Hola mis queridos y adorados lectores, prometí que en esta ocasión no iba a tardar tanto, pero los caminos de la vida no son lo que yo pensaba y a pesar de que me esforcé para que no pasara tanto tiempo aquí me tienen, con muchos días de atraso trayéndoles un nuevo capítulo para que disfruten en este hermoso día; pero antes, tengo un asunto que hablar con ustedes.
A estas alturas de la vida, ya hice un capítulo con todos los personajes de Akatsuki y alguien me preguntó si ya iba a terminar la historia. La verdad es que yo pensaba seguir repitiendo personajes hasta que se me acabaran los prompts (tengo como 50 maso o menos), pero últimamente no he estado recibiendo tantos comentarios y visitas como antes por lo que creo que ya muchos están cansados de los one-shots y debería dejar esta historia por la paz. No sé qué hacer y realmente me encantaría escuchar su opinión.
Esta pareja me la han pedido varias personas en varias ocasiones y la verdad es que me divertí mucho pensando en todas las posibilidades, así que aquí les traigo el pompt "Well this is awkward…" o "Bueno, esto es incómodo…" con la pareja de KonanSaku, disfrútenlo.
Konan abrió los ojos para inmediatamente volver a cerrarlos debido al dolor, ¿Quién rayos había dejado las cortinas de su habitación abiertas? Todos sabían que odiaba despertarse temprano y que odiaba aún más que la levantara el sol, sobre todo si tenía resaca, y si la manera en que le palpitaba el cráneo era un indicio entonces en estos momentos tenía una, y de las buenas.
Su boca tenía el sabor asqueroso que queda después de una noche de fiesta intensa; a alcohol, un sabor dulzón y la resequedad que se siente cuando se duerme con la boca abierta, y estaba segura de que el olor tampoco debía ser muy agradable tampoco. Maldijo mentalmente a los idiotas de sus amigos, sabía perfectamente que la idea de competir contra Hidan y Deidara sobre quién podía tomar la mayor cantidad de shots de tequila vendría de regreso a morderle el trasero, pero en aquel momento y con unas cervezas de más aquello le había parecido la mejor idea del mundo. Mataría a ese par de trogloditas por involucrarla, y cuando terminara con ellos mataría a Pain por no detenerla, menudo mejor amigo se cargaba.
Pero para poder matarlos tenía que encargarse de ser un humano funcional de nuevo, y el primer paso era abrir los ojos. Con un poco más de precaución que la vez anterior empezó a abrir sus parpados lentamente parpadeando varias veces tratando de ajustarlos a la brillante luz que entraba por la ventana. Excelente, con ese paso completo estaba lista para ducharse por al menos una hora y levarse los dientes tres veces para quitar ese asqueroso sabor de su boca.
Apartó las sábanas de su cuerpo con la intención de finalmente levantarse sólo para parpadear varias veces confundida; estaba totalmente segura que las sábanas de su cama eran de fría y exquisita seda fina de un color rojo profundo y no de un fresco y suave lino color blanco. Alarmada se fijó mejor en el lugar en el que estaba. No era su pequeña y oscura habitación decorada con figuras de origami por todos lados, la habitación en el que se encontraba era un cuarto espacioso con las paredes pintadas de beige y decoraciones coloridas por todos lados, lo que pensó que era la ventana se trataba en realidad de unas puertas de vidrio que en ese momento se encontraban abiertas y daban paso a un pequeño balcón. Si tenía que ponerle un estilo a esa habitación sería "bohemio", lo cual distaba mucho al estilo un tanto gótico de su habitación.
Y todo eso pasó a segundo plano en el preciso momento en que se dio cuenta de que no solo había despertado en una habitación que no era suya, había despertado DESNUDA en una habitación que no era suya.
El pánico empezó a invadirla, nunca jamás en la vida se había puesto tan borracha como para irse a casa con un extraño, a decir verdad nunca en su vida se había ido a casa con nadie. Jamás se había sentido atraía por nadie y la idea de tener novio le parecía una pesadez; sus amigos solían llamarla asexual pero Konan sabía que ese no era el caso, sólo que todavía no conocía a nadie que encendiera esa llama dentro de ella; y el pensar que se había dejado seducir tan fácilmente y no recordarlo le dejaba un mal sabor de boca, literalmente.
Por más que intentaba estrujarse el cerebro no lograba recordar nada, todo era un espacio vacío y la última memoria que tenía era de ella riendo a carcajadas y colgada del cuello de Pein que la veía con diversión, seguramente burlandose por el comportamiento tan inusual en ella, entonces ¿Cómo carajos se encontraba en la cama de un total desconocido? Decidiendo que no lograría nada en ese momento más que aumentar su ya molesto dolor de cabeza comenzó a levantarse para poder vestirse y salir inmediatamente de ahí.
Dio un breve agradecimiento a quien sea que estuviera allá arriba que le concedió el hecho de despertar totalmente sola, tal vez podría escaparse sin tener que ver a la cara al desconocido y dejar esa vergonzosa mañana en su pasado. Empezó a recolectar su ropa del suelo mirando distraídamente a su alrededor. Quien sea que fuera el dueño de esa habitación tenía unos gustos muy femeninos y un tanto hippies; se estremeció pensando que su conquista de la noche anterior pudiera haber sido de esos típicos hippies modernos que nunca se bañaban.
Terminado de vestirse se alegró de encontrar su teléfono móvil en uno de los bolsillos de sus jeans, sólo para darse cuenta de que estaba totalmente muerto. Genial, ahora no podía llamarle a nadie para que le dijeran que rayos había pasado, tendría que esperar a llegar a casa y cargarlo para darse cuenta de todo lo que había sucedido la noche anterior y empezar a llenar los hoyos en su memoria. Despacio y cuidando no hacer ningún ruido salió de la habitación y miro a ambos lados tratando de encontrar la salida. A su derecha había una puerta que seguramente llevaría al baño y al lado izquierdo había un pasillo bastante iluminado donde podía verse parte de la sala.
Lentamente comenzó a caminar pensando que solo estaba a unos pasos de salir de esa situación y podía hacerlo sin encontrarse a nadie cuando un ruido la detuvo, había alguien al final del pasillo y por el sonido podía adivinar que se encontraban cocinando. No, pensó desanimadamente, estaba tan cerca, ahí quedaba su salida airosa. Resignándose a que no tenía ninguna opción más que enfrentarse a la persona al final del pasillo trató de llenarse de valor; Eres Konan de Akatsuki, las personas salen corriendo con tan solo una mirada, puedes perfectamente con esta situación y dándose unas palmaditas mentales retomó su camino con total seguridad.
Llegando al final del pasillo y preparándose para lo peor miró hacía la cocina en donde una figura menuda y con cabello corto rosado se movía alegremente por la cocina mientras cantarrujeaba y revisaba algo en unos los sartenes. Al sentir otra presencia en el lugar volteo rápidamente y Konan entró en shock, era una chica, una chica preciosa con brillantes ojos verdes y una sonrisa resplandeciente que se ensanchó al verla
- Vaya, por fin te has levantado, ¿Cómo te sientes?, seguro que la cabeza ha de estar matándote, toma- dijo cantarinamente mientras llenaba un vaso de agua y lo colocaba junto con unas pastillas en la barra del desayunador que dividía la cocina de la sala –Toma esto mientras termino de preparar el desayuno, estoy seguro de que pronto te sentirás mejor.
Se giró para seguir cuidando de los sartenes pero Konan no se movió por unos largos segundos mientras seguía mirándola con los ojos completamente abiertos.
- Eres una chica – soltó de manera asombrada. Se había acostado con una chica, su conquista de la noche había sido una cantarina chica de pelo rosado. No podía creerlo.
- ¿Qué? Claro que soy una chica – la pelirrosa la miró de manera extraña cuando la comprensión se mostró lentamente en su rostro – ¡Oh vaya! No me vengas a decir que no recuerdas nada – Konan negó lentamente con la cabeza –Bueno, esto es incómodo…. Mira.. – pero lo que sea que fuera a decir quedó atorado en su garganta por qué la interrumpió con un grito ahogado
-¡No soy lesbiana!- La ojiverde la miró de manera sorprendida para rápidamente cambiar su mirada a una más provocativa
-Por la manera en la que anoche tenías tu lengua en mi garganta podría haber jurado otra cosa – Dijo con una sonrisa coqueta que hizo cosas raras en el vientre de Konan quien lo atribuyó totalmente a la resaca. La peliazul se puso colorada de la mortificación.
- No puedo creer que me acosté con una chica – Konan resistió la tentación de cubrirse la cara con sus manos de manera avergonzada, tenía que conservar la poco dignidad que le quedaba.
- Ah, pero no lo hiciste – Llegó la suave voz de la pelirrosa y Konan la miró con sorpresa poco disimulada.
-¿No lo hice?
-Nop- Respondió con una sonrisa divertida en los labios – ¿Por qué no te sientas a desayunar mientras te platico todo? – Estaba a punto de rechazar la oferta cuando su estómago gruñó hambriento y de forma resignada se acercó a una de las sillas altas mientras la bonita pelirrosa le ponía un plato en frente. Konan tomó las pastillas y el vaso de agua que le había ofrecido al principio y tomó ávidamente, cuando la ojijade se sentó frente a ella le lanzó una mirada que le decía "¿qué esperas? ¡Habla ya!" que hizo a la chica frente a ella moverse un poco incómoda, Bien, pensó Konan, es bueno saber que no he perdido mi toque.
-Bueno, anoche en el bar te me lanzaste encima diciendo cosas como que era la chica más bonita que habías visto nunca y que por favor te diera mi nombre, por cierto, soy Sakura, por si no lo recuerdas – le lanzó una pequeña sonrisa y Konan la miró de forma expectante mientras volvía a maldecir mentalmente a los idiotas de sus amigos – Y bueno, yo también estaba un poco borracha y también eres muy bonita, – ambas de sonrojaron – así que te di mi nombre y empezamos a coquetear un poco, una cosa llevó a la otra y terminamos aquí, cuando estábamos a punto de, pues, ya sabes, te quedaste totalmente dormida.
Konan parpadeo varias veces mientras procesaba todo, despues de unos segundos no sabía si sentirse aliviada o totalmente mortificada por lo que decidió empezó a cortar elegantemente el desayuno frente a ella y evitar la mirada de Sakura. El silencio se estrechó por unos incómodos minutos y Konan dejó el tenedor sobre el plato suspirando resignada.
-Mira, lo siento mucho, normalmente no me comporto de esta manera, pero anoche… - El sonido de un móvil la interrumpió de repente y Sakura le lanzó una mirada de disculpa para salir corriendo a contestar. Konan se quedó unos minutos sola y terminó su desayuno, decidiendo que ya era hora de irse a casa.
La pelirrosa volvió a entrar a la sala rebuscando algo en su gran bolso y luciendo lista para salir. Levantó la mirada y le brindó una sonrisa
-Me han llamado de emergencia al hospital, por lo que me tengo que ir, lo siento mucho – Konan la siguió hacia la puerta saliendo tras ella, caminaron un poco bajando un par de escaleras hasta que llegaron a la calle. Sakura por fin encontró lo que buscaba en su bolso y le entregó una tarjeta con sus datos profesionales, la peliazul la miró extrañada – Ahí está mi teléfono personal, mira, por qué no te vas a casa, esperas a que se te quite la resaca y te vuelves a pensar todo ese asunto sobre no ser lesbiana. Anoche me la pasé muy bien y me encantaría volver a verte –
Y antes de que Konan pudiera reaccionar la pelirrosa se abalazó sobre ella y le dio un profundo beso que le dejó las rodillas temblando, sin poder procesar nada de lo que estaba pasando la ojijade se separó y le lanzó una sonrisa coqueta – Espero tu llamada – dijo guiñándole el ojo para finalmente salir corriendo buscando un taxi.
Konan miró como se iba sin poder reaccionar mientras se tocaba los labios suavemente. Después de eso ya no podía estar tan segura de que no era lesbiana.
Deténganme antes de que se me ocurra escribir más, creo que este es capítulo más largo que he hecho nunca. No saben lo muchísimo que me divertí escribiendo esto, espero que a ustedes también les haya gustado.
Vamos no sean tímidos y cuéntenme que les pareció. Por cierto, ¿ya se pasaron por "It takes a Village"? ¿Qué estan esperando para hacerlo? Vayan inmediatamente a mi perfil y rían un rato más. Muchas gracias por leerme.
