La autora es insaneantics21 - /u/2048485/insaneantics21

El link del fic original es - /s/6383638/1/Are-You-Ten-Years-Ago

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La historia ni los personajes me pertenecen, yo solo traduzco.


Capítulo 10

Quinn reunió a los niños en la furgoneta la tarde siguiente y fueron a la casa que Rachel estaba pensando en comprar. Era muy amplia y la inmobiliaria que les estaba mostrando les aseguraba que aparte de las escaleras, toda la casa contaba con ADA. Rachel tenía sus catálogos con ella y en cada nueva habitación hacía a Quinn escoger algunas piezas de mobiliario que le gustaran. No se perdió que cuando Beth entro en una de las habitaciones a Rachel se le iluminaron los ojos y dijo que le gustaba la vista y el hecho de que tenía su propio baño. La suite principal era bastante grande y Rachel ya había pensado en cómo organizar el vestidor que bien podría ser otro dormitorio.

"Es una hermosa casa Rachel. Sin embargo, sigo pensando que es un poco excesiva para alguien que vivirá sola"

Rachel se encogió de hombros. "Soy Rachel Berry, he ganado dos Grammys, estoy autorizada a ser excesiva."

Quinn puso los ojos y Beth se dobló de risa.

Rachel firmo los papeles de la inmobiliaria tres días más tarde y exigió a Quinn a ayudarla a tomar las decisiones finales sobre los muebles y electrodomésticos.

La escuela terminó y lo mismo pasó con la corta relación de Beth con Jeremy. Rachel se presentó en casa de Quinn con un bote de helados y una caja de bombones para disfrutarlos con Beth en un ataque de risa.

"La mayoría del tiempo solo nos sentábamos y no hablábamos" dijo Beth, "No fue la gran cosa. Pero el helado es increíble!"

Quinn convenció a Noah para inscribirse en béisbol y Beth quiso jugar futbol. Rachel se ofreció para entrenar uno de los equipos de los niños y Quinn tuvo que reprimir un ataque de risa cuando la morena pregunto exactamente de qué iba el futbol. Quinn negó con la cabeza y le dio los horarios de los niños y las gracias por la oferta, pero Finn ya había saltado ante la oportunidad de entrenar ambos equipos.

Ayudaron a Rachel a mudarse a la casa con su nuevo mobiliario. Llevo su antiguo dormitorio de la casa de sus papas y lo acomodó en el cuarto que tenía baño propio. Quinn sabía que había dejado dos dormitorios vacíos. Los contratistas comenzaron a trabajar en el sótano., Rachel había decidido montar un pequeño gimnasio y una oficina.

Fueron a Denny con Finn y Kelsey para celebrar el primer partido de béisbol de Noah a pesar de que el equipo había perdido horriblemente. Quinn les dejó una gran pila de panqueques con pedacitos de chocolate y con Finn compartió nachos. Rachel se quedó esa noche en la casa de la rubia y ayudo a Quinn a administrarle Mylanta*al niño tres veces porque no dejaba de vomitar. Finalmente, cerca de las tres de la mañana parecía que ya había vaciado el estómago completamente y le dieron una última dosis de Mylanta.

Rachel y Quinn se derrumbaron en el sofá y la morena apoyó su cabeza en el hombro de la rubia. Quinn no se opuso.

"No sabía que el estómago de un niño de nueve años podría tener mucho." Dijo Rachel "estaría bastante impresionada si no estuviera el disgustado"

"te sorprenderías de lo que los estómagos de los niños pueden aguantar"

Rachel bostezó y se acurruco un poco mas cerca. "¿te importaría si me quedo en el sofá esta noche?"

"No, es todo tuyo"

"Mkey"

"Debería irme a la cama"

"Mkey"

Quinn se quedó dónde estaba. Su cuerpo se sentía pesado y ella realmente, honestamente no quería moverse. Trato de convencerse a si misma de que no tenía nada que ver con Rachel acurrucada a su lado, pero sabía que en parte era por eso. Sin embargo, era más por cansancio. Lo último que recordaba era ser feliz de que era sábado y no tenía que levantarse en tres horas.

"¿Mamá?"

Había alguien sobre su hombro y Quinn se quejó.

"¿Mamá? Despierta"

Quinn abrió un ojo, "¿qué necesitas Beth?"

"Me gustaría… quisiera ver un poco de televisión"

"Pues mírala"

"Tú y Rachel están ocupando todo el sofá"

Fue hasta que Beth lo dijo que Quinn se dio cuenta que tenía un peso sobre su abdomen y pecho, Rachel. Rachel no tenía la mitad de su cuerpo sobre ella, sino que estaba totalmente encima de ella, con su cabeza sobre su pecho y sus brazos envueltos en los hombros de Quinn. La rubio la apretó suavemente los hombros de Rachel y la sacudió despacio, la morena se quejó.

"No, dormir, cómodo"

"Rachel, levántate por favor"

"No. Acurrucarse"

Quinn miró a Beth que estaba buscando otro lugar donde sentarse, pero era el sofá donde debía estar, Quin suspiró.

"Lo siento Beth… solamente… un minuto. Rachel, Barbra Streisand está en el teléfono. Quiere saber si vas a …"

Rachel se sentó de golpe. "¿Qué?"

"Buen días, sunshine"

Rachel miró a su alrededor y Quinn se sentó cuando vio que la morena ya estaba lo suficientemente despierta. Beth miró el pequeño espacio entre Rachel y Quinn y el otro espacio entre el sofá y Rachel, finalmente suspiró y se sentó entre Rachel y el sofá y cogió el control del televisor. Rachel intentó apoyarse de nuevo en Quinn, pero la rubia se encogió de hombros y se fue a la cocina para preparar café. Como era de esperarse, Rachel la siguió.

"¿Necesitas que te ayude en algo?"

Quinn negó con la cabeza y puso en marcha la cafetera. "Tengo que hablar con Beth"

"¿Sobre qué?"

"¿Qué opinas de lo que acaba de pasar?"

"¿Por qué? No pasó nada."

"Lo sé, solo tengo que asegurarme de que ella lo sabe." Quinn sacó dos tazas del gabinete y Rachel suspiró mientras sacaba una silla.

"¿Qué pasaría si algo hubiese sucedido? ¿Qué le dirías?"

"Nada pasará. No hay nada que tenga que decirle"

"¿Por qué estás tan preocupada por eso? ¿Sería gran cosa si primero hubiésemos ido a una cita o quizás.."

"No Rachel, no sería la gran cosa. Es una gran cosa porque no quiero que mis hijos piensen que estoy tratando de reemplazar a su padre. No se trata de mí."

"Debería ser." Murmuró Rahcel. "Guarda el café. Saldré y me iré"

Quinn se giró a tiempo para ver a la morena cruzar la sala y despedirse en silencio de Beth mientras se colocaba sus zapatos y tomaba su bolso. Quinn siguió a Rachel hasta el coche de la morena y se aferró a ella cuando Rachel intentó cerrarla.

"Rachel, tengo hijos, tengo que pensar en ellos. No puedo empezar a salir sin antes hablar con ellos."

"¿Quieres salir conmigo Quinn?"

Quinn tragó saliva. Su respuesta inmediata era 'Dios sí Rachel!' pero eso no saldría de su boca. Las palabras quedarón atrapadas en su garganta y Rachel lucía como un cachorró apaleado antes de terminar de cerrar la puerta. Quinn se detuvo en la acera y miró a Rachel alejarse en el coche. Caminó lentamente de regreso a su casa, Beth la miraba, con sus ojos muy abiertos.

"¿Esta bien Rachel?"

"Ella está bien cariño"

"No se veía bien"

"Tuvimos una discusión, no te preocupes por eso. Y no te preocupes por lo de hace rato, de acuerdo? Rachel estaba cansada y se quedó dormida"

Beth frunció las cejas. "Yo no duermo sobre mis amigos. Solo pídele salir"

"Bueno… yo… yo no quiero hacer algo que pueda hacerlos infeliz cariño"

Beth se encogió de hombros. "Me gusta Rachel. Es agradable y a Noah y Jasper les parecerían que es genial o lo que fuese con ella."

"No creo que Noah sienta lo mismo… pero no hay nada de que hablar." Quinn negó con la cabeza. "Estamos bien, no? Nosotros cuatro?"

"Noah estaría bien. Te lo dije, a él le gusta.

"¿Quién me gusta?" llegó Noah por el pasillo aun bostezando. Se arrastró hasta el sofá junto a Beth.

"Rachel" dijo Beth, "Te gusta Rachel, verdad?"

"Sí, está bien"

"Mamá quiere llevarla a una cita"

"Nunca dije…"

"¿Puedo ir también"

"No puedes ir con ellas en una cita Noah! Es una cita porque es solo para dos, para que hablen de cosas de adultos. Sobre impuestos y cosas así. Es aburrido. Lo he visto en la televisión."

Quinn miró a sus hijos mayores, uno a otro, "Beth, nunca dije que quería…"

"Los impuestos, suena aburrido" dijo Noah en cuanto saltó del sofá y se dirigió a la cocina. "Deberías llevarla a Chuck-E-Cheese"

"Son demasiado viejas para ese lugar Noah"

"Seguiré visitando Chuck-E-Cheese aunque crezca!" grito Noah desde la cocina. "Entonces, ¿a dónde la llevaras en la cita?"

"Noah, no he dicho que iba a … ¿qué estás haciendo?"

Noah apareció en el sala con una caja de cereal Frosted Flakes y sacó medio puño y se lo llevo a la boca. Le entrego la caja a Beth y ella hizo lo mismo.

"¿Desde cuándo ustedes dos comen cereales directo de la caja?"

"Siempre, cada sábado, ya que te levantas tarde" dijo Noah cuando de nuevo se sentó "papá empezó."

"Mamá, me estas tapando el televisor"

"Creo que esto explica porque se consume tanto cereal" murmuró Quinn mientras se dirigía a la cocina para tomar su café.

"Pregúntale!" le gritó Beth.

Quinn suspiró mientras se serviía una taza de café y escuchó a Beth y Noah platicarla en el salón mientras se pasaban la caja de cereal de una a otro. Así que tenía la aprobación de dos de sus hijos y si era sincera con ella misma, que su aprobación era todo lo que necesitaba para salir con Rachel. Pero antes de que pudiera admitirlo se hundió en sus pensamientos pensando en las cosas de su hijo menor.

El resto de la mañana transcurrio con Quinn mirando el teléfono entre que trabajaba en los ejercicios de Jasper y las preguntas que hacía Noah sobre las citas. Cada cinco minutos Beth la empujaba el hombro para decirle "llamalá". Después del almuerzo puso a Jasper a dormir la siesta y checó que Beth y Noah estuviesen en el sillón viendo la televisión.

"Llamalá!" de nuevo Beth le gritó con una sonrisa mientras la rubia caminaba por el pasillo. La rubia se froto los hombros donde seguro algún moretón aparecía por los constantes golpes de Beth.

"Si la llamo, ¿me dejasn en paz?"

"Te dejaré en paz solo si le pides una cita"

"¿Y qué si no quiero ir en una cita con ella?"

"Tú lo quieres"

Quinn frunció el ceño antes de que regresara a su dormitorio. Sacó su teléfono y lo miró. Ya era hora, no?. Había lucha contra el, pero finalmente había dejado el pasado atrás. Rachel había estado ahí más de lo que esperaba en esos dos últimos meses y si… ya era hora. Nerviosa, Quinn suspiro y busco a traves de sus contactos y llamó. Sonó tres veces antes de que Rachel respondiera.

"Quinn… yo no estaba… no esperaba que me llamaras."

"Yo… sí. Hola."

"¿Todo está bien?"

"¿Saldrías conmigo?"

Quinn inmediatamente cerró su mandíbula fuertemente y reviró los ojos por lo increíblemente ridícula que sonaba su voz aguda, había soltado la pregunta antes siquiera de pensar bien cómo hacerlo. Sin embargo, había pasado un largo tiempo desde que ella le había pedido una cita a alguien.

"¿Yo… qué?"

Quinn respiro hondo, "¿Qué si quieres salir conmigo? En un cita. Beth no me dejará en paz hasta que te lo pregunte y, podrías decirle que te lo he pedido por favor? Para que deje de acosarme."

"¿Beth?"

"Hablamos después de que te fueras esta mañana. Ella y Noah están de acuerdo con eso."

"Está bien… está bien, así que… ¿cómo hacemos esto?"

"¿Hacer qué?"

"La cita"

"¿Es un sí?"

"Bueno, por supuesto que es un sí!. Me gustaría mucho ir a una cita contigo! ¿Necesitas una niñera? ¿Cuándo te gustaría que saliéramos? ¿Y a dónde?"

"Yo… yo no había pensado en eso. Noah dijo que debía llevarte a Chuck-E-Cheese."

"Yo… Chuck-E-Cheese? Creo que hay un requisito de altura."

"Entonce solo te dejarán entrar a ti, maldición"

Quinn se rio y Rachel abrió la boca para dejar escapar un grito de ofensa.

"Sabes, tendré que … yo… bien. Soy baja. Visualmente Beth me ha quitado un poco de orgullo con respecto a mi altura."

Quinn sonrió. "Entonces… es un cita?"

"¿Me permitirás que te lleve a cenar y al cine? ¿O tal vez podrías venir aquí, cocinamos juntas y alquilamos una película?"

"Preferiría algo simple… si eso está bien. Necesito estar en un lugar donde pueda estar localizada, entiendes? No quiero apagar mi teléfono en medio de una función de cine."

"Lo entiendo. ¿Cuándo quieres que salgamos?"

Quinn soltó lo primero que le vino a la mente. "Sería demasiado pronto si es esta noche?"

Quinn oyó la risa de Rachel en respuesta. "Tendré que ir a la tienda. Creo que puedo trabajar en un menú apropiado."

"Yo llamaré a Kelsey y Finn a ver si pueden venir a quedarse con los niños"

"Así que… a las seis?"

"Suena bien"

Después de despedirse y colgar el teléfono, Quinn sintió que su estómago caía hasta el suelo. Solo era una cita con Rachel Berry. No había tenido una cita en más de diez años. La concepción de Noah realmente no cuenta. La última cita de verdad que tuvo había sido con la morena, justo antes de que se fuera. Habían permitido que Puck se quedara con Beth en la noche y salieron a un buen restaurant y una película, de regreso, Rachel y Quinn… se sonrojó al pensar en cómo había acabado esa cita. Luego entro en pánico porque no sabía que ponerse. La última vez que se había vestido para salir fue para la boda de un compañero de trabajo. Se preguntó si debía vestirse elegante a pesar de que la cena sería en casa de Rachel y ella estaría cocinando., quizás solo vaqueros y una camiseta. Los pensamiento regresaron a la última cita y su corazón se detuvo.

¿Estaba lista para esto? Estaría en casa de Rachel… solas. Sin hijos. A solas con Rachel. En una casa. Una casa que tenía al menos dos camas y un sofá. Quinn comenzó a caminar en su habitación, casi temblaba. Podía decir que no… ¿quería decir que no? Sus dedos distraídamente comenzaron a jugar con su anillo de bodas y se detuvo. Miró su mano izquierda y frunció las cejas. No estaba del todo segura si sería apropiado usar su anillo de bodas en una cita. Un suave golpe en la puerta de su dormitorio la hizo apartar la mirada de la banda de oro en su mano.

"Mamá?" Beth asomó la cabeza por la puerta. "Mira, lo siento si te hice enojar o lo que sea. Es solo que… de verdad Rachel es genial y siempre están riendo y todas esas cosas cuando estas a su alrededor y hemos notado que, como que te gusta ella, así que supongo que terminamos pensando que te gustaría salir con ella."

"Yo… yo voy a tener una cita con ella" logró decir Quinn. "Esta noche"

Una sonrisa apareció en la cara de Beth. "De verdad?"

"Así es" Quinn asintió con la cabeza y trató de no parecer una aterrorizada adolescente. "Cena y película en su casa. Yo-yo llamaré a Kelsey y Finn para ver si pueden venir y estar con ustedes."

"¿Estas nerviosa?"

Quinn se debatía entre mentirle a su hija de doce años o descomponerse completamente ante ella. Un cabeceo como punto medio al debate fue lo que hizo. Beth se rio y corrió a adentrarse a la habitación.

"Bueno, ya que solo iras a su casa no tienes que ir muy vestida. Ella no se arregla mucho para venir aquí, así que creo puedes ir en vaqueros y una bonita blusa."

"Desde cuándo eres una experta?"

Beth se encogió de hombros. "He leído un montón de revistas. No tienes que impresionarla., ya sabe todo de ti."

"Buen punto…" Quinn se acercó a su armario y empezó a buscar. Encontró su mejor par de jeans y una blusa azul claro. Sostuvo su atuendo delante de Beth y la chica lo aprobó con la cabeza.

"Se ve bien. Amárrate el cabello, no quieres que se meta en la comida."

"Cierto… tengo que llamar a Finn. Y debería ducharme."

Quinn no estaba del todo segura como es que cinco horas podían ir tan rápidas y tan lentas al mismo tiempo. A las cinco y media Finn y Kelsey se presentaron y Finn pidió un momento con Quinn en la cocina y de nuevo le dio su plática de 'no quiero que te lastimen', a lo que Quinn solo sonrió y le dijo que estaría bien antes de tomar su monedero y darle dinero para la pizza en la cena. Besó a cada uno de sus hijos en la parte superior de sus cabezas y comprobó tres veces que había dejado el número del celular de Rachel y finalmente, cruzó la puerta principal hacía su camioneta.

Una vez que estuvo en el camino a la entrada de la casa de Rachel, Quinn miró su anillo de bodas. Tenía tres minutos para hacer su decisión. Levanto la vista y vio a Rachel asomándose por la ventana y sonriéndole. Temblando, Quinn jaló la banda de oro y la llevo a sus labios y la beso antes de meterlo en uno de los bolsillos de sus vaqueros y agarró su bolso.

"Te amor Puck" susurró mientras miraba al cielo en cuanto se bajó de su camioneta., "Pero creo que esto es algo que de verdad quiero. Espero que lo entiendas". Quinn metió de nuevo su mano en su bolsillo y le dio un último apretón a su anillo antes de tocar a la puerta y encontrarse con una sonriente Rachel Berry. Rachel vestía unos vaqueros y una polo amarilla y las dudas que tenía Quinn respecto a su vestir desaparecieron.

"Hola" dijo Quinn con una pequeña sonrisa mientras cruzaba el umbral.

"Llevabas un tiempo sentada ahí, ¿todo esta bien?"

"Está bien… solo estaba un poco nerviosa"

"Claro. Espero que encuentres mi selección de menú apropiada", dijo la morena mientras hacía camino a la cocina. "Preparé algunas cosas para picar mientras se cocina el plato principal. Recordé que una de tus comidas favoritas es el pollo Alfredo así que pensé que podríamos probar con eso. Compré una barra de pan de aojo que se está manteniendo caliente en el horno y que aún tengo que aprender a hacer yo misma sin quemarlo."

Quinn sonrió. "Nunca me ha importado comerlo un poco quemado."

Rachel bufó y sacó algunas cosas de la nevera. "¿Deberíamos?"

Era familiar, el rebanar y cortar en cubitos y hervir y cocer no era nada nuevo, solo cuando Rachel lavaba los platos mientras esperaban que la pasta hirviera Quinn con nerviosismo paso su brazo alrededor de la cintura de la morena, Rachel sonrió manteniendo su mirada en al agua con jabón y Quinn sintió que sus mejillas se teñían de rojo.

Rachel exigió el uso de su mejor vajilla y los candelabros si servirían la cena en el comedor, pero Quinn ganó y la convenció de que podían comer y ver una película al mismo tiempo, por lo que se instalaron en la sala de estar y Rachel hojeo los canales para buscar una película, al final se quedaron con una comedia romántica.

"El actor principal es un idiota", dijo Rachel con un bocado de pasta, "trabajé con él en un evento de caridad 'Relay for Life' y todo el tiempo quería golpearlo."

"No se lo vayas a decir a Beth, ella fue con sus amigas a ver esta película y se derritió contándome lo lindo que era."

"Las apariencias pueden engañar. Como ella", Rachel señaló cuando un personaje menor apareció en pantalla, "casada dos veces, engañando a hombres con sus hermanas, y aun así está a cargo de una organización que promueve los matrimonios saludables. Y el director de esta película intento meterme en su cama cuando aún estaba casada."

"¿Sabes todo acerca de todos en el mundo de Hollywood?"

"Todo el mundo sabe todo acerca de todo el mundo en Hollywood. Solo que sabemos mantener la boca cerrada"

"A excepción de ti"

"Bueno, tu eres especial."

Quinn se sonrojó y se metió otro bocado de pasta.

En el momento en que la película terminó Rachel tenía la cabeza sobre el hombro de Quinn y la rubia tenía sus dedos enlazados con los de Rachel.

"¿Vamos por el postre?"

Quinn asintió y Rachel tomó los platos y los llevó a la cocina. La rubia tomo algunas respiraciones profundas y se removió en su asiento pensando en su dedo anular desnudo. Estaba agradecida de que Rachel no trato de hacer ningún movimiento que no fuera solo poner su cabeza sobre su hombro, pero el temor de que algo sucediera estaba cerca de hacer que los nervios de Quinn tuvieran un cortocircuito. Cuando Rachel volvió con dos copas de helado, una de ellas servida exactamente como a la rubia le gustaba, Quinn espero a que Rachel dejara las copas sobre la mesa antes de acercarse un poco más y tomarla por la parte delantera de la camisa de Rachel y tirar de ella hacía abajo.

Rachel cayó a horcadas sobre las piernas de Quinn y la rubia tomo la iniciativa antes de cambiar de idea y paso una mano alrededor de la nuca del Rachel y la acercó más a ella. Rachel apoyó su frente contra la de Quinn y se resistió a ser tirada más cerca de la rubia.

"¿estas segura de esto?" susurró Rachel.

"Estoy segura… No… no del todo… pero… tengo que hacer algo antes de que me vuelva loca."

"Está bien Puedes detenernos en cualquier momento."

Quinn asintió con la cabeza. Rachel dudo por un momento antes de que sintiera a Quinn relajarse y luego allí estaban. Los labios de Rachel estaban en ella, muy suavemente. Fue más un roce que un beso. Quinn rodeo la espalda de Rachel con su otro brazo y coloco su mano en la parte baja de la espalda de la morena; las manos de Rachel estaban a los lados de Quinn. La rubia dio el primer paso para profundizar el beso, lanzando su lengua una vez, dos y en la tercera Rachel abrió la boca para conectar su lengua con la de la rubia, y Quinn estuvo bastante segura de que sui cerebro exploto.

Cuando Rachel se apartó y con voz entrecortada empezó a preguntar de nuevo a Quinn si estaba bien, la rubia respondió tomando el labio inferior de Rachel entre sus dientes y acercándola desde la espalda. La morena respondió con entusiasmo y movió las manos un poco más arriba. Quinn se apartó y beso el cuello de Rachel, la estrella dejó escapar un gemido cuando Quinn hundió sus dientes en su piel canela. Rachel respondió minutos después.

La batalla de lenguas y dientes y labios se prolongó hasta que el teléfono de Quinn interrumpió. Rachel gimió y Quinn llegó a ciegas a su bolso y sacó su teléfono. El numero que apareció en la pantalla era el de Finn.

"Finn? Todo bien?"

"Sí, totalmente. Noah y Beth solo quería poder decir buenas noches. Jasper ya esta en cama."

"¿Qué? ¿Qué hora es?"

"Son casi las nueve"

"¿De verdad?"

Finn se rio entre dientes, "sí, en serio"

Rachel comenzó a colocar suaves besos en el cuello de Quinn y la rubia tuvo que contener las risitas. Se quedó sin aliento cuando la lengua de Rachel la recorrió y sus dientes rozaron su piel.

"Estaba bien, déjame hablar con ellos rápidamente."

"Seguro"

Cuando hubo silencio, Quinn empujó a Rachel a una distancia prudencial y la morena rio pero siguió dando besos más suaves, como una pluma en la pálida piel de gallina de la rubia antes de que apoyara su cabeza en el hombro de Quinn.

"¡Hola mamá!" la voz de Noah se escuchó, "¿Se están divirtiendo? ¿Hablan sobre los impuestos?"

"Me estoy divirtiendo, gracias. Y no, no hemos hablado de los impuestos. ¿Te has portado bien?"

"¡Sí! Jugamos videojuegos y el tío Finn fue y nos compró helado del Dairy Queen, tuve una ventisca de Oreo!"

"Suena como a que has tenido una gran noche. Sigue portándote bien, ¿de acuerdo? Te veré en la mañana. Buenas noches, te amo"

"Yo también te amo mamá, noches!"

Quinn sonrió y espero que a que Noah pasar el teléfono. Beth reía mientras contestaba.

"¡Hola mamá!"

"Ey nila, has sido buena?"

"Totalmente, ¿cómo esta Rachel? ¿Se están divirtiendo?"

"Muy bien, y sí, nos estamos divirtiendo."

"¿Ya la besaste?"

"Uh…" Quinn miró hacia abajo y Rachel sofocó una risita, era evidente que había oído la pregunta, "yo… bueno.."

""Oh Dios mío! Lo hiciste!"

"Uh…"

"No tienes permiso para besarla delante de mí, eso es sencillamente asqueroso, ¿de acuerdo? Era brutal cuando tú y papá lo hacían, y aún es brutal"

"Correcto"

"El tío Finn está sacudiendo la cabeza"

Quinn suspiró, "el tío Finn tiene que ocuparse de sus cosas. Asegúrate de que Noah toma sus pastillas y se lava los dientes, por favor?"

"Lo haré. Vuelve a tu cita!"

"Buenas noches cariño, te quiero"

"Yo también te quiero mamá, noches"

Beth colgó el teléfono y Quinn dejó el suyo sobre la mesa de café. Rachel reanudó los apasionados besos al cuello de Quinn y la rubia sonrió.

"¿A qué hora tienes que estar en casa?" susurró Rachel entre beso y mordida.

"No muy tarde… Finn y Kelsey…" Quinn perdió todo tren coherente de pensamiento cuando los dientes de Rachel rosaban ese punto justo debajo de su oreja. Se quedó sin aliento y Rachel soltó una risita baja.

"Casi me había olvidado de ese lugar", dijo Rachel. Dejó que sus dientes vagaran de nuevo y Quinn envolvió sus brazos alrededor de la espalda de Rachel. "Espero que no tengas que irte ahora…"

"Unos minutos más"

Cinco minutos después, Quinn sintió los dedos de Rachel empezaban a trabajar sobre los botones de su blusa y ella estaba levantando con sus manos la camisa de Rachel. Se movió a la derecha sobre su asiento y su anillo de bodas hizo presión en su muslo y Quinn se quedó sin aliento y aparto las manos.

"Detente… para Rachel!"

Rachel se apartó y agarró sus amnos. "Lo siento… lo siento, crucé la línea. No quise que…"

"No.. no estoy lista" Quinn sacó el anillo de su bolsillo para que dejará de pulsarle en el muslo. Rachel siguió con la mirada la mano de Quinn mientras esta pasaba los dedos por el contorno del anillo.

"Lo entiendo" dijo Rachel, sus ojos reflejaban sinceridad detrás de la declaración.

"Lo siento" murmuró Quinn

Rachel sonrió y tomo el rostro de Quinn en sus manos y le dio un beso en la frente. Se bajó del regazo de la rubia y se acurrucó a su lado, apoyando su cabeza en el hombro de la rubia y pasando un brazo sobre su estómago.

"Puedo esperar" dijo Rachel, "sin presiones".

"Veamos cuánto dura"

Rachel acarició el costado de Quinn. "Creo que el helado se ha derretido"

Quinn miró las dos copas olvidadas con helado ahora líquido y se rio.

"¿Quieres un poco de café antes de irte?"

"Claro"

Rachel se movió para levantarse del sofá y Quinn la agarró de la muñeca y tiro de ella para darle un beso rápido. Las mejillas de Rachel se pusieron rojas y Quinn siguió a la morena a la cocina, pero se detuvo en el baño. Se miró al espejo y lo primero que sus ojos notaron fueron uno pequeños chupetones en el cuello. Sonrió un poco y se salpico un poco de agua fría en la cara antes de dirigirse a la cocina saltando sobre uno de los taburetes de la isla.

"¿Me podrías prestar un poco de corrector?"

Rachel se rio desde la cafetera, "sí, voy y te lo traigo en un segundo"

Quinn miró la lata de café que Rachel dejaba junto a la cafetera. Era la misma que ella tenía en su gabinete. Rachel vertió cuidadosamente el agua en el depositó y programo la máquina.

"No te tomará mucho tiempo superar Starbucks"

Rachel miró la lata de café y de nuevo a Quinn y se encogió de hombros, "yo como que me acostumbre a este. De todos modos, Starbucks está sobrevalorado. Iré por el corrector"

Rachel salió de la cocina y Quinn la escuchó correr por las escaleras. La rubia miró a su alrededor y suspiró. Ella y Puck soñaban con tener una casa como esta algún día. Aunque si pudiera, ella iría por su antigua casa en su antiguo barrio. Sin embargo, no le importaría hacerle unas remodelaciones en la cocina. El doble horno de Rachel podía llegar a su muy útil.

Quinn sonrió cuando un par de brazos se envolvieron alrededor de su cintura y una barbilla se apoyó en su hombro. Rachel le dio un suave beso en el cuello y Quinn se apoyó en ella.

"Hay algo de lo que necesito hablar contigo" susurró Rachel. "Y es muy imperativo que no me interrumpas ni hagas suposiciones."

Rachel soltó a Quinn y se movió hasta quedar frente a la rubia. Abrió la botellita de corrector e inclinó la barbilla de la rubia y comenzó a pasarle el maquillaje sobre los pequeños moretones.

"¿Qué pasa Rachel?"

"Volveré a Los Ángeles en agosto. Tengo que empezar con la prensa para la nueva película y hay varios eventos para los que he sido programada. El estreno será hasta noviembre pero hay entrevistas y previos y otras cosas para las que tengo que estar presente y he firmado para rodar otra película para llenar mi tiempo. Voy a estar ocupada hasta finales de octubre, tendré una semana de descanso y luego me voy a Europa por un tiempo para hacer prensa allí y una fiesta de estreno y luego a Nueva York y luego de vuelta a Los Ángeles para rodar unas cosas más; mi agente ha reservado algunas apariciones en programas de televisión. Debería estar terminando a finales de noviembre, pero el punto principal es que no voy a estar aquí."

Quinn asintió con la cabeza un poco y Rachel reanudo su tarea con el corrector. "Bueno…"

"Me voy, pero volveré, te lo juro. Si puedo robar un par de fines de semana entonces no dudes de que lo haré"

"Bien."

"Normalmente contrato a alguien para que supervise la casa semanalmente, es lo que hago con mi casa en Los Ángeles y Nueva York, pero es un proceso bastante largo y tardado eso de verificar antecedentes y el tener que instalar cámaras para asegurarse de que todo va bien."

"Rachel…"

"Déjame terminar Quinn. No voy a pedirte que se muden conmigo ahora. Voy a pedirte que se muden cuando me vaya. Sería un favor muy grande para mí."

Quinn agarró la muñeca de Rachel y apartó la mano de su cuello. "No. Sé lo que estás haciendo y la respuesta es no. No estoy haciendo esto… Rachel, te dije que no tomaría caridad de ti!"

"¿Te sentirías mejor si lo considerarías como trabajo? Trabajarías para mi"

"¡No!"

La oferta de Rachel fue inesperada, pero Quinn no podía decir que le sorprendida. Debería haber visto venir esto, pensó. Con los cuatro dormitorios y asegurándose que le gustara el mobiliario, era un poco obvio que Rachel no había comprado una casa solo para ella en Lima.

"Bien, entonces… Quinn, no quieras considerarlo como caridad, considéralo como yo pidiéndote que vivas conmigo"

"Rachel! Esta es nuestra primera cita! No le pides a alguien vivir contigo en la primera cita!"

"Entonces dime cuando debo preguntártelo y entonces lo haré"

"Tú no entiendes…" murmuró Quinn y saltó del taburete. Se dirigió a la puerta principal y con Rachel siguiéndole de cerca.

"Que hay que entender? Yo… Quinn, solo escúchame por favor!"

Quinn volvió y su mirada encontró los ojos suplicantes de Rachel. "Hay un montón que entender. No puedo poner el mundo de mis hijos al revés de nuevo…"

"Quinn, la semana pasada le dispararon a alguien a dos cuadras de ustedes. Hace dos semanas hubo un incendio en lo que resultó ser un laboratorio de metanfetaminas a poca distancia de tu casa. Cada vez que leo el periódico de Lina y veo algo como eso me da miedo, ¿de acuerdo? Me asusto por ti y por los niños. Es algo que se podría mejorar en su mundo enormemente. Te he sugerido que se muden cuando me vaya, porque se que mudarnos juntas es demasiado rápido, probablemente sería un error. Esto daría tiempo para que se instalen y yo estaría aquí esporádicamente y durante cortos periodos de tiempo, y podríamos irnos acostumbrando a la idea si decidimos hacerlo algún día. "

Si Quinn creyera en esas cosas diría que Rachel había perfeccionado su sexto sentido para leer mentes. Era muy cierto que la violencia del mal barrio a cuadras de ellos se empezaba a acercar y luego con los disparos, tenía miedo de dejar a Noah y Beth salir al patio. No se fiaba de los dos nuevos residentes de la casa justo enfrente de la suya. Y por supuesto que se mudaría si pudiera, pero no podía pagar una hipoteca, solo podía pagar ese alquiler con sus ingresos y los servicios públicos más las facturas médicas… era mucho. Se agarró a la manija de la puerta.

"¿Y si no es una buena idea? ¿si no funciona? ¿si no conseguimos salir adelante?"

"Entonces volveré a Los Ángeles y vendré a visitarlos. La casa está pagada totalmente y de lo único que tendría que preocuparse es de los gastos de la casa que estoy bastante segura son más o menos lo mismo de loi que pagas mensualmente de alquiler."

"Rachel, estás hablando prácticamente de darme una casa. Una casa muy grande"

"No, estoy hablando de mantener a tus hijos seguros y posiblemente compartir esta casa conmigo. Compartir Quinn. Algo que aprendimos en la primaria."

"¿No me dijiste una vez que fallaste en ese tema?"

"No no fallé. Mis padres tuvieron que ir a una plática con el maestro porque me negué a compartir mis calcomanías de estrellas color oro. Contigo, debo añadir. Así que considera esto como una ofrenda de paz por eso. Incluso te daré una hoja de pegatinas."

"Rachel… hablamos de una casa. No es una calcomanía con forma de estrella de oro."

Quinn vio la expresión de derrota en el rostro de Rachel y la morena asintió y retrocedió. Por mucho que quería tomar esa oportunidad, la idea de tomar caridad de Rachel era algo que no estaba dispuesta a hacer aún. No, no a esta escala.

"Lo siento" dijo Rachel, "sin embargo, me gustaría mucho que repitiéramos esto".

"Te gustaría mucho eh" dijo Quinn con una sonrisa burlona. Se dio la vuelta y Rachel levantó la mano para despedirse manteniendo los labios apretados. "Mañana te llamo".


*ADA: Es un estándar diseñado para garantizar la seguridad de los accesos para personas con discapacidades.

*Mylanta: es un antiácido que ayuda en la correcta digestión de los alimentos.

Yo una vez lo hice, hablar de impuestos... pero porque salí con alguien de finanzas, no fue tan malo... jajaja igual, la manera en que estas dos "hablan de impuestos" me parece mejor xD

Creen que Quinn se debería mudar a la casa de Rachel? creo que ciertamente fue bastante obvio lo que pretendía la morena, pero bueno, mi Quinn fue un poco lenta.

Me gustó como se tomaron las cosas los pequesm apoyando a su madre y estando de acuerdo con que su mamá saliera con Rachel. En fin, esperemos a ver como avanzan estas chicas, de mientras ya llegaron a primera base! y casi a segunda!

Como sea, nos leemos en el siguiente capítulo la próxima semana, solo nos quedan 4!

'See ya!'

Saludos.