Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo me divierto&juego con ellos. ^.^

¿Amor?... ¿Qué es eso? ¿Se roba?


El libro

No podía creer cómo pude abrirme y contarle todo eso a una persona que había conocido hace apenas un día. Pero, la verdad sentí como si me quitaran un gran (¡enorme!) peso de los hombros.

Aunque, sinceramente se sentía extraño…

Me pude abrir tan fácilmente con él… era algo que nunca me había pasado jamás. Con Ben tarde algunos años en cogerle dicha confianza… y con él…

¿Con él fue más que suficiente dos días? ¿Qué clase de retorcida novela tonta es esta que el destino me pinta?

¿Qué? ¿Acaso creen qué me voy a enamorar de la noche a la mañana cómo en las novelas de amor?

Pues no… no ocurrirá, el amor ya no existe para mí… se fue, al igual que Ben… murió.

Me sentí fatal al pensar la ultima grase… «Muerto… muerto» ¿Por qué demonios el destino le jugo esa partida? ¿Por qué le tuvo que pasar eso a él? ¿¡A él!? Esa es la pregunta que jamás me podré contestar en mi vida.

Era imposible que él fuese una pala persona… ¿Qué? ¿No me van a decir que esto es cómo una novela en la qué él se tenía que morir para que yo me enamorase de verdad? ¡Eso era imposible! Yo lo amaba de verdad… no podía estar con nadie más que no fuese él… ¡Eso es irreal!

-¿Alice? –llamó el chico rubio que había estado viviendo en mi casa desde ayer.

-Sí, dime –dije, sin separar la vista de la ventana.

-¿Qué te ocurre? –pregunto, acercándose. Sentí el movimiento en el sillón cuando el se sentó, igual sentí cómo se iba acercando, hasta estar a pocos centímetros de mí-. ¿Estas bien? Yo entiendo que debe ser difícil…

-Sí –lo interrumpí, no soportaba ni escucharlo en mi propia mente… no podría soportarlo si lo escuchaba de los labios de alguien más-. Lo es y mucho.

Mis ojos no abandonaron segundo alguno, el lento flujo de las gotas de lluvia caer por el cristal de la ventana. Mis impulsos volvieron… esos impulsos de abrir la ventana y gritar… gritar cuanto lo amaba, cuando lo necesitaba…

Sabía que no volvería así… lo sabía. Pero, quizá yo me iría con él… un movimiento mal dado y…

¡No! No me podía poner a pensar en eso… eso no era bueno, ¡No era correcto! No sólo podía pensar en mí… tenía que pensar un poco de Emmett… en mi dulce hermanito que me ha cuidado todos estos años de mi vida… no puedo ser tan egoísta como para dejarlo, y menos cuando su boda esta tan cerca… eso sí será muy egoísta de mi parte…

-Quiero que sepas que siempre estaré para ayudarte –dijo el chico que estaba sentado junto a mí.

Sabía que eso no era verdad… sabía que lo hacía sólo para intentar animarme… ó lo que fuese.

¿Felicidad? ¿Qué significa eso en realidad? ¿Un sentimiento? Naturalmente. ¿Algo inexistente? Quizá…. ¿Algo que sólo puede tener la gente despreocupada? Posiblemente ¿Algo momentáneo? Puede ser… ¿algo que te pueden quitar en un abrir y cerrar de ojos?

No sé. La definición de la felicidad, en un diccionario, dice algo… pero yo siento otra cosa. No sé, es un sentimiento ton raro, abstracto. Que o comprenderé jamás… bueno, sólo si volviera a estar con él… sí, con él la felicidad era absoluta, la definición no importaba, estaba en el aire… en mi corazón. Sí, en mi corazón.

-Se que no lo dices en serio –dije, atreviéndome (lo más lento que podía) a darme la vuelta para toparme con sus ojos cielo-. Es lindo saber que al menos te preocupas por mí-mi voz se quebró-, eso es agradable.

Baje la mirada, viendo mis pies juntos, encima del sillón, mis piernas atadas fuertemente por mis brazos, aunque estos estaban débiles, no quería soltarme, quería unir mi alma, mi corazón, mi cuerpo. No quería desmoronarme…

No sé cómo paso, pero de un momento a otro, toda esa entrelazaría, se había esfumado, y mis brazos colgaban, rozando su pantalón, mis piernas chocaban contra el brazo del sillón, mi cuerpo estaba ligeramente extendido, quitando esos pocos centímetros que anteriormente nos habían separado, y mi rostro… mi rostro estaba envuelto por sus cálidas manos y acorralado contra su pecho.

Podía escuchar los alegres latidos de su corazón y cómo el aire entraba y salía por el complejo sistema respiratorio.

-No digas tonterías, querida. –Su voz sonaba suave, cómo si estuviera acariciando el aire con cada una de sus palabras-. De verdad yo voy a estar todo lo que pueda aquí a tu lado.

-Ese es el problema –dije, me intente separar, pero él no me lo permitió, así que perseguí-: «Todo lo que pueda…» tú te iras… luego de la boda.

En ese momento, él me separo, bruscamente, pero aún así un poco delicado, de su pecho. Mis ojos se conectaron con los suyos, me quede ciegamente embobada con ellos, pero no mucho.

-No me iré si tú no gustas que lo haga –me aseguro.

-P-pero –mi voz estaba extrañamente entrecorta-. ¿No tienes a alguien esperando por ti?

-Sólo me casa vacía y aburrida –afirmo, sentí la tristeza y el aburrimiento de recordar su casa.

-¿Entonces te quedaras en mi casa por mucho tiempo? –pregunte.

Cuando termine la pregunta, me di una cachetada mental ¿Qué había dicho? Prácticamente lo andaba corriendo. Sus ojos se pusieron tristes, y la comisura de sus labios cayó más de lo que ya estaba.

-Perdón… no fue mi intención –dije, bajando la mirada, pero sentí como su delicada mano se posaba en mi mentón y lo elevaba esta que nuestros ojos volvieron a chocar.

-No te preocupes… entiendo que debo ser una molestia…

-En lo más mínimo –afirmé, evitando que siguiera hablando, él rió.

-Gracias –dijo, sus ojos se notaban alegres. Mucho.

Sólo pude sonreír. Quizá él no fuese una mala persona… quizá hasta podríamos llegar a ser grandes amigos.

-Bueno… iré a preparar la comida –me soltó a regañadientes, mordí mi labio inferior-. ¿Qué quieres?

Abrí la boca para contestar, pero, antes de que pudiera salir sonido alguno de ésta, Jasper se golpeó la pantorrilla contra la mesa, de sus labios salió un gemido de dolor, y al mismo tiempo, escuche cómo algo caía de la mesa, golpeándose contra el piso en un golpe seco. Escuche cómo ese dicho objeto, soltaba sonidos de hojas desparramándose, abrí los ojos desmenuzadamente.

-¿Alice? –Pregunto Jasper, sobándose su pantorrilla-. ¿Qué sucede?

No conteste, me limite a apresurarme hacía el objeto que había caído, y, afirmativamente era lo que yo creía. Mi ejemplar de "El niño con el pijama de rayas." El ultimo recuerdo material de Ben, junto con el anillo.

-¿Qué es eso? –pregunto Jasper, no me había percatado de que estaba arrodillado junto a mí, con su mano sobre mi hombro.

-Es el libro que B-Ben me regalo… antes de… el día en qué… -no podía decir nada coherente, no podía terminar las frases, no podía dejar de jadear.

Las lágrimas ya habían hecho acto de presencia resbalando por mis mejillas. Rudamente. Rápidas. Precisas. Sabían el camino de mis ojos hacía el suelo, mejor que nadie.

-Todo estará bien –pareció que Jasper musito.

Seguido, sentí sus brazos rodeando mi cintura con cariño. Yo jadeaba y las lágrimas seguían resbalando por mis mejillas. Cerré los ojos, para luego abrirlos rápidamente, me limpie la nariz con el dorso de mi mano y tomé el libro, las páginas revolotearon y cuando lo puse frente a mis ojos, había una nota…

Una con esa perfecta caligrafía que yo bien conocía. Era esa caligrafía que años atrás me había hecho volar en las nubes con las palabras que tenía.

«Mi querida, hermosa y adorada Alice:

»Te amo, no sabes lo feliz que me haces…espero que estemos juntos lo que me quede de vida… quiero que seas la persona más feliz del mundo, aunque, no se cómo es posible que la felicidad te allá llegado conmigo. Seguro y te has confundido. La verdad, si es una confusión, vendito sea Dios, me trajo a la mujer más espectacular del mundo junto a mí.

»Te amo, por siempre… se feliz mi amor, yo lo seré mientras tú lo seas.

»Ben»

Termine de leerla. Sentí mis manos débiles, incapaces de sostener más tiempo ese liviano libro.

Cayó.

Me tire al piso, haciendo lo único que sabía hacer bien desde hace un tiempo.

Llorar.


Hola! (: jeje ay que triste :'( pero bueno… c'est la vie (es la vida) jeje espero que les gustase… pa' que se vea mi estado de animo n.n aunque siempre feliz sí, sí jeje bueno.

Adiós, Cuídense.

.: * ฆℓƷҳ * :.