Deja vu ... I
El dolor en su cuello la hizo volver a la realidad, parpadeaba parra poder tener totalmente sus ojos abiertos, lucho hasta lograrlo. Lo primero que llego a sus ojos fueron paredes grises con manchas negras, estaba en una bodega, el olor era a putrefacción, además estaba colgando de sus manos. Los recuerdos de dos horas atrás llegaron a ella.
Estaba en la fiesta que había organizado su madre, apenas acababa de bajar cuando todo se había vuelto obscuro y sintió como le tapaban la boca y junto a ella iba George, quien cuando los sacaron quiso ayudarla pero solo logro un golpe para dejarla inconsciente. Todo se había vuelto obscuro después.
El ruido de pasos llamo su atención, alguien se acercaba y esperaba que al verla supiera quien la tenía ahí, colgando. Las pocas luces que habían y algunos que otros rayos de la luna alumbraban el lugar... la persona se acercaba hasta ella portaba un traje negro, guantes de cuero negro, su rostro fue iluminado segundos después de quedar frente a ella.
-Hola querida- su rostro estaba asombrado- Ya despertaste, es una buena noticias *petit- su acento francés se notaba cada vez menos. Iba solo.
-¿Braham?- no podía creer que él estuviera detrás de su estúpido secuestro- ¿que demonios hago aquí?
-Debo admitir que no me sorprende tu actitud- Braham la rodeo hasta quedar de nuevo frente a ella- veras, necesito esa píldora, imagínate lo que ganaríamos con ella, sería fantástico. Pero sabes que tu padre lo tiene muy bien guardado, y de todos lo que he enviado ninguno ha podido dar con ellas.- le sonrió coquetamente.
-No puede ser- le murmuro.
-Si querida- Braham estaba feliz- tu seras nuestro señuelo y sabes lo que pasara, si no lo hace.
-Porque simplemente no me lo pidieron, no para eso trabajo para ti, ¿porque?
-Querida, solo hago lo que mas me conviene y esto es lo mejor, por el momento-
Sus ojos se cristalizaban poco a poco, no podía creer que todo volvía a suceder, quizás se equivoco al pensar que ellos habían cambiado pero no era así, todo pasaba de nuevo, todo era como un maldito Deja vu. Se asombro, todo era igual... cuando la secuestraron por primera vez y luego...
-Es un Deja vu
5 años antes...
Agosto de 2006 Chicago...
Todo a su alrededor tenía que ver con su trabajo. Ese trabajo que nunca en su vida lo deseo, prefería ser como las demás chicas... estar en los centros comerciales, gastando la tarjeta que le diera su padre para comprar ropa, conociendo chicos guapos, volverlos sus novios y desecharlos a la semana, la típica juventud que debía tener a su edad. Pero no... no podía, simplemente le hicieron varios cambios a su destino.
Lo peor era el trabajo de su padre. A quien se le ocurría crear una formula para hacer pequeños explosivos en pastillas... ¿Porque su padre simplemente se dedicaba a lo que en verdad hacía? Medicina para curar enfermedades.
Odiaba su trabajo, odiaba a todo lo que tuviera que ver con el, ¿como se había metido en el? fácil
Su madre... si tan siquiera su primo no se hubiera ido a estudiar al extranjero para estudiar y ser el mejor en el departamento del FBI, quizás nada hubiera pasado pero no debía culparlo a él, solamente a esa mujer que decía ser su madre.
FLASHBACK
12 años tenía cuando su madre decidió enviarla a un internado fuera del País, William no estaba muy de acuerdo, pero su esposa tenía razón, su hija pasaba mucho tiempo sola, él se la pasaba metido en su trabajo MediLab.
Pero la opinión de ella nunca se tomo en cuenta, Candy nunca quiso irse a un internado, no quería pasar años estudiando en un lugar encerrada y no ser como ella quería ser. Y si alguna vez quiso hacer amigos no podía, todos estaban con ella simplemente porque sus padre tenían mucho dinero, pero cuando entenderían que eran sus padres los que tenían eso, no ella.
Cuando toco el día de partir, cual fue su sorpresa, ella no iba a ningún internado cualquiera... no ella iba a un "supuesto internado" porque el lugar era mas una prisión que un lugar normal...
Su madre la llevo con un hombre llamado Braham... entre los dos le explicaron lo que ella haría ahí... como sería su vida ahí... entrenaría para ser mas ágil, mas rápida, mas fuerte, inteligente y la mejor ladrona y asesina que nadie jamas hubiera conocido.
No fue su mejor comienzo... solo era una niña y debía aprender las mejores tácticas de pelea... golpe por golpe aprendió como defenderse... castigo tras castigo... aprendió a quien debía obedecer... sangres tras sangre aprendió a tener mas agilidad para correr... libros tras libros le enseñaron a como desarmar y armar, cámaras, laptop, candados, claves de seguridad, puertas y ventanas... día tras días aprendió como viviría de ahora en adelante.
Su madre no la visitaba, su padre , de seguro no mostraba interés de saber donde estaba. Y mientras Braham le enseñaba, ella y 12 niños más, pero no eran niños, eran 5 años mayor, era la mas joven. Pero aún así logro superarlos a todos, demostrando que podía ser la mejor. A la hora de pelear era la mejor... y le ayudaba mucho el rencor, odio y soledad que se albergaba en su corazón. Haciéndola ruda y sin sentimientos.
Cuatro años encerrada, en esa prisión, aprendiendo muchas cosas, pero nunca sería una asesina y lo dejo muy claro, a los 15 años fue su primera misión y debía mantenerse en la clandestinidad, ¿como lograrlo? Entonces en su camino a su primer misión vislumbro una tienda de disfraces, tenía una idea de que hacer. Una peluca y un disfraz de sirvienta, corto, y unas botas sin tacón.
Fue sencillo lograr su objetivo, e incluso lo hizo de maravillas, sin ninguna huella, sin ningún rastro.
Fue así como empezó su vida en clandestinidad y ladrona. Porque a su madre le gustaba el rojo y fue quien le dio su peluca roja, así fue como nació Fire... la mejor ladrona entrenada por dos personas que les interesaban el poder y el dinero.
Así empezó con ese trabajo, que nunca quiso y del cual fue obligada a hacerlo.
FIN FLASHBACK
Esperaba que ese día no la fueran a llamar para un trabajo, quería descansar y dormir, no estar en plena noche entrando a algún lugar para sacar cualquier cosa.
Antes de que terminara la tarde quiso darle una pequeña y rápida visita a su padre.
Y sin embargo antes de que todo eso pasara, algo mas surgió. Bajaba del auto que le acababa de regalar su padre... estaba en el estacionamiento. Y todo se volvió obscuro.
William... estaba en su oficina era las 8 de la noche cuando, recibió una llamada.
-Tenemos a tu hija, la devolveremos si nos das la formula...-cortaron, no hubo necesidad de preguntarse de que hablaban, sabía cuales querían, su miedo fue grande al saber que tenía a su única hija que lo primero que hizo fue llamar a la policía...
Quizás fue una buena idea o mala idea. No sabía como tomarla...
Cuando Candy despertó estaba en una bodega, tendida en el suelo... ¿que pasaba? No sabía...
-Candy, *ma chérie- reconoció la voz al instante era uno de sus dos jefes, el frances.
-Braham ¿que hago aquí?- pregunto,
-Este es el plan, hicimos que tu padre creyera que te hemos secuestrado, para que nos de las formulas. - explico simplemente
-¿Para eso tenías que golpearme?- pregunto incrédula, por las tonterías que cometía ese hombre.
-Era para que todos se dieran cuenta...
Tres días después...
Sabían como rescatar a su hija, pero simplemente se negó...
Fire... entro a las oficinas de MediLab buscando las malditas formulas que Braham quería. Y las encontró, y también lo que esperaba... varios policías estaban rodeando el edificio y no solo eso, también el piso en donde se encontraba la oficina de "William" porque en ese momento no era su padre, derivo a varios policías pero el último se la puso difícil, Britte, ese hombre le había echo caer en una trampa, recibió un rozon de bala en su hombro, en ese momento también una llama alta que hizo separar sus caminos, ellos de un lado, ella de otro. Había quedado del lado de la oficina pero eso no evitaba que ella escapara.
Lo último que vieron fue su cabello rojo desaparecer...
Cuando llego a la bodega en donde la esperaba, la sorprendieron, de nuevo la volvieron a golpear dejándola inconsciente.
Cuando despertó, estaba colgando, le dolían las muñecas de sus manos, ya no tenía la peluca o el disfraz, tenía un overol blanco y no sabía de donde había salido. Se removió para zafarse pero no pudo...
-No lo intentes petit- hablo Braham apareciendo y con él varios hombres con implemento, que no le gustaron, en sus manos.
-¿Que pasa Braham?- quiso saber.
-Petit...- empezó ha hablar- no puedo dejarte ir así como así- Candy no entendía- tu padre no quiso rescatarte... e imagínate lo que pensaran todos al saber que después que la famosa y gran ladrona Fire robo las formulas, la hija del dueño de MediLab aparezca como si nada.- chasqueo la lengua.
Candy tenía un mal presentimiento- ¿Que harás?
-Querida, querida. Cumpliremos la amenaza- sonrió no muy feliz- muy a mi pesar debo hacerlo, pues tu madre lo ha ordenado.
-No- grito.
Cuando el primer golpe vino, un latigazo que rasgo el overol y con ello lastimandola, y siguió el otro, y el otro, y el otro, y el otro. Contaron los latigazos y no pararon hasta llegar a los 50...
Sus gritos se escucharon por cada esquina de la bodega, le tiraron encima una cubeta de agua fría... titirito por el frío, pero todo empeoro cuando Braham saco una pistola eléctrica (La que sirve para dar choques, no se como se llama, se me ha olvidado) la puso a toda potencia.
Al estar mojada fue doble o mas bien triple el choque que recibió. De sus ojos salieron dos lagrimas que cayeron en sus labios medio abiertos los cuales rezagaban un grito, el cual nunca saldría ni se escucharía. El siguiente golpe fue mucho mas doloroso, una mujer de unos 27 años se acerco a ella, la reconocía era una de las que entreno con ella en aquel lugar de prisión.
No vio venir el primer golpe que dio en su estomago, ni el siguiente que dio en la garganta. Repartió los golpes en varios lugares, dejándola adolorida de todo el cuerpo e incluso le saco sangre, la cual corría en hilos de su nariz y boca. Era demasiado lo que estaba recibiendo y su cuerpo no aguantaba mas golpes.
-El toque final- y escuchar esas palabras le lleno de miedo cada parte de su cuerpo, su espalda sentía ya el dolor que aun no había empezado. La pegaron a la pared, le soltaron un brazo, mientras el otro era el que la sostenía, le bajaron un poco la altura, sus pies tocaban el suelo pero de puntas. Mas lagrimas caían y sin control. Braham se acerco a ella con un hierro en sus manos, las ordenes de Susana eran muy claras, debía enseñarle a William que con ellos no se jugaba y el haber escogido su trabajo por encima de su hija había sido un error.
-Y...a ... n..o- pidió entrecortado. Braham suspiro no podía hacer nada, aunque quisiera.
-Espero que vivas, después de esto. Porque aun tengo trabajo para ti- Señalo el brazo liberado, uno de los hombres lo tomo alzándolo. El hierro tenía una punta afilada, ese era el toque final. Sin pensarlo mas, clavo de una estocada el hierro en su hombro sacando el grito mas doloroso y agudo de todo la cesión. Siguió incrustando hasta atravesar su piel de lado a lado, salió hasta los 30 centímetros la pared tenía un agujero diseñado para lo mismo que hacían, empujo mas hasta dejar solo 20 centímetros fuera del brazo, lo demás quedo en la pared, no podían sacarlo hasta que alguien la viniera a rescatar... si lo hacían a tiempo.
-Po...-no pudo formular sus palabras... ya la voz no le daba ni para gritar.
-Espero que tu padre haya aprendido la lección petit- con tres chasquidos los hombres empezaron a desaparecer- Esto es por si no sobrevives- le sonrió, saco su navaja haciéndole varios cortes medio profundos del brazos que colgaba- No desangres mucho querida, que deseo que vuelvas pronto de tus vacaciones.
Se quedo sola, con el dolor que le habían causado, era muy difícil pensar que sobreviviría. Al menos si moría no volvería a trabajar para esa alimaña de madre que según tenía. Si sobrevivía tendría muchas cicatrices y entonces se encargaría en un futuro no muy lejano, de que ellos pagaran lo que le hicieron.
Mientras tanto debía esperar a saber lo que sucedería...
Llevaba varias horas ahí lo sabía y sus ojos ya no podían estar despiertos. Se despedía de la vida con sus últimas visiones que le daban sus ojos... cuando estaba a punto de caer en la inconsciencia, vio como una cabellera roja se acercaba a ella, era una joven de unos 3 años mas que ella.
-Te voy a ayudar, lo juro- escucho sus palabras y le dieron valentía parar seguir pero sus ojos ya no podían permanecer abiertos.- Ya he llamado a una ambulancia, no te mueras por el amor de Dios-
Fueron sus últimas palabras en escuchar.
En la actualidad...
El solo recordar la estremecía... no podía volver a suceder de nuevo... no otra vez...
*Petit : pequeña.
*ma chérie- querida
