Mientras tanto en la aldea de la arena Sakura se encontraba inmersa en sus pensamientos. El recuerdo de su ultimo encuentro con Gaara la sacudía con un choque electrizante de emociones. No pudo evitar sonreír satisfecha al invocar a su memoria la imagen de aquel beso que la había dejado sin aliento. Esta vez había sido ella la que había tomado la iniciativa del acto, aun cuando su razón le hubiese dicho que era arriesgado el corazón de la pelirrosa parecía valerse por si mismo en aquellos momentos fugases en los que con sus labios compartieron todos esos sentimientos que llevaban guardados en su corazón y en lo mas profundo de su ser.

Recordó a Gaara. Su esencia, lo dulzura de sus ojos, su sonrisa contra su boca, sus manos recorriéndola con ternura, sus miradas, sus palabras, el. Al pensar en sus caricias se ruborizaba por que solo el amor con su ciencia nos vuelve tan inocentes.

Lo quería. Por supuesto que lo hacia, no estaba preparada parada para decirle que estaba enamorada de el por que ni ella misma lo sabia, pero era inútil negarse por mas tiempo que aquel joven con sus sonrisas traviesas había robado una gran parte del corazón de la kunoichi. Sin embargo no era tan sencillo.

Sakura era de Konoha, Gaara de la Arena, y no solo eso, era el Kazekage. La distancia, la condición de sus clases, era como nadar contra corriente. Pero por primera vez en mucho tiempo eso ya no le importaba. Gaara se le había incrustado en sus pensamientos y mas importante en su corazón y sabia que solo por eso el riesgo valía la pena.

Por su parte el Kazekage se encontraba embriagado de felicidad. Recordaba a Sakura y la sentía perfecta. Hermosa en sus andares, sus manías, sus caricias, sus besos. Sonreía sin motivos guiado únicamente por el recuerdo de la pelirrosa. No sabia que era lo que estaban haciendo, y estaba consiente que tener una relación con ella implicaría un reto que necesitaría la dedicación de los dos, pero nada de eso podía quitarle la sonrisa que ya tenia grabada en su rostro. El corazón le latía con fuerza cada vez que pensaba en ella, se sentía como un loco que quería salir y gritarle al mundo todo lo que su corazón callaba. No habían vuelto a verse desde el día de su rescate, desde el día de aquel beso. Oh ese dulce y tormentoso beso que le quitaba el sueño por las noches y lo traía como niño en navidad, sonriendo a todas horas por el puro recuerdo. Ninguno de los dos hablo de lo sucedido, sin explicaciones, sin razones que quedaban sobrando. Ya la había besado antes pero esta vez fue diferente, esta vez ella había correspondido y para Gaara fue el inicio de una nueva era donde el beso de Sakura represento el fin de la vida como la conocía. Tenían que verse, hablar, por que si de algo estaba seguro era de conocerla mejor de lo que ella misma lo hacia y sabia que si no hablaban pronto la duda comenzaría a carcomerla y el no estaba dispuesto a perderla. No ahora. No sin luchar. Por que para Gaara lo ocurrido no fue solo un beso, si no mas bien una esperanza, que era todo lo que el necesitaba para no darse por vencido. Esperanza de que tal vez, solo tal vez, ella pudiese estar sintiendo lo mismo que el.

Ya era cerca del medio día cuando Sakura termino de atender a su ultimo paciente de la clínica. Había vivido en ese lugar prácticamente desde el rescate de Gaara. Miro el reloj y dedujo que posiblemente seria un buen momento para visitar al Kazekage. No se habían visto desde aquel ultimo encuentro no por pena o por miedo, si no mas bien por que ambos se encontraron tan agobiados de actividades de los que eran responsables que no les quedaba ni el menor tiempo para verse, y cuando no era así siempre había alguien cerca que les arruinaba el momento. Miro el reloj una vez mas y se dispuso a guardar sus cosas. Tenia que verlo, ya estaba decidido. Se quito la bata y se dispuso a abrir la puerta pero una presencia al otro lado de la habitación interrumpió su salida.

-Temari!- exclamo Sakura sorprendida.

-Hola Sakura- saludo la rubia- disculpa que haya llegado sin avisar ¿te importaría?- pregunto Temari señalando el consultorio de la chica dando a entender que le gustaría pasar.

Sakura tardo un momento en reaccionar, tenia prisa y esta visita podía llegar a entretenerla pero considero grosero abandonar a Temari cuando recién había llegado. Así que se sacudió los pensamientos de golpe y la invito a pasar.

-Claro, pasa- ofreció haciéndose a un lado de la puerta. –Dime ¿En que te pudo servir?- pregunto la kunoichi a el tiempo que analizaba el camino de Temari hacia el interior del consultorio.

La rubia evaluó el ambiente por unos instantes, se coloco frente a la pelirrosa y esta pudo notar la seriedad de su expresión.

-¿Ibas a salir?- pregunto señalando la falta de bata de la chica.

Sakura solo asintió.

-Si, no he salido de la clínica desde nuestro regreso a la aldea, necesitaba despejarme un poco.

-Ya veo- contesto la Temari taciturna.

Sakura la observo por unos instantes. Temari nunca había sido la persona mas comunicativa de mundo. Aunque pensándolo bien, tampoco lo era Kankuro, ni Gaara, aunque en el caso del menor la condición se había ablandado gracias a ella.

-El motivo de mi visita- comenzó Temari sacando a Sakura de sus pensamientos- es que hay ciertas cosas que me gustaría platicáramos.

Sakura tomo una posición mas seria y dio una ligera inclinación de cabeza.

-Dime, ¿Qué es lo que ocurre?

-Primeramente Sakura, quería agradecerte- inicio la hermana de Gaara con solemnidad.

-Si es por lo de Gaara, ya te he dicho que no tienes nada que agradecer. Nosotros queríamos hacerlo.

Temari meneo la cabeza y se llevo una de las manos a la sien tratando de concentrarse.

-No solo por eso Sakura- comenzó lentamente- si no por todo. El trabajo en la clínica, salvar a Kankuro, tu incondicional apoyo.- Temari dio un suspiro agradecido.- Me siento en extrema deuda contigo.

Sakura se conmovió por el detalle de la rubia de expresar su gratitud, supuso que para alguien como ella, el dar las gracias de ese modo no era algo fácil de realizar.

-Ante la situación no podría ser de otra forma Temari- dijo Sakura con una sonrisa- Tenia que hacerlo.

La rubia coloco su mirada sobre la pelirrosa y esta pudo notar confusión en su rostro.

-No Sakura, no tenias- hizo una pausa, analizando sus siguientes palabras- Mis hermanos y yo estuvimos involucrados en el ataque que se dio a Konoha durante los exámenes genin.

-Lo se- acepto Sakura tranquila- por ordenes de tu superior.

Temari la miraba sin comprender como la chica podía estar tranquila tras aceptar que conocía su implicación en todo eso y aun así decidió ayudarlos. Supuso que el rescate de Naruto cuando la misión tras Orochimaru fallo tenia que ver en este aspecto pero no podía comprender como podía olvidarlo y sonreírle tan sinceramente como lo estaba haciendo.

-Pero aceptamos hacerlo- dijo con dolor en sus palabras- es en parte nuestra culpa la destrucción de la aldea, el que Orochimaru saliese libre, y el que Sasuke Uchiha desertara.

Temari hizo énfasis en esto ultimo, como si esperase que el nombre del ninja provocase una reacción sobre el animo tan pasivo de la pelirrosa.

-Temari, ustedes no tuvieron nada que ver en eso- la disculpo Sakura y su voz se notaba tranquila.

-Si, si tuvimos- insistió la rubia un poco exasperada- Si no hubiéramos ayudado, si no hubiéramos sido parte, Orochimaru no hubiese llegado tan lejos.

-Eso tu no lo sabes- dijo Sakura frunciendo el seño.

-Deja de justificarme!, De justificarnos!- pidió Temari algo alterada. Sin embargo Sakura seguía tranquila como lo estuvo desde el inicio. Esto solo irrito mas a la rubia, la pelirrosa debería de estar enojada, molesta. Después de todo lo que había pasado, no podía ser tan sencillo. Comprendió que era lo que sus hermanos habían comentado acerca de la chica y quedo igual sorprendida ante su capacidad de buscar lo mejor en las personas.- Sakura tienes que admitir que si nada de eso hubiese pasado… Sasuke Uchiha nunca hubiera dejado Konoha.

Sakura comenzó a entender lo que Temari estaba haciendo. Quería que se molestara, no por nada mencionaba con tanta insistencia el nombre de Sasuke, al fin de cuentas no era un secreto los sentimientos que ella albergaba hacia el. Sin embargo no comprendía por que la chica necesitaba explicaciones de sus buenas intenciones. Se quedo pensando en lo que Temari acababa de decir y se admitió a si misma la posibilidad de que sus palabras fuesen ciertas.

-Si- acepto resignada- es probable…

-Y aun así decidiste ayudarnos- la rubia hizo una pausa de asombro- aun así decidiste arriesgarte para salvar a Gaara.

-No podía dejarlo Temari- dijo Sakura con mas seriedad.

-¿Por qué no?- pregunto la ninja con voz seca – Nosotros pudimos hacer algo, Naruto, Shikamaru, los ANBU de la arena… No era tu obligación ir al campo de batalla.

La posición de Sakura dejo de ser tan calmada para tomarse mas seria, mas a la defensiva. No sabia a lo que Temari quería llegar pero no se iba a dejar intimidar por ella.

-Gaara es una persona importante para mi- declaro firmemente- no podía quedarme de brazos cruzados esperando su regreso mientras sabia que podía hacer algo.

Los ojos de Temari brillaron sabiendo que Sakura había comenzado a admitir aquello por lo que realmente ella había venido.

-Que es exactamente a lo que me refiero- dijo la rubia como si por fin le hubiesen dado al clavo del asunto- Mi hermano no tiende a abrirse con la gente. Gaara no acostumbra a tener lasos con nadie pero contigo- he hizo una pausa mientras le dirigía una larga mirada a la kunoichi- contigo parece otra persona.

-No entiendo a que quieres llegar con esto- replico Sakura con un poco de molestia.

-A que tu y Gaara se han vuelto muy unidos en muy poco tiempo- declaro Temari como si fuese de lo mas obvio- Y ambas sabemos que seria tonto pretender que mi hermano no siente nada por ti- Sakura se quedo helada ante el comentario y Temari leyó su reacción como una afirmación a lo que decía- Pero veo por tu expresión que tu eso ya lo sabes ¿no es así?

Sakura no respondió. Le sostuvo la mirada fieramente mientras Temari la analizaba de pies a cabeza.

-Ya veo- dijo Temari seriamente para después hacer una pausa- ¿Has visto a mi hermano desde su regreso a la aldea?

-Si tanto te interesa saberlo- dijo Sakura a la defensiva- No, no lo he visto- Lo cual no era del todo cierto por que el día de su regreso ella fue a verle y bueno el resto era historia.

Temari no pareció muy convencida con su respuesta.

-Gaara ha estado exageradamente de buen humor desde ese día..- dijo Temari con malicia, y le dirigió una mirada mas serena a la ninja- Lo que sea que haya pasado entre ustedes dos, lo esta cambiando.

Eran pensamientos que ya venían rondando la mente de la rubia desde hacia tiempo, inclusive llego a comentárselo a Shikamaru quien le dijo que mientras que el cambio fuese para bien que importaban las razones. Sin embargo ella seguía inquieta al respecto.

-¿Y eso te molesta?- pregunto Sakura secamente.

-Mas bien me preocupa- dijo seriamente mientras se cruzaba de brazos- Me preocupa el efecto que puedes llegar a causar sobre el. Es por eso que necesito saber Sakura- y se aseguro de mirarla directamente a los ojos- ¿Qué es lo que sientes por mi hermano?

Sakura se sobresalto por el comentario tan directo de la rubia. La verdad es que ya estaba molesta por el rumbo que había tomado la conversación. ¿Qué si lo quería? Claro que lo hacia! La respuesta era obvia, pero si había alguien a quien ella le confesaría sus sentimientos seria a Gaara, no a ella.

-Con todo respeto Temari, no creo que sea de tu incumbencia- respondió la pelirrosa lo mas educadamente que pudo.

Temari lanzo una risita sarcástica.

-Pero lo es Sakura veras, Gaara es el Kazekage de la aldea y mas importante que eso, es mi hermano menor- y se vislumbraba algo de altanería en sus palabras- por lo que comprenderás eso lo vuelve una situación de mi incumbencia.

Sakura la miraba furiosa. ¿Qué había hecho ella para merecerse ese trato? ¿Qué no acababa de agradecerle todo el apoyo y las atenciones? ¿A que venia toda esta preocupación hacia lo que pasase entre ella y Gaara? Como si fuera algo malo.

Temari noto el cambio de posición de la kunoichi y se percato de lo grosera que estaban siendo sus acusaciones, se dio cuenta que tal vez su ángulo no había sido el mas adecuado así que relajo la postura, y dado un fuerte suspiro intento calmarse.

-No me malinterpretes- dijo suavemente- no tengo nada en contra tuya… Solo me gustaría que entendieras lo complicado de las circunstancias.

Sakura sabia a lo que se refería, ella misma se lo había cuestionado muchas veces, pero en estos momentos la felicidad le ganaba a todas las posibles razones de una separación entre sus sentimientos y el Kazekage.

-¿Qué circunstancias? ¿El hecho de que el vive aquí y yo allá? O ¿Qué el es Kazekage y yo una simple kunoichi?- pregunto Sakura mordazmente.

-Un poco de todas- acepto Temari encogiéndose de hombros.

Sakura soltó una risa burlona.

-Vaya y quieres que no me lo tome personal, tienes un concepto muy extraño de llevar tus conclusiones Temari- espeto con ironía.

-¿Qué hay de Sasuke Uchiha?- y la pregunta salió como un sablazo.

Sakura se inquieto por la constante aparición del Uchiha en esta conversación sin embargo no dejo de sostenerle la mirada a la chica.

-¿Qué hay con el?- replico.

-Se la forma en la que lo mirabas Sakura, creo que cualquiera que fuese un poco observador pudo notar que ahí había algo- Temari miraba a Sakura firmemente tratando de leer el mas ligero cambio en la kunoichi-¿Creí que lo querías?- presiono.

Sakura no respondió, solamente se quedo quieta analizando la situación y preocupada por el camino que esta pudiese llegar a tornarse.

-Eso fue hace mucho tiempo- respondió seria.

-No importa lo que digas, los sentimientos como esos no desaparecen tan fácilmente- apunto Temari.

-¿Cual es tu punto?

-Solo que entiendas- explico ya cansada- no es sobre Sasuke, también es la distancia, los ideales, las clases sociales, ya no son solo tus sentimientos Sakura… También son los de mi hermano.

Sakura relajo su postura pues pudo notar la preocupación en la voz de Temari.

-Eso lo tengo muy claro- dijo Sakura y su voz volvió a tomar un tono sereno.

-Solo trataba de entender- explico la rubia mas calmada.

-No puedo explicarte algo que ni yo entiendo Temari, pero… prometo hacértelo saber- accedió la pelirrosa.

Temari sonrió mas tranquila, asumió que si Sakura no sintiera nada por su hermano no se hubiera quedado aguantándola todo aquel tiempo bajo tanta tensión. Pero su instinto la hacia seguir alerta no tanto por desconfianza si no mas bien por costumbre.

-Gracias…

-No tienes por que- aclaro Sakura sinceramente, por que en el fondo podía comprender la preocupación ocasionada por el amor a los seres queridos. Temari le sonrió de medio lado y se dispuso a dejar el consultorio, sin embargo al llegar a la puerta se detuvo unos instantes para después voltearse lentamente.

-Lo que sea que pase entre ustedes dos-comenzó serena- Solo te pido que lo pienses…Eres el primer amor de mi hermano y como su hermana mayor te pido –y su voz se torno suplicante- por favor, no le des esperanzas donde no las hay.

Y dicho esto cerro la puerta tras de ella, dejando sus punzantes palabras en el aire y la tensión del encuentro de la habitación. Y aunque Sakura no lo hubiese querido, la verdad es que la conversación con Temari la hizo comenzar a dudar.

Mientras tanto Gaara se encontraba en su oficina discutiendo asuntos de la aldea con Shikamaru.

-Sabes Gaara, has estado de muy buen humor últimamente- señalo el moreno con picardía.

-¿Por qué no debería de estarlo?-sonrió el Kazekage.

Shikamaru sonrió divertido.

-¿Un motivo en especial?

-Solo celebro el estar vivo- respondió Gaara con solemnidad- Uno no vuelve del otro mundo todos los días, y creo que estar vivo es un motivo valido de estar agradecido a diario.

Shikamaru coincidió con la respuesta de su amigo sin embargo sospechaba que debía de haber otros motivos.

-¿Únicamente por eso?

Gaara solo comenzó a reírse.

-¿Es que acaso no es suficiente? Fui al otro mundo y me trajo de regreso la criatura mas preciosa que he conocido en la fas de la tierra creo que son motivos suficientes.- dijo el chico con una sonrisa en su rostro.

-Así que Sakura es la responsable de todo esto-concluyo su amigo.

-Si en parte- coincidió el pelirrojo.

-Pero te veo de muy buen humor para alguien quien piensa que nunca existirá nada mas que una amistad entre ustedes- apunto el pelinegro dudoso.

-Digamos que decidí tomar el consejo de un amigo y luchar por ella- comento Gaara con una sonrisa.

-Ah si ¿y quien pudo haberte dicho tal cosa?- pregunto Shikamaru sabiendo que se trataba de el.

-Digamos que fue alguien con mas conciencia que yo sobre el asunto.

-Ha de ser un amigo bastante inteligente si te hizo cambiar de opinión- concluyo el ninja divertido. Gaara rio ante el comentario.

-Su inteligencia nunca ha estado en duda su modestia por otro lado es debatible.

Ambos chicos rieron disfrutando la compañía uno del otro.

-Es en serio Shikamaru… voy a luchar por ella- afirmo el Kazekage con seriedad.

Shikamaru parecía satisfecho con este cambio de actitud por parte del pelirrojo.

-Y ¿A que se debe este cambio de ánimos?- pregunto curioso.

Gaara dejo de hacer lo que hacia para dirigir toda la atención hacia su camarada.

-La gente piensa muy poco en la muerte ¿lo sabias? Yo ya morí y regrese no tengo idea de cómo ni por que, pero decidí que no esperare hasta mi próximo secuestro para decir todo aquello que mi corazón calla, por que como ya te lo dije, si la gente pensara mas en la muerte y tuviera conciencia de lo efímeras que pueden ser las cosas no se quedaría sentimientos guardados ni palabras en el pecho. Ese es mi caso, no vale la pena guardar lo que siento cuando puedo luchar por ello.

-Me alegra escucharlo- dijo Shikamaru- supongo que algo bueno salió de todo este enrollo.

-Podría decirse que si- dijo Gaara sonriente.

Ambos ninjas siguieron platicando hasta que el ruido de la puerta los interrumpió. Era Naruto quien se acerco lentamente hacia ellos.

-Uzumaki que sorpresa- saludo Shikamaru.

-Hola, Shikamaru, Gaara- saludo Naruto.

-Hola Naruto, ¿Dime que pasa?- pregunto Gaara.

El rubio dudo por unos instantes sin embargo decidió proseguir.

-Únicamente quería saber si les interesaría acompañarme a comer, no se cuando regresemos a Konoha y quería pasar un tiempo con ustedes antes de volver a la aldea.

Shikamaru y Gaara accedieron.

-Si gusten adelántense- expreso Shikamaru.- Yo aun tengo detalle que arreglar.

Gaara y Naruto asintieron y salieron juntos de la oficina.

Una vez en la calle, el rubio ofreció al Kazekage pedir la comida para llevar a su casa, así estarían mas cómodos y seria mas fácil platicar y ponerse al corriente de las cosas. Tampoco se habían visto desde el rescate y había unos asuntos importantes que el ojiazul quería hablar con el pelirrojo. El Kazekage accedió y ambos chicos se dirigieron a su departamento con la comida que habían recogido de las tiendas del centro.

-Se ve delicioso- exclamo Naruto.

-Buen provecho- coincidió Gaara.

Después de un largo rato ambos chicos terminaron de comer. La platica se fue llendo en trivialidades hasta que ambos chicos solo se quedaron con cosas importantes de que hablar.

-Gracias. Expreso Gaara con timidez al tiempo que la conversación se iba siendo mas profunda.- Gracias por salvarme.

-No tienes nada que gradecer- sonrió el Uzumaki.

-De todos modos gracias- repitió el pelirrojo.

-Se que hubieras hecho lo mismo por mi- dijo Naruto mientras se metía un gran bocado de comida a la boca.-Por cierto… ¿Has visto a Sakura-chan?

El pelirrojo dejo de comer en seco, Sakura era un tema del cual nunca había hablado antes con Naruto y se sintió un poco nervioso al respecto de eso.

-No desde el rescate- respondió el.

Naruto lanzo un suspiro y negó con la cabeza.

-Ya veo… creí que la habías visto mínimo una vez después de eso- dijo el chico con pesadez.

-¿A que se debe tu suposición?- pregunto Gaara extrañado.

-Por que yo se lo pedí- dijo Naruto como si no fuese nada del otro mundo.

Gaara se sorprendió ante el comentario ya que no veía motivos por los cuales Naruto hubiera incitado a su amiga a ir a buscarle, no obstante estaba agradecido por los resultados de aquel encuentro.

-Se que la quieres ¿sabes? No tienes por que negarlo- continuo Naruto sin voltear a ver al Kazekage, a el también se le dificultaba hablar sobre el tema.

Gaara se quedo helado, tardo un poco en reaccionar pero luego asintió levemente con la cabeza.

-Si…La quiero- dijo mientras una ligera sonrisa se dibujaba en su rostro mientras lo admitía.

Naruto asintió con la cabeza y puso su plato a un lado. Miro pensativo a Gaara por unos momentos para después mirarlo seriamente a los ojos. Gaara nunca había visto a Naruto tan serio mas que en ciertas ocasiones de batalla por lo que le sostuvo la mirada sabiendo que lo que venia debía ser importante.

-¿Por qué la quieres?- pregunto sin mas.

El pelirrojo lo pensó solo unos segundos, no pudo evitar sonreír al pensar en las razones por las cuales la quería, y su sonrisa no paso desapercibida por el rubia que leía todos sus movimientos.

-Sakura me hace querer ser una mejor persona- comenzó Gaara lentamente- cuando estoy con ella, no importa ni el día, ni el lugar, ni la hora, por que cuando ella esta cerca el sol podría brillar o no hacerlo y a mi no me importaría, por que cuando esta cerca de mi me pongo tan nervioso que no puedo pensar en la respuesta mas coherente, solo en lo mucho que mi vida ha cambiando desde que la tengo cerca… Me hace querer ser la mejor versión posible de mi mismo.

Naruto lo miraba pensativo mientras el rostro del Kazekage se iluminaba conforme salían sus palabras.

-Creo…- prosiguió Gaara- que hay una gran probabilidad de que me este enamorando de ella.

Naruto se sorprendió por la respuesta, sin embargo era exactamente lo que el quería oír. Si iba a confiarle el corazón de Sakura a alguien, debía de ser una persona dispuesta a entregarse de la misma forma que ella lo haría. El chico se había ya aceptado a si mismo, que aunque Sakura fuese muy importante para el, Gaara había sabido ganarse el corazón de la kunoichi de una forma que el nunca pudo hacerlo. Sin embargo no estaba molesto ni sentía celos, una parte de el estaba aliviado de saber que existía alguien capas de arreglar el corazón lastimado de su amiga.

-No estoy completamente seguro de cómo es el estar enamorado…Creo que es por que nunca lo he sentido realmente- comenzó Naruto rompiendo el silencio- pero creo que sabes que estas enamorado cuando te gusta todo acerca de una persona y a ella le gusta todo sobre ti. No solo tu apariencia si no también tus sentimientos. Creo que es cuando ambos miran mas allá de los errores y defectos para enfocarse en las cosas que realmente los vuelven importantes. Oh cuando te pones nervioso cuando están cerca uno del otro pero sin embargo tienes la libertad de ser tu mismo, por que no importa lo ridículo que puedas llegar a ser, esa persona sigue pensando que eres increíble.

Ambos chicos se miraron aceptando ese momento de complicidad en la que ambos expresaban aquello que sentía y se apoyaban para continuar con el siguiente paso. Gaara tomo la actitud de Naruto como una afirmación de que el chico aprobaba sus sentimientos por la pelirrosa y el estaba agradecido por ello y por el otro lado Naruto le confiaba a el a la que fue su primer amor y que se había transformado en su mejor amiga con la plena confianza de que el podría hacerla feliz.

-¿Qué debo hacer?-pregunto Gaara.

-Lucha por ella- concluyo Naruto.

-A veces temo que no sea tan sencillo- admitió Gaara por primera vez.

-Nada que valga la pena lo es- respondió el rubio.

-¿Sabes? Eres bastante sensato cuando te propones serlo- dijo Gaara cruzándose de brazos sorprendido, aceptando que las respuestas del pelirrubio eran acertadas.

-Tengo mis momentos- rio Naruto tomándose la cabeza.

Gaara se quedo en silencio un rato cerrando los ojos concentrado.

-Sakura tiende a pensar mas en las demás personas que en ella misma…Si se pone a analizar las cosas, es probable que ponga resistencia al fin de todo, hay muchos factores que nos separan- admitió serio el pelirrojo.

-¿Te importan a ti esos factores?

-No.

-Entonces no deberían de importarle a ella.

-No estoy segura de que ella piense lo mismo.

-Lo se, pero para eso tu la convencerás de lo contrario- le aseguro Naruto y después hizo una pequeña pausa.- Conozco a Sakura, y puedo casi asegurarte que ella podría estar sintiendo lo mismo que tu, es solo que le cuesta trabajo admitirlo.

Gaara asintió.

Naruto miro su reloj y se dio cuenta de lo tarde que era, el tiempo había pasado mas rápido de lo que tenia previsto.

-Deberías hablar con ella, recuerda que ya casi es tiempo de que regresemos a Konoha…No lo desperdicies- le dijo mientras se levantaba de su asiento.

-Lo hare- sentencio el pelirrojo- Gracias por el apoyo.

-Para que son los amigos- dijo Naruto mientras le extendía la mano.

Gaara se la estrecho pactando así sus confidencias, y después de eso Naruto se marcho satisfecho de saber que las cosas comenzaban a acomodarse para bien a su alrededor y para el. Su siguiente paso… Traer a su mejor amigo de vuelva.

Después de la partida de Naruto, Gaara volteo a ver el reloj y coincidió con el rubio, era mas tarde de lo que pensaba. Probablemente Sakura ya estaría libre de la clínica, y el debía alcanzarla antes de que le pidiesen otro favor y volviera a ocuparse.

Se encontraba a punto de salir a buscarla cuando Sakura abrió la puerta. Ambos chicos se sobresaltaron ante la presencia del otro. Aun cuando ambos estuvieran buscándose, su mera presencia les causo un pulso electrizante que recorrió su cuerpo. Gaara observo a Sakura como si no existiera paisaje mas hermoso que el tenerla a ella de frente y Sakura por su lado no pudo evitar un sonrojo en las mejillas ante la mirada del Kazekage.

-Hola- saludo tímidamente la pelirrosa.

-Hola- respondió el.

-Quiero hablar contigo.

Gaara asintió con la cabeza y la invito a pasar. La siguió con la mirada hasta la sala de estar y se coloco a poca distancia de ella.

-¿De que quieres hablar?- pregunto serenamente.

Sakura dudo un momento. No estaba segura de lo que iba a hacer y el tener a Gaara frente a ella solo lograba ponerla nerviosa.

-Quiero hablar sobre nosotros.- dijo intentando sonar lo mas calmada posible.

-¿nosotros? Me gusta como suena- dijo Gaara con picardía mientras se acercaba a ella. Esto solo provoco poner a Sakura mas nerviosa de lo que ya se encontraba.

-No hemos hablado sobre el hecho de que me besaste.- dijo a el tiempo que el pelirrojo se paraba frente a ella.

-Técnicamente, tu me besaste a mi.- apunto Gaara divertido.

-Y tu me besaste de vuelta.- respondió Sakura con una ligera sonrisa.

Sin embargo Gaara pudo notar algo de duda dentro de la chica. Y el simple hecho de pensar que ella nada quisiera de eso le provoco un vuelco en el corazón.

-¿Te arrepientes?- pregunto tímidamente al tiempo que acomodaba uno de los mechones rosados de la pelirrosa tras su oreja.

Sakura levanto la vista y sus ojos no pudieron hacer otra cosa que mirarlo con ternura.

-Ni un poco.- Y su voz sincera hizo a Gaara sonreír.

Sin embargo sabia que había algo que no estaba bien. Lo sentía en su presencia, en su forma de expresarse, en el hecho de que mantuviera su distancia cuando lo único que el quería hacer era callarla a besos.

-¿Qué es lo que hay que hablar entonces?- pregunto confundido.

Sakura no sabia por donde empezar. Se repaso mentalmente todo lo que pensó a lo largo del día, su conversación con Temari, la objetividad de sus argumentos y el choque de emociones le comenzó a provocar una pequeña jaqueca.

-Muchas cosas.- explico moviendo los brazos un poco exasperada.

-Aja, ¿cómo cuales? – pregunto Gaara con seriedad mientras se cruzaba de brazos- Por que para mi lo único que importa es esto que los dos estamos sintiendo.

Esos comentarios pensaba la pelirrosa como puedo hacer esto si cada vez que comenta algo así siento que mi corazón se salta un latido. Sakura trataba de pensar con la cabeza pero el resultado estaba siendo desfavorable, no podía hacerlo, no teniéndolo de frente, no cuando su corazón le indicaba lo contrario. Recordó el beso y sonrió internamente y en un impulso soltó aquellas palabras que no se atrevían a salir.

-Lo se Gaara, y créeme cuando te digo que el beso fue maravilloso.

Sus palabras provocaron un brillo en los ojos del chico.

- Que no he dejado de pensar en ti desde esa noche, que quería verte, hablarte, buscar cualquier pretexto para estar contigo.- Sakura hizo una pausa- pero estuve pensando…

La expresión de Gaara cambio de una sonrisa complacida a un mirada preocupada.

-Oh no. Eso nunca es bueno. - exclamo medio en broma.

-Estoy hablando en serio Gaara- replico Sakura con un puchero.

-Yo también!-exclamo el chico- Sakura deja de usar la cabeza, por un momento.- pidió el perdiendo un poco la calma.

-No puedo evitarlo- se defendió la kunoichi- por mas que lo pienso parece que todo me indica que esto es imposible.

-¿Todo? ¿Todo que? – su mirada era de perplejidad- Por que aquí me tienes con el corazón en la mano dispuesto a hacer cualquier cosa por estar contigo Sakura. Lo demás son trivialidades.

-Eres de la arena Gaara- explico Sakura como si quisiese dar un punto.

-Y tu de la hoja- apunto el- no estamos aquí para aclarar posiciones geográficas.

-Eres el Kazekage por Dios!-estallo la pelirrosa e hizo una pausa haciendo énfasis en sus siguientes palabras- y yo soy solo una kunoichi..

La expresión de Gaara era de sorpresa, nunca se imagino que Sakura fuese a pensar que aquellos detalles pudiesen influenciarlo en lo mas mínimo. La miro con ternura e intento controlar su pulso.

-A mi no me importa nada de eso.- le explico en un susurro mientras le levantaba el rostro con una mano-

-Pero te tiene que importar- explico ella con un deje de tristeza.

Gaara no podía controlarse aunque quisiera, el tenia que hacer que entendiera, ella tenia que entender, que para el nada de eso importaba, no con nadie y mucho menos con ella.

-Por Dios Sakura, ya basta!- Grito el chico lleno de exaltación tomándose el pelo. Sakura lo miraba con los ojos bien abiertos.

-Deja de hablar, de pensar, de creer! Solo…Solo quiéreme!- le pidió lleno de excitación mientras tomaba su rostro entre sus manos.

Los ojos de Sakura se abrieron en dos orbes verdes que lo miraban con ternura.

-¿Tu…Me quieres?- pregunto Gaara en un susurro.

Ella no podía negarlo, y el tenia que saberlo, tal vez no fue el mejor momento para decirlo pero fue ese momento que la kunoichi supo que ya no podía guardárselo por mas tiempo.

-Mas de lo que yo creía- confirmo la pelirrosa. Y una enorme sonrisa de satisfacción invadió la cara del pelirrojo, sin embargo Sakura continuo.

-Pero todo parece decirme que nuestras condiciones no permitirán que esto suceda- declaro derrotada, mientras se alejaba un poco del Kazekage. Tenerlo cerca era demasiado tentador y ella debía ser fuerte.

-Sakura- pidió Gaara seriamente- nuestras condiciones sociales no define lo que somos.

-¿Y que somos exactamente?- pregunto ella enarcando una ceja, por que la verdad es que ni ella misma lo entendía.

Gaara sonrió de medio lado a poco centímetro de ella.

-Cuestión de tiempo- expreso seguro de su afirmación.

-Es que no es tan sencillo - volvió a debatir la pelirrosa.

-¿Por qué no?

Sakura se debatía en su fuero interior si debía seguir o no con esto, por que aunque una parte de ella le indicaba que era lo adecuado la otra parte le pedía correr hacia sus brazos y aventarse a la suerte. Sin embargo su conversación con Temari la hizo pensar que ella no podía ser egoísta, no con el, y estar con ella no seria nada sencillo.

-Son muchos factores Gaara…- se repetía mas para convencerse a ella misma que convencerlo a el- la distancia, el tiempo, nuestras actividades…

-Sakura- la interrumpió la imponente voz de Gaara. La chica guardo silencio y volteo su mirada hacia la del chico que la observaba seriamente.

- Te quiero- comenzó Gaara- Te lo dije una vez y te lo repito ahora. Te quiero y nada de lo que me has dicho hasta ahora han sido razones para dejar de hacerlo.

Era una afirmación. Una que le decía a Sakura que no importara cuanto intentara convencerlo que esto no debía de ser, el Kazekage no cambiaria sus sentimientos hacia ella.

-Es que todo esto me suena a una locura. ¿Qué pasa si no funciona?- pregunto perdiendo el control que le quedaba.

El chico se acerco a ella y la tomo de la cara dulcemente para calmarla.

-Haremos que funcione- respondió sin rastro de duda en sus palabras.

Sakura agacho la mirada, y el pudo notar que algo dentro de ella se debatía fieramente.

-¿Qué es lo que te aterra tanto?- pregunto levantando su mirada para poder apreciarla.

-La ultima vez que me sentí de esta manera… dolió.- exclamo la pelirrosa en un susurro.

Gaara la miro con ternura, se acerco un poco mas a ella y se aseguro de que su mirada estuviera clavada en sus ojos.

-Yo se que esto es una locura- comenzó a explicarse- Que el amor no siempre funciona de la manera que debería de funcionar y que a veces las cosas duelen. Pero también se que podemos con esto. Si lo que sientes es tan grande que no cabe en tu pecho, te lo prometo, podremos con esto.- pedía Gaara lleno de deseo.

-Por que incluso si no funciona, incluso si todo se desmoronara y terminara solo, miserable y sin ti. La mas pequeña posibilidad de tener una vida contigo Sakura, es infinitamente mejor que una eternidad sin ti.

Y fue todo lo que el Kazekage tuvo que decir para desmoronar la barrera de prejuicios que se habían formado en la pelirrosa. No seria sencillo, de eso estaba segura, y tendrían que trabajar diariamente para hacer que funcione, pero no importaba, por vivir lo que sentían nada de esos pequeños detalles importaba.

-Tengo miedo de las sombras- dijo refiriéndose a su miedo a sufrir mientras eliminaba la poca distancia existente entre ellos.

-En ese caso, yo seré tu antorcha- dijo el mientras acercaba sus labios a los de ella.

La chica sonrió satisfecha y termino de eliminar aquella distancia que separaba sus bocas. Se besaron pactando con ello esa complicidad propia de los amantes que acaban de admitir sus sentimientos. Por que ya no podían negarlo, ya no había vuelta atrás y ambos chicos estaban dispuestos a afrontarlo.

Se besaron suave y tiernamente, por que con la persona adecuada, los besos tienen ese poder curativo de calmarte el alma. Sakura sonrió y se separo ligeramente. Aprecio a Gaara convencida de que nadie le robaba las sonrisas como lo hacia ese chico. Siguió avanzando con sus ojos hasta toparse con su mirada, se detuvo ahí unos instantes para después sonreírle satisfecha.

-Correremos el riesgo- declaro finalmente la pelirrosa.

Gaara sonrió atrayéndola nuevamente hacia el.

-Y valemos la pena- concluyo para después volver a besarla.