con el rubio-.

-Hinata no tenía la más mínima idea de lo que sucedía, pero lo único claro en su cabeza en esos momentos, era tratar de tranquilizar al chico, con suma cautela, se acercó a él, y se arrodillo a su altura, Naruto temblaba visiblemente, y al verlo de esa manera, su corazón se contrajo, juntando todo el valor que pudo reunir, y lentamente, retiro los brazos de su cabeza, dos ojos tan azules como el cielo más puro la enfocaron todavía llenos de pavor, trago saliva y lo miró lo más tranquila que pudo-N-Naruto-kun, s-soy Hinata, n-no va a pasar nada malo, confía en mi-Al terminar de pronunciar esas palabras, sintió los fuertes brazos encerrarla en un apretado abrazo, lenta y tímidamente correspondió, tratando de que con esto, el chico se tranquilizara un poco-.

-Hinata-chan-Murmuró en voz baja el rubio, el tono de voz denotaba que no sabía muy bien lo que sucedía, pero Hinata se sintió más tranquila al dejar de verle temblar, pronto, pasos apresurados rompieron la nueva quietud, y sintió la tensión del muchacho ante aquello, y levantó la cabeza, encontrándose las miradas preocupadas de los familiares del chico-.

-¿Qué sucede?-Preguntó Minato, al ver el estado en el que se encontraba su hijo, Iruka dio un paso hacia él, tratando de ayudarle a levantarse-.

-Naruto, soy Iruka, vamos, no pasa nada, deja a Hinata-El rubio se aferro más a la chica, haciendo que Umino se alejara un poco, miró con preocupación a los demás, y suspiró con algo de pesar, se acercó a la cama, y se dejó caer en ella, sentado viendo al muchacho-Esta sucediendo lo mismo que aquella vez que lo llevaron al orfanato-Bajó la mirada-Paso mucho tiempo para que estuviera con alguien más que no fuera yo, y mucho tiempo más para que comenzara a hablar-La habitación quedó en silencio, solo los apresurados pasos de alguien se escucharon, Tsunade entró en el lugar con una jeringa en la mano, mordiendo el labio inferior, le indico con la mirada a su esposo que la ayudara, con suma precaución, inyectaron el líquido en el brazo del rubio menor, quien poco tiempo después, se quedó profundamente dormido, entre el rubio y el de cabellos blancos lo recostaron nuevamente, mientras los demás guardaban silencio-.

-Será mejor que busquemos ayuda inmediatamente, debemos tratar el problema de Naruto, ha pasado demasiado tiempo lidiando él solo con esto-Jiraiya miró a su nieta, quien se veía claramente afectada por lo ocurrido, paso un brazo por sus hombros, e inmediatamente la chica se apoyo en él-Si es necesario que una institución especializada se haga cargo, lo mejor que podemos hacer es llevarlo hacia allí-Minato observó horrorizado las palabras de su padre-.

-¡No pienso meter a mi hijo en un manicomio!-Salió a grandes zancadas del lugar, profiriendo palabras que en su vida la rubia menor había escuchado de la boca de su padre, los demás le siguieron, temerosos por su actitud-No se merece nada de lo que le esta pasando, mucho menos el que lo internemos en un lugar donde estará más solo que antes, me niego a hacer eso-Miró fieramente a sus progenitores, quienes estaban en el umbral de la puerta de la habitación del chico-.

-Minato, si es necesario, es lo que haremos, así que deja de comportarte como un adolescente tonto y piensa que será lo mejor para el chico-.

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Te han apartado nuevamente, ¿aún así piensas en permanecer cuerdo?...toda la vida has sido el estorbo de todo lugar que pisas...¿crees aun importante el seguir?...

Una persona de mentalidad tan débil como la tuya, no merece seguir liderando esto...

Tomar tu cuerpo y hacer pagar a los que te han humillado... ¿es tan difícil para ti?...

Todo habrá cambiado cuando regreses... ¿te atreves?... ¿o sigues siendo el niño llorón de siempre?...

Ella es la culpable de todo... ¿por que seguir preguntándose por ella?...

Hay que hacerle pagar.............

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-Con brusquedad, sus ojos se abrieron, poniéndose de pie inmediatamente, registró con cautela el lugar donde se encontraba, y nada de lo que le rodeaba le resultaba familiar, dirigió la vista a la enorme ventana al final de la habitación, y se dio cuenta de que ya había oscurecido, soltó una maldición por lo bajo, y se acercó hacia ese lugar, dirigió una mirada escrutadora nuevamente al lugar donde estaba y formó una mueca de fastidio, era claro que no estaba en el orfanato, pero tampoco estaba en un lugar seguro, el idiota se había dejado atrapar-Lo mismo que siempre-Murmuró, estaba seguro que si alguien se enteraba que había despertado, comenzarían los problemas, así que su prioridad en ese momento era salir de ahí cuanto antes, seguramente Iruka estaría preocupado por él, y el Umino era su prioridad... para ambos, se dirigió con decisión a la ventana, y miró hacia abajo, estaba en el segundo piso, pero no seria un problema, sonrió con superioridad, todo estaba completamente fácil para él, pocos minutos después, ya se encontraba en la calle, su cabeza dolía como los mil demonios, pero estaba satisfecho, una vez más había sacado a ese idiota de algún problema, no comprendía por que el chico se negaba a dejarle salir, se encogió de hombros, eso no importaba ahora, tenía el tiempo que quisiera en ese lugar.

Revisó la hora en su reloj de pulsera, y frunció el ceño, él creía que apenas había anochecido, pero eran las tres de la mañana, soltó un gruñido y comenzó a caminar con mayor velocidad, Iruka seguramente estaría muriéndose de preocupación, seguramente ya había recibido llamadas de Deidara y Sasori preguntando por él, maldecía internamente el estar a esas horas en la calle, y el no saber donde se encontraba, estaba seguro que serian un buen par de horas caminando hasta que pudiera orientarse, odiaba el sentido de orientación del chico, y el hecho de no conocer aquellos rumbos.


-Sus abuelos se habían marchado hacia ya unas cuantas horas, su padre estaba en su habitación, seguramente pensando en que hacer, sus amigas e Iruka se habían marchado mas obligados que por voluntad propia, y ella ahí estaba, acostada en su enorme cama sin poder dormir, los remordimientos de todo lo que había hecho no la dejaban en paz, y además, estaba preocupada por la manera en la que su hermano había reaccionado, todo eso se pudo haber evitado, si desde un principio le hubiera comentado a su padre que un nuevo compañero tenia el nombre de su hermano, con un suspiro de frustración se puso de pie, estaba segura que no lograría dormir nada esa noche, miró el reloj en su mesita, y suspiro derrotada, eran las tres y media de la madrugada, salió de su habitación, planeando dirigirse a la cocina para tomar algún té caliente o un vaso de leche, pero al pasar por la habitación contigua, se quedó de pie, su curiosidad por saber si su hermano había despertado pudo más que las ganas de algo caliente, se acercó a la puerta y la abrió lentamente, un grito escapó de su garganta al darse cuenta de que la habitación estaba vacía, fue al cuarto de baño adjunto a aquella habitación, y abrió la puerta con brusquedad, sintiéndose impotente al comprobar que estaba vacía también, escucho pasos veloces acercarse al lugar, y pronto se encontró con la sorprendida mirada de su padre-No esta-Murmuró simplemente, y su padre corrió escaleras abajo, esperando encontrarle merodeando por la casa, pero no tuvo suerte, ambos se miraron entre si, totalmente preocupados-.

-Llamaré a mi padre-Se apresuró al teléfono, esperando que su padre pudiera ayudarle en algo, su mente estaba completamente revuelta, pero no creía que fuera conveniente llamar a la policía, ya que en estos momentos, ésta se estaba encargando de Kawamura, una soñolienta voz del otro lado del aparato lo sacó de sus cavilaciones-.

-¿Quién es?-Preguntó la dueña de la voz, Minato tragó saliva, despertar a su madre nunca fue una buena idea-Diga lo que desea para poder regresar a dormir-El rubio trató de componer su sorpresa y se aclaró la garganta-.

-S-soy Minato, madre, ¿está mi padre despierto?-Preguntó, y al instante escuchó como la rubia levantaba al de cabellos blancos-.

-Vamos perezoso, Minato quiere hablar contigo-Un golpe secó siguió a esas palabras y poco tiempo después, la voz de su padre se escuchó-.

-¿Qué necesitas ahora chico?-Preguntó con evidente molestia, no era difícil imaginar como había terminado fuera de la cama-.

-Naruto no esta-Así de simple confesó, escuchando un pequeño jadeo por parte del mayor-No quiero avisar a la policía, pero no se que hacer-.

-¿Ya llamaste a ese chico?, el que vivía con él, no fue buena idea dejar solo al muchacho, si se despertó desorientado fue lógico que escapara, seguramente regreso a su antigua casa-Con la misma rapidez con la que había marcado, colgó la llamada, buscando desesperadamente la hoja donde había escrito el número de Umino Iruka-.

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-Siendo solamente las siete de la mañana, la sala de la mansión Namikaze estaba completamente en movimiento, la mayor parte de los conocidos de la familia se encontraban allí, completamente preocupados por el paradero del chico de ojos azules, Sasuke se removió en el asiento donde se encontraba, él y su hermano Itachi habían llegado a ese lugar hacia ya dos horas, cuando Ino había llamado desesperadamente a su teléfono móvil preguntando por Naruto, su sorpresa aumento a niveles desorbitantes al descubrir la razón de ello, nunca, en sus más estúpidas pesadillas se hubiera imaginado que su amigo fuera el hijo mayor de Minato Namikaze, y mucho menos se imagino estar tan desesperado por encontrarle, se dijo que si llegaba a encontrarlo pronto, se aseguraría de que nadie supiera que alguna vez estuvo así de preocupado por él, su mirada se centró en el preocupado castaño, estaba seguro que esto era más difícil de asimilar para él, ya que siempre lo trató como un hermano mayor, y el no saber nada de él estaría carcomiendo sus entrañas lentamente, la agonía de no saber nada era insoportable, y comprendía que para los más allegados al muchacho eran aun peor de la que le embargaba a él, con algo de frustración y desesperación, se puso de pie y sacó el teléfono celular, comenzó a marcar algunas teclas, y espero a que del otro lado alguien contestara, esperó con algo de impaciencia, y estaba por colgar, cuando contestaron-Suigetsu, soy Sasuke, no tengo tiempo para explicar cosas, así que iré al grano, ¿cuándo fue la última vez que hablaste con Naruto?-El silencio en la linea le hizo pensar que se había equivocado de número, pero las palabras de su amigo le hicieron deshacerse de esa idea-.

-Vamos Sasuke, la última vez que lo vimos estabas con nosotros, no hemos sabido más de él, a menos que la zorra se haya comunicado con él y no nos lo haya dicho, dudo que Juugo lo haya hecho, ¿por qué?, ¿no se suponía que en estos momentos estaba con esos tipos, amigos de Iruka?-Sasuke colgó la llamada, y se dirigió hacia Iruka, quien lo miró sorprendido por la repentina aparición-.

-¿Qué sucede?-Preguntó con cautela, al mirar la seria expresión en el rostro del Uchiha menor-.

-¿Te has comunicado con Sasori o con Deidara?, se suponía que el dobe iría a ayudarles con sus "obras"-Minutos después, las voces enojadas de dos artistas frustrados por la perdida de su modelo, había confirmado que el rubio no había puesto un solo pie en el hogar de los artistas de "Akatsuki " (nombre proporcionado por Konan al grupo de amigos, que desde la universidad, habían permanecido unidos, y atentos a los pasos de los demás), con esto, la posibilidad de que el chico estuviera con algún conocido estaba completamente descartada-.

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-Con los pies completamente pesados de tanto caminar, bajó del elevador que lo había dejado en el piso de su departamento, arrastró los pesados pies hasta llegar a la puerta de su hogar, descubrió con fastidio que no llevaba consigo las llaves del lugar, y ahora que lo analizaba bien, no llevaba con él siquiera la mochila de la escuela, o su cartera, soltó un suspiro lleno de fastidio, y trató de abrir la puerta, pero no se pudo, estaba cerrada con llave, comenzó a llamar por el timbre, y después de no recibir respuesta a eso, soltó una patada a la puerta, soltando maldiciones por doquier, una mano se poso en su hombro, y giro la vista completamente molesto para encarar al que se atrevía a molestarlo, una media sonrisa curvo su rostro al ver a la familiar persona que le sonreía-.

-Iruka no se encuentra, se marchó en la madrugada, seguramente estaba preocupado por ti, no te vi llegar el día de ayer-Con mirada escrutadora examinó completamente al rubio frente a él-¿Donde habías estado?-Preguntó, y fue entonces que reparó en la venda que envolvía la cabeza del chico-¿Qué te paso?-.

-Se encogió de hombros-Me golpee al caer, me había perdido y comencé a caminar, una señora me ayudó y vendo mi cabeza-Miró al hombre de cabellos rojos frente a él, y trató de sonreír-¿Puedo pasar a tu departamento?, he caminando toda la noche tratando de llegar a casa-Nagato lo observó fijamente, antes de conducirlo a su hogar, lo ayudó a sentarse en uno de sus mullidos sillones, y se dirigió al refrigerador, de donde sacó un refresco frío y se lo entrego al chico, lo siguió mirando por unos momentos, dándose cuenta de que el chico comenzaba a irritarse por su exploración, se puso de pie y se dirigió al teléfono, marcando el número que se sabía de memoria, le preocupaba la forma en la que Naruto había aparecido, especialmente la manera en la que se comportaba, parecía extraño, una voz completamente preocupada contestó su llamada, haciéndole preocupar todavía más-.

-Habla Iruka-Escuchó pronunciar, dirigió una mirada al rubio, quien se veía fastidiado, y miraba por la ventana, desde el cómodo asiento-.

-Iruka, soy Nagato, ¿dónde te encuentras?-Cuestionó, conociendo que el castaño seguramente estaba buscando al chico-.

-Estoy en la casa del hijo de la directora del instituto donde trabajo, ¿qué sucede?-Nagato tomó asiento en el filo de otro sofá y comenzó a hablar-.

-He encontrado a Naruto pateando la puerta de tu departamento, al parecer no trae consigo sus llaves, esta muy extraño, dice que ha caminando hasta acá toda la noche, se había perdido-Un suspiro de alivio se dejó escuchar por el otro lado, haciendo que el pelirrojo se preguntara exactamente que sucedía-.

-Por favor Nagato, retenlo donde esta, cuida de él, enseguida iremos para allá-Y cortó, dejando con más preguntas al joven, quien simplemente dejó el auricular en su lugar y se encogió de hombros-.

-Bien Naruto, Iruka viene en camino, ¿tienes sueño?, puedes recostarte en mi cama por un rato, seguramente debes estar cansado por caminar tanto-El rubio asintió, y sin pronunciar palabra se adentró en la habitación, dejando al pelirrojo con muchísimas preguntas-Bueno, seguramente después me enterare-Se dejó caer por completo en el sillón, y prendió la televisión, esperando entretenerse con algo, media hora después, el timbre comenzó a sonar, al abrir, fue lanzado nuevamente al sofá, varias personas entraron como estampida al lugar, mirando desesperadamente por todos lados, unas fuertes manos lo levantaron en el aire, haciéndole tragar saliva-.

-¿Dónde esta?-Preguntó una irritada voz femenina, con valor se atrevió a abrir lentamente los ojos, encarando a una rubia-.

-¿Dónde esta quién?-Preguntó con algo de temor-.

-Tsunade-sama, por favor, baje a Nagato-Suplicó Iruka, acercándose a un desconcertado "líder"-Nagato, ¿a dónde se ha ido Naruto?-Preguntó tratando de sonar tranquilo, no le ayudaba en absoluto el instinto asesino proveniente por parte de la Senju-.

-Aquí estoy Iruka, ahora...¿puedes prestarme tus llaves?, creo que he perdido las mías-Todas las personas en el lugar dirigieron la mirada hacia la puerta de la habitación, donde Naruto los miraba enarcando una ceja, se encogió de hombros-No preguntaré que hacen todas estas personas aquí, pero creo que seria mejor que dejaran a Nagato en paz, Konan y Yahiko deben venir para acá debido a sus gritos-Se acercó al castaño y le extendió la mano-¿Me darás tus llaves, o vas a comenzar a darme un sermón sobre llegar tarde?, ya le explique a Nagato que me perdí-La boca de Iruka y de Nagato se abrió por la sorpresa, se miraron entre si, ¿qué le pasaba a ese chico?, nunca se había comportado de esa manera y ahora...-.

-¿Estas bien Naruto?-La tranquila voz de Minato rompió las repentinas tensiones en el lugar, el mencionado posó su púrpura mirada en ese sujeto, enarcando una ceja en muestra de confusión-.

-Creo que a Iruka es a la única persona a la que debería importarle eso, además, ¿quién es usted?-La pregunta tomó por sorpresa al rubio, provocandole un repentino dolor en el pecho-.

-No te atrevas a hablarle de esa manera a mi padre Naruto, él solamente estaba preocupado por ti, al igual que nosotros-Ino se había atrevido a hablar por fin, llamando la atención del muchacho, quien con el simple hecho de mirarla, mostró en su rostro desprecio y odio-.

-Hmp, ya veo, tu papi vino a arreglar el problema, lo lamento pero ya me han expulsado, no necesito dar la cara por algo que ya pasó, y que además tu provocaste, así que dile a tu padre y a toda esta bola de gente que se marche de una vez, no me gusta estar rodeado de idiotas-El silencio se hizo cargó del lugar, nadie comprendía aquella manera de actuar, una figura se abrió paso por entre los sorprendidos espectadores, y miró fijamente al rubio-.

-Deja ya de comportarte de esa manera, ¿qué le has hecho a Naruto esta vez?-La pregunta tomó por sorpresa a la mayoría, alguien se aclaró, la garganta mientras el rubio menor formaba una rara sonrisa en los labios-.

-Otouto, será mejor que dejes en paz a Naruto-kun, seguramentenoo se siente bien-Una repentina carcajada se escuchó después de eso-.

-Si, será mejor que dejes a Naruto en paz, ¿no te das cuenta?, el idiota ni siquiera sabe que sali, ¿qué querias que hubiera hecho yo?, mientras él trata de pensar algo coherente, me vi en la necesidad de ayudarle, ¿eso te molesta?-Repentinamente una mano tomó fuertemente el brazo del rubio, haciendole girar completamente el cuerpo hacia la dirección del hombre de cabellos blancos-.

-¿Qué es exactamente lo que esta pasando, chiquillo?-Entrecerrando los ojos, el rubio sonrió-.

-Eso es bastante claro viejo, yo no soy Naruto, soy simple y sencillamente alguien que lo ayudará... el único que puede ayudarlo-.

¡Hola!, bien, no se como agradecerles todo el apoyo que me brindaron con respecto al problema que surgió en mi familia, el cual todavia no se resuelve, pero me han animado a escribir gracias a todo el apoyo mostrado en sus comentarios, es una alegria saber que cuento con gente tan maravillosa que me apoya y entiende, y en verdad es lo que necesitaba en aquellos momentos que lei todas sus palabras, y en verdad, no se como agradecerles, bien, dejo de agradecer o me pondré a llorar, espero sus comentarios, y de igual manera, que el capitulo no haya estado muy deprimente, es que es así como me siento, y de alguna manera, en este se refleja lo que ha pasado en mi familia, mi hermana menor ha desaparecido, pero no hemos sido tan afortunados como Minato y familia, no sabemos nada de ella desde el 21 de octubre, en fin, como les digo, dejo de escribir o seré un río interminable de lágrimas, cuídense mucho, y no se vallan de pinta con los cuates, puede que no regresen a casa.