LO SEEEE Y ME ARREPIENTOOOOOOOOOOO PERO E TENIDO MUCHOS PROBLEMAS! aqui les dejo el cap. 11, a partir de aqui las cicatrices y recuerdos del pasado de algunos chicos seran revelados, ademas del campamento de entrenamiento esta por llegar! disfrutenlo!

PD: pareja nueva...

Disclaimer: Haikyuu no me pertenece ni mucho menos sus personajes.


Capítulo 11

Pasados inesperados.

Sus ojos se posaban bajo sus pies, mirando esa pequeña ventanilla que mostraba la realidad de la situación y el triunfo, pero él no lo sentía ni lo veía de esa manera, el haber aumentado solo cinco kilos le rompía la autoestima, cada cifra que veía en la báscula era acercarse o alejarse de la primaria, era sentirse libre o atado de su propio pasado. Estaba devastado, quizás para muchos cinco kilos no son nada, pero para Tsukishima Kei si, era más que un número, era su propia vida.

Al bajar de la báscula la guarda en el lugar correspondiente y se va a su habitación, totalmente frustrado se tira a la cama, toma la almohada y esconde su cara en ella ahogando como sea sus sollozos, se sentía totalmente desgraciado, se supone que subir los kilos que le faltaban para estar dentro de lo "normal" estaba bien, el mismo se propuso la meta, pero ahora se sentía totalmente derrotado. Intentando no perder el control de su frustración, estira uno de sus brazos en busca de la manilla del velador para después jalarla con brusquedad y buscar desesperadamente las pastillas para adelgazar, pero no las encontró, se había olvidado por completo que las pastillas las boto… su padre, aquella vez que le pregunto por ellas, le había mentido para no meterse en problemas. Aún era de día, si se apuraba podría salir un tiempo relativamente bueno para hacer ejercicio, así que a toda prisa se viste adecuadamente, le avisa a su madre que saldría un rato y se fue a realizar su cometido.

En el trayecto su cuerpo se sentía muy bien, sobre todo por sentir el viento en su rostro, amaba la sensación desde que era muy pequeño, desde que se dio cuenta que su capacidad física era la de un atleta en pistas de metros planos, pero que lamentablemente dejo por terceras personas y se fue obligado a refugiarse en el vóleibol, no odiaba el deporte, le gustaba e incluso se podría decir que lo amaba, pero no era del todo para él, su destino en el deporte era otro y lo sabía perfectamente, por ser alguien muy débil de corazón lo dominaron como quisieron y por esa razón nunca tuvo amigos, a excepción de Yamaguchi. Su mente estaba tan perturbada, tanto por sus recuerdos que por su enfermedad que no se dio cuenta que hace unos minutos corría con él un chico mucho más bajo que él.

-En el club eres muy flojo para correr, pero ahora veo que es todo lo contrario ¡Eres muy rápido! - Ya tenía admitido que admiraba su altura, pero con este suceso lo admiraba aún más.

-¿P-Pero que…?- Asustado se detiene en seco mientras su compañero inesperado se detiene unos metros más adelante y camina hacia el - ¿Qué es lo que quieres?- Nadie sabía de su "talento" hasta ahora, no tendría forma de mentirle si ya lo había visto.

-No te preguntare nada y no quiero nada, solo estaba corriendo un poco para… olvidarme de mis problemas y sin querer te encontré en el camino – Y era la verdad, estaba totalmente destruido por dentro, solo quería escapar un momento de su realidad.

-Disculpa, pero lo que te está pasando sinceramente no me importa – No quería sonar agrio, pero no estaba bien ni siquiera para responder en broma o irónicamente.

-Jajaja es verdad… a nadie le importo… bueno como sea, tengo que seguir con mis ejercicios, nos vemos Tsukishima – Y sin siquiera esperar respuesta se fue a toda prisa.

Kei lo miraba mientras se alejaba, se veía mucho más pálido de lo normal y también un poco más… delgado… quizás era su imaginación, a veces sus ojos le jugaban una mala pasada y le mostraba cosas que no eran; dando un fuerte suspiro se propone a seguir su recorrido, todo iba de maravilla, la tarde caía lentamente y estaba listo para volver a casa, hasta que ve nuevamente a su compañero fantasma desmayado en medio de la calle. Asustado va a su encuentro y lo toma con cuidado sacándolo del pavimento.

-¡Hey! ¡Hey despierta! - Por más que lo movía y le hablara no había respuesta alguna, intentando no entrar en pánico lo vuelve a intentar- ¡Hey! ¡Ya déjate de jugar! ¡Despierta! - No había respuesta, la respiración de su compañero era cada vez menos y menos perceptibles, lo que estaba pasando era grave - ¡HEY! ¡VAMOS DESPIERTA! ¡HINATA! ¡HINATA!-


Recargado en la ventana de su habitación, miraba como el sol se ocultaba sin demora, estaba totalmente ido y con un dolor demasiado profundo, ya habían pasado cuatro días desde que hablo con Hinata, cuatro días donde sus caminos se separaron por su propia decisión, tenía que admitir que se arrepentía en su totalidad por haber cortado con el número diez, pero era lo mejor, era lo mejor para Hinata y para su vida, fue por su propio bien. Las cosas entre ellos habían mejorado y mucho, pero se dio cuenta que le estaba haciendo daño, sin querer se comportaba de forma fría para alejarse de él, para así tener su propio espacio, aunque lo habían hablado, esa parte en especial no cambiaba, Hinata lo absorbía demasiado y eso lo estaba cansando, tan así que prácticamente tenía que mentirle gran parte del tiempo para estar un rato a solas, Shoyo estaba dependiendo mucho de él. La noche se hacía presente, el frio aumentaba, estaba claro que la época de invierno llegaba a Miyagi, época en la que dentro de tres semanas estaría en vacaciones y vacaciones que se transformarían en un campamento de entrenamiento.

Sumido en la culpa, Kageyama no escucho que lo llamaban desde la planta baja, hasta que escucho la voz de su padre muy cerca de su espacio personal.

-¿Hijo estas bien?, Te estábamos llamando, Takeda-sensei esta abajo, necesita hablar contigo – Era inusual recibir visitas de algún profesor.

-¿Takeda…sensei? – Al ver la afirmación de su padre confirmaba que había oído bien, bajando sin prisa poco a poco ve a Ittetsu sentado junto a su madre.

-Kageyama-kun… Lamento las molestias, pero… me gustaría hablar contigo… a solas... si es posible...– Decía mientras se para del sofá con una mirada de preocupación.

-Está… bien...- Sin cuestionar su visita y la hora de esta, se va con el mayor al auto de este último. Cuando entraron Takeda suspiro.

-Kageyama… te soy sincero, no vengo con buenas noticias… - Tobio estaba por preguntar, pero fue detenido a tiempo por el Sensei – Kageyama-kun… sé que no debería de haber venido para decirte esto, pero… pensé que quizás te importe… es sobre Hinata… - Al ver la expresión del número nueve sabía que esto no traería nada bueno – Hinata-kun… fue internado en el hospital por una baja hidratación y glucosa en el cuerpo… el medico dijo que probablemente a estado varios días con ejercicio excesivo… y también… sin comer… - "¿Qué les está sucediendo a todos?".


Era la cuarta, no, era la quinta vez que leí la carta que posaba en sus manos tensas por la sorpresa, no esperaba esto, ni mucho menos tan pronto, la carta que tenía en sus manos decía claramente y con la letra de su propia madre, que daba el alta para que él y ese hombre "Taro-san" pudieran hablar, de verdad era una gran noticia y una gran recompensa. Las sesiones con el siquiatra y la nutricionista lo han ayudado bastante, aunque la mejora física iba muy lenta, la parte psicológica iba cada vez mejor, quería recuperarse, a pesar de sus dudas sobre su propia vida y su alrededor, Sugawara quería intentar, aunque sea una vez más lo que era vivir. Por la euforia toma su móvil y escribe a prisa al número que prácticamente era el más frecuente en su agenda en mensajes y llamadas.

De: Sugawara Koshi

Para: Daichi Sawamura

Asunto: Autorización

DAICHIIIII NO LO CREERAS! MI MADRE ME DA LA AUTORIZACION PARA PODER VISITAR A TARO-SAN! LO PUEDES CREER?!

De: Daichi Sawamura

Para: Sugawara Koshi

Asunto: Ninguno

¡¿Qué?! ¡¿Hablas enserio?!

De: Sugawara Koshi

Para: Daichi Sawamura

Asunto: Ninguno

¡Claro que hablo enserio!

De: Daichi Sawamura

Para: Sugawara Koshi

Asunto: Ninguno

¡Wow! ¡Qué gran noticia! ¡De verdad estoy feliz por ti! Al fin podrás aclarar tus dudas.

De: Sugawara Koshi

Para: Daichi Sawamura

Asunto: Ninguno

¡Muchas gracias!, si… al fin podre saber quién es ese hombre en verdad… admito que tengo un poco de miedo…

De: Daichi Sawamura

Para: Sugawara Koshi

Asunto: Ninguno

¿Miedo? ¿Por qué?

De: Sugawara Koshi

Para: Daichi Sawamura

Asunto: Ninguno

Miedo a… que quizás ese hombre… me diga cosas muy… crudas… o quizás… el que diga algo más allá de lo esperado...

De: Daichi Sawamura

Para: Sugawara Koshi

Asunto: Ninguno

Suga… Mira, sea lo que sea lo que te diga ese señor… será para mejor, tú has buscado respuestas hace ya mucho tiempo y esta es la oportunidad perfecta para obtenerlas, tienes que ser fuerte, solo piensa en la oportunidad de la que tanto me hablas, de la oportunidad que te dio la vida, tu vida, no lo desaproveches ahora.

De: Sugawara Koshi

Para: Daichi Sawamura

Asunto: Ninguno

Tienes razón… Yo… seré fuerte, enfrentare esta situación, tengo que saber la verdad de mis preguntas y, sobre todo, saber quién es ese señor.

De: Daichi Sawamura

Para: Sugawara Koshi

Asunto: Ninguno

¡Así se habla!, si quieres te acompaño ¿Cuándo piensas ir?

De: Sugawara Koshi

Para: Daichi Sawamura

Asunto: Ninguno

Gracias, serias un gran apoyo estando presente, quiero ir el lunes de la próxima semana, espero que la cite esté lista para ese día.

De: Daichi Sawamura

Para: Sugawara Koshi

Asunto: Ninguno

Bien, entonces a tener fe de que ese día iras a hablar con Taro-san.

De: Sugawara Koshi

Para: Daichi Sawamura

Asunto: Ninguno

Muchas gracias Daichi… el volver a hablar contigo como antes me ha servido mucho, ya no me siento tan solo…

De: Daichi Sawamura

Para: Sugawara Koshi

Asunto: Ninguno

De nada, solo… pasaron cosas innecesarias que nos separaron… acuérdate de que tenemos una conversación pendiente…

De: Sugawara Koshi

Para: Daichi Sawamura

Asunto: Ninguno

Si… lo sé perfectamente… tenemos que hablar… sobre lo que paso en nuestro primer año de secundaria… en la clase de sexualidad cuando tuviste que mentir…


Dos jóvenes descansaban cómodamente en la cama del mayor, sus cuerpos estaban totalmente exhaustos, después de todo, realizar el acto de amor puro y desesperado que se tenían mutuamente, no era suficiente para recuperar el tiempo perdido de esa "época" oscura para ambos, en especial para el setter.

-Dios… como me gustaría hacer esto por siempre…- Sus pensamientos en voz alta fueron escuchados por el chico casi muerto que estaba a su lado.

-¿Hablas enserio…? Dame un respiro… llevamos casi la semana de la misma manera… mi cuerpo no dará para el entrenamiento… - Desde que su vida estuvo al borde del precipicio muchas cosas cambiaron y una de cosas fue que el hombre de tercer año que estaba a su costado fuera totalmente suyo, en cuerpo y alma.

-Lo siento… pero me es inevitable y sabes perfectamente por qué… - ¿Cómo no querer hacer cosas "intimas" y expresar todo lo que sientes a la persona que por pocos minutos pierde la vida? Y además ¿Por su culpa?

-Si… lo se… ya lo hemos hablado muchas veces… - Aun se preguntaban si fue realmente necesario pasar por todo ese camino para estar juntos, pero de lo que si estaban cien por ciento seguros es que valió la pena.

-Oye… Akaashi… sobre el campamento de invierno… ¿Irás…? – La temporada de entrenamiento con otras escuelas estaba por llegar, pero por recomendaciones del médico, era mejor que Keiji no fuera.

-Si los exámenes salen bien iré… si no… tendré que quedarme en casa… - Estaban por cumplirse los tres meses de su recuperación después de ese fatídico día, aún estaba delicado de salud, pero su recuperación fue muy rápida en comparación a otros pacientes.

-Espero que puedas ir… si no estás allí… me volveré loco ¿Sabes?... no estaría tranquilo en ningún momento pensando en que quizás te haya pasad… - Sus palabras fueron calladas por los suaves labios de su novio.

-Cálmate ¿Si? Soy más fuerte de lo que aparento… - Con lo dicho ambos se rieron, Akaashi tenía razón… si no fuera así ¿Cómo sería posible que estuviera ahí con él en ese momento? – Tienes que confiar más en mi Bokuto, no me volverá a pasar nada más y más si estoy contigo – "Aun me cuesta creer que los milagros existen"

-Lo se Akaashi, solo que… aun me queda ese miedo… desde esa vez en el hospital… - Hablar de ese suceso los entristecía a ambos, luchar por casi dos años y medio para estar juntos y más lo que pasaba entre medio de ellos dos no era una situación muy fácil de superar.

-Bokuto… no es momento de hablar de eso, el pasado es pasado, ahora lo que importa es el presente y futuro… – Al recibir la intensa mirada del número cuatro traga fuertemente – Espera… fue suficiente… tenemos que dormir, mañana tenemos clases y prácticas, además yo teng… - Su casi huida fue detenida por unas fuertes manos que lo llevaron nuevamente a la posición inicial de su llegada al cuarto de Kotaro.

-Prométeme… Prométeme que no me volverás a dejar nunca más Keiji- La seriedad de su voz lo sorprendió demasiado, muy pocas veces a oído esa voz, voz que en ese momento mostraba desesperación.

-No te lo prometeré, te lo jurare… Kotaro… - "Le pido a quien sea, por favor, no me separen de esta persona"


NOS VEMOS! SI O SI (90.0)9