A partir de ese día las cosas empezaron a cambiar un poco, Harry ya no era tan cortante con ella, se dirigían mas la palabra cuando solamente se tratara de hablar de James. Cuando Harry estaba fuera del país y hablaba por teléfono ya no solamente le decía "adiós" a Ginny y le colgaba, sino que ahora al menos le preguntaba como estaba.

Al pasar los días, la situación entre ellos se fue relajando poco a poco. Una noche Harry llego sin avisar, supuestamente llegaría la noche siguiente pero hubo un contratiempo con el entrenador y se suspendió el entrenamiento. Entro a la casa y escucho música en la cocina, camino hacia ella encontrando a Ginny bailando al ritmo de la música, vestía únicamente un playera y precisamente la playera que el le había regalado de los Cannons con el numero 7 impreso en la espalda y el "Potter" arriba. Estaba acomodando la despensa, así que bajaba y subía y seguía bailando sin darse cuenta que el la veía riéndose y recargando su hombro en la pared con los brazos cruzados. Cada vez que Ginny levantaba los brazos para acomodar algo en la alacena, se le subía la playera y Harry se dio cuenta que llevaba unas braguitas negras de encaje, trago saliva, se veía realmente sexy, de solo imaginarse ese cuerpo con solamente una playera y unas braguitas, porque ni calcetas traía, estaba descalza y con un chongo feo como a el le gustaba.

Sintió la presencia de alguien a un lado suyo, volteo y vio a James riéndose de su mamá, el puso su dedo índice en la boca indicándole silencio y el niño solo asintió, se quedaron los dos viendo bailar a la única mujer de sus vidas. Cuando termino la canción James ya no pudo mas al ver a su mamá con un plátano simulando ser un micrófono para cantar el final de la canción, y soltó una risita tapándose inmediatamente la boca con las manos y salir corriendo a su cuarto, pero Ginny alcanzo a escucharlo.

- ¿James? – Ginny salio de la cocina - ¡Harry! ¿Qué haces aquí?

- Se suspendió el entrenamiento de mañana – le dijo tranquilamente aun recargado en la pared y con los brazos cruzados, la vio a los ojos para después bajar, sin ningún disimulo, su mirada a la playera.

- Ah, me hubieras avisado – le dijo apenada y tratando de cubrirse pero le era imposible, Harry se la devoraba con los ojos - ¿tienes hambre?

- Si.

- Bueno enseguida te preparo la cena – se dirigió a su habitación.

- ¿A dónde vas?

- A cambiarme.

- Te queda bien mi playera ¿Por qué no te la dejas?

- Esta bien me voy a poner un short…es que no traigo nada abajo.

- Esas braguitas negras te quedan muy bien – Ginny abrió los ojos sorprendida y se puso roja como su cabello - ¿te da pena?

- Si.

- ¿Porque? Recuerda que ya te he visto desnuda.

- Da igual, me voy a cambiar – y sin más entro a ponerse un short para después prepararle la cena a su esposo.

Harry llevaba todos esos días buscando el álbum que le había dicho Ron pero por mas que lo buscaba no lo encontraba, así que una noche cuando le contaba un cuento a su hijo para que se durmiera le pregunto si sabia donde estaba y James fue a buscarlo entre todos sus juguetes, ahí lo tenia.

Espero a que se durmiera, James era como Ginny, cuando se dormía no había quien lo despertara. Se acomodo en el sillón a un lado de la cama de su hijo y lo empezó a ver. Se le iluminaron los ojos al ver a Ginny sonriendo a la cámara y tocándose su vientre, apenas se alcanzaba a ver un pequeño bulto, tenia notas con "tres meses". Fue dándole vueltas y siguieron más fotos con más notas "cuatro meses" y así sucesivamente. Mientras mas avanzaba Ginny ya no sonreía igual o en otras sonreía pero en sus ojos reflejaba tristeza.

Ginny entro al cuarto de su hijo para dejar el uniforme recién planchado encontrando a Harry viendo el álbum.

- ¿Qué haces?

- Estoy viendo este álbum, me lo presto James.

- Pero esas fotos son mías, las de James están en aquel álbum de arriba – le señalo el librero.

- Si es cuando estabas embarazada – ella le dio la espalda y empezó a sacar la ropa sucia de su hijo – que rico se ve ese pastel de melaza que tienes enfrente.

- ¿Me creerás que me lo comí todo? – Harry soltó una carcajada.

- ¿En serio?

- Si creo que Ron no me hablo en todo ese día, mi mamá cumplió años días después y compraron dos pasteles: uno para todos y otro para mi sola – le platico sonriendo.

- ¿Tu embarazo fue…?

- Todo normal, con excepción que subí como el triple de peso se me antojaba todo, el sanador me regañaba cada vez que iba a revisión. Los pies se me hincharon a más no poder, batallaba mucho para caminar. Y que decir de los calambres, eran una tortura, tenía que sentarme donde estaba para hacerme masajes en las piernas, ya cuando tenia la panza bien grande no alcanzaba – le decía sonriendo – así que solamente me agarraba de donde pudiera y me aguantaba.

- ¿Por qué no le decías a alguien que te ayudara cuando tenias esos calambres para no aguantarte el dolor? – Ginny se puso seria y tomo toda la ropa sucia de James.

- Porque estaba sola.

Salio de la habitación dejando a Harry confundido, Ron tenía razón, Ginny había estado sola en muchas ocasiones.

Un día llego Harry ya por la noche después de un entrenamiento y varios compromisos con el equipo, Ginny lo estaba esperando en el comedor con un montón de exámenes por revisar.

- Que bueno que llegaste.

- Si la entrevista se alargo mucho.

- Tienes que hablar con James – le dijo seria – Bobby le dio esto en la mañana.

Le mostró una revista en donde el salía junto a una chica de cabello castaño liso, los dos estaban en una fiesta sonriendo y Harry la tenia abrazada y diciéndole algo en el oído. "Otra conquista mas de Harry Potter ¿Cuántas lleva? ¿Alguien lleva la cuenta?" decía el encabezado de la nota "Por Rita Skeeter".

- ¡Maldita Arpía! – grito enojado.

- No ha querido salir de su habitación y no quiere hablar conmigo.

Harry entro a la habitación de su hijo encontrándolo en el piso jugando con sus carritos, al verlo solo levanto su mirada triste y la volvió a bajar para seguir jugando. Harry sintió un golpe en el pecho, James siempre lo recibía con un abrazo.

- ¿Hay algo que me quieres preguntar? – se sentó frente a el.

- Tu no quieres a mi mami – esa no había sido una pregunta sino mas bien una afirmación.

- ¿Por qué piensas eso? – el niño seguía sin levantar la mirada - ¿James?

- Porque a esa chica si la abrazas y con ella si sonríes y con mi mami no ¿Por qué papá? James levanto su mirada para verlo, ya tenia sus ojitos aguados e hizo un puchero con la boca señal de que iba a empezar a llorar – Mi mami es mas bonita – y soltó el llanto.

- James – Harry lo cargo para abrazarlo y sentarlo en sus piernas.

- Además mi mami es buena ¿Por qué no la quieres?

- James mírame – le tomo su carita con las dos manos limpiando sus lagrimas – escúchame bien, yo amo a tu mamá, la amo como nunca pensé que amaría a alguien, para mi ella es la mujer mas hermosa que existe en todo el mundo, me encanta su cabello, sus ojos, su sonrisa, la manera en que canta cuando cocina – James frunció el ceño limpiándose la nariz con la mano – si aunque cante horrible me encanta escucharla, me fascina verla cuando camina de un lado a otro hablando por teléfono y haciendo señas con los brazos como si la otra persona la pudiera ver, cuando saca y saca ropa sin saber que ponerse y al final se pone lo primero que había sacado del closet, adoro sus gestos graciosos cuando algo le sale mal y cuando no recuerda algo se muerde el labio y cierra los ojos ¿recuerdas cuando la vimos bailando en la cocina? – James asintió - ¿Apoco no es la mujer mas maravillosa que existe?

- ¿Entonces porque abrazabas a esa chica?

- James yo soy una persona publica, ya habíamos hablado de eso ¿recuerdas? – el asintió – bueno también hay gente que quiere recibir dinero dañando a otras personas.

- ¿Por qué?

- Porque es mala y no le importa dañar a las personas publicas para recibir algo a cambio.

- Pero salio una foto tuya.

- Si pero esa foto me la tomaron hace muchos años, todavía ni conocía a tu mamá.

- ¿Pero la revista es de esta semana?

- Si para que veas lo mentirosa que es esa revista, ponen fotos viejas porque no tienen nada que publicar sin embargo hay gente que cree que son ciertas y las compra.

- ¿Entonces no es cierto que este jugador de los Cannons se cayo de la escoba y se lesiono la espalda?

- No lo se, tal vez.

- ¿Tu te has caído de la escoba?

- No nunca, me he dado muchos golpes y rasguños pero nada de cuidado.

- ¿Qué te dijo mi mamá de la chica?

- Ella cree en mi – le dijo para después abrazarlo, no le gustaba verlo a los ojos cuando le mentía - ¿tu también crees en mi?

- Si.

- Bueno de ahora en adelante si ves todas estas revistas las guardas y las leemos juntos por si tienes alguna pregunta ¿de acuerdo? – James asintió sonriendo – ahora a la cama.

Ginny estaba en su habitación preparándose para acostarse, se estaba poniendo una crema en la cara cuando llego Harry cerrando la puerta tras de el.

- ¿Cómo esta?

- Bien ya hable con el.

- ¿Qué le dijiste?

- Que esa foto me la tomaron antes de conocerte – ella asintió en acuerdo – Ginny acerca de esa chica…

- A mi no tienes que darme explicaciones, yo se perfectamente lo que haces por las noches cuando no estas aquí, así que ahórratelas para James.

- Pero quiero explicarte.

- No lo necesitas, me voy a dormir mañana tengo que llegar temprano es época de exámenes.

- Como quieras – dijo un poco molesto - yo mañana me voy de gira, empiezan los juegos amistosos y en un par de meses es el campeonato de la Eurocopa, creo que voy a estar fuera dos semanas, yo te llamo.

- Esta bien.

La primera semana pasó de lo más normal, Harry hablaba por las noches para saber como estaban. Pero un día llamo a la escuela lo cual se le hizo muy raro a Ginny.

- ¿Qué pasa Harry?

- Ginny te hablaba para decirte que no voy a poder regresar la próxima semana.

- Esta bien le diré a James.

- Ginny… ¿podrías traerme a James el fin de semana para verlo?

- ¿El fin de semana? ¿Pero no estas ocupado?

- No.

- ¿Entonces porque no vienes tu?

- Es que no puedo.

- ¿Por qué?

- Es que… estoy en el hospital.

- ¿QUE? ¿Qué te paso?

- Tuve un accidente jugando, me caí de la escoba y me lastime la pierna. Me acaban de decir que no me dejaran jugar por un mes hasta que este completamente recuperado, me recetaron reposo absoluto para estar listo para la Eurocopa.

- ¿Dónde estas?

- En Italia.

- ¿Y ahí es donde debes tener reposo?

- Bueno voy a pagar aquí en el hospital para estar todo el mes, si me voy al hotel no puedo hacer cosas por mi mismo y es que también me disloque el hombro y me rompí unas costillas.

- Pero hay pociones para eso.

- Si solo que me las están dando en pequeñas porciones para que mis huesos sellen bien, bueno eso es lo que quiere el entrenador, así que todavía me duele un poco.

- Dame la dirección del hospital.

- ¿Si me traerás a James?

- Si.

- Gracias Ginny.

A la mañana siguiente Harry se despertó abriendo lentamente los ojos y viendo a una persona pelirroja, abrió mas los ojos pensando que era Ginny pero encontró a Ron sonriéndole.

- Vaya hermano si que te diste un buen azotón, tienes toda la cara llena de rasguños y esos moretones…

- Ron déjalo en paz, Hola Harry ¿Cómo te sientes? – le decía Hermione.

- Bien ¿Qué hacen aquí? ¿Trajeron a James? ¿Ginny no quiso traérmelo y lo mando con ustedes? – dijo un poco triste.

- No James esta en la escuela, venimos por ti – le dijo Ron.

- Deberá darle todas estas pociones cada dos horas – escuchaba y veía a la enfermera que hablaba con alguien pero Hermione no lo dejaba ver con quien, ella esta recogiendo sus cosas y las metía a una maleta – todo el tiempo debe de estar acostado, que no haga ningún esfuerzo pero sobretodo que no camine, las heridas debe de limpiarse todas las noches con esta poción.

Así continuo hablando la enfermera y el sin poder ver con quien, Ron y Hermione discutían enfrente de el porque Ron no ayudaba en nada, Hermione le tenia que estar diciendo que le pasara todas sus cosas para ella acomodarlas en la maleta.

- ¡Sus zapatos Ron! No la escoba no la voy a meter aquí.

- ¿Por qué no?

- Porque se puede maltratar aquí adentro, mira Harry Ginny te trajo esta ropa para salir del hospital, rentamos un avión privado, no te podíamos llevar por traslador así que todo lo vamos a hacer a modo muggle.

- ¿Ginny me trajo?

- ¿Qué pasa si se queja de algún dolor? – el corazón se le detuvo, era la voz de Ginny, ella estaba ahí también, Hermione se hizo a un lado y la pudo ver perfectamente, era ella con quien hablaba la enfermera.

- Esta poción es para el dolor, solo désela cuando ya no lo aguante porque retarda que los huesos se refuercen.

- Gracias.

- Voy a traer los documentos con la firma del sanador autorizando la salida.

Ginny guardo todas las pociones en su bolso y volteo a ver a Harry.

- Hola ¿Cómo te sientes?

- Bien – no podía creer que estaba ahí.

- No me dijiste que también tenías cortes por todo el cuerpo.

- Cuando me caí rodé un poco por todo el campo ¿Qué haces aquí?

- Vinimos por ti ¿no pensaras que te iba a dejar solo todo un mes aquí? Hubiéramos venido ayer pero batallamos un poco con lo de la renta del avión, tu entrenador se puso muy estricto en que no quería que viajaras por traslador.

- ¿Y James?

- Mi papá iba a pasar por el al kinder, no te preocupes se quedara con mis papas.

- Ginny será mejor darnos prisa, toma aquí esta la ropa de Harry, vámonos Ron, nosotros los esperamos afuera para que ayudes a Harry a cambiarse.

Ginny lo ayudo a levantarse, con mucho cuidado le fue quitando la bata del hospital para empezar a vestirlo, el de vez en cuando hacia gestos de dolor pero Ginny era muy cuidadosa y se detenía si notaba alguna molestia en el. Así estaban cuando llego una sanadora muy guapa.

- Me dicen que te vas – le dijo molesta ignorando a Ginny.

- Si ya vinieron por mí.

- Pero pensé que te ibas a ir a mi casa todo este mes.

- No Johana, te dije que agradecía tu ofrecimiento y tu amabilidad pero prefería quedarme en el hospital.

- Sabia que tarde o temprano te ibas a cansar de estar aquí y ya empecé a preparar todo en mi casa.

- Ya te dijo que no – le dijo Ginny parándose enfrente de ella con las manos en la cintura – el se va a ir conmigo.

- ¿Contigo? – le hizo un gesto de inferioridad - ¿y tu quien eres?

- Su esposa, así que deja de hacerte la ofrecida y lárgate de aquí.

- ¿Esposa? – abrió los ojos sorprendida viendo a Harry.

- Así es Johana ella es Ginny, mi esposa.

- No sabía que te habías casado.

- Pues ya lo sabes, así que si nos haces favor de salirte porque estoy ayudando a mi esposo a cambiarse para llevármelo a nuestra casa.

La sanadora salio completamente confundida, Ginny la acompaño a la puerta llamando a Hermione para decirle que le hiciera un hechizo para que olvidara que Harry era casado y la mandara a otro lado, ella respetaba la decisión de Harry de que nadie supiera de su matrimonio.

Cuando regreso con Harry el la veía entre sorprendido y divertido, ver a Ginny "celosa" le había encantado y esas palabras de "mi esposo" y "nuestra casa" lo hicieron sentirse en el aire. Pero después cambio de opinión, Ginny ya no era cuidadosa para que no le doliera mientras lo ayudaba a vestirse, sin importarle sus quejidos y gestos de dolor le ponía el saco.

- Ay Ginny – le decía casi en un susurro, no quería hacerla enojar mas.

- ¿Prefieres que lo haga Johana?

- No.

- Porque estoy segura que ella seria muy cariñosa contigo – le dijo fulminándolo con la mirada.

- No estoy bien – le decía agarrándose el hombro – ya ni me duele.

- Entonces deja de quejarte. Es increíble que hasta en el hospital te enredes con mujeres.

- Oye ya escuchaste que le dije que no me iba a ir con ella.

- ¿Y porque no le dijiste que estabas casado? O por lo menos que tenias una novia por eso no podías ir con ella.

- No se me ocurrió.

- Y yo aquí de tonta preocupada de que estuvieras solo y llego con la sorpresa de que el señor lo menos que estuvo fue estar solo – Harry rodó los ojos.

Ron ayudo a Harry a bajar de la cama para sentarse en una silla de ruedas. Tomaron un taxi y de ahí al aeropuerto donde tomaron el avión privado regresando a Londres. Ginny le acomodaba las almohadas a Harry para que estuviera acostado mas cómodo.

- ¿Quieres que te traiga de comer?

- ¿Qué vas a preparar?

- Nada no me da tiempo, te voy a pedir comida china o pizza ¿Qué se te antoja?

- Es que – se rasco la nuca – quiero algo que tu cocines, llevo tres días en el hospital y la comida era horrorosa.

- ¿Por qué no me hablaste desde un principio?

- Pensé que iba a salir al día siguiente, te hable ya cuando me dijeron que tenía que estar un mes en reposo.

- Esta bien te voy a preparar algo rápido.

Después de unos minutos Ginny regreso con una charola con comida, recordó tanto el día en que conoció a Harry y más por la forma en que comía, seguía igual.

- Estaba pensando en que este mes me fuera a dormir a la sala para que estés más cómodo.

- No – le respondió de inmediato provocando que se atragantara un poco la comida.

- Tengo miedo de que me vaya a mover y te lastime.

- Pero si en toda la noche ni te mueves, así como te quedas dormida así te levantas.

- Bueno vamos probar esta noche si sientes que no duermes cómodo me voy a la sala.

- ¿Y James?

- No ha de tardar en llegar, mis papas lo van a traer.

Toda la tarde se la paso acostado con su hijo viendo caricaturas, agradecía tanto a Ginny por cuidarlo ahora que estaba incapacitado, de solo pensar que en esos momentos estaría solo en el hospital le daba escalofríos.

Ginny siguió al pie de la letra todas las indicaciones médicas, antes de acostarse le limpio cada una de las heridas que tenia. Cuando le estaba limpiando las de la cara Harry la observaba detenidamente a los ojos.

- Aunque James tiene el mismo color de ojos que los míos, tiene tu mirada.

- Bueno al menos tiene algo mío.

- Cuando se duermen pueden pasar por encima de ti o de el y ni cuenta se dan, son igualitos en eso.

- Claro que no – dijo ofendida – yo me despierto si escucho algún ruido o algo.

- Si como no – le sonrío – cuando te abra… - se le borro la sonrisa y bajo la mirada.

- ¿Cuándo que?

- Nada.

- Cuando me abrazas, porque a veces lo haces.

- ¿Te has dado cuenta? – le dijo sorprendido.

- Si, tu si que te mueves mucho y terminas abrazándome, es por eso que me quiero dormir en la sala para que tengas mas espacio en la cama.

- No, tú también tienes que descansar y en el sofá no lo harías cómodamente.

- Ya es hora de tu poción.

- Demonios sabe horrible - tomo el vasito que contenía la poción y se la tomo haciendo gestos.

- Toda Harry – hizo una mueca y se la termino.

- Pareces un niño.

- Ginny… ¿te molesta que te abrace por las noches?

- Ni que lo hicieras todas las noches – le dijo sonriendo – lo que no entiendo es ¿Por qué pones el despertador de tu celular?

- Es que…según tengo que levantarme a hacer ejercicio pero me gana el sueño.

- Flojo.

- Pero no has respondido a mi pregunta ¿te molesta?

- No para nada, con que no me tires de la cama por tanto dar vueltas todo esta bien.

Ginny se levanto para acomodar todas las pociones en el tocador, así que Harry pudo sonreír de oreja a oreja sin ser visto, casi tenia permiso de abrazarla por las noches, claro ella creyendo que el daba muchas vueltas y terminaba así.

Al día siguiente por la tarde Harry se encontraba durmiendo, las pociones lo hacían relajarse y por lo tanto tomaba varias siestas. Escucho ruido en la cocina y unos susurros señal de que alguien estaba platicando ahí. Sin poder levantarse para saber quien era y escuchar, maldijo su suerte. Haciendo corajes tomo sus lentes del buró y vio el chip, ese bendito chip regalo de sus cuñados. Se los puso y tomo su varita para hacer el hechizo.

- No debí ponerme así.

- Claro que si, es tu esposo Ginny – le decía Hermione.

- Pero el no quiere que se sepa y yo abriendo mi bocota, pero es que esa tipa me cayo como patada en el hígado.

- Pues ya va haciendo hora de que Harry diga que esta casado ¿ya ves lo que paso con James y esa revista?

- No el no quiere, ya vez hizo que todos sus invitados a la boda hicieran ese juramento y si alguien habla queda lesionado para siempre y ya no vuelven a jugar. No le conviene Hermione el quiere seguir comportándose como un soltero y si se sabe que es casado y lo ven con otra mujer tal vez dañe su imagen.

- ¿Tu crees que Harry ande con otra?

- Claro que si y la mejor prueba es esa revista, al menos es feliz cuando no esta aquí.

- ¿Ginny tu eres feliz?

- Por favor Hermione ¿Qué pregunta? Me case con el padre de mi hijo el cual me aborrece por no haberle dicho de su existencia, que se avergüenza de mí…

- Harry no se avergüenza de ti.

- ¿Has visto las mujeres que frecuenta? Todas altas, con un cuerpo escultural, elegancia, bien vestidas, bien maquilladas, con su cabellera oscura perfecta ¡Por Melín no se les para ni un pelo! No Hermione a el no le conviene que se sepa que se caso con alguien como yo.

Harry se recargo en la cama agarrándose el cabello, le dio tanta tristeza escuchar como se sentía Ginny y lo peor que el había ayudado para que se sintiera así, tantos insultos, tantas humillaciones, tantos desplantes que le había hecho no eran para menos.

- ¿Qué piensas hacer?

- Lo que he hecho hasta ahora, aguantar y esperar de que humor este Harry, me confunde tanto, puede pasar de estar enojado a estar de buenas en cuestión de minutos, ya no se ni que pensar, a veces me pregunto ¿Qué hubiera pasado si el no hubiera llegado al kinder aquel día lluvioso o simplemente aquella noche no le hubiera pedido que se quedara? Tal vez ya no tuviéramos contacto, el hubiera hecho su vida y yo la mía por caminos separados.

- No cabe duda que Harry siempre fue tu destino.


Espero que les haya gustado, la verdad yo creo que si porque NO INCLUI A DEAN jajaja, creo que he hecho que lo odien un poquito.

Bueno sin mas que decir me despido, ya saben sus comentarios me son muy importantes, gracias mil gracias por sus palabras que deberas me hacen sentir muy bien, me animan a seguir escribiendo ya que este es mi unico pasatiempo, soy madre de tiempo completo y esta es mi unica escapada a lo que realmente me gusta: la saga de Harry Potter, me da risa que hasta con los amiguitos de mi hija es con quien platico personalmente de Harry Potter jejeje. O bien paso al foro de Chocolate y menta donde ahi estan las conocedoras de este maravilloso mundo, por si no hay entrado las invito y la pasaran de lujo sobretodo si son fanaticas de la pareja de Harry y Ginny.

Un abrazote.