WHAT'S UP!

Prota aquí de nuevo y traigo conti!

Hoy se estrenó el libro 4 y fue GENIAL así que inspirado un poco por eso terminé Este cap.

PD. Las Korroh shippers me lapidaron en el cap pasado xDDD Es un triángulo chicas, dejen al Makorra surgir *hace movimiento estúpido de manos*

Ignoren eso de arriba.!

DEDICO este episodio a Yesikyu22 (Gracias por leer siempre mis fics, espero te guste)

ENJOY!


Capítulo 11 Amor Pobre


La luz del sol iluminó la habitación del cuarto de Mako traspasando los transparentes cristales de la ventana. Allí, a su lado, yacía una hermosa morena dormida junto al cejas arqueadas que acababa de despertar hacía unos segundos.

La contempló con locura ¡Era tan bella! sus facciones eran perfectas, su piel muy suave, sus labios carnosos y le provocaba al chico ganas de besarlos insistentemente y sin parar.

Ella despertó en un bostezo y volteó al otro lado de la cama dibujando una sonrisa de felicidad en su rostro al ver a Mako allí con ella.

- Buenos días -exclamó feliz-

- Buenos días -le respondió él sin dejar de mirarla embobado-

- ¿Por qué me ves tanto? -inquiere juguetona-

- Te ves hermosa esta mañana.

El chico extendió su mano y acarició el rostro de la chica quien se sonroja de inmediato.

- ¿Cómo puedes decir que estoy hermosa si me acabo de levantar? Estoy despeinada, desarreglada y no huelo muy bien.

- No importa, me gustas así -respondió él sin dejar de mirarla- eres tan hermosa.

- Eres muy halagador.

- Creí que nunca más podría volverte a ver a los ojos y estar contigo así como ahora.. Pensé que ya se había terminado todo.

- Estoy contigo Mako y te amo a ti -responde ella-

- ¿Por qué me elegiste? -interroga él en voz suave- Quiero decir... Te mereces a un príncipe azul que te llene de regalos todos los días y te lleve a viajar por el mundo, conocer culturas, cosas nuevas y que te dé todo lo que se te antoje en el momento. ¿Por qué no elegiste a Iroh?

Ella pensó un poco su respuesta.

- No necesito un príncipe azul, ni cosas caras para ser feliz... Sólo necesito saber que me aman y que puedo contar con esa persona para lo que sea y él va a estar ahí. Sé que esa persona eres tú Mako. Te amo.

- ¿Aunque sea pobre?

- No importa, me gustas así -respondió ella usando las mismas palabras que usó el chico segundos antes. Él sonríe y se recuesta sobre ella para besar sus labios.

Mako aprisionó las manos de ella con las suyas mientras con hambre y deseo besaba sin parar los delicados labios de Korra y ella correspondía gustosa. El chico abrió su boca e introdujo su lengua saboreando cada parte de ella con encanto y deseo. Ella liberó sus manos y acarició la espalda del chico mientras los besos proseguían. Le arrancó su camiseta blanca y él se puso erguido sobre ella. Korra extiende sus manos hacia arriba y con ellas comenzó a acariciar los duros pectorales del chico, recorriendo cada centímetro de diámetro de ellos. Con sus manos acarició sus tetillas logrando hacer que él soltara un suspiro, ella sonrío de medio lado y bajó sus manos para acariciar su formado abdomen, sus dedos dedicaron tiempo a acariciar cada cuadro y a robarle la respiración al maestro fuego quien disfrutaba de cada caricia mientras se encendía cada vez más, quería atacar a la morena con todo, pero ella lo disfrutaba con calma.

Con sus manos tocó la liga del bóxer ajustado azul de Mako para luego acariciar su miembro abultado sobre la tela de su ropa arrancándole un gemido. Bajó su ropa interior y desenjauló su hombría mientras comenzaba a acariciarla con su mano y haciendo enfoque en la cabeza de su miembro con el dedo gordo. Sonrió con perversión al ver a Mako retorciéndose de placer mientras mordía sus labios. Sin poder detenerse Mako se abalanzó sobre ella besando sus labios mientras se deshacía del sostén blanco de la morena. Bajó besando su mentón y cuello y se detuvo en sus pechos, los cuales recorrió con armonía y ternura. Mordió ligeramente uno de ellos sin hacerle daño y Korra gime con excitación. Sus cuerpos comenzaron a sudar y el tiempo pareció detenerse ante aquella dádiva de placer infinito.

El joven besó cada parte de su cintura y desapareció debajo de las sábanas blancas que los cubrían deteniéndose en la entrepierna de ella. Pronto ella cierra sus ojos y comienza a soltar alaridos de placer descontrolados. Sus uñas se clavaron en la cama mientras Mako seguía proveyéndole placer. Las mejillas de Korra se sonrojaron mientras alcanzaba el clímax y Mako no se detuvo ni en ese momento. Siguió besándola, acariciándola y demostrándole una cosa que la morena entendió de inmediato.

No habían tenido sexo... Habían hecho el amor.

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Mientras Tanto

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Iroh camina dentro de un popular bar en Ciudad República. El olor a humo de tabaco y alcohol invadieron sus fosas nasales apenas entró. Su cabello estaba deshecho y desparramado sobre su cara, no había ni atisbo de su perfecto peinado de príncipe. Sin ganas caminó a la barra y se sentó en ella diciendo al cantinero.

- Tráeme algo fuerte -Este obedece y pone una copa junto con una botella que le sirve al general. Este la ve por unos segundos y se la empina al instante sin detenerse, luego se sirve un nuevo trago-

- Vaya Vaya... general Iroh -dijo una voz femenina. Casi sin ganas el hombre voltea y contempla a una mujer de cabellos negros rizados, ojos verdes y labial rojo-

- Asami Sato -responde él. Ella sonríe y va a sentarse a su lado trayendo su propia botella que ya iba más abajo de la mitad-

- ¿Qué hace un príncipe de la nación del fuego en un sitio como este? -él la mira de reojo levantando una de sus cejas-

- Lo mismo me estaba preguntando yo de una Sato. -Ella bebe una copa y luego responde-

- Baah, ser una Sato no es lo mismo de antes, ahora solo hay deudas y deudas que pagar -dice ella con rencor mientras golpea la copa al ponerla sobre la barra. Entonces le echa una mirada profunda al general y dibujando una risita de borracha, le dice- Debes estar muy descorazonado para venir aquí... ¿Qué pasa contigo niño lindo?

- Mi novia se fue con otro -responde él en un gruñido-

- Típico -dice ella- Oh.. espera... No era Korra tu novia? -este asiente- ¿Por qué dejaría a un príncipe? ¿Por quién te dejó? -él la observa fastidiado, pero ella prosigue- Ya sé... Mako!

- Bingo! -dice él con hipocresía para empinarse otra copa, no podía disimular su infelicidad- Yo hice todo por ella y ella prefirió irse con el ratero de cejas arqueadas. -Asami ríe por lo bajo-

- Lamento ser la lluvia en tu desfile pequeño príncipe, pero la verdad es que aunque ellos dos viven en una guerra constante, no pueden estar el uno sin el otro. Créeme intenté conquistar a Mako, pero él solo tenía ojos para ella -dijo esto último con un recelo profundo- Mi padre fue a la cárcel, Mako me dejó, mi empresa quebró y yo fui en decadencia.

- Oí que te fuiste del equipo avatar -dijo él-

- Comprendí que no pertenecía a ese grupo, ni siquiera tengo poderes. No soy una heroína -exclama- ¿Y tú que vas a hacer?

- ¿Con qué?

- Con respecto a Korra. -dice ella-

- Naah, ella lo prefirió a él no escuchaste?

- Y no vas a pelear por ella?

- Lo hice, hasta le reventé la cara a Mako por ella

- Ouch... Pobre -dice irónica- Como sea yo puedo ayudarte a separarlos

- Cómo?

- Solo necesito algo que me comprometa con Mako y Korra terminará con él para siempre, llorará haciéndose la víctima como siempre y correrá a tus brazos. -Iroh la mira sorprendido-

- No tenía idea de esa fase vengativa tuya. -Asami toma otro trago-

- Pasé mi vida entera ayudando a mis "amigos" y ahora mira como estoy... ¿Dónde están ellos? Ah si... ¡Me traicionaron! Cada uno de ellos.

- ¿Aún quieres con Mako?

- No recogeré las sobras de Korra -responde- siempre estuve a la sombra de ella y estoy cansada de eso. ¿Vas a querer mi ayuda o no?

- ¿Qué tienes en mente? -pregunta este para luego recibir una mirada confiada junto con una sonrisita ladina de parte de la chica-

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Mientras Tanto

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- Aquí es! -dice Mako señalando al frente con una gran sonrisa mientras la morena se veía sorprendida- El mercado de Ciudad República!

Frente a los chicos, interminables calles y caminos intrincados llenos de puestos y tiendas de diversos tipos se abrían lugar. Parecía una feria enorme. Mares de gente iban y venían con insumos que compraban o vendían, y todo era al aire libre.

- Wow -suspira la morena-

- Este es el mejor lugar que conozco donde puedes comer, comprar y hasta disfrutar de juegos didácticos -dicho esto el chico se rasca la nuca y continúa- bueno es algo rústico, sé que no es tan elegante o de alta categoría como los sitios a los cuales Iroh seguramente te llevaba, pero al menos...

- Mako basta -dice ella mientras acaricia su rostro y lo mira a los ojos- ¡Me encanta!

Esto provocó una sonrisa confiada en el maestro fuego.

- Y Bueno ¿Adónde iremos primero? -pregunta ella emocionada-

- ¿Tienes hambre?

- Mucha hambre.

- Bueno, vamos a ver qué hay!

Mientras tanto los mercaderes ofrecían sus comidas deliciosas a gritos por el mercado.

- Lleve su estofado picante!

- No se vaya sin sus brochetas de cerdo-búfalo

- Sopa de víbora! Llévela!

- Lleve la delicia de los dioses, es divina! -La morena volteó al escuchar eso y se dirigió al tarantín-

- ¿Delicia de los dioses? ¿Qué es eso?

- Bien preciosa, es una mezcla divina de carnes sazonadas con salsa especial que yo mismo inventé, todo eso ¡En un palito! -dijo mientras levantaba un pincho o brocheta de carne llena de salsa, Korra se saborea con la lengua-

- Deme tres por favor -dijo Mako entregándole el dinero-

- Oh, ¿Ustedes son tres? ¿Dónde está el otro? -preguntó el sujeto con amabilidad-

- Bueno... ehmm... las tres son para ella -ríe Mako algo nervioso mientras Korra tomaba de las brochetas y comía, sus ojos parecieron brillar-

- ¡ES DELICIOSO!

- Todos dicen eso! -presume el sujeto-

Con eso Korra mira a Mako y extiende una brocheta hacia él con cariño, el la muerde y comienza a masticar mientras Korra esperaba su reacción.

- Está buenísimo -dice sonriente-

- Uhh.. conque novios! -dice el mercader, entonces este saca una copa llena de crema pastelera con una fresa y mucho dulce encima- Esto es la 'copa de los enamorados' va por la casa.

Casi al instante Korra dejó las brochetas y tomó el dulce pero Mako robó la fresa. La morena le lanza una mirada molesta.

- Oye, la fresa es la mejor parte, no puedes comértela solo! -Desafiante, Mako se pone la fresa en los labios y dice-

- Ven y quítamela!

Korra se sonroja al ver a Mako con esa sonrisita de medio lado tan provocativa. Pero no dejándose vencer por él, lo tomó de la cintura y se levantó de puntitas para llegar a sus labios y besarlo con pasión al momento que también atraía la fresa a su boca, esta se rompe a la mitad mientras ambos siguen besándose y el sabor a fresa invadía sus bocas. La morena se despegó de él y mirándolo con ojos enamorados, admite.

- Iroh nunca hizo eso conmigo -Mako dibuja una sonrisa victoriosa en su rostro y se acerca para besarla nuevamente-

- Amar cuando se es pobre es más divertido -presumió-

- Y bueno ¿Qué más se puede hacer aquí en esta feria? Estoy preparada para algo de acción -Mako pone cara de asesino en serie sombrío mientras responde-

- Creo que tengo la atracción perfecta para nosotros!

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- Escucha Korra esto es importante -dijo el cejas arqueadas mientras ambos estaban escondidos en una bóveda oscura mientras varias explosiones se escuchaban afuera- tenemos que llegar al banderín verde cuanto antes, pero no será fácil, hay dos matones que reclaman nuestra sangre, tal vez no salgamos vivos...-

Korra acarició la mejilla de su novio mientras dijo algo melancólica.

- Y si alguno de nosotros muere, Mako?

- Entonces ese alguien deberá saber, que nos amamos -dicho esto Mako besa tiernamente a Korra y luego ambos carcajean ante la estúpida escena de romance novelero que acababan de inventar-

- Obvio que vamos a ganar! -dijo ella chocando puños-

- A patear traseros!

En ese momento una gran explosión en aquella bóveda crea un agujero en la misma y casi al instante ambos chicos salen al centro de batalla. Contemplan un terreno pantanoso lleno de lianas y obstáculos interpuestos en el camino, pero no había señales de nada más.

- Vamos! -ordenó el chico el momento que ambos salían corriendo hacia el frente con buena velocidad. Mako hizo un escalón con sus manos y Korra se propulsó hacia arriba colgándose de una de las lianas para luego columpiarse hacia el otro lado de la arena movediza. Mako se propulsó así mismo con llamas. Habían pasado el primer obstáculo.

- ¿Dónde están todos? -inquirió Korra con desconfianza al observar el panorama, tan silencioso y traicionero. Mako observaba con la misma aptitud la escena-

- No lo sé, pero debemos...

Mako fue interrumpido cuando la tierra comenzó a ser arrastrada hacia adelante tumbando a ambos chicos y arrastrándose con la demás arena como si de una avalancha se tratara. Korra miró al frente y observó a dos fornidos maestros tierra invocando el poder del elemento para arrastrarlos.

- Korra hay que hacer algo!

- Lo tengo! -con eso la morena creó un látigo de agua y arrojándolo hacia un árbol cercano se jaló a ambos saliendo de aquel arrastre y luego cayendo al suelo-

- Oh miren lo que tenemos aquí Kash -rió uno de los maestros tierra- dos debiluchos! Ese trofeo será nuestro otra vez

- Ya lo creo que si Kesh -contestó el otro que, a decir verdad se parecía bastante al primero-

- Ve por el banderín, yo me encargo de esos dos -dicho esto el maestro tierra golpea el suelo y arroja una gran roca hacia adelante, pero Korra se levanta y de un puñetazo la destroza-

- Mako, detén al otro maestro tierra, yo me encargo de este!

El maestro fuego al instante se puso de pie y se fue corriendo tras del otro oponente. Mientras tanto Korra y Kash se vieron a los ojos.

- Ninguna mujer ha podido vencer al gran Kash! -presume el maestro tierra mientras besa sus biceps, la morena simplemente ríe de medio lado y responde-

- Entonces tu ego no está preparado para algo así

Inmediatamente Korra eleva una gran masa de agua que envía como una poderosa ola hacia Kash pero este crea una gran muralla que detuvo las aguas. Acto seguido el maestro tierra golpea el suelo con ambas manos a lo que una poderosa avalancha de tierra comenzó a ir hacia la morena pero ella se impulsa hacia arriba y da piruetas en el aire. Inmediatamente Kash arroja un sin número de rocas hacia ella pero Korra logra esquivarlas todas hasta caer en el suelo de pie con maestría. Kash se queda sin aire de que ella sea tan diestra. Con algo de malicia, el avatar levanta su mirada para contemplar lo asustado que estaba, a medida que decía.

- Mi turno!

Korra se puso de pie y se propulsó con la ayuda del fuego saliendo disparada como un cohete, casi al instante arrojó una llamarada a Kash, nervioso, este crea una muralla de tierra para cubrirse, pero Korra da varias vueltas en el aire para luego disparar una gran bola de fuego que explotó con violencia contra la muralla creando un gran revuelo y enviando a Kash al suelo. Este ve como Korra camina hacia él y no le quedó más remedio que arrastrarse hacia atrás...

- Es... Es imposible que una mujer sea tan... tan buena...

- No soy cualquier mujer -respondió- Soy el avatar! -Kash se llenó de orgullo en sus ojos y arrojó una roca hacia Korra mientras gritaba-

- NO CREO EN TÍTULOS!

La morena movió su tronco para evadir que la gran roca golpeara su cara, entonces al mirar al frente observó como Kash se alejaba entre carreras. La ojos azules arqueó una de sus cejas mientras afianzando sus pies en la tierra se agachó para golpear el suelo con fuerza al momento que todo el suelo comenzó a deslizarse hacia ella arrastrando consigo al orgulloso Kash justo como él lo había hecho antes. Con un poco de agua, ella aprisionó sus manos y pies.

- ¿Qué se siente que una mujer te derrotara? -se burla Korra- no creas que solo los hombres crecen, las mujeres somos más capaces cada día, no será tu primera derrota a manos de una chica! -Kash no pudo decir nada. Entonces se escuchó un gran alboroto en aquella arena y Korra observó preocupada- Mako!

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Mientras tanto el cejas arqueadas seguía de cerca a Kesh quien se movía muy deprisa con el poder de la tierra, sencillamente no podía alcanzarlo, así que Mako se detuvo y creando un látigo de fuego lo arrojó con rapidez hacia él logrando retener uno de sus pies, tiró del látigo y este cayó al suelo dando algunas torpes volteretas antes de caer al suelo tratando de soportar el dolor. Pero Mako rápidamente se propulsó hacia arriba y comenzó a disparar proyectiles de fuego muy calientes. Kesh miró hacia el cielo y observó ensimismado como cientos de bolas explosivas caían sobre él. Reponiéndose al instante creó un fuerte de tierra que lo cubrió pero las incesantes explosiones provocadas por las bolas de fuego terminaron destruyendo el fuerte y sumiendo todo en humos y cenizas.

Segundos después todavía no parecía haber reacción alguna del maestro tierra, así que el cejas arqueadas pudo ver a los lados y darse cuenta que no muy lejos estaban ambos banderines esperando ser conquistados. Dejando la pelea como estaba, el ojos dorados corrió hacia aquel lugar con desespero, pero entonces Kesh apareció de entre las cenizas mirándolo con molestia.

- No lo harás! -entonces este con un ligero movimiento de brazos hace que Mako se hunda hasta la cintura en el suelo-

- NO! -grita este al ver como entre risas Kesh saltaba sobre su cabeza y continuaba el trayecto hacia el banderín. Pensando que hacer para liberarse comienza a tener desespero, así simplemente encendió sus sus puños en flamas explosivas y golpeó el suelo con todas sus fuerzas reventando el concreto y creando un agujero. Sin perder tiempo Mako usó sus pies para propulsarse y luego disparar una poderosa llamarada que salió disparada e impactó en la espalda de Kesh sacándolo del juego.-

Algo cansado, Mako corrió hacia los banderines y luego de quemar su bandera roja para que nadie pudiera hacerse con ella, desenterró la verde anunciando la conquista. En ese segundo Korra apareció corriendo hacia Mako y brincando abrazó sus piernas a su cintura.

- GANAMOS MAKO! LO HICIMOS!

- Somos los mejores Yeah! -celebraron ambos-

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Esa Noche en el Bar de Ciudad República

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Mako y Korra estallaron en risas mientras bebían unas copas en la esquina de aquel bar. Habían decidido ir por unas bebidas exóticas para terminar la noche con un buen pie.

- Y viste como le pateé el trasero a ese sujeto? Soy demasiado poderoso jajajaja -sonrió atontado el cejas arqueadas, ambos ya estaban algo mareados-

- Si, fue genial... Sin duda hoy ha sido el mejor dia de mi vida Mako, debo confesarlo! -Él la mira a los ojos y dice-

- Y si te quedas conmigo, prometo que cada día será igual o incluso mejor

- No puedo esperar -sonrió la morena enamorada-

Mientras tanto Asami palmea el hombro de Iroh quien aún después de horas seguía con ella en la barra. Este voltea a verla y ella señala hacia el fondo del local.

- Mira quienes están por allá -el general voltea la mirada y nota a Mako y Korra sonriendo amenamente. Sus ojos se abrieron como platos y la rabia se apoderó de él, sus puños se cerraron casi al instante y de no ser porque Asami se lo impidió, el general hubiese ido a formar un alboroto-

- Cálmate grandote -dice ella- si vamos a hacer las cosas, hay que hacerlas bien. Apégate al plan y Korra será tuya

Iroh miró de nuevo hacia donde su ex novia y amigo estaban riendo y pasándola muy bien. Su rostro se suavizó al contemplar aquello. Le dolió en lo más fondo de su corazón el ver que ella se sentía tan libre con Mako, ambos reían, jugaban y compartían como nunca lo había hecho él con ella, se notaba que no eran simplemente novios, también eran mejores amigos. Los chicos ni siquiera habían notado que el general y Sato estaban allí.

Iroh miró de nuevo por unos segundos más y toda esa ira que tenía dentro de si, se convirtió en otra cosa, algo que se volvió contra él y comenzó a condenarlo. ¿Cómo era posible?.

A fin de cuentas, todo lo que el general de las fuerzas unidas quería era que Korra fuese feliz, tanto así, que se enfrascó pensando que sólo él podría darle esa felicidad que ella se merecía, pero al contemplar que alguien más también era capaz de dársela, su orgullo se vino abajo justo como cuando una edificación se derrumba, sus ojos se abrieron. ¿Lo había hecho mal todo? ¿Debía superarlo? Aun la amaba con locura pero no podía consentir que ella lo haya rechazado por él, luego de todo lo que le había demostrado, una parte de él quería vengarse.

... Pero, ¿Qué iba a lograr con eso? ¿Qué el avatar lo odiara más? ¿Acaso ella iba a regresar con él? La respuesta era no, así que despegando su mirada de la feliz pareja, la enfocó en Asami, a quién dijo...

- Sabes qué? No quiero hacerlo!

- ¿Qué? -dice ella sorprendida- ¿Cómo qué no? Teníamos un acuerdo Iroh, no puedes...

- YA ESTOY CANSADO DE ESTO! -le gritó- No te das cuenta? Ella es feliz y eso es lo que importa... He hecho muchas cosas malas, he dicho demasiadas mentiras, se supone que soy el heredero al trono de la nación del fuego, debo dar el ejemplo.

- No me digas que te vas a rendir?

- No se trata de rendirse o no, se trata de principios y de tener algo dignidad -replica- Si es el destino que ella esté conmigo pues entonces así será, no puedo forzarla a que me ame, no puedo forzarla a que lo odie a él, yo... -hizo una pausa para ahogar un gemido- ... verla feliz es suficiente para mi.

Asami tomó un trago y dijo...

- Patético!

- Y tú deberías hacer lo mismo -señaló- guardar rencor, ¡Eso es lo peor que puedes hacer! Te envenena el alma... Mako no te quiso ¿Y qué? Ahora él es feliz y tú no, búscate a alguien que sea mejor que él en vez de andarte rebajando a hacer daño como una infantil. -Asami quedó petrificada ante las palabras del general, simplemente no pudo objetarle nada- Yo fui uno de esos infantiles, y mira como estoy, Korra no es mi novia, ni siquiera mi amiga ya ni siquiera sé si mi honor sigue intacto.

Asami apretó sus dientes y puños con fuerza, se notaba herida y enojada.

- Tú no lo entiendes, no se trata de ser rencorosa se trata de hacer justicia. Ellos me abandonaron cuando más los necesité, no merecía esto -gime. Iroh voltea hacia Mako y Korra y ve como ambos ya se marchaban de aquel bar. Tomó otro trago y sonriéndole de medio lado, algo burlón a Asami, dijo-

- Tenías razón después de todo, hay que estar muy descorazonados para venir aquí.

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La noche calló en Ciudad República y ya bien entrada la misma, las calles comenzaban a desolarse. Korra y Mako volvían de nuevo a su hogar luego de aquel día tan emocionante que tuvieron. Ella iba tomada de su fuerte brazo mientras seguían conversando y riendo. Los callejones más oscuros de la ciudad los veían pasar.

- Y entonces casi vomita lo que se había comido jajajaja -ríe Mako contagiando a Korra-

- ¿De dónde sacas todas esas historias?

- Cuando trabajas para la policía te encentras con los casos más insólitos que puedas imaginar.

- Bueno espero puedas contarme más en el futuro.

Ambos sonrieron. Pero de pronto alguien pisó una astilla de madera detrás de la pareja quienes voltearon al instante, pero solo vieron el inicio de aquel callejón y mucha oscuridad. Incluso la luna estaba algo apagada esa noche.

- ¿Quién está ahí? -preguntó Mako en un grito intimidante, pero nadie respondió. El chico tomó la mano de su novia consigo- vámonos.

Pero al instante otra astilla de madera sonó al otro lado del callejón, justo a donde ellos se dirigían, pero tampoco pudieron ver a nadie.

- No estamos solos -dijo el detective con desconfianza mirando a todos lados. Korra por su parte se separó de él mientras encendía sus manos en llamas-

- ¡Salga quien quiera que sea o no respondemos! -El silencio era tan profundo que incluso hasta el vuelo de un mosquito podía oírse, aún así todo permaneció callado. La morena caminó hacia fuera del callejón y Mako la siguió de cerca. Él solía ser más sigiloso, en cambio ella caminaba con valentía teniendo en mente enfrentarse con cualquiera.

Lanzó una llamarada al aire luego de llegar al final del callejón pero las llamas se deshicieron y aún no parecía haber nadie en toda esa inmensa calle. Mako tomó su brazo.

- No hay nadie Korra, debemos irnos ya. -Ella se libera de su agarre y con cierta amargura responde-

- Como digas.

Ambos se voltean para marcharse pero quedan paralizados al ver a una creatura azul con el rostro desfigurado alzarlos a ambos por el cuello. A Mako casi se le detiene el corazón al contemplar aquel gélido aliento que salió de la boca de aquel hombre.

- No puede ser! -exclamó el maestro fuego. Pero al instante aquel hombre de hielo arroja con mucha fuerza a Mako por los aires haciendo que destrozara una pared. Entonces este aprieta aún más el cuello de Korra quien luchaba por liberarse y mirándola a los ojos con una sonrisa malsana, exclama-

- Por fin Avatar, luego de tanto tiempo de cazarte, al fin eres mía!

- SUÉLTAME MONSTRUO! -grita ella para luego abrir su boca y disparar una llamarada que quemó al hombre pero no le hizo daño alguno-

-Ustedes maestros fuego ¡Cuando entenderán!

El hombre de hielo tocó a Korra con su dedo y la piel de ella al instante se puso pálida, fría, entrando en un estado de hipotermia intensa en el cual sus órganos prácticamente entraron en hibernación, no podía moverse, no podía defenderse, más bien estaba al borde de la inconsciencia.

El maestro hielo subió a Korra a su hombro y comenzaba a marcharse pero una gran explosión de fuego terminó de destrozar la pared a su espalda. De las llamas un rabioso Mako salió en defensa de la morena.

- OZUR! ¡SUELTA A KORRA AHORA!

Ozur rio por lo bajo ante la amenaza de Mako y bajó de su hombro al avatar a quien arrojó al suelo de aquel callejón. La morena cayó temblando de frío. Acto seguido el hombre de hielo posó sus fríos ojos cristálicos sobre Mako y este parece quedar en shock a ver su tétrico estado. Ozur tenía parte de su cráneo de hielo agujereado, también algunos hoyos y grietas en su piel, parecía deshecho, Mako nunca lo vió así.

- ¿Qué sucede? -se burla- parece que viste a un fantasma.

- Libérala ahora Ozur!

- ¿O qué? ¿Vas a detenerme? -carcejeó por lo alto- Tú no puedes vencerme, yo te entrené y te hice lo que eres, viniste a mi siendo un niño pequeño y te enseñé a pelear, conozco cada uno de tus trucos y movimientos. Te conozco perfectamente!

- NO! -interrumpió Mako- tú conoces al antiguo Mako, pero no tienes idea de quién soy ahora.!

Dicho esto Mako arrojó varias patadas de fuego hacia Ozur quien dando volteretas las esquivó todas. Entonces golpea el suelo y Mako se asombra al ver que justo frente a él una gran púa de hielo se levanta, pero sus reflejos lo ayudaron a hacerse para atrás por poco. Las púas siguieron levantándose y el detective dió varios saltos hacia atrás para esquivarlos. Pero al instante Ozur hizo que aquellas púas se despegaran del suelo y luego de hacerlas flotar en el aire se las arrojó al maestro fuego otra vez.

Ver todas aquellas espinas venir hacia él hizo que Mako reaccionara rápido creando una pared de fuego para intentar derretir los proyectiles antes que llegaran a él pero muchas de las púas pasaron a través de las llamas y terminaron acorralándolo de la ropa contra la pared, donde quedó fijado e inmóvil.

Ozur suelta una sonrisa confiada al ver al maestro fuego forcejear para liberarse pero le era inútil. Korra desde su posición y temblando en el suelo observaba todo sin poder siquiera moverse.

- Ya deja de hacerte el héroe Mako, no impedirás que me la lleve y cobre una buena cantidad por ella.

El hombre de hielo se voltea confiado para ir a buscar a su prisionera mientras que lleno de ira asesina Mako comenzó a gritar mientras tiraba de su ropa para liberarse de las espinas, pronto la tela cedió y sus mangas se rompieron a lo cual el chico corrió hacia Ozur mientras un relámpago se formaba en una de sus manos y todo se iluminaba de azul. Mako quería darle un golpe certero, final al maestro hielo, así que cargó el relámpago lo más que pudo mientras se acercaba para terminar el trabajo.

Pero Ozur sintió el impulso eléctrico venir hacia él y en medio de un acto reflejo esquivó el golpe de Mako para luego tomarle el brazo y con rapidez doblarlo apuntando a su pecho. Las chispas alcanzaron al maestro fuego y un alarido de dolor salió de su garganta al momento que era electrocutado por su misma técnica.

- MAKO! -gritó Korra mientras horrorizada observaba como su novio recibía altos voltajes y gritaba con desespero. Tenía mucho frío, se sentía muy débil, pero no podía permitir que lo mataran, así que con lentitud y torpeza, la morena trató de estirarse y poner sus manos afincadas al suelo para levantar su tronco, todo eso sin dejar de temblar a causa de la hipotermia-

Mientras tanto Mako cayó debilitado de rodillas al suelo despidiendo humo de su ropa, su cuerpo sin fuerza se balanceó cayendo completamente sin fuerzas a los pies de Ozur quien le asestó una patada al estómago y o arrastró unos metros. Mako cayó muy débil y sin poder levantarse.

- Ya sobreviví al ataque de un maestro combustión... ¡NADIE PUEDE VENCERME! -gritó fúrico para luego darse vuelta y llevarse a Korra, pero se encontró con que ella estaba de pie frente a él aún temblando de frío, pero firme-

- Ko...Korra... -suspiró el cejas arqueadas en su agonía-

- Debo admitir que eres fuerte avatar -dijo Ozur- pero no estás en condiciones de pelear y tu novio está muriendo, se acabó... Yo gané!

Una lágrima de tristeza ligada con rabia asesina bajó por la mejilla de Korra al contemplar como Mako se enrollaba de dolor mientras chispas visibles de electricidad aún recorrían sus cabellos y su ropa. La morena fijó sus ojos sobre Ozur sintiendo un extremo deseo de venganza. Eso no podía quedarse así, nunca experimentó algo tan fuerte, era casi incontenible, quería matarlo y eso estaba dispuesta a hacer.

Sus ojos comenzaron a titilar de blanco al momento que el poder del aire comenzaba a rodearla, cada vez las transiciones eran más rápidas y duraban más tiempo... Hasta que finalmente entró.

Una gran explosión arrojó a Ozur al suelo mientras que Korra se levantaba en un remolino de aire. El piso alrededor de Ozur comenzó a agrietarse con fuerza y a ser muy inestable. El hombre de hielo por su parte miró el poderío de la morena con los ojos bien abiertos, era algo impresionante.

- NO... NO TE BUSQUÉ POR TANTO TIEMPO PARA PERDER CONTIGO! -gritó con necedad mientras arrojaba un poderoso rayo helado hacia Korra pero ella al instante contraataca con una llamarada tan poderosa e inmensa que se tragó el rayo de Ozur y lo golpeó creando una explosión masiva que generó una onda expansiva y dejó al hombre de hielo herido en un gran cráter.

Korra se dejó caer del remolino de aire y cuando sus pies tocaron el suelo una columna de tierra encerró a Ozur y lo elevó unos cinco metros en los aires quedando totalmente fuera de pelea. Korra invocó el poder del viento para elevarse otra vez frente a él y que contemplara su grandeza. Ozur estaba terrado de ver esos ojos blancos en acción y por primera vez, comenzó a temer por su vida.

- Pagarás caro lo que hiciste Ozur! -exclama Korra mientras movía sus manos circularmente al momento que un látigo de agua seguía el movimiento de sus manos. Luego varias rocas y un cintillo de fuego se unieron a la danza de elementos, siendo el último de ellos, el aire. La morena creó un ataque combinado que parecía rugir como los mil demonios de tanta energía dinánica que contenía. La morena extendió su brazo hacia Ozur arrojando aquel poderosísimo ataque y una luz cegadora se originó de la increíble explosión que destruyó en pedazos el cuerpo de Ozur y el mismo cayó como arenilla fría sobre el suelo-

Korra descendió saliendo del estado avatar y luego corrió hacia Mako quién estaba soportando un intenso dolor. Sin pensarlo ella abrió su ropa y atrayendo algo de agua consigo puso sus manos sobre el pecho de Mako quien soltó un alarido. Pero Korra comenzó a ejercer sus poderes curativos sobre él y el brillo del agua fue aliviando el dolor del maestro fuego quien por fin dejó de apretar sus dientes con tanta fuerza. Korra lloró una lágrima de felicidad al verlo abrir sus ojos y contemplarla.

- Tuve mucho miedo de perderte -confiesa ella, él levanta su mano y acaricia su mejilla con cariño, aun algo débil-

- Aquí estoy... No te dejaría... Gracias -parecía que todavía le costaba siquiera enunciar palabras, pero sin duda ya no corría tanto peligro. Korra se inclinó hacia abajo y alcanzó sus labios para besarlo con ternura y compasión, nunca se sintió tan aliviada antes. Mako correspondió su beso y nunca se sintió tan vigoroso.

- Gracias a ti -finaliza Korra antes de ayudar a que se levantara poco a poco-

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Pico Laghima

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Una gran nevada invernal caía en la cima del pico Laghima, los vientos alcanzaban un kilometraje muy alto y la tormenta de nieve era muy fuerte. Pero en lo más profundo de la cueva, se llevaban a cabo otras actividades.

- Libera tus ataduras carnales, controla tu cuerpo y acepta el poder de tu mente -enunciaba Zaheer quien yacía solo en la cueva iluminada por cientos de cristales verdes. Frente a él había una pared tan lisa y cristalina que enfocaba perfectamente su reflejo como un espejo y el maestro aire estaba sentado en posición de meditación frente a aquel reflector de su imagen, enunciando una y otra vez aquella cita- Libera tus ataduras carnales, controla tu cuerpo y acepta el poder de tu mente.

- ¡Déjalo entrar! -prosigue Zaheer- ¡DÉJALO ENTRAR!

Respiró a profundidad llenando sus pulmones de aire y, con él, una nueva vitalidad que emergía desde dentro del peligroso maestro. Algo que no sentía hace mucho, algo sublime, algo poderoso.

De pronto, sus ojos se abrieron de repente teniendo un aura distinta, un control diferente, un nuevo límite. Entrecerró sus ojos al mirarse en aquel espejo frente a él y de pronto...

... Este empieza a agrietarse, romperse por sí solo, las grietas siguieron subiendo por el cristal hasta llegar al mismísimo techo.

Zaheer sonrió de medio lado con maldad al momento que decía para sí...

- Bien!


Continuará...


Muérdanse las uñitas un poco más, aun tendrán que esperar para ver qué onda con Zaheer.

¿Se esperaban lo de Ozur? :O :O ¿Se sorprendieron? Me cuentan en sus reviews por favor!

¿Qué sucederá con Iroh? ¿Qué sucede con Zaheer? ¿Por qué Asami se siente traicionada por el grupo? ¿Qué hará Korra ahora para terminar con aquellos quienes quieren hacerles daño? TODO Y MÁS EN LOS PRÓXIMOS CAPÍTULOS!

GRACIAS A TODOS POR SEGUIRSE PASANDO POR ESTA HISTORIA, LOVE U ALL!

Saludos!