¡hola! se que me tarde bastante, como siempre, pero es que la inspiración y la imaginación casi nunca están de mi lado, espero les guste el capitulo, y les doy las gracias a los que lean esta historia, y a los que la siguen y dejan mensajes, alerta, etc. o simplemente la leen.
P.D: Fairy Tail no me pertence, ni sus personajes, solo la historia y trama son mias.
Sobreviví
Sus ojos estaban abiertos de par en par, su respiración había parado, su boca se encontraba formando una "o" y sus pupilas parecían apenas existir, los leves temblores de su cuerpo movían aquella carga encima suyo que la había vuelto ensuciar y ahora parecía mirarla fijamente, pero su peso muerto le comprobaba lo contrario, no era más que un espejismo el ver su propio rostro asustado y manchado de sangre en aquellas pupilas sin vida, entonces se dio cuenta de la realidad; la muerte estaba más cerca de lo que pensaban.
Sus ojos castaños ahora entrecerrados y sus pupilas atentas a cualquier movimiento podrían considerarse un arma, una que había costado la "muerte" de un cuerpo ensangrentado irreconocible que había estado oculto en un casillero y que la pequeña Wendy había tenido la infortuna de abrir y en un rápido movimiento hecho por la rubia del lugar la cabeza de tal cuerpo había sido atravesada, Lucy respiraba agitada sin moverse de su lugar, mientras las demás mujeres del grupo corrían desesperadas a auxiliar a la pequeña quitándole el putrefacto cuerpo de encima y revisando con miradas y toques en la superficie que no hubiera sido mordida, los ojos de Wendy volvieron a cerrarse casi por completo y sus pupilas se aguadaron sin poder encerrar el llanto corriendo a abrazar a su salvadora, quien reacciono y bajo el arma abrazando un poco debajo de los hombros a la niña. Natsu que en cuanto escucho el sordo sonido hecho por una pistola soltó el puño de Gray que iba dirigido a su cara y este recogió rápidamente su camisa corriendo a toda prisa junto a los demás que bajaron a trompicones las escaleras con las armas cargadas a excepción del pequeño Romeo que era cubierto por el cuerpo de su padre.
Los ojos castaños y rasgados de Natsu se abrieron al ver el cuerpo de su amada hermana manchado de sangre cuajada y un cuerpo tirado en el suelo siendo movido por Cana y Erza mientras Juvia parecía limpiar el suelo con algún ropaje mojado y Levy con leves temblores y un arma en mano revisaba de forma sutil los demás casilleros, Natsu corrió, tropezando con Levy en el camino, hacia su hermana quitándosela de los brazos a Lucy que se apartó unos metros y se acercó a los pequeños gatos que se encontraban escondidos debajo una pequeña banca que había en el lugar, ambos felinos miraron los ojos marrones mientras ella estiraba ambos brazos para que se acercaran, Cana sintió como sus piernas perdían fuerza y se tambaleaban provocando que como reflejo soltara la parte del cuerpo que cargaba dejándole todo el peso a Erza que al tomarla desprevenida no pudo balancear su fuerza y callo hacia atrás, alcanzando a ser ayudada por Jellal que la sostuvo por la cintura recargándose y apoyándose de la pared, Loke se dirigió de una forma un tanto sigilosa a Levy tomándola del hombro causando un salto de la joven que lo apunto asustada.
-Calma Levy, soy yo- Levy no supo como pero termino recargada en los casilleros y suspirando pesadamente, Lucy se sentó a su lado con ambos mininos en los brazos haciéndoles con sus dedos caricias.
-Levy-chan, creo que deberíamos ir a cocinar- aunque la oración de la rubia no había sido dicha en un tono muy alto, absolutamente todos los presentes la voltearon a ver, la mayoría… confundidos, Lucy suspiro un poco, guardando muy en lo profundo todas las imágenes de los cambios que había tenido su vida en tan solo unas horas e intentando sacar todo el buen humor posible para sonreírles a todos.
-todos deben tener hambre, en el almacén debe haber comida, así que mientras es el turno de los hombres de bañarse, nosotras podemos ir preparando algo de comer- la sonrisa tierna de Lucy fue la desencadenante de unas cuantas más, Wendy se alejó de los brazos de su renuente hermano que muy a duras penas y gruñendo por lo bajo la soltó diciéndole con la mirada a Lucy que la cuidara, la nombrada solo alentó su paso mientras de forma rápida abría un casillero segura de que no había nada peligroso sacando una maleta y subiendo las escaleras siendo seguida de cerca por Wendy y segundos después por Levy.
Cana que seguía sentada en el piso sintió como alguien le ofrecía la mano, al alzar la vista se encontró con el hombre que quizás, era el que más había marcado su vida, de nada le servía negarlo, sus ojos pasearon por el rostro de Macao y casi al instante pasearon por el de Romeo, se parecían tanto, bajo un poco la mirada, pero de nada valía pensar en el pasado, mucho menos en aquella situación así que termino aceptando la ayuda y una vez estuvo de pie le susurro un "Gracias" le acaricio la cabeza al niño y subió por las escaleras, deteniéndose a mitad de estas viendo el techo.
-¿Qué debería hacer? ¿Cómo debería actuar ahora?- sin más dejo de observar el techo manchado con unas cuantas gotas de sangre y siguió su camino.
Erza se separó de Jellal agradeciéndole la ayuda y terminando de aventar el cuerpo al gimnasio por la puerta que unía ambos escenarios y después se acercó a las escaleras con la firme intención de seguir a sus compañeras pero haciendo tiempo para que Juvia se acercara.
-Lucy tiene razón, nosotras haremos algo de comer, ustedes cámbiense y dúchense, después veremos que haremos con respecto a la situación- Erza acompañada de Juvia subió las escaleras con cierta seriedad a pesar de haber sonreído tan calmadamente segundos atrás, Juvia que estaba a solo unos pasos pregunto preocupada.
-E-etto Erza-san ¿está bien?- una leve mirada de reojo fue lo que obtuvo la tímida peli-azul.
-Estoy tan bien como se puede estar en una situación como esta… Juvia ¿cierto?- cuando ambas subieron al "comedor" vieron a Lucy y Wendy en la barra junto a Happy y Charle, pero no se veía a Levy y Cana, eso preocupo a ambas. Entonces se escucharon las voces de ambas jóvenes desaparecidas salir del almacén.
Los minutos pasan y cada joven está centrada en una tarea, Lucy hábilmente mantenía entretenida a Wendy y asaba la carne, Happy babeaba literalmente viendo unos pescados que Levy preparaba y Charle solo negaba con la cabeza , Cana veía en el almacén que bebidas había, Juvia paseaba por el lugar con una pistola en la mano buscando algún objeto que era desconocido para las chicas por el momento y Erza picaba algunas verduras.
-¡QUE TE CALLES FLAMITA!- el grito ocasiono un leve salto de susto en todas las mujeres y ambos gatos que voltearon a ver a las escaleras, sin saber realmente que pensar o que hacer, Erza y Lucy se miraron y Cana saco su pistola, Levy se acercó a una ventana viendo por un espacio que había entre las tablas que había puesto Romeo y noto como los zombis que estaban en la reja empezaban a agitarse, asustándola. Juvia salió del cuarto en el que estaba y de forma apresurada se acercó al pie de las escaleras observando el fondo de manera indecisa sobre si bajar o no.
-¡EL QUE SE DEBE CALLAR ERES TU CUBO DE HIELO!- Levy se acercó asustada a Lucy susurrándole su recién descubrimiento poniendo nerviosa a la rubia que miro a Wendy y se acercó a Erza susurrándole lo mismo, el sonido que produjo el cuchillo de Erza estrellarse contra la tabla con verduras hizo callar hasta a los pocos grillos "vivos" avanzando hasta las escaleras y dejando atrás a Juvia que la miro atemorizada, una vez estuvo en los casilleros camino de una forma atemorizante y con una mirada de enojo puro, causando una de las imágenes más aterradoras de todo el lugar, lo cual ya era mucho decir considerando la situación y el panorama de la ciudad que ofrecía en esos momentos, entro azotando la puerta de las duchas haciendo que Gray y Natsu que se lanzaban jabones y champús se quedaran mudos y los demás hombres intentaran cubrirse lo antes posible.
-¡QUE SE CALLEN LOS DOS DE UNA MALDITA VEZ CARAJO!- Macao de un solo tirón le quito la toalla a Natsu dejando su bien formado cuerpo visible mientras que con su propio cuerpo cubría a un ruborizado Romeo y Loke al que realmente no le interesaba tanto si lo veían o no tomo del suelo la toalla que Gray, como siempre, había dejado al iniciar la estúpida pelea por ver quien hacía más burbujas en su cabello con el jabón, y se la lanzo a Jellal que aunque no le molestaba que fuera Erza el que la viera acepto la toalla para no dejar tan al descubierto su gran interés por la pelirroja y se la ato en la cintura. Por otro lado Erza mantenía su fiera mirada y las manos en la cintura.
-Si llegan a escuchar gritos y balazos haya arriba es porque SUS estúpidos gritos por su estúpida pelea atrajeron más de esas cosas y lograron entrar por la gran cantidad de zombis que son y derribaron la reja y las puertas , así que si no quieren que eso pase ¡CALLENSE!- Natsu no se movió ni un milímetro mientras que sus mejillas se teñían de un color rosa y Gray en cambio intentaba alejarse lo más posible, hasta que Macao carraspeo y Erza pudo notar la situación y el estado de todos los hombros, cubriéndose todo su rostro de un rojo brillante y empezando a tartamudear nerviosa.
-Y-yo… n-no…- salió corriendo del lugar sin siquiera pedir una disculpa y cuando llego al primer piso empezó a picar verdura asustando a las demás que solo oían como murmuraba cosas inentendibles y parecía cortar las verduras con mucha más fuerza.
Natsu salió de las duchas totalmente serio, sorprendiendo a todos, empezó a abrir puertas de casillero de una forma un tanto violenta aventando las prendas que al ser escudriñadas con la miradas eran rechazadas, Gray por otro lado abrió el que hubiera sido y era su casillero, después de todo no estaba muerto todavía, y saco una chaqueta negra y una blusa manga larga con cuello gris y unos pantalones negros, y estirando el brazo estampo un bulto de ropa en el pecho de un observador peli-rosa que estudiaba otro cambio de ropa.
-Deja de andar de vanidoso cerebro fundido, nada de lo que te pongas te hará ver menos horrendo- Macao que parecía buscar un casillero en especial junto a Romeo y Jellal solo rieron bajo y siguieron con lo suyo entre tanto Loke se ajustaba los lentes y revisaba entre sus manos una camisa verde.
-Ya deja al nuevo Gray, tú sabes cómo son- un extraño brillo en los lentes de Loke aparece mientras choca los puños con Gray y Natsu frunce el ceño dejando a un lado la ropa que revisaba y tomando la que le había ofrecido Gray.
- ¿El nuevo?- Macao rio y Jellal negó con la cabeza sabiendo lo que seguía, Romeo por otra parte miraba todo sin entender.
- Eras nuevo en la organización ¿no? Los nuevos siempre se creen la gran cosa- Gray y Loke seguían chocando las manos mientras reían divertidos, Natsu por otro lado los miro con una ceja arqueada.
-Y ¿Acaso ustedes no fueron nuevos? ¿Eran creídos?- Jellal no pudo evitar reír de buena gana y Macao negar con la cabeza divertido viendo como Loke y Gray miraban molestos a Natsu que sonreía engreídamente y se cambiaba con la ropa que se le había dado, sacando una camisa roja y un pantalón negro, luego se puso su bufanda y peino su cabello con los dedos.
-Oye tú, cerebro congelado te gusta bastante el negro ¿no?- Gray bufo molesto y paso a un lado de él subiendo las escaleras de manera calmada con las manos en los bolsillos, Loke le siguió los pasos con la misma camisa verde, una chamarra marrón con gorro y un pantalón gris.
-Ignóralos, es su forma de distraerse- Natsu volteo a ver a Jellal que se encontraba abriendo un casillero, Natsu entendió a qué se refería y bajo la mirada, queriendo olvidar por un momento su espantosa situación.
Romeo siguió a su padre a un casillero en el fondo.
-Papa, ¿de quién es este casillero?- Macao ya se había vestido con un saco largo blanco y una blusa manga larga azul fuerte y unos pantalones negros, el hombre miro con pesadez a su hijo en un suspiro cansado.
-De Wakawa, de mi amigo Wakawa- entonces saco una blusa manga corta negra delgada y un short corto color hueso, ambas prendas le quedaron un poco largas al niño pero lo suficiente como para dar a creer que era un short largo y una blusa ancha.
Cuando todos los hombres subieron encontraron a las mujeres comiendo y platicando en murmullos a Erza, Juvia y Lucy, mientras Wendy acariciaba a los gatos y Levy leía un grueso libro que parecía ser de medicina, había varios platos puestos con los alimentos intactos, por lo que todos supusieron eran los suyos, cuando la mayor parte termino de comer Juvia se levantó de su asiento y camino a un cuarto empezando a sacar varios futones.
-Juvia se pregunta cómo puede haber cosas como estas en un edificio como este- Jellal se levantó y le ayudo a cargar los que al parecer la misma Juvia había apartado.
-Te sorprenderías de todas las ideas que tenía en la mente el maestro Makarov- Levy rio un poco ante el recuerdo para volver a concentrarse en la lectura.
Erza carraspeo incomoda y todos le prestaron total atención.
-Creo… que deberíamos tener vigías, podríamos hacer turnos por horas, no podemos confiarnos por estar aquí, mañana veremos qué estrategia tomamos, no podemos quedarnos para siempre- Lucy le dio una mirada cómplice a Erza al igual que Macao.
-No veo razón para que sea hasta mañana Erza, tu siempre tienes un plan, o hay algo que quieres pensar- el silencio hizo eco en el salón Natsu seguía sin entender pero salió de su ensimismamiento cuando Lucy se paró de su lugar y jalo a Wendy y tendió un futón acostándola junto a ambos gatos y acaricio su cabello, Macao hizo lo mismo y Natsu corrió al lado de su hermana.
-No sirve de nada estar despiertos, duerme Wendy- la rubia acaricio el cabello de Romeo que había sido acostado por su padre cerca y camino de vuelta a la mesa intentando sonreír afectuosamente a ambos niños, Natsu se recostó junto a su hermana hasta que se durmió.
-¿El primer turno quien lo toma?- Levy negó con la cabeza sin quitar la vista de su lectura y Loke se sostuvo la cabeza cansado.
-Yo lo hare- Gray se levantó de su lugar y tomo su pistola cargada subiendo al segundo piso encontrando una de las puertas que daba a la terraza rota.
-Creo que debemos tapar este oyó o moriremos de frio- bufo resignado acarreando un banco que encontró entre los escombros y se recargo en la pared cruzándose de brazos y mirando atentamente el montículo de cuerpos en movimiento en el gran rejón, no dejando pasar ningún detalle que pudiera costarles la vida. Levy había sido enviada a descansar por orden de una sobreprotectora Lucy que no le permitió protestar, Macao también fue mandado a dormir a causa de su edad, el cual si protesto la "ofensa" pero no negándose a unas horas de descanso bien necesitado, Lucy se tallo de forma disimulada los ojos a causa del sueño estando a punto de ofrecerse para el trabajo, siendo detenida por Natsu que se acercó.
-Yo también cuidare, solo te pido de favor Luce que te quedes con mi hermana- Lucy no tuvo tiempo de protestar, Natsu tomo otra pistola y subió las escaleras, paseando de un pasillo a otro, todos los demás se acostaron acordando que los siguientes en tomar el puesto serian Jellal y Loke.
Wendy se removía inquieta en el suelo pataleando de vez en cuando despertando a Lucy que la abrazaba.
-Wendy… Wendy- la niña abrió los ojos asustada retrocediendo un poco y apretando las piernas mientras se ruborizaba levemente y temblaba.
-L…Lucy-san… n-necesito ir al baño- Lucy aun un poco adormilada sonrió tiernamente y acaricio la cabeza de la niña y se levantó tomando la pistola y tendiéndole la mano a la pequeña.
-No te sientas mal, es normal tener miedo- Lucy le guiño un ojo y camino junto a Wendy, siendo observada desde lejos por un par de ojos castaños que sonrió con ternura riendo por lo bajo y subiendo a la terraza observando tristemente el panorama apocalíptico, un panorama que sería parte de los recuerdos de su pequeña hermana, una persona inocente que no merecía presenciar algo tan horrible.
Ni su hermana ni nadie, esas personas con las que combatiría a la muerte no merecían cosas tan horribles.
Cana se levantó con la mirada perdida, toda la noche había estado callada, con el mismo dilema, no sabía qué hacer ni que sentir, las emociones encontradas de ver de nuevo a Macao, aunque por unos años había logrado pasarlo al olvido en su relación con Laxus, no podía negar que siempre siguió sintiendo algo por Macao, el hombre culpable de la mayor parte de los grandes cambios en su persona, culpable de su amor por la bebida, no tenía idea de cómo actuar, la situación no era apta, pero no podía dejar de sentirse nerviosa al tenerlo cerca, se paró tambaleante y camino hacia el almacén en total silencio, con una sola meta.
-Tsk, ¿Dónde escondía la tequila Mirajane?- Cana siguió a tientas sin ninguna luz buscando su forma de consuelo en aquel almacén parando de repente y dando un brinco cuando sus ojos dolieron al sentir la luz encenderse.
-¿Qué buscas Cana?- la serie voz de aquel que hacía años la había condenado en ese mismo lugar se dejó escuchar causando un gran sobresalto en la joven mujer que lo volteo a ver mientras el cerraba la puerta con cuidado.
-Algo que tomar, no es nada que deba preocuparte Combolt ¿tú que haces aquí?- Cana tomo su postura más desinteresada y siguió su búsqueda ignorando el sonoro gruñido que profeso Macao al saber al que se refería con "algo que tomar".
-Creí que habías dicho que tu jamás tomarías- Cana que saco de una gran caja una botella de tequila lo miro por sobre su hombro y empezó a beber sentándose en una caja y suspirando cuando termino su gran trago.
-Las cosas cambian Macao, como ya abras notado- enfatizo Cana girando levemente su rostro al mismo tiempo que sus brazos y sus manos dando a entender a lo que se refería; a su situación.
-Nunca creí que tanto- la mirada desilusionada de Macao calo en lo hondo de la Alberona que dejo de tomar para mirarlo a los ojos.
- Las cosas nunca son como crees- el Combolt bajo la vista sintiéndose dolido, sabiendo perfectamente a lo que se había referido la castaña, no podía negarlo, él no tenía derecho a quejarse sobre los cambios, cuando él había cambiado aún más, las ganas de acercarse a la castaña no tardaron en llegar, pero su piel quemaba ante el sentimiento de desilusión que él había causado.
- te vez más viejo, ¿acaso no usas cremas rejuvenecedoras?- Cana rio ante su broma y bebió de nueva cuenta de su botella casi vacía, Macao la observo y rio levemente acercándose un par de metros más.
-supongo que no tenía quien me aconsejara cuales usar- la Alberona rio de buena gana causando más confianza en el Combolt que se sentó a su lado sacando dos botellas nuevas y ofreciéndole una a Cana que sonrojada por el fuerte sabor de la tequila lo vio sorprendida.
-… Pensé que te molestaba que bebiera- Macao suspiro bajo y miro a la pared bebiendo.
-Escuche que eras la mejor bebedora de la ciudad- Cana no pudo evitar abrir sus ojos de par en par al escuchar que Macao había escuchado algo como eso de ella, no era mentira, pero nunca creyó que él se interesaría por ella y menos al escuchar algo así.
-Además… la situación lo amerita- Cana sonrió y acepto la botella, que de no haber sido ofrecida ella misma hubiera tomado, y empezó a beber compartiendo un par de sonrisas con el peli-azul, un par de horas después Macao miraba de reojo a su castaña compañera que sonrojada por efecto del alcohol no dejaba de beber y reía o balbuceaba de vez en cuando.
-Enserio Macao, sigues con la misma botella desde que empezamos a beber, me haces ver como una adicta- bufo Cana seriamente frunciendo el ceño y haciendo un mohín bastante infantil, Macao no pudo más que reír pero dejo de hacerlo cuando sintió un peso extra, causado por su compañera al recargarse en su pecho medio dormida, Macao la tomo de la cintura y le quito la botella ayudándola a caminar fuera del almacén y dejándola en su futón, el hombre acaricio su rostro y retiro un mechón castaño de forma lenta, admirando la morena piel, un suspiro salió de sus labios y se retiró a dormir al lado de su hijo, que se revolvió inquieto en su lugar y abrió levemente los ojos.
-¿…P-papa?-
-No pasa nada Romeo, tú duerme- el padre se recostó con los brazos detrás de su cabeza mirando el techo de forma pensativa.
-¿Dónde estabas?- Macao miro a su hijo de reojo y suspiro despeinándolo.
-En ningún lado hijo, tu descansa- Romeo siguió el consejo de su padre y volvió a caer dormido entre tanto Gray seguía mirando el gran rejón y jugando con su pistola.
-¡Hey! Hielito ¿todavía no acaba nuestro turno? – Natsu llego junto al peli-negro flexionando sus rodillas y recargándose en la pared observando lo mismo que el azabache.
-No lo sé, pero supongo que ya casi- acoto Gray mirando el cielo y bostezando, lo cual llevaba haciendo Natsu desde tiempo atrás.
-Hay que levantar ya a Loke y Jellal- se quejó Natsu haciendo berrinche, pero paro de repente observando dos figuras en especial, cosa que no pasó desapercibida para Gray que lo examino con la mirada.
-¿Qué miras tanto idiota? ¿Eres pedófilo o… te gusta Lucy?- Natsu grito escandalizado al oír las acusaciones pero fue callado abruptamente por la pistola de Gray que termino en el inicio de su boca como amenaza.
-Ssh, cállate idiota- Natsu guardo silencio más miro asesinamente al azabache y de vez en cuando miro a las implicadas.
-¡¿Estás loco Ice Freak?! Como me va a gustar mi hermanita- Gray rodo los ojos desesperado y miro de mala gana a su acompañante.
-Está bien, no te gusta tu hermana, ¿pero si Lucy no?- el peli-rosa guardo silencio unos minutos y observo la lejana silueta de la rubia, en silencio, pensando y advirtiendo algo que pudiera decirle que la chica le gustaba.
-No creo que me guste- fue la simple respuesta de aquel joven de extraño cabello color rosa, y obtuvo como simple respuesta, que su actual compañero se diera con la mano en la frente desesperado.
-Pero es linda y simpática- Natsu sonrió para sí recordando el momento en el árbol que habían tenido ambos.
¿y que tal? ¿les gusto? ¿no se hartan de las mismas preguntas? ¿porque hago tantas preguntas? bueno ni yo misma lo se, realmente espero el capitulo haya sido de su agrado, y merezca un review suyo, ya sea uno constructivo o para cualquier otra cosa, menos ofender, todos cometemos errores después de todo, sin mas que decir, se los agradezco, adiós y suerte.
