CAPITULO 11:
*LA PARRILADA*
Bella Pov
Después de que nuestros invitados se marcharon nos metimos a la casa para descansar, pues mañana nos comprometimos a estar en la residencia Cullen desde el medio día para una parrillada; cosa que aceptamos más por educación que por entusiasmo, pero pues no teníamos opción.
Rose ya estaba buscando qué ropa nos pondríamos mañana, la verdad no me importaba además era algo tranquilo y casual esta vez no me dejaría y me vestiría de manera cómoda para pasar un momento tranquilo. Durante la comida tuve una charla agradable con los señores Cullen, son muy amables y cariñosos y eso que apenas nos conocemos, me entere que Alice ya les había contado de nosotros cuando supuso que era nuestra casa a la que venían a cenar.
-Ya me voy a dormir papá, deberías hacer lo mismo- me levante del sillón donde estaba para despedirme de Charlie- según tú ves la tele, pero de cuándo acá se ve con los ojos cerrados?
-Señorita! No te estés burlando de mi- me regañó de broma- está bien Bells ya vámonos que somos los únicos que quedamos aquí abajo.
Apagamos la televisión y subimos las escaleras como mi habitación era la primera me dejo en la puerta y con un beso en la frente se despidió y camino al fondo del pasillo donde estaba su recamara.
Cuando entré en mi habitación sobre mi cama estaba doblada la que me imaginaba era la ropa que me pondría mañana, era unos jeans azul claro, con una bonita blusa blanca y unos zapatitos de piso blancos, los cuales tal vez cambiaría por mis converse mañana y mis lentes de sol. Milagrosamente Rose me había escogido algo así tan casual pero lo agradezco de todo corazón.
Me metí en mi cómoda cama y tome mi celular de la mesita de noche que estaba a un lado y rápidamente teclee un mensaje de texto de buenas noches que mande a mis primos, parece algo tonto pero casi siempre hacía lo mismo, Jazz era el que más me contestaba porque Rose decía que eran puras boberas y solo pegaba en la pared que nuestras recamaras compartían como contestación… y eso era de todas las noches.
-Vamos Bella, levántate que el desayuno y está listo- mi mamá me movía para que levantara de la cama.
-Todavía tengo sueño mamá déjame dormir en paz!- le dije, tapándome toda la cara.
-No seas ridícula hija, mira que ya son las 11:00 y quedamos con los Cullen de estar en su casa al medio día, anda ya levántate para que comas algo y te arregles- de mala gana me destape para incorporarme.
-Está bien, ya me voy a levantar, podrías por favor servirme el desayuno mientras me baño rápido?- le pregunte a mi mamá.
-Está bien pero no demores porque se te va a enfriar- me dijo saliendo de mi cuarto.
Me asome por la ventana y un sol raro en Forks brillaba en todo su esplendor, con un poco más de ánimos me bañe y en 10 minutos ya estaba vestida solo faltaba arreglarme el pelo porque todavía lo llevaba envuelto en una pequeña toalla.
-Buenos días familia!- salude a todos entrando en el comedor, ya casi terminaban ellos solo yo faltaba.
-Pero miren… la bella durmiente decidió despertar- dijo mi papá burlándose.
-No decidió! La despertaron! Verdad Bells- Jasper le seguía el juego a Charlie.
-Si búrlense lo que quieran pero yo dormí más y mejor que ustedes!- les enseñe la lengua de forma infantil y me senté a comer mi rico desayuno.
-No me vas a dar las gracias por darte ropa de la que a ti te gusta para el día de hoy?- me pregunto Rose haciéndose la indignada.
-Claro que si Rose! Muchas gracias! Te quiero más que nunca!- con eso le di un gran abrazo que por poco hago que se atore con su comida.
-Está bien, está bien, tanto me quieres que me quieres ahogar con mí comida- me respondió rodando sus ojos.
-Bueno ya niñas dejen de hablar y terminen de desayunar! que aún no están listas y ya casi nos tenemos que ir porque la casa de los Cullen queda como a 15 minutos- mi madre ya quería llegar, se nota que se han hecho muy amigas ella y Esme.
-Nosotros ya terminamos vamos a ver la tele en lo que ustedes terminan,- dijo mi papá levantándose junto con Jasper de la mesa.
-Muchas gracias por el desayuno tía Renne y Gladys- les dijo Jasper a la muchacha que ahora estaba recogiendo lo que ocuparon ella y mi madre para preparar la comida.
-De nada cariño, podrías por favor antes de ver la tele subir esta canasta a mi auto por favor?- le pidió mi madre mientras le entregaba dicho objeto con comida seguramente para llevar a la parrillada.
-Ok- Jasper salió del comedor a hacer lo que le pidieron.
-Me voy a peinar y a ponerme los zapatos y estoy lista- en cinco minutos terminaba.
-Yo también me voy a terminar de arreglar, estuvo rico el desayuno, gracias- Rose llevo su plato al lavadero y juntas nos encaminamos al piso de arriba.
-Tienen solo diez minutos!- nos advirtió mamá- escuchaste Rosalie?- jajajaja mi prima solo bufo y le dijo que sí.
Estábamos estacionados frente a la mansión de los hermanitos "somos muy bonitos y por lo visto ricos también" yo había llegado con Jazz en su auto, y mis padres y Rosalie llegaron en el de mi mamá. Ya había tocado el timbre Charlie y esperábamos a que alguien nos abriera, y así fue como una muy emocionada Alice nos recibió.
-Hola a todos! Qué bueno que ya llegaron, los esperábamos- nos dio un abrazo a cada uno mientras ingresábamos a su casa.
-Pasen por favor, los chicos y mi papá están armando la parrilla tal vez Charlie y Jasper quieran ayudarlos- los mencionados asintieron para irse con los hombres- están por ese pasillo que sale al jardín trasero- les indico por dónde y luego se giró a nosotras.
-Nosotras iremos donde esta mamá preparando las cosas para cocinar y los utensilios- así nos guió a la cocina.
Cuando entramos a la amplia cocina saludamos alegremente a Esme que ya casi tenía todo listo, solo había que llevarlo a afuera.
-Esme tu casa es muy bella!- le elogió mi mamá.
-Muchas gracias querida, yo solo la renové un poco en realidad la mayoría del trabajo estaba hecho.- le restó importancia al asunto.
-Vamos chicas llevemos esto afuera y veamos que tanto hacen los hombres- Alice agarro unos platos y todas tomamos algo de lo que había que sacar y salimos.
-Wow Esme tu jardín es muy bonito!- le dije, habían muchas flores y rosas y era realmente grande pues se juntaba con el bosque unos metros más al fondo.
-Gracias hija, este si lo he hecho todo sola y mira que me ha costado esfuerzo- me guiño un ojo y fue a dejar las cosas que traía a una mesa que estaba junto a la parrilla que ya habían encendido papá y Carlisle.
Nos saludamos los que faltamos y a los hermanitos solo les dimos un seco "hola" pasamos un momento platicando Alice, Rose y yo; sentadas en una sábana que la primera había tendido en el césped. De reojo miraba a donde estaban los chicos platicando animadamente y en varias ocasiones encontré la coqueta mirada de Edward, por lo que me sonrojaba y rápido desviaba mi cara.
Así estuvimos unos minutos en lo que empezaba a salir la botana como salchichas y hamburguesas de la parrilla; comimos un poco y luego Emmett sacó un balón de soccer. Yo soy muy torpe y con todo me caigo, pero el único deporte que llama mi atención es el futbol soccer y aunque me enredo con mis pies y el balón y termino en el suelo, me gusta jugar con Jazz.
Jasper, Emmett y Edward empezaron darse pases y a jugar entre ellos, los señores seguían cocinando y las señoras estaban con ellos supervisándolos y haciéndoles una que otra broma, Alice y Rosalie subieron a la recamara de la primera a ver su closet y no sé qué más y yo preferí sentarme a observar jugar a los chicos.
Edward se metió a la casa unos momentos y decidí acercarme a Jasper y Emmett.
-Hola chicos!- los salude pues estaban de espaldas sentados esperando a Edward y no se dieron cuenta que me acercaba.
-Hola- me respondió Jazz.
-Pero mira… la señorita me habla- dijo irónicamente el grandote, provocando que me ruborizara- mírala si resulta que eres tímida y te ruborizas, por qué no eres así en la escuela? Me caerías mejor!- el grandote lo decía todo de broma pero aun así me puse más roja.
-Quieres jugar?- pregunto Jazz sabiendo que necesitaba ayuda con Emmett.
-jajajaja- la risotada Emmett me sorprendió y hasta brinqué- tú quieres jugar soccer? No te da miedo romperte una uña?- se seguía burlando y me estaba comenzando a enojar.
-Yo no soy una muñequita aunque tu pienses que soy una "lindura" no soy como parecen que son tus amiguitas que están en nuestra clase de música- le conteste dejándolo sin habla.
-Jajajaja amigo, con ella no te metas se ve tierna e inocente pero se sabe defender- Jasper le palmeo el hombro de forma amistosa.
-Bueno, puedo jugar o no?- le pregunte directamente Emmett.
-Claro que sí, muñequita- me dijo eso pero como apodo, no con la finalidad de molestar.
Emmett se paró y me lanzó el balón, yo lo recibí e hice unas cuantas dominadas que Jazz me había enseñado.
-Wow, veo que en verdad sabes jugar!- me dijo el grandote en tono divertido, -veamos si superas esto!
El hizo otra serie de dominadas, y así estuvimos jugando hasta que nos pusimos a correr, él era más grande y me costaba mucho quitarle la pelota, pero en un momento Jazz se unió al juego y me ayudaba contra Emmett; pero mi torpeza tenía que llegar… me enrede con mis pies, el balón y el gran cuerpo de Emmett y me tropecé y caí.
-Lo siento Bella! No fue mi intensión tirarte de verdad- llego Emmett rápido a ayudarme y me dijo como Jasper lo había estado haciendo desde que entro en el juego.
-No te preocupes Emmett, siempre ando cayendo- le respondí para que no se sintiera culpable, además no me había pasado nada.
-Ven déjame ayudarte- me tendió su mano, y yo la acepte para poder ponerme de pie.
-Estas bien verdad?- me pregunto ahora Jazz.
-Si chicos no se preocupen solo fue mi torpeza haciéndose notar.
-Jajajaja, es que fue tan gracioso ver cómo te caías, parecía cámara lenta, y ahora que sé que estas bien me da mucha risa; jajajajaja- Emmett se tuvo que sentar de tanta risa.
-Oye ya deja de reír!- le golpee suavemente el hombro.
-Jajajaja perdón, perdón.- se tranquilizó y se levantó del suelo.
Nos fuimos a sentar a la manta donde anteriormente había estado con las chicas y platicamos Jasper, Emmett y yo tranquilamente, me di cuenta de lo agradable y muy gracioso que era; hicimos las "paces" y se "disculpó" por llamarme lindura, aunque me dejo el apodo de muñequita ahora de cariño.
Era un chico realmente agradable, y me di cuenta que por un error que cometieron (al llamarnos linduras), Rose y yo habíamos hecho lo que más odiábamos: juzgar a las personas por nuestros prejuicios; pero me alegraba saber que tenía un nuevo amigo tanto en la escuela como en el pueblo…
