Edward Cullen

Salí de la casa sin saber exactamente a donde ir. Ella… me beso.

Corrí lo más rápido que mis pies me lo permitían, sin saber a dónde me dirigía, tan solo corrí para despejar mi mente… sin poder hacerlo realmente. Su rostro de sorpresa fue lo que más me alarmo… ¿y si ella cambio de parecer?

Sería lo mejor… ¿o no?, ¿Y si aquel beso ha modificado, alterado o arruinado nuestra relación?

Si aquel beso logra hacerla perder su confianza y la forma en que me veía antes será muy difícil que lo soporte. A fin de cuentas es mi bebita… la lleve conmigo a casa después del accidente y crie como si fuera mi hija. Estos sentimientos no son apropiados… ¿o sí?

Un sinfín de preguntas se agolpaban en mi mente y, cansado mentalmente, me tumbe en el suelo frio.

Hola Edward -esa voz…- ¿Qué haces por aquí?

¿Tanya Denali? -Se me escapo un gruñido-

El mismo Edward -comenzó a caminar a mi alrededor- Por lo que veo estas en una encrucijada… yo puedo ayudarte

No necesito tu ayuda, Gracias -me puse de pie y sacudí un poco la nieve- ¿Cómo está el resto?

Bien -Me evaluaba con interés- Te vez bien

Tanya -me queje-

Perdón pero… sabes lo difícil que es ver hombres como tú en estos días -hizo un puchero- me siento sola

Cómprate una mascota -le recomendé- dicen que son buenas compañías

Por lo que me entere, te conseguiste una -bufe- una niña que al parecer es hija de Aro… Edward, no te conviene involucrarte con ella, ¿Qué pasara si el viene en su búsqueda y la encuentra contigo?

Eso no es de tu incumbencia -comencé a caminar de regreso a casa- Un gusto verte, adiós

Espera -me tomo del brazo- no te vayas

Me esperan -seguí con mi camino-

¿Puedo acompañarte? -me tome el tabique de la nariz con los dedos índice y pulgar molesto- hace mucho que no veo a Rose y Alice

No le conteste, seguí caminando y sentí sus pasos detrás mío. Al llegar, ya era de día y se escuchaba la voz de Beth en la cocina.

Entre a la casa y al darme la vuelta, efectivamente, Tanya seguía detrás mío con una sonrisa.

¿Qué, no me invitaras a pasar? -pregunto ella molesta-

Me lo estaba replanteando -dije, pero me hice a un lado para que entrara-

Edward acaba de llegar -escuche la voz de Esme en la cocina- toma tu mochila que se te hace tarde

Beth salió de la cocina y me observo a mí, luego a Tanya, así un par de veces.

Hola -Tanya no contesto su saludo- Edward, ¿me vas a llevar a la escuela?

Si, vamos -le tome de la mano y salimos rápido de la casa-

¿Quién es ella? -Pregunto ya estando dentro del carro-

Es una amiga de Carlisle y Esme -le explique-

No parece muy amable -frunció la nariz- aunque no importa, de todos modos no estaré aquí

¿A qué te refieres? -Detuve el auto en seco- ¿Cómo que no estarás aquí?

Emmett y Rose me llevaran a Orlando, Florida -¿de qué está hablando?- ¿recuerdas que por mi último cumpleaños me prometieron un viaje? -Asentí- decidí que me llevaran a Disneyland, nos iremos al aeropuerto en cuanto se vayan Rene y Bella

¿Y me pediste permiso para ir? -le pregunte un poco molesto-

A ti no, a Esme y Carlisle si -frunció el ceño- Yo no me he quejado de que trajeras a esa vampiresa a la casa ¿o sí?

No fue mi culpa -respire hondo, intentando calmarme- ella se me pego

¿Sabes las cosas tan horribles que piensa de mí y todavía te quejas de las decisiones que tomo? -se cruzó de brazos- Ella está molesta conmigo por ti, y eso no es justo, NO LE HE HECHO NADA

No me molesta la decisión que has tomado -le explique con detenimiento- sino que no lo hayas consultado conmigo

¿Cómo pude habértelo consultado si no estabas aquí cuando se tomó la decisión? -Se le escapo una lagrima- Alice me dijo que estabas lejos, con ella, y vio ciertas cosas así que… le dije a Emmett a donde quería ir y le agrado la idea… no quiero estar cerca de Tanya

Me observo como la noche pasada y sentí un dolor inmenso al verla sufrir de ese modo… por mi culpa.

Se bajó del auto sin despedirse y entro a la escuela sin voltear a verme como lo hacía por costumbre.

Maldita Tanya -pensé molesto-

Beth Cullen

¿Qué te pasa? -Jacob me miraba preocupado-

Lo siento, es solo que estoy un poco molesta… no contigo -le aclare al ver su reacción- Edward trajo a una mujer a la casa

¿Y ella no te agrada? -Negué- ¿Por qué?

Me odia por ser tan cercana a Edward… -lo observe fijamente por unos minutos- Jake, yo…

Tú lo quieres ¿no es así? -Su mirada de dolor me hizo arrepentirme de lo que había hecho- Bien, no te impediré que estés con el

No, Jake -me acerque a el- Por favor, no lo hagas

Tomaste tu decisión, no fue la mía -se fue corriendo, no sin antes darme una ultima mirada-

Todas las personas a quienes quería se apartaban de mí, dejándome sola.

Camine sin en realidad querer hacerlo hasta mi salón y me senté, cerrando mis ojos y apoyando mi cabeza en el banco. Dejándome llevar y al final, quedándome dormida.

Al despertar por el ruido de la campana, tome mis cosas y camine hacia la salida. Ahí me esperaba el Jeep de Emmett… ¿Y Edward?

Me subí al auto y las miradas cómplices de ambos me hicieron sospechar que algo tramaban.

Cancele lo de mañana y nos iremos ahorita a Orlando -anuncio feliz-

¿Y mi maleta? -Sentí un gran alivio en cuanto me dijeron la buena noticia-

No la necesitas, compraremos todo lo que necesites ahí -me dijo Rose con una sonrisa-

Un momento -esas miradas…- ¿Edward sabe que nos vamos ahorita?

El silencio me pareció respuesta suficiente. Edward se enfadaría por esto.