Capítulo 10: Caridad.
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Dientes perfectos, sonrisa radiante, brillantes ojos verde agua, cabellos lacio rubio, alto, porte seguro, vestimenta moderna, conocía a su Yona. Definitivamente la visita inesperada no le agradó a Hak.
"¿Quién es ese tipo?" Reclamó con los brazos cruzados.
— ¡Soo-Won! —Exclamó Yona, no contestando realmente a la pregunta más bien la impresión hizo decir el nombre de aquel antiguo conocido. — ¡Cuánto tiempo!
El mencionado se acercó feliz a su amiga y le dio un caluroso y amistoso abrazo, apretando con sus fuertes brazos el cuerpo de Yona, acariciando con delicadeza su espalda; Hak quedó boquiabierto con tal muestra de afecto y más al ver la expresión incrédula de Yona, cuyas mejillas sólo se tornaron de un ligero rosa.
— ¿Ya se conocían? —Preguntó Yoon ensoñada.
—De hecho todos lo conocemos. —Contestó Shin-Ah. —Tú también, sólo que tenías 5 años en aquel entonces.
—Así es. —Siguió Soo-Won. —Eras tan sólo una pequeñita, Yona tenía 10 años y yo tenía 15 años.
—Parece como hubiera sido ayer cuando vi a ambos en aquella demostración. —Dijo Slaytor suspirando. —Yo tenía 20 años, de hecho Soo-Won fue el primero que se había ofrecido a entrenar a Yona, aunque no estoy segura si lo dijiste jugando o era verdad.
— ¿Cómo estuvo eso? —Preguntó Yoon interesada, algo que también se había preguntado Hak.
—Pues verás. —Inició Soo-Won el relato. —Yo en aquel entonces también era patinador artístico sobre hielo.
"¡Ja, que gay!" Se burló el fantasma, Yona al escucharlo se sonrojó y le dio una mirada con reproche, tratando de evitar regañarlo en frente de su conocido.
— ¡Ahora recuerdo! —gritó Yoon emocionada. —Eres ¡Leird Soo-Woon! ganaste la medalla de plata en las olimpiadas del 2010 a los 16 años, mi hermanita te adoró.
El comentario de Yoon hizo sonrojar a Yona, esta se golpeó la frente queriendo que la tierra se la tragase en ese mismo momento.
—Es bueno saberlo. —Bromeó Soo-Won. —Pero bueno, yo conocí a Yona durante un entrenamiento que llevaba en la misma pista que ella; se me hizo de lo más tierno que la pequeña Yona diera todo de sí misma sin tener a un entrenador, entonces un día ayudándola con uno de los saltos le dije:
—"Pequeña, algún día yo te entrenaré". —Imitó Yona con una sonrisa.
—Y agregué que podríamos ser una buena pareja. —Agregó Soo-Won ruborizando a la pelirroja. — ¡Claro! En el hielo… no pienses mal, aunque debo decir que los años te favorecieron mucho y ya no eres una niña sino una hermosa señorita…
La patinadora dio una risa nerviosa, sintiendo un bochorno por su cuerpo que empezaba desde lo pies y le subía hasta la cabeza. Esos de los halagos no era lo suyo y el deseo de querer golpear a todo aquel que la halagara llegaba a ella. Algo no muy factible como figura pública que era.
Mientras tanto Hak estaba que echaba humo por la nariz, la plática era de lo más incómoda y reconoció que Soo-Won era muy directo con sus comentarios que hacía halagos de un nivel mayor a los de Guen-Tae, según él.
— ¿Y qué pasó después? —Preguntó Yoon rompiendo la tensión del momento.
—Como sabes, fui a las olimpiadas y gané la medalla de plata, en aquel entonces mi representante y entrenador me presionaron mucho más ya que no les gustaron mis resultados; me fue imposible volver a ver a Yona y al final terminé por dejar el deporte antes de las olimpiadas del 2015. Para cuando quise acercarme de nuevo a ella, la señorita Slaytor ya la había tomado como su alumna, y claro, como ella es una patinadora talentosa supe que estaría mejor con ella.
—Que amable Soo-Won. —Dijo Slaytor halagada.
Todos dieron un largo suspiro una vez que Soo-Won terminó con el relato, pronto la habitación quedó en silencio, lo único que lograban escuchar era el tic tac del reloj antiguo de la familia Seiryuu. Shin-Ah carraspeó queriendo romper el silencio.
—Y Soo-Won… ¿qué te trae por aquí? —Preguntó Shin-Ah, invitando a todos a tomar asiento en los sofás de la sala.
—Cierto. —Recordó el muchacho chocando sus puños. —He visto últimamente en las noticias que tratan de dañar la imagen de Yona, el problema ese con Yang Kum JI, y la última que vi de un supuesto romance con un periodista.
— ¡Es falso! ¡Todo es falso! —Se defendió de inmediato Yona y Hak cerca de ella asentía con el ceño fruncido y brazos cruzados, viendo penetrantemente al chico como si este pudiese verlo.
—Eso creí, sé lo molesto que pueden ser los medios, por eso he venido a ofrecerte algo para limpiar tu imagen.
Fantasma y patinadora se sobresaltaron al escuchar al chico, Soo-Won sonrió ampliamente y eso le dio mala espina a Hak, ¿acaso le propondría algo atrevido?
— ¿Has escuchado a hablar del Circus Stellarum?
—Sí, nunca he ido pero sé que hacen espectáculos con acrobacias o sobre hielo, se encuentran al oeste de Kouka, cerca del mar.
—Así es, lo que no creo que sepas es que yo trabajo ahí.
— ¡¿Qué?! ¡¿Cómo?! —Preguntó Yona interesada.
—Pues verás, cuando dejé el patinaje y busqué otro camino me ofrecieron trabajo ahí para representaciones en hielo, tiempo después adopté también la de las acrobacias.
— ¡Vaya, sería interesante verlo! —Comentó Slaytor impresionada.
—Sí, les recomiendo ver una de nuestras obras… aunque no vine para eso. —Dio un suspiro para soltar la noticia. —Vine para saber si quieres participar en un espectáculo para una recaudación de fondos.
— ¿Yo? —Se apuntó la pelirroja con incredulidad.
—Sí, tú. —Señaló Soo-Won dando una risita. —La verdad ahora con todo el asunto de las olimpiadas cerca, está haciendo imposible llamar mucho la atención de la gente así como de donadores, así que el dueño del lugar, con mi ayuda debo decir, pensamos que para hacerlo más llamativo debíamos solicitar la cooperación de los patinadores más famosos en Kouka, y no quiero que pienses mal, pero creo que eso te ayudaría mucho en la imagen con los medios.
— ¡Un momento Soo-Won! —intervino Slaytor. —Yona, ahora no puede… empezará el entrenamiento para las olimpiadas, tú sabes cómo es esto.
—Sí, sí lo sé. —Trató de calmarla. —No pedimos mucho, es sólo que haga una pequeña presentación, sin límite de tiempo, sin reglas ni nada por el estilo.
"¿Qué harás Yona?" Hak se había intrigado por aquella noble proposición, odiaba admitirlo, pero ese tipo era como el chico maravilla.
—Eh… eh… ¿pero cómo sé qué será para aquella causa? —Titubeó Yona dudosa de la proposición.
Soo-Won empezó a esculcar entre los bolsillos del pantalón, sacó un pequeño papel amarillento y se lo entregó. Yona lo leyó, tenía una dirección escrita en esta, devolvió su vista a Soo-Won quien sólo se encogió de hombros.
—Aceptarás. —Dijo con seguridad. —Ve a ese lugar, a ellos se le hará llegar los donativos que recaudemos.
— ¿Eh?
— ¡Ve! —insistió. —Yo iré mañana, podemos encontrarnos ahí… si quieres. —Dijo algo cohibido.
Hak hizo una mueca de fastidio al ver la timidez repentina del tipo, mientras que Soo-Won ignoraba que estaba siendo asesinado con la mirada del fantasma, se levantó de su lugar para retirarse.
—No quiero darte muchos detalles, ya que quiero que veas a quién irán los donativos, sólo una cosa de te digo…—Hizo una pausa para observar el nivel de interés de Yona. —Hablé con varias figuras del patinaje y han aceptado para contribuir, entre ellos: Shi Yun-Ho, que aceptó alegando que ya no tenía nada que hacer y Ryorkuryuu Jae-Ha, quien junto con su equipo jugará un pequeño juego amistoso contra los "Guerreros Dragones" como parte de un espectáculo.
— ¿Yun-Hon y Jae-Ha participarán?
Soo-Won asintió. —Sólo faltas tú, la elegida para ir a las olimpiadas… sería un gran espectáculo si pudieras acompañarnos.
Se acercó a ella y le dio un beso en la mejilla, algo que hizo rabiar a Hak y que congeló a Yona.
—Si te animas, te veo mañana.
Soo-Won se despidió cortésmente de la familia que quedó boquiabierta ante ese inocente beso.
"¡Yona, Yona, Yona!" Gruñó Hak tratando de volver a la chica la realidad. "¡YONA!"
La aludida se sobresaltó al escucharlo. — ¡Cállate, me asustas! —Gritó asustando a Shin-Ah y a Yoon, sólo Slaytor reía pues sabía que estaba jugando con el Sr. Fantasma.
Avergonzada por haber quedado como una loca, Yona corrió con el papel en mano para encerrarse en la habitación.
"Vaya, ese Soo-Won sí que te dejó impresionada, con que un amigo del pasado ¿eh?... ¿acaso él…"
— ¡Ay, Hak ni empieces! —Gruñó cortándolo en medio de sus comentarios.
Hak sólo le dio la espalda, haciendo uno de sus ya típicos berrinches, esto le dio oportunidad a Yona de cambiarse de ropa, ya pasaban de las 12 de la noche y se suponía que al día siguiente ya empezaría su entrenamiento; quería dormir haciendo la paces con el fantasma que la seguía ignorando, sin embargo, desistió de hacerlo pues alguien tocó su puerta
—Soy yo. —Habló Slaytor. — ¿Puedo pasar?
Yona le dio el pase a su entrenadora, está entró tímidamente, algo muy raro, según Yona, y fue cuando la vio con detenimiento, en su mirada había cierto cansancio y enrojecimiento.
—Tetora… ¿qué te pasó?, ¿lloraste?
En cuanto Hak escuchó la voz de preocupación de Yona, olvidó sus celos para prestarle atención tanto a ella como a su entrenadora, quien parecía tener algo importante que decirle.
—Nada, estoy bien… es sólo que…—Suspiró. —Salí con Kija. —Reveló apenada.
Yona dejó caer su mandíbula, una emoción la invadió por dentro, pero descartó cualquier acontecimiento bueno debido a la apariencia de su entrenadora, así que preguntó por los detalles, amenazando con golpear a Kija si se había atrevido a hacerle algo.
—No, no pasó nada malo. —Contó Slaytor echándose en la cama, tomando una almohada para abrazarla. —Yo quería rechazarlo, pero al final no pude y me abrí con él… le conté todo.
— ¿y qué te dijo? —Preguntó intrigada sentándose a lado de ella, mirando cierto tiempo a Hak que también parecía preocupado.
—Me comprendió, me dijo que no había sido mi culpa y que me admiraba y luego él también se abrió conmigo y me contó muchas cosas que la verdad también me hizo admirarlo mucho.
— ¿Qué cosas? —Preguntó pícaramente.
Slaytor se incorporó de la cama y le pegó con la almohada en la cabeza.
—No te lo diré, son sus cosas.
—Ok, ya atendí. —Exclamó tratando de no ser golpeada por la almohada. —Entonces… ¿saldrás con él?
—No me siento lista. —Respondió. —Pero le pedí que si podíamos salir como amigos, y él aceptó.
—Me siento feliz por ti, espero que él sea quien en realidad te valoré.
—¡Ay, Yona! —Se sonrojó. —Ni que me fuera a casar con él.
"Dile que puede ser" susurró Hak queriendo bromear con la entrenadora. Yona hizo caso y se lo dijo, lo que terminó ganando fue otro golpe con la almohada así como la orden de ir a dormir.
Slaytor salió abochornada de la habitación, pero ya más relajada al haberle contado a alguien sobre aquella cita. Sólo en Yona, los Seiryuu y ahora Kija confiaba.
"Esa Slaytor, también puede ser muy tímida si lo propone".
— ¡Ah!… ¿ahora si me hablas? —Replicó Yona con sarcasmo, metiéndose en la cama para dormir.
Hak refunfuñó sintiéndose derrotado, pues se supone que no le hablaría a su amiga, la cual parecía hacerle caso omiso a sus berrinches, suspiró cansado, no sabía porque se comportaba así, sí sabía perfectamente que no podía hacer nada en su posición, ella estaba viva y él muerto y aunque estuvieran cerca había una gran distancia entre ellos.
"Yona…" Murmuró con cuidado, no sabía si había conciliado el sueño pues estaba toda cubierta por la colcha.
— ¿Qué? —Respondió con fastidio.
"Sobre tú amor platónico…". Habló inseguro de preguntar si era Soo-Won esa persona.
—Hak, olvídate de eso, por favor. —Se adelantó Yona, pensando que el fantasma sólo quería burlarse de aquel hecho.
"¿Irás mañana… a dónde te invitó Soo-Won?" Cambió de tema.
—Sí… ¿no tienes curiosidad? —Preguntó levantándose de la cama, prendiendo la lamparita de noche. — ¿No crees que nos ayudará con lo de las buenas acciones si lo hacemos?
"Ah, ya ni recordaba eso, nos hemos estado separando y creo casi ya no nos importa". Observó complacido.
Yona se entumió, reflexionando que era cierto lo que Hak había dicho, tenerlo junto a ella ya era algo común, de repente sintió que el corazón se le encogía, ¿Cuándo habían dejado las buenas acciones de lado? Incluso el ayudarlo con su misión secreta de averiguar quién era él, era como si muy dentro de ella deseaba conservarlo a su lado, la pregunta era ¿por qué?
"¿Yona?"
Despertó de sus pensamientos, Hak la miraba con curiosidad, y eso le hizo prestarle más atención, realmente tenía unos ojos azules impresionantes como se lo había dicho a Yotaka, también un lindo cabello que llegaba a cubrirle un tanto el rostro, un cuerpo formado y de seguro fuerte, siempre con aquel pantalón oscuro, botas marrones, camisa negra y chaqueta azul, ¿por qué apenas era capaz de darse cuenta de todos esos detalles?
"¿Yona?"
Sacudió la cabeza y se golpeó las mejillas para evitar perderse otra vez en sus pensamientos.
—Lo siento. —Exclamó dándose más golpes en las mejillas. —Pero sí iré mañana a donde Soo-Won me dijo. ¿Me acompañas? —Se sintió estúpida al preguntarle.
Pero lejos de escuchar una burla o una broma, Hak curvó una sonrisa de lado y asintió.
"A donde sea, Princesa".
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Al día siguiente, después de darle una larga explicación a Slaytor sobre el porqué no haría el entrenamiento del día, y rogar porque Shin-Ah le prestara un auto, Hak y Yona partieron en auto rumbo a la dirección que Soo-Won le había proporcionado.
Para no perderse, habían configurado el GPS y este le fue indicando que caminos tomar, pronto dejaron la agitada y enorme ciudad para adentrarse a los pequeños poblados de Kouka.
"Que bonitos lugares". Apreció Hak viendo el tranquilo panorama.
—Sí, me recuerda a donde crecí. —Apreció Yona observando todo alrededor. —El lugar que Soo-Won nos indicó está algo retirado.
"Sólo espero que no se trate de una trampa". Comentó preocupado.
— ¿Soo-Won? Claro que no, no se atrevería, no lo conocí mucho pero el tiempo en que me estuvo ayudando con algunos consejos para mi entrenamiento supe que se trata de una buena persona.
Hak resopló, Soo-Won parecía ser todo un estuche de monadas que podría cautivar a cualquier chica, entre ellas a Yoon y hasta Yona, después de todo era su amor platónico y aunque fuera admiración, Yona lo tenía en un pedestal.
"Sólo prométeme que si es peligroso, te irás…"
—Claro, por eso no te preocupes. —Respondió con seguridad. —Y…gracias. —Agregó sonrosada. —Por preocuparte por mí… de poderte golpear lo haría.
"¿Golpearme? ¿Por qué?" Preguntó asustado.
Más se sonrojó. — ¡Ya sabes! —exclamó apretando el volante. —Por preocuparte…y por todo lo demás.
"¿En vez de un beso?" Reclamó haciendo un puchero con los labios. "Eres extraña".
— ¡¿Qué cosas dices?! —Gruñó perdiendo el control del auto por uno segundos logrando asustarse tanto a ella como a Hak.
De sólo pensar en el tema de los besos hacía que se abrumara, trataba de controlarse diciéndose a ella misma que jamás dejaría que nadie la besara. Y eso incluía a Soo-Won, pues la había tomado desprevenida la última vez, si lo volvía a intentar lo golpearía con toda la fuerza que pudiera acumular en su puño.
Kilómetros más y llegaron a su destino, detuvo el auto frente a un gran portón sostenido entre dos muros los cuales eran adornados por plantas de enredadera donde sobresalía una que otra pequeña flor color amarillo. Al fondo de lo que daba vista las rejas se podía apreciar un jardín así como una fuente apagada.
"¿Llegamos al país de las maravillas?" Preguntó Hak con sarcasmo.
Yona miró hacia los bordes de la reja, tratando de buscar un timbre o algo que se le pareciera, encontró un pequeño hueco que suponía que era tal timbre y por encima de este un letrero.
"Orfanato Himmelen de Kouka".
—Es un orfanato. —Susurró Yona, contuvo el aliento y recordó cuando a ella le tocó estar en uno de esos lugares, en el sur de Kouka, donde antes solía vivir con su verdadera familia.
"¿Estás bien?"
Hak notó la impresión que le causó a Yona ver tal lugar. La chica bajó del auto, seguida de él, se acercó a lo que parecía ser un timbre realmente dañado, no le daban el mantenimiento adecuado, lo oprimió sintiendo como ciertas partes se desquebrajaban por dentro, dudó de que realmente funcionara y optó por tomar una piedra y tocar fuertemente el portón.
—¡Un momento! —escucharon gritar a lo lejos.
Una mujer Mayor de cabello blanco, delgada, porte serio y una pipa en mano, se acercaba a la puerta, tenía un cinturón donde colgaban un montón de llaves de distintos tamaños y colores.
— ¿En qué puedo ayudarle jovencita? —Pregunto con un todo despectivo.
—Eh… Leird Soo-Won, me dio esto. —Le mostró el papel con la dirección. —Me dijo que viniera … aquí.
— ¡Ah! Con qué Soo-Won ¡Sí!... tú debes ser Yona, Has estado saliendo en las noticias… eres la que patinará en las olimpiadas.
Yona asintió avergonzada, lo bueno fue que la mujer la reconocía por el patinaje y no por los escándalos de los medios.
—Yo soy Gi-Gan, soy la encargada del orfanato, ¡qué descortés! ¡Pasa! —De inmediato abrió la reja.
Le permitió a Yona entrar con el auto, el cual dejó estacionado cerca de la fuente. Después de eso la mujer la guío hacia donde había una casona vieja de madera, que al parecer necesitaba también un poco de mantenimiento.
—Soo-Won suele venir aquí. ¿Sabías que él también fue un niño que estuvo interno? De hecho estuvo aquí.
— ¿Eh? No… no lo sabía. —Tanto Yona como Hak quedaron impresionados por aquella confesión.
—Sí, de pequeño vivió con unos padres conflictivos, las autoridades optaron por quitarles la custodia y después de algunos meses se pudo lograr que él viviera con sus abuelos, pero hasta ese entonces estuvo viviendo aquí… me dijo que tú también habías estado en uno.
Yona se perturbó al escucharla y asintió levemente afirmando lo que había dicho.
—Así es, estuvo en un orfanato en el sur de Kouka, hasta que mi actual familia me adoptó y nos mudamos a la capital.
—Ya veo. En fin, Soo-Won me dice que los organizadores de espectáculos donde trabaja están realizando un evento para recaudar fondos, me dijo que había insistido para que las recaudaciones fueran destinadas a los orfanatos de todo Kouka.
—Sí, algo así me comentó.
—Pero me comentó que casi no estaban teniendo buena recepción ya que ahora todos están entretenidos con el tema de las olimpiadas, aunque al parecer eso está cambiando ya que muchos deportistas profesionales están aceptando ayudar.
Yona sólo asentía a la información recibida, se sintió egoísta al pensar sólo en ella y que la atención de los medios sólo estuviera enfocada a sus escándalos en vez de lo que en verdad importaba.
— ¿Quieres ver a los niños? —Pregunto Gi-Gan al verla cohibida.
"¡Sí, vamos!" apresuró Hak para tratar de animarla.
La pelirroja aceptó contagiándose del entusiasmo del fantasma y se dejó guiar por Gi-Gan, está la llevó hacia lo que era el patio trasero donde había alrededor de 30 niños y niñas de diferentes edades, unos siendo atendidos por otras voluntarias del orfanato y otros jugando en los pocos juegos que tenían, entre estos una superficie que era para jugar basquetbol pero que ahora era ocupada por unas niñas que tenía unos patines de cuatro ruedas.
— ¡niños, hay visita!
Todos los chiquillos prestaron atención a su superiora y corrieron en orden, formando una fila enfrente de la mujer, incluyendo a las niñas que tenía los patines que se acercaron a pocos pasos dando tropezones, zarandeándose tratando de mantener el equilibrio con todo y patines.
—Niños… Ella es Hiryuu Yona, es…
—Es la patinadora que irá a las olimpiadas. —Interrumpió un chiquillo de cabello negro que tenía alrededor de unos 10 años.
— ¡Kalgan! ¿Qué te he dicho sobre interrumpir?
—Que es de mala educación. —Contestó al niño con fingida inocencia.
Gi-Gan sólo respiró profundo, ya conocía a sus niños; en orden y con la paciencia del mundo les pidió a cada uno de ellos que se presentaran con su invitada especial. A Yona y Hak se les hacía de lo más tierno ver al montón de niños queriendo a su manera llamar la atención de la patinadora, en especial de Kalgan que se atrevió a preguntar si quería ser su novia, siendo nuevamente regañado por su superiora.
—Entonces… ¿eres la novia de Soo-Won? —Preguntó una de las niñas que estaba en patines.
— ¡No!... ¡no! nada de eso. —Se evadió de inmediato Yona. —Sólo es un viejo amigo.
— ¿Entonces serías mi novia? —Preguntó Kalgan rápidamente.
— ¡Kalgan! —Gritó Gi-Gan ante la nueva imprudencia de su pequeño pupilo.
"Ese niño es todo caso". Rio Hak ante los intentos fallidos del mocoso que pretendía a su Yona.
—Princesa… ¿nos enseñaría a patinar? —Preguntó una de las pequeñas que traía consigo los patines.
— ¿Princesa? —se desconcertó Yona al escucharla, bien quiso corregirla con su verdadero apodo de dragona o por lo menos guerrera pero ¿princesa?
"Relájate, es una pequeña". Se burló Hak al ver la cara de desconcierto de su amiga.
—Tienes razón. —suspiró cansada.
— ¿En qué princesa? —Preguntó la niña.
—Eh… nada, es sólo que…—Se pausó para meditar, vio que todos eran niños y muy inocentes así que pensó hacer algo que generalmente no haría enfrente de un adulto. —Tengo un amigo imaginario ¿sabías?
— ¿Cómo se llama? —preguntó otra niña que traía consigo un oso de peluche al cual se aferraba.
—Le digo de cariño Sr. Fantasma. —Hak se sobresaltó al ver lo que Yona estaba haciendo. —él me ayuda con mis rutinas de patinaje, ¿quieres que te ayude también?
—Mejor, muéstrenos como patina. —Opinó Kalgan de inmediato.
Pronto la idea de los niños se fue acrecentando, pues todos, incluso las niñas de los patines, querían verla actuando.
—Pero no estamos en la pista de hielo y tampoco tengo patines sobre ruedas.
—Ah, no te preocupes por eso. —Dijo Gi-Gan también entusiasmada por la idea. —Nos donaron varios patines de varias medidas, podemos ver si alguno te queda y así podrás patinar.
—Por favor, por favor, por favor. —Rogaron los chiquillos al unísono.
Yona aceptó el reto y fue con Gi-Gan a buscar unos patines que le quedaran. Después de haber esculcado en la bodega donde los guardaban, encontraron unos que le quedaron a la medida. Gi-Gan la dejó prepararse, mientras ella organizaba a los chiquillos alrededor de la pista de básquetbol.
"¿Sabes patinar sobre ruedas?"
—Claro, cuando estuve yo en el orfanato también tenían patines.
"¿Y cómo vas a patinar? Es decir con que música o ¿sólo lo harás así nada más?".
—Eso no lo había pensado. Creo que preguntaré a los chiquillos que melodía interpretar.
"Estás muy entusiasmada".
—Tú también, señor fantasma, ¿me ayudarás con las niñas para enseñarles a patinar?
"A la orden Princesa" Asintió haciendo un gesto como un soldado.
Yona se rio de los ademanes de su amigo y sin problema alguno salió con los patines de ruedas. Al llegar a donde patinaría se encontró con Gi-Gan la cual no estaba sola, Soo-Won había llegado.
—Yona… que bueno que viniste. —Felicitó el alegre Soo-Won. —Me dijeron que patinarás… ¿qué interpretarás?
"Que bien, el chico maravilla llegó". Resopló Hak celoso.
—Es lo que quería preguntar. —Dijo Yona sin hacer caso al comentario de Hak. — ¿Alguna cosa que crean que a los niños les guste?
Gi-Gan se puso a pensar, de inmediato sacó un teléfono celular y buscó en su librería de música.
—Estás son las canciones que más les gustan.
Le pasó el teléfono, Hak y Yona leyeron la lista, entre las cuales estaban desde canciones de películas infantiles, hasta canciones de obras reconocidas de Broadway.
"¡Ah, esa!" Señaló Hak una que se llamaba "Ding dong la bruja está muerta" del musical "Wicked" pero que era un cover de otros artistas.
— ¿Por qué esa? ¿Cómo la conoces?—Preguntó Yona, olvidándose que Soo-Won y Gi-Gan la observaban.
— ¿Pasa algo? —Preguntó Soo-Won extrañado.
— ¡Eh! No… no… sólo que me gusta hablar sola, ¡sí! Sola. —se rio nerviosamente.
A Soo-Won sólo le causó gracia su amiga y preguntó por la elección; para ya acabar con el asunto rápidamente Yona pidió que pusiera la elección de Hak, en lo que Gi-Gan ponía la música para que se escuchara por la grandes bocinas ella se adelantó a su ahora pista junto con Soo-Won.
—De haber sabido que patinarías me hubiera traído mis patines también, ya que aquí no hay unos que me queden.
"Pie grande" Se burló el fantasma, mientras Yona se abstenía de gritarle para regañarlo.
Soo-Won le deseó buena suerte en su interpretación, y Yona se trató de concentrar, le dio la espalda a los niños para poder hablar discretamente con Hak.
—Tú elegiste esa canción, ¿cómo crees que deba de hacerle?
"Sólo usa tu imaginación, Princesa. Tal como lo hicimos con el programa corto, tú serás Dorothy y yo el Dragon Oscuro que te acompaña".
—No recuerdo ninguna Dragón Oscuro en esa versión. —Rio Yona. —Deberías ser la bruja.
"¡No! Seré el dragón… ya sé quién será la bruja que murió". Miró discretamente hacia Soo-Won con una sonrisa malvada.
Yona sólo respiró y cerró los ojos en cuanto la música empezó…
Abrió los ojos. Se vio en la tierra de oz, donde los pequeños niños, las voluntarias y Gi-Gan eran los pobladores. Ella estaba vestida con un vestido rosa con blanco algo esponjado, su cabello estaba amarrado en dos trenzas por los lados y a lado de ella, Hak con una botarga de un dragón negro.
Empezó a patinar al ritmo de la música, haciendo ademanes de contar la historia inicial de la bruja junto con Hak. Contándoles a todos acerca de lo malvada que había sido, hasta que una casa cayó sobre su cabeza.
Hak en su botarga de dragón se imaginó una escena donde aquella casa caía sobre un Soo-Won vestido de bruja, el cual al recibir el golpe quedó debajo de la casa con la lengua de fuera y en sus ojos una enorme "X". De inmediato todos los niños pobladores y Elphaba (interpretado por Gi-Gan) celebraban la muerte de la bruja malvada, todos gozando porque ya no serían acechados por la bruja de la que rápidamente se empezaron a olvidar.
Yona sentía que patinaba sobre el hielo, tomó su distancia y cuando lo consideró prudente dio un saltó haciendo doble loop el cual aplaudieron los niños entusiasmados. Soo-Won sonreía de oreja a oreja, con cada segundo que miraba a su antigua amiga más impresionado quedaba, realmente se había convertido en un hermosa jovencita que ya lo tenía totalmente cautivado.
La música terminó así como la presentación y los niños la ovacionaron de pie. Yona cansada junto con Hak hizo una reverencia, fue una sensación distinta escuchar esas ovaciones, no se sintió evaluada ni presionada, le había gustado aquella sensación.
—Y Yona ¿qué dices? —Preguntó Soo-Won. — ¿Nos ayudarás en la recaudación?
—Encantada de hacerlo. —Respondió rápidamente. Los niños festejaron ruidosamente, si todo salía bien podrían darle mantenimiento adecuado a las instalaciones e incluso aceptar a más niños sin hogar.
"¿Lo harás por las buenas acciones?"
—No. —Contestó discretamente. —Realmente quiero hacerlo, quiero ayudar.
Hak sonrió, no pudo estar más orgulloso de ella en ese momento.
"Deberías hacer esta rutina para el espectáculo, claro ahora en el hielo". Sugirió.
—Creo que es buena idea…
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El día había terminado y era hora de partir, todos los niños salieron a despedirse de ella y del Sr. Fantasma, el cual sólo recordaron las niñas que patinaban. Soo-Won acompañó a Yona hasta su auto para darle algunas indicaciones.
—Le diré a los organizadores que te apunten para el espectáculo, pero de una vez te digo, en una semana tendremos una junta todos los artistas que participarán, supongo que los organizadores nos dirán el orden en que saldremos, al igual que a ustedes deben decirle detalles del escenario, ya que el evento será en el carpa del Circus Stellarum.
—Entiendo, entonces… ¿nos vemos en una semana?
—Claro. —Respondió Soo-Won, pretendió acercarse para despedirse con un beso en la mejilla pero Yona dio un paso rápido hacia atrás y rio nerviosamente.
A Hak casi se le va el espíritu al ver sus intenciones, pero se alegró que Yona lo evadiera.
—Lo siento… creo que… debo… irme… ya…Jajaja. —Se despidió nerviosamente y rápidamente se metió al auto y partió.
Soo-Won lejos de ofenderse más lo incitó a tratar de conocerla más.
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"¿Por qué no dejaste que te besara?"
—Hak, no empieces… mejor hay que enfocarnos, a Slaytor le dará de seguro un infarto al enterarse de mi decisión, ahora tengo que aprenderme tres rutinas.
"Como quieras… y sí lo sé, pero hay que recordar que es por una buena causa".
— ¿Me ayudarás?
"Sabes que sí"
Ambos se sonrieron; inconscientes de la necesidad que ya sentían el uno por el otro que los hacía mantenerse cerca, ignorando el hecho de que ya se podían alejar más de seis metros de distancia, una distancia que cada día se iba acrecentando cada vez más.
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La semana pasó rápidamente, a Yona le costó trabajo convencer a Slaytor la cual tuvo que reorganizar todo el calendario para darle prioridad al evento de Soo-Won, el cual sería el 7 de noviembre. Durante la semana se dedicó el 60% a entrenar la rutina del programa corto y el 40% a la rutina que haría para el evento, el cual dejaron a su criterio en cuanto a saltos y piruetas, siguió el consejo de Hak y no cambió la canción.
Yona se dirigía con Hak hacía donde se haría la junta de los artistas, pero su camino se vio entorpecido por varios reporteros que ya estaban enterados del asunto y empezaron a molestar con sus preguntas, a la patinadora se le hizo difícil evadirlos y terminó tomando un atajo más largo hacia su destino.
— ¡40 minutos tarde! —Se quejó Yona casi sin aliento pues llevaba corriendo varias cuadras.
"Esos desgraciados están cada vez más difíciles de evadir".
—Espero alcanzar a ver a alguien.
Después de 15 minutos, llegaron a su destino, un hotel de cuatro estrellas, Yona se caía casi del cansancio pero continuó caminando hacia la recepción donde sería la junta. Había sólo pocas personas, entre ellos Yun-Ho.
— ¡Camicazi!
—Hasta que te dignaste a llegar, dragona. —Se burló la menor, más al ver lo cansada que estaba. — ¿fuiste a un maratón?
—No fastidies. ¿Ya terminó la junta?
—Sí, ya todos se fueron… yo estoy esperando a mi mamá, me dijo que está atorada en el tráfico… por cierto felicidades. —Sonrió. —Tienes el protagónico.
— ¿Qué? ¿De qué hablas?
— ¡Ah!, es cierto… no lo sabes. —Dijo con burla. —Los organizadores decidieron hacer una pequeña obra conjunta con todos los artistas y deportistas, además de nuestra participación individual…
— ¿Qué? No es cierto. —Yona se asustó con el hecho de saber que ahora tendría que aprenderse otra rutina.
—Tan cierto como que eres la protagonista, al parecer se enteraron que fuiste al orfanato donde causaste una buena impresión y creyeron que eras la más indicada para hacerlo.
"¿Pero la protagonista de qué?"
—Sí, ¿de qué? ¿Protagonista de qué?
Yun-Ho dio una risita burlona, en ese momento Yae-Ho llegó y le grito desde la entrada que acudiera con ella para irse.
—Debo irme. —Avisó. —Sólo quiero decirte que hubiera peleado por el protagónico, pero me conformo con ser la soplona.
— ¿La soplona? No entiendo nada… ¿qué haremos?
—Sólo te diré que no quise pelear por el protagónico ya que no quiero sostenerme de un trapecio, me dan miedo las alturas.
— ¡¿Qué, qué?! ¿Un trapecio?, ¿de qué hablas?
—Y aunque sea muy apuesto tampoco quiero besarlo. —Siguió con la intriga. —Me bastará con fingir que estoy enamorada de Jae-Ha.
— ¡Espera!... ¿besar a quién?
—A Soo-Won… él será tu amante en la pequeña obra.
Yun-Ho dio otra risita burlona y se retiró rápidamente, dejando a Yona boquiabierta y no sólo a ella, Hak se había quedado también sin palabras.
