Hola hola simples mortales mundanos.
Bueno pues llegamos al capitulo final wiiiiii.
Disfrútenlo n.n.
Advertencia: Este capitulo contiene material altamente erótico no respondo por hemorragias y/o perdida total de decencia.
ÚLTIMO CAPITULO.
No tiene ni una hora que llegamos a casa de mi padre cuando ya estamos en la biblioteca revisando libro por libro. Solo que hay un problema.
-Gray creo que pudiste mencionar que a biblioteca de tu familia era inmensa- Erza se ve bastante desanimada mientras hojea libro tras libro, lo peor de todo es que los libros en Italiano me tocan a mí.
-Vaya Gray nunca mencionaste que tenías la colección completa de…-
-Lucy concéntrate- Natsu se ve muy preocupado también, aunque Lucy y Juvia lo disfrutan. Ojean un libro de arte moderno y los ojos de ambas brillan, creo que lo que Natsu dijo no le importa demasiado a Lucy.
-Gray aquí está el escrito del que te hable, estaba en la cómoda de tu mamá- Mi padre entra y todos volteamos ante su declaración.
-Déjame ver- le digo quitando un libro viejo y desgastado de sus manos, es muy delgado y se nota que ha ido perdiendo hojas a lo largo del tiempo.
-Tu que dices Erza- le digo pasándoselo
-No se parece en nada al que perdí- dice con la mirada baja- pero es extraño, este libro tiene el sello de tu familia ¿o me equivoco?
-Cierto es el sello de los Fullbuster- observo con detenimiento el libro, aun no lo hemos abierto pero incluso mi padre está expectante de si encontraremos algo.
-El libro que busco tenía el sello de la familia Loxar-
Por fin se digna a pasar a la primera hoja y en realidad me sorprende lo que veo. Es el cuadro de Lyon Vastia que vimos en el museo, hay una inscripción antigua pero no se puede leer bien, las hojas están muy desgastadas.
Erza pasa a la siguiente página y el cuadro del castillo de Loxar que vimos en el museo está aquí también.
-Son los que vimos…- susurra Lucy quien mira desde atrás de Erza.
-Oh Mika dono una réplica de esos cuadros al museo cuando llegamos a este país-
Lo comprendo ahora pero tengo curiosidad de saber de dónde saco ella un libro como este, al pasar a la siguiente hoja un escalofrió me recorre todo el cuerpo, en el pie de página apenas si se alcanza a leer Condesa de Loxar pero el cuadro no es visible, alguien lo destrozo por completo, tiene manchas de pintura pero alcanzo a distinguir una parte de su cabello "Azul"
Intento calmarme un poco, pero mi cabeza no puede derruir la idea, hay muchas chicas con el pelo azul, como Levy y Alicia, Juvia no debería…
-No estamos seguros- dice Erza en sincronía con mis pensamiento, aunque el resto de la gente en la habitación parece no entender de lo que hablamos.
Pasa a la siguiente página y la foto de un hombre casi me hace sudar ¿Soy yo?
-Oh ese es nuestro ancestro cuando naciste sabía que te parecerías mucho a él y por eso te puse su nombre "Gray"- estoy atónito, aunque si lo miras bien no es completamente como yo, parece un caballero orgulloso, tiene un casco en una mano y una espada en el otro
-Entonces la familia si tiene que ver con esta historia- digo afirmando aunque me tiene algo descolocado.
-¿Qué si tiene que ver? Gray los tres personajes son los protagonistas del relato de la condesa de Loxar mira –Intenta dividir las paginas a modo que se puedan ver los tres cuadros. –Un prometido ofendido, la hermosa Condesa y Un hombre que se llevó el corazón de la chica con él a la tumba-
No me siento bien, realmente estoy sorprendido de esto y casi sin querer recuerdo, ¿un sueño? Un castillo, una chica y un baile.
-Gray ¿estás bien?- Natsu me toma del hombro y me regresa a la realidad.
-Sí, solo es mucha información, no sé cómo jamás le puse atención a esta historia- digo con algo de vergüenza viendo a Erza- Crecí con ella-
-No tenías porque- dice Erza haciéndome sentir algo mejor, pero solo un poco.
-De todos modos debemos encontrar más datos acerca de esto- dice Erza con cierta armonía.
-¿Hijo porque te afecta tanto esto?- dice mi padre sin que los demás escuchen.
-Es que no tenía ni idea… bueno en realidad solo siento que fui una celebridad en mi otra vida- mi padre me mira con una ceja alzada pero termina riéndose a carcajadas.
-Bien creo que Mika debe tener más cosas sobre el relato en algún lugar de la casa- sale con mucha alegría, bueno no quiero preocuparlo de todos modos.
Volteo la mirada y localizo a Juvia, ella parece ajena, completamente despreocupada, me gustaría ser así otra vez, como un niño.
Al final pasaron varias horas y no encontramos nada más, muy a pesar de la tonelada de libros que revisamos.
-¡Ha estoy muerta!- grita Lucy dejándose caer en el suelo.
-¿Qué es "muerta"?- pregunta Juvia tirándose junto a ella. Pongo toda mi atención, tengo curiosidad de saber cómo saldrá Lucy de esto.
-He… pues es…- piensa un poco y al final se levanta para enseñarle un libro con algunas tumbas. –Es cuando tus brazos, tus piernas y todo tu cuerpo se siente tan cansado que te quedas dormida, pero jamás vuelves a despertar, entonces hacen uno como este… ahí se duerme para toda la eternidad y las personas que te quisieron rezan, para que sepas que no se olvidan de ti-
-¿Rezar?- pregunta de nuevo con más cautela.
-Así…- le dice juntando sus manos y enseñándole una oración en latín.
Juvia parece entender pero baja la cabeza.
-NO MUERAS LUCY, JUVIA TE QUIERE- se le avienta y la abraza como si de verdad fuera a morir.
-No lo hare… solo era un chiste- dice Lucy acariciando su cabeza.
Yo solo suspiro, realmente necesitamos un descanso. Llevamos aquí todo el día y me empieza a doler la cabeza.
-Oigan chicos ya casi es hora de la cena que les parece si nadamos un rato antes de eso- Lucy abre los ojos con mucha emoción y Natsu sale de detrás de un estante afirmando con la cabeza.
-Si tienes razón ya estoy algo cansada- dice Erza regresando una pila de libros a su estante.- Ya mañana continuaremos…-
-SI- grita Natsu saliendo de la biblioteca. Lucy sale detrás de él y arrastra a Juvia, seguramente estaba ansiosa por ponerse los trajes de baño.
-Gray…- Erza llama mi atención y nos quedamos detrás de los demás. –Yo estoy algo inquieta sabes…-
-Ya me lo suponía. Pero dime porque-
-Bueno, desde la primera vez que llevaste a Juvia a la escuela yo tenía cierto presentimiento- me quedo expectante a lo que va a decir –Gray… ¿Y si Juvia fuera la condesa de Loxar?-
Escucharlo en voz alta fue mucho peor de lo que imagine, diría por supuesto que es una gran tontería, si la idea no la hubiera tenido yo también.
-No lo creo…- le digo con la voz más firme que alguna vez escuche en mí mismo. –Sé que hay muchas cosas de Juvia que no están claras, el vestido que traía puesto cuando la conocí, su poco conocimiento del mundo en general y su origen… pero solo mírala ella no es un fantasma ella está aquí con nosotros-
Ambos volteamos la mirada a Juvia, ella está siendo abrazada por Lucy y salta como una niña pequeña.
-Sí parece imposible-
-Pero además…- le interrumpo porque es lo que más ha estado rondando mi cabeza – Ella no puede ser una persona que haya sufrido por amor… eso es algo que yo no permitiría-
-¿Gray…?-
-¿Vamos chicos que esperan?- Natsu está justo en el borde de la piscina, tal y como supuse todos traían su traje de baño debajo de la ropa.
-Ya vamos…- le grita Erza y se adelanta sin decir nada más, aunque es obvio que no hemos acabado esta conversación.
.
La búsqueda interminable en la biblioteca, el juego en la piscina y la guerra de comida que se originó en el comer realmente me dejaron muy exhausto. No tardo ni 10 minutos bañándome cuando ya estoy listo para ir a la cama.
-Gray-sama…- exclama Juvia desde mi cama. ¿Por qué no me sorprende?
-¿Juvia que haces aquí? Se suponía que dormirías en la habitación de Erza- le digo tirándome en la cama a su lado, ella ojea una revista que probablemente se encontró en el baño.
-Juvia tiene miedo que Natsu-san salga con cadenas del closet en la noche- dice abrazando la revista. Yo solo intento aguantarme la risa.
-Bien, igual dormimos juntos todas las noches en casa-
Me acomodo bien bajo las cobijas y ella parece ya tener su postura para dormir, apaga la luz de la lámpara y se acomoda usando mi pecho como almohada.
-Juvia quiere a Gray-sama- dice olfateándome.
-Y Gray quiere a Juvia- tomo su mano y le doy un beso, su piel es suave y cálida, es tonto creer que esta chica no sea real, es tan real como el hecho de tenerla aquí en mi cama, como el hecho de sentirla y oler su cabello.
-Juvia quiere uno aquí…- dice enrojecida y señalando a sus labios.
Hago caso a su petición de inmediato, me pongo de lado para verla mejor y la beso, esta vez meto solo un poco mi lengua. La miro y tiene sus ojos abiertos de par en par, nunca había hecho esto
-¿Y qué tal?- pregunto intentando parecer casual, espero no se haya asustado.
-Otra vez- dice con cierta cautela, vuelvo a acercarme a ella y meto mi lengua esta vez con más con más descaro, ella no se mueve está atenta a mis movimientos, pasados unos segundos intenta participar también. Su lengua se mueve con torpeza pero me hace sentirla, ella es muy dulce.
Comienzo a mover mis manos de su cintura a su trasero, me siento como un patán pero ya no soportaba la agonía, moría por tocarla, por sentirla cerca de mí.
-¿Cómo estuvo?- le pregunto cuando se aleja un poco para verme, parece confundida pero extasiada.
-Rico…- dice simplemente con una mirada ensoñada, rápidamente regresa a mis labios, quiere seguir y yo empiezo a reaccionar, y es que es imposible resistirme.
La acomodo contra el colchón y me pongo encima de ella sin dejar nuestro beso, ella no parece molestarse. Sigue con su movimiento de lengua y persigue la mía cada vez que intento alejarla.
Trae la misma pijama que me enseño en el apartamento, realmente es muy suave, toco uno de sus senos por encima de la tela, ella se sobresalta pero no me aleja, mueve sus manos jugando con mi cabello.
Rozo con delicadeza su pezón y ella gime.
-¿Qué fue eso?- pregunta en un susurro. Yo la miro galante, estoy dispuesto a hacerla sentir en el cielo si ella me lo permite.
-Aquí…- digo repitiendo mi acción ella se retuerce.
-Se siente extraño- dice apretando los ojos.
Aprovecho para bajar su tirante, lo suficiente para dejar su pezón al descubierto.
-Es tan lindo y pequeño- le digo antes de esconderlo entre mis labios. Mi lengua juega con él y Juvia se empieza a retorcer.
-Se siente muy rico-
Comienzo a sorber y ella comienza a temblar.
-¿Estas bien?- Le digo parando
-No, no pare Gray-sama hágalo otra vez por favor- ella misma se quita la camisa de tirantes y acerca mi cabeza a su otro pezón.
Ella suplica pero yo soy el que estoy muy necesitado. Mientras hago mi labor me restriego contra ella, la necesito con tanta desesperación que me parece que moriría solo por este momento.
Acaricio sus caderas y bajo lentamente su short, la quiero completamente desnuda ante mí. Juvia hace sonidos sin ningún recato, lo bueno de esta casa es que los sonidos permanecen dentro de las habitaciones.
Paso de sus senos a su cuello, tenía tantas ganas de morderlo. Ella chilla de placer, me aseguro de que eso sea porque no quiero lastimarla, ella parece feliz. Lentamente acaricio su vientre bajando poco a poco, regreso mis labios a los suyos y rápidamente me sigue el ritmo.
Cuelo uno de mis dedos hasta su zona más sensible y acaricio con gentileza.
-Ahh- dice casi en un susurro, arquea su espalda y ríe.
-¿Qué ocurre?- le digo con algo de preocupación
-Gray-sama hace sentir muy bien a Juvia, vuelva a hacer eso- dice con su mano en mi mejilla.
-Hare algo mejor- lentamente desciendo y lleno de besos el camino hasta su zona intima, empiezo a salivar y doy suaves lengüetazos.
-Si Gray-sama eso se siente rico- gime y sonríe. Jamás me había sentido tan superior en algo, meto mi lengua lentamente dentro de ella, ella parece inusualmente feliz.
-¿Se siente bien?- pregunto haciéndole cosas indecentes con mis dedos.
-Mucho Gray-sama- dice acariciando mi cabeza, quiere que vuelva a meter mi boca entre sus piernas y lo hago con mucho gusto.
Muevo mi boca con más fuerza, ella parece a punto de venirse.
-GRAY-SAMA- grita y siento su líquido en mi boca, es deliciosa. Ella tiembla confundida.
-Tranquila, ¿estás bien?-
-Yo… yo… Juvia-
-Respira, tranquila-
-Si Juvia está bien, eso se sintió muy bonito.-
-Esto todavía no acaba- susurro en su oído, lo lleno de saliva y lo muerdo con gentileza, me acodo bien encima de ella mientras me quito el resto de mi ropa. No dejo que me vea para que no se espante, pero abre los ojos en cuanto siente que me acerco a su zona intima.
Trata de hacerme un lado para ver pero n se lo permito.
-No, quédate quieta- le digo y me hace caso, sonríe con dulzura. Lentamente entro en ella, pero no por completo, cuando creo que se va a asustar de nuevo comienzo a besarla, ella sigue mi ritmo y se deja llevar.
Entro en ella completamente y se arquea, le gusta, empieza a moverse por su cuenta.
-Por favor, por favor Gray-sama- comienzo a moverme lentamente, ella parece disfrutarlo así que aumento lentamente la velocidad, ella se mueve conmigo, disfruta conmigo, y es completamente mía.
Salgo un segundo de ella y estoy seguro de que va a protestar pero rápidamente la volteo y comienzo a envestirla por detrás.
-Sí, así Gray-sama, se siente muy bien- eso le da a ella un poco más de libertad para mover su propia cadera, se sincroniza conmigo y comenzamos a hacerlo con más rapidez con mucha más fuerza, hasta que es imposible resistir más.
Grita cuando siente que me he derramado dentro de ella, demonios jamás había hecho esto sin condón, y mentiría si dijera que no me asusta ser padre, pero cuando ella se acomoda de nuevo en mi pecho y veo sus ojos azules cualquier duda se dispersa, quiero que sea solo mía, si hoy quedara embarazada seria el pretexto perfecto para casarme con ella.
Deseo que jamás recupere la memoria, soy egoísta y lo peor de todo es que lo sé.
La tapo con las cobijas y le doy un beso antes de dormir junto a ella, abrazados, aun con los rastros de nuestro amor derramados sobre las cobijas.
.
Nos levantamos con el alba, caminamos un rato con rumbo fijo en un camino que sobresale del jardín y da a un bosque.
-Gray-sama ¿A dónde lleva a Juvia?- dice mientras se pega a mi brazo
-Te quiero presentar a alguien-
-¿Alguien?- hace su rostro de lado, me recuerda a Gozilla cuando tiene hambre.
-No te preocupes, le agradaras a mi madre…- le doy un rápido beso, puedo ver que tiene miedo de que ella no la acepte, pero bueno no es como si importara mucho.
Nos detenemos enfrente de un arco de piedra, el resto del lugar está cercado y creo que ella ya identifico el lugar al que hemos llegado
-Gray-sama…-
-Tranquila no pasa nada ¡Ven!-
Hoy está más hermosa que nunca, estoy seguro de que mi madre le dará el visto bueno.
Tomo a Juvia de la mano y la guio a través del alto pasto que se ha formado, ella mira el lugar de arriba abajo y camina con cautela, nos adentramos hasta que llegamos al final del sendero.
-Aquí… Ella es mi madre…- le digo señalando una lápida con el nombre de Mika Fullbuster –Madre esta es Juvia… La chica de la que estoy enamorado-
Juvia jala un poco mi suéter parece avergonzada de lo que acabo de decir pero es la verdad.
Ella se inca frente a la lápida y la detalla con la mirada, alza ambas manos y comienza a rezar una plegaria en silencio justo como le enseño Lucy.
-Verdad que es maravillosa… eh ¿Madre?- susurro para mi mientras la dejo continuar.
-Por qué no le dijo a Juvia que su madre había muerto, Silver-sama dijo que ella estaba viviendo lejos…-
-Bueno a mi padre no le gusta hablar de la muerte, mi madre murió en un accidente cuando estaba de viaje en Londres, así que técnicamente sigue de viaje… mi padre dice que algún día ira donde ella y se tomaran juntos unas largas vacaciones-
Juvia sonríe con melancolía y me abraza, suelta un par de lágrimas.
-Vamos no seas una niña llorona…- la limpio con el torso de mi mano y ella sonríe.
-Juvia no es una llorona…- dice aun con lágrimas en los ojos. Y nos quedamos observando la lápida un buen rato hasta que nos sentimos listos para regresar a la realidad o al menos eso pensé.
.
.
.
Fue una escasa hora la estuvimos ahí parados observando a mi madre, tomo la mano de Juvia para regresar a la casa pero parece inquieta.
-Este cementerio es propiedad de mi familia… aquí están enterrados todos mis abuelos desde hace generaciones, no los podría ni contar-
Mientras estoy hablando con Juvia la veo distante. De repente me suelta y comienza a caminar tranquilamente en dirección opuesta a la salida.
Pienso que algo le llamo la atención pero no es bueno demorarse, el cielo ha empezado a nublarse y ve que no tarda en llover así que voy detrás de ella.
Mientras más cerca estoy ella camina más rápido… y más rápido hasta que casi está corriendo y las primeras gotas de lluvia pintan mi rostro. Estaba despejado hasta hace un momento pero ahora parece que será un gran diluvio.
-He Juvia regresa es peligroso que estemos aquí cuando llueve… JUVIA-
Sigo gritando pero ella corre adentrándose hasta la parte más alejada del cementerio, la lluvia cae más fuerte cada vez.
Tapo mis ojos con el antebrazo, cuando veo que ella se detiene y se tira frente a una de las lapidas, está llorando, está jadeando.
Cuando logro alcanzarla mi pecho se hunde y una histérica necesidad de correr crece dentro de mí… la lápida tiene el sello que la familia Fullbuster utilizaba durante la época colonial y la inscripción dice Juvia Loxar.
Ella llora, yo ya no me protejo de la lluvia, solo estoy perplejo tratando de entender que ocurre.
¿Juvia Loxar?
-Juvia tu… tu…- no me contesta llora más alto y entonces todas las conjeturas que hice vuelven a mi cabeza.
El libro de Erza, la maldición de la condesa de Loxar y ella en esa carretera el día que la conocí. Es imposible, lo sabía pero no creerlo.
-Tu eres la condesa de Loxar…- resueno mientras el tiempo parece detenerse, la lluvia ya no cae, o simplemente no puedo oírla.
.
.
.
¡El sueño! Estoy dentro del sueño que me ha atormentado todo este tiempo, pero esta vez lo veo desde una perspectiva diferente.
Es Juvia, esta frente a un cura, trae puesto el vestido con la que la encontré en la carretera y se ve hermosa pero a quien espera en el altar no es a mí.
Lyon Vastia, ese el nombre del príncipe con el que la condesa de Loxar estuvo a punto de casarse sin consentimiento de su padre y cuando la ceremonia esta por culminar alguien aparece.
Es igual a mí, el prometido del que habla la historia la persona en honor de quien mis padres eligieron mi nombre.
Gray Fullbuster, el prometido, el ofendido, el asesino.
El hombre elegido por el conde de Loxar para su hija, alza una pistola, he visto de esas en el museo, funcionaban con pólvora y contenían un solo tiro.
Un tiro que dio justo en el pecho de Lyon Vastia, el príncipe, el novio, el hombre que ella amaba.
Juvia llora, no soporto escuchar sus gritos y volteo mi mirada.
Es Juvia, la Juvia que yo conozco viendo lo mismo que yo, reviviendo esa horrorosa escena sin ser partícipe de ella, me mira y voltea su mirada.
La Juvia en el suelo llora con desesperación, se niega a separarse del cadáver que ya hace en el suelo, lánguido y frio. Le da un beso antes de ser arrebatada de su lado.
Soy yo, ese es mi rostro, quien toma a Juvia con violencia y se la lleva. Se el resto de la historia, y me niego a aceptar lo que estoy presenciando.
Aprieto los ojos, la lluvia no ha dejado de mojarme en todo momento según parece. Juvia sigue arrodillada en la tumba mientras resopla pero escucho a alguien gritar. Soy yo, es mi voz la que sobrepasa los truenos que caen consientes de mi sufrimiento.
¿Fui yo quien le cause tanto sufrimiento? ¿Fui yo quien tratando de hacerla feliz ocasione su suicidio?
-Esto no tiene nada que ver contigo…- me dice parándose del suelo –Tú no eres él, el solo es uno de tus antepasados yo llegue a enamorarme de ti, aquí. Necesitaba perdonarte o más bien perdonarlo a él, para poder irme-
La veo mientras las lágrimas vuelven a resbalar por mis mejillas
-Así que ¿Ya recordaste todo?- pregunto mientras ella se da vuelta y asiente con melancolía.
Temía tanto que este día llegara pero todo me imagine que pasaría, todo menos algo así.
Ella ¿es un espectro? ¿Un fantasma? ¿Una aparición?
No demonios ¡No!, ella es Juvia, la chica que encontré varada en una carretera y de la que cuide con devoción por que me había enamorado de ella.
Alzo mi mano tratando de tocarla, es real, la calidez que desprende su cuerpo es real y el hecho de estar aquí parados también es real.
Juvia se acerca y me besa, me besa con desesperación, pero las gotas de lluvia no me permiten saborear sus labios y siento como se desvanece en mis brazos, de repente ya no estoy abrazando a nadie, en mis manos solo queda un libro, la única prueba de que ella existió.
Ahora se ha ido, porque fue de él antes de ser mía y debía regresar a donde pertenece. Me pregunto si ahora ella podría descansar en paz y esto que siento es solo una ilusión.
Su voz resuena como eco en mis oídos "Yo llegue a enamorarme de ti aquí" pero eso no calma los fuertes latidos de mi corazón.
Me dejo caer frente a su tumba donde un ángel, hecho de yeso, está burlándose de mí, seguramente soy patético, soy completamente infeliz. Ella se ha ido.
.
La banca donde estaba dormido hasta hace un segundo retumba cuando la profesora de Historia deja caer su libro.
-Preferiría que mis alumnos prestaran atención a mi clase Señor Fullbuster-
Volví a quedarme dormido por tercera vez este día, llevo todo el fin de semana sin poder dormir, mis ojos están plagados de ojeras y apenas he podido contestar las preguntas de mis amigos, porque además de Natsu, Lucy y Erza nadie más sabrá la verdad.
¿Dónde fue Juvia?
¿Recupero la memoria y te dejo?
Todo planeado como una historia llena de agradecimiento, de heroísmo pero no de amor.
Tuve que decirles eso, que ella se había ido, que había recordado todo. Incluso tuve que soportar la mirada de Alicia, llena de satisfacción con un perfecto "te lo dije" dibujado en su rostro. No correré a sus brazos si es lo que pretende.
Pero no sé qué más decir o hacer, durante el almuerzo incluso ignoro a Natsu y a Lucy que tienen la misma cara de sufrimiento que yo.
Con todo lo que cuento es con fuerzas para hablar con Erza al respecto.
-Así que era ella- dice mientras pasa un mechón de su pelirrojo cabello por detrás de la oreja y observa el libro que entregará al profesor Fernández –Pero supongo que ahora ella puede descansar en paz-
Asiento levemente y me levanto sin hacer ningún comentario, solo quiero irme. Encerrarme en casa y no saber nada más de nadie nunca más.
-¡Gray!- dice pero no contesto.
Estoy dispuesto a irme sin importar las clases que faltan. Le doy la espalda a Erza pero estoy seguro de que me mira con lastima.
¿Doy asco cierto?
Abro la puerta de mi coche y me deslizo mientras dejo caer mi cabeza sobre el volante y pienso en las cientos de cosas que pude haber hecho con Juvia si ella no se hubiera ido.
Prendo el coche y pongo la reversa cuando siento que le pego a algo.
-¡CARAJO!- resueno con molestia definitivamente no tengo ánimo para esto, salgo y reviso la parte trasera, el amortiguador esta desprendido y la pintura de toda la parte derecha esta arruinada, esto costara una maldita fortuna.
-Discúlpeme por favor no lo vi cuando se hecho de reversa-
Esa voz… definitivamente siento que conozco esa voz, cuando alzo la vista al agresor que destrozo mi coche creo que estoy a punto de pagar los daños más felizmente de lo que jamás imagine.
-A no se preocupe… ¿pero se hizo daño señorita…?-
-Juvia…- dice con una sonrisa coqueta -Me llamo Juvia y estoy bien-
- Gray Fullbuster un gusto- digo mientras le extiendo la mano -¿Eres una alumna nueva? Nunca te había visto-
-Si así es, este es mi primer día en la escuela, soy alumna de intercambio…- sonríe con las mejillas sonrojadas, como Juvia, como mi Juvia.
-Así que ¿te llamas Juvia? Como la Condesa de Loxar-
-Oh… ¿conoces ese relato? Me pusieron mi nombre en su honor, veras soy descendiente de la dinastía Loxar-
Alza su mano y veo un anillo con una L grabada en oro, ahora entiendo mejor porque Natsu y Lucy no encontraron a ninguna Juvia en internet, el acento de esta chica es sin duda de una región apartada de Italia, su nombre se escribe de manera diferente y la mayoría de las personas se reúsan a utilizar redes sociales.
-Y lo de tu coche…- dice mirando con algo de inseguridad la parte de atrás que se está desprendiendo
-Te parece si tomamos algo mientras esperamos que lleguen los agentes de seguros-
Ella sonríe y yo sonrió mientras hacemos nuestro camino de regreso a la cafetería. La vida definitivamente me está dando el regalo más grande de mi vida y esta vez no la voy a desaprovechar.
-¡Juvia!- dice una voz que me resulta molesta pero volteo la cabeza de igual forma y un hombre alto y de cabello blanco viene directo a nosotros.
-Oh lo siento… él es Gray acabo de chocar su coche por accidente – dice con pena tomando de la mano al recién llegado -Gray él es mi novio, también estará estudiando aquí-
-Un gusto-
-Igual- Extiendo la mano al tipo frente a mí, y pienso que la vida en realidad es una perra, pero seguramente esta vez lo hare bien, sonrió y el tipo delante de mí lo hace también, se da cuenta que estamos a punto de entrar a una guerra, una que definitivamente voy a ganar y esta vez de la manera correcta.
Lo prometo.
FIN.
Ultima contestación de reviews
Lymar Vastia: Pues cumpli con lo de porner a Lyon como el tercero en discordia pero seguro que no te esperabas el giro argumental muahahaha. xD bien pues acabe el fic como prometi, espero te haya gustado.
fabiola140: Hola te agradezco mucho por leer, la verdad es que me animaron mucho tus comentarios. Gracias y espero hayas disfrutado del final.
Bien mortales eso fue todo, y ya que el fandom gruvia se muere lentamente como mis ganas de trabajar solo diré que dejen comentarios recuerden que de su amor vivo x3
