-Se sienta en un taburete con una guitarra- Esto va dedicado a Darkela, Yurripe takumi, Serena Azul, meikojoker... Las amo -se aclara la garganta y empieza a tocar- Cuando no estás aquí la vida se hace corta... Cuando tu no estas aquí~... Chiquita no soy nada... Gracias. -lanza la guitarra a la verga- \(; 0 ; )/ VUELVAN A MI, YO LAS HAMO, LES LANZARE PIROPOS Y HARE UN BAILE EN TUBO SI ES NECESARIO.
Por otro lado, a las que si se reportaron la semana pasada -saca su tablet-
AO8: JAJAJAJAJAJA EXACTO XD DE CUALQUIER LADO. Todas aqui quieren a Sore y yo aun no entiendo por que coño lo quieren xD es un desgraciado psicopata y loco, pero bueno, Yuuri es la parte blanca y Sore la negra... de forma muy figurativa. Lo que pasa con las personalidades diferentes en una persona es que realmente son y se creen una persona completamente diferente, ellos juran que están hablando con alguien a su lado y que cualquiera lo puede ver igual que él, por eso quiero que se sintiera como si de verdad hubiera otro personaje ahí aun cuando solo es Yuuri hablando consigo mismo y cambiando de comportamiento. Sore estaba antes, pero se reflejaba de manera distinta, Yuuri se altero con todo lo que pasa y Sore tmbn, es una forma de dar seguridad al verdadero Yuuri, por eso su actitud y maneras. Aunque es buenoq ue te guste TwT Estoy tecleando a la velocidad de la luz y espero que se entienda todo lo que puse aqui. Marica ese Especial me dio cague, idk porque, pero me dio un cague terrible. SOMOS DOS HERMANA MÍA -se va a correr gaymente con ella-
Toti: No te vayas de Parranda tan seguido coño :'v casi te dedico la cancion de arriba a ti tmbn. Aun falta mucha porqueria por pasar we :'v mis bebes sufrennn. Nemesis es quien aun ahora me persigue en mis sueños cuando se trata de este fic, sufroh. -Se sienta en el sillón frente a un escritorio- cuentame mas de tus teorias.
Gracias a: Elizabeth Koizumi por el Fav :3 eres un amor.
Hay un cierto placer en la locura que solo un loco conoce.
Destructive Instinct
— ¡Quien es el paranoico delirante ahora!—la mala situación no impediría que demostrara su victoria.
— ¡CÁLLATE NIKIFOROV! —Quisquillaron casi a la misma vez.
Aquella flecha los hizo salir del lago, vestirse tan rápido como su empapado cuerpo se los permitía. Dando inicio a la carrera llena de adrenalina a pasar esos tres kilómetros para el anochecer. Yuri de una patada asesinó al Walker que se cruzó en su camino, Otabek evito que cayera al suelo, ayudándolo a mantener el equilibrio. Mila lanzó una flecha, siendo metálica y con tal velocidad que atravesó a un par.
Viktor y Yuuri tomaron la reja visiblemente improvisada, una especie de poco común barricada. Al abrirla los demás pasaron, ayudándolos a cerrarla, que fueran lentos no impedía que se conglomeraran y pudiera complicarse la situación hasta términos no mensurables.
Alejándose un poco y carentes de aire tan solo se dejaron caer al suelo, jadeando y algunos tosiendo un poco, recobrando el oxígeno que sus pulmones exigían. Viktor parpadeo repetidamente, veía borroso.
—Me... muero...—Phichit mantenía una mano en su pecho, su pulso se encontraba tan acelerado que su órgano vital aparentaba querer salir de su cuerpo.
—ya es muy noche... De nada serviría ir tan a ciegas ahora que está confirmada la presencia de más personas. —movió el cuello, sintiendo los huesos crujir. —Busquemos donde pasar la Noche, mañana por la mañana nos alejaremos tanto como podamos.
—Si son personas... vivas, no deberían ser malas ¿verdad? —Yuuri quería creer que, al igual que ellos, se trataba de buenas personas a pesar de la flecha que pudo haberlo asesinado.
—Dudo muchísimo que sean buenas cerdo.
—El problema es que un Walker por muy peligroso que sea a nosotros, un vivo es diez veces peor. —opinó el peli plata restregando sus ojos. Yuuri bajo la mirada
¿Es muy iluso por su parte querer creer que, gente viviendo la misma temible solución, sea como mínimo compasiva?
—Como sea, busquemos donde quedarnos. —repitió haciendo caras, Yuuri ladeo la cabeza, mirándolo muy atentamente. Se notaba tan cansado que no querer admitirlo es ridículo.
Dejó caer el balde de agua sobre el can, que al poco tiempo se sacudió el exceso de líquido, mojando al coreano que permanecía indiferente, a pesar de molestarse a medias por acabar empapado hasta la médula. Minho jugaba en el agua, en estos momentos es en los que se arrepentía de haberse quejado por el maldito riachuelo que arruinaba su sueño por las mañanas.
Por pensar en tonterías acabo en el suelo con el perro encima suya lamiendo su rostro, quizás una muestra de gratitud por el baño y haber dado la comida que seguramente no veía en mucho tiempo. Acaricio tras sus orejas con resignación, ese animal no se separaría ni a sol ni sombra de él, está clarísimo.
Minho, en una especie de arranque de celos imitaba al otro can, la oleada de baba lo dejaría sin piel, por lo que se dio la vuelta, levantándose al poco tiempo y sacudiendo la tierra de su ropa holgada y mojada, ni modo que iría con la misma ropa que encontró en el misterioso cuarto del horror.
Una retahíla de disparos hizo eco en el lugar, dejándolo dudoso y curioso de ¿Por qué últimamente andaban obsesos a disparar? Alcanzó a ver unos aviones la semana pasada, aunque quería saber de dónde venían y su motivo para sobrevolar la zona a cada segundo. La paranoia llegaba lentamente debido a esto.
En un principio, con cierto narcisismo y ego de más llego a imaginar que se trataba de él, luego de reconsiderarlo bastante eso no tendría sentido ¿Para qué estar sobrevolando a un patinador profesional en pleno apocalipsis? O peor aún, un odioso de su calibre.
Los tiroteos se volvieron explosiones y alcanzó a visualizar la enorme nube de humo negro producida. Esto plantea algo muy sencillo...
Tenía que irse de ahí.
Qué sabía él si la razón de mantener a la gente retenida en la zona es para deshacerse de ellos. No tenía forma de saberlo, lo que si es que podía trazar alguna ruta por la cual estos "soldados" o militares no cruzaran para escaparse, a los demás tomaría una eternidad llegar justo a donde estaba, hacer un poco más corto el camino no hacía ningún mal.
Por otro lado, la idea de irse de su casa, dejar el sitio donde tantas vivencias tuvo no solo con Phichit sino con su familia también, con su pequeña hermana... No quería irse.
—Keyowo no te queda mal...—murmuró acariciando la cabeza del recién adoptado perro. —A Hye le habrías gustado mucho. —suspiro con tristeza, caminando de regreso al edificio. Las paredes con grandes manchones de sangre, también en el piso, recordaba perfectamente cuando tuvo que "matar" a sus vecinos... Aún sentía mucha pena por esa anciana que fue dueña del edificio, abandonada por su hijo y que lo saludaba cada santo día.
Es irónico pensar como odiaba que hiciera eso y por lo general no respondía, para extrañarlo ahora. El escandaloso que tenía por vecino, el drogadicto payaso del cuarto piso... Extrañaba a todos los imbéciles que odio desde que se mudó.
La ironía terminaría devorándolo.
"¿Me enseñas a patinar, Hyeongje?"
—Aquí debe estar bien por hoy...
—No siempre podremos dormir en una cama, supongo. —suspiro Mila cruzada de brazos, lo único que encontraron de fácil acceso fue un almacén, lleno de herramientas de construcción. De haber un terremoto, morían ahí, de todo tipo de formas.
—Al menos huele de modo soportable. —Otabek dejó el bolso en el suelo, moviendo un poco el hombro, llevar todas las armas que no usaban a cada rato se hacía molesto, sin embargo, no pensaba dejarlas ni por error, quién sabe si en algún momento llegaban a necesitarlas.
—tanta carrera me dio hambre. —un crujido hizo al tailandés carcajearse. —Y a Yuuri también.
—Tiene mucho sin comer tanto como puede, claro que el puerco desnutrido tiene hambre. —bufo Yuri sentándose en una de las mesas. Viktor se volvió a restregar los ojos. —Hey, pásame el bolso, antes de que Yuuri lo haga.
—Búscalo tú. —farfulló negando con la cabeza un poco. Yuri entrecerró los ojos.
—te vas a terminar hundiendo los ojos de tantos que lo haces, parece que el efecto del agua no te espabilo del todo.
— ¿Agua? —lo miro un poco confuso.
—Sí, agua, la del lago...—el peli plata hizo una mueca, mirando a otro lado. —Como sea, a comer.
El morral donde llevaban la comida ya no sé podía notar tan lleno, posiblemente duraría una semana con la rutina que llevaban de solo dos comidas, entre el desayuno y el almuerzo hasta el momento en que decidieran dejar de caminar y buscar donde dormir. El silencio que llevaban es incómodo, muy, muy incómodo, mirándose entre ellos de vez en cuando.
—Pensé que tal vez yo podría vigilar hoy. —se ofreció con cierta suavidad, Viktor por su simple expresión está irritado, su bufido dio a saber que posiblemente tendrían una larga pelea verbal.
—Ni en sueños, seguiremos como hasta ahora. Yo vigilo.
—Necesitas descansar Viktor, por una vez déjanos a nosotros hacerlo por ti. —suplico Phichit. —te vas a enfermar de lo poco que duermes
—Estoy bien, dejen de molestar con el asunto ¿Quieren?
—Pero... ¡¿Por qué eres tan necio?! —quisquillo Yuri con la misma irritabilidad que el otro ruso. — ¡Queremos ayudarte y evitar que tengas cara de mapache! Beka vigila hoy y tú te vas a contar ovejas patinadoras.
—Ya he dicho que no, el único que cuidara de ustedes mientras duermen seré yo, luego no quiero que estén por ahí como unos sonámbulos.
— ¿Igual que tú?
—Al menos yo sí puedo disimular el sueño ¿Te recuerdo cuando te dormiste en pleno salto y tuvimos que llevarte al médico por romperte la nariz y un diente? —Yuri se puso rojo hasta las orejas, que viniera con esa clase de chantaje es muy rastrero por su parte.
— ¡Eso no tiene nada que ver ahora!
—Te pudiste romper el cuello, casi te matas, así que, si alguien de todos nosotros va a vigilar soy yo, punto final y se-
—Yo vigilare.
El silencio se hizo presente nuevamente, ahora con la vista fija en el japonés que jugaba con sus gafas, sentado en una mesa y las piernas cruzadas, su sonrisa burlesca daba malos presentimientos a todos. Viktor negó con la cabeza, ahora con mucha más razón no dejaría a ninguno hacerlo. Yuuri se bajó de la mesa, caminó hasta su pareja y conociendo la respuesta que daría...
—A menos que lo hagas por tu cuenta...—dado lo agotado que se encontraba el peli plata, al japonés no costó trabajo tomar uno de sus brazos y doblarlo tras su espalda. —... Sería a la fuerza, tú decides...
—Mal-dita sea Yuuri...
— ¿Deberíamos detenerlo?
—Déjalo, así se le bajan los humos al anciano. —gruño Yuri cruzado de brazos.
— ¡Ya está bien, lo haré, pero suelta! —quisquillo luego de unos largos minutos. Yuuri tenía su fuerza a pesar de todo y no es algo que pusiera en duda. El japonés sonrió soltando la extremidad, satisfecho y alegre.
—Gracias por ceder. —beso la mejilla del peli plata. —Ahora, si me disculpan saldré a jugar un poco. —despedía tomando la espada y un fierro que se encontraba por ahí tirado.
—No hagas mucho escándalo, se van a aglomerar. Es vigilar, no tirar a matar. —explicó Otabek mirándolo dudoso, este plan si que no es el mejor hasta ahora, el problema sería volverle a poner los lentes, usualmente estaba menos activo o aturdido cuando eran devueltas las rotas gafas.
—Hai, hai, Oto-san. —saco la lengua guiñando un ojo, salió del almacén con destacado movimiento, clavando la espada en la cabeza del único Walker que se encontraba chocando como idiota contra la entrada. Se miraron entre ellos mientras Viktor sobaba su hombro.
—Muy bien ¿Quién va a vigilarlo a él? —suspiro el kazajo cruzado de brazos, Yuri resoplo tomando su pistola de la mesa en que estaba, guardaría una distancia considerable a ver que hacía.
—Que buen plan el de ustedes. —comentó Viktor con burlonería, Mila dio un pequeño lepe a este.
—Mira el otro lado bueno de esto... Yuuri ha cedido a su otra personalidad para cuidar de ti, es muy lindo. —rio Phichit con suavidad. —Ve a dormir Viktor, esas ojeras no se desaparecerán con solo 3 horas de sueño.
Con cierto rencor Viktor se fue a una esquina, sentándose en esta y cerrando los ojos, no pasaron ni unos 5 minutos para que se durmiera, Phichit tomó ventaja de su estado de "coma" para sacar una foto, si algún día las lograba revelar se encuentra seguro de que a Yuuri fascinaría tenerla, aun si este lucía muy avergonzado.
Mila se recostó de Otabek, una vez sentados en el suelo duro y frío, por no decir que mugriento. La pelirroja se quedó observando al tailandés que jugaba un poco con la lente de la cámara y ponía un rollo nuevo.
—El tema de la doble personalidad de Yuuri... Te lo tomas con mucha tranquilidad.
—Desde que lo conozco pensé que la tenía. —admitió viéndola. —Siempre a sido muy inseguro, solo que al patinar... Todo eso se esfumaba, no parecía él mismo al hacerlo a pesar de sentirse así. Yo notaba como si alguien más tomará su lugar para mostrar sin la vergüenza que lo caracteriza, todo lo que siente.
— ¿Nunca sugeriste que fuera a un psicólogo? Dudo que eso sea algo muy normal. —Opino entre la conciencia y el sueño.
—Solo era una teoría, no creí que en realidad la tuviera. Digo... Patinaba con más soltura, se veía más seguro, algunas personas son así, se sienten mejor haciendo alguna cosa, no por eso hay doble personalidad.
—Lo que no comprendo es su forma tan extraña de actuar... además de que mueve la cadera mejor que yo, me siento insultada. —arrugo un poco la nariz, el contoneo de Yuuri la hizo sentir más machorra que nunca en su vida, como si bañarse frente a todos esos hombres no fuera suficiente.
—Es... lo opuesto a Yuuri, coqueto, decidido... Con ganas de matar... Tal vez esto lo afectó más de lo que se puede pensar, incluso Sore se pudo haber alterado a lo que era en un inicio. La libertad o sensación que daba patinar ahora la entrega deshacerse de los Walker.
—Menudo enredo.
—Y que lo digas. —bostezo, dejando la cámara delicadamente en el suelo. —Hasta cierto punto... es mejor así.
— ¿Por qué?
—Así nuestro verdadero Yuuri sigue ahí. —sonrió con alegría. —Su parte tímida... la que todos hemos conocido sigue ahí, no la ha perdido a pesar de la pesadilla que estamos viviendo.
—Supongo que si... Es un alivio. —concluyó Otabek hasta caer dormido, roncando pronto. Mila quiso tomar el muñeco de felpa del bolso y metérselo en la boca a ver si se callaba. Phichit tampoco tardó en dormirse, Viktor permanecía como un muerto en su rincón y por su lado...
—Es una pena que no estés aquí... Tú habrías entendido mejor todo esto. —murmuró con pesar a sí misma, Sala fue más amiga de Yuuri, prácticamente la única que conocía, pues de resto solo tenía amigos hombres el japonés.
Ahora tenía curiosidad ¿Sala y Yuuri habrían sido algo? La actitud tan dominante de la italiana iba perfecta con la pasiva y retraída del japonés, una duda más que se planteaba, una de tantas...
— ¡Moo! Mendotse...—bufo con aburrimiento, mirando a los lados, no llegaba ningún Walker, resultaba tan tremendamente decepcionante. —Yo quería divertirme aquí fuera, no estarme congelando el culo por nada.
—Viktor está descansando, no es "Por nada"
—Que si, que si, el centinela por fin descansa, pero por favor, muero de aburrimiento aquí. —se quejaba alto, con intenciones de llamar la atención. Yuri negó con la cabeza, debió suponer que algo así pasaría, aparte de todo ¿Por qué hablaba en voz tan alta?
No entendía ni medio pepino de cómo funcionaban las dobles personalidades, pero estaba casi seguro de que no hablaban en voz alta, al menos así lo vio en películas. Bostezo y se rasco un ojo, también tenía mucho sueño, sin embargo, su sueño sería cuanto menos desastroso de dejar solo al japonés fuera, por más fuerte que este sea, con lo descuidado que se maneja terminaría muerto y eso NO podía pasar.
La imagen de Yuuri desnudo lo invadió, su cara roja de vergüenza, a pesar de que una vez ya lo había visto desnudo en las aguas termales -porque las demás veces huyo cual cervatillo ocultando cierto bulto- no dejaba de tenerlo ciertamente fascinado. No es que fuera delgaducho, o nada marcado, de hecho, era sorpréndete su capacidad de tener el cuerpo que tenía después de soberana gordura. Simplemente era...
Lindo... Muy lindo.
Su imaginación encarnizada al tópico de la pervertides en la adolescencia, se hizo una imagen muy, muy rara. Yuuri mostró caras particulares a la hora de hacer Eros, seductoras e insinuantes que dieron lugar a dichas imágenes mentales. Hasta lo mas raro que fue soñar con él diciendo su nombre y finalizando con un "Te amo". Como deseaba que eso no fuera un sueño...
—Oi ¿Te quedaras ahí toda la noche o harás más llevadero mi aburrimiento como mínimo? —respingo ante la pregunta, no pensó que lo había notado, su escondite es poco práctico.
—Que molesto eres Cerdo. —gruñó levantándose y sacudiendo la suciedad de su ropa, Yuuri dejo salir una risita traviesa. Ambos se sentaron en un tronco que se encontraba ahí tirado, Yuuri jugaba con el fierro en su mano. — ¿Puedes dejar de mover esa cosa?
—Estoy aburrido. —lo clavo en el suelo, haciendo un puchero. —Se supone que deberían haber Walkers por aquí, es decepcionante.
—Estamos huyendo de gente que nos lanzó una flecha más temprano ¿Y te quejas de no hayan Walkers? Estás loco.
—Qué extraño, pensé que tu coincidías conmigo. —cerro un ojo y Yuri alzo una ceja, confuso por el comentario. —Matarlos es divertido, como la sangre putrefacta sale de sus cabezas al aplastarlas o clavar un objeto filoso.
—Repugnante diría yo. —bufo cruzándose de brazos. Definitivamente no es Yuuri.
—Oh... así que es eso... Siempre hemos estado en el frío, caer al hielo y congelarte el culo, ahora es caliente, la sangre cuando cae me gusta cómo se siente, es lo contrario al frío que simboliza la muerte. —su sonrisa torcida causo un escalofrío al rubio. —Quiero seguirla sintiendo, sentirme más vivo.
—Peligrando tu vida no hará que te sientas más vivo Yuuri, es contradictorio.
—Llenarte de adrenalina por el miedo a morir dice lo contrario, el corazón acelerado. Así como estas ahora. —la espada fue puesta al cuello del ruso que lo miro con cierto temor. — ¿No te gusta? La único que ahora quiero probar, es que se siente mejor, si la sangre de un Walker o la de alguien que está vivo.
—Cer-Cerdo...
—Por otro lado, esperare a tener el chance. —clavo la espada en el suelo, cruzando las piernas y apoyando la cara en su mano, mirándolo coqueto y sonriendo del mismo modo. —De nada me sirve estar matando si al final del día quedo solo al experimentar cosas nuevas.
—Qué forma de hacer ver tu preocupación en nuestra vida. —se sobo el cuello, un poco de sangre quedo en sus dedos por un pequeño corte que ahí quedó. —Podrías evitar hacer alguna tontería...
— ¿Por qué? Las tonterías es lo que nos mueve ahora. Ir a corea, como si Seung fuese a estar vivo para cuando lleguemos. —carcajeaba con fuerza—Sería divertido llegar y verlo como un Walker, hacer que Phichit vea cuando lo mate.
—Estará vivo, de eso no hay duda. —el comentario fue hecho para llevar la contraria más que todo. Yuuri solo un pequeño mechón de cabello que se vino hacia adelante. —Todos estaremos vivos.
—Ummm... ¿Quién lo dice? Cualquiera puede perecer en menos de un segundo, Mila, Otabek, Phichit, Viktor, Tu e incluso yo. —su postura no dejaba de ser insinuante, como si tratara con éxito rotundo seducir al adolescente.
— ¡Sobre mi cadáver tú te mueres! —exclamo un poco alterado por la sola mención de algo tan horrible.
— ¿Te gusto? —preguntó ligeramente sorprendido, Yuri lo miro como si otra cabeza le hubiera salido, pensó que había quedado más que claro la otra noche que...
Oh... claro... se confesó a Yuuri, no a Sore.
—Tch, para ti ya es obvio, para que decirlo. —gruño mirando a otro lado, realmente esto de la doble personalidad es todavía más caótico de lo que pudo imaginarse, un dolor de todo.
—Ummm Que pena, soy cerdo con dueño. —guiño un ojo mostrando el anillo dorado en su dedo. —Aunque... Nunca está de más tener algo en caso de perder lo otro ¿No te parece?
Tiro de Yuri hasta ponerlo encima suyo, el rubio se puso completamente colorado. Yuuri se relamió los labios, acercándose y besando al ruso sin previo aviso a este que tan solo se dejó, pegándose al cuerpo contrario, las piernas de Yuuri se enroscaron en su cintura, mientras sus brazos pasaban por su cuello y los dedos se enredaban en el cabello claro. Yuri abrió los ojos, mirándolo por un momento.
Esto no era lo que quería.
Ser una simple opción, tenía dignidad. Como dato aparte, no quería a Sore, quiere a Yuuri. Ambos tan diferentes que le es imposible seguir de largo con esto. Se separó del modo más brusco que pudo, con notable molestia a pesar de que Yuuri lo observaba con curiosidad.
—Eh, no me quieres tanto. —rio travieso.
—No a ti precisamente. —el japonés no comprendió que quiso decir pero tampoco preguntó por ello, tan solo comenzó a tararear mientras jugaba de nuevo con el fierro, rezando por que algo que pudiera matar apareciera.
— ¿te pasa algo?
—No sé porqué tengo tanto sueño, se supone que dormí anoche. —bostezo por novena vez esa mañana.
—dormir en el piso es un asco. —gruñó Otabek en tono de ultratumba, ahora todos podían vanagloriarse de tener ojeras, ninguno durmió bien, una parte por el lugar que escogieron para descansar y por otra, debido al estrés que se cargaban encima.
A pesar de que se veían como la mierda -dicho con tanto tacto como Yuri tenía-, Viktor es quién peor aspecto lleva, una especie de palidez y estado demacrado a pesar de haber dormido más que el resto. Yuuri iba a su lado mirándolo de reojo, esperando alguna queja de su parte, no podía ser posible que nunca dijera si se sentía mal o algo del estilo.
—Tal vez deberíamos descansar un rato más. —se detuvo, Viktor frunció el entrecejo, dirigiendo su mirada al japonés. —te ves muy mal...
—Estoy bien, no es importante. —negó, sus ojos ligeramente irritados y un pequeño apenas notable carmín en sus mejillas. Dejo ir un gran jadeo, miles de escalofríos llenaban su cuerpo.
—Puedes estar enfermo, quizás podamos esperar un poco a que te sientas mejor. —insistía con preocupación genuina. Antes de que Viktor siguiera en el mismo plan, resonó un disparo y pudieron ver la bala caer al suelo, el peli plata se sobo un poco el brazo, sintió la fuerza del metal ahí pero no llego a traspasarlo. Otabek alzo la metralleta que llevaba en manos, Mila tomo una flecha, buscando con la mirada.
— ¿En dónde están? —preguntó alterándose, no los veía por ningún lado. Viktor se dio la vuelta, buscando al igual que los demás.
— ¡Les sugiero bajar las armas! —De entre los callejones y lo que aparentaba un pequeño parque salieron algunos hombres, Otabek apuntaba a los que veía, retrocediendo hasta chocar con la espalda de Yuri, quién intentaba catalogar como vulnerable y lanzarse a atacarlo o algo, lo que fuera.
—Dame una buena razón para hacerlo. —Viktor saco su pistola, apuntando al que, aparentemente es el líder de ese grupo de uno hombres, de aspecto espantoso y que daba mala espina aun sin armas.
—Oh vamos, solo queremos negociar un poco, estamos siguiéndolos desde hace un buen rato y sería una pena acabar todo esto por las malas ¿No crees? —el marcado acento francés hizo un poco difícil para él entender sus palabras, por no decir que miraba con atención su arma, dando un pequeño paso atrás, cubriendo a Yuuri.
— ¿A si? ¿Y por qué tanto interés? —entrecerró los ojos.
—En estos días es muy difícil encontrar gente, los bitters se encargan de acabar con ellos, por eso no podemos evitar interesarnos en cualquiera que aún se mantenga en pie. —sonrió malicioso. —Me presento, me llamo Anatole, a juzgar por tu voz eres... ¿Alemán?
—Ruso. —corrigió, Otabek no bajaba el arma bajo ningún concepto, ahora todos casi agazapados contra los demás en caso de que atacaran a uno.
—Oh, interesante. Y si no me equivoco quién esta tras de ti, el de ojos bonitos es ¿japonés?
—Te voy a volar la maldita cabeza como lo sigas mirando. —advirtió.
—Tranquilo, tranquilo. Como dije antes, solo vinimos a negociar un poco. —el peli plata parpadeo un poco aturdido, la cabeza estaba dándole vueltas, menudo momento para que aparecieran.
— ¿Entonces?
—Queremos sus armas y lo que tengan de comida. —Yuri lo miro con indignación.
—Que clase de imbéciles seriamos de darte lo que tenemos.
—Unos que quieren seguir viviendo evidentemente. —respondió con mucha confianza. —Aunque claro, hay otra cosa que quisiéramos, sin embargo, si ustedes se portan tan amenazantes no podremos pedirlo.
—Estamos muy locos, te sugiero no pedirlo de plano. —aconsejo Phichit con una sonrisa torcida, no sabiendo como lucir por los nervios que llevaba encima.
—Pues...
— ¡A LA MIERDA! —a saber quien gritó, aunque por la palabrota se hacían una idea, Otabek disparo al estómago de uno debido al susto, Mila disparo la flecha que alcanzó a la rodilla de quién tenía enfrente. Yuri hizo una barrida con la pierna, tirando al suelo a quienes corrieron hasta él.
— ¡NO! —se detuvieron ante el grito de Yuuri, girando hacia el japonés y notando lo que ocurría.
— ¿Ya pueden bajar sus armas? —preguntó sonriente, apuntando a Viktor en la cabeza a la vez que lo mantenía quieto con una llave, el peli plata se sentía tan débil que costaba mantenerse consiente siquiera.
—proklyatyy...—farfullo cerrando un ojo ¿Pretendía arrancarle todo el cabello?
—Muy obediente de tu parte ¿Es tu pareja? —preguntó cuándo Yuuri dejo caer la espada al suelo, Otabek tiro el arma con resignación y Mila del mismo modo, a Phichit tuvieron que quitársela a fuerza pues este no podía soltarla. —Revísenlos. —ordeno.
Estando de rodillas en el suelo y en un examen físico en el cual tocaron más de la cuenta, Mila escupió sangre debido al golpe que proporciono el herido por su flecha, vamos que lo hizo con gusto, no podía sentirse más repugnante la manera en que la tocaron.
—Tienen muchas armas, incluso más de las que pueden usar, es egoísta. —regañaba con falsa molestia. —Aunque me decepciona que no tengan medicamentos, con esta panda de drogadictos no duran mucho.
—Cierra la puta boca y di que otra mierda quieres. —gruño Viktor entre dientes, ser Chivo expiatorio se sentía extraño.
—Qué mal hablado eres hombre. Aceptaremos su generoso regalo de comida y armas, pero por otro lado, algunos de ustedes pueden sernos útiles en nuestra pequeña comunidad, somos muchos hombres como ves y carecemos de...—movió la mano buscando al palabra. —... Objetos se satisfacción ¿Si entiendes de que hablo?
—Siempre puedes esperar a que alguno de tus amigos te parta por la mitad. —sonrió Yuri con sorna, su rostro acabo a parar al suelo debido al pisotón que le dieron.
—Oh, no, para nada, yo soy gay, sin embargo, no todos tienen este gusto. Tengo mayor preferencia por hombres como... Él. —dio unas cuantas palmaditas a la cabeza de Yuuri. —En nuestro grupo ya hay muchas mujeres, francesas, italianas, rusas e incluso argentinas, las cuales cumplen con su labor de vida.
— ¿Debería sorprendernos que sean violadores? —mofo Otabek con su expresión natural.
—Nada que ver, ellas cumplen con lo suyo a cambio de vivir. Ahora, nos falta algo asiático, un japonés no sería mala idea y junto a tu amiga pelirroja harán un buen combo.
—Antes muerta que con un hombre.
—Lo lesbiana se te quitara después de un rato. —aseguro. —Andando, perdemos luz de día. —ordeno, de un jalón levantaron a Mila del suelo, rodeando su abdomen con un brazo para evitar que hiciera algún movimiento en falso para soltarse. Anatole tiro de Yuuri para levantarlo, aunque este permaneció en su lugar.
— ¿Y él? —preguntó el que todavía mantenía a Yuri pegado al suelo.
—Ya de su clase hay bastante, no vale la pena el esfuerzo. —refunfuño ya un poco enfadado por la renuencia de Yuuri a levantarse. — ¿No piensas colaborar?
—Nunca haría caso a alguien que amenazó con matar a Viktor. —afirmo sin mirarlo, un golpe al rostro le giro la cara, abrió los ojos impresionado.
—Tendrás que hacerme mucho caso si no quieres-
Una sonrisa en el rostro de Yuuri apareció, Phichit trago duro, viéndolos lentes en el suelo. Sus carcajadas resonaron en el lugar, haciendo que el hombre que llevaba a Mila se volteara a ver que acontecía. Ladeo al cabeza ante la mirada aterrorizada de Anatole.
— ¿Qué con esa mirada? Luces tan patético... ¿Quieres algo? De mi parte no tendrás ni el esfuerzo de maldecirte, eres muy poca cosa, Tawagoto no sakuhin. —insulto relamiéndose el labio.
—Bonito cambio de personalidad, casi me gustas más. —un acercamiento al rostro de Yuuri dio lugar a lo que todos suponían, el inicio de un beso forzado que Viktor resentía en cada parte de su cabeza. Anatole abrió los ojos, apartándose de Yuuri y gritando mientras la sangre caía de su boca, su expresión de horror fue comparable a la del resto.
—Esto te sobra. —hablo entre dientes, con el apéndice rosado y ensangrentado entre sus dientes, lo escupió al suelo, su rostro manchado del oscuro carmesí. Se levantó de su lugar tomando su espada y acercándose con paso calmo al angustiado hombre. —Sayonara~
Su ronroneo vino acompañado del corte en la yugular del francés, quién cayó al suelo casi muerto y agonizando, Yuuri se giro a los demás compañeros del cadáver, quienes dirigían su mirada al monstruo de rostro angelical. Dada la poca fuerza logro tumbar al hombre que hace unos momentos pisaba su cara, dando una patada a su rostro y dejándolo inconsciente en el suelo. Otabek tomo el arma que llevaba en el cinturón y con la misma disparó a quema ropa en su pecho.
Más disparos certeros a los que aun aturdidos rogaban que el japonés no se acercara. Siendo suplicas en vano pues a cada que caía herido por el dúo, clavaba su espada con sorna en algún punto vital, fuerza corazón, cabeza o como uno de ellos, en su estómago y realizando un corte ascendente.
—Ya Yuuri, YA. —lo tomo con fuerza, el japonés arrugo el entrecejo molesto ¿Por qué nunca lo dejaban divertirse cuando podía?
—Tenemos un problema. —informó Phichit, Mila dio una última patada al que se atrevió a apretar uno de sus senos, esperaba que se pudriera en el infierno.
— ¿Uno más? —preguntó Yuri con la adrenalina todavía subida.
—Está ardiendo en fiebre. —Yuuri se calmó un poco, mirando al peli plata tirado en el suelo, respirando por la boca y sudando la gota gorda. —Tal vez estar ayer con la ropa empapada y haciendo tanto esfuerzo hizo más de lo que pensamos.
— ¿Y qué hacemos? ¿Esperamos a que se cure o cómo?
— ¿Estás loco? Si una fiebre así de alta no sé atiende puede terminar muerto. —quisquillo el tailandés. —Hay que encontrar medicina, antibióticos o lo que sea ¡NO ESTUDIE FARMACIA O MEDICINA! —la alteración en su persona no pudo ser negada.
—Si nos siguieron hasta aquí es porque ya han saqueado todo, seguramente fueron ellos quienes saquearon el hotel en primer lugar ¿¡hasta donde se supone que iremos a buscar medicinas!?
—Yo sé. —afirmo Yuuri sonriente, daba un poco de miedo por su rostro y ropa ensangrentada de líquido vital ajeno. —Dijeron que tenían medicamentos ¿No? —piso la herida del pobre diablo al que permanecía vivo. —Devolvamos el pequeño favor.
— ¿Cuántas personas hay en tu grupo? —preguntó Otabek alzándolo de la camisa. —Si no me lo dices dejaré que haga lo que quiera. —advirtió y Yuuri saludo, sabiendo que así espantaría más al desdichado.
—Tre-Treinta y cuatro sin contar a las mujeres y niños...
— ¿Vinieron a pie?
—Auto.
—Perfecto. —celebro Yuuri. —iremos a donde se están quedando, tomamos sus medicinas y ¡pufff! Viktor a salvo y diversión para mí. —lamio la pequeña gota de sangre que caía por su mentón.
—No es muy buena idea...
— ¿Por qué no? Será muy divertido, incluso podríamos prender fuego al lugar y crear una enorme hoguera. —lo que en su imaginación aparecía no hacía más que restar punto al plan. Yuri gruño atándose el cabello.
—Es el único lugar en el que habrá medicinas si o si, dejemos de redundarlo tanto y andando antes de que el anciano se nos muera. —resoplo con cierta resignación. Yuuri se lanzó sobre él, abrazándolo.
—Aww si me apoyas, nos divertiremos mucho, un poco de destrucción no hace daño a nadie. —afirmaba con mucha seguridad. Mila tomó los lentes del suelo, no estaba del todo claro si es buena idea colocárselos ahora. — ¿Ya oíste Aijo? Pronto te curaras. —dejando a un lado a Yuri con brusquedad se acercó a Viktor y dio un beso a la boca de este. —Este calor... tampoco está mal. —pensó dando otro besito al inconsciente peli plata. Eso lo hacía pensar...
Hace mucho que no sentía el calor de Viktor...
Hagan sus apuestas :v Quien mata más, Otabek o Sore xD a este punto sera él quien mas muertes haga en este fic y yuuri con un cero hermoso y precioso, dios mio mi bb. El tema de la fiebre de Viktor es algo que se veía desde el capitulo anterior, mi hombre agoniza :'v
Para el Prox. cap hay algo que muchas han pedido en el capítulo 9 3 un shipp y la que entendio entendio xDDDDD Ya el final por fin está decidido y no creo que sea del gusto de muchas por aqui~
Por otro lado, espero que sigan apoyando de esta manera la historia :3 más de cincuenta votos por capitulo y comentarios en todos lados 3 las hamo
Tambn quiero avisar que tomen en cuenta que habra OC, guerra avisada no mata soldado y no quiero quejas.
bye -3-
