ATRAPEME SI PUEDE SEÑOR AOSHI

Capitulo 11: Encuentro sobre un tren

Por: Okashira Janet

-Dije ¡Par de idiotas!-

-Disculpe señorita pero estoy seguro de que no la conocemos, debe haber un error- intervino Soujiro intentando ayudar a Shozo.

-¡Par de idiotas!- gritó nuevamente la muchacha alzando la cara provocando que sus hermosos ojos verdes relampaguearan, Soujiro ante esto abrió la boca como un reverendo idiota y Shozo tragó saliva asustado, ahora si que la habían hecho buena…

-Mi-Mi-Mi- ¡MISAO!- gritó el Tenken mientras señalaba con el dedo a la joven, el kimono azul que vestía era realmente precioso —y si a eso sumamos que la chica usaba el cabello suelto y peinado de lado con un lindo broche pues…—.

-¡Son unos tontos!- la muchacha apretó sin querer el cuello de la ardilla haciendo que el pobre animalito empezara a asfixiarse.

-Señorita Misao disculpe que no la hayamos reconocido pero se ve usted hermosa- explicó de manera nerviosa Shozo a modo de disculpa, la chica posó sus ojos verdes sobre él, la inocencia empezó a notarse en su mirada y parecía que su mal humor se disiparía, bueno, eso es lo que por un momento creyó Soujiro (pobre iluso).

-¡PAMPLINAS!- gritó la joven dando un salto y señalando a ambos jóvenes mientras la ardilla en su otra mano empezaba a ponerse morada -¡Son unos tontos, cabezas de chorlito!, ¿Acaso creen que no me puedo ver bien de vez en cuando?, ¿Creen que sólo soy la chiquilla vestida de niño que lo único que sabe es correr y robar?- Ante lo ultimo a los chicos les salió una gotita de sudor en la frente "¿Robar?".

-¡Pues para que vean que no!- La chica (a pesar de verse hermosa en kimono) empezaba a despedir un aura bastante mortífera, el joven espadachín retrocedió un paso mientras miraba con desconsuelo como la ardilla empezaba a inflarse de la cabeza, ¡Y eso que apenas se empezaban a volver amigos!

-Ehh…Misao…- armándose de valor antes de ver morir a su nuevo peludo amigo a manos de la joven el muchacho murmuró suavemente pero fue rápidamente interrumpido.

-¡Cállate Soujiro!, llevas mas tiempo conmigo, deberías conocerme mejor y en vez de eso me dices "¡Jamás la he visto debe haber un error!"- la chica estaba que echaba chispas y él sólo pudo hacer carita de perro abandonado moviendo los labios como si estuviera temblando ¡Su ardilla iba a morir!, ¡Y ni siquiera le había puesto un nombre!.

-Señorita Misao, se que esta enojada pero…-

-¡¿Pero que?-

-Pero la ardilla no tiene la culpa de nuestra torpeza- se disculpó Shozo al tiempo que abría la mano de Misao y liberaba el cuello del inocente animalito.

-Oh, ¡Lo siento!- la ninja abrió sorprendida los ojos mientras se ponía roja de la cabeza a los pies, el roedor había caído de costalazo en el piso y tenía los ojos en forma de espiral.

-¿Estas bien?- Soujiro se arrodilló frente a ella para tomar a la ardilla entre sus manos, con mucho cuidado acercó el pecho del animalito a su oído y dio un suspiro al escuchar su suave respiración.

-Estuvo cerca- susurraron los tres con un suspiro mientras se dejaban caer pesadamente en la banca cerrando los ojos, pasados unos segundos Soujiro sonrió y giro la vista hacía la chica que había quedado en medio.

-Oye Misao ¿Por qué te compraste un kimono?-

-Para verme, ¡Adorable!- contestó mientras le guiñaba un ojo y se ponía un dedo sobre la mejilla, su capacidad para cambiar de estado de ánimo daba escalofríos.

-Ahh… ya veo- Soujiro dibujó una sonrisa que fingía ser amistosa mientras una gota de sudor se formaba en su frente.

-En ese caso me gustaría que se viera adorable siempre- comentó Shozo mientras le hacía a la chica una inclinación con la cabeza, Misao parpadeó para pasar a ruborizarse suavemente, aun no acababa de acostumbrarse al formalismo tan galante del joven.

-¡OYE TÚ!- Soujiro lo amenazó señalándolo con un dedo, ese tipo era un pasado.

-No me levantes la voz Soujiro ¿Acaso olvidas que aun no te recuperas de tu herida fantasmal?- contestó Shozo mientras enarcaba una ceja.

-¿Fantasmal?- la joven ninja obviamente no sabía de lo que sus dos amigos hablaban.

-¡Ya me recupere pedazo de idiota!- contrarrestó Soujiro mientras unas gotas de frustración bañaban su frente.

-¿De que te recuperaste?- preguntó Misao mientras cambiaba simultáneamente la vista de un lado a otro viendo a los jóvenes que se lanzaban miradas furibundas.

-Bueno, un fantasma atacó al torpe de Soujiro cuando estábamos dentro de aquel castillo- Shozo arqueó una ceja señalando el edificio.

-¡¿Te hizo daño?- Misao se giró alarmada hacía su amigo.

-Lo mas increíble fue eso, el fantasma no le hizo daño, dentro del castillo casi se desangra pero al salir de ese lugar no tenía ninguna herida visible- respondió Shozo por el Tenken mientras se inclinaba por encima del hombro de Misao para poder ver él también a Soujiro que estaba del otro lado de la banca.

-¡¿Pero que me ven?, estoy bien- exclamó el Tenken bufando y girando la mirada como un niño pequeño, sin embargo su sexto sentido le decía lo que sus ojos no veían, con lentitud giró la vista … esos dos pares de ojos seguían fijos en él.

-Bueno eso no es lo que me preocupa- comentó Misao mientras ladeaba la cabeza haciendo que un aire frío envolviera a Soujiro y su cara pasara a convertirse en piedra.

-Lo que me estaba preguntando es ¿Qué hiciste para que un fantasma te lastimara?- Shozo que seguía con el rostro por encima del hombro de Misao giro la vista hacía ella.

-Pues el muy torpe le preguntó "¿Por qué no veo sus piernas?" y creo que eso molestó al hombre quien lo atacó con su espada- relató el cristiano mientras Soujiro seguía en su estado de estatua y la ardilla se paseaba a todo correr sobre sus hombros.

-¿Lo atacó con una espada?- preguntó con asombro la chica volteando hacía él haciendo que su nariz casi tocara la del joven luchador.

-Sí, debió de haberlo visto, yo creí que se iba a morir- (Un rayo atraviesa el cráneo de un ya de por si muy deprimido chico estatua).

-¿Y donde lo lastimó?- Misao volvió a posar la vista en Soujiro.

-Justo ahí- el joven peleador señaló con el dedo el estomago de Soujiro, la ninja por su parte se paró de un salto y sin ningún miramiento tomó el gi del muchacho y lo alzó dejando su vientre al descubierto.

-¡Misao!- haciéndole honor a la verdad el joven salió de su estado de "piedra" a una velocidad sorprendente al tiempo que se encogía hacía atrás para que la joven soltara su ropa.

-Es cierto no tiene heridas- murmuró la joven sin hacer caso al sonrojo de su amigo.

-Se lo dije- el cristiano se encogió de hombros y Misao alzó los ojos al cielo, todo eso era muy raro, debía encontrar una explicación.

-¡Que atrevida!- replicó Soujiro mientras entrecerraba los ojos aún sulfurado porque hubieran visto su vientre al descubierto, la ardilla sobre su hombro repitió el gesto.

-¿Señorita Misao en que piensa?-

-Mmm- la joven vio el cielo fijamente mientras su mente divagaba, ambos chicos (y una ardilla) la observaron curiosos durante unos segundos hasta que…

-¡Lo tengo!- gritó la chica alzando un dedo en posición triunfal.

-¿Qué tiene?- preguntaron en el mismo tono ambos chicos mientras ladeaban la cabeza.

-¡Ya sé porque Soujiro no fue dañado en el castillo!-

-¿A si?- ambos jóvenes parpadearon mientras la ardilla se enroscaba en el cuello de Soujiro tratando de llamar su atención.

-Sí, escuchen, mi primer teoría es: ese castillo esta atrapado en una época diferente, al ser atacado por el fantasma dentro del castillo Soujiro fue herido, pero al salir no tenía ninguna herida porque el fantasma no afecta la línea del tiempo-

-Buena teoría- comentó Shozo mientras giraba la vista hacía el castillo y se rascaba la barbilla ¿Eso habría ocurrido en realidad?, pero Misao interrumpió sus cavilaciones.

-Mi segunda teoría es: realmente nunca te paso nada porque lo que te atravesó- dijo volteando a ver a Soujiro y señalándolo- fue una espada de fantasma y un fantasma no existe, por lo tanto una herida causada por un fantasma tampoco es real- Soujiro entrecerró los ojos mientras la cola de la ardilla jugueteaba con la punta de su nariz.

-Misao había sangre, fue real-

-Teoría tres- exclamo la chica sin prestarle atención a su amigo – todo esto es un plan macabro de ustedes dos para asustarme y hacer que se me olvide el enojo, lo cual, desde ahorita les digo, ¡No va a funcionar!-

-¡FUE REAL! , ¡Créeme, créeme, créeme! – Soujiro gimoteó sacudiendo los brazos frente a ella.

-Bueno y teoría 4…-

-¿Todavía queda una teoría?- se preguntaron ambos jovenes mientras intercambiaban miradas de ingenuidad.

-Mi ultima teoría es: Creo que para estar pensando teorías de porque Soujiro no esta herido, es porque no nos ha pasado nada emocionante últimamente-

-¡¿Como que nada emocionante?, ¡Te estoy diciendo que un fantasma me atravesó con su espada!- gimió Soujiro, esa chica realmente tomaba las cosas muy a la ligera.

-Como sea, creo que este pueblo ya nos dio todo lo que nos tenía que dar ¿Nos vamos?-

-Sí- contestaron ambos chicos al mismo tiempo con un suspiro mientras se disponían a seguirla, esa chica definitivamente no era una persona normal.

-Pero…-

-¿Pero que?-

-¿Dónde están nuestras cosas?- Misao se giró hacía ellos parpadeando al ver sus hombros sin carga.

-Pues...-

-Eh…-

-¿Dónde dejaste las cosas Shozo?- Soujiro se colocó un poco atrás y susurró lo más suave que podía.

-¿Dónde las dejaste tú? , tú eras el de la idea de entrar al castillo- gruñó Shozo entre dientes mientras tragaba saliva.

-Creo que se quedaron detrás de los matorrales- volvió a susurrar Soujiro en respuesta mientras en su rostro se iba dibujando una sonrisita nerviosa.

-¿Se quedaron donde?- preguntó Misao con voz de ultratumba mientras una mirada cruel atravesaba los cuerpos de ambos jóvenes.

-Este...-

-Creo que…-

-Pues veras…-

-¡DUO MARAVILLA PAR DE TORPES!- gritó la muchacha haciendo que su voz se oyera a kilómetros luz de distancia.

Y AOSHI…

Aoshi caminaba lentamente, todavía quedaban algunos rastros de nieve pero el frío empezaba a disminuir, aunque eso no le preocupaba mucho en ese instante, el joven parecía guiado por una fuerza externa, como si supiera justo el lugar al que debía ir, pero… ¿Sería verdad?.

El lecho del río, todo el tiempo se la había pasado caminando junto a él, pero nada volvía a aparecer en su mente ¿Y si se lo estaba imaginando?, ¿Y si tanto tiempo vagando tras de ella le había hecho perder la razón?, su corazón se oprimió, no podía ser verdad, iba a seguir sus sueños costara lo que costara y si eso requería seguir sus visiones, literalmente, lo haría.

No había parado de caminar cuando un presentimiento invadió su mente y giró la vista hacía la superficie del río, el agua adquiría un color entre verdoso y azulado y el joven ninja se percató casi con terror de que aquello le recordaba los ojos de Misao, ¡Pero no podía dejarse llevar!, el hecho de que en su sueño viera la misma imagen antes de saltar a un árbol y ver a su protegida con Soujiro era… ¡No!, tenía que mantener la cabeza fría, si no, los sentimientos no iban a dejar que la encontrara, cerrando los ojos trató de mentalizarse en ese especifico momento de su sueño.

-Vi una enorme fogata y una gran piedra frente a ella- susurró abriendo los ojos y observando un árbol frente a él ¿Qué perdía con intentarlo?, de un salto llego a la cima y giró la vista hacía abajo, no supo si lo que veía debía causarle alegría o tristeza, rabia o dolor, de un salto bajó y al caer apoyó una rodilla en la tierra.

¡Todo era tan exacto!, un viento frío revolvió sus cabellos.

-La fogata…- frente a él los restos de una fogata yacían apagados, Aoshi caminó y tocó con los dedos las cenizas que aún se podían ver sobre la nieve, giró la cabeza y pudo ver la enorme piedra de su sueño -Si no mal recuerdo aquí había un bulto tirado- murmuró para si mismo mientras se acercaba a la orilla de la piedra y colocaba una mano en el piso, se podía notar un ligero hueco, como si algo pesado hubiera estado por largo tiempo en ese lugar, con dificultad tomó aire, otra vez su sueño había logrado ser exacto pero…

-Misao dime ¿Tú en verdad…?- ni siquiera podía pensarlo, era imposible ¡No podía ser!, quizás el lugar era ese, pero los hechos no podían mas que ser obra de su imaginación. Pesadamente se levantó, el aire empezaba a arreciar alborotando su gabardina y la nieve bajo sus pies crujía suavemente, abrió los ojos inmensamente ¡No podía ser!, una ráfaga de viento bajó a toda velocidad y se estrelló en su espalda pasando por sus costados, señalándole al mismo tiempo el camino lleno de pisadas que salía de ese lugar.

MIENTRAS TANTO…

Misao caminaba alegremente, sus dos amigos le flanqueaban los costados, realmente parecía que llevaba guardia, con delicadeza jaló la manga de su kimono, aún no estaba acostumbrada a él, y eso de caminar con getas tampoco era la mar de divertido ¿Cómo lo soportaría Kaoru?.

-Oh Misao lo olvidaba, te compramos esto- exclamó Soujiro dándole un plato con comida a su amiga.

-¿Eh?- Misao hizo ojos de ingenuidad mientras miraba al interior de la charola y parpadeaba.

-Debería probarlo, estaba muy bueno- exclamó Shozo mientras se paraba al lado de la chica y miraba al interior del paquete.

-Lo que pasa es que… ya esta frío…- respondió la muchacha mientras entrecerraba los ojos.

-¡Ah!, es cierto…- contestó Soujiro mientras se iba de lado ¡Y todo lo que no había comido para llevárselo!, para que a ultima hora el mugrero ese se enfriara.

-Bueno, no se preocupen, no tengo hambre- los trató de tranquilizar la chica mientras agitaba las manos en señal de negación.

-Vamos señorita Misao, no ha comido nada en todo el día- la regañó con delicadeza Shozo mientras la veía fijamente.

-¿Ah?- ella se hizo la desentendida, por haber comprado las cobijas, la comida y el kimono se habían quedado sin dinero y ella no quería preocuparlos ¿Qué haría?, en esas estaba cuando un ruido muy fuerte llamó su atención

-¿Qué es eso?- preguntó Soujiro parpadeando.

-Me parece que es la locomotora- respondió Shozo mientras apuntaba con un dedo la parada de trenes, Misao siguió la mano del joven y pudo ver la hermosa maquina que se había detenido para subir pasaje.

-¡Es muy linda!- exclamó el Tenken, la ardilla al oír la voz del castaño sacó la cabeza de en medio de su gi.

-¡Oh!, ¿Con que ahí estabas?- dijo tiernamente el joven mientras le apretaba cariñosamente la cabeza, Misao vio el gesto y sonrió, últimamente Soujiro parecía estar mas feliz de lo normal ¿Sería por la ardilla?, ¿O sería porque empezaba a ver a Shozo como un amigo?.

-¡No la aprietes así, le vas a tronar la cabeza!- regañó Shozo mientras le mandaba una mirada de desaprobación.

-¡Tu que sabes tonto!, ¡Si la ardilla no estuviera a gusto no estaría conmigo!- contrarrestó Soujiro entrecerrando los ojos y girándose para que Shozo no lo viera.

-¡Oye!- Misao entrecerró los ojos, definitivamente estaba feliz por la ardilla…

-Misao mira, Shozo ya esta de envidioso de nuevo porque la ardilla me prefiere- se quejó el chico mientras Misao observaba detenidamente el tren.

-¿Misao me estas oyendo?-

-Chicos tengo una idea…-

-¿Idea?-

-Si, ¡Viajemos en el tren!- exclamó la muchacha mientras les guiñaba un ojo.

-Pero señorita Misao no tenemos dinero- el cristiano se rascó la cabeza.

-¿Y quien dijo que íbamos a pagar?- respondió la muchacha sonriéndole malignamente.

-Este…-

-Vamos Shozo ¿Si?- la muchacha puso las manos en su espalda mientras le ponía ojitos de suplica.

-Pues…-

-¿O que?, ¿Acaso no te atreves?- retó Soujiro mientras veía el tren como quien ve una nueva aventura.

-¡Vamos Shozo, di que si!- volvió a animarlo Misao mientras le jalaba el brazo repetidas veces.

-Pues… esta bien- concedió al fin el muchacho dejando escapar un suspiro, juntarse con esos dos le iba a impedir la entrada al cielo pero… ¿Para que eran los amigos?

MINUTOS DESPUES….

-Creo que esto es trampa- musitó Shozo con ojos de irritación

-Yo no lo creo- contestó Soujiro con una enorme sonrisa en su rostro.

-¡Ya dejen de pelear!- los reconvino Misao mientras daba un suspiro, Shozo volteó el rostro mientras bufaba, el pobre estaba cargando con todo, los morrales, las cobijas, la ropa y en cambio "Ese maldito de Soujiro" llevaba en brazos a Misao como si fuera una pluma, la chica llevaba ambos brazos rodeando el cuello del ex juppon y la ardilla corría de un lado a otro sobre los hombros del chico.

-Sigo pensando que esto no es justo ¿Por qué Soujiro debe cargarla?- volvió a quejarse el cristiano.

-¡Misao trae kimono animal!, no puede alcanzar el tren corriendo- contestó Soujiro mientras hacía una mueca que parecía decir "¡Que tonto!".

-Aparte Soujiro puede usar el shukuchi y así no habrá problema- terminó de decir Misao mientras observaba a Shozo con mirada inocente.

-Si, así es- reafirmó Soujiro cerrando los ojos mientras sonreía.

-Maldito shukuchi- murmuró Shozo mientras bajaba la cabeza, ojala y se quebrara una pierna.

-¡Es hora!- exclamó Misao mientras el tren pasaba junto a ellos, Shozo asintió con la cabeza y empezó a correr siguiendo la trayectoria de la maquina, estaba cerca, muy cerca de alcanzar el barandal del ultimo vagón.

-Ehh… Soujiro…- Misao parpadeó, el chico ni siquiera se había movido de su lugar, Shozo por su parte estaba a todo lo que daban sus piernas, solo un ultimo esfuerzo y lo lograría, el joven volteó la vista hacía Misao, sus rostros quedaron a escasos centímetros de distancia.

-¿Ya es hora?-

-No seas presumido- la chica rodó los ojos, él esbozó una hermosa sonrisa y Misao no pudo mas que suspirar y aferrarse a su cuello colocando la barbilla sobre su hombro ¿Cómo podía enojarse con un chico tan lindo?.

-¡Shukuchi!- Shozo estiró la mano y alcanzó a sujetarse del anden, lo había logrado, lo había…

-Te tardaste mucho- exclamó Soujiro sacudiendo la cabeza en señal de desaprobación.

-¡¿Que?, ¿Cómo demonios llegaste antes?- exclamó con asombro el joven peleador.

-Te dije que Soujiro era muy rápido- dijo Misao mientras lo ayudaba a subir, la ardilla por su parte empezó a frotarse contra la mejilla del chico de la eterna sonrisa.

-¿Y ahora?- Shozo tomo aire hasta que su respiración volvió a la normalidad y miró hacía adelante.

-Pues hay que entrar, claro- exclamó Misao mientras abría de golpe la puerta del vagón y entraba, Soujiro, Shozo y la ardilla por su parte intercambiaron miradas de estupor, esa chica si que era una caja de sorpresas.

-¿Y donde?- un poco más cohibidos ambos jóvenes entraron tras ella.

-Aquí estará bien- exclamo la chica mientras se sentaba en un compartimiento vacío.

-Supongo que si- Shozo se dejo caer pesadamente en un asiento, todo eso que estaban haciendo no dejaba de parecerle algo incorrecto.

-¿Sigues asustado?- preguntó Soujiro mientras se sentaba cruzando las piernas y estirando los brazos mientras la ardilla corría para acostarse sobre su estomago.

-No estoy asustado, solo creo que esto no es correcto a los ojos de Dios- respondió el muchacho mientras bajaba la vista.

-Lo siento olvide los principios de tu religión- se disculpó Misao mientras se inclinaba hacía adelante y le tomaba una mano.

-¡Vaya!, por eso no debes preocuparte- comentó Soujiro cerrando los ojos haciendo que ambos jóvenes voltearan.

-Soujiro, no deberías…- Misao empezaba a regañarlo pero por una única vez él pasó completamente de ella.

-¿Has matado?- la pegunta había sido a quemarropa, los ojos del Tenken completamente vacíos, Shozo sintió que esa pregunta quemaba en su interior ¿Qué si había matado? le hubiera gustado haber podido negarlo, le hubiera gustado poder decir que no, pero la verdad era otra.

-Si…- Misao tenso los músculos, Sanosuke nunca les había dicho que era lo que realmente había ocurrido con Shozo en la isla de Shimabara ¿Por qué el muchacho había matado a pesar de sus creencias?

-Entonces- Soujiro abrió los ojos y los fijó en la mirada llena de dolor de Shozo, los azules suyos se veían malignos -Entonces sabes lo que es en verdad "incorrecto", lo que te persigue noche tras noche, lo que te atormenta día tras día, eso ningún Dios lo perdona, pero subir a un tren sin pagar no es grave, no al menos para nosotros- el Tenken sonrió, Shozo trago saliva entrecruzando los dedos y bajando la mirada, Misao apretó más fuerte su mano ¿Por qué todos los pasados tenían que estar llenos de dolor?.

-Bueno, aunque…- Soujiro hizo un gesto extraño, sus ojos parecieron salirse de sus orbitas por un segundo, Misao y Shozo parpadearon, la primera completamente fuera de lugar por sus acciones y el segundo demasiado melancólico para reaccionar por completo.

-¿Qué pasa?-

-La ardilla-

-¿Qué tiene la ardilla?

-¡SE METIO EN MI ROPA INTERIOR!-

..

-Maldita ardilla mañosa-

-Ya Soujiro tranquilízate- Misao le palmeó la espalda consoladora.

-¡Me quiso violar!- murmuró el chico entre dientes mientras le mandaba una mirada asesina al animalito, bien lo decía el señor Shishio que "nunca debes confiar en ninguna cosa peluda que parezca ser linda" , esperen, eso se lo acababa de inventar él.

-Bueno sinceramente creo que la ardilla es la más asustada- comentó Shozo mientras cargaba al animalito con ambas manos y lo ponía a la altura de sus ojos.

-¡No lo agarres a…!- Soujiro dejó la frase en el aire ¿Por qué seguía preocupándose del maldito roedor apestoso?

-¡Vamos Soujiro!, se nota que te cae bien, no culpes a la ardilla es solo un animalito- dijo la joven ninja mientras lo veía de reojo, algo le decía que el hecho de que la ardilla hubiera entrado a su ropa interior en un momento tan intenso como ese era una técnica que seguramente compartía con Kenshin, ¿Cómo le hacían esos dos para matar momentos profundos con alguna tontería?

-Ehh…- Soujiro guardo silencio y fijo la vista en el piso haciendo que su cabello ocultara sus ojos.

-Eres un caso perdido- la joven arqueó ambas cejas al tiempo que se sentaba frente a él y volteaba la vista hacía la ventanilla, el sol empezaba a desaparecer ¿Sería por que en invierno los días eran más cortos?, su estomago empezó a pedirle comida a gritos, que desgracia ser pobre, quizás si se dormía se le olvidara.

-¡Boletos, muéstrenme sus boletos!- la voz de un guardia se alcanzó a oír a unos cuantos metros.

-Bueno creo que hasta aquí llego nuestro viaje placentero- exclamó Soujiro mientras se asomaba para ver al hombre.

-¿Qué hacemos?- preguntó Shozo imitando su gesto.

-Pues huir, claro- respondió el muchacho mientras tomaba un morral del suelo y se lo echaba al hombro.

-Señorita Misao despierte, debemos irnos- Shozo intentó despertar a la joven pero esta no dio muestras de oír.

-¡Boletos, muestren sus boletos!- la voz sonaba más y más cerca, Soujiro se giró alarmado hacía su amiga.

-¡Misao, despierta Misao!- el chico sacudió a su amiga por el hombro pero ella solo inclino la cabeza hacía un lado mientras su largo cabello caía sobre su hombro.

-¡Ustedes dos sus boletos!- el hombre estaba justo frente a ellos, Shozo le mandó una mirada angustiada a Soujiro y a éste le salió una gran gota en la frente.

-Este… ¡HUYE!- ambos saltaron el asiento y corrieron a gran velocidad por el pasillo, la ardilla se arrojó en el último instante sobre el hombro del Tenken.

-¿Y a ti quien te invitó?- gruñó el joven mandándole una mirada maligna al animal, pero no era momento de peleas.

-¡Alto ahí!- ordenó el guardia corriendo tras ellos y en el vagón… Misao abrió un ojo y sonrió.

-Dúo maravilla par de tontos- y sin más volvió a cerrar los ojos para intentar dormir.

El guardia corrió con todas sus fuerzas, ese par era muy veloz pero no tendrían escapatoria, el tren estaba a toda marcha y cuando llegaran al ultimo vagón no habría forma de que siguieran corriendo, el hombre corrió más rápido, había llegado al final, con cautela recorrió los asientos intentando encontrarlos escondidos entre la gente pero no pudo localizarlos.

-¡Demonios!, ¿A dónde se fueron?- exclamó frunciendo el ceño, una chiquilla que lo miraba fijamente le sonrió y señaló con el dedo la ultima puerta, el hombre parpadeó y le agradeció con la cabeza, con pasos lentos llegó hasta el lugar indicado y abrió de golpe, un viento frío se azoto con violencia sobre su rostro pero al salir al anden pudo ver el pequeño espacio completamente vacío.

-¿Ya se fue?- preguntó Shozo mientras se inclinaba ligeramente hacía delante.

-Sí- respondió Soujiro mientras se ajustaba el morral en su hombro, ambos jóvenes estaban sobre el techo del último vagón, habían saltado justo unos cuantos segundos antes de que el guardia abriera la puerta.

-Vamos- Soujiro se giró y poniendo una mano frente a sus ojos para protegerse un poco del aire que se azotaba con violencia en su cara empezó a caminar hacía los vagones de en medio, la maquina corría con una rapidez increíble haciendo que el frío aumentara considerablemente, Shozo siguió al chico sin hacer ningún comentario, su cabello se agitaba con fuerza, el aire era tan fuerte que casi no lo dejaba ver el camino; el joven desvió la mirada hacía un lado, el mar rodeaba las vías del tren por los dos lados, si cayera en esa agua helada sería como si mil cuchillas le atravesaran la piel.

-Por aquí nos dará menos el aire- Soujiro dejó caer su morral, habían caminado hasta llegar a un vagón pequeño que quedaba al lado de uno más grande que seguramente los protegería un poco del vendaval.

-Bien- Shozo se sentó sin mucha delicadeza apoyando su espalda en el vagón más grande, Soujiro por su parte se sentó a su lado y se abrazo las piernas mientras veía hacía adelante, su mirada perdida en la lejanía y llena de inocencia como si aquello fuera lo mas normal del mundo.

-Eres extraño- el cristiano lo vio de reojo, Soujiro al oírlo se permitió sonreír.

-Nunca dije que fuera normal- la ardilla saltó de su hombro hacía su regazo y se hizo bolita como queriendo entrar en calor. Shozo giró la vista hacía delante, el Tenken estaba lleno de sorpresas, un momento podía ser maduro y al otro se comportaba como el mas infantil de los chicos sobre la tierra.

-¿Ya habías viajado así?- finalmente Shozo habló queriendo romper el silencio que se había formado entre los dos.

-Bueno yo era espadachín, espía y la mano derecha del señor Shishio, es normal que ya haya vivido por muchas situaciones así- el muchacho mantuvo la misma mirada perdida de hace algunos momentos y hundió la barbilla entre sus rodillas.

-Bueno, supongo que si…- Shozo desvió la mirada, era un caso perdido querer entablar una conversación con ese chico, era claro que estaba demasiado concentrado en sus pensamientos, el joven guerrero volvió a posar la vista en el agua, seguramente estaba congelada, pero aun así ofrecía un paisaje muy bello con los últimos rayos del sol reflejándose sobre su superficie.

El joven cristiano iba a estirarse cuando repentinamente apretó los labios, había sentido de pronto un extraño escalofrió aunque bueno ¿De que se preocupaba?, estaba sobre el techo de un tren soportando un viento de los diez mil demonios sobre su cara, iba a restarle importancia al hecho cuando vio que a su lado los músculos de Soujiro se tensaban al tiempo que se paraba lentamente.

-¿Soujiro que…?- Shozo dejo la pregunta incompleta, en las pupilas de su compañero pudo ver una sorpresa enorme y luego cómo sus labios se movían lentamente para decir:

-Señor Shinomori…- Soujiro no podía creerlo, Aoshi Shinomori ex líder de los Oniwabanshu, el hombre que habían utilizado para que peleara contra Himura Battousai estaba frente a él, de pie sobre el piso del vagón mas alto, su gabardina ondeaba hacía atrás por la fuerza del aire y su cabello se agitaba azotado por el viento, pero… ¿Por qué esa mirada de rabia?, ¿Por qué esa aura asesina envolviéndolo?, Shozo se puso de pie y se giró para ver al hombre que estaba atrás de ellos, jamás en su vida lo había visto pero esos fríos ojos azules solo podían tener un significado… muerte.

-Señor Shinomori- volvió a repetir Soujiro mientras el aire se llevaba con velocidad sus palabras -¿Qué esta haciendo aquí?- el Tenken dio un paso atrás girando medio cuerpo mientras la filosa kodachi pasaba rozando su pecho, sus pupilas se dilataron por un instante ¿Quería matarlo?.

-Soujiro Seta, el mejor espadachín de Shishio, veo que tus reflejos siguen siendo muy buenos- exclamó con voz fría Aoshi mientras daba un salto para caer al mismo vagón de los jóvenes, Shozo al ver este acto se puso en guardia pero Soujiro solo pudo dirigirle otra mirada vacía, como si no acertara a comprender del todo, la ardilla que estaba parada sobre su hombro se erizó y alzó su larga y esponjada cola hacía arriba en señal de peligro., el ninja pasó junto a él y desclavó del techo del vagón la kodachi que le había arrojado hace unos segundos, al tenerla otra vez en sus manos se dio la vuelta y lo miró fijamente.

-Vas a pagar lo que has hecho- Soujiro parpadeó, si no mal recordaba él no había hecho nada "Robar un restaurante, golpear a una vieja, patear a un hombre en sus partes nobles, apostar, molestar a Shozo…" sí, estaba seguro, no había hecho nada que molestara a Shinomori, a no ser…

-¿Misao…?- al oír el nombre de su protegida en los labios de Soujiro Aoshi se lanzó hacía delante con la pierna derecha mientras con la mano izquierda atacaba con la kodachi, Soujiro se inclinó a un lado para esquivar el ataque de la espada pero un golpe en su estomago lo arrojo hacía atrás haciendo que casi cayera del tren de no ser por Shozo que lo detuvo con su brazo.

-Soujiro ¿Quien es ese hombre?- el cristiano clavó la mirada en Aoshi, Soujiro por su parte observo cuidadosamente al ninja, esa patada había logrado darle de lleno, no recordaba que aquel hombre era también un gran maestro en el arte del kempo.

-Aoshi Shinomori, en estos momentos es el ex líder del grupo Oniwabanshu de Kyoto- contestó Soujiro, las facciones de Aoshi seguían imperturbables como si nada de lo que el muchacho dijera importara.

-¡Pero no veo el motivo por el cual te ataca!- exclamó Shozo frunciendo el ceño, Soujiro dio un paso adelante y tomando con violencia a la ardilla la quito de su hombro y se la arrojó a Shozo, una sonrisa bastante demente empezó a formarse en su rostro.

-No sólo eso, este hombre fue quien cuido de Misao Makimachi cuando era niña, este hombre fue quien la abandono, y este hombre- exclamó señalándolo mientras su sonrisa se ensanchaba -es quien ahora me quiere matar por huir con ella- Aoshi al oír esto no hizo ningún gesto, solo se puso en posición de ataque mientras posaba su mirada fría en los ojos vacíos del chico, esa mirada de fingida inocencia lo asqueaba, un asesino era un asesino, intentar esconder eso tras una mascara de bondad era una vil mentira.

-Pero sabe señor Shinomori, no debería estar tan molesto, Misao no es como usted cree, ella es una chica buena, entre ella y yo no ha pasado nada- al escuchar esto las pupilas de Aoshi se dilataron ¿Entonces… su sueño no era del todo real? -Debería confiar más en ella- Soujiro cerró los ojos en su característico gesto inocente, Shozo tragó saliva, a su compañero si que le gustaba meterse en problemas, el joven Ninja por su parte ahogó un bufido y se arrojó sobre él ¡Ahora si lo iba a matar!.

Misao estaba soñando cuando algo atravesó su mente como un relámpago, llevándose una mano al pecho se despertó de un brinco mientras su corazón se sacudía con fuerza haciendo que su respiración se agitara, la joven jadeó con dificultad y giro la vista hacía la ventana, los últimos rayos de sol se empezaban a extinguir abriéndole paso a la oscuridad, la chica se mordió el labio pero no pudo evitar murmurar con angustia.

-Soujiro…-

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Notas de Okashira Janet: Lo siento, lo siento, mil disculpas lo sé, soy un asco, me tarde un mil en actualizar pero tengan piedad, la preparatoria me trae como loca y además también tengo que actualizar Cupi-Saito, pero bueno ya actualice y eso es lo que cuenta ¿No?.

En cuanto a este capi, el que viajo en el techo de un tren muriéndose de frío fue mi papá, resulta que cuando estaba en la secundaria a él y a sus amigos se les hizo que sería muy divertido pero cuando se quisieron bajar ya no pudieron porque el tren iba muy rápido y se los llevo bien lejos, se andaban muriendo de frío y se sentaron en un vagón chiquito para que el grande les tapara un poco el aire ¿Qué les parece?, mis padres están bien zafados.

En cuanto a las teorías de Misao, en realidad son teorías que me escribió Yukiyasha en su review je,je (gracias por la idea chica).

Antes que nada en el capi pasado pedí que votaran por si querían o no pelea entre Soujiro y Aoshi, los resultados fueron.

A favor: Yukiyasha, Ayann, Fantasia de un angel, Hikari No Hoshi, Yuta, Gabyhiatt, Min Motou.

Neutral: (Como que si, como que no pero mas que si) Mirchus, Bárbara Maki, Lilith Hastelin, Hikaru Hiwatari, Randa, Okashira janet (¿Qué yo no puedo votar?)

En contra: Zg 13 (Lo siento amiga nos gano la voz del pueblo que desea ver sangre jeje)

Por cierto, nunca pensé que me llegaran votaciones para que muriera un personaje y en serio que me quede traumada, casi todos opinaron darle muerte a mi guapo okashira ¡Noo!, y hasta me dijeron que matara a Shozo (A okashira janet le sale una gotita en la frente), pero bueno la pelea apenas ha comenzado, me despido, sean felices. Ciao

Reedición: Como de costumbre debería estar estudiando pero mi adicción por los fics me lo impide. Mi amor por Samurai X ha vuelto a renacer y eso me hace muy feliz, esta vez cambie pocas cosas porque de caso contrario el fic se me perdía, simplemente menos flirteos tontos entre "el trío amistoso" y tratar de llevar la cosa menos OC (situación para la que estoy fallando estrepitosamente).

En fin, en esta ocasión quiero agradecer de todo corazón a: Menthis Isis Gea, misao91, KlaraDlK y 14th, no saben como me ha emocionado su apoyo, sobre todo tomando en cuenta que esta es una vieja y loca historia.

Cómo no he visto "Encantada" no sé como luce el príncipe que me mencionan con su ardilla pero intentare echarle un vistazo cuando estos horribles exámenes acaben —haha, ya estoy llorando y aún no empiezan—. Un beso y mil gracias por el apoyo.

Jueves 11 de Noviembre del 2010