XI

Cuando sonó la alarma del palacio fue como si mi alma se fuera al suelo, aún recuerdo cuando vinieron a decirme que la princesa Serenity había sido secuestrada, no tardé ni 5 segundos en darme cuenta de que en realidad había sido Diamante el causante. Estábamos en la habitación y Selene lloraba desconsoladamente, yo ni siquiera podía darle apoyo alguno porque estaba dando vueltas por la habitación preocupado, molesto, aterrado de que mi hija fuera a cumplir un destino tan oscuro al lado de ese hombre. Pero apareció él en medio de la habitación… El soberano de Ilusión, Seiya se hizo presente como un fantasma, alarmándonos aún más.

-Majestades, perdonen mi intromisión directamente en su dormitorio pero me han informado sobre Serenity, no teman por favor, prometo que regresará sana y salva a su lado.

-Seiya! ¿Sabes dónde está? Por favor dime que mi pequeña está bien- decía entre sollozos mi bella esposa

-Mi querida Reina Selene no tema, aun no sé la ubicación exacta de la princesa pero sé donde estará, temo decir que esta podría ser mi última comunicación con ustedes, por eso es que quiero decirles que he elegido yo mismo a mi sucesor, es un hombre de carácter, sé exactamente que es el indicado no solo para reinar Ilusión, también es el indicado para Serenity, por favor, protejan a mi amiga yo no podré hacer más por ella a partir de ahora

-¿Qué vas a hacer muchacho?- pregunté intrigado por sus palabras

-Enfrentar a Diamante de frente es arriesgado Alteza, pero no tardará en darse cuenta de que la gravedad de la Tierra permitirá el escape de su más preciada ambición. Serenity estará en la Tierra un tiempo, luego volverá con ustedes, pero estoy consciente de que Diamante se dará cuenta de que yo alteraré la gravedad por unos segundos permitiendo la fuga, vendrá por mí, lo sé y es el destino que yo mismo he creado

-Seiya estás loco! Acaso quieres morir de esa manera, deja que Serenity vaya con él y después mandaremos a una tropa para rescatarla, no hay necesidad de que tu…

-Reina Selene, por favor… ya he elegido, respeten mis deseos, quiero que Serenity sea feliz

-¿Tanto la amas?- pregunté asombrado del amor que al parecer Seiya tenía a mi hija

-La amo mas que mi propia vida, solo deseo que ella viva feliz… Larga vida a Milenio de Plata…- y con una reverencia desapareció la comunicación

Selene y yo nos miramos confundidos, nos abrazamos y nos sentamos en la cama absortos sin decir nada, sin saber que pensar

La noche que apareció Serenity admiré su belleza por un rato para después irme a mi habitación a dormir, caí en un sueño tan profundo que fue como si alguien esperara a que mis ojos se cerraran para entrar en mi mente. Un hombre un poco menos alto que yo apareció caminando hacia mi, en un lugar lleno de niebla, tanta que no podía ver su rostro, pero estaba tranquilo, escuchando sus pasos acercándose a mi.

-Endimion Chiba ¿no es así?

-Si soy yo, ¿Quién eres tú?

-Mi nombre es Seiya Kou, soy amigo de la mujer a la que has rescatado

-¿La chica que cayó del cielo?

-Si, ella es una persona muy importante para mí, es la princesa de un planeta no tan lejano, pero tampoco tan cercano, dejo en tus manos su cuidado por un tiempo. Sé que te será irresistible, es muy bella, pero espera a ganar su corazón, sé que eres un caballero, si no, no habría dejado que llegar a tus manos. Protégela.

-¿Es una princesa? ¿Planeta? ¿Cómo es que…? ¿Quién eres en realidad?

-Alguien con mucho tiempo libre y que gusta de jugar con los hilos del destino, descuida, pronto te darás cuenta de que es inevitable lo que sucede, tu camino ya fue trazado, para tu consuelo, diré que no por mí. Fuerzas superiores te aman Endimión Chiba. Ten cuidado.

-Lo tendré

-Cuídala, es la persona que amo

-La cuidaré… Seiya…

Y desperté de ese extraño sueño, sintiendo la seguridad de que no había sido ningún sueño, sino un mensaje claro…

Luna y Artemis localizaron la energía de mi hija y salieron en su búsqueda de la manera más secreta, nadie podía enterarse de que habíamos hallado a la princesa o Diamante iría tras ella. Todos en el palacio estábamos angustiados hasta que recibimos el mensaje de Luna de que la princesa estaba a salvo con unos hermanos terrestres que la trataban muy bien. Respiramos aliviados ante sus palabras.

Semanas después Seiya tuvo que entrar en el mítico mundo de Ilusión por la invasión que tuvieron esas tierras. La profesía de Seiya se cumplió y Diamante destruyó casi todo a su paso, a pesar de pedir piedad, muchos de sus habitantes murieron cruelmente, y finalmente Seiya fue atravesado por la espada de Diamante, justo en el corazón, su muerte fue rápida, pero no dejó por ello de ser cruel, en ese instante todo se congeló… todo…

A las pocas semanas de haber llegado Serenity sentí como si un cambio se hubiera producido en la Tierra, hubo temblores muy fuertes en algunos países, maremotos e incluso fuertes vientos se desataron, excepto en Tokyo. No dije nada a nadie por temor a que me dijeran "es normal, es la naturaleza" pero dentro de mi sabía que no era así… era como si la Tierra llorara, como si estuviera sufriendo… pero ¿Por qué?... ¿Qué estaba pasando realmente? Más allá de nuestro pequeño mundo se escondía algo mas grande y ese misterio me atraía cada vez mas, el misterio de Seiya Kou y Serenity… ¿Qué hay mas allá?

La llegada de Serenity le había dado otro sentido a mi vida, un sentido que creí jamás encontraría y ahora todo se resumía a ella… me estaba enamorando de esa extraña mujer venida de otro mundo a invadir mis pensamientos y mi corazón.

Cuando Endimion cruzó el jardín Selene y yo lo supimos, él era el hombre que había elegido Seiya para ser su sucesor…

-No puede ser nadie más, él es el elegido ¿te das cuenta de que se desatará la guerra?-Selene no quitaba la vista de Endimion mientras lo veía desde lo alto de un balcón del palacio

-¿Y qué podemos hacer? La guerra es inevitable, Black Moon nos desafió desde antes incluso de lanzar el primer ataque en Kinmoku, ese maldito Diamante ¿Qué ganará coleccionando planetas muertos?- pregunté molesto, era obvio que la presencia de Endimion era no solo la señal de que la guerra debía iniciar, sino que era el preludio de que la oscuridad se acercaba a pasos agigantados hacia nosotros

-El corazón con gritos de culpa no puede descansar si no es en el silencio, ese silencio lo quiere crear matándonos a todos. No creo que se dé cuenta de lo que hace

-Eres ingenua Selene- suspiré cansado- De cualquier modo si él es el indicado y Serenity lo ha elegido a él creo que debemos respetar los deseos de nuestra hija y cumplir la última voluntad de Seiya

-No creo que eso sea un reto para Endimion, ¿viste como la mira? Hay amor en él, sé que la ama, podemos estar tranquilos cariño

-Mi Reina querida, tu siempre tan sabia… mira, el jardín en honor a Ilusión… ha despertado una parte del letargo

-Si… es posible que sientan a su nuevo gobernante cerca

-Se los diremos esta noche- sentencié, ella asintió con decisión y me abrazó, ¡que los dioses nos ayuden!

Aquí estoy… de rodillas ante los Reyes de Milenio de Plata, el gran imperio de Selenia, la tierra más mágica que he conocido.

Serenity esta junto a su madre con un impecable vestido blanco con bordados de oro y su tiara de princesa, su madre igualmente con un vestido también blanco y su porte imponente que grita poder a todas luces. El Rey Apolo me mira desde su altura, con su traje azul y dorado, tan imponente con su porte de caballero, su semblante calculador, sin duda un hombre con todo el poder en su mirada. Yaten y su bella esposa a un lado del Rey, igual de imponentes y respetuosos como se espera de los príncipes herederos, su mirada puesta en mí, al igual que todos los demás asistentes, entre ellos mi hermana Rei que tiene las manos unidas en su pecho, vuelta un manojo de nervios. A cada lado tengo a Luna y Artemis, los dos con trajes de lujo, tan elegantes para la ocasión, tan erguidos como se debe estar en presencia de los Magnificentes Reyes.

-Endimion Chiba- la voz grave del Rey resonó en la sala silenciosa, casi escuché como todos contuvieron el aliento al escucharlo- En tus hombros recae la obligación de cuidar y proteger a toda costa Ilusión, el mítico lugar que habita en La Tierra. ¿Estás listo para gobernar sabiamente y revivirla con el corazón para crear un mundo prospero?

-Si Majestad, daré mi vida si es necesario

-Que así sea, por el honor y el poder que sobre mi recaen yo te nombro… Rey Endimion, soberano de Ilusión.

Se acercó con paso seguro hasta mi, tomó la corona que descansaba en el cojín que sostenía Artemis a mi derecha y la colocó en mi cabeza, sentí una descarga de adrenalina como si estuviera corriendo en un auto fórmula 1, después me ofreció una espada increíblemente bella que descansaba en el cojín que tenía Luna a mi izquierda, la tomé e hice una reverencia, la coloque en la funda que descansaba en mi cintura, después con una palmada en el hombro sonrió satisfecho y toda la familia real sonrió y aplaudió también de felicidad. Serenity borró rápidamente una lágrima que se había logrado escapar, me giré para presentarme a los asistentes quienes me hicieron una profunda reverencia de respeto, después continuaron los aplausos y vitores animándome.

La adrenalina no podía descifrar si era por temor a que la guerra estaba más próxima debido a mi coronación o la excitación por la cada vez más cercana boda con Serenity, sea lo que sea…

Esta hecho…

Esta hecho…

El presente… el futuro… todo pende de un hilo…

La guerra está firmada…

Y la boda es el comienzo…

Y la boda es el comienzo…

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Espero que les hayan gustado estos capítulos y que la coronación les haya gustado, esto resuelve a sus dudas del ¿Por qué Endimion lo tomó tan calmado cuando Serenity habló con él? Pues porque él ya sabía que era una princesa!

La guerra se aproxima, ya la tengo planeada en mi cabeza, solo espero poder traducirla claramente en palabras.

Muchas gracias por sus reviews! No saben cómo me animan a continuar, ahora si les contesto a quien me mande reviews, sus dudas y comentarios son importantísimos! Porque puedo darles un poco más de gusto jejejeje

No leemos en el próximo!