Como prometí, aquí esta el capítulo. Bueno la segunda parte de éste. ¡Chicas, estoy entre triste y deprimida! Me pasa como bella, me da miedo a crecer. Si, lo sñe, soy jovencísima, pero me da un pavor saber que pronto tendré que elegir el camino de mi vida… Tantos ¿Y si…? Me atosigan y no me dejan en paz…

Bueno, no las entretengo, aquí esta la mitad del capi por mi cumple numero 16 XD


10. Rescatar… ¿Qué?

— Bella, ¿qué estás haciendo tú aquí?

— Res… rescatar a… a… Edward. — gimoteé, todavía llorando a borbotones.

— ¿Res, rescatarm…

— Bella… ¿rescatar… qué?

— Pues eso, he dicho que he venido a resca… ¿Edward?

Entonces me giré. Estaba tan inmersa en la soledad y la tristeza, que no me había parado a pensar, con quien estaba en el prado.

— ¡OH! — fue lo único que salió de mis labios antes de lanzarme a él, con los brazos abiertos y llorando.

Corrí hacía Edward y salté a sus brazos, apresándolo con mis piernas alrededor de su cintura, y mis pequeños brazos se enredaron en su cuello, junto con mis dedos en su pelo. Sabía que me había ganado unos cuantos moratones en los muslos, abdomen y brazos y antebrazos. Pero no me importó.

Cosa que a Edward sí, ya que me apartó delicadamente y me dejó flotando en el aire a casi treinta centímetros del suelo, y a medio metro de su persona.

— ¿por qué…por… qué me…— ¿por qué me alejas? Repetí en mi mente.

— Bella, ¿te acuerdas? La decisión ya esta tomada.

— Pero…— intenté reclamar.

— No hay peros que valga. — me susurró mientras me dejaba en el suelo y me abrazaba. — Tomaste una decisión, al igual que yo. Ahora, vuelve con Jacob—y cuando dijo su nombre pude ver como, antes que cerrara los ojos, se llenaban de tristeza— vuelve con tu vida.

— ¿Pero…— intentó callarme pero yo no le dejé— no, no me calles, Edward Cullen.

Pude admitir que me puse muy nerviosa, y muy ansiosa. Y él sorprendido.

— ¿Como has podido dejar de luchar por mí? — inquirí, bastante alto. — Tú me amas, Edward Cullen. Me amas con locura. Yo soy quien te devolvió a la vida, tras tu obscuridad, yo fui quien te la llenó de luz. Yo fui la estrella fugaz que iluminó tu cielo negro. Yo soy la que pertenece a tu corazón…— y entonces me rendí, al ver que él se había rendido antes de que empezara a hablar.

Mis lágrimas no ayudaron en nada. Poco a poco fui viendo como nuestros corazones se decían adiós en una silenciosa despedida llena de grima y de sentimientos incontrolables.

Como aquella tarde, cuando se marchó de mi vida, me besó la frente y repitió las mismas palabras. Aunque costosamente difíciles.

— ¿Sabes? Será como si nunca hubiese existido. No volveré a tu vida, por que ya estoy muerto, muerto desde el momento en que te dejé. Desde el momento en que supe que ya no me querías. Momento en el que, tú me devolviste a la vida, momento en el que me la arrebataste amando a otro ser. Nunca más me volverás a ver. Será como si nunca hubiese existido.

Esas palabras me desgarraron completamente desde adentro a fuera. Y sólo una única solución.

— Si tu te vas, prometo irme contigo, por que el infierno significa un lugar donde tu no estés. Y ya estuve en un lugar como ese. Y no pienso volver a regresar. ¿Por qué? Porque… ¿Cómo he podido dejar de luchar por ti? Yo te amo, Edward Cullen. Te amo con locura. Tu eres aquel que me dio vida. Eres quien iluminó una habitación, cuando solo había una penumbra. Tú eres quien me dio la luz. Fuiste la estrella fugaz que iluminó mi cielo negro. Fuiste el que pertenece a mi corazón. ERES QUIEN LO HACE LATIR. ERES QUIEN ME HACE VIVIR DÍA TRAS DÍA. LA RAZÓN POR LA QUE NO TENDRÍA QUE SUICIDARME. POR LA RAZÓN QUE NO QUIERO EL CIELO SI NO ESTAS TU EN ÉL. POR LA RAZÓN QUE DEJARIA TODO SIN PENSARLO MÁS DE DOS VECES. La razón de mi vivir, Edward, eres tú.


El sábado seis, cuando es en realidad el día en que hace 16 primaveras nací, subiré capítulos de todas mis historias ( si puedo, claro) Espero que os gusteee!

P.D.: Este capítulo es uno de los que más me gusta, casi a partir de aquí... Eso que le dice a Edward... dios mio, me mata.

Al.