CAPITULO XI.
Intenté por todos los medios dormir, sin éxito alguno, solo daba vueltas y vueltas sobre la cama, me levanté de pronto y caminé hasta la cocina, al abrir el refrigerador para buscar una botella de agua, encontré un bote de helado de fresa, mi favorito, sonreí con tristeza al percatarme de las intenciones de Haruka, cerré la puerta y caminé hasta la sala, ahí encontré un par de películas, la sensación se hizo más fuerte, pues él deseaba pasar una tarde conmigo y yo me había olvidado por completo de su existencia en compañía de Seiya, me sentía en ese momento tan mal, que tomé las películas y el helado de la nevera, mis llaves y salí de inmediato, aún en camisón y con pantuflas, camine hasta el auto y me dirigí hasta el departamento de Haruka, el que había comprado solo para nosotros, sabía que se encontraría ahí, pues estaba informada de buena fuente que Michiru se encontraba fuera de la ciudad, al llegar aparque el auto y me dirigí hasta el departamento, yo ya tenía copia de las llaves, todo se encontraba a oscuras, así que entré con cuidado y sin hacer ruido, camine en dirección a la recamara, ahí estaba él sobre la cama dormido, una tenue luz iluminaba su rostro, se veía tan lindo ahí dormido, que no pude evitar sentirme atraída al verle así tan indefenso y a mi merced, me acerque lentamente a su rostro y con la mano quité un par de mechones de su rostro, por impulso o necesidad lo besé quedamente, tratando de que no despertara, aleje mi rostro del suyo y continué observándolo, de pronto una sonrisa se dibujo en su rostro, -No vas a besarme de nuevo- preguntó somnoliento, me levante rápidamente al saber engañada, había estado fingiendo, tome la almohada y la avente a su rostro pícaro que seguía con una sonrisa de oreja a oreja, sin poder evitarlo solté una carcajada y subí sobre él, que continuaba acostado, comencé a besarlo y acariciar su torso desnudo, el respondió a mis caricias y comenzó a subir el camisón lentamente, -No amor, ahora no- lo detuve, me incorporé y tomándolo de la mano lo conduje hasta la sala, lo senté en la sala y coloqué una de las películas que había dejado en mi departamento, el solo me miraba y se limitaba a sonreír, corrí a la cocina en busca del helado que había dejado y le lleve una porción a él, en silencio me acurruque junto a Haruka, tome una frazada y me nos cubrimos con ella, me recargué en su pecho y comenzó a acariciar mi cabello, -Te amo princesita, nunca se te olvide- me limité a cerrar fuertemente los ojos, besó mi frente y así como estábamos quedamos dormidos sin terminar de ver la televisión, por la mañana me desperté todavía en los brazos de Haruka, sin reproches, sin preguntas había compartido su noche conmigo, me levante con pesadez la postura en la que había dormido no me había dejado descansar, comencé a moverme y algo sostuvo fuertemente mi mano, Haruka había despertado, -Como amaneciste linda?- preguntó somnoliento, -Amanecí que es lo importante- respondí y logré a arrancar una risa cansada de él, me incliné para besarlo, -Duerme, voy a ducharme- me alejé en dirección a la recamara, -No quieres que te ayude?- preguntó picaramente, desde la recamara respondí –No es necesario, continua durmiendo, salgo enseguida- me metí directamente al baño, al salir busque lo que iba a ponerme en el closet, ahí tenía alguna ropa mía, nada formal, al abrir las gavetas, de pronto vino a mi mente imágenes de Haruka y yo viviendo como un matrimonio, y también pensé en su proposición, que pasaría si aceptaba y me quedaba con él, que pasaría si me quedaba a su lado para siempre y me olvidaba de todo el daño anterior, tratando de despejar esas ideas mías, comencé a vestirme rápidamente, opte por unos pants y amarré mi cabello en una coleta, salí de la recamara y me encontré con Haruka de nuevo dormido, me enterneció la imagen, salí del departamento y subí a mi auto, maneje con rumbo desconocido, al mirar en la calle a los niños riendo o con sus padres de la mano, no pude evitar sentir algo de envidia, yo también deseaba tener la mí propia, pero no era el momento, no hasta que acabara con ella, inhale con los ojos cerrados para envalentonarme y con mayor determinación y la fé en jamás flaquear ante lo que debía hacer maneje de nuevo con rumbo a la clínica, quería ver a mamá, en esos momentos la necesitaba tanto, bajé del auto y entré hasta su habitación, no se encontraba ahí, así que pregunte a una de las enfermeras, -Disculpe buscó a la paciente de la habitación 76- indiqué, mientras ella asentía y buscaba en su bitácora, -En estos momentos la paciente se encuentra en el jardín en compañía de una de mis compañeras, ahí puede localizarla- respondió amablemente, -Muchísimas gracias- respondí y camine en dirección al jardín, al llegar busque con la vista a mamá y di con ella, a un lado de la fuente sentada en una banca, camine lentamente hasta ella, solo la enfermera notó mi presencia. con un movimiento de cabeza le pedí me dejara a solas con ella, me senté a su lado mientras ella daba de comer migas de pan a las aves, acaricie su cabello y me miro sonriendo, pero no prestó más atención y continuo en su labor, -Mamá perdón por no venir a visitarte antes, pero estuve metida en tantas cosas, que no he tenido tiempo, sabes, la última vez que te vi te dije que sabía su nombre, ahora no solo es eso, se quien es, conozco su rostro, es bella lo admito, pero no te iguala mamita, se por que causas está unida a él y creo que esto será más fácil de lo que esperaba, él no la ama, no la quiere, el mismo me lo dijo y ahora no siento remordimiento alguno- yo hablaba como si le hablara a un objeto inerte y es que mamá prácticamente lo era –Haruka me pidió matrimonio, se quiere separar de Michiru, pero no se que hacer, Dios sabe que si él fuera libre no lo dudaría un instante, me quedaría a su lado, pero está casado todavía con ella, y ya no quiero hacerle más daño, me gustaría tanto tenerte aquí para que me escucharas de verdad, para oírte por lo menos regañándome- sonreí al escucharme, a mi edad, y todavía suplicando por mamá, me levanté dispuesta marcharme, sin embargo la voz de mamá me hizo vacilar, -Alguien se a llevado a mi pequeña, alguien se ha llevado a mi Serena- musitó, abrí los ojos desmesuradamente y me acerque a ella arrodillándome, tomando sus manos entre las mías, -No mamá nadie se a llevado a tu pequeña, aquí estoy junto a ti, soy yo Serena- dije suplicando por que me mirara, levanto la vista y me miró tiernamente, -Señorita es muy tarde ya para este solita en este lugar, no es apropiado para usted, debe irse a casa ya- fueron las únicas palabras que dijo antes de perderse nuevamente en la labor de alimentar palomas, suspiré resignada y me levanté, mamá sabía que yo existía pero en esos momentos no me reconocía o tal vez no deseaba hacerlo, inconscientemente sus palabras eran ciertas alguien se había llevado a la pequeña Serena a la dulce y tierna Serena y había dejado entre nosotros a una persona distinta a una mujer frívola a una mujer que caminaba ahora con rumbo a la salida de la clínica, pequeñas lagrimas comencé a derramar, rápidamente las limpie y me dirigí de nuevo al departamento, una vez ahí me encontré con un Haruka preocupado, -Donde estuviste todo este tiempo linda- empezaba a preocuparme por ti, pensé que tal vez alguno de tus múltiples admiradores había osado secuestrarte- dijo con sarcasmo, me acerque a el y lo besé, buscando callarlo y logré mi objetivo, -No es hora para preguntas señor, tengo bastante hambre- reclamé con cara de niña regañada, -Bien y que le preparo a mi princesa de desayunar- preguntó tomándome por la cintura, -No, no quiero comer aquí, por que no me llevas a desayunar fuera, si, por favor- suplique haciendo pucheros lo que logró arrancarle una sonrisa, -Bien pues vamos- salimos de ahí y comenzamos a caminar como una pareja de novios, hasta que llegamos a mi café favorito, nos hubiéramos ahorrado algo de tiempo si hubiésemos tomado el auto, pero me gustaba caminar junto a él de la mano, pedimos algo rápido y tomamos asiento en una mesa exterior, deseaba gozar esa mañana a su lado, al terminar, Haruka entró a liquidar la cuenta mientras yo le esperaba afuera, cuando regresó me tomo de la mano y comenzamos a caminar con rumbo desconocido, al llegar a la esquina nos detuvimos en espera de la luz roja, Haruka tomo mi rostro y me besó suavemente, en ese momento, volví a pensar en él, en Seiya Kou y lo sucedido la noche anterior, por un momento imagine que era él quien me besaba en esos momentos, el celular de mi amante sonó de pronto, al escuchar la voz de su interlocutor soltó mi mano, era su esposa, había arribado al aeropuerto, Michiru esperaba a que él fuero por ella, se negó en un principio, pero insistí hasta que de mala gana accedió, me dejó de nuevo sola en mi departamento, me besó tiernamente y con la mirada suplicante se alejo, esa mirada que llevaba algo de disculpa en ella, entre con desgano a mi departamento pues realmente quería pasar una tarde en compañía de Haruka, algo siniestro vino a mi mente, y lo lleve a cabo, llame a Seiya, en parte era por empezar el plan, y en parte por que inconscientemente necesitaba oír su voz, en esos momentos quizá no lo admitía, pero tenía esa necesidad, sobre todo después de lo ocurrido, -Esperaba ansiosamente a que me llamaras- fueron las primeras palabras que escuche de la otra línea, -Perdón si te molesto, pero es que estive pensando mucho tiempo lo de ayer, y … no estuvo bien- termine la frase entrecortada, suspirando profundamente como si me hubiera quitado un peso de encima, -Quizá para ti no haya significado nada pero para mi fue lo máximo- esas palabras me había temblar de repente, no sabía como reaccionar, por un momento llegue a pensar que para el solo fue un escape a su situación, pero esas palabras me habían dicho todo lo contrario, -No es que no haya significado nada, por el contrario, pero estamos poniendo en entredicho tu posición, Seiya, eres un hombre casado- no estaba siendo sincera, por que eso no me importaba, y sé que a él tampoco, -Serena no me hagas esto, sabes bien lo motivos de mi matrimonio, y quiero que sepas que eres la primera mujer que me hace sentir cosas que en mi vida había imaginado, tu sola compañía, me hace bien, por favor no me prives de tu compañía, por favor- la forma en que pedía, en que suplicaba me enterneció, y no sonrisa malévola se apoderó de mi inocente rostro, -Necesito verte, aunque sea para que me digas de frente que mis besos no significan nada para ti- después de todo mi tarde no iba a ser tan aburrida como yo pensaba, -Bien, mira tengo el contrato casi listo, puedo llevártelo en este momento hasta tu oficina, y hablamos, no debemos precipitarnos a algo que sucedió en un momento de locura- intenté hacerle notar que quizá era confianza lo que sentía por mí, pero sabía que no era así, -Ok, te espero, Serena que quede bien claro no tú me gustas y mucho- no espero mi respuesta y colgó, dejándome atónita, tome los documentos y me dirigí de inmediato hasta las oficinas yo también estaba ansiosa por verlo, al llegar hasta el edificio camine lentamente pensando e lo que estaba por comenzar, en lo que iba a hacer, pensaba que esto no iba a afectarme, pero era demasiado ingenua todavía, no conocía las armas con las que atacaría él, no pensé en su estrategia, no pensé que quedaría acorralada a su merced, entre directo y me anuncie con su secretaria, sonrió amablemente y me pidió tomara asiento, el mismo salió de su oficina, hasta la sala en donde me encontraba, tomo mi mano y me condujo hasta su oficina, al pasar a un lado de su secretaria indicó –Señorita, no estoy para nadie, tendré una junta muy larga con la licenciada y será para largo- mi rostro se torno rojo pero fue algo que la chica no notó, al entrar me encaro de frente –Serena lo que te dije por teléfono es verdad, me gustas demasiado, y no pienso perder la oportunidad de ser feliz, y tu sientes algo por mí?- pregunto, desde ese momento supe que se trataba de un hombre que no se andaba con rodeos, -Seiya, yo…- no supe que contestar la verdad es que me inspiraba tanto que no supe que decir, por donde empezar, iba a hablar pero algo me detuvo, eran sus labios posándose sobre los míos, al separarnos preguntó nuevamente, -Dime ahora que es lo que realmente sientes por mí, tomo mis manos en espera de una respuesta –Tu compañía me agrada, tu labios me encantan, y tu me fascinas- respondí de la forma más sincera que pude, no lo podía evitar algo tenía ese hombre que desarmaba por completo, volvió a besarme con más intensidad, y le correspondí cruzando mis brazos por su cuello, en ese momento no existía nada para mí, solo él, comenzamos a escuchar ruidos afuera de su oficina, lo que hizo que nos separáramos, pero la distancia entre nosotros no era precisamente respetable, la escena que vio su esposa al entrar no debió haberle agradado en lo absoluto pues de inmediato frunció el entrecejo, -Cariño, vine por ti, para que vayamos a cenar juntos, que te parece?- de nuevo ese rostro agrio se apodero de Seiya, ignorándome olímpicamente se acerco a él, para besarlo, Seiya giró el rostro lo que hizo que ella besara su mejilla, yo aún con las mejillas encendidas por lo anterior, me límite a sonreír, -Bueno Señor, en vista de su compromiso, me retiro, terminaremos nuestros asuntos en otra ocasión, con permiso Señora- no respondió, yo solo me dirigí al tocador, -Bien esperame afuera en seguida salgo, necesito arreglar unos pendientes- su esposa salió, detrás mío, de pronto mi celular sonó, -Voy a verte hoy en tu departamento- fueron las únicas palabras que alcancé a escuchar justo cuando entraba al tocador y ella detrás mío, miré mi reflejo y el de ella en el espejo del baño y sonreí mientras cerraba el celular y giraba mi rostro aún sonriente, su mirada me decía que estaba ahí por mí y que no era para nada bueno...
NO, NO, NO y NO, Haruka es mío, solo mío me entendiste mi querida Kira Moon, MIIIOOOO!!, no se lo presto a nadie, ni por un ratito, ni por un millón de dólares, aunque pensándolo con detenimiento, puede ser, no, que cosas digo, definitivo Haru es MIO, si tienes algo que alegar contra eso ya sabes que hacer deja tu Review… Mi estimada Marygaby, no lo había pensado pero el Mamo, también puede entrar en acción como el antiguo amor de Sere, no crees?, no entendí eso de que la historia era un SerenaxDarien, volví a checar la categoría y los personajes y estoy bien es un SerenaXSeiya, si tienes otra duda házmela saber, espero que con esta aclaración no dejes de leer por que quizá incluyamos al Mamo-chan en esta historia, él capitulo anterior fue dedicado a todas aquellas que esperaban un acercamiento más entre mis tiitos, en especial a las latosas de Drixx y 3rill Cullen que ya me traían mareada, bien queridas espero que el capítulo haya sido de vuestro agrado de ser o no ser así haganmelo saber, mi estimada Loyda Astrid lamento informarle que no solo comparte a mi tío con Sere, sino también con las innumerables señoras Kou, que existen en este lugar, pero la mera, mera es Serena OK? y para todas las demás muchas gracias por seguir leyendo.
P.D. Sailor Moon no me pertenece y jamás lo será así que no se preocupen que no he de comercializar jamás con ella, ya que le pertenece a la gran Naoko, OK? (:Besos y abrazos de YO:).
MI TIO DICE: "Hagan el amor y no la Guerra", ustedes que piensan?
