Solo un poco tarde

Solo un poco tarde. Aunque es fácil porque cuando empiezo ya no puedo parar. Debo admitir que es una de mis virtudes.

11. Aclaraciones

Su playera vieja que se ajustaba en la parte del pecho y caía sensualmente dejando ver solo una parte de los shorts. Su cabello desprendiendo un olor deliciosamente a flores cayendo por la espalda hasta debajo de la cintura. Sus muletas bajo su brazo tan frágil y hermoso. Nunca se había sentido así. No con tanta intensidad, al menos. Y estaba seguro de que ella se sentía igual.

Su playera que se ajustaba un poco a sus músculos. Los shorts que lo hacían ver como todo adolescente casi adulto (n/a:no se la terminación exacta) hasta las rodillas. Su cabello despeinado. Su pie vendado. Aún así parecía todo un macho. Y sus ojos. ¡Esos ojos la volvían loca! Y estaba segura de que él se sentía igual.

Harry sacudió la cabeza y dijo con un respingo:

-¿Qué me ibas a decir?

-Se me… olvidó –respondió Ginny. Harry frunció el entrecejo con una sonrisa traviesa. Se acercó a ella y ella a él. Se empezaron a besar. Nunca con tanta intensidad (n/a: ustedes imagínense el beso. Soy mala describiéndolos). Ella puso una mano en su cara, acariciándola. Él puso una mano en su cintura sujetándola fuerte para que no escapara. Hacía calor (n/a: Oh, oh). Ella empezó a quitarle la camisa. El le metía la mano debajo de la playera en la espalda. Se empezaban a acariciar más y más. Ginny tiró a Harry a la cama.

-Espera… -dijo Ginny con un dedo en la boca -¿Cómo me voy a acostar?

-Ginny, siempre arruinas los momentos románticos.

-¡Quiero estar cómoda!

Harry le agarró las muñecas y la empezó a besar lentamente mientras Ginny se sentaba en sus piernas. Ella empezó a quitarle la camisa pero en ese momento se abrió la puerta. Se separaron acalorados. Era Hermione. Estaba muy colorada y sorprendida.

-Ah… yo… lo siento, pero debía… hablar con Ginny… No estabas en tu… cuarto y… supuse que estabas… aquí –decirlo justo después de cacharlos era difícil.

-Yo… claro. Vamos y… hablamos –dijo Ginny. Decirlo justo después de estar a punto de ser cachada era difícil.

-Sí, ve… nos… vemos –dijo Harry. Decirlo justo después de estar a punto de ser cachado era difícil (n/a: lo siento, me agrada repetir hoy las frases, como se habrán dado cuenta).

Ginny salió de la habitación con Hermione. Que vergonzoso había sido eso. Pero no era su culpa, era de él por ser tan sexy. Llegaron a la habitación de huésped donde estaba Hermione. Casi en la azotea (n/a: mi sueño de una madriguera gigante). Hacía frío.

-¿No te da frío estar acá?

-No, Ron puso una calefacción mágica –sonrió Hermione.

-Mmm…

-Pero no me cambies el tema –dijo Hermione abriendo la puerta.

-Oh, oh –dijo Ginny mirando atrás al ver que la puerta se cerraba. Tuvo escalofríos.

-Oye no es mi culpa cacharlos a punto de perder la virginidad.

-¡Ah! ¡Hermione! –Ginny le aventó una almohada.

-Creí que estaban preocupados. O que al menos él lo estaba. No que era un buen momento para…

-¡Hermione! ¡Creí haberte conocido! –se sentó con cuidado en la cama –Ahora… ¿Qué planean tú y mis hermanos?

-Nada –dijo Hermione. La sonrisa se le había borrado. Ginny, que estaba jugando con la colcha volteó a verla. Hermione trató de volver a poner su sonrisa sin mucho éxito.

-No me puedes mentir.

-Lose… pensé que se lo ibas a decir a Harry…

-Oh, ese era mi plan pero… surgieron circunstancias de suma importancia.

-Oh, sí. Circunstancias que ayudarían al futuro. ¡Claro, como olvidarlo! Circunstancias de suma importancia –repitió Hermione con sarcasmo.

-Sí ayudan al futuro… si alguna vez me embarazo será el hijo del siglo.

-No lo dudo… -dijo Hermione sarcásticamente.

Todo sucedió muy rápido. La casa tembló. Las luces parpadearon amenazadoramente. Se apagaron y tembló otra vez. Hermione se había hecho un corte profundo que sangraba mucho en la mejilla al caerse una parte del techo. Entre escombros, Hermione buscó a Ginny a tientas. Al encontrarla, la cargó y salieron de la habitación.

-¿Estás bien? ¿No estoy pesada? –preguntó asustada Ginny.

-Eso no importa. Creo que se han pasado un poco –añadió más para sí misma que para Ginny.

-¿De qué hablas?

Apenas habían bajado dos escalones cuando la casa volvió a temblar. Harry subía las escaleras como podía con el pie.

-¿Dónde están todos? ¿Qué está pasando?

-No tengo idea, Harry –dijo Ginny. De pronto se había dado cuenta de que estaba parada -¿Hermione?

-¿Hermione? ¿Qué tiene ella?

-Estaba a mi lado… ella me sacó de su habitación cargada.

-¿De qué hablas? No había nadie a tu lado.

-Claro que sí… Hermione estaba a mi lado –replicó Ginny. Se empezaba a enfadar.

-Ginny, saliste sola del cuarto de Hermione.

-¡Eso no es cierto!

-Quizá te dejó afuera y se metió en su habitación.

-¿Cómo se va a meter en su habitación si está…? –Dijo Ginny abriendo la puerta -…en escombros.

-Sí, pero eso no es raro… digo… la casa tembló, toda la casa se está derrumbando…

El cuarto estaba oscuro, sin luz. La única luz que se reflejaba era la de la luna, en el techo… bueno, ya sin techo. Daba miedo. Hermione no estaba ahí. ¿Dónde estaba Hermione?

-¿Dónde esta Hermione? –preguntó Ginny.

-Te digo que no estaba contigo…

-Después de que me sacó de tu habitación nos vinimos a su cuarto para platicar y luego pasó esto.

-Sí, pero tú no saliste del cuarto con Hermione y ella no está ahí.

-¿Te estás escuchando? ¡Eso es una locura! Muy apenas puedo caminar sin mis muletas y…

-Tus muletas están ahí –dijo Harry señalando atrás de Ginny. Volteó y las vio.

-¿Qué?

-Ginny, no sé de que hablas pero debemos preocuparnos por los demás, ¿no les habrá pasado nada?

-No lo sé… ¡Ya me confundí!

-No, yo me confundí…

Hubo otro temblor. La puerta del cuarto de Hermione se cayó. Las escaleras se movieron amenazadoramente.

-¡Vámonos! –dijo Harry cargando a Ginny. Estaban bajando las escaleras y volvió a temblar. ¿Qué estaba pasando? Estaban en el penúltimo escalón y volvió a temblar. Todo estaba oscuro. Harry resbaló y Ginny cayó encima de él lastimándose su rodilla.

-¡Aaah!

-Lo siento… yo… ¡Ay!

-Shh… -pidió Ginny con un dedo en los labios. Aguzaron el oído. Algo les pasó por a lado. Se les erizaron los vellos. En la penumbra alcanzaron a ver el pelo negro de la otra vez -¿Harry? Tengo miedo…

-Shh… -pidió ahora Harry. Aguzaron el oído. Se escucho un pequeño ¡piip! Y todo volvió a la normalidad. Las luces se encendieron y vieron todo destrozado. Harry se paró lentamente a escudriñar alrededor. ¡Y pensar que horas antes estuvieron a punto de…! No, todavía no habían vuelto a la realidad: volvió a temblar. Harry se tambaleó y Ginny lo sujetó por la cintura. Le tomó la mano y se miraron a los ojos. Volvió a temblar.

-¿Qué está pasando? –preguntó Ginny con la voz ahogada. Las lágrimas estaban a punto de desbordarse. Harry le acarició la mejilla con el dorso de su mano izquierda. La luz se volvió a ir.

-¡Qué romántico! –dijo alguien en la oscuridad. Después una risa espectral. Ginny le apretó la mano a Harry.

-¿Qué va a pasar?

-No losé, Ginny… -Harry miraba de un lado a otro. Por primera vez, Ginny veía que tenía miedo. Entonces lo comprendió: temía por ella.

-¿Temes por mi? –preguntó Ginny enojada. Harry lo miró sorprendido.

-Ginny, -empezó Harry como si estuviera diciéndole a un niño que robar es malo –sales del cuarto de Hermione sola diciendo que ella está contigo. Tiembla a más no poder, estamos sin varitas y alguien está escuchando esta conversación con nosotros por una parte de la oscuridad…

-No, nene… justo a lado de tu noviecita –dijo la voz desconocida de mujer. En efecto, estaba una sombra junto a Ginny… no, la tenía acorralada.

-Harry, la perra desconocida me tiene acorralada –Harry no pudo contener una carcajada –En serio, Harry. No puedo respirar –La risa cesó de inmediato. No entendía el tono de Ginny: ¿era eso diversión? –Descuida –dijo Ginny con una risita encantadora que hizo que Harry se encontrara en las nubes con tormenta por la situación –ya me encargo yo.

De la nada hizo un movimiento de karate muy rápido que hizo que la mujer se tirara al piso adolorida. Ese sonido si lo conocía muy bien. No tenía duda de quien era.

-La regaste –dijo Harry ayudándola a levantarse.

-Losé… desde el momento en que hablé cerca de Ginny.

-Sí, amiga… no debiste hacerlo.

-¡Hermione! ¡Te cacharon! –gritaron todos desde detrás del sofá. Charlie presionó un botón de un control y las luces volvieron.

-Claro, el control de las cámaras- dijo Harry.

-Te dije que planeaban algo –dijo Ginny.

-En realidad no se lo dijiste porque… -empezó Hermione. Todos la miraron haciendo que los tres se sonrojaran –La interrumpí cuando se lo iba a decir.

-Claro… -dijeron a coro los Weasley.

-¿Puedo preguntar porqué? –dijo Ginny enfurecida.

-Tres razones… -empezó George Weasley bostezando.

-Una: día de los inocentes –continuó Fred. Harry y Ginny ponían cara de asombro y enojo.

-Dos: teníamos que probarle a Harry que te puedes defender para que no se ande preocupando por ti –la interrumpió George. Ginny quitó la cara de enojo y Harry la puso más pronunciada.

-Pero no te emociones, Ginny. Nosotros también te teníamos que probar algo… -dijo Percy.

-¿Qué?

-Que Harry siempre se va a preocupar por ti –dijo Hermione sonriendo con ojos tiernos. Los dos se miraron con ternura. Harry de repente volteó con cara traumada:

-Todo eso está bien –dijo Harry –Pero… ¿no creen que se pasaron? –dijo poniendo cara de furia al señalar la rodilla de Ginny.

-¡Sí! –dijo Ginny señalando el pie de Harry y todos los cortes de Hermione, Harry y ella.

-Bueno, eso no era parte del plan… -admitió Ron.

-Pero resultó bueno, digo… fue más dramático… -dijo Bill. Todos se morían de sueño menos Hermione, Harry y Ginny.

-¿Cómo le hiciste para desaparecer de mi lado? –preguntó Ginny volviéndose hacia Hermione.

-Nunca estuve a tu lado –dijo Hermione enarcando las cejas.

-Te lo dije –dijo Harry. Ginny ponía cara de curiosidad.

-Me quedé en la habitación y me desaparecí. Te hice un hechizo.

-Suficientes explicaciones por hoy… ¡Tengo sueño! –dijo Fred.

-Eso les pasa por causar tantos problemas…

Suficiente por hoy… la verdad… ya voy a escribir el epílogo C: … losé. Duró poco pero me gustó como quedó… ¿a ustedes no? Bueno, díganmelo en un review! Ahora… no se preocupen (que preocupados están jajaja).. la otra historia ya la estoy escribiendo.. voy como en el capítulo 3 y si están largos.. jajajaja…. Cuidense, nos leemos!