CAPITULO 11
(Pov Halyna)
Esta casa era sencillamente sorprendente. Aparte de ser inmensa y tener miedo de perderme si solía salir sola de aquí, era preciosa. En pocas palabras parecía un palacio.
Según había escuchado la madre del tal duque, la había decorado.
Me deje caer en la cama mirando fijamente hacia el techo. Ya había pasado cinco días desde que llegue, y no me había vuelto a cruzar a con él.
Cosa que agradecí.
Había conocido a su madre... a su abuela... a sus tías, primas, y más. Todas ya estaban casadas y me sorprendió saber que casi todas se habían casado jóvenes.
Pero al parecer en esta familia era normal.
Respire hondo recordando las reglas.
Esas reglas hubiesen quedado bien en la época medieval. Pero los tiempos habían cambiado.
Arrggg!... Maluk estaba terriblemente equivocado si pensaba que seguiría esas reglas.
Lo primero que pensé fue en escapar, pero luego descarte la idea.
Era estúpido y arriesgado. Esta casa era más que una fortaleza y por alguna razón todos sabían lo que hacían los demás... era extraño. Lo que si sabía era que hoy me casaría, y ya nada podía hacer.
Tendría que casarme o matarme. Pero no me mataría, a ese hombre no se la dejaría tan fácil. No señor.
Me casaría y haría su vida un infierno sin importarme nada.
Me senté sobre la cama cuando la puerta de la habitación se abrió y entro su madre sonriendo, y detrás de ellas las demás.
-ya es hora de...-
Frote mi rostro con mis manos.
"¿Acaso era la única que no se oponía a este casamiento?" -.
Aurora se sentó a mi lado mientras las demás mujeres comenzaban a preparar todo.
-no quieres casarte -.
-no -.
¿Para qué mentir? -.
-tu padre...
-ese hombre no es mi padre -dije seria.
-vale, vale -me miro -cariño, no tienes lo feliz que serás con hijo -.
Suspire negando y me baje de la cama.
-lo dudo mucho -murmure -.
(Pov Maluk)
-acepto -murmuro esa niña mirando al suelo cuando duque le pregunto.
-Maluk Casannova, aceptas a ...-
-sí, acepto -le corte a duque antes de que siguiese.
Pude escuchar como mi tío respiro hondo-
Y antes de que dijese algo más sujete su cintura con mi brazo y alzando su rostro con mi mano la bese en los labios. Un beso casto. Nada más.
Ella me miro cuando me aleje unos centímetros de ella.
-te odio -murmuro ella.
-no tienes idea como me gusta saberlo nena -le dije mirándola.
